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"Menuda muerte"
por RedRoseFairy
Capítulo 4: "Nuevas Amistades"
Cuando Ginny abrió los ojos, no estaba en el túnel verde, sino que estaba en un lugar donde el suelo era seco, los árboles estaban secos y no tenían hojas. También había rastros de hierba, lo que indicaba que alguna vez hubo hierba en ese lugar. Y Harry le ofrecía la mano para que se levantara.
"¿Dónde estamos?" Preguntó Ginny aceptando la ayuda de su Guardián y levantándose del suelo. Ese lugar se le hacía extrañamente familiar.
"Estamos en el bosque seco" Dijo Harry serio "Este lugar es peligroso, así que no te apartes mucho."
"Esto alguna vez fue un bosque ¿Cierto? ¿Por eso lo llaman bosque?" Harry asintió "Creerás que estoy loca pero tengo la sensación de que ya he estado aquí."
"¿Cuándo?"
"No sé, como voy a saberlo"
"Pues deberías, talvez nos ayudaría"
"Tú deberías saberlo, ¿No se supone que siempre me estás vigilando?"
"No siempre, sólo cuando estás enojada, triste o asustada, osea una señal de que puedes estar en peligro"
"Bueno, estando aquí obviamente siento miedo, además dijiste que era peligroso"
"Sí, pero no es taaan peligroso, sólo hay vampiros, hombres lobo, ogros, troles…" Dijo Harry enumerando con la mano con la intención de asustar a Ginny.
"¡Ya! No sigas, ¿No ves que me asustas más?" Dijo Ginny enojada.
"¿Ah sí? Bueno, si quieres puedo seguir-"
"¡NO!" Gritó Ginny, pero no pudo seguir, ya que algo bastante grande, pero a gran distancia, se acercaba a ellos. "Harry, ¿Qué… es… eso?" Dijo Ginny temblorosa y asustada.
"¡Oh! ¡Mira! No tengas miedo, es un amigable Troll de montaña" Dijo Harry divertido, pero a la vez en tono irónico.
"¿Esa cosa tan fea es un Troll?" Dijo Ginny apuntándolo.
"Ginny…" Dijo Harry murmurando asustado.
"Vaya, no me los imaginaba tan feos, mínimo que no tengan la nariz tan grande"
"Ginny…"
"Y además es gordo, ¿Por qué no se pone a dieta?"
"¡No!, Ginny no… "Harry trataba de detenerla, pero Ginny no lo escuchaba, o más bien lo ignoraba. Se dio cuenta de que eso lo asustaba. Él la asustó, ¿Por qué no darle un susto también?.
"Y además se viste mal, pobrecito"
"¡Ginny!"
"¡AH! ¿Qué pasa?" Dijo Ginny de mala gana, se estaba divirtiendo.
"Los troles tienen un oído muy agudo, seguro ya te escuchó" Dijo Harry susurrando.
"Pero si está a un kilómetro, no me pudo haber escuchado"
"Los trolles escuchan desde cinco kilómetros"
"Hablas como si viniera hacia acá para aplastarnos, además no creo que nos entienda"
"Su mamita le debe haber enseñado ¿No crees?" Dijo Harry cuando vio que el troll lo miraba fijamente "Su mamá, sí, que es muy inteligente, muy linda, tan hermosa…" Pero Ginny estaba muy enojada.
"¿Que qué? ¡No creo que su mamá tenga el cociente intelectual para enseñarle a hablar si es tan tonta como para criar a ese monstruo!"
"¡¡Ginny!! ¡Lo peor que puedes hacer es insultar a la mamá de un troll!" Pero era muy tarde, el Troll venía con toda su familia corriendo detrás de los dos "¡Corre!"
Como Ginny no reaccionaba, Harry la tomó del brazo y la arrastró.
"¡Corre, ahí vienen!" Gritó Harry.
"¡¿Adonde vamos?!" Gritó también Ginny con una extraña sensación de haber vivido eso antes.
"¡Sólo sígueme!"
Entraron en una cueva muy cansados, estaba muy oscura, pero aún así podían verse el uno al otro.
Ginny miraba a Harry fijamente a los ojos. Como perdida en la nada, comenzó a recordar cuando soñaba con él, cuando veía ese verde esmeralda tan hermoso, "Talvez por eso me guste ahora el verde" pensó Ginny.
De repente, Ginny volvió a la realidad, giró la cabeza y vio como la familia de troles se iba muy lejos a gran velocidad.
"Esto lo he visto antes…" Pensaba Ginny, estaba confundida. Estaba segura que ya había visto eso, pero ¿Cuándo?
"¿Estás bien?" Preguntó Harry sacando a Ginny de sus pensamientos.
"Sí, gracias" Respondió Ginny, sí, definitivamente eso lo había visto antes, pero no lograba recordar. Luego Ginny se pierde otra vez, a ver si recordaba.
"¡Claro!" Exclamó Ginny de repente, asustando a Harry y dejándolo bastante asombrado.
"¿Claro que?" Preguntó Harry sorprendido.
"¡Es mi sueño! Yo soñé que nos perseguían los troles"
"¿Que qué?"
"Eso, yo soñé que arrancábamos de algo, ¿Recuerdas?"
Repentinamente, los ojos de Ginny se abren exageradamente y Ginny ve pasar millones de imágenes rápidamente en su mente, un altar blanco que brillaba, un público aplaudiendo, nubes de diversos colores y luego vuelve a la normalidad.
Ginny quedó bastante sorprendida, cansada, con la respiración agitada y con una extraña sensación, nunca había sentido eso antes. ¿Qué había sido eso? Jamás había visto ni imaginado lo que vio.
"¿Qué pasa, Ginny?" Preguntó Harry preocupado.
"Que… extra… ño…" Dijo Ginny forzosamente, le costaba respirar.
"¿Qué? ¿Qué pasó?"
"Vi… unas… cosas… muy… extrañas…"
"¿Qué? ¿Qué viste?"
"No se… nunca… había visto… eso antes" Ahora a Ginny le costaba menos hablar.
"Bueno hablaremos de eso mañana, tengo mucho sueño"
"¿Tienes… sueño?"
"Sí" Dijo Harry como si fuera lo más normal del mundo.
"¿Y cómo lo dices tan…tranquilamente? ¡No es normal… tener sueño a esta hora!" Dijo Ginny sin poder creer lo que estaba diciendo, debía tener anemia o algo por el estilo. No podía tener sueño a estas horas del día, debían ser las tres de la tarde y él ya quería dormir, tenía un guardián bastante flojo a decir verdad.
"Sí que lo es" Dijo Harry ignorándola, sabía, por lo que había visto, que la pelirroja era muy terca y que no la haría razonar en algo hasta que lo viera con sus propios ojos.
"¿Que qué? ¡Mira! ¡Está de día, y se ve… que falta mucho para la noche!" Dijo Ginny señalando el cielo, aunque sinceramente ella también tenía un poco de sueño.
"¿Qué hora tienes?"
"Mm... Diez para las… Ocho" Dijo Ginny sorprendida, estaba segura de que no era hace mucho que había llegado al mundo de los muertos, a lo más, hace tres horas. Y había llegado cerca de las dos de la tarde.
"¿Ves? Falta poco para que anochezca" Dijo Harry tranquilo y acomodándose para dormir.
"¿Qué? ¡Mira el día que hay!" Dijo Ginny mirando el cielo. Repentinamente una onda viene desde lejos y a su paso convertía el cielo blanco a causa de las nubes en un morado grisáceo y cambiando el sol por una brillante luna que brillaba por detrás de las nubes.
"¿Lo ves? ¿Qué te dije? Buenas noches" Dijo Harry acomodándose para dormir, "A todos les pasa lo mismo, también a mí la primera vez" Pensó Harry.
Ginny no podía creer lo que acababa de ver, de un segundo para otro cambió del día a la noche, y no recordaba que había pasado mucho tiempo desde que llegó al mundo de los muertos, sólo unas pocas horas. Todo era tan extraño… Bueno, aún así no se quejaba de haber llegado ahí, había conocido a una persona nueva, y no se veía desagradable, tal vez llegarían a ser amigos.
"Bueno, mañana veré… Si es que sigo aquí" Pensó Ginny, y tenía razón, talvez sólo era un sueño, una pesadilla, ella no murió, no está enferma, su familia no tuvo el accidente y todo era diferente. Pero ella sabía que eso era imposible.
"Ojalá todo fuera distinto" Pensó Ginny "Más fácil… Más simple… Más…" Y se quedó profundamente dormida.
O•O•O
Molly y Arthur llegaron a la madriguera bastante tristes, pero ya no lloraban, se habían acostumbrado a recibir malas noticias de Ginny, incluso estaban felices porque se llevaron un gran susto, pensaban que había muerto. Pero sólo estaba en coma y había esperanza de que despertara, aunque fuera muy poca.
Pero aún así estaban un poco más tranquilos que antes, antes temían que Ginny se fuera así como así y que sufriría cuando el momento llegara. Pero ahora era distinto, ahora ella estaba profundamente dormida y moriría tranquila, sin sufrimiento, serena y calmada como la vieron. Y además, sabían que moriría feliz, pues ellos sabían que eso era lo único que quería Ginny.
Fred estaba haciendo sus deberes cuando vio que sus padres llegaron.
"¿Qué pasó?" Preguntó Fred, sus padres lo miraron tristes "¿Cómo está Ginny?" Dijo otra vez al no tener respuesta.
"Entró en coma" Dijo Arthur tranquilo, algo que tranquilizó pero a la vez molestó a Fred.
"¿Y lo dicen así nada más?"
"Fred, es mejor así" Esta vez habló Molly "Velo de esta forma, ahora Ginny pasará sus últimos días tranquila, en paz, no preocupada ni con dolor."
Fred sólo asintió, su madre tenía razón por un lado, ahora Ginny estaría en paz.
"Me gustaría ir a verla, aunque sea verla dormir, para saber que está bien"
"Mañana iremos, creo que Charlie también querrá venir" Dijo Arthur, sin nombrar a Ron, porque era tanto su cambio que no quería a nadie más que no fuera el mismo, obviamente no iba a querer.
Justo en ese momento Charlie entró a La Madriguera.
"¿A dónde?" Preguntó Charlie al escuchar su nombre.
"A ver a Ginny" Dijo Fred un poco triste, pero tranquilo a la vez.
"Por supuesto, pero, ¿A qué se debe?"
"Tu hermana entró al coma, Charlie" Dijo Molly con tranquilidad, y la escena vuelve a repetirse.
"¿No se supone que deberíamos estar tristes?" Preguntó Charlie un poco enojado.
"No, Charlie, no lo veas de ese modo" Dijo Arthur "Ahora Ginny no sufre, ni sufrirá cuando llegue la hora, sino que estará dormida, tranquila, sin preocupaciones."
"Bueno… Creo que tienes razón, pero aún así quiero ir a verla, me gustaría ver cómo ha cambiado en este último tiempo" Dijo con nostalgia.
Y quedaron en ir a ver a Ginny unos días después, porque dormida o no, sabían que Ginny y ellos lo iban a disfrutar.
O•O•O
El doctor Miller entró a la habitación de Ginny y Fleur entró detrás de él.
"Vaya, estás mejor de lo que pensé" Dijo el doctor dirigiéndose y revisando a Ginny, aunque sabía que a veces no iba a obtener respuesta siempre hablaba con la gente enferma, aunque a veces Fleur lo quedaba mirando de forma extraña. Pero estaba acostumbrada a las extrañas conversaciones entre el doctor y los enfermos que no hablaban. Aún así a Fleur le hacía gracia.
"Sí, está mejor" Dijo Fleur siguiéndole el juego para alegrar un poco al doctor.
"Fleur, ¿Podrías ir a buscar una jeringa y llevarla a la habitación 4059? Estaré allí después"
"Sí, doctor" Dijo Fleur, saliendo de la habitación.
"Debes extrañar a tus padres ¿No?" escuchó como el doctor hablaba con Ginny en coma cuando salió.
"Nunca cambiará" Dijo negando con la cabeza sonriente mientras se dirigía a buscar la jeringa.
La vida de Fleur no había sido de color rosa, sino todo lo contrario, había tenido una vida más o menos triste.
Fleur entró a estudiar a Beauxbatons y tenía una vida normal (de una bruja, claro), una familia tranquila y la quería mucho. Pero en su séptimo año, fue escogida como la campeona de su escuela para participar en el Torneo de los Tres Magos, y desde ahí no volvió a ser todo lo mismo. Una de las pruebas era salvar a un ser muy querido, su hermana. Pero debido a las criaturas asquerosas y malvadas del lago negro ella no pudo salvar a su hermana, y los otros competidores fueron muy egoístas y no tuvieron la amabilidad de salvarla antes de que se ahogara. Por suerte no perdió la vida, pero quedó en estado vegetal y además había quedado en coma, pero sólo le duró unas semanas. Desde ahí la vida de Fleur tomó un rumbo bastante triste.
Su familia la culpó por todo lo que le pasó a su hermana y aún recordaba esos días.
•·•·•
Fleur salió del agua bastante adolorida a causa de las picadas de las criaturas del lago.
"¿Qué.. ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?... Gabgielle… ¡Gabgielle!" Dijo Fleur levantándose de golpe, pero Olympe Maxime la detuvo.
"Tganquila, quegida. Hiciste lo que pudiste, no te sientas mal pogg no habegg completado la pgueba. Tu heggmana estagá bien, algún otgo competidogg la salvagá" Dijo con su acento para tranquilizarla, pero a Fleur le dio un mal presentimiento. A ella no le importaba no haber completado la prueba, eso era lo que menos le importaba en ese momento. Además, aunque le importara no podía hacer nada más, ya que la habían eliminado, pero en verdad ¿Qué importaba? Lo único que le importaba en ese minuto era su pequeña hermana que debía estar ahogándose en el lago mientras ella estaba ahí sana y salva. Tenía que hacer algo.
"Debo ir a buscagg a Gabgielle" Insistió Fleur, pero Olympe no la dejó ir.
"¡No insistas, Fleugg! Estás hegida, estagá bien, no te pgeocupes más"
"Pego mi hermana- "
"Fleugg" Dijo mirándola con autoridad, dándole a entender que no iba a dejar que fuera en el estado en el que estaba.
"Esta bien" Dijo Fleur desistiendo, aunque algo le decía que no todo iba a estar bien.
Primero salió Cedric Diggory con Cho Chang, por lo que ganó la competencia. Fleur estaba atenta por si Cedric había salvado a su hermana, pero nada. Sólo faltaba que Victor Krum saliera del lago y que saliera con la persona que le correspondía y su hermana.
Esperó… nada.
Esperó aún más… y Victor aún no salía.
Olympe Maxime estaba muy preocupada por Fleur, se veía que estaba muy inquieta y estaba a punto de saltar al lago para ir a buscar a su hermana. Pero ella no podía permitir que lo hiciera, no en el estado que estaba. Aunque no lo supiera, Fleur estaba intoxicada por un extraño veneno que poseían las criaturas del lago, y si ella no recibía el oxígeno normal por un corto tiempo (si aguantaba la respiración) podía correr un grave riesgo. Pero no podía decírselo, sino se alteraría más de lo que estaba y también le haría mal.
"Fleugg, Kgum saldgá con tu heggmana, no te pgeocupes" Dijo Olympe, aunque ella tampoco estaba muy convencida.
Hasta que por fin salió Victor Krum con su mejor amigo, Fleur miraba y miraba el lago para ver si Victor había sacado a su hermana, pero nada. Ahora Fleur había perdido la paciencia.
"¡Alguien pogg favogg vaya a buscagg a mi hermana!" Gritó Fleur, pero nadie la escuchó. Además, apostaba a que nadie se arriesgaría a nadar en un lago lleno de criaturas peligrosas para salvar a una persona que ni siquiera conocía.
Fleur iba a lanzarse al lago cuando Olympe alcanza a detenerla antes.
"¡Fleugg! ¡Te dije que no debías igg!" Dijo ya bastante enojada.
"¡Debo igg a salvagg a mi hermana!" Gritó Fleur comenzando a llorar "Nadie más lo hagá, a pasado mucho tiempo, no le debe quedagg mucho."
"Fleugg, estás intoxicada, no puedes aguantagg la ggespiración pogg más de diez segundos" "Megglín, no debí deciggle eso" pensó Olympe, "Ahoga Fleugg se pondgá muy mal, más inquieta, pegdegé la paciencia". Pero para sorpresa de Olympe, la reacción de Fleur fue completamente distinta.
"Eso no me impoggta, ¡Debo igg a salvagg a Gabgielle!" Dijo Fleur, y acto seguido se lanzó al lago.
"¡Fleugg!" Pero Olympe no alcanzó a detener a Fleur, le impresionó bastante el amor que le tenía a Gabrielle, tan grande era que era capaz de arriesgar su propia vida por salvar la de su pequeña hermana.
Fleur había comenzado a sentirse mal por el veneno de las sirenas del lago, pero aún así seguía nadando para salvar a su hermana. El mayor problema era que no sabía donde estaba su hermana, antes de que la encontrara las sirenas la habían envenenado. Pero para su suerte, su hermana pequeña estaba al fondo, pero las sirenas estaban alrededor de ella formando una barrera.
Fleur trató de nadar a través de las sirenas, pero no podía pasar y la envenenaron aún más. Pero no podía rendirse, tenía que salvar a Gabrielle. Con mucho dolor intentó una vez más sacar a su hermana, cuando la sacó nadó lo más rápido que pudo hacia la superficie.
"¡Fleugg! ¡Ggápido!" Le dijo Olympe cuando vio a Fleur salir del lago.
Olympe ayudó a Fleur a salir del lago, y de ahí no recordaba nada más, porque cayó inconciente…
Cuando despertó, estaba en un hospital junto a su hermana, quien tenía muchos cables y una mascarilla. Se sentía un poco culpable porque ella debería haberla salvado antes. Pero recordaba las palabras de Olympe Maxime: "Tganquila, quegida. Hiciste lo que pudiste, no te sientas mal"… Aún así se sentía un poco culpable. Lo bueno era que sus padres no reaccionarían tan mal, bueno, por lo menos eso pensaba ella. Pero al parecer no los conocía lo suficiente, porque ella no se esperaba lo que seguía.
De repente los padres de Fleur entraron apresurados con una canasta de flores para Gabrielle. No era que fuera celosa pero aún así le dolió que trajeran flores para Gabrielle y para ella nada. Pero no pudo observar más porque perdió el conocimiento otra vez.
Cuando despertó otra vez estaba en su casa de Francia, no sabía como había llegado ahí ni cuanto tiempo había pasado desde la competencia del lago negro, se sentía muy perdida. Intentó pararse y lo logró sin ningún problema más que uno u otro mareo. Cuando bajó al primer piso estaban sus padres frente la escalera como si la hubieran estado esperando.
"Tenemos que hablagg, Fleugg" Dijo su padre bastante serio, algo anormal en él.
"Clago, ¿Qué pasa?" Dijo Fleur tranquila, aunque algo le decía que iba a ser una tarde muy larga.
"Es sobge… Tu hermana, Gabgielle" Dijo su madre también muy seria.
"¿Le pasó algo muy ggave? ¿Está bien?" Preguntó Fleur nerviosa y muy asustada debido a la forma de hablar de sus padres, estaba muy serios y enojados y no sabía porque.
"¿Que qué le pasó? ¡Que qué le pasó! ¡¿Aún lo pgeguntas?! ¡Pogg tu culpa tu hegmana quedó en estado vegetal!" Dijo su padre bastante alterado. Fleugg comenzó a llorar por ambas cosas, por su hermana, pero principalmente por rabia.
"¿Mi culpa? ¡Pogg qué mi culpa! ¡Ggacias a mí se salvó y no se ahogó! ¡Si yo no hubiega ido intoxicada abajo a salvaggla ella estagía mueggta!" Gritó Fleur alterándose por completo.
"¡No nos hables así, Fleugg! Y sí… Fue tu culpa, tú no fuiste capaz de salvaggla antes" Dijo su madre bastante triste y un poco más tranquila que su padre, pero aún así estaba bastante enojada.
"¡Hice lo que pude! ¡Tú no sabes lo que es estagg nadando en un lago oscugo con un montón de sigenas alggededogg tuyo moggdiéndote y envenenándote!"
"¡Pego al menos hubiega intentado salvagg a Gabgielle! Mira como está ahora, en una cama, sin podegg levantaggse, sin siquiega podegg hablagnos" Su madre comenzó a llorar "¿Sabes lo que es eso? ¡Pogg que no pensaste en ella!"
"¡Eso fue lo que hice! Me tigé al lago mageada sin importaggme el hecho de que estaba intoxicada y no podía aguantagg la ggespiración, simplemente paga salvag la vida de Gabgielle"
"¿Que estabas intoxicada? ¡De donde sacaste semejante estupidez! ¡A ti no te pasó nada, mientras que Gabgielle sufgió mucho más que tú!" Fleur lo miró dolida.
"Entonces pogg qué estaba en un hospital con ella si no me pasó na-"
"¡Eso ya no impoggta!" Dijo su padre cortante "Fleugg, quiego que te maggches de esta casa, no vuelvas aquí, ya has hecho mucho daño. Mañana te iggás" Fleur no podía creer lo que había escuchado, la estaban echando de su propia casa "¡¿Que no escuchaste?! ¡Mañana te iggás! ¡Anda a hacegg tus maletas!"
"Sí, igé, pego no poggque Tú me lo dices, sino poggque no quiego estagg bajo el mismo techo con" Fleur lo miró de arriba a abajo "Una basuga como tú" Escupió con odio bastante enojada y roja de la rabia "Adiós" Y dicho esto se dirigió a su habitación a recoger sus cosas.
Al otro día se encontraba viajando con una maleta en mano hacia el aeropuerto de Marsella y con un pasaje a Londres, Inglaterra que había comprado con sus ahorros. No tenía nada más que hacer en Francia con su familia, además que no podría seguir estudiando en Beauxbatons. Así que se fue a Inglaterra a comenzar una nueva vida, a buscar algún futuro y un trabajo para poder sobrevivir.
Cuando llegó a Inglaterra no tenía donde vivir ni un trabajo con el cual poder sobrevivir. Así que con los pocos ahorros que le quedaban arrendó una habitación en el Caldero Chorreante por unos pocos días mientras conseguía un trabajo.
Hasta que un día vio un cartel que decía:
Se necesita enfermera en el hospital Middlesex que pueda asistir
tiempo completo (De 10:00 a.m. a 19:00 p.m.). No necesita haber
estudiado en la universidad, sólo tener buena disposición y conocer
la mayoría de artefactos y herramientas del hospital.
Favor comunicarse al teléfono 583–6578 o dirigirse directamente
a Tottenham Court RD 378.
No era tan mala idea trabajar de enfermera, además no necesitaba estudios y aprenderse los nombres de los artefactos no debía ser tan difícil. Ni siquiera iba a ser enfermera, si no que iba a ser una clase de ayudante, pero por algo se parte. ¿Y qué estaba esperando? Sólo tenía que ir, pero primero, debía investigar un poco sobre los artefactos, tal vez le preguntarían sobre algunos antes de darle el trabajo.
•·•·•
Luego de aprenderse algunos aparatos dio la prueba, y la aceptaron de inmediato. Así que se puso a trabajar en seguida y así pudo sobrevivir hasta ahora. Y nunca más supo de su familia… Sólo de Gabrielle.
Su pequeña hermana estaba en ese hospital, aunque no sabía por qué si ese era un hospital muggle.
Maldecía el día que decidió poner su nombre en ese cáliz de fuego, si no lo hubiera hecho, nada de eso estaría pasando. Estaría feliz con su familia, no viviría en una habitación de mala calidad, y lo más importante… Su hermana estaría sana y salva.
Estaba tan sumida en sus pensamientos y en sus recuerdos que no se dio cuenta por donde iba y chocó con otra doctora.
"Lo siento mucho, de veggdad" Decía Fleur nerviosa y avergonzada mientras recogía sus cosas junto con las de la doctora. Talvez eso le iba a costar su trabajo ya que estaba trabajando hace muy poco, además de tener que aguantar los insultos de la doctora que ni siquiera iba a entender bien porque aún no conseguía entender algunas palabras en inglés, especialmente las palabrotas. Mientras recogía las cosas, vio algo parecido a una varita, pero la doctora se apresuró en tomarla y guardarla.
"No te preocupes, fue mi culpa por no fijarme por donde iba" Dijo amablemente la doctora, lo que impresionó bastante a Fleur. Se veía bastante amable, con el pelo castaño, liso y brillante, ojos azules y de tez muy blanca "Al parecer no nos conocemos, soy la Dra. White" Dijo estrechando su mano " Mucho gusto…"
"Fleur, Fleur Delacourt" Dijo Fleur estrechando su mano también, al menos había aprendido a decir su nombre sin su acento francés "Soy enfeggmera." Aunque a veces las gg se le escapaban por costumbre.
"¿En serio? Que suerte, justo buscaba una enfermera que me pudiera ayudar" Dijo la doctora tomando a Fleur de sorpresa "¿Me podrías acompañar? Por favor" Fleur se quedó pensativa, el Dr. Miller le había dicho que llevara una jeringa a otra habitación, pero debía estar muy ocupado conversando con Ginny, Fleur rió con aquel pensamiento.
"Está bien."
"Muchas gracias, por aquí" Dijo la doctora indicándole a Fleur que la siguiera.
Caminaron por un pasillo muy largo y llegaron a una puerta que tenía un cartel que decía "Prohibido pasar". Fleur no recordaba haber visto esa puerta en el mapa del hospital. La Dra. White abrió la puerta así nada más, pero Fleur no estaba segura de entrar, pero si la Dra. White entraba, ¿Por qué ella no podría? Así que entró detrás.
Al otro lado de la puerta era igual al resto del hospital, así que Fleur se quedó tranquila. Siguió caminando por un largo pasillo hasta que la Dra. White se detuvo en una puerta.
"Aquí es" Anunció la doctora "Sígueme"
Fleur obedeció y entró a la habitación, pero esta no se parecía a las demás. Esta no tenía un "televisor" y tenía muchas repisas con botellas y con aromas que se le hacían extrañamente familiares. Pero tenían cosas comunes como la máquina que indicaba el pulso del paciente.
"Eh… Fleur" Dijo la doctora llamando la atención de Fleur "Puedes prestarme… Este… ¿Esa rama que está ahí?" Dijo la doctora cuidando las palabras que decía, a Fleur le pareció muy extraño.
Fleur tomó la rama que le indicó y al tomarla le pareció bastante familiar. Era la varita que había visto antes, y ahora que la analizaba mejor veía que tenía razón.
"Esto es…Una vagita de madera de sauce" Dijo Fleur asombrada, pero aún más asombrada estaba la doctora "¿Qué hace usted con una vagita en un hospital muggle?"
"Eh… Bueno, veo que eres una bruja" Fleur asintió "¡Vaya! Que suerte tengo, era lo único que quería, encontrarme con una bruja para que me ayude con las pociones. Lo siento si no te dije que yo también lo soy, pero obviamente no te podía preguntar si eras bruja o no porque si eras muggle me metería en un gran problema" Fleur asintió otra vez, y se dio cuenta que la doctora White era algo despistada, pues estaba trayendo a alguien con ella sin saber si era muggle o brujo. Pero aún así pensó que era agradable estar con ella, ya que, además del doctor Miller, era la única que la trataba amablemente, como igual "Verás, Fleur, veo que no sabías que este hospital es mitad muggle mitad mágico."
"Ya me parecía raro que mi hermana y una Weasley estuvieran en este hospital"
"¿Dijiste un Weasley? ¿Entonces habías venido aquí?" Fleur negó con la cabeza "Aquí también hay, incluso, esta es la habitación de Bill Weasley"
"Yo no lo atiendo a él, atiendo a Ginevra Weasley, pero en el lado muggle" Dijo Fleur, pero al oír el nombre de Ginny el pulso de Bill se aceleró.
"¡Fleur! ¡Dame la pócima para dormir de la repisa de arriba!" Fleur rápidamente tomó una botella con un líquido púrpura y la doctora se la dio a Bill, este se tranquilizó y se durmió "Es la tercera vez esta semana" Dijo triste la doctora.
"Lo siento mucho, creo que es su heggmana si es que le causó eso" Razonó Fleur impresionada por la reacción de Bill ante el sólo nombre de Ginny, pobrecito. Si supiera que ahora estaba en coma…
"También está su otro hermano, George Weasley, que está en coma desde antes de que yo llegara. Y eso que yo llegué hace unos 11 años" Fleur se impresionó ante aquello, no sólo por el tiempo de la doctora en el hospital, se veía bastante joven. También por las desgracias de la familia Weasley. Ginny y George en coma, Bill en estado vegetal y había escuchado que uno de los hermanos había muerto a muy temprana edad.
"Pobrecito, debe habegg sufgido mucho" Dijo Fleur en un tono de compasión muy poco común en ella, hasta ella misma se sorprendió.
"Sí… Bueno, no vinimos a conversar de la vida ajena, necesitamos saber más de esta enfermedad muggle porque no sabemos mucho de ella, a ver si encontramos una cura para salvar a tantos magos en este estado"
"¿Hay muchos más? Sólo lo conozco a él en ese estado"
"Ojalá fuera así, hay demasiados ahora con la guerra" Dijo triste la doctora.
"Es una lástima… Bueno, ¿Qué tengo que hacer?" Dijo Fleur cambiando el tema.
"¿Me podrías esperar un poco? Eh… Tengo que ir al baño" Dijo la doctora un poco avergonzada y se dirigió al baño de la habitación de Bill, Fleur sonrió divertida. Se volteó hacia Bill y se dio cuenta de que estaba despierto. "¿Qué clase de hospital es este? Compran los ingredientes más baratos que les venden" Pensó Fleur molesta, no era posible que la pócima durara tan poco tiempo, estaba mal hecha.
"Así que tú eres el hermano de Ginny" Dijo Fleur dirigiéndose a Bill, quien pestañó dos veces, Fleur quedó sorprendida. Según lo que había escuchado, la gente en estado vegetal no se puede mover, por lo menos no a su voluntad "¿Eso es un sí?" Bill pestañeó dos veces otra vez, pero Fleur se dio cuenta de que no tenía como saberlo "Mm… Probemos con otra cosa… ¿Tu nombre es Bill?" Bill pestañeó dos veces otra vez "Entonces es un sí, mm… ¿Eres huérfano?" Bill pestañeó una vez "Eso es un no" Razonó Fleur "Vaya, veo que las has arreglado para poder comunicarte, lo has hecho con tu familia ¿Cierto?" Bill pestañeó una vez "¿No? ¿Te gustaría que vinieran a verte uno de estos días?" Bill pestañeó dos veces "Entonces les pediré que vengan" Bill trató de hacer una mueca que pretendía ser una sonrisa, justo en ese instante volvió la doctora.
"Bien, he vuelto" Dijo la doctora, quien se extrañó de oír a Fleur hablar demasiado como para estar en una habitación de alguien en estado vegetal "¿Hablabas por teléfono?" Fleur la miró con cara extrañada.
"¿Por qué?" Fleur pareció recordarlo "No, no veía la teléfano" La doctora sonrió divertida.
"Teléfono" Corrigió la Dra. White "Y veo que no los conoces, por lo tanto no tienes uno, ¿Con quién hablabas?"
Fleur miró a Bill como preguntando si se lo decía, y recibió como respuesta un solo pestañeo de Bill "Eh… ¡Con nadie! Sí, con nadie" Dijo Fleur con una sonrisa fingida que ni ella se la creía, pero para su suerte la doctora sí. Tenía suerte, la doctora era algo ingenua.
"Eh… Bueno, no importa. Comencemos con los exámenes" La doctora se dirigió hacia Bill y Fleur hizo lo mismo. Terminados los exámenes, la Dra. White y Fleur salieron de la habitación. Pero antes de salir, Fleur se volvió a Bill y le guiñó un ojo, recibiendo como respuesta otro guiño de ojo de Bill, confirmando así el comienzo de lo que sería una gran amistad.
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