TODO POR ELLA
Jueces del Infierno ¿Qué hacen aquí? – Pregunto Thanatos -.
No es tu problema – respondió Aiakos -
¿Por qué tú y Hades atacaron de manera brutal a pandora? – pregunto Radamanthys furioso-
No es algo que es de tu su interés. Se le prohibió venir aquí, y a ustedes también – dijo Thanatos -.
Minos empezó a caminar y se paro Al lado de Thanatos, susurrándole al oído.
Nada, NADIE nos prohíbe que hacer y que no – respondió Minos, pasando por el lado y pisando aquel lugar de vivos colores -.
¡Insolentes! – Dijo Thanatos elevando su cosmos -. TOMEN.
Thanatos Ataco a los tres jueces, a pesar de que cayeron un pocos heridos se levantaron para atacarlo.
¡MARIONETA COSMICA! – Ataco Minos –
¡GARUDA FLAP! – Ataco Aiakos –
¡GRAN PRECAUCIÓN! – Ataco Radamanthys –
¡Ja! Estos ataques no son nada – Dijo Thanatos, mientras detuvo el ataque de los Jueces – Tomen Jueces – regreso su ataque, haciendo caer a lo lejos a los jueces, que aunque estaban heridos volvieron a ponerse de pie.
Demonios, no podremos pasar – dijo Minos -.
¡No debemos rendirnos ataquemos de nuevo! – Dijo Radamanthys –
¡SI! – Contestaron Minos y Aiakos –
Nuevamente los tres corrieron y decidieron atacar a Thanatos el dios del sueño eterno, detuvo sus ataques, y nuevamente lo regreso con mucho más fuerza. Los Jueces cayeron heridos, intentaban ponerse de pie, Thanatos ya cansado de la pelea, decidió darle fin lanzando un gran poder maligno.
¡Tomen Jueces del Infierno! – Dijo Thanatos - ¡TERRIBLE PROVIDENCIA!
El ataque va directo a los Jueces del infierno, pero el ataque se detuvo, fue detenido por alguien. Thanatos al ver quien detuvo el ataque quedo impresionado. Y los jueces también.
¡SRA PERSEFONE! – Gritaron los jueces -.
Persefone, pero ¿cómo? – pregunto Thanatos -
Thanatos, no es justo que hagas esto ante los jueces – respondió Persefone –
Ellos se atrevieron a desafiarme ¿Por qué los defiendes? – pregunto Thanatos en tono de molestia –
Pandora me lo ha pedido, fui a visitarla, cuando llegue estaba poniéndose de Pie, para venir a defender a los jueces, así que le dije que yo misma vendría por ella. – Respondió Persefone mirando fijamente a Thanatos –.
Me parece insolente de su parte Persefone defendiendo las creencias de Pandora, ¿Qué pensara el Sr Hades de eso? – pregunto Sarcásticamente Thanatos-.
Puede pensar lo que el Desee. Si, defenderé las creencias de Pandora aun si así mismo, debo enfrentar a uno de los Súbditos de Hades – respondió Persefone con un tono de voz alto y fuerte –.
De esta Manera Thanatos decidió atacar a Persefone, elevando así su cosmos, de igual manera Persefone, elevo su cosmos preparándose para la defensa del ataque de Thanatos. Este creció una bola de energía muy fuerte y Ataco sin importarle que a quien atacaba era la Esposa del Dios del Inframundo. Persefone se puso en defensa, pero al momento de detener el ataque, vio que el ataque se desvaneció en el aire sin entender, vio que a Thanatos le sangraba la cara, eso fue el motivo del porque el ataque se desvaneció, al mirar fijamente, Persefone vio, que quien hizo daño a la Cara de Thanatos, fue un Tridente negro, igualmente los jueces al ver el tridente, se dieron cuenta que fue Pandora, la que intervino.
Pero Pandora ¿Qué haces aquí? Estas herida – Dijo Minos al Verla -.
Pandora te pedí que no vinieras – Dijo Persefone Molesta –
Lo siento mi sra, pero no podía dejar que Thanatos le hiciera daño, es… Es mi deber protegerla – Dijo Pandora con voz débil -.
¡MALDITA PANDORA AHORA SI TE ACABARE!, ¡TERRIBLE PROVIDENCIA! – Grito Thanatos encolerizado -.
Pandora se puso de Pie en lo que pudo y se puso en Posición para recibir el ataque, Radamanthys corrió rápidamente para poder salvarla del ataque, pero apareció Hypnos frente de ella deteniendo el ataque de su hermano Thanatos.
¡Demonios Hypnos! ¡APARTATE! – grito Thanatos -.
No puedo, el Sr Hades te busca, igualmente a usted Sra Persefone – respondió Hypnos calmado – no puedo creer que te atrevieras a atacar a la Reina del Inframundo.
Ella lo quiso asi – respondió Thanatos -.
Hypnos miro fijamenente a Thanatos, luego desvió su mirada a Pandora
Pandora anda a descansar y sanar tus Heridas, debes evitar hacer estas estupideces – le dijo Hypnos a Pandora mientras le sonreía-
Si Se…. – Pandora no pudo terminar de Hablar cuando cayó desmayada –
¡PANDORA! – gritaron los Jueces -.
Radamanthys corrió rápidamente en su ayuda. Hypnos logro agarrarla para que su caída no fuera fuerte, pero se dio cuenta que Radamanthys iba a ayudarla también, Hypnos se dio cuenta de las intenciones de Radamanthys, asi que cargo a Pandora y la entrego en sus brazos. Radamanthys la recibió.
Espero que no descuides tu deber como Juez del Infierno Radamanthys – dijo Hypnos mientras entregaba a Pandora a sus brazos -.
Para nada sr Hypnos, no debe preocuparse – respondió Radamanthys-.
Eso espero Radamanthys, mira que estoy metiendo mis manos y mi rango al fuego, no solo por ti, si no por ella. No me defraudes – Termino diciendo Hypnos -.
Hypnos se fue con la Sra Persefone a los elíseos donde estaba Hades, Thanatos estaba detrás de ellos. Minos recogió el tridente de Pandora y se lo entrego a Radamanthys, esta vez los jueces no acompañarían a Radamanthys a llevar a Pandora, si no que adelantarían algo de aquel famoso lugar al que se les prohíbe entrar, Radamanthys asintió, y llevo nuevamente a Pandora a su habitación.
Pandora, ¿Qué tanto será capaz de soportar por ese lugar? – dijo Radamanthys pensando en voz alta -.
Todo lo que esté en mi mano – respondió Pandora -.
Pandora, yo –Radamanthys se sorprendió y se sonrojo – pensé que aun estaba inconsciente.
No importa, debo darte las gracias por nuevamente llevarme en mal estado, espero que no sea una molestia – dijo Pandora recostada en el pecho de Radamanthys-.
Para nada – dijo sonriente -. No es ninguna molestia, lo contrario, es todo un honor estar a tu lado para ayudarte.
Radamanthys – dijo Pandora sonriente -.
Llegamos a su Habitación – dijo Radamanthys al momento de entrar –
No, tranquilo, yo puedo caminar hasta mi cama, Gracias Radamanthys –Dijo Pandora bajándose de los brazos de el –.
Radamanthys la ayudo a ponerse de Pie, bajando sus piernas mientras ella se apoyaba un poco en los brazos de él, al bajarse quedaron de frente, cara a cara.
¿Segura? No tengo problema en acompañarla y ayudarla – dijo mirándola fijamente a los ojos –
Has hecho mucho por mí, hasta ahora, no quiero ser una molestia, tienes deberes que cumplir, nos veremos cuando recupere.
Pandora – Radamanthys la miro con una mirada cálida y dándole una gran sonrisa – te lo repito no es ninguna molestia, mañana te veré, después de mis deberes, al terminar vendré a visitarte para ayudar a Sanar tus heridas hechas por Thanatos, mi deber más importante es cuidar y proteger de que nada te suceda.
Pandora sonrojo mucho al oír esas palabras de Radamanthys, se acerco a él y beso su mejilla.
Gracias – beso su mejilla y entro a su habitación –
Pandora dentro de la Habitación con Marcia le hizo un comentario
Marcia, este hombre, Radmanthys, tiene algo especial, algo distinto, lo sentí hoy en su mirada – dijo Sonriente a su Mucama-
Radamanthys se sonrojo, y sonrió al ver que entro a su cuarto, sin darse cuenta no vio que Chesire lo miraba de brazos cruzados.
Eh! Chesire, yo – decía apenado –
No te preocupes – sonrio chesire – no te preocupes solo pregunto, ¿de que eres capaz de hacer?
Por Pandora Chesire? – pregunto Radamanthys –
Aja – lo miro Fijamente –
¡Todo! – dijo Sonriente mirando a Chesire – por ella Chesire, por ella TODO.
Termino retirándose para ir con sus compañeros Mimos y Aiakos, para investigar y saber de aquel lugar que se le tenía prohibido ir a Pandora, pero sin dejar de pensar en la sonrisa de Pandora y el beso que le dio en su mejilla.
Llega Radamanthys rápidamente y se reúne con sus amigos Minos y Aiacos, los tres decidieron dar un paso firme, y atravesar aquel campo que se le tenía prohibido a Pandora, era bastante extenso, así que caminaron por un buen rato.
Mientras en los Eliseos se encontraban Hades manteniendo una pequeña discusión con su fiel súbdito Thanatos, ya que Hypnos le había comentado que Thanatos intento atacar a persefone.
Thanatos ¿Cómo se te iba a ocurrir atacar a Persefone? – pregunto Hades irritado-
Lo siento sr – respondió Thantos bajando su mirada -.
Con un lo siento no remendaras tu error, no vuelvas a cometer esa estupidez de querer atacarla. – Hades da la espalda a Thanatos e Hypnos – que no se repita.
Sí señor, debo pedirle una última cosa – dijo Thanatos -.
¿Qué será? – pregunto Hades –
Permítame vigilar de cerca a los jueces especialmente a Radamanthys – dijo Thanatos -.
Lo siento Thanatos, ese favor se lo pidió Persefone a Hypnos – dijo Hades - ¿Algo más?.
Nada mi señor – dijo Thanatos retirándose -.
Hypnos miro como su hermano se retiraba, quedo pensativo, sabia que Thanatos estaba planeando algo, en contra de los jueces ya que no confiaba en ellos.
Luego de tanto caminar, los jueces no sabían a donde ir ni que hacer, Aiacos dio la idea de volver, que era lo mejor, cuando creyeron que se estaban yendo, se encontraron de frente con un hombre de cabellos y ojos azul celeste.
¿Quiénes son ustedes y que hacen aqui? – pregunto aquel hombre furioso –
Somos los tres jueces del Infierno, Minos, Aiacos y Radamanthys, ¿tu quien eres? – Respondio Minos –
Santo de Athena, Caballero de Plata "Orfeo de Lira" – respondió -.
Los tres jueces se quedaron impresionados, no sabían que con el hombre que se habían topado era Orfeo, el hombre que les hablo Chesire.
¡Respondan! ¿Qué hacen aquí? – Pregunto Orfeo mirándolos furioso -.
No te alarmes – Dijo Aiacos –
Estamos aquí, porque a la Sra Pandora se le ha castigado por tan solo venir a este lugar – Dijo Minos -.
Y nuestro deber era ver que tenía este lugar – Dijo Radamanthys-.
Aiacos y Minos lo miraron con sarcasmo.
¿Nuestro? Era ¡TU DEBER!, tu afán de Saber de este lugar, y porque habían lastimado a Pandora, era TU DEBER, no el de nosotros – Dijo Minos con mirada sarcástica –
Bueno… es… era… ¡Bah! – termino diciendo Radamanthys sonrojado -.
Jajajaja – se le oyó decir a Orfeo -.
¿De qué te ríes? – pregunto Aiacos -.
De la cara de aquel juez - Orfeo señalaba a Radamanthys – ahora ¿lastimaron a Pandora nuevamente? – pregunto –
Así es. Pero no sabemos el porque – dijo Radamanthys
Bueno si me siguen yo les llevare a donde podremos hablar más seguro, y que esa persona les explicara de mejor manera porque Pandora se le prohibió venir acá – Dijo Orfeo -.
Los jueces afirmaron y caminaron detrás de Orfeo, luego de una corta caminata llegaron a una pequeña casa, al lado de la casa había una estatua de piedra, pero era solo se veía una figura de una mujer, era solo el cuerpo, al entrar a la casa, vieron a una mujer delgada y cabellos largos y dorados.
Jueces del Infierno ella es Euridice, mi amor eterno – Dijo Orfeo sonriente –
Hola – sonrio y Saludo Euridice –
Amor, están aquí, porque Pandora ha sido lastimada nuevamente
¡Oh no! – dijo sorprendida - ¿Qué tan herida está? – pregunto Euridice –
Tanto que esta en su cama débil y sin poder levantar – dijo Aiacos –
Oh no, otra vez – Dijo Euridice con mirada triste –
¿Otra vez? ¿Ya había pasado esto? – pregunto Radamanthys furioso –
Vengan, siéntense en estas sillas y yo les contare todo – Dijo Euridice -.
Los tres jueces se sentaron y Euridice empezó a contarles.
Desde que aquella serpiente mordió mi pie, y morí, vine al inframundo, cuando Orfeo vino al inframundo a buscarme, debió jurar lealtad a Hades, a cambio de pasar unas pruebas, debía caminar sin voltear atrás, por culpa del malvado Hades, que lo engaño, hizo que volteara, y debí quedarme en el inframundo por siempre, igualmente el, mi cuerpo como vieron afuera, se iba convirtiendo en piedra, hasta que Pandora intervino, y evito que mi cuerpo fuera convertido en piedra. Desde entonces, Pandora me llevo al castillo, haciéndole saber a Hades, que ella no dejaría que yo viera a Orfeo, pero que yo sería la que estuviera a su lado por siempre, al principio sentí enojo, pero no sabía que Pandora, hizo todo eso, para yo volver al lado de mi amado Orfeo. Se rebeló en contra del gran Thanatos e Hypnos. Recuerdo que corrimos, hasta que llegamos a este campo, aquí me escondió, y regreso en busca de Orfeo. Al vernos juntos cada día de nuestra vida, dijo que sentía mucha alegría por nosotros, desde ese entonces Pandora y yo, nos convertimos en grandes amigas, siempre venia para acá, ella siempre me comento que algún día tendría ese amor como el mío y el de Orfeo, que es lo que más deseaba en este planeta. Pero Thanatos se dio cuenta de la traición de Pandora, y este le prohibió venir acá pero ella no hizo caso, y protesto por ello. Y sin importarle nada seguía viniendo, hasta que Hades la encontró aquí, sentí tanto miedo por nosotros, Hades nos dijo que no le interesaba ni Orfeo ni yo, y lastimo tanto a Pandora, que casi moría. Y desde entonces, prohibió su entrada aquí, aunque sin importarle solo pasa por aquí a observar el campo, pero solo por eso la castigan – conto Euridice con una mirada triste y una sonrisa fingida –
Pero ¿No hay manera de hace algo? – Pregunto Aiacos –
No creo pero – decía Orfeo mientras lo interrumpió Radamanthys –
¡Si Hay manera! – dijo Radamanthys –
Hagas lo que hagas la lastimaran – Dijo Euridice -.
Le jure a Pandora que no me importaba ni Hades, ni los Dioses, que la única por quien velare es por ella, y así será, encontrare la manera de que ella regrese aquí. – Dijo Radamanthys saliendo molesto -.
Radamanthys, ¡ESPERA! – Grito Euridice –
¿Qué? – respondió –
Solo voy a pedirte algo, no permitas que Pandora sufra de nuevo – Dijo entre lagrimas–
Euridice yo – sorprendido al verla llorar – No lo permitiré es más, daré mi vida por ella.
Aiacos, Minos y Orfeo escuchaban todo desde adentro de la casa.
¿La quieres? – pregunto Euridice –
Yo… - Radamanthys se sonrojo muchismo – me parece una mujer muy hermosa.
Radamanthys – sonrió – se que la llegaras a querer y ella a ti, cuídala.
¿Cómo estas tan segura de eso? – Pregunto Radamanthys –
Lo sé, nunca dudo de cosas asi, si no, Orfeo y yo no estuviéramos juntos, se que eres su guardián, pero te aseguro que querrás ser más que eso.
Euridice – sonriendo – es verdad, espero que sea algo más.
Todos se quedaron observando, Aiacos y Minos sabían que había algo más en Radamanthys que un simple guardían, Aiacos y Minos lograron alcanzar a Radamanthys y preguntarle sobre su conversación con Euridice.
Radamanthys- dijo Aiacos – oímos todo lo que hablaste con Euridice.
Si, quieres a la Srita Pandora como algo más, que solo tu líder, te aseguramos que estaremos a tu lado para que logres ser algo más que eso.
Aiacos Minos – los miro sorprendido - ¿Serán capaces de eso?
Ambos sonrieron y asintieron, afirmaron que harían lo que fuera porque Radamanthys y Pandora lograran ser uno, y que ambos tomaban a Radamantys como el líder de los Jueces del infierno.
