-Charlotte, estas rara y te ves fatal. ¿Qué pasó?
Li me miró mientras se metía en la boca uno de los bombones que Karla había traído. Amber y Karla también me miraron mientras hacían lo mismo. No voy a negarlo, estaba horrible. Anoche no había comido nada, lo cual era común en mí, no suelo comer mucho (es más, casi no como), y estuve llorando toda la noche, no dormí nada. Así que tengo unas ojeras enormes, que intenté tapar con maquillaje pero no pude, y los ojos rojos e hinchados. Además me dolía la cabeza y esa mañana había olvidado mi cuaderno en mi casa, por lo cual tuve que volver corriendo, agarrarlo y regresar a la escuela. Estaba enojada, deprimida y casi me la agarro con la pequeña Violetta. Suspiré, el quinto suspiro de la mañana, y solo estábamos en el primer descanso...
-Todo está bien, solo tuve una mala noche.
-Charlotte, nos conocemos desde los 4 años. Venga ya, que pasa?- Amber mi miraba con el ceño fruncido esperando que le conteste.
Podría ser la bruja del instituto, pero era una buena amiga. Siempre se había preocupado por nosotras, aunque sea imposible de imaginar. Claro que solo con nosotras 2, y un poquito por Karla. Le había tomado cariño.
-Es sobre... un chico... - Amber y Li me miraron asombradas, Karla esperaba que continuara. -No va a este instituto, es un amigo de mi hermano.- Primero muerta antes de decirles que era Armin, no sabía cómo iban a reaccionar- Yo... iba a declararme ayer pero... él se estaba declarando a otra chica.
-¿Entonces?- Karla me miraba interrogante, la niña no era estúpida y sabía que estaba mintiendo.- ¿Está saliendo con esa chica?
-No, ella lo rechazó.
-¡Entonces tienes una oportunidad!
-Le gusta alguien más...
-¡Pero puedes acercarte a él, consolarlo y él verá lo linda que eres y querrá estar contigo!-Karla levantó la manos como señalando algo obvio.
-A su tiempo, claro- Agregó Li.
-No lo se... no me parezco en nada a ella.
-Yo no me parezco a la ex de Castiel y no por eso voy a dejar de insistir.
[i]Pero lo tuyo es algo sencillamente imposible.[/i] Me mordí los labios para evitar decir eso. Pero Amber tenía razón, no podía rendirme así de fácil. Actuar como Sucrette no era una opción, tampoco podía ir y decirle: [i]"Ayer me quedé hasta tarde y vi cómo te rechazaban. Puedes llorar en mi hombro si quieres, después de todo yo lloré por tu culpa toda la noche"[/i] ... Definitivamente no.
-Por cierto, ¿cómo se llama?- Dijo Amber levantándose y agarrando su bolso.
-A... Alejandro
-¿Latino?
-Moreno, alto y con sombra de barba.- Reprimí una risa al imaginarme a Armin así. Karla miró divertida mientras terminaba de guardar sus cosas. Agarré mi carpeta y me levanté al mismo tiempo que Li sacaba su labial de su bolso.- Vamos, llegaremos tarde.
-Adelántense, tengo que ir al baño.
-Te acompaño, tengo que retocar mi maquillaje.
Amber y Li caminaron rápidamente al baño mientras Karla y yo íbamos despacio a nuestra aula. Casi no había nadie en el pasillo, el descanso no había terminado pero me gustaba llegar temprano y ellas me acompañaban hasta que llegara el profesor.
-¿Quién es?
-¿De qué hablas?
-No soy tonta, es obvio que no es un amigo de tu hermano. Si fuera así no te hubieras quedado hasta tarde en el instituto.-Suspiré.
-Si le dices a alguien, diré lo tuyo con Jade.
-N-nosotros no tenemos nada...- Bajó la cabeza con un leve sonrojo.
-Armin se declaró a Sucrette.- No dije nada más. Abrí mi carpeta y empecé a hacer los ejercicios de la siguiente clase, Matemáticas. Por suerte la profesora de Biología no dejaba tarea entre semana.
-Buu... es idiota, la chica esa solo da problemas... Espera...- De repente se dio cuenta, golpeó la mesa con ambas manos y empezó a gritar- ME ESTAS DICIENDO QUE TE GUSTA...?!- Logré meterle un papel en la boca para que se callara antes de que las pocas personas que pasaban por el pasillo se enteraran y luego el resto del instituto.
-Acaso eres tonta?! Cállate! -Escupió el papel que golpeó el tacho de basura antes de volver a sentarse elegantemente en la silla. La miré incrédula, cómo alguien podía embocar al tacho de basura con la boca?
-Lo siento, es que me sorprendí mucho. No sabía que él era tu tipo.
-Nunca tuve... "un tipo"
-¿Qué te gusta de él?
-No lo se, supongo que fueron las cosas que hizo por mí.
-¿Qué hizo?
-Algún día te contaré...
Se quedó en silencio unos minutos, casi podía oir a su cerebro pensar. Debería hacerlo más seguido. De repente volvió a golpear la mesa con ambas manos y me dijo muy seria.
-¡Te ayudaré con Armin, y tú me ayudarás a mí con Jade! Es un trato justo. -Volvió a sentarse con una gran sonrisa que se podía comparar con la de un niño cuando cree tener la mejor idea del mundo.
¿Ayudarme? ¿Ella? ¿La segunda persona más cotilla del instituto va a ayudarme con un chico y no se lo va a decir a nadie? ¿Sin nada a cambio? Bueno, tenía que ayudarla con el jardinero pero eso no era tan difícil. Era un beneficio para ambas y no tenía nada que perder.
-De acuerdo, ¿cómo piensas hacerlo?
-No lo se, ya pensaré en algo.
-¿Pensar en qué?
-En una idea para que Charlotte pueda salir con Alejandro.
-¿Tú piensas?
-A veces.
Amber y Li se sentaron a mi lado y las tres empezaron a tirar ideas absurdas sobre cómo podía declararme a "Alejandro", pero cuando llegó la profesora de Biología estaban hablando mal de Sucrette.
-Buenos días, saben que día es hoy? Viernes, hoy les daré otro trabajo en grupos. De a dos, no aceptaré grupos de a tres.- Nos miró a Amber, Li y a mi. De alguna manera siempre lográbamos hacer los trabajos las tres.- Pueden hacer los grupos ustedes, excepto... Charlotte, quiero que estes con Sucrette. Quiero ver a Amber y a Li hacer el trabajo ellas mismas.
-Profesora... yo voy a trabajar con Sucrette, me pidió ayuda.
Miré a Sucrette y luego a Karla que le hacía señas raras.
-Ehh... si, es cierto. Yo haré el trabajo con Karla.
-Entonces... Charlotte, has el trabajo con Armin. Alexy, tu hazlo con Kentin.
-¡Claro!- Alexy miró con una sonrisa a Kentin, mientras él tenía cara de: "¿Porque a mí?"
Iba a hacer equipo con Armin... debo admitir que Karla fue inteligente. Me senté en el lugar de Alexy y le saqué la PSP a Armin cuando la profesora se dio la vuelta para agarrar los cuestionarios.
-Alexy, devuélveme... ¿Charlotte? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está mi hermano?
-Esta con Kentin, para hacer el trabajo, yo tengo que hacerlo contigo. ¿No prestaste atención a lo que la profesora dijo?
-No realmente, nunca les hago caso, y como tengo buenas notas no pueden decirme nada.- Suspiré.
-Empecemos.
-Ehh... bueno... se que te enojarás, Alexy siempre se enoja, pero... no hice la tarea de Historia.
-Estamos igual. Anoche... pasó algo y no pude hacer nada.
-¿Por eso tienes los ojos rojos y con ojeras? N-no era para que te molestaras ni que para que te pusieras roja!
-Solo... hagamos la tarea de Historia, mañana haremos el trabajo. En mi casa, ya sabes cómo ir.
Reprimí un suspiro y empecé a hacer la tarea para la siguiente clase, él no dijo nada y se puso a trabajar. Este sería un largo y no muy grato fin de semana.
