-Déjalo, Armin.- Suspiré agotada y baje la mirada. Tenerlo en mi casa, sin nadie alrededor era un poco extraño, por no decir incómodo.

-Se que te gusto, no hace falta que hagas esto, Char.

-No me llames Char.

-¿Porque estas a la defensiva? ¿Porque no me crees?

-Porque te gusta Sucrette.- Lo miré a los ojos por primera vez en toda la conversación.

-Si, me gusta.-El nudo en mi garganta me impidió seguir mirándolo o decir algo.- Pero tu me gustas más.

-Charlotte...

Se acercó lentamente a mí cerrando sus ojos, cerré mis ojos con fuerza esperando el beso. Estaba tan cerca...

-Charlotte!

-Armin...- Tan condenadamente cerca

-CHARLOTTE!

-Que..!? Au...

Abrí los ojos y acaricie la parte baja de mi espalda. Un sueño. Fue un sueño, dios! Me dejé caer hacia atrás golpeándome la cabeza con el piso. Momento, que hacía yo en el piso?

-Charlotte, levántate! Te llevo llamando media hora.

Mire la mano que Shin me extendía, sin hacer ademán de agarrarla o levantarme. Me volví a subir a mi cama, al parecer cuando me despertó me caí. Muy fuerte.

-Vamos, son las 3 de la tarde y Michael esta enojado contigo por no desayunar ni almorzar con él.

-No iba a hacerlo de todas formas...- Agarré la sábana e intenté taparme pero antes de que pudiera reaccionar, Shin me agarró de las piernas y me levantó como un saco de papas.- Q-que haces?! Bájame!

-Tienes que comer algo.

-No tengo hambre!

-Nunca tienes hambre!

-Exacto, no puedes obligarme a comer. Si lo haces vomitaré.

-Vomitas y te daré mas comida.

-Gritaré y Allen te golpeará.

-Que madura...

-ALLEEEEN! Dile a Shin que me suelte!- Escuché unas sillas caer y luego alguien tirando de mi pierna.

-Suéltala Shin! Deja a mi hermanita en paz!

-Oigan! Que esta pasando?

-Michael dile a Shin que me suelte!

-Tiene que comer algo!

-Tienes que comer algo

-Es cierto, tu nunca comes!

-Si no como es mi problema, no el de ustedes! Ahora dejenme seguir durmiendo.

-Es problema de todos!

-No dejaré que mi hermanita se muera desnutrida!

-Comerás hasta curar tu anorexia.

-No es anorexia! Solo quiero dormir!

-Me importa poco que quieras volver a soñar con el chico ese, tu vas a comer!

-¿Chico?

-¿Qué chico? ESTAS ENAMORADA¡?! Quien es?! Como se llama?! Lo conozco?!

-No estaba soñando con nadie!

-Dime quien es que lo mato!

-Te escuché susurrar algo, seguro fue su nombre.

-...Traidor, tenías que decirlo?

-Entonces si hay un chico!

-Eso no les incumbe. Shin, date la vuelta así lo puedo mirar feo.- Shin dio la vuelta, ya que en toda la conversación lo único que vieron eran mis piernas y mi pantalón corto amarillo de piyama, y por fin pude mirarlos a los ojos lo mas amenazadoramente posible. Ambos dieron un paso atrás con miedo.- Vuelven a mencionar el tema, y desearan no tenerme como hermana.

-P-pero... estas enamorada! Tengo que saber quien es!

-Yo tengo que saber quien es para matarlo! Y adoro que seas mi hermana!

-Yo también!

-Yo estoy bien así...

-Cállate y bájame antes de que arranque todo tu cabello.- Por fin se digno a bajarme y pude arreglarme el piyama. Di la vuelta para ir a mi habitación, pero antes de dar 2 pasos los 3 se me tiraron encima.

-Te vas a almorzar!

-No dejaré que vuelvas a dormir!

-Dime quien es ese chico!

-S-solo voy a cambiarme para comer.

-¿Quieres decir que no te encerraras en tu cuarto a dormir otra vez?

-¿Ni nos gritaras que no nos metamos en tu vida y que "sabes lo que es bueno para ti"?

-¿Ni me dirás el nombre del chico que te gusta?

-No, no y por supuesto que no Al.- Shin y Mich me soltaron y me quitaron a Allen de encima.- Bajaré en unos minutos.- Me encerré en mi habitación para poder cambiarme tranquila, cuando escuché sus pasos alejarse puse cerrojo a la puerta y entre al pequeño baño dentro de mi cuarto.

Cuando terminé de ducharme me puse una remera caída beige (N/A: Creo que es beige ._. no estoy segura) y unos pantalones largos azules, como iba a estar en casa me puse unos cómodos zapatos del mismo color que el pantalón. Me dejé el pelo suelto y ate un pequeño mechón que me molestaba. Baje a la cocina donde Michael estaba revisando la heladera.

-¿Faltan cosas? Puedo ir a comprar contigo si quieres.- Me miro con una sonrisa y empezó a anotar lo que hacía falta.

-Gracias, no son muchas cosas. ¿Vamos?- Salimos al comedor donde Allen estaba perdido en alguna conversación en su celular y Shin jugaba a las cartas.

-Cuando volvamos jugamos al poker los cuatro.

Michael y yo cruzamos la calle y nos dirigimos al supermercado. Compramos galletas, carne, huevos, pan, una gaseosa grande y unas cervezas para él y Shin. Cuando volvimos, Mich hizo unos omelettes y estuvimos jugando al poker hasta la hora de la cena. Obviamente ganó Shin y yo quedé segunda, no puedo ganarle a alguien que juega a las cartas todo el tiempo. Durante la cena, la cual Michael preparó, Allen no dejó de preguntarme por Armin. Solo se calló cuando le dije lo mismo que a Amber, Li y Karla, que se llamaba Alejandro y era muy guapo y Shin me dijo que uno de sus compañeros de trabajo se llamaba Alejandro. Con algo de suerte es alto y bronceado. Luego de discutir media hora mas con Al sobre el chico y después de muchas amenazas por su parte diciendo que iba a matarlo, pude ir a dormir otra vez. Me acosté en la cama mirando la foto de los 4 que Michael sacó el año pasado, cuando Shin cumplió 18, y sonreí. No importaba cuantas veces pelearamos por lo mismo eramos una familia, aunque nuestros padres esten de viajes de negocios y a punto de separarse, los 4 somos una familia.