-Buenos días.
-Buenos días, Charlie!
-No me digas Charlie, que hay para desayunar?
-Lo que tu quieras! Que quieres comer?
-Quiero café...- Terminé de bajar las escaleras y me preparé un café con cara de zombie, nunca estoy de buen humor cuando me despierto.
-¡Buenos días!- No como Allen al menos.
-No grites, todavía tengo sueño. Hola Char.
-Hola Shin.- Acepté con una pequeña sonrisa el beso que me dio en la cabeza y le serví un café a él también- Ustedes también quieren café?
-No gracias, ya desayuné.
-A mi sí.- Al me abrazó apoyando su mentón en mi cabeza. Con un movimiento de hombros me lo saqué de encima y serví una taza más de café.- Oye! Porque él puede besarte y yo no puedo abrazarte?
-Porque no me dejas mover y eres demasiado pegajoso.- Allen se separó y se fue a un rincón dramáticamente.- No exageres... (N/A: Si se lo imaginan como un anime será más divertido xD)
-Casi me olvido, trabajaré esta noche.
-Eh? Pero es domingo, ustedes cierran los domingos.- Miré a Shin y a Michael conversar tranquilamente, ambos se veían tan maduros, tan mayores. Luego miré a Allen, echo bolita en el rincón. Es increíble que esa persona tenga 18 años.
-Lo se, pero es el cumpleaños de la hija del dueño y nos prometió que nos pagaría el día si vamos.
-¿Puedo ir contigo?
-Claro... ¿Porqué?
-Quiero conocer a Alejandro, ¿no es obvio?
-¡No irás a... a... a dejarte comer por hombres!
-Tu no te metas! Vuelve al rincón!
-Si señora...-Allen se volvió a hacer bolita en el mismo rincón.
-Charlotte...
-Ya se, ya se... Oye, Al.- Levantó la cabeza esperanzado y yo le tiré una tostada.- Ven a desayunar.
-10:00 pm-
-Este lugar es enorme...
-Sacamos algunas mesas para improvisar una pista de baile.
-Genial. Ahora a lo que vine, quién es Alejandro?
-Ese de ahí.- Shin señaló a un chico de pelo castaño, bronceado, de bonitos rasgos y por la forma en que lucía y se movía fácilmente podía ser un príncipe de algún extraño país. Antes de decir algo quise mirar a los demás meseros. Todos hombres. Todos lindos.-Oye, estas bien?
-Estoy rodeada de chicos lindos... No aguantaré mucho tiempo...
-Y Allen es el inmaduro...
-Tengo 15, es normal.
-Ve a hablar con él, señorita normalidad.
-No me presiones. ¿Porque todos parecen los típicos chicos lindos que hay en las series americanas?
-Gracias por decirme lindo, y no lo se.
-Me refería a todos los demás.
-Malvada.
-¿Van a seguir charlando o van a entrar?
Mire hacia la puerta y me encontré con uno de los "príncipes". Parecía el mayor, supongo que es el padre de la cumpleañera. Ahora entiendo porque la chica quiso hacer su fiesta aquí, incluso yo quiero festejar mi próximo cumpleaños aquí. Pero no me gusta ser el centro de atención... en cuanto cumpla 16 empezaré a trabajar aquí, esta decidido.
-Ella es mi hermana, Charlotte.
-Un gusto conocerlo.
-¿Entonces ella cantará? Encantado de conocerte, querida.
-¿C-ca-cantar?
-¿Nos disculpa un momento?- Shin me llevó al otro lado de la habitación y me susurró- Le dije que cantarías unas canciones al final para que dejara que te quedes.
-Yo no canto, imbecil.
-Le cantas a Al para dormir.
-¡Es diferente!
-No tanto, solo canta alguna canción que sepas y ya!
-Si no fueras mi hermano favorito te mataría en este momento!
-¿Querías quedarte en casa y seguir deprimiéndote por Armin?
-Si escuchaste el nombre, pedazo de...!
-Cuida tu lenguaje conmigo, recuerda que puedo castigarte!
-...Te odio.- Lo dejé solo y me senté en la barra. Comencé a mover los pies algo enojada conmigo misma. Sentí varios ojos sobre mí, pero los ignoré. Seguro era porque no era amiga de la chica que cumplía años ni trabajaba en el lugar.
-¿La señorita esta de malas? ¿Puedo preguntar que pasó?
-Pierde...- Volteé a ver quien me sacó de mi agradable hoyo de odio cuando me encontré con Alejandro, el príncipe latino.- Tú
-Yo, ¿y tu quién eres?
-Charlotte Benson, soy la hermana del idiota de Shin.
-Te vi discutiendo con él hace un momento. Yo soy Alejandro Greco, un gusto.
-Se quien eres, vine aquí por ti. Necesito un favor, ¿tienes unos minutos?- La expresión de sorpresa en su rostro fue sustituida por una de curiosidad en cuando terminé de hablar. Fue a buscar 2 vasos y un agua antes de sentarse a mi lado.
-Me dejas intrigado. Continúa.- Suspiré y le conté todo lo que había pasado desde aquella vez en la que me castigaron.- Y me gustaría que me ayudaras, pretendiendo ser mi novio. Si tienes novia lo entiendo, ya me inventaré algo.
-La verdad es que siempre me gustó actuar, y es interesante lo que propones. Te ayudaré. Pero no será gratis.- Todo tiene un precio, cierto?- No se muy bien cual será. Déjame pensarlo y te lo diré antes de que la fiesta termine. Si me disculpas, tengo que trabajar.- ¿Las cosas estaban saliendo bien? Esto no era una buena señal. A mi nunca me salen bien las cosas de una sola vez. Espero estar equivocada.
La fiesta siguió sin contratiempos. Mientras todos se divertían/trabajaban, yo escuchaba todas las canciones en mi mp4 buscando algunas canciones fáciles de cantar y memorizándolas. Pero al final, terminé yendo afuera a practicar las más difíciles. Soy demasiado cabeza hueca.
-Charlotte Benson. Charlotte Benson. Última llamada para Charlotte Benson.- Alejandro me llamaba desde la puerta con una sonrisa.- Es tu turno de brillas.
-Te escuché la primera vez.- Pasé a su lado, pero antes de me alejara me agarró del brazo.- Que...?
-Ya decidí que quiero.
-¿Que cosa?
-Tu primer beso.- Se acercó a mí y juntó nuestros labios. Abrí los ojos son sorpresa y me quedé dura. Sí, ese era mi primer beso y yo me congelaba como idiota. Pero yo no lo amaba, y él no me amaba a mí. Él solo me ayudaría a cambio de esto.
-Char tienes que...oigan, yo no quería ver esto.- Empujé a Alejandro,que se veía un poco molesto, y mire a Shin con algo de miedo (y confusión)- Agradezcan que no soy Allen. Al escenario hermanita.
Corrí al escenario, con cuidado para no caerme, y respiré hondo. Agarré el micrófono hice una pequeña presentación y canté un par de canciones. Bajé del escenario y me senté en la barra para buscar a mi hermano.
-Esta ocupado.- Alejandro se sentó a mi lado y me señaló el lugar donde estaba Shin. Varias chicas se estaban acercando a él para pedirle que bailen. La canción estaba terminando y todos se estaban yendo, pero la mayoría de las chicas se quedaban solo para bailar con los meseros.- ¿Quieres bailar? Tu hermano va a tardar un rato.
-Esta bien.- Suspiré y tome la mano que me ofrecía. En ese momento la canción cambió y empezó a sonar "Take my Breath Away". Tarareé la canción mientras pensaba en la única persona que me quitaba el aliento. Armin. Pero entonces recordé el beso y el sueño... (N/A: ver capítulo anterior!). Ambos besos parecían diferentes.
-¿Porque me besaste?
-Porque me gusta robar primeras veces. Pero como estas enamorada solo te pedí un beso.
Entonces era eso... él solo era un aprovechador. Me había metido en la boca del lobo, y todavía no me había dado cuenta.
-Buenos días, Charlie!
-No me digas Charlie, que hay para desayunar?
-Lo que tu quieras! Que quieres comer?
-Quiero café...- Terminé de bajar las escaleras y me preparé un café con cara de zombie, nunca estoy de buen humor cuando me despierto.
-¡Buenos días!- No como Allen al menos.
-No grites, todavía tengo sueño. Hola Char.
-Hola Shin.- Acepté con una pequeña sonrisa el beso que me dio en la cabeza y le serví un café a él también- Ustedes también quieren café?
-No gracias, ya desayuné.
-A mi sí.- Al me abrazó apoyando su mentón en mi cabeza. Con un movimiento de hombros me lo saqué de encima y serví una taza más de café.- Oye! Porque él puede besarte y yo no puedo abrazarte?
-Porque no me dejas mover y eres demasiado pegajoso.- Allen se separó y se fue a un rincón dramáticamente.- No exageres... (N/A: Si se lo imaginan como un anime será más divertido xD)
-Casi me olvido, trabajaré esta noche.
-Eh? Pero es domingo, ustedes cierran los domingos.- Miré a Shin y a Michael conversar tranquilamente, ambos se veían tan maduros, tan mayores. Luego miré a Allen, echo bolita en el rincón. Es increíble que esa persona tenga 18 años.
-Lo se, pero es el cumpleaños de la hija del dueño y nos prometió que nos pagaría el día si vamos.
-¿Puedo ir contigo?
-Claro... ¿Porqué?
-Quiero conocer a Alejandro, ¿no es obvio?
-¡No irás a... a... a dejarte comer por hombres!
-Tu no te metas! Vuelve al rincón!
-Si señora...-Allen se volvió a hacer bolita en el mismo rincón.
-Charlotte...
-Ya se, ya se... Oye, Al.- Levantó la cabeza esperanzado y yo le tiré una tostada.- Ven a desayunar.
-10:00 pm-
-Este lugar es enorme...
-Sacamos algunas mesas para improvisar una pista de baile.
-Genial. Ahora a lo que vine, quién es Alejandro?
-Ese de ahí.- Shin señaló a un chico de pelo castaño, bronceado, de bonitos rasgos y por la forma en que lucía y se movía fácilmente podía ser un príncipe de algún extraño país. Antes de decir algo quise mirar a los demás meseros. Todos hombres. Todos lindos.-Oye, estas bien?
-Estoy rodeada de chicos lindos... No aguantaré mucho tiempo...
-Y Allen es el inmaduro...
-Tengo 15, es normal.
-Ve a hablar con él, señorita normalidad.
-No me presiones. ¿Porque todos parecen los típicos chicos lindos que hay en las series americanas?
-Gracias por decirme lindo, y no lo se.
-Me refería a todos los demás.
-Malvada.
-¿Van a seguir charlando o van a entrar?
Mire hacia la puerta y me encontré con uno de los "príncipes". Parecía el mayor, supongo que es el padre de la cumpleañera. Ahora entiendo porque la chica quiso hacer su fiesta aquí, incluso yo quiero festejar mi próximo cumpleaños aquí. Pero no me gusta ser el centro de atención... en cuanto cumpla 16 empezaré a trabajar aquí, esta decidido.
-Ella es mi hermana, Charlotte.
-Un gusto conocerlo.
-¿Entonces ella cantará? Encantado de conocerte, querida.
-¿C-ca-cantar?
-¿Nos disculpa un momento?- Shin me llevó al otro lado de la habitación y me susurró- Le dije que cantarías unas canciones al final para que dejara que te quedes.
-Yo no canto, imbecil.
-Le cantas a Al para dormir.
-¡Es diferente!
-No tanto, solo canta alguna canción que sepas y ya!
-Si no fueras mi hermano favorito te mataría en este momento!
-¿Querías quedarte en casa y seguir deprimiéndote por Armin?
-Si escuchaste el nombre, pedazo de...!
-Cuida tu lenguaje conmigo, recuerda que puedo castigarte!
-...Te odio.- Lo dejé solo y me senté en la barra. Comencé a mover los pies algo enojada conmigo misma. Sentí varios ojos sobre mí, pero los ignoré. Seguro era porque no era amiga de la chica que cumplía años ni trabajaba en el lugar.
-¿La señorita esta de malas? ¿Puedo preguntar que pasó?
-Pierde...- Volteé a ver quien me sacó de mi agradable hoyo de odio cuando me encontré con Alejandro, el príncipe latino.- Tú
-Yo, ¿y tu quién eres?
-Charlotte Benson, soy la hermana del idiota de Shin.
-Te vi discutiendo con él hace un momento. Yo soy Alejandro Greco, un gusto.
-Se quien eres, vine aquí por ti. Necesito un favor, ¿tienes unos minutos?- La expresión de sorpresa en su rostro fue sustituida por una de curiosidad en cuando terminé de hablar. Fue a buscar 2 vasos y un agua antes de sentarse a mi lado.
-Me dejas intrigado. Continúa.- Suspiré y le conté todo lo que había pasado desde aquella vez en la que me castigaron.- Y me gustaría que me ayudaras, pretendiendo ser mi novio. Si tienes novia lo entiendo, ya me inventaré algo.
-La verdad es que siempre me gustó actuar, y es interesante lo que propones. Te ayudaré. Pero no será gratis.- Todo tiene un precio, cierto?- No se muy bien cual será. Déjame pensarlo y te lo diré antes de que la fiesta termine. Si me disculpas, tengo que trabajar.- ¿Las cosas estaban saliendo bien? Esto no era una buena señal. A mi nunca me salen bien las cosas de una sola vez. Espero estar equivocada.
La fiesta siguió sin contratiempos. Mientras todos se divertían/trabajaban, yo escuchaba todas las canciones en mi mp4 buscando algunas canciones fáciles de cantar y memorizándolas. Pero al final, terminé yendo afuera a practicar las más difíciles. Soy demasiado cabeza hueca.
-Charlotte Benson. Charlotte Benson. Última llamada para Charlotte Benson.- Alejandro me llamaba desde la puerta con una sonrisa.- Es tu turno de brillas.
-Te escuché la primera vez.- Pasé a su lado, pero antes de me alejara me agarró del brazo.- Que...?
-Ya decidí que quiero.
-¿Que cosa?
-Tu primer beso.- Se acercó a mí y juntó nuestros labios. Abrí los ojos son sorpresa y me quedé dura. Sí, ese era mi primer beso y yo me congelaba como idiota. Pero yo no lo amaba, y él no me amaba a mí. Él solo me ayudaría a cambio de esto.
-Char tienes que...oigan, yo no quería ver esto.- Empujé a Alejandro,que se veía un poco molesto, y mire a Shin con algo de miedo (y confusión)- Agradezcan que no soy Allen. Al escenario hermanita.
Corrí al escenario, con cuidado para no caerme, y respiré hondo. Agarré el micrófono hice una pequeña presentación y canté un par de canciones. Bajé del escenario y me senté en la barra para buscar a mi hermano.
-Esta ocupado.- Alejandro se sentó a mi lado y me señaló el lugar donde estaba Shin. Varias chicas se estaban acercando a él para pedirle que bailen. La canción estaba terminando y todos se estaban yendo, pero la mayoría de las chicas se quedaban solo para bailar con los meseros.- ¿Quieres bailar? Tu hermano va a tardar un rato.
-Esta bien.- Suspiré y tome la mano que me ofrecía. En ese momento la canción cambió y empezó a sonar "Take my Breath Away". Tarareé la canción mientras pensaba en la única persona que me quitaba el aliento. Armin. Pero entonces recordé el beso y el sueño... (N/A: ver capítulo anterior!). Ambos besos parecían diferentes.
-¿Porque me besaste?
-Porque me gusta robar primeras veces. Pero como estas enamorada solo te pedí un beso.
Entonces era eso... él solo era un aprovechador. Me había metido en la boca del lobo, y todavía no me había dado cuenta.
