Supongo que no fue tan buena idea haber ido a la fiesta. Llegamos cerca del 5 de la mañana y estaba tan cansada que me dormí con los zapatos puestos. Y no solo eso, soñé con lo que pasó esa noche, pero estaba con Armin. Él me invitaba a bailar y al final me besaba... Algo esta mal en mi cabeza, algo esta mal en mi cabeza. Golpeé mi cabeza con la almohada para ver si podía reaccionar. Estaba tan cansada que apenas podía moverme. Levanté, con mucho esfuerzo, la cabeza para poder ver la hora. ¡¿2:30?! La escuela termina a las 2! Me levanté de un salto y me saqué los zapatos, era lo único que llevaba puesto ademas de la ropa interior. Corrí al baño y me duché lo más rápido que pude, tenía que ir a pedirle la tarea a Karla, porque Li no presta atención y Amber escribe jeroglíficos en vez de letras. Cerré el agua y saqué la mano para agarrar 2 toallas... solo había una. Genial, tendría que bajar a buscar otra. Me cubrí lo mejor que pude con la toalla, pero todavía me llegaba un poco mas abajo de lo necesario. Salí del baño y bajé las escaleras mirando el piso para no caerme.
-¿Cuantas veces les dije que pongan las toallas secas en el baño? No pueden dejarlas afuera!
-Emm... Char? Tenemos visitas...- Levanté la cabeza alarmada y me encontré con él. Sentí mi cara arder y corrí hasta mi cuarto, cerrando la puerta y cayendome cuando estuve completamente sola.
Me sequé todo el cuerpo y me puse lo primero que encontré, el vestido que uso cuando voy al instituto. Me puse los zapatos y me até el pelo para que no moje el vestido. Bajé con la cabeza gacha y completamente sonrojada, no quería mirar a nadie. Eso fue lo más humillante que me pasó en la vida.
-Y-yo... vine a traerte la tarea de hoy. También para que hagamos el trabajo, pero podemos hacerlo mañana si quieres...
-Quiero terminarlo cuanto antes. Ponte cómodo, ahora regreso...- Me metí en la cocina donde estaban mis 3 demonios, digo, hermanos.- ¡¿Porque carajo no me dijeron antes que había alguien aquí?!- En ese momento los 3 se miraron y empezaron a reírse- ¡¿Que es tan gracioso?!
-Perdón, perdón. Es que no queríamos despertarte, iba a dejar la tarea e iba a volver mañana.
-Los odio, a los 3.- Salí de la cocina y me senté en el sillón, al lado de Armin.- Gracias por traerme la tarea.
-No importa, no es la primera vez.- Lo miré incrédula y luego mire sus apuntes.
-Es cierto, conozco esta letra.
-Nathaniel me dio tu dirección cuando tuve que llevarte la tarea una vez.- Eso explica muchas cosas...
-Da igual, hagamos el trabajo.
-¿Puedo leer de tu libro? Me olvidé el mío en casa.
-Esta bien.
Por la siguiente hora solo hablamos para formular las respuestas. Estuve luchando contra el sonrojo y el tartamudeo todo el rato, el echo de que él estaba cerca para leer del libro que tenía en las rodillas (Debo admitir que lo puse ahí apropósito) y sentir las miradas de mis hermanos en mi espalda no ayudaba mucho. De vez en cuando lo miraba disimuladamente para ver su sonrisa o su rostro serio cuando no entendía algo y volvía a leerlo hasta que me preguntaba aquello que no comprendía.
-Es todo, terminamos.
-¡Al fin! No puedo pensar más.
-¿Tu hermano hace todo el trabajo por ti, verdad?
-Sip, sabe que lo que yo conteste serán idioteces.
-No contestaste idioteces.
-Solo lo hago con mi hermano para no tener que hacer el trabajo, pero no creo que eso funcione contigo.
-Tienes razón, no funcionaría conmigo.- Silencio. Subí mis piernas al sillón acomodándome en posición india y clavé mi vista en el suelo mientras Armin miraba la sala.
-Charlie sientate bien. Ya es hora de merendar, ¿quieres algo para comer, Armin?
-No, gracias. Creo que debería irme a mi casa.
-No seas idiota, es descortés de nuestra parte no invitarte nada. Quédate a merendar y luego vete.- Dije sin moverme de mi lugar. Levanté la cabeza y miré a Michael que nos veía desde la puerta abierta de la cocina, donde Allen y Shin asomaban la cabeza.- Quiero café... y un omelette. ¿Tú qué quieres?
-Un omelette y café están bien.
-Ahora lo hago.
-Esto parece un restaurante.- Dijo cuando mi hermano volvió a entrar a la cocina.
-Agradece que no eres de la familia, Michael es peor que esas abuelas que te hacen comer un montón.
-Debe ser divertido.
-A veces.- Silencio. Estúpido y molesto silencio. Podíamos escuchar el ruido de la cafetera y a Michael cocinando. Esto es demasiado molesto. Apoyé mi codo en una pierna y mi cabeza en la mano mientras veía por la ventana algo aburrida.
-¡Charlotte, Charlotte, Charlotte! ¡Se que estas ahí! ¡Esta es la última casa de la cuadra!- Los gritos de Karla y su los golpes de la puerta me distrajeron de mi aburrida, incomoda y molesta vista.
-¡Ya, cállate! No eres Sheldon Cooper, actúa normal.- Le abrí a puerta haciendo que casi se caiga para delante.
-Es que tenía que decirte algo, es muy importante, estuve tocando las puertas de todas las casas para encontrar la tuya y...- De repente se calló, seguí su mirada hasta donde estaba Armin, quién luchaba por no reír.- ¿Qué hace él aquí?
-Vino a hacer el trabajo y a traerme los deberes.
-Por cierto, ¿por qué faltaste?
-Acompañé a mi hermano a trabajar y volvimos muy tarde. ¿Qué es lo que me tenías que decir?
-Luego te cuento...
-¡Haré un omelette más!- Se escuchó la voz de Mich desde la cocina.
-¿Eh? ¿Quién...
-Mi hermano.- En ese momento los 3 salieron de la cocina para saludar a Karla. La pobre chica estaba sonrojada y parecía que se iba a desmayar en cualquier momento.-Ellos son Michael, Shin y Allen.
-Encantado.- Mich y Al le sonrieron mientras Shin la miraba algo serio.
-U-un gusto...
-Mich, los omelettes.
-¡Cierto!- El mayor corrió de vuelta a la cocina.- ¿Tu amiga quiere algo para tomar?
-¿Quieres algo para tomar, Karla?
-N-no, gracias.
-Vamos, pasa y siéntate - Volví a sentarme al lado de Armin, pero esta vez más cerca con la pobre escusa de que Karla se tenía que sentar. Me siento patética.
Los 3 demonios trajeron los omelettes y el café y nos sentamos los 6 al rededor de la mesa ratona frente a la televisión. Shin, Karla, Armin y yo estábamos en el sillón y Michael y Allen estaban en los sillones de la derecha e izquierda respectivamente. Sí, estábamos un poco apretados. Y sí, yo estaba al lado de Armin. Karla esta sonrosada, pero mi rostro era casi del mismo color que la remera de Shin. Solo 2 personas se daban cuenta, mi hermano (El único desgraciado que sabe que me gusta Armin) y el gamer, quién me preguntaba de vez en cuando si estaba bien entre susurros. Lo odio, lo odio, lo odio, lo odio, lo odio, si me lo repetía mucho tal vez lo crea... ¿A quién quiero engañar? Me regañé mentalmente, no puedo odiarlo maldita sea.
Cuando terminamos de comer, Armin se despidió, Shin se fue a trabajar, Allen subió a su cuarto a hacer quién-sabe-qué con su computadora y Michael se fue a estudiar a su habitación. Finalmente Karla y yo nos quedamos solas.
-No me dejes con la intriga, ¿Qué pasó?
-¡Salí con Jade!
-¡¿Qué?! ¿Cómo, cuándo, dónde?
-Me lo encontré ayer en el supermercado, ¿puedes creer que vive a 2 cuadras de mi casa? Hablamos un rato, me acompañó a casa, me pidió el número y me dijo que me llamaría para salir. No puedo creer que tengamos gustos en común.
-¿Cómo cuales?- ¿Karla, la chica con más dinero del instituto, tenía algo en común con Jade, la persona más humilde (aparte de Nathaniel) que conocí en la vida? Tenía que verlo para creerlo.
-A ambos nos gustan las flores, algo bastante obvio. Le gusta ZAZ, igual que a mí.
-Me encanta ZAZ! ¿Qué más?
-El piano es su instrumento favorito, le gusta la pasta y los platos elaborados, le gusta la comida tradicional francesa y la comida greca. Veamos... ¿Qué más? Oh, sí! Es vegetariano, ¿No es algo dulce? Se preocupa por tantas cosas~
Juntó sus manos y seguramente se perdió en su mundo de corazones y unicornios voladores rosados imaginándose caminar de la mano con Jade en un prado lleno de flores. Empezó a hablar de las cosas que le gustaban de él y en ese momento decidí rendirme, ir por agua y un libro para distraerme un poco.
N/A: Lo siento! Me olvide de subirlo ^^U Prometo un capítulo nuevo mañana! Por favor no me maten ^^U es mi cumpleaños! Me equivoque cuando lo quise subir, subi el 7 xD
