En cuanto salimos, Lysandro me abrió la puerta y me dejó pasar como el caballero que es, me choqué de frente con Sucrette. En realidad, ella se chocó su frente con mi boca y cayó sentada mientras yo era agarrada por Lysandro, que estaba atrás mío.
-¿Están ambas bien?
-Supongo... - Me pare correctamente y me hice a un lado para que Lysandro pudiera salir.- Adios.- Me aleje lentamente, pendiente de su conversación.
-Seguramente lo harán bien, si la directora la eligio debe ser porque canta bien.
-Lo hace. Simplemente no me lo esperaba y estoy un poco sorprendido.
-Sin embargo no creo que lo pases tan bien, quiero decir, ella es amiga de Amber. No creo que sea muy de fiar, aunque nunca hace nada malo tampoco hace nada bueno. Sin contar que puede decirle a Amber todo lo que escuche y eso podría darte algún problema.
-Creo que puedo cuidarme de ella, no parece tan mala. De hecho, me recuerda a un pollito.
-¿Un pollito?- ¡¿UN POLLITO?! ¡¿Que tan idiota me veo como para ser comparado con un pollito?!
-Cuando era pequeño había un pollito que siempre me llamaba la atención Cuando estaba solo y te acercabas intentaba morderte y gritaba, en cambio cuando estaba con sus hermanos se quedaba quieto en su lugar. De cierto modo daba gracia y ternura.
-¿Ella te da ternura?- ¡¿Ahora doy ternura?! ¡Lo que menos quiero es parecer tierna!
-No, para nada. Sin embargo, cuando esta con sus amigas siempre esta callada y solo observa, pero cuando esta sola es bastante diferente.- Sentía un pequeño tic en la ceja izquierda, no podía seguir escuchando esas tontenrias.
Apure el paso maldiciendo al conejo ese (entiéndase Lysandro) por lo bajo. ¡¿Cómo se atrevía a compararme con un pollito?! Además... ¡¿Porqué un pollito?! Hay tantos animales en el mundo, porque justo ese?! Agh, no importa. Lo importante ahora es buscar una forma de evitar cantar en ese acto. Tal vez Amber pueda ayudarme, a ella siempre se le ocurre algo (aunque la mayoría de sus ideas o son muy tontas o son imposibles o salen mal, pero siempre puede haber alguna buena idea). Llegué al aula y me senté al lado de la puerta a esperar que tocara e timbre y salieran mis amigas. Abracé mis rodillas,para evitar que si alguien pasaba, no vieran mas de lo necesario, y hundí mi cabeza en ellas. ¿Debería importarme el hecho de que Armin no me haya dirigido a mirada en todo el día? Desde que llegó lo veía casi todos los días, a pesar de que no nos hablábamos nos saludábamos con la cabeza, supongo que por cortesía. Me pregunto... ¿será porque me vio casi desnuda o porque Alejandro me besó en frente de colegio? Sinceramente, espero que sea la segunda opción, saber que esta aunque sea un poquito celoso me anime un poco y me da mas esperanzas.
-...¿Estás llorando?
-¿Eh?- Levanté la cabeza lentamente y me encontré con unos hermosos ojos azules. [i]Parecen dos pequeñas lagunas... pero que idioteces estoy pensando?![/i]- No estaba llorando... Armin.
-Oh... entonces... ¿todo esta bien?- Llevó una mano detrás de se cabeza, visiblemente incómodo.
-Si, no habría porque no estarlo.- Pegué mis piernas a mi pecho. Nada estaba bien.
-¿Porque no estas en tu aula, entonces?
-La directora me llamó a mi y a Lysandro. Si entro llamaré mucho la atención y no quiero que eso pase. ¿Que haces tu fuera de clase?
-Me aburría así que pedí permiso para ir a baño y poder jugar tranquilo.
-¿Eres tonto o algo? ¡No vienes a la escuela a jugar, vienes a estudiar! ¿Que pasaría si el profesor esta explicando un nuevo tema?- ¿Acaso este se cree que esta en a primaria? ¡Las cosas no son tan fáciles como antes!
-No importa, si no entiendo algo Alexy o Sucrette me lo explicarán.- Sucrette... dijo Sucrette. Fruncí el ceño bastante molesta, ¿porqué tenía que mencionarla?- Charotte, yo...- El timbre sonó interrumpiendo sus palabras.
Me levanté de un salto y arregle mi vestido, sacuendiendolo un poco para limpiar la tierra que tenía. Agarré mi bolso y le di la espalda a Armin, me crucé de brazos esperando que Amber, Li y Karla salgan. Mordí mi labio intentando no voltearme porque sabía que él estaría detrás de mi y no podía mirarlo, no quería escuchar lo que tenía que decir. Amber fue la primera en salir, seguida de Li y Karla. Agarré a Amber del brazo y la arrastré hasta el segundo piso sin mirarla, detrás nuestro escuchaba a Li y a Karla llamándome para que me detuviera. Entré en la primer aula vacía que encontré y me senté sobre el escritorio, suspiré y me di cuenta que estaba temblando y las gotitas saladas que caían en mi vestido me hicieron dar cuenta que estaba llorando.
-Charlotte... ¿Qué pasó en la oficina de la directora?- Amber se había sentado al lado mío y movía mi hombro para que la mirara.
-No estoy llorando por eso...-Dije con la voz ahogada, respiré lentamente y sequé mis lagrimas lo mejor que pude.
-Charlotte, levanta la cabeza.- Negué con la cabeza y me crucé de brazos. A mi izquierda escuché la puerta cerrarse.- Estamos las 4 solas, vamos. Levanta la cabeza.- Li me levantó lentamente del mentón y secó mis lágrimas con un pañuelo.
-¿Qué pasó?- Amber pasó su brazo por mi cintura y Karla trajo una silla para sentarse frente a mi.
-No es nada...- Mi voz salía ahogada por las lágrimas que no dejaban de salir.- Es solo... la frustración. Mis... mis padres se van a divorciar, Allen tiene problemas en la escuela y a veces vuelve lastimado o... grita en su habitación... y ahora con esto, siento como si no pudiera hacer nada por ellos o por mi misma. Como si... mi opinión o mi ayuda no importaran o fueran inútiles.- No era del todo mentira, nunca podría mentirle a mis amigas (podría engañarlas un poco, pero es distinto). Sin embargo no era del todo cierto, también lloraba por Armin. Pero ellas no podían saberlo, solo Karla que me miraba fijamente.
-Char...- Las tres se levantaron y me dieron un abrazo, el cual correspondí pasadon mis brazos por los hombros de Li y Amber. Estuvimos abrazadas hasta que sonó el timbre para volver al aula.
-Tenemos que ir a clase.- Lentamente nos separamos y agarramos nuestros bolsos.- Adelántense, tengo que ir a lavarme.
-Te acompaño.- Karla me siguió al baño y Amber se llevó a Li.- Qué pasó realmente?- Ella se apoyó en el lavado mientras frotaba mis ojos con el agua.
-No dije nada que no fuera cierto...
-Tampoco dijiste toda la verdad.- ...Karla podía ser despistada y un poco lenta, pero no tanto como pensaba.
-Hablé con Armin.
-¿Qué te dijo?- Corté un poco de papel que milagrosamente había en el baño y me sequé la cara.
-No lo se, trató de decirme algo pero no lo quise escuchar.
-¿Porqué no?
-Por que no quiero saber si ya se dio cuenta de que me gusta, no quiero que me lo pregunte, no quiero hablar con él para ser rechazada. Tú al menos tienes una oportunidad con Jade, yo no tengo nada.
-Charlotte, tu también tienes una oportunidad. Todavía no se presentó, pero la tienes. Y no vas a poder ignorar a Armin toda la vida, ni siquiera vas a poder hacerlo todo el mes. Estoy segura que lograrás algo.- Sonreímos ante nuestro pequeño secreto.- Vamos, hay que ir a clase.
Karla tenía razón. No puedo dejar por hecho todo, no se nada de Armin pero no es demasiado tarde como para conocerlo. Si las cosas siguen como ahora, creo que tendré algunas oportunidades para hablar con él. No puedo rendirme sin haber empezado, y el pequeño concierto del acto será mi primer paso. Tiré el papel húmedo al tacho de basura y, sonriendo, salí del baño de mujeres con Karla adelante.
Algo que hice aburrida mientras escribía esta capítulo (Sáquenle los espacios): 19pA2
Quería agradecer a todos/as los que dejaron reviews, realmente me motivaron a seguir escribiendo aunque no tenía ni la mas mínima idea sobre que :P En un par de capítulos me quedaré sin ideas, así que agradecería cualquier aporte :)
