-Díganme que se van a quedar, por favor!

Las clases habían terminado y ahora tenía que ir a "ensayar" con Lysandro y no quería volver sola a casa. Agarré a Li y a Amber del brazo, Karla me dijo que tenía que hacer algo en su club (del cual no sabemos nada) así que no tenía que convencerla porque me iría a buscar cuando terminen. Solo me quedaban mis mejores amigas.

-Tengo que cuidar a mi hermano, mis padres no están es casa hoy...- Solté a Li, ella estaba completamente justificada. A pesar de que muchas personas la tachen de fría y superficial, ella es una persona que pone a su familia y amigos frente a todo, ¡una vez echó a un chico (muy lindo, debo decir) de su casa y le tiró café hirviendo porque había insultado a su hermano! Desde ese momento prácticamente se convirtió en mi héroe.

-Yo... voy a dar un par de vueltas por ahí, ver algo de ropa y volveré a buscarte.- ¡Sí! Gané.- Pero después nos vamos a casa de Li!

-Claro, claro!Ahí viene Lysandro, desenme suerte!- Solté a Amber con una sonrisa victoriosa y me me di vuelta para ir al aula de música.

-¡Suerte!

-¡Intenta no matarlo!

-¡Si lo haces, prometo distraer a los policías para corras!

-¡Gracias!¡Las adoro!- Corrí detrás de Lysandro hasta alcanzarlo y pasar por al lado de Sucrette, haciéndola caer.- Lo siento.- Seguí mi camino sin voltear, la escena que debía estar produciéndose era obvia. Lysandro y Castiel ayudando a Sucrette a levantarse, como si fuera una damisela en apuros, y Sucrette mandándome una mirada de enojo. Entré tranquilamente en la sala de música y me senté al lado de la ventana, viendo como Amber y Li se iban. (N/A: Tengan en cuenta que el salón de música esta en el 2do piso). Saludé a Amber con la mano cuando ella me miró, Li me miró también e hizo gestos que pude comprender a la perfección. [i]Llámame cuando salgan[/i] en lenguaje de señas. Asentí con la cabeza varias veces y me giré a ver la puerta cuando esta se abrió.

-Lo que hiciste no fue nada agradable.- Y ahí estaba Lysandro, con su típica ceja levantada cuando esta molesto.

-Me disculpé, verdad?- Me levanté y saqué mi reproductor mp3 de mi bolso.- Terminemos con esto, ¿tienes una canción en mente?- Me miró fijo por unos segundos y luego suspiró relajando la mirada.

-No se que música te gusta, pero estoy bastante seguro que no tenemos los mismos gustos musicales.- Miré mi mp3, sabía de memoria el orden de todas las canciones, la mayoría era pop, algo de Jazz y una que otra canción de The Beatles y otras pocas canciones de rock. Luego miré a Lysandro, por su ropa, las canciones del concierto (si, había estado en el concierto) y Castiel, se podía deducir que él era completamente rock.

-Tienes razón... Tal vez deberíamos... no se, escuchar la música del otro? Préstame tu mp3 y yo te doy el mío, mañana me lo devuelves.- Extendí mi mano con mi reproductor de música mientras él buscaba el suyo tras un "Buena idea". Antes de que intercambiáramos aparatos, dije.- Pero dame tu número, tienes fama de olvidadizo y quiero mi mp3 devuelta mañana... y tampoco me gustaría estar esperándote aquí mientras tu estas en tu casa, así que me serviría si te olvidas de que tenemos que ensayar!- Él río suavemente y también saco su celular. Era la primera vez que lo oía reír (en realidad, la primera vez que hablábamos mas de 2 oraciones cada uno) y fue bastante... extraño.

Intercambiamos números y decidimos irnos, revisaríamos los reproductores hoy y mañana nos pondríamos a trabajar. Como no tenía nada interesante que hacer a esta hora y Karla estaba en club y no sabía cual era, decidí ir un rato a la sala de delegados. Miré por la ventanita y vi a Nathaniel con la cabeza metida en unos papeles, escribiendo a la velocidad de luz, mientras, también, estaba revisando algunas carpetas a su izquierda. Parecía agobiado. ¿Qué? Es el hermano de mi mejor amiga y me cae bien, es amable, no habla de mas y me ayuda con la tarea cuando se lo pido. Toqué la puerta y asomé la cabeza.

-¿Nathaniel? ¿Necesitas ayuda?- Él levantó la cabeza rápidamente y soltó la carpeta con una sonrisa. No, no como esa amble, servicial y cansada que le da a todos, una sonrisa de verdad.

-Charlotte, no sabía que te quedarías hasta tarde. Gracias, pero estoy bien. Seguro ya te estas yendo.- Sin embargo, señaló una silla frente a él con su cabeza para hacerme saber que podía quedarme si quería. Entré cerrando la puerta y me senté enfrente suyo.

-En realidad voy a quedarme un rato más. Tengo que quedarme todos los días para ensayar con Lysandro, tenemos que cantar en el acto, La directora me enganchó después de escucharme cantar.

-No sabía que cantabas, debe ser bonito.- Jugueteó con los papeles que tenía en las manos. Agarré una de las 20 carpetas que tenía a un costado y las empecé a revisar.

-¿Qué tienes que hacer? Tengo que quedarme de todas formas, voy a esperar a que Karla salga del club.- Lo miré con una sonrisa y él me correspondió.

-Gracias, Charlotte.

Me explicó lo que tenía que hacer y estuve ayudándolo el resto de la hora, de vez en cuando hablábamos de la tarea o de algún examen. Miré el reloj, Karla dijo que salía en 10 minutos. Suspiré y subí el volumen de la radio. Unos segundos después, Miranda dejó de sonar y empezó una de mis canciones favoritas... del año pasado, pero aún así de mis favoritas.

Porque llenaste mi sonrisas con tus besos
y me ensenaste a nadar en tu mar
porque tu modo de mirar fue mas que eso
fue nuestra forma de hablar
Porque al pensar en el pasado,sabre que nunca has dejado este lugar, jamas
Por todo lo he encontrado te llevo siempre a mi lado

Nathaniel me miró y sonrió, riendo en voz baja. Pero no dijo nada, siguió escribiendo. Cerré los ojos y dejé la carpeta en mis rodillas cruzadas.

Porque te quedaste en mi, es que puedo vivir
ahora se lo que es ser feliz
porque me he quedado en ti
puedo verte partir, y ahora puedo decir
que sin amor he aprendido tanto fue gracias a ti

Sonreí. Recordé a mis hermanos, a mi padre, que a pesar que no estaba mucho en casa, pasaba todo el tiempo posible con nosotros. Recordé a mi mamá, profesora de música, que me cantaba todas las noches conmigo y me enseñó a cantar.

Porque tus manos dibujaron mis deseos, y me dejaron sonar aun mas
porque supiste alimentar mis sentimientos, con una entera complicidad
porque al pensar en el pasado, veo en el futuro una posibilidad de amar
Por todo lo que he encontrado te llevo siempre a mi lado

Pensé en Amber, Li, Karla y Nath, a quién también consideraba mi amigo. Pensé en Alejandro y me pregunté, solo por un momento, que le hicieron para que sea tan... (N/A: no digas la palabra con z, no lo hagas!) ... tan Debrah.

Porque te quedaste en mi, es que puedo vivir
ahora se lo que es ser feliz
porque me he quedado en ti
puedo verte partir, y ahora puedo decir
que si de amor he aprendido tanto fue gracias a ti
Porque te quedaste en mi, es que puedo vivir
ahora se lo que es ser feliz
porque me he quedado en ti
puedo verte partir, y ahora puedo decir
que si de amor he aprendido tanto fue gracias a ti
que si de amor he aprendido tanto fue gracias a ti

Nath aplaudió y cuando abrí los ojos me di cuenta que no era el único. Karla y Amber estaban en la puerta, aplaudiendo también. Sentí mi rostro caliente al instante y me encogí lo más que pude en el asiento, metiendo la cabeza en la carpeta que segundos antes estaba en mis rodillas.

-¿Acaso no saben tocar?
-Es el salón de delegados, no hay porque tocar.

-Además, si tocamos! Pero la música estaba muy fuerte y no nos oyeron.- Karla se cruzó de brazos haciéndose la indignada.

-Y no tiene que darte verguenza que tus amigas te oigan cantar, en 3 semanas es el acto y cantaras frente a toda la escuela.- Gracias Nath, lo había olvidado (notese sarcasmo).

-Esta bien, esta bien... Vayámonos de una buena vez! Podrás arreglarte solo, rubio?- Las 3 miramos a Nath esperando su respuesta. Él solo miró lo que le quedaba de trabajo y suspiró.

-Lo hago casi todos los días, aunque ahora es un menos gracias a ti.

-Pues... de nada y adiós.- Le sonreí y lo saludé con la mano desde la puerta.

Salí corriendo hasta la salida donde me esperaban Amber y Karla, entrelacé uno de mis brazos con el de Amber, lo hubiera echo con Karla pero ella es un poco bajita. Las 3 caminamos tranquilamente hasta la parada del autobús (N. de Melu: Colectivo! Arriba Argentina! \o.ó/ Charlotte: *le da un zape* no interrumpas =-=) y le mandé un mensaje a Li avisándole que estábamos yendo. El autobús (N. de Melu: colectivo =-=) estaba lleno, así que nos quedamos paradas cerca de una de las puertas, solo eran 3 paradas. En el camino, Amber nos habló de la ropa que había visto y acordamos que, antes del "concierto" como Karla se empeñó en llamarlo, iríamos las 4 de compras. Cerca de la última parada, nos encontramos con (N. de Melu: *redoble de tambores*/ Charlotte: deja de interrumpir, maldita sea! /Melu: pero es mi fic!/Charlotte: *le da un zape*/Melu: TT-TT), nos encontramos con Jade. Karla comenzó a ponerse nerviosa, ella no quería que Amber, que se distrajo mirando por la ventana, se diera cuanta que le gustaba Jade. El de pelo verde pasó delante de nosotras y le sonrió a Karla, pero se sentó cerca del fondo. Ella solo suspiró y le devolvió la sonrisa un poco más tranquila, yo solo los miraba fijamente, primero a Jade y después a Karla. Mordí mi labio intentando no reír, creo que eso molestó a un poco a Karla porque me pegó un codazo en el estómago. Antes de que pueda decir algo, Amber nos avisó que habíamos llegados y nos empujó levemente para que bajemos. Karla nos siguió hasta la casa de Li, era la primera vez que iba así que no tenía otra opción. Toqué el timbre y a los segundo nuestra amiga nos abrió, detrás de ella se asomó la pequeña cabeza de su hermano menor, León (N. de Melu: hay que seguir con la tradición... Lysandro, Leigh ; Alexy, Armin). Amber y yo hicimos un gesto con nuestras manos y Karla nos miró confundida.
-Es sordomudo. Puedo enseñarte un par de palabras en lenguaje de señas si quieres.- Li cerró la puerta cuando entramos y nos llevó a la cocina, León la seguía por detrás apretando contra su pecho un libro, seguramente, de colorear.

El resto del día estuvimos enseñando a Karla el lenguaje de señas, cuando pudo aprender como presentarse y pudo saludar al pequeño de 7 años, le enseñamos como decir otras cosas, como preguntas y oraciones largas. Al rato nos aburrimos y empezamos a charlar sobre otras cosas, decidimos ir de compras en un par de días, cuando empiece a practicar la canción que Lysndro yo escogeremos. Cerca de las 7:30, nos despedimos y las 3 nos fuimos de la casa de Li. Amber y Karla se fueron por su lado y yo por el mío, ya que volvíamos en autobuses (N. de Melu: COLECTIVO!) distintos. Como era bastante tarde, el autobús/colectivo estaba bastante vacío, así que me senté y apoyé la cabeza contra la ventana. El autobús me dejaba a un par de cuadras de mi casa y luego daba la vuelta hacia el instituto. Se estaba haciendo bastante tarde así que le mandé un mensaje a mis hermanos avisándoles que estaba yendo a casa. Puse mi bolso sobre mi falda tapándome lo más que pude cuando vi que alguien me estaba mirando (N. de Melu: nunca vallan con un escote muy grande o con una falda/short muy corto en un transporte público!). Miré la ventana por un largo rato sin prestar demasiada atención, hasta que alguien se sentó al lado mío. Miré por el rabillo del ojo a esa persona, "Ah, solo es Armin y Alexy que esta parado frente a él... ¡¿Armin y Alexy que esta parado frente a él?!" Alexy hablaba y hablaba y se notaba que Armin no le hacía mucho caso, más bien estaba un poco enojado. Observé las bolsas de compras que tenía encima y me di cuenta que no tenía su psp. Se me escapó una pequeña risa que logró captar la atención de ambos. Alexy se veía algo atemorizado, como si yo le hubiera echo algo terrible, tendría que preguntarle a Amber sobre eso, y Armin... bueno, Armin me miró como si no supiera donde meterse, pero me sonrió levemente.
-¿Qué? Es gracioso verlos pelear.- Armin bufó algo molesto, pero sonrió y Alexy rió con ganas. Sonreí y me levanté, Armin me dejó pasar mientras me miraba fijamente.- Siéntate, Alexy. Yo me bajo en la próxima.- Alexy me miró y parpadeó un par de veces antes de sonreír y sentarse.
-¡Gracias! Caminamos mucho hoy.
-La próxima vez me quedaré en casa.

-Dices eso todas las semanas.- Armin se cruzó de brazos y Alexy le sacó la lengua divertido. Reí otra vez y levanté la mano cuando el autobús paró.

-Nos vemos mañana en la escuela, adiós!- Bajé del autobús y caminé las cuadras que faltaban para llegar a mi casa e irme a dormir.