Shin me miraba fijamente. Estábamos sentados en mi cama, a las 6 am de un sábado y en silencio. Parecía estar pensando demasiado sobre algo, como si tuviera que suavizar lo que me iba a decir porque sabía que me iba a enojar o a rechazar lo que sea que me pida. Me harté. La curiosidad me mataba.
-¿Qué quieres?
-... Dos cosas.- Pasé una de mis piernas sobre la otra y me crucé de brazos. Ellos sabían que eso significaba 'Continúa'.- Primero, tenemos que hablar sobre Armin... y Alejandro. No me agrada mucho.- Él frunció el ceño y yo abrí los ojos como platos. ¿Qué tanto sabía este?
-¿Cómo...
-Hablaremos de eso después. Lo segundo, es que necesito que trabajes en el restaurante conmigo.
-¿Qué? ¿Porqué? Además, si no te agrada Alejandro ¿porqué me mandas a trabajar en el mismo lugar que él?
-No es como si yo quisiera...- Parecía apretar los dientes. Estaba enojado.- El gerente quiere que lo hagas. Quería una mujer y después de la fiesta me pidió que le hable de ti... dijo que tenías carácter y que quería que trabajaras ahí, así que me mandó a convencerte.- Lo considere un momento. Necesitaba dinero y solo tenía que aguantar a Alejandro y servir a a las personas. ¿Qué podría salir mal?
-De acuerdo.- Shin abrió los ojos y me miró de arriba hacia abajo. Fruncí el ceño.- ¿Qué?
-¿Quién eres tu y que has hecho con mi hermana?
-¡¿Qué?! ¿Qué tiene de raro?- Me paré enojada y agité los brazos.
-¡No creí que aceptarías!- Levantó las manos en defensa y yo me crucé de brazos.- Pero ya que lo haces, pasemos a otra cosa. ¿Quién es Armin?
Me sonrojé instantáneamente y lo eché de mi cuarto. Le cerré la puerta en la cara, luego de patearlo y tirarle almohadas para que se fuera, y me apoyé de espaldas a la puerta. No se como se enteró, pero se que no quiero hablar de eso y que él no se lo contará a nadie. Shin no es de los que presionan, así que esperará hasta que hable. Esperará un largo tiempo. Cerré la puerta con llave y arreglé mi habitación. Terminé en cuestión de segundos y, al no tener otra cosa que hacer, prendí la computadora y entré a un juego de zombies que había encontrado hace unos días, Dead Frontier. Mi personaje se llamaba 'CharLovato' (N/A: Char=Charlotte, Lovato= Demi Lovato, la artista preferida de Charlotte) y, curiosamente, esta en el nivel 20. Tal parece que me paso un par de horas matando el tiempo y Debrah's, como me gusta llamar a los zombies, en este juego. Me armé con un hacha, una escopeta y un cuchillo, preparada para matar Debrah's y pasar de nivel. Estuve un rato vagando por las calles matando zombies, hasta que tuve que entrar en una casa porque tenía como 30 siguiéndome. Me fijé en el pequeño mapa de la casa, había alguien mas aparte de mi. Busqué cosas sin fijarme en él, hasta que saltó un mensaje en la parte inferior derecha de la pantalla.
DarkZelda
Oye, como se supone que se hacen las barricadas?
Levanté la ceja ante aquella pregunta y me apresuré a responder.
CharLovato
Nunca las uso, no se como se hacen
¿Que onda con el nombre? Bien, el mío no es el más original de todos pero no tengo nombre de creppy pasta. Lo ignoré un rato hasta que, cuando iba a salir, saltó otro mensaje.
DarkZelda
Eh, Char, te importa si te sigo? Creo que me perdí.
Reí con ganas. Se notaba que era nuevo. Al menos me sirvió para relajarme un poco.
CharLovato
Claro, no importa. Los nuevos deberían quedarse en el mapa inicial.
Lo llevé hasta el refugio y me desconecté. Tenía cosas más importantes que hacer, como escuchar las canciones que tenía Lysandro en su mp3. Me tiré en la cama me quedé varias horas y creo que me quedé dormida en algún momento. La mayoría de sus canciones eran rock pero encontré algunas que me gustaron, sin embargo no podíamos cantarlas. Creo que va a pasarle lo mismo con mi mp3. Escuché sonar el timbre varias veces y tuve que bajar. 'Porqué no abren ellos la puerta?' Pensé frunciendo el ceño. Abrí la puerta sin preguntar quien era y me encontré con Karla.
-A Sucrette le gusta Lysandro.- Dijo apenas abrí la puerta. Miré hacia adentro, parece que mis hermanos se habían ido así que la dejé entrar.
-¿Cómo lo sabes? Siempre esta con Castiel.- Ambas nos sentamos en el sillón.
-Ayer cuando volvía a mi casa escuché que le decía a Castiel que le gustaba mucho y que te odiaba.- 'Me alegra saber que el sentimiento es mutuo.'- Entonces estaba pensando... podrías pasar más tiempo con Lysandro solo para molestarla.
-Sacale fotos a su cara de rabia.- Reimos un poco. Ahora que lo pienso, ¿que va a hacer ella con Jade?- ¿Y Jade? ¿No tienes ningún plan?
-No realmente... no se me ocurre como acercarme a él y con el club estoy un poco ocupada.
-¿En qué club estas?- Ella se sonrojó un poco y tuve que insistir para que me lo diga.
-Basket.- La miré de arriba a abajo.
-Pero eres enana...- Frunció el ceño, creo que se enojó.- Es que en el basket siempre hay hombres muy altos y tu estatura es de una chica normal...
-Tengo buena puntería y salto alto...
-Oh...- Nos quedamos en silencio hasta que Michael y Allen llegaron. Mich fue a hacer el almuerzo y Al se sentó a hablar con nosotras. Karla almorzó con nosotros y después se fue a su casa, yo subí a mi habitación a practicar por que hace mucho tiempo que no lo hacía y la voz de Lysandro era bastante buena.
El lunes había llegado y pude volver a evadir a Alejandro para que no me llevara a la escuela. Las clases pasaron normales, pero sentía varias miradas sobre mi poniéndome bastante incómoda. Yo era como la parte invisible del grupo de Amber, hablaba solo lo justo y necesario, no me gustaba llamar la atención por lo que casi ni me notaban. Dios, como odio que me miren. En cuanto las clases acabaron, me despedí de mis amigas y fui a esperar a Lysandro en el aula de música. No apareció hasta 10 minutos después.
-Lo siento, olvidé que tenía que venir aquí.- Valla sorpresa. Miró su mp3 que estaba en mi mano y se sonrojó.- Lo siento, también olvidé tu reproductor de música.- Reí para no llorar.
-No importa, recuerda dármelo mañana.- Por suerte había anotado un par de canciones que me gustaron. Y en mi celular tengo mis canciones favoritas.- Terminemos con esto, ¿Recuerdas alguna canción que conocías o que te haya gustado de mi mp3?
-Una... pero no recuerdo el artista.- Que comience el juego de las 50 preguntas... (N/A: Para las que no lo conozcan, es un juego donde pensas algo y la máquina tiene que adivinar lo que es mediante preguntas. Como Akinator, pero con objetos.)
-¿Cantaban una mujer?
-Un hombre y una mujer.
-¿Era una canción de amor?
-...Sí.
-¿El nombre del artista era largo o corto?
-...Largo.
-¿El nombre era una palabra, dos o muchas?
-...No lo se.- Íbamos mal. Pero podría ser peor, no?
-Esta bien. Cantaré un par de estrofas de las canciones que podrían ser y tu me dices.- Lysandro asintió y canté un par de canciones que se me ocurrían. En la décima, Lysandro me paró.- ¿Contigo? ¿En serio? Wow.- Lo miré un poco sorprendida. ¿Esa clase de canciones le gustaban? Bueno, mejor para ambos. Me senté y en una hoja escribí la letra que recordaba de la canción.- Luego podremos buscarla completa, será mejor que cantemos esta y no hagamos más problema. ¿Estas prestando atención?- Lo miré con el ceño fruncido al verlo distraído.
-Sí, lo siento. Solo intentaba recordar lo que me dijo la directora cuando venía. Dijo que la semana que tenemos que darle el repertorio antes de la presentación.
-Juro que si no lo acepta encerraré a su perro en el gimnasio.- Murmuré entre dientes, Lysandro rió. Lo miré y sonreí un poco, entrecerrando los ojos.- Vamos, empecemos con esto.
Creo que estuvimos más de la cuenta ensayando, porque Sucrette tocó la puerta para entrar y ver si su amado seguía vivo. Guardamos nuestras cosas y le recordé que mañana debía traerme mi mp3, él prometió no olvidarlo. Espero que cumpla. Me despedí de él poniendo una mano en su hombro y, al ver a Sucrette le molestaba, me quedé en esa posición un poco más de la cuenta, incluso cuando me fui pasé la mano por su pecho. Dios, era tan divertido verla enojada. La venganza es dulce. Pero... ¿venganza de qué? Lo único que había hecho era rechazar a Armin, a mi no me hizo nada. No puede ser... estoy haciendo esto porque yo quería estar en su lugar. Maldito... maldito... maldito Armin! Todo es su culpa! Me choqué con alguien, pero no miré quien era, ni siquiera me disculpé, solo seguí de largo con intención de llegar a mi casa.
-Charlotte?- Me giré y me encontré con... a quien menos esperaba ver a esa hora en el instituto.
N/A: Uff, al fin lo termino. Se me ocurrió hacer que Charlotte juegue a algo para, no se, matar el tiempo (? Pero me estoy dando cuenta de algo, mi fic tiene MUCHO relleno D: Les gusta que sea así o quieren directamente que siga con la historia original? Por favor, diganme!
