Con esto acabo de atar cabos y finalizo la historia. LAs aventuras de Campeón las escribiré como crossover y en inglés. Seguiré escribiendo en españo,, pero aventuras en la Aldea.

Los pitufos son propiedad de Peyo. Todas las otras referencias son propiedad de Michael Moorcock.


Epílogo: Invitados sorpresa

Como cada día, Gruñón, esta vez sin maquillaje y con su traje normal, se dirigió a la seta de los Pitufines para cuidar de ellos. Ese día iba medio dormido después de haber estado en la fiesta y haber pasado casi toda la noche despierto con Vexy ("¡Me ha pitufado seco esta noche Vexy! Tendré que pitufarme el maquillaje más a menudo"). Mientras se acercaba, oyó una tonada en Antiguo Pitufo. Se paró a escucharla, en parte por la canción en sí y en parte porque conocía esa voz, aunque, al cantar, se notaba un tono de amargura y cansancio en su voz. Durante la interpretación de Mein Herz Brennt[Mi corazón arde] de Rammstein no oyó ningún ruido, con lo que se quedó quieto y tranquilo para oírla en su totalidad:

Nun liebe Kinder gebt fein Acht[Ahora, queridos niños tened cuidado]
ich bin die Stimme aus dem Kissen[soy la voz de vuestra almohada ]
ich hab euch etwas mitgebracht[os he traído algo]
hab es aus meiner Brust gerissen[me lo he arrancado del pecho]
mit diesem Herz hab ich die Macht[con este corazón tengo el poder]
die Augenlider zu erpressen[para ejercer sobre vuestros párpados]
ich singe bis der Tag erwacht[cantaré hasta que amanezca]
ein heller Schein am Firmament[veo un brillo claro en el firmamento]
Mein Herz brennt[mi corazón arde]

Sie kommen zu euch in der Nacht[Os visitan de noche ]
Dämonen Geister schwarze Feen[demonios, espíritus, hadas negras]
sie kriechen aus dem Kellerschacht[salen del sótano ]
und werden unter euer Bettzeug sehen[y miran debajo de vuestras sábanas]

Nun liebe Kinder gebt fein Acht[Queridos niños tened cuidado]
ich bin die Stimme aus dem Kissen[soy la voz de vuestra almohada ]
ich hab euch etwas mitgebracht[os he traído algo]
ein heller Schein am Firmament[veo un brillo claro en el firmamento]
Mein Herz Brennt[mi corazón arde]

Mein Herz Brennt[mi corazón arde]

Sie kommen zu euch in der Nacht[Os visitan de noche]
und stehlen eure kleinen heissen Tränen[y os roban vuestras lágrimas calientes]
sie warten bis der Mond erwacht[esperan a que salga la luna]
und drücken sie in meine kalten Venen[y las introducen en mis frías venas]

Nun liebe Kinder gebt fein Acht[Queridos niños tened cuidado]
ich bin die Stimme aus dem Kissen[soy la voz de vuestra almohada ]
ich singe bis der Tag erwacht[cantaré hasta que amanezca]
ein heller Schein am Firmament[veo un brillo claro en el firmamento]
Mein Herz brennt[mi corazón arde]

Cuando entró, comprobé quien era y vio las miradas aterradas de los Pitufines, sintió una oleada de fuego en su cuerpo. Un fuego que conocía muy bien y que, en "honor" a quien tenía delante, le hizo escupir en Antiguo Pitufo:

-Ich...Ich hasse...ICH HASSE DICH![Yo...Yo odio...¡YO TE ODIO!]


Papá Pitufo estaba delante de toda la Aldea pitufa, tan sorprendida como lo estaban Navegante y Filósofo, en esos momentos a su lado, cuando vio salir del Portal Temporal a aquellas criaturas, criaturas azules de tres manzanas de alto en número de veinte. Se aclaró la garganta y empezó a hablarles con dudas, él, que siempre tenía respuestas para todo y soluciones para los problemas. Parecía que había pasado un siglo desde que el día anterior viniesen los recién llegados y una eternidad desde que DJ y Campeón un mes antes se presentasen allí mismo narrándoles un futuro apocalíptico si no eliminaban el primer Portal a los Infiernos. Comenzó por lo más sencillo, explicando a su audiencia que Campeón se había marchado por un Portal a su época tanto para descubrir Tanelorn como para resolver el enigma de los Portales y cerrarlos para siempre. Tras ello, y mientras organizaba sus pensamientos y ganar tiempo, presentó a los recién llegados y sus correspondencias: Rey Druida con él mismo, Nigromante con Filósofo, Señor del Caos con Fortachón, Reina del Caos con la Pitufina, Decadente con Vanidoso, Ninja con Rastreador, Berserker con Salvaje, Señora y Señor Oscuros con Vexy y Gruñón, Ingeniero con Manitas, Proveedor con Granjero, Virtuoso con Músico, Bardo con Poeta, Cocinero con...!Cocinero!,Arquitecto con...¡Arquitecto!, Diseñador con Sastre, Repostero con Goloso, Artista con Pintor, Sanador con Doctor y un pitufo nuevo: Mecánico.

Tras las presentaciones y esperar un tiempo prudencial a que todos se aclimataran, tanto los de ahora como los de entonces, explicó lo más sencillo que pudo, todo el asunto del Equilibrio Cósmico entre Ley y Caos y, como, aunque éste último parecía su enemigo, se debía a que entre los mismos Dioses del Caos luchaban entre ellos y sus seguidores. En ese momento dio paso a su versión "oscura", que acabó de completar la explicación, resolvió dudas y, aprovechando que preguntó un pitufo a qué Dioses del Caos pedían ayuda, pasó la palabra a la reina del Caos que les dijo que principalmente a la Trinidad de las Espadas: Arioch, Caballero de Espadas, Xiombarg, Reina de Espadas y Mabelode, Rey de Espadas. Habló también de los dones /maldiciones (con los aleatorios que eran no se sabía bien si eran una cosa u otra) que dichos dioses otorgaban a sus seguidores, recompensas o castigos que variaban desde equipamiento mágico demoníacos (con propiedades realmente extrañas) hasta mutaciones físicas. Para completar su intervención y ceder el turno a otro pitufo, comentó que cada parte representaba a una Fuerza: Vida, por el Rey Druida y la mayor parte de los pitufos vivos, el Caos por aquellos que tal nombre llevaban y Decadente y por ultimo la Muerte, cuyo principal representante era Nigromante.

Sería este último el que acabara con la reunión, aunque, sin que lo anunciara Papá Pitufo, se podía intuir. Nada más subir al escenario se oyeron tímidos abucheos, que cesaron en cuanto un esqueleto con restos de carne media podrida de algún animalillo salió del bosque. Explicó en pocas palabras y medio en Antiguo Pitufo, que para transportar a todos sus compañeros de la Aldea, aprovechó las energías de la Muerte. Energías que eran ay muy grandes por la lucha sin cuartel entre pitufos, hadas y demonios y más grandes tras un ataque masivo de engendros del Caos y demonios que hizo que consideraran todos que la Aldea estaba perdida. Anticipándose a la pregunta, informó que el resto de los pitufos, o habían fallecido (ni dio ni nadie le preguntó nombres) o se habían quedado para luchar codo con codo con las hadas, al haberse hecho a vivir en el bosque. Todo esto, por supuesto, utilizando el tono pedante y prepotente de Filósofo junto con un poso de amargura y cinismo que éste jamás tuvo. Si alguno tenía preguntas, por no oírlo más, fue prudente en mantener la boca cerrada. La reunión se disolvió con un aire de incertidumbre flotando en el aire que se podría resumir en una pregunta: "¿Y ahora, qué?"


-¿Y ahora qué? -preguntó Sasita al tiempo que recordaba el día anterior mientras se desperezaba. Estiró sos patas caprinas, chasqueó los dedos teniendo cuidado con las zarpas, movió la cola prensil y sacudió todo su (mutado) cuerpo. A su lado, con los ojos todavía nublados por el sueño, la miraba su compañero de lecho de esa noche.

-Ya te pitufé ayer todo el pitufirollo del Campeón Eterno. Ni es fácil ni acabará bien para los dos-dijo Campeón con tono triste sin querer evitar mirarla. Sasita, a la que él nunca conoció, pensando que estaba muerta, era atractiva, atractiva si se pasaba por alto las mutaciones del Caos. Aunque le restaban atractivo, y mucho, le daban un magnetismo entre salvaje y animal. Cuando la encontró en medio del Bosque, en una zona retorcida y cambiante por el Caos, estuvo a punto de atacarla, como a cualquier abominación, pero decidió esperar y, al ver que estaba atacando demonios, decidió acercarse y darle el beneficio d ella duda. Tras una larga jornada de lucha y conversación, una cosa llevó a la otra y acabaron aullando de placer a la luna (¿o eran lunas?, la materia del Caos tiene esas propiedades)

-Bueno, creo que no hace pitufa que te recuerde los largos y pitufantes años que me pasé en varios planos del Caos. No me sale del pitufo volver a pitufarte las torturas físicas y mentales a las que fui pitufada... Hasta la no muerte, ni te cuento la muerte, es mucho pitufo que...¡ESO!- le soltó endureciendo las facciones, pareciendo un demonio iracundo, para luego, con la última palabra, estremecerse.

Campeón recordó todo lo contado el día anterior, de como, cuando todavía le quedaban algunos años tanto para llegar a la madurez como para ser una competente invocadora, en un ritual que se descontroló, Sasita acabó cayendo en el Portal al plano de donde pensaba traer una criatura. Allí y en varios planos tuvo que sobrevivir largos años(¿o tal vez siglos? El Caos es aleatorio), vender su alma a Eequor, la Señora del Dolor para no perder ni la vida ni la cordura en planos de Caos puro, luchar siempre para ver la jornada siguiente... Ella era la prueba viviente de la ponzoña del Caos puro.

Se levantó, se puso la armadura y la capa, se ciñó la espada y encogió los hombros- Así sea, pitufibella. Vámonos, nos pitufa la cabaña de Gargamel y Tanelorn, no sé en que orden...


Espero que les haya gustado. Cualquier crítica u opinión será bienvenida.