Just Tonight

Capitulo 6:

You

Tú- Esa sola palabra, dos letras, una sola silaba, causaron un estallido en mi interior, mi corazón se detuvo y no tuve palabras para una respuesta.

Un incomodo silencio se posó sobre la habitación.

-Por eso vine a esta hora-Alzó la mirada, sin temor. Clavó sus bellos ojos, azules como el cielo, en mis ojos-Estaba preocupada, desesperada, por saber si...estabas bien-Ella hablaba firme, pero al final de la frase su voz se quebró y sus ojos se empañaron.

-Astrid...no hay de que preocuparse, todo esta bien, yo estoy bien.

Ella se hallaba a punto de llorar, pero, trató de ocultarlo con una sonrisa forzada, la cual tardó en esfumarse; durante aquel tiempo hubo un silencio en el que ambos parecíamos estar congelados, en el que el tiempo parecía haberse congelado.

-Bien, organizare todo para dormir-Me levante-Ahí tienes mi cama, es toda tuya-Me volví hacía el armario para tomar otra manta...y otra más...que haría de almohada.

Extendí una en el suelo, la otra la enrollé y coloque en la parte superior de la manta, todo al lado de la cama-Buenas noches...Astrid.

Me tendí sobre el frío y duro suelo, únicamente protegido con una manta.

Me quedé mirando el techo, durante unas cuantas horas, tratando de conciliar el sueño que se había espantado, el sueño que ahora no tenía; el mero echo de que Astrid estuviese allí en mi cama tratando de hacer lo que yo, evitaba que tan siquiera cerrara los ojos por un segundo; por otro lado, la rubia vikinga parecía dormir plácidamente...pero estaba de espaldas a donde yo me hallaba, por lo cual no podía asegurarme de que fuese así.

En un momento de la noche el frío aumento considerablemente, tanto que mi aliento se desvanecía en una débil nube de neblina frente a mí. Al fijarme en la vikinga, en Astrid, para asegurarme de que estuviese bien, noté como temblaba, tanto era que se abrazó a si misma con fuerza, y así trató de apagar aquel frío.

No pude quedarme allí y ver...y sentir, como ambos padeciamos a causa de aquel crudo frío; quería hacer algo para que ella estuviese bien, a salvo de aquel hielo creciente.

Tratando de no hacer ruido, me levanté y me acosté a su lado; dudé un momento, mas finalmente la abrace por la espalda y así acabar con su frío, después de que sucediera...volvería al suelo.

Efectivamente el temblor comenzo a desaparecer, poco a poco se esfumó, hasta el punto en el que desapareció...para ambos.

Cuando me levantaba para apartarme y volver al suelo...

-Hipo...no te vallas-Me detuvo por sorpresa, tomándome por el antebrazo-¿Podrías...quedarte?

MAÑANA VIENE EL MEJOR CAPITULO...SEGÚN YO PIENSO JEJEJE.

GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS

LOS QUIERO MUCHOO.