Just Tonight

Capitulo 7:

So Wrong

Trate de dormir durante algunas horas, siempre mirando el cielo nocturno-Hipnotizada por la luna-Siempre de espaldas a Hipo, quien dormía sin ningun tormento, preocupación o miedo; yo por mi parte, me atormentaba a mi misma, pensando y analizando la pesadilla, buscando alguna señal, algo que halla pasado por alto, que me indique que era lo que esta pesadilla significaba, este mal sueño que me hacía querer morir; mas convertir esta pesadilla en un bello y hermoso sueño era imposible, por lo cual, solo me quedaba aceptar el echo y evitar lo que esta advertencia me intentaba decir, lo que esta me deparaba, tratar de evitarlo...a toda costa, cueste...lo que cueste.

La noche se hizo hielo en cuestión de segundos, y por más que quisiese, temblar como cordero asustado, no era opción; traté de retenerme, de no hacerlo visible, pero me era prácticamente imposible...y, al parecer no era la única que podía notarlo.

Segundos después sentí un calor abrazador, reconfortante, y de a poco, este calor aplaco y esfumo el frío que había en mí; era más que obvio que se trataba de Hipo.

No moví ni un dedo, no quería arruinar este momento...pero fue él quien lo hizo, momentos después de que dejara de temblar, él se levanto.

Inmediatamente me volteé a medias y lo tomé por el antebrazo.

-¡Hipo!...no te vallas...-le pedí, más como un favor sonó como una suplica. Realmente no quería que se fuera, que me abandonara en el hielo invernal de la noche, de nuevo.

Me incorporé lentamente, sentándome en la cama, y acerque mi rostro al suyo, y así quedar cara a cara con el vikingo, con aquellos bellos verdes ojos que me mataban.

-No te vallas...-suplique de nuevo, en un susurro casi inaudible, y lo mire directamente a los ojos...y posé mi mano derecha en su mejilla, tomando así su rostro en mis manos-¿Podrías...quedarte?

Casi podía respirar su aliento, casi podía sentir como nuestros labios se juntaban...

-Toda la vida si fuese necesario...

Sin pensarlo, uní aquel casi inexistente espacio entre los dos...lo besé...

Aunque no sabía lo que hacía, el miedo a perderlo, aquel constante temor, aquella angustia a que desapareciese en cualquier instante, me llevó a ello...debía hallar una forma de desviar aquellos pensamientos y dejar salir todas aquellas emociones y sentimientos que hace tiempo he tenido encerrados, como aves en una jaula...porque yo lo amo, amo a aquel vikingo, aunque jamas creí que lo diría, no niego nada, lo amo, de no ser así no estaría aquí.

¿Que sucedió luego?, no lo sé; aquel beso fue como droga para mi mente; únicamente sé que -como yo se lo pedí- durmió junto a mí y todos aquellos tormentos se esfumaron como humo.

A mitad de la noche, creo, me desperté, y sentí como si la ventana, que yo miraba horas antes, escondiera algo, algo que me llamaba, algo que estuviese afuera esperando por mí. No pude resistir la tentación y me levanté lentamente, para no despertar a Hipo, pero cuando me volví hacía él...no estaba. Pero no dí importancia al asunto y atendí al llamado hipnotizante, por el cual me levanté; me volví hacía la ventana que daba hacía las afueras de Berk...al asomarme, vi nada mas y nada menos que un ejercito de piratas armados de pies a cabeza, que se dirigían hacía aquí, camuflados por la noche, sigilosos como gatos negros...pero estos no eran humanos, eran algo así como mutantes, sus ojos brillaban. A primera vista parecían luciérnagas, pero observándolos mejor podías verlos.

Allí mi corazón se detuvo y al fin reaccione, y salí de aquel trance que me llevó allí, y sentí un vacío dentro de mí.

De inmediato me dirigí a la ventana opuesta de la habitación y me apresuré a asomarme, buscando una señal, lo único que vi fue una sombra pasar, tenía una velocidad sobrenatural, pasó muy rápido.

-Hipo...-Murmuré, paralizada por el miedo.