Gakuen Fantasy
Capítulo 4 - Fiebre y mareos

-¡Riiiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiing!-el despertador estaba sonando.
-A-ah…, ¿ya es de día?

Hoy tengo mi primer examen, y ayer estudié mucho para él. Por eso me levanté (con muuucho esfuerzo), me vestí, me lavé los dientes y la cara, y salí corriendo de casa.
Cuando llegué a la parada del autobús, de repente sentí un canguelo y sentía como si mi alrededor diese vueltas. Me caí al suelo, y empezó a llover.

{..}

-Faltan 10 minutos para que empiecen las clases… ¿Qué le habrá pasado?-dijo Karla con aire preocupado.
-Quizás se haya dormido.-dijo Bianca.
-Pero… Vale que Mirriamu se duerma y eso, pero es que Wen no falta casi nunca. Además, hoy tenemos nuestro primer examen, y ayer parecía muy entusiasmada. Dudo que se haya dormido.

{..}

-Ay…qué mareo… No sé…dónde estoy…
El autobús llegó, y me costó levantar el brazo, pero alguien me ayudó.
-¿Quieres que te ayude?
-¡A-ah!
Ante mis ojos se encontraba un señor robusto y con una melena larga rubia que tenía más o menos 40 años.
-¿Estás bien? ¿Vas a subir?
-S-sí… (Qué susto me ha dado el tío)
Subimos y me senté. No le pedí las gracias, porque era un hombre muy extraño… Y a mí me daba mala espina ese tipo de personas.
Llegué muy apurada.

-¡Has llegado!-dijo Karla.
-Ah…sí…
Tocó el timbre y entramos.
El profesor llegaba tarde y Mirriamu también, como siempre.
-Hooola-dijo con una cara de no haber ocurrido nada.
-Hola…-dije.
-Llegas tarde. Otra vez.
-Je…Perdón.
El profesor entró sudando y entregó los exámenes rápidamente. Ah, no. Estaba empapado, aunque ahora que me daba cuenta, yo también estaba empapada… Y con una cara muy roja.
-Oye, ¿te encuentras bien?-dijo Karla.
-S-sí…Creo que sí… Aunque, la cabeza me da vueltas.
-¿Sí?-se acercó a mí y puso su mano en mi frente.-¡Estás ardiendo!
-No te preocupes. Tenemos que hacer el examen.
Y empezamos a escribir.

No podía concentrarme en absoluto. Todo lo que memoricé eran torbellinos en mi cabeza.
El timbre sonó.
-¿Qué tal te ha ido?-dijo Mirriamu.
-Bien…-mentí.
Nos dirigíamos a la clase de Matemáticas Mirriamu y yo, entonces me tropecé con algo y caí de morros.
Me levanté de un saltito (es que me costó) y seguimos andando.
-¿Qué te pasa? Estás rara.
-No me pasa nada.
-¿Segurooo…?-dijo, mientras su mano se acercaba a mi frente.-¡Quema! ¡Tienes que irte a casa! Tienes fiebre.
-¿Qué dices?
Pero entonces me desmayé, y caí otra vez de morros.

Cuando me desperté, me encontraba en una sala…la enfermería.
-¿Ya estás mejor?-dijo Mirriamu
-Sí…Supongo.
-¡Qué susto me has dado, cuando vi que Mirriamu te arrastraba del brazo hasta la clase!-dijo Karla.
Dirigí una mirada asesina a Mirriamu.
-Lo mejor es que descanses, y en la próxima clase te vayas a casa.
-Sí.

Volví a casa y me tumbé en la cama, y dormí y dormí…
Me desperté muy mareada, tenía náuseas y me fui corriendo al baño…y vomité.
Luego vomité muchas más veces, y no sabía qué hacer, mis padres estaban trabajando.
Al final, tuve que aguantar y esperar. Fue eterno.
Cuando mi padre volvió, me encontró en el suelo. Llamó a la ambulancia y también a mi madre.

Recobré el conocimiento después de muchas horas. Los médicos dijeron que cogí un virus, pero que co días de reposo estaría bien. Me dieron muchos medicamentos raros que hicieron que me diera más náuseas. Lo pasé terrible. Mis amigos se preocuparon mucho, y llamaban a todas horas al teléfono del hospital, y mis padres tuvieron que atender a un montón de llamadas. Al final, todos vinieron al hospital en plancha, a visitarme. Hasta me hicieron una pancarta diciendo:''¡Que te mejores, Wenshu!''
Y así, después de una eternidad para mí en aquella sala de color blanco, volví al colegio con más energía que nunca. (…¡Porque ataqué a todos con mi Palo!)

Espero que os haya gustado.
Próximo capítulo:Cambio de asientos