TODO LO RELACIONADO A HARRY POTTER NO ME PERTENECE
EXCEPTO ESTA HISTORIA Y LOS CAPITULOS ANTERIORES Y FUTUROS

Cuando salió de la mansión, sintió que se le quitaba un peso de en sima, las cosas habían salido bien, porque, aunque sus padres como ya esperaba pedían que se volvieran a casar, no reaccionaron de manera escandalosa, o al menos por el momento.

Cuando llego a las empresas Malfoy, noto y con mucho agrado como todas las mujeres que trabajaban ahí, le sonreían de manera coqueta, mujeres que aunque él consideraba guapas, nunca se había detenido a regresarles la sonrisa, pero ya no tenía que guardar apariencias, ya no le importaba y pues como regresaba a ser soltero, iba a aprovecharlo al máximo, haría todo lo que siempre quiso hacer, y por culpa de la guerra y después de su precipitado matrimonio no pudo hacer.

Pero no le interesaba ninguna de las mujeres de su oficina, aunque claro estaba que muchas eran mujer muy hermosas, pero no, haría algo diferente, pero con ellas no, saldría con Blaise y Theo, aunque no sabía si este ultimo aceptaría salir, y no porque no se llevaran bien, sino porque creía que él iba a estar con Astoria, y aunque pocos lo creyeran posible lo ponía contento, porque su mejor amigo sería feliz de nuevo. Pero aunque a lo mejor su amigo preferiría estar con Astoria igual lo invitaría a salir esa noche, era viernes y era momento de que Draco Malfoy regresara a la acción.

Cuando entro a su oficina, vio que sus amigos ya lo esperaban.

-Draco ¡bienvenido a la soltería! – era como siempre Blaise el que hablaba primero y sin preocupación, al que le debía mucho, gracias a él estaba planeando su próxima salida.

-Blaise, gracias camarada, Theo espero no te moleste pero debo preguntar, y es que me da curiosidad, porque a decir verdad, es que espero que todo esté bien… – Draco no sabía bien porque estaba costándole tanto preguntarle a Theo sobre Astoria, quería que ellos estuvieran bien y poder recuperar a su amigo, pero le costaba trabajo preguntar.

-Draco, aunque me sorprende que te quedes sin palabras, se lo que quieres preguntar, y pues bien gracias, Astoria me informó en la mañana que se separaron formalmente y que iría a vivir por el momento con su hermana Daphne y pues esperaremos a que las cosas se enfríen un poco y daremos la noticia más adelante, para no generar problemas innecesarios.

-Oh valla pues gracias, Theo, en realidad espero que todo les salga bien. –le sonrío el rubio a su amigo, y antes de que él hablara de nuevo Zabini los interrumpió.

-Ya, ya sabemos que se aman en secreto, pero enfoquémonos a cosas más importantes, ¿Qué haremos esta noche?, en verdad ansío por salir con ustedes hoy.

Theodore y Draco se vieron y empezaron a reír a carcajadas después de que su amigo terminara de hablar, y es que Blaise llegaba a ser tan infantil en algunas ocasiones, pero esa era su actitud desde que eran niños.

-Pues yo propongo que salgamos a bares o "antros" mágicos que están escondidos en el Londres muggle – era Theodore el que hablaba esta vez y a sus amigos los sorprendió, porque él no era lo que se decía muy fiestero que digamos.

-Apoyamos la moción – dijeron sus amigos.

Esa noche fue lo que se diría inmortal, pues esa noche fueron de bar en bar, tomando todo lo que les ponían en frente, llego un momento que ya no eran tan dueños de sus acciones y hacían cosas que no hubieran hecho sobrios, o por lo menos Draco y Zabini, ya que Nott aunque tomo igual que sus compañeros ex – Slytherin´s controlaba sus acciones con sólo pensar en la rubia preciosa que tenia por novia.

Draco salía con una mujer diferente cada vez que entraba a uno de los bares o "antros" mágicos en Londres, me siento en sintonía otra vez, pensó el rubio, pero como se le iban acabando las opciones fue al único lugar que se le ocurrió, al antro muggle, el cual conocía por Hermione, ¿Hermione? ¿Por qué cada vez que pensaba en ella, se refería a ella por su nombre?, bueno ese era el menor de sus problemas, ya que sus amigos habían notado su mirada ausente y su sonrisa tonta.

-Vamos Malfoy, deja de pensar en lo que sea que estés pensando, dejaste pasar la oportunidad con esa morena hermosa que se te acerco, ¿Qué es lo que te pasa? – como era ya su irritable costumbre Nott se daba cuenta de lo que pasaba, ¿Qué pasaría si su amigo, Nott, supiera legeremancia? Lo bueno es que esa magia siempre ha sido difícil para su amigo

-Si cuéntanos que pasa, desde que llegamos tienes esa sonrisa de zonzo – soltó Zabini junto con una sonora carcajada.

-No sé, es que no dejo de pensar en Hermione, aquí fue donde la bese, estábamos bailando iba a besarla pero me arrepentí, después estábamos sentados por allá,- Draco señalo una mesita en el rincón del bar, estaba tan, como podría decirse absorto en sus recuerdos que no había notado las caras desencajadas de sus amigos, ¿Cuál era la razón?, ellos no tenían ni idea de lo que les hablaba, porque su amigo no les había contado nada de su encuentro con Granger, - hablábamos de como la comadreja era un cobarde asqueroso y no la dejaba ser feliz, y entonces me decidí, la bese, fue un beso tierno y largo y juro por Merlín que nunca había besado labios tan hermosos como los de ella.

Zabini y Nott estaban que no se la creían, nunca, escúchese bien, nunca Draco había hablado así de una mujer, es más no decía nada, lo único que había expresado fue cuando les dijo que no quería casarse con Astoria porque no la amaba.

Cuando Draco se percato lo que le acababa de contar, sintió que el alma se le iba a los pies, no por lo que les conto, sino por las burlas que tendría que aguantar de su odiosos amigos.

Zabini tenía curiosidad, al ser un Slytherin leyó entre líneas, Draco Malfoy estaba enamorado, y su curiosidad versaba en ¿Qué diablos hacia su amigo ahí, pudiendo estar con Hermione? Y fue cuando lo descubrió, su amigo no sabía que la ex – Gryffindor estaba divorciada, y aunque estaba tentado a decirle en ese momento, para ver qué es lo que el alcohol llevaba a hacer a su amigo prefirió guardar esa información para la mañana, quería estar en todos sus sentidos para recordar para siempre la cara de su amigo cuando le insinué que tiene vía libre con la bruja.

Draco se sentía realmente mal, estaba mareado y la luz que entraba a su cuarto era mucha, hacia demasiado frio y no recordaba mucho después de que salieran del "antro" muggle. No puede ser se me está haciendo costumbre no recordar lo que hago cuando estoy borracho, y lo peor es que otra vez no estoy en mi habitación. Su corazón dio un vuelco, la emoción y nerviosismo que sentía era tal que le daba miedo abrir los ojos, deseaba que estuviera de nuevo en el departamento de Hermione, pero un ruido conocido pero en ese momento extraño le hizo darse cuenta que ni siquiera estaba en una habitación es más ni si quiera estaba en Londres, estaba en la playa.

Se sentó de golpe, estaba en la playa, él estaba dormido en una hamaca, sus amigos estaban a los lados, era una hamaca grande.

-Nott, Zabini, despierten, arriba. – como sus amigos ni se movían decidió tirarlos de la hamaca.

-¿Qué demonios te sucede? – era Blaise el primero en hablar

-¿No se han dado cuenta que no estamos en casa?

-Por supuesto que lo sabemos, anoche decidimos venir a que te refrescaras Malfoy ¿o no lo recuerdas?

Antes de que Draco pudiera responder sintió unas tremendas arcadas, y para no ensuciar el lugar donde estaban se fue lejos a vomitar, tenia tanto asco, pero no entendía el por qué, porque aunque siempre ha tomado de manera desmedida nunca en su vida había vomitado.

Al ver a su amigo tan mal y más pálido de lo acostumbrado Theodore Nott hizo aparecer un jugo de naranja, bueno mejor dicho hizo que de un puesto cercano le llegara el jugo, y se lo ofreció a su amigo.

-¿Estás bien?

Lo único que pudo hacer Malfoy fue negar con la cabeza, volteando a ver a su amigo que le ofrecía un jugo, tomo el vaso que le daba Nott, pero cuando estaba a punto de tomarle el olor de la naranja le dio nauseas y decidió no tomarlo, porque no eran nada agradables esas sensaciones.

Después de un largo rato en el que Zabini explicaba que Draco había querido ir a la playa a refrescarse, y que afortunadamente no lo dejaron irse con una mujer que daba miedo el solo verla, estaba tomando el desayuno, aunque a Malfoy casi o se le apetecía nada.

-¿Draco?

-Zabini

-¿recuerdas que nos contaste ayer?

Demonios no lo olvidaron, Draco sabia a la perfección a lo que se refería su amigo, pero valía la pena intentar hacer como que él no se acordaba, pero antes de responder Zabini siguió hablando.

-Se que recuerdas a la perfección lo que nos contaste de Granger y mi pregunta es ¿Por qué demonios no has ido a buscarla?

-Zabini, creí que eras inteligente, está casada ¿lo recuerdas?

-Pues al menos que se halla casado en la última semana, porque según yo recuerdo se divorcio de Weasley hace como un mes, de hecho después de la cena en el ministerio.

Malfoy se quedo paralizado, Hermione estaba divorciada, una extraña pero grata sensación de felicidad lo embistió, ella estaba divorciada.

OOoOoOoOoOoOO

Hermione Granger estaba despertando de un largo y reparador sueño, el día anterior fue a su oficina dejo arreglados unos asuntos pendientes, y solicito sus vacaciones, como era de esperarse no se las negaron, aunque ella no planeaba ir a ningún lado, sólo quería tiempo para ella misma. Estaba tomando su desayuno cuando cierto rubio se coló por sus pensamientos, ayer se dio a conocer que el era soltero, y la noticia le daba un cosquilleo en su estomago que no entendía la razón, pero ese cosquilleo se vio opacado por un hueco cuando abrió el periódico y vio varias fotos del mago saliendo de diferentes antros, con diferentes mujeres, la nota decía que él y Astoria se negaron a casarse, y que Draco pasaba a ser el soltero más codiciado.

¡Maldito Malfoy! Hermione suspiro con fuerza, se regaño a ella misma, porque como bien sabía que el haber pasado una noche con él no quería decir que en cuanto estuviera disponible correría a sus brazos. Que ingenua fui al pensar eso.

Hermione decidió ir a visitar a su amigo Harry, hacía tanto tiempo que no pasaba un día agradable con él y con Ginny que ya le hacía falta ir a verlos.

Primero les mando una nota, preguntando si estarían en casa y si podía ir a verlos, no tuvo que esperar mucho por la respuesta que rápidamente la nueva lechuza de Harry, le llevo, era la letra de Harry en la que le decía que la esperaban encantados.

Rápidamente se apareció en los alrededores de la casa de su amigo.

-HERMIONE que bueno verte – era su amiga la que la recibía con mucho gusto

-Ginny, que bueno que ya no estés molesta conmigo

-No podría estarlo, mi hermano siempre ha sido un poco retrasado.

-Hermione ¿llegaste bien? – era Harry, traía en brazos al pequeño James.

-Si Harry gracias, pero pasemos que hace mucho frio.

Después de un largo día en casa de los Potter, en la que hablaron de todo desde el divorcio de Hermione, hasta lo que puso el Profeta de Malfoy el día anterior y el de esa mañana, en la que ninguno de sus amigos noto como Hermione se sentía dolida cuando hablaba del tema, decidió retirarse cuando ya era la hora de la cena, a pesar de las insistencias de sus amigos para que se quedara, ella decidió no quedarse porque de repente la ataco un cansancio tremendo, que lo único que su cuerpo le pedía a gritos era dormir.

En cuanto se acostó se quedo profundamente dormida, pensando en el rubio, y en sus deseos de volver a verlo.

OOoOoOoOoOoOO

Ya era de noche, y sus planes estaban funcionando a la perfección, que conveniente le había sido que Hermione tomara unas vacaciones, así su plan para que la despidieran lo realizaría con mayor facilidad, así era más fácil sabotearla, la primera y la segunda fase de su plan resultaron tan bien que no tenía duda de que esta tercera sería igual de fácil.

Al fin y al cabo Hermione jamás sospechara de él, de eso se encargo con la primera fase de su plan, hacerla creer que la dejaba para siempre, eso era su coartada perfecta, porque la dejo sin armar líos, pero en realidad ella podía creer ¿Qué la dejaría ir así de fácil? Pues si así era que equivocada estaba, después de tanto tiempo él se dio cuenta que no era bueno rendirse nunca.

La segunda fase no resulto para nada complicada, de hecho fue más que fácil, sólo tuvo que ir y presentarse, pero era obvio que ella ya lo conocía, cada vez que él iba al ministerio esa mujer no dejaba de mirarlo y de sonreírle de manera coqueta, así que le propuso un trato, ella mandaba una carta falsa de rechazo a Hermione, y una falsa al departamento donde Hermione rechazaba la plaza, y él se acostaba con ella.

Demasiado fácil. La tercera fase de su plan ya estaba en progreso, empezó saboteando algunos expedientes y desviando recursos del departamento para que parezca que ella le ha dado mal uso al dinero del ministerio, así que cuando ella regrese de sus vacaciones la despedirán, y ahí entra la cuarta fase de su plan, ella se quedara sola y podrá re conquistarla, así de fácil.

Una voz lo saco de sus pensamientos, era hora de la cena, y él nunca se saltaba una comida, y menos si era preparada por su mamá.

Cuando bajo al comedor no pudo evitar sonreír al pensar en lo bien que iban sus planes y es que Hermione no se iba a deshacer tan rápido de Ronald Weasley.

OOoOoOoOoOoOO

La cabeza le daba vueltas, ya tenía dos días así, y para ser una resaca ya le había durado mucho, de nuevo estaba en el baño vomitando, se sentía tan jodidamente mal por las mañanas pero después del desayuno era como si nada hubiera pasado, pero aun así no era del todo normal porque le costaba trabajo comer, su estomago estaba sensible últimamente, y ni decir de su cabeza que de repente le daban dolores tan intensos que no soportaba la luz ni el ruido, demonios hasta su humor era más difícil de llevar tenía cambios tan bruscos que hasta a él mismo le sorprendían, y es que Draco Malfoy no era de los que se quejaban pero esos días han sido un infierno.

Aunque sus padres habían decidió no desheredarlo por no casarse con Astoria, aunque su padre se lo informo bien sabia que fue por influencia de su madre que tomo esa decisión, le dijeron que no lo desheredaban por la simple razón de que como nunca estuvo casado no había forma de culparlo por lo que parecía un divorcio, aunque no lo fuera.

Por otra parte no le habla su padre, aunque no le molestaba mucho pero después de que Lucius Malfoy logro que Mundungus Fletcher lo metieran a Azkaban por fraude y una disculpa pública del ministerio por no poner la suficiente atención en eso asuntos dejo de verlo con esas miradas asesinas que solo su padre sabía hacer.

Después de apenas y tocar su desayuno decidió ir a las tres escobas por una cerveza de mantequilla, porque de momento tenía unas ganas incontrolables de tomar cerveza de mantequilla.

Cuando llego al pub le empezó a latir el corazón con fuerza, no entendía que era esas sensaciones, pero eran muy molestas, no estaba acostumbrado a sentir ese tipo de cosas, y es que cuando entro al pub vio a Hermione Granger, tenia tanto tiempo deseando verla, y se sentía realmente estúpido el no saber que decirle a la joven bruja, él nunca se quedaba sin palabras, pero lo que nunca imagino fue quedarse "congelado" cuando ella volteo y al verlo lo saludo con la mano y le dedico una grande y hermosa sonrisa y le hizo señas de que se acercara.

Cuando por fin salió del pequeño trance en el que estaba, se dirigió a la mesa donde estaba la castaña y se sentó en una de las sillas de la mesita.

-Hola Hermione, digo Granger ¿Cómo estás? –porque demonios le había dicho Hermione, y porque demonios se corrigió, era mejor dejarlo así y no dejar ver que lo ponía ¿nervioso? ¡Merlín! ¿Qué pensaba? ¿Cómo podía pensar si quiera que Hermione lo pusiera nervioso?

-Hola Draco, está bien que me digas Hermione después de lo que hemos pasado creo que tenemos la confianza suficiente para hablarnos por nuestro nombre,- en qué demonios estaba pensando ¿Cómo se le ocurría decirle eso a Malfoy?- y estoy bien gracias ¿y tú?- termino un poco sonrojada y esperando a que Draco no se diera cuenta.

-Está bien Hermione, te diré por tu nombre, y pues no me quejo he estado peor.

-¿Por qué lo dices?

-Pues últimamente me he sentido un poco mal, pero nada grave- le dijo ante la cara de preocupación de Hermione.

-Oh que bien Draco. Oye ¿quieres ir a dar un paseo?- todavía no podía creer que le había pedido a Draco Malfoy el soltero más codiciado de todo Londres salir con ella, esperaba que al menos fuera amable cuando le dijera que ya tenía planes con una de las tantas brujas que están tras él, esa idea la hizo enfurecer, pero en cuanto Malfoy respondió todo enojo se le fue.

-¿Acaso lees el pensamiento Hermione? Es lo mismo que iba a proponerte.

Salieron del pub sin rumbo fijo y sin saberlo ambos se sentían sumamente nerviosos y sus corazones latían sin cesar.

Decidió llevarla a dar un paseo por la playa en la que despertó días antes junto a sus amigos, aunque le costó poquito convencerla, después de un largo paseo por la playa donde se detuvieron a tomar un helado y después de que el insistiera en ir por un jugo de uva que de momento quiso desesperadamente se sentaron a ver el atardecer.

Era un atardecer hermoso, estaban sentados sobre una mantita que compraron a una viejita que pasaba vendiéndolas, asegurándoles que así seria mas cómodo ver el atardecer, estaba tan cerca de ella, su olor tan hermoso, aunque no adivinaba a que olía le encantaba, estaban tan cercas sus manos, que por un impulso la tomo del brazo la recostó en la mantita y él se puso un poco de lado pero también como en sima de ella y la beso.

Estaba tan nerviosa, quería desesperadamente besar al hombre que tenia a lado, era un deseo tan grande que si él no hubiera tomado la iniciativa, ella se le hubiera lanzado y besarlo sin pensar en las consecuencias, por eso se dejo llevar ante el beso del rubio, un beso tan apasionado tan lleno de magia, que no se entero en qué momento ya no estaban en la playa sino sobre la cama del rubio.

Era tantas las ganas de seguir besándola y volver a tenerla entre sus brazos, que de momento sin preguntar, aunque ella no se quejo, hizo que se apareciera en su mansión, específicamente en su cuarto, seguía besándola con tanto pasión, pero al mismo tiempo cuidado que se sorprendía a él mismo, pero le daba tanto gusto que ella no pusiera resistencia, que se dejara llevar que dejo que las cosas transcurrieran a su propio ritmo, poco a poco, descubriendo cada detalle de su hermoso cuerpo, gravándoselo y no olvidar jamás a tan bella mujer.

Después de varias horas de una placentera sesión de hacer el amor con Draco, porque no podía ponerle otro nombre, ya que ella sentía que flotaba con el solo roce de su aliento sobre su cuerpo, cuando el joven mago la besaba, era la mejor sensación del universo, tomo una decisión al diablo con saber que fue lo que la llevo a esa situación, a lo mejor si se enteraba ya no quería estar con él, y por una vez en la vida pensaría en ella antes que en otra persona.

Aunque le gustaba estar en sus brazos decidió que ya era hora de irse, quería regresar a su casa porque no se sentía del todo cómoda sabiendo que en esa misma mansión estaban dos personas a las que, según ella, no soportarían su presencia, así que con un suave beso se despidió del rubio y le dejo una nota explicándole porque se iba, y que como se veía tan guapo dormido lo dejo descansar, así fue como Hermione dejo a Draco en su habitación, y se fue a su casa solo pensando en lo que acababa de pasar.

Como últimamente le pasaba Draco Malfoy se despertó con muchas nauseas, corrió al baño y vomito, empezó a preocuparse, decidió que ese día iría a San Mungo, para que le dieran un chequeo rápido y le informaran porque demonios le pasaba todo eso, cuando salió del baño recordó que despertó a media noche y encontró la nota de Hermione, y aunque le molestara que no se despidió como se debe de él, le gustaba que ella pensara que es guapo.

-Draco explícame una vez más ¿a qué vamos a San Mungo?

-Ya te dije Zabini, a que me expliquen porque no tolero los alimentos….

-Ah, y que también te expliquen porque vomitas cada mañana ¿no?

-Sí, Blaise a eso también.

Era esos momentos en los que Draco Malfoy consideraba si su amigo no se callaba iba a cometer un asesinato.

Cuando llego al hospital mágico una hermosa recepcionista los recibió coqueteándole de manera descarada a Draco, aunque él la ignoro.

-Sr Malfoy ¿en qué puedo ayudarle?

-Necesito que me den un chequeo últimamente me he sentido un poco indispuesto.

-Ah, está bien en un momento lo llamaran para su chequeo, tome asiento en lo que espera.

Después de lo que a Draco le pareció una eternidad un sanador lo llamo. Por fin ya era hora pensó el malhumorado mago.

-Bien señor Malfoy ¿Qué es lo que le sucede?

-Lo que pasa es que últimamente cada vez que me despierto tengo nauseas y pues vomito y no tolero los alimentos.

-Sin mencionar sus bruscos cambios de humor - ¿en qué momento permitió que Zabini entrara con él a la consulta era todo un misterio?

-¿Es verdad Sr Malfoy?

-Pues la verdad sí. Le costó trabajo reconocerlo pero pues qué más da, era un sanador y no lo juzgaría.

-Ok entonces le hare unos estudios, - el sanador saco un pergamino que parecía ya tener unas cosas escritas, y una pequeña aguja. – deme su mano Sr Malfoy, le tomare una pequeña muestra de su sangre y la pondré sobre este pergamino, y pues después de unos minutos, mostrara el resultado.

-¿Y que podría ser?

-Pues podrían ser muchas cosas, una de ellas es que tenga pocas defensas, o que este apunto de resfriarse, y existe otra posibilidad pero esa es imposible dado que es hombre, aaah ya están los resultados, y pues al parecer usted se encuentra perfectamente, seguramente está pasando por una etapa de tensión, así que le daré una poción para que pueda relajarse y listo

Mientras el sanador hablaba Draco pudo darse cuenta como su amigo intentaba no reírse, aunque no sabía el porqué le molestaba mucho.

-Bueno hay algo que no me queda claro ¿Qué es la otra posibilidad pero es imposible porque soy hombre?- después de formular la pregunta se arrepintió su amigo no pudo contenerse más y empezó a reír como desquiciado e intentándole decir la respuesta antes que el sanador.

-Pues mi querido Draco, que si fueras mujer estarías embarazado.

Y después Blaise no paro de reír, hasta que llegaron a la mansión del rubio, él cual era poco decir que estaba furioso.

Muchas, muchas, gracias a todas y todos los que leen mi fic, espero les haya gustado este capítulo.

Gracias por sus reviews. Gracias Serena gracias Raquel. (:
Espero actualizar pronto.