TODO LO RELACIONADO A HARRY POTTER NO ME PERTENECE
EXCEPTO ESTA HISTORIA Y LOS CAPITULOS ANTERIORES Y FUTUROS

Frente a ellos se levantaba una gran casa colonial, de color salmón, los marcos de las ventanas y el de la puerta eran de color blanco, frente a ella estaba un pequeño patio, en el que habían diferentes arbustos con flores de diferentes colores, algunas rosas blancas y otras rojas, estaban en frente de la casa de Joanna Prest, de cabello negro y rizado, piel morena y tersa, y un cuerpo bien formado, como la atlética que es, era la joven secretaria de Hermione, o mejor dicho la ex secretaria de Hermione, y antigua conquista de Blaise Zabini, la muchacha había aceptado la visita del mago, respondiendo a una carta que él le había mandado.

Blaise y Draco se acercaron a la puerta y llamaron, Draco había insistido en asistir él también, quería saber de primera voz lo que la joven bruja sabía al respecto de Hermione, aunque Blaise le había insistido en que eso no era prudente, porque a lo mejor la bruja no hablaría por tener al rubio presente, pero desistió de la idea cuando Draco Malfoy lo empezó a ver de tal manera que le recordó cuando estaban en Hogwarts y se iniciaron como mortifagos, Draco era verdaderamente atemorizante cuando se lo proponía.

-Blaise, ¡qué bueno volver a verte! – la sensual maga salió a recibirlos, llevaba un sencillo vestido color amarillo de tirantes delgados, a la altura de la cintura llevaba un pequeño lazo con una flor blanca al final de esté, que llevaba de lado, aunque todavía no notaba la presencia del rubio, y cuando la notó su expresión cambio de gusto a sorpresa – dime ¿a qué debo su visita?

-Mi querida Joanna, ¿nos invitaras a pasar o no? – Blaise le sonreía a la bruja, mientras se recargaba en el marco de la puerta, para la bruja era toda una visión, para Draco solo era un motivo para exasperarse, ¿Qué no se daba cuenta que tenían asuntos que resolver?

-Sí claro, Blaise, pero no esperaba que vinieras acompañado – Joanna se hacía a un lado para dejar pasar a los dos magos, e indicándoles el camino para la sala

-Tienes toda la razón, no los he presentado, Joanna, él es Draco Malfoy, Draco, ella es Joanna Prest.

-Buenas tardes, Joanna, espero no te moleste mi presencia, pero es indispensable hablar con usted – Draco le tomaba la mano a Joanna, y como forma de saludo le besaba la mano.

-Buenas tarde señor Malfoy, no se preocupe no es ninguna molestia, ¿quieren un poco de té, o jugo de calabaza? O ¿quizás algo más fuerte? – la voz de Joanna era dulce y suave

-Pues estaría bien un poco de whiskey de fuego, ¿tu quieres Malfoy?

-Sí me agradaría un poco, pero me es más importante centrarnos en el punto de nuestra visita.

-Claro Sr Malfoy, en un momento regreso – Joanna no entendía bien porque la visitaba Blaise con la compañía de Draco Malfoy, y peor aún no entendía que necesitaban de ella, empezaba a sentirse nerviosa, sabía bien que esos dos habían sido mortifagos, y el miedo a ellos, a los mortifagos todavía no desaparecía del todo, aunque también reconocía que Blaise se había alejado de todo ese mundo poco antes de que estallara la guerra, y que la familia de Malfoy ayudo a Harry Potter y sus amigos en la batalla final, pero aún así no podía evitar ponerse nerviosa.

Después de unos minutos en la que Blaise y Draco no hablaron Joanna regreso con tres copas y una botella de whiskey de fuego.

-Bueno Blaise – mientras Joanna hablaba servía el whiskey y lo repartía entre sus invitados – ¿a qué se debe tu visita querido?

-Bueno, en realidad yo vengo como medio de conexión, el que quiere hablar contigo es Draco.

Joanna no pudo evitar poner cara de asombro, y voltear a ver al rubio alzando una de sus cejas.

-Y bien, Sr Malfoy, ¿para qué me necesita? ¿Qué es lo tan urgente para venir a verme a mi casa?

Draco se enderezo en el sillón en el que estaba sentado, tenía que pensar bien lo que le preguntaría a la bruja, para asegurarse que esta hablara, y que le dijera la verdad, y que aparte, después no le dijera nada a nadie, porque no quería escándalos, deseaba hablar primero con Hermione, antes que la comunidad mágica se enterara de algo.

-Bueno seré directo, pero tienes que asegurarme que no le dirás a nadie lo hablado hoy, ¿entendiste? – Joanna asintió y Draco continuo – necesito saber el motivo por el cual despidieron a Hermione.

-¿Qué, porque necesitas saber eso?, aparte no se haga el inocente Sr Malfoy, que por su culpa despidieron a Hermione, actuaron muy mal, me sorprende que ninguno de los dos este en Azkaban.

-¡¿QUÉ?! ¿QUÉ DEMONIOS ESTAS DICIENDO MUJER? ¿A QUE TE REFIERES CON QUE ES MI CULPA? – Draco Malfoy estaba muy alterado, parecía que esa mujer quería jugar con él, y no se lo permitiría. Blaise por unos segundos no supo qué hacer, lo que acababa de decir Joanna lo puso fuera de sí, pero reacciono a tiempo, porque Draco ya estaba frente a la bruja con una mirada muy amenazante, y empezaba a sacar la varita

-¡HABLA! ¡QUE HABLES MUJER! ¿A QUE TE REFIERES CON ESO?

-Draco, espera tranquilízate, deja que hable, tiene que existir una explicación a todo esto. – Blaise jalaba del brazo a su amigo, para que se alejara de la bruja, se notaba el miedo de la mujer, pero Blaise no iba a interferir, no la iba a tranquilizar, hasta que hablara y diera una explicación a lo que dijo.

Joanna empezó a sollozar, tenía mucho miedo, no esperaba esa reacción de ninguno de los dos, quería quedarse sola, y subir a su cuarto y encerrarse, pero temía que esos dos no se lo permitieran, entonces supo que la única forma de librarse de esos dos era, diciéndoles lo que sabía, aunque seguía pareciéndole extraño que hicieran como si no supieran nada.

-Es…está bien… les diré lo que sé, pero después quiero que se vallan los dos, no los quiero volver a ver en mi casa ¿entendieron? – ambos magos asintieron y se volvieron a sentar en los sillones color miel de la sala – después de que Hermione se fuera de vacaciones, notamos que habían irregularidades en los informes fiscales, y descubrimos que se desviaron 500, 000 galeones a una empresa extranjera – Joanna hizo una pausa, como para evaluar las reacciones de los magos, Blaise continuo inmutable esperando a que continuara, pero Draco no, Draco quedo en shock, era la misma cantidad de dinero que misteriosamente aumento su capital en Francia, eso no podía ser una coincidencia – y, pues por eso despidieron a Hermione, por hacer uso indebido de los fondos del departamento.

-Pero – Blaise parecía confundido, algo no cuadraba en todo eso – eso no es posible, Hermione no es ese tipo de personas, y vamos no la conozco muy bien, pero no es así ¿verdad Draco?

-NO, por supuesto que no, Hermione no es así, pero hay algo que no nos has dicho – Draco ya lo sabía pero solo quería confirmar sus sospechas – ¿a qué empresa en el extranjero, supuestamente Hermione desvió recursos?

-Sabía que era sínico, pero no me imagine que lo era tanto, usted ya sabe la respuesta ¿o no Sr Malfoy?, pero está bien lo diré para que su querido amigo sepa qué tipo de persona es – Joanna le dirigió una sonrisa maliciosa a Blaise, que efectivamente parecía no comprender lo que Joanna decía – la empresa se ubica en Francia, y precisamente es, su empresa Sr Malfoy, Hermione desvío galeones a su empresa.

-¿Qué? Eso no es posible. No lo creo… - Blaise apenas podía articular las palabras y fue interrumpido por Joanna.

-Claro, que nadie cree que Hermione lo haya hecho, todos creemos que todo esto es obra de usted señor Malfoy, que usted fue el que hizo todo esto, que se aprovecho de la amistad que tiene con Hermione, para poder hacer sus sucios movimientos ¿no es así?

Draco no contesto, Joanna había dicho que todos, y eso incluye a Hermione, entonces comprendió que Granger, pensaba igual, y que por eso no le dijo nada, por eso se fue sin decirle nada, porque ella creía que él, se había aprovechado de ella.

Por eso lo único que pudo hacer fue salir de la habitación, sin antes hacerle señas a Blaise que lo siguiera, y salió de la casa rápidamente, estaba furioso, decepcionado, y dolido, ¿Cómo creía que él era capaz de hacerle eso?

OOoOoOoOoOoOO

Hermione seguía acostada, no tenía ánimos de salir, estaba enojada, confundida y sobre todo se sentía gorda, después de que llego de comer el día anterior se quedo plácidamente dormida, casi no pensaba en lo que había dejado atrás, por alejarse del rubio, de él estaba un poco, solo un poco enamorada, o por lo menos era lo que se repetía, que solo un poquito, que era algo pasajero, y que pronto lo olvidaría, pero ahora no solo estaba enamorado de él, sino que también lo odiaba, le arruino la vida, hizo que la despidieran, y ahora tenía muchas cosas que pensar, cómo lo que la viejita le había dicho, tenía tantas cosas que pensar, a lo mejor lo correcto era ver a sus amigos, y decirles porque en realidad se fue, aunque eso significaba hablar de su relación con Draco, y para colmo ya ningún pantalón le quedaba, y eso la hacía enojar mucho, pero decidió trasfigurar su ropa, con un sencillo hechizo de transformación, pero seguía sin ganas de salir.

-Vamos Hermione nadie se enterará, nadie tiene porque saber que les dijiste mentiras – era de nuevo una vocecita en su cabeza la que la ayudaba a justificarse – además nadie sabe las verdaderas razones por las que te fuiste.

-Yo opino que si se darán cuenta, ¿Por qué acaso crees que Draco se quedara tranquilo después de que te fuiste sin decir nada? – esa era otra vocecita que la contradecía

-Pero ¿Por qué la buscaría si solo te utilizo?

-Yo en realidad no creo que te haya utilizado, es absurdo, deberías hablar con él.

-No, yo creo que sí, sino ¿por qué se te acerco en un principio?

-Pues recuerda, estabas tomando, fue una salida de amigos, además si ese era el objetivo, te hubiera dejado hace mucho.

-Pero por algo no quiere que sepas lo que sucedió esa noche.

-Aparte recuerda que te dijeron que hay alguien que te quiere hacer daño, y te dijeron que no dudaras de él. ¡Piénsalo!

Ya basta, Hermione se había cansado de escucharse a sí misma, y es que ambas partes de su ser tenían razón, a lo mejor se acerco desde un principio para utilizarla y por eso no dejaba que supiera lo que paso esa noche, pero también puede ser que él no tenga la culpa, y que él que quiere hacerle daño haya provocado esa situación, Hermione estaba totalmente confundida.

Tenía que hablar con sus amigos, y con Draco.

OOoOoOoOoOoOO

Pocas veces se le veía a Blaise temeroso, pero en ese momento lo estaba, tenía miedo, el solo ver a su amigo era lo que le causaba miedo, y es que Draco Malfoy estaba como loco, en cuanto llego a la mansión se encerró en su despacho y empezó a lanzar todo lo que tenía a su alcance, y de un trago se tomo más de media botella de whiskey de fuego, su mirada era oscura y vacía, como cuando formaban parte de la guerra, estaba furioso.

Después de que a Draco, se le acabaran las cosas para romper empezó a tomar, directo de la botella, no podía dejar de pensar en Hermione, y en que se sentía traicionado por ella, pero lo que más le dolía era que en ese momento se dio cuenta de que estaba enamorado de ella, y que por eso le dolía todo eso aun más, y ahora no le importaba nada que tuviera que ver con ella, sí ella lo creía capaz de hacer eso, él no tendría por qué estar con ella.

-Draco, ya cálmate ¿quieres? No entiendo porque estas así.

-Zabini, tú no sabes nada – Draco arrastraba las palabras más de lo normal, seguramente por el alcohol que ya tenía en sus venas – todo es culpa de Hermione ¿Por qué demonios creyó eso?

-¿Creer que? Draco ¿te refieres a lo que dijo Joanna?

-Es obvio que sí, a veces no entiendo porque tu lentitud para entender lo que sucede a tu alrededor.

-¡DRACO! ¿Qué es lo que paso aquí? – acababa de entrar Narcissa Malfoy, y detrás de ella venia su esposo Lucius Malfoy.

-Madre, padre, una disculpa por verme así pero no puedo soportar la idea de perderla

-¿A quién Draco, a quien? – Narcissa estaba muy preocupada por el estado en el que encontró a su hijo, aunque tenía la idea de a qué mujer se refería, más no a quien, seguramente su hijo temía perder a la mamá de su primogénito, y con eso a su hijo, pero desconocía la identidad de la mujer.

-A quien más va ser, a He…

-¡Draco! No es el momento – Blaise Zabini intervino antes de que Draco pudiera decir más de lo debido, si sus padres se enteraban que estaba así por Hermione Granger, seguramente la volverían a odiar, y ahora no sólo por el pasado sino también por lo que le está haciendo a su hijo.

Draco se dio cuenta de que estuvo a punto de decir el nombre de Hermione Granger, eso en realidad le hubiera generado una discusión con sus padres, y pues no valía la pena, la hubiera valido sí, pero solo si ella estaba con él, pero como ese no era el caso no quería discutir con sus padres. Pero de todos modos tenía que pensar en que decirles.

-Explícate – la voz de Lucius Malfoy se hizo escuchar, le molesto demasiado que Blaise, al que consideraba como un segundo hijo, interviniera tan repentinamente, y no permitiera que Draco siguiera hablando – quiero que me expliques porque, estas en este estado, y al parecer hay "un quien" hizo que te pusieras así, y quiero que me digas la verdad.

Piensa, piensa, le tienes que decir algo coherente, algo que se crea, pero le costaba trabajo pensar, había tomado mucho alcohol, y le costaba pensar con claridad.

-Porggque temo pergder a la mamash de mi hi...jo – Draco hablo sin pensar, y apenas articulando las palabras, y por el estado en el que estaba no se dio cuenta la expresión, de su padre, que aunque los demás podían observarla bien, no descifraban el significado de su cara.

OOoOoOoOoOoOO

Harry Potter el niño que vivió, el que venció a Lord Voldemort, el que se enfrento a innumerables pruebas a lo largo de su vida, no tenía idea de cómo abordar a una secretaría y preguntarle algo sencillo, bueno no tan sencillo, tenía que preguntarle por Ron, y lo que supiera de Hermione, y no tenía de idea que, o cómo preguntarle.

Respiro profundo y se acerco a su escritorio.

La secretaria, que aun desconocía su nombre estaba sentada revisando unos pergaminos, era una mujer que llamaba la atención, tenía cabellos color chocolate, que caía lacio hasta las caderas, tenía unos grandes ojos color azul, era muy delgada, pero sin exagerar, vestía un bonito traje negro, con blanco, sus labios de color rojo eran delgados y bien definidos.

-Hola ¿me conoces? – Merlín Harry ¿no pudiste pensar en algo mejor? Obvio que te conoce.

-Sí, si te conozco Harry Potter, y ¿tú me conoces? – cualquier persona que viera la sonrisa y la mirada que le dedicaba la secretaria a Harry, se daría cuenta de que esta le estaba coqueteando.

-Em pues la verdad no, pero deseo platicar contigo de algo muy importante, y pues también saber tu nombre.

-Pues claro, mi nombre es Pamela Prest, ¿y de que quieres hablar conmigo Harry Potter?

-Puedes solo decirme Harry, - mientras hablaba con la bruja acerco una silla de la sala de espera, para poder estar más cerca de ella, y así no perderse detalles de sus expresiones, y no por lo que muchos pensarían, no, se acercaba para saber si la bruja le mentía o no – y pues es un asunto que me importa mucho, y espero que no me mientas por favor. – al terminar de hablar le dedico una mirada de advertencia, esa que usaba cuando quería intimidar.

-Correcto, no te mentiré, pero dime ¿de qué se trata todo eso? – Pamela tenía curiosidad, le intrigaba la visita del mago.

-Está bien, lo que pasa es ¿Qué quiero saber qué es lo que tienes que ver con la situación de Hermione? – no eligió bien sus palabras, se dio cuenta por la expresión de la secretaría. Pero creyó que era mejor que decirle "¿Qué tienes que ver, tú y Ron con el despido de Hermione?"

-¿De, de que hablas? – la mujer estaba nerviosa, pero también enojada.

Pero decidió continuar, ya lo había dicho, y lo que había aprendido como auror era a no retractarse, ni hacer notar que había hecho la pregunta equivocada.

-Sabes bien de lo que hablo.

-No, no sé – pero ante la mirada de Harry desistió a decir mentiras, esperando no ganarse el odio del mago y de todos sus amigos, y también que no la despidieran – te diré la verdad, pero ten en cuenta que lo hice porque él me lo pidió, aparte siempre estuve enamorada de él, por favor no me odies, - la bruja suspiro – me pidió que le mandara una carta falsa a Hermione, en la que la rechazaban, que no le daban la plaza, en el curso, y una falsa a mi jefe, en la que Hermione, rechazaba la plaza, con las escusa, de todo lo que le había pasado, el divorcio, y esas cosas.

Harry no entendía lo que le decía la bruja, él creía que ella tenía que ver con el despido de Hermione, no con lo del curso ese que le dijo Malfoy, aunque sin quererlo descubrió precisamente lo que él había dicho que investigaría.

Cuando pudo volver a hablar, lo hizo conteniendo la rabia, su mejor amigo, él que profanaba amor eterno a Hermione, él que según él haría todo por recuperarla, le había arruinado su futuro, le había arruinado la vida, y ahora estaba sospechando que él tenía que ver con que despidieran a Hermione.

-¿Me estás diciendo que Ronald Weasley, te pidió que le arruinaras la vida a Hermione Granger?

-No precisamente

-Pero aun así lo aceptaste, y solo por un acostón, y sí no es pregunta, es una afirmación, ¿no te pusiste a pensar en el daño que le pudiste haber causado?

-La verdad lo siento, lo siento mucho, en verdad lo siento, haré todo lo posible por remediar la situación, lo juro.

-Más te vale, porque de todos modos esto no se va a quedar así.

OOoOoOoOoOoOO

Draco estaba dormido, no quería despertarse, estaba molesto muy molesto, y ahora cuando se levante tendrá que hablar con sus padres, y no quería hacerlo, estaba muy molesto, pero tuvo que levantarse cuando, un sonido fuerte, que provenía de la chimenea sonó.

De la chimenea salía Harry Potter.

-Draco, tenemos que hablar, ya descubrí lo que paso con lo del curso del ministerio…

-Potter, yo también descubrí cosas, y pues la verdad ya no me interesa saber nada de Hermione Granger, así que hazme el favor de irte, y no me vuelvas a mencionar a Granger por favor, y sólo quiero saber de ella, si viene y me pide perdón ¿entendiste?

-No, no entiendo Draco ¿Qué paso?

-No quiero hablar de ella, ¿SÍ?, ya vete, largo – después de eso Draco le aventó una almohada a Harry, esperando que no notara que derramo unas lagrimas, ¡diablos! Como odiaba todos los cambios de humor a causa del embarazo de ella, ¿Por qué todo era tan difícil?

Harry decidió irse, notó que algo que hizo Hermione en verdad lastimo a Draco, pero espera un momento si Hermione lastimo a Draco eso quiere decir que…

¿Siente algo por ella?

Su curiosidad hizo querer investigar al respecto, y aunque Blaise y Theodore le eran fieles a Draco, era fácil hacerlos hablar.

Ok, OK SE QUE EL CAPITULO ES CORTO, PERO RECUERDEN QUE ASÍ ME MANEJO YO, PERO PUES ESPERO ACTUALIZAR EN LA SEMANA, SINO ACTUALIZARE HASTA EL SÁBADO

ESPERO LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO

Y MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIWS (: