TODO LO RELACIONADO CON HARRY POTTER NO ME PERTENECE EXCEPTO ESTA HISTORIA, LOS CAPITULS ANTERIORES Y FUTUROS
BUENO HIZE TODO LO POSIBLE POR SUBIR CAPITULO ESTA SEMANA Y ESTE ES EL RESULTADO, ESTE CAPITULO ES MUY OSCURO, PERO ESPERO QUE LES GUSTE, Y PUES AHORA SÍ HASTA EL PROXIMO SÁBADO.
Draco no supo que decir. Se quedo en shock.
Hermione estaba realmente hermosa, llevaba unos pantalones negros ajustados, un abrigo rojo con botones dorados, debajo del saco un blusa blanca con cuello cuadrado y un adorno alrededor del cuello que parecía hecho de encaje, haciendo juego con su saco llevaba unos zapatitos rojos, su cabello castaño estaba bien acomodado detrás de sus orejas, los labios los llevaba igualmente de un color rojo, que contrastaba con su piel blanca. Draco no podía salir del estado de shock en el que había entrado, primero al ver a Hermione, y el segundo porque se veía realmente hermosa, seguía sin saber que decir.
Cómo parecía que Draco no iba a decir nada fue Hermione la que volvió a hablar; aunque realmente estaba nerviosa, no se había dado cuenta cuanto lo extrañaba hasta que lo vio, y tuvo la necesidad de ir a abrazarlo y perderse en sus labios, pero no podía llegar así como así y besarlo, primero quería platicar con él, decirle porque había regresado, compartir con él su felicidad.
-Draco – repitió, en su voz se podía notar su nerviosismo, y que le costaba hablar - ¿puedo pasar?, no había nadie en recepción, en ningún lado de hecho, y no sabía donde era tu oficina, la he estado buscando desde hace rato; no sabía que les dabas estos días de vacaciones a todos tus trabajadores.
Draco sólo se le quedo viendo, no dijo nada, solo la veía, tenía una mirada fría y seca, sus penetrantes ojos grises, no denotaban emoción alguna, y es que en realidad no quería demostrarle lo feliz que le hacía que ella estuviera ahí, lo feliz que estaba por verla de nuevo, y poder decirle que serían papás, pero estaba muy molesto y dolido, no quería abrir la boca ya que sí lo hacía lo único de lo que sería capaz de hacer sería besarla; así que sólo asintió, y con una mano le indico que pasara a la sala, que se encontraba dentro de su despacho.
Hermione asintió, y se dirigió a la sala, estaba muy nerviosa, por fin estaba cerca de él, le diría que serán papás, y que lo quiere, olvidaría todo lo demás, ya no importaba.
-¿Y bien, a que debo tu visita? – Draco por fin se había decidió a hablar, pero lo hizo de manera fría y seca, no se permitiría caer ante Hermione, no dejaría que esa mujer de buenas a primeras venga le sonría y el caiga ante ella, y menos después de la forma en la que lo dejo, creyéndolo capaz de utilizarla.
-Pues, tengo muchas cosas que decirte, pero no sé por dónde empezar…
-Puedes empezar disculpándote. – no supo porque lo dijo, simplemente salió de su boca, seguramente eran por los cambios tan repentinos de humor que tenía, pero ya lo había dicho, y no se iba a retractar.
-¿Disculpándome? ¿Por qué yo tendría que disculparme? – rápidamente el humor de Hermione cambio, empezó a sentirse enojada, ¿cómo pretendía que ella se disculpara? Él fue el que se equivoco no ella.
-¿Cómo que porque Granger?, te vas sin dar explicaciones, y después te comportas como una – Draco no encontraba la forma de decirle lo que pensaba de ella – tonta – dijo por fin, aunque le había costado trabajo insultarla, aunque no entendía porque, si en el pasado le salían los insultos de la boca sin problemas.
-¿Pero qué dices Malfoy?, Primero te prohíbo que me insultes, segundo no tengo por qué darte explicaciones, y tercero tu eres el que tiene que disculparse, no yo. – Hermione recupero su tono de voz que utilizaba cuando estaba en Hogwarts, esa voz de mandona, sabelotodo, y aparte autoritario, no permitiría que Draco le hablara de esa manera, y menos que insinuara que ella tenía que disculparse, ella no se había equivocado, sino él.
-¿Es en serio Granger? ¿Qué nadie te dijo? – Draco intentaba no perder los estribos, controlarse al máximo para no empezar a gritar, pero ella siempre lograba sacarlo de quicio – no pienso seguir hablando contigo hasta que te hayas disculpado.
-JA ¿Disculparme yo? ¿Y se puede saber por qué debería hacerlo?
-En realidad no te entiendo Granger, ¿eres tonta o te haces?, pensé que existía confianza entre nosotros, nunca te creí capaz de hacerme esto.
Hermione no entendía nada de lo que decía Malfoy, era él, el que traiciono la confianza entre ellos, no ella.
-Vamos Malfoy, pero tú fuiste el que me traiciono a mí, tú fuiste él que me utilizo, y yo vengo a….
-¿o sea que sigues pensando eso? Te fuiste, sin decirme nada, ¿Por qué no me preguntaste a mí?, ¿Por qué no me dijiste nada esa noche? actuaste como una chiquilla malcriada.
-No Malfoy, no actué como una chiquilla, no te pregunte nada, porque aun no lo sabía, y dime ¿Qué otra cosa querías qué pensara, eh, dime?
-A mmm déjame pensar ¡NADA! ¡NADA HASTA QUE HABLARAS CONMIGO! – Draco había perdido los estribos, ya no podía seguir escuchando las tonterías que decía Granger, ni siquiera se había dado cuenta que ya no estaba sentado, sino de pie muy cerca de Hermione que también se había puesto en pie, – ¿NO QUE TAN RACIONAL GRANGER? ¿POR QUÉ NO PENSASTE EN HABLAR CONMIGO ANTES DE ACTUAR COMO UNA COBARDE E HUIR?
-¿COBARDE YO? JA POR FAVOR ¡TÚ ERES EL COBARDE NO YO! Y SI ME FUI FUE PARA ESTAR LO MÁS LEJOS POSIBLE DE TI, NO PUEDO CREER LO TONTA QUE FUI AL CONFIAR EN ALGUIEN COMO TÚ, QUE NUNCA ME DEMOSTRO QUE VALIERA LA PENA, TODO ESTE TIEMPO QUE TE CONOCI ACTUASTE COMO UN VERDADERO IDIOTA, NO HABÍA DÍA QUE NO ME INSULTARAS. – Hermione estaba histérica, su respiración era agitada, y tenía unas ganas de llorar, que solo reprimió porque no le gustaba que la vieran llorar mientras discutía, y en realidad se sentía mal, aquella visita no había sido como ella lo había planeado, todo estaba saliendo mal, y no comprendía porque Draco actuaba de esa manera, ¿será posible que él no tenga la culpa de nada?, y entonces recordó lo que la adivina de Italia le había dicho: "algo te está haciendo dudar de él, pero créeme cuando te digo que no tienes razón para dudar…" pero no pudo seguir analizando ese descubrimiento porque Draco hablo de nuevo.
-¿En realidad quieres estar lejos de mi? – Las palabras de Hermione habían hecho que el rubio dejara de gritar, pero ahora era más peligroso, estaba sereno analizando cada palabra de la bruja, cada reacción, pero la simple idea de perderla hizo que de nuevo gritara - ¡CONTESTAME CARAJO! ¿DÓNDE QUEDO LA BRUJA DEL AÑO QUE CREE QUE OLVIDAR EL PASADO ES BUENO? ¡DIME! ¿DÓNDE? ¡¿SABES ALGO HERMIONE GRANGER?! SI EN REALIDAD QUIERES ESTAR LEJOS DE MI ¿PORQUÉ NO TE LARGAS DE UNA BUENA VEZ? ¡LARGO VETE, NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS!
Hermione estaba temblando, tenía los ojos llorosos, le dolió lo que le grito Malfoy, y volvió a actuar tan impulsiva como siempre era.
-Está bien Draco Malfoy, me iré, pero ten en cuenta que no regresare jamás, ¿sabes por qué? ¡POR QUE TE ODIO!
Lo último que pudo ver, antes de que todo se llenara de humo, fue el dolor reflejado en la cara de Draco, la habitación se había llenado de humo, no se podía ver nada, sentía mucho miedo, no sabía qué era lo que estaba pasando, y entonces sintió terror al escuchar una voz gruesa, llena de odio, los estaban atacando, mejor dicho estaban atacando a Draco, porque no creía que fuera para ella ese ataque.
-¡BOMBARDA MAXIMA!
Hermione lo único que atino a hacer fue agacharse, hacerse bolita, intentando protegerse, como no podía ver nada, no sabía de dónde provenía la voz, ni hacia donde estaba dirigido el hechizo, pero no tardo en enterarse, el hechizo fue dirigido a la salida, estaba encerrada. No pudo evitar gritar.
Pero el hechizo no solo la había dejado sin salida, sino que había destruido gran parte de la oficina de Draco.
Saco rápidamente la varita para enfrentarse a quien estuviera en frente de ella, protegería su vida y la de su hijo a toda costa.
Después de escuchar a Hermione todo se volvió negro, al principio creyó que fue por las palabras de la bruja, pero rápidamente se dio cuenta que no era así, sus sentidos se pusieron alerta, ese humo era extraño, no le causaba ningún daño, excepto que no podía ver nada, y entonces lo comprendió, pero ya era demasiado tarde, una voz de hombre se hizo escuchar cuando lanzo un bombarda, el hechizo había dado de lleno a la puerta, estaban encerrados.
Aunque la situación lo había tomado por sorpresa, no estaba nervioso, sabía cómo actuar, siempre estaba preparado para lo peor, en su antigua vida como mortifago aprendió a trabajar bajo presión, no tenía miedo, pero cuando escucho el grito de Hermione, se paralizo, en ese momento si que le dio miedo, ¿y si la lastimaban?
-¡VAMOS DRACO DEJATE VER! ¿DÓNDE ESTAS MALDITO COBARDE? – la voz de Ronald Weasley estaba totalmente desfigurada, era mucho más ronca que lo normal, además que había ensayado un acento extranjero, para que no lo reconocieran, aparte llevaba una capa negra que le cubría todo el cuerpo, ni siquiera se le veía la cara; había decidió atacar de esa manera, ya que nadie creería que Draco había vuelto a las andadas de mortifago, así que decidió llegar y atacarlo, no quería matarlo, solo mandarlo unos meses a San Mungo, además estaba seguro de que los amigos del ex Slytherin, no estaban cerca, los había visto en el ministerio de magia, tonteando con una secretaria, y pensó que ese era el momento ideal para atacar.
Llegó por medio de la red flu, y tras asegurarse que el rubio se encontraba ahí, aunque solo lo vio parado en la sala de su oficina, porque no se percato que había alguien más con él, porque si lo hubiera visto jamás se hubiera atrevido a atacar, ¿o sí?, cerro la red flu, no lo dejaría escaparse.
-¡TE ESTOY HABLANDO MALFOY, MUESTRATE!
Draco no sabía qué hacer, no sabía dónde estaba Hermione, o si estaba herida, y no tenía idea de quién era su atacante, sino hubiera estado ahí Hermione no le hubiera importado nada y se hubiera enfrentado a su atacante, pero ese no era el caso, y ahora tenía que pensar muy rápido, ya que cualquier movimiento en falso y el resultado podría ser fatal.
Hermione estaba muy nerviosa, su mente trabajaba al mil, necesitaba encontrar a Draco para poder salir de ahí, pero no podía ver nada, y eso hacía que estuviera en un estado de vulnerabilidad, y eso le molestaba demasiado.
Estaba pensando en el origen de aquel humo, no provenía de una poción ya que para eso no existía poción alguna, no provenía de algo parecido a lo que vendían los sortilegios Weasley, ya que esos se acababan en cuestión de minutos, y ese no se veía que acabara pronto, entonces recordó, era un hechizo, sabía que lo había leído en algún lado, pero no recordaba donde, pero eso no importaba ahora, sino que ya sabía cómo poner la balanza a su favor.
-¡finite incantatem! – susurro, no quería dar a notar antes de tiempo su posición, quería utilizar los segundos de ventaja que le daría el desconcierto del atacante, al ver que el humo desaparecía, localizarlo para poder atacarlo.
Ya estaba ideando un plan cuando el humo desapareció, se fue como si algo lo hubiera succionado hasta hacerlo desaparecer, y entonces la vio, a tan solo unos metros de distancia estaba Hermione, con la varita en alto, terminando con el humo que no lo dejaba ver, y suspiro aliviado al verla a salvo, y entonces busco con la mirada a su atacante, y estaba parado atrás del sillón que cubría a Hermione, al parecer este no la había visto ya que sintió su mirada posarse sobre él.
Los dos alzaron la varita al mismo tiempo, solamente que su atacante fue más rápido que él.
-¡EXPELIARMUS!
Antes de poder actuar, un hechizo de desarme se había lanzado, y con pánico pudo ver que la victima de aquel hechizo había sido Draco, quería llorar, pero no podía permitírselo, tenía que actuar rápido, y ayudarse, ayudarlo, a salir vivos de esa situación.
-Ves Malfoy, no eres tan buen mago como todos creen – Ron estaba desquiciado, ni siquiera se había dado cuenta de la presencia de Hermione, ni siquiera por qué paso a lado de ella para acercarse a Draco para atacarlo – ¡crucio!
Draco no podía recuperarse aun del hechizo de desarme cuando sintió la maldición, era como mil dagas enterrándose por todo el cuerpo, como si cada parte del cuerpo se contrajera en espasmos violentos poderosos, era un dolor insoportable, pero no gritaría no le daría ese gusto a quien fuera su atacante.
Hermione no podía creer lo que veía, el atacante acababa de lanzarle una maldición imperdonable a Draco, entonces se dio cuenta, querían matar a Draco.
-¡NO!, ¡DEJALO, BESTIA! ¡EXPELIARMUS!
Hasta ese momento no se había percatado de la presencia de Hermione, pero cuando grito está grito pudo prever que intentaría desarmarlo, y pudo evitarlo a tiempo.
-¡TÚ! ¿QUÉ HACES AQUÍ? ¡EXPULSO! – antes de que Hermione pudiera volver a atacarlo salió volando, y a causa del hechizo perdió la varita, se le había escapado de las manos.
-¡NO, DEJALA, NO LE HAGAS DAÑO, PORQUIEN VIENES ES POR MI NO POR ELLA! – en cuanto Draco vio que, aquel hombre atacaba a Hermione se recupero del crucio, y actuando más valiente de en lo que realidad se sentía le pidió que se detuviera, no tenía varita, no sabía dónde estaba, pero no permitiría que le hiciera daño.
-El pequeño Malfoy quiere actuar con valentía, ¡que novedad! – Ron estaba furioso, ahora se daba cuenta que estaba haciendo bien en atacar a Malfoy, que sus suposiciones estaban en lo correcto, que él y su Hermione tenían una relación, que ella había regresado a los brazos del rubio, y que él estaba decidió a sufrir con tal que no le hiciera daño a Hermione, pero lo que Malfoy no sabía es que él no dañaría a Hermione, nunca lo haría, la amaba, y jamás nadie la amaría igual que él.
-¿Qué es lo que quieres? ¿Galeones? Dime cuantos – Draco estaba aliviado que el atacante lo estaba volteando a ver a él, que se había olvidado de Hermione.
-¿y quien dijo que quería tu oro? Como siempre eres un engreído, no, no me interesa tu oro, lo único que me interesa es hacerte daño.
Draco y Hermione sintieron lo mismo al escuchar las últimas palabras de aquel hombre, "lo único que me interesa es hacerte daño", sintieron que él alma se les iba a los pies, empezaron a sudar frio, y a sentir verdadero miedo.
Pero su reacción de ambos fue distinta, la de él fue impulsiva llena de valentía y decisión, si le quería hacerle daño, que se lo hiciera, pero que dejara a Hermione en paz; por su lado Hermione se sintió chiquitita, débil, cobarde, no quería que le hicieran daño a Draco.
-Vale hazme todo el daño que quieras, si quieres mátame, pero no le hagas daño a ella. – su voz mostraba más valentía que la que realmente sentía, pero debía hacerlo si quería proteger a Hermione.
-¡NO, DRACO, NO QUIERO QUE TE MATEN! – Hermione estaba histérica, quería correr a abrazar a Draco, pero algo no la dejaba moverse, era el miedo - ¡por favor, no le haga daño, vallase y déjenos en paz! – Hermione ya estaba llorando, los dos estaban desarmados a la merced de aquel mago, no había escapatoria.
-No querida, si que le hare daño, así que guarda tus suplicas para a quien le importe, pero no te preocupes a ti no te hare daño – y volviéndose de nuevo a Draco lo apunto y grito - ¡crucio!
Draco volvió a sentir un inmenso dolor, era la segunda vez que se sentía así en menos de una hora, era demasiado dolor, aun más que la primera vez, pero en esa ocasión tampoco se permitiría gritar, no le daría el gusto a aquel mago.
No entendía porque Draco no gritaba, era un poderoso crucio, y no lo había logrado hacer gritar, estaba tan furioso que no noto cuando Hermione se le acerco e intento golpearlo con un piedra que había caído cuando lanzo el bombarda, pero para su suerte no le hizo daño, pero sí lo hizo enojar mucho.
-Querida te había dicho que a ti no te haría daño, pero te empeñas en meterte en lo que no te importa – Hermione empezó a retroceder, no le había hecho daño, pero si, logro enfadarlo aun más, aunque no podía ver su cara podía ver sus ojos, y denotaban odio, y dolor, eran terroríficos – pero en vista que a él – dijo señalando a Draco – no le causa el efecto que busco mi crucio, creo, que el atacarte a ti, sí que lo hare sufrir, ¿preparada para sentir dolor?
Draco era preso del pánico, así que utilizo la ultima tarjeta que le quedaba, si eso no daba resultado no sabía que si podría hacerlo.
-NO, NO LE HAGAS DAÑO, ESTA… – no sabía si era la mejor forma de que Hermione se enterara de esa situación pero a lo mejor eso podría salvarla de cualquier daño, tenía que hacerlo era su última esperanza – ESTA… ESTA EMBARAZADA.
La noticia que acababa de dar Draco, tomo por sorpresa a los otros dos, a ella porque no sabía cómo se había enterado, si ella no había dicho nada al respecto, a él porque eso era totalmente inesperado, no podría hacerle daño, no era capaz de hacerle eso a Hermione, no era capaz de torturarla, de hacerle daño físico, así que la petrifico, sabía que con ese hechizo ella podía ver y escuchar todo lo que pasaba a su alrededor, pero no podría hacer nada, solo ver.
Cuando vio que la petrifico sintió miedo, se dio cuenta que no le haría daño a ella, pero a él sí.
-Veamos Malfoy, ¿Qué hechizo utilizara para lastimarte? – Ron sonrió de manera desquiciada, aunque nadie podía verlo, pero era realmente tenebroso – ah ya se ¡sectumsempra!
El hechizo le llego como mil látigos cortándole la piel, era la segunda vez que sentía los efectos de ese hechizo, sabía que si nadie acudía a ayudarlo podría morir desangrado.
Hermione estaba horrorizada, solo quería que todo acabara, pero al estar ella petrificada no podía hacer nada más que llorar.
Ron quería quedarse más tiempo, pero unas voces del otro lado del derrumbe, que causo al echar la bombarda, hizo que se desapareciera, al final había cumplido su cometido.
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Harry se sentía nervioso, sentía como una mal presentimiento, como si algo malo fuera a pasar, pero cuando lo comento con Ginny, le dijo que seguramente eran los nervios, por lo que sucedería aquella mañana, y es que es día Blaise y Theodore, enfrentarían a Joanna Prest, y él a Pamela Prest, las hermanas se llevaban dos años de diferencia, y a él la más chica o sea Joanna, le llevaba un año de diferencia, las hermanas eran más grandes de edad que él, aunque eso no le importaba, lo que le importaba es que utilizaría sus influencias como quien era, para poder utilizar Veritaserum, con Pamela, para que le dijera todo lo que sabía del plan de Ron, y así poder recuperar el trabajo de Hermione, y en su caso la plaza en el curso de leyes mágicas.
Estaba tremendamente nervioso, pero creyó que eso era lo correcto, así que cuando llego al ministerio de magia estaba muy seguro de lo que iba a hacer.
Mientras caminaba por los pasillos vio caminar a Ron, parecía muy tranquilo, y al parecer iba a salir, así que se le acerco a preguntar.
-Eh Ron, ¿Cómo estás?
- Bien Harry ¿y tú?
-Bien, ya sabes lo normal, ¿Qué haces a dónde vas?
-Pues voy a salir un rato, le sigo la pista a unos jóvenes magos, que al parecer practican magia oscura contra los muggles, así que tardaré toda la mañana, y pues eso hago, y pues ya me voy nos vemos Harry.
-Nos vemos Ron, y suerte.
Harry, se sintió aliviado al ver a su amigo tranquilo, eso quería decir que aun no tenía planes de atacar a Malfoy, así que eso le daba ventaja, para poder descubrir todo, y poder enfrentarlo.
Estaba esperando a que se apareciera por ahí Pamela, eran ya las diez de la mañana y no aparecía, cuando el director del departamento apareció. Era un hombre un poco más alto que él, cabello castaño claro y lacio, no era muy flaco, pero tampoco era gordo, digamos que era robusto, y tenía unos ojos color café.
-Hola Potter, que gusto verte por aquí ¿se te ofrece algo?
-Este no, digo sí, ¿sabría a qué hora llegara su secretaría?
-¿Mi secretaria?, este creo que llega a las diez y media, esa es su hora de entrada, lo que pasa es que a mí me gusta llegar temprano, pero si es muy urgente puedo ayudarte a buscar lo que necesitas.
-Agradezco su ayuda, pero aun no necesito de ella, pero si la necesitare más adelante, si no hay ningún problema.
-¿Problema? No se preocupe señor Potter, lo que sea para usted.
-Oh bueno muchas gracias.
-Bueno Potter me voy, tengo que trabajar.- después de dirigirle una sonrisa a Harry se metió en su despacho, y cerró la puerta tras él.
Volvió a sentarse para esperar a Pamela, pero en ese momento aparecieron Blaise y Theodore.
-¡Harry! No tenemos nada, al parecer lo que hizo, y si acaso lo hizo, lo hizo bajo un imperius. – Theodore era el que hablaba, a él no le había afectado tanto correr, para encontrarse con Harry, pero Blaise era otra historia, al parecer la vida de alcohol y trasnochar no le dejaban fuerzas para lo demás.
-¿un imperius? ¿Y cómo saben eso?
-Está claro ¿no?, fuimos mortifagos, y conocemos las secuelas, además el Veritaserum nos ayudo, ella dijo que no recuerda haber hecho algo en contra de Hermione o de Draco, y también nos confeso que en realidad quiere mucho a Hermione, y que ya no estaba tan segura de que Hermione fuera culpable de algo, y cuando le preguntamos si sospechaba de Malfoy, nos contesto que no, que nadie excepto que ella o el jefe de departamento podría hacer aquella transacción. Entonces eso nos hace pensar que estuvo bajo un imperius. – Theo lo decía con una sonrisa como si esperara que Harry le diera puntos por lo que descubrió, y Harry lo hubiera hecho, si se encontraran en Hogwarts, y él fuera un profesor, pero de todos modos, él se encontraba muy feliz, porque con la declaración de la secretaría de Hermione, ella podría recuperar su trabajo, o perdonar a Draco, y así los vería felices a los dos, y esa idea le gustaba.
-Entonces lo único que falta es que interrogue a Pamela, - Harry aun estaba nervioso, no sabía como la haría tomar el Veritaserum, es que él no se consideraba lo que se decía buen engañador, en ese ámbito era nefasto - ¿y si me ayudan?
-¿En serio Potter? ¿Te enfrentaste al señor tenebroso y no puedes interrogar a una mujer?, si que eres extraño – Blaise por fin se había recuperado de su falta de aire, y se dirigía a Harry con burla en su voz.
-Es que, no sé cómo hacer que se tome el Veritaserum.
-Pues es fácil, ofrécele un café, pero que ya tenga la poción, y ya, así de sencillo, pero no creo que sea bueno que nos vea a nosotros, y menos por como actuó Draco la última vez que la vi.
-Sí yo coincido con Blaise, es mejor que no nos vea al principio por lo menos.
-Bueno está bien – Harry estaba resignado, tendría que iniciar el interrogatorio él solito – pero manténganse cerca, pero ocultos.
A modo de respuesta los dos magos se alejaron un poco, y se ocultaron atrás de un pilar que estaba cerca, y justo a tiempo, porque momentos después apareció Pamela.
Ese día Pamela, llevaba un hermoso vestido color vino, era de cuello uve, y ajustado hasta la cintura, después de eso caía con un poco de vuelo, llevaba su cabello sujetado con un moño del mismo color que su vestido, su maquillaje, era muy marcado, sus ojos los llevaba ahumados, y sus labios de un rojo pasión, realmente se veía bien, pero su expresión cambio cuando vio a Harry que la estaba esperando a un lado de su escritorio.
Aunque se puso nerviosa camino con toda la seguridad que pudo aparentar, hasta su escritorio, le sonrió a Harry y tomó asiento.
-Hola Pamela, ¿cómo estás? – Harry opto por parecer amable, pero al mismo tiempo amenazante, para que se enterara que no está feliz y que hablaba en serio.
-Hola Sr. Potter ¿en qué puedo ayudarle? – mientras esperaba la respuesta de Harry tomo la taza de café que estaba sobre su escritorio y tomo un gran sorbo, Harry sonrió, en el café ya estaba el Veritaserum.
-Pues vengo a que me digas todo lo que sabes, quien esta atrás de todo esto, porque lo está haciendo, y ¿Qué tanto lo ayudaste tú?
Pamela sintió que las respuestas se formulaban en su boca, estaba a punto de decir todo, que ella sin pensarlo ayudo a Ron a que despidieran a Hermione, estaba muy nerviosa, pero no pudo hacer nada para evita hablar.
Suspiro antes de empezar a hablar.
-Desde un principio supe, que se acostó conmigo solo para recuperarla, pero no me importo, esa noche me dijo que buscaría la forma para que la despidieran, pero el muy inútil lo único que hizo fue alterar unos documentos, pero eso no servía de nada, eso se podría arreglar rápido, también me dijo que no soportaba a Draco Malfoy, que era un idiota que tonteaba con Hermione, y entonces lo supe, sabía qué hacer para ayudarlo, –Harry no la interrumpió, ya que sabía que se estaba tomando su tiempo para seguir hablando – le lance un imperius a mi hermana, le ordene que desviara recursos a las cuentas de Malfoy, y deje las pistas, sabía que Granger lo descubriría y que se alejaría de Malfoy, y así lo hice, y así paso, todo es perfecto, y respecto a quien es, creo que es obvio es Ronald Weasley.
Theodore y Blaise se quedaron helados, nunca se hubieran imaginado que la comadreja fuera capaz de hacer tales bajezas, pero así era, ahora ya sabían a quien golpear, o hechizar, pero el caso era hacerlo sufrir.
-Correcto, ahora dime ¿Por qué lo hiciste?
-JA, es muy fácil la respuesta, yo he estado buscando la forma de hacerles daño, y el estúpido de Weasley me la puso muy fácil, por eso hice lo que hice, pero yo creo que quieres saber mis motivos, pues resulta que yo era la prometida de Marcus Flint, el también fue mortifago, pero no hicieron nada por él, no lo ayudaron como a los estúpidos Malfoy, lo dejaron que se hundiera en Azkaban, por eso los odio, y esa fue mi venganza perfecta, además de que yo le metí a la cabeza a Ron, que se vengue de Draco, que le haga daño, y al parecer eso está haciendo en este preciso momento. – lo dijo con una sonrisa en los labios, sabía que ya se había ganado un boleto a Azkaban, ¿Por qué no hacerlos sufrir un poco más?
Harry, Theodore y Blaise reaccionaron igual, primero se quedaron helados, en shock, y después un solo pensamiento los invadió, ir a ver a Draco, prevenirlo, o ayudarlo, pero ir rápido porque, puede que, aunque deseaban que no, que ya fuera tarde.
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Cuando Ronald Weasley regresó a la madriguera estaba furioso, lo que le sigue a furioso, quería llorar, gritar golpear, destrozar todo lo que estuviera en frente de él, todo, y después de un rato de aguantarse la frustración empezó a hacerlo.
Aventaba todo lo que estaba a su alcance, pateaba lo que caía cerca de él, gritaba como un loco desesperado, maldecía, y volvía a romper todo en su habitación, con un hechizo tiro todos sus posters de Quidditch, quemo los boletos para el primer partido del mundial, que se efectuaría ese fin de semana, también quemo la capa de Malfoy, ¡MALFOY!, era un idiota, un idiota que embarazo a Hermione, ¡HERMIONE! La odiaba, la odiaba porque a él no quiso darle un hijo, y al rubio ese a la primera se lo dio, pero aun así no tuvo el valor de hacerla sufrir, se sentía como un cobarde.
Y realmente lo era.
Estaba totalmente destrozado, por eso empezó a beber, y a beber mucho, quería perderse en el alcohol, y olvidar, por que solo se podía permitir estar así ese día, no más, porque sino levantaría sospechas, y él no quería ir a Azkaban.
Entonces empezó a recordar todo lo que había pasado en la oficina de Malfoy, y entonces tuvo una duda ¿Quién había ido a la oficina de Malfoy? ¿Quién había ido a ayudarlo? Y lo más importante ¿sabían del ataque o era una coincidencia?
Con ese último pensamiento se quedo dormido, esperando que todo fuera una horrible pesadilla, y cuando se despertara estuviera en casa, con Hermione, casados aun.
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El edificio de las empresas Malfoy estaba ubicado en la calle de Kensington High St, era un edificio enorme, imponía a la vista, era totalmente presuntuoso, constaba cómo de veinte pisos, pero a la vista de los muggles solo era una tienda que estaba en remodelación, al igual que el hospital de San Mungo tenías que dar una clave para poder pasar, en este caso era Salazar Slytherin la pureza no es lo más importante, Draco había elegido esa frase después de la primera noche que estuvo con Hermione, quería demostrar que sí había cambiado.
Harry estaba muy nervioso, durante el camino del ministerio a las empresas Malfoy, Zabini le informo que ese día solo iba Draco a trabajar, que ni siquiera su secretaria trabajaba, era un día en el que se dedicaba a ver las cuentas de la empresa de ese año, por eso le gustaba estar sólo, y a eso le tenía miedo, porque si alguien quisiera atacarlo ese era el momento ideal.
Todo estaba en aparente tranquilidad, no había signos de lucha ni nada por el estilo, pero claro, eran los primeros pisos, y la oficina de Malfoy estaba hasta el último piso.
En general todos los pisos eran iguales, la tapicería era negra con adornos en plata, las persianas y marcos de las puertas y ventanas eran verdes, y todos los demás detalles eran blancos, como los candelabros, el piso, y las puertas, los muebles eran de roble, con una capa de barniz, todo era muy elegante, todo muy Slytherin.
Ninguno de los tres hablaba mientras subían las escaleras, esperaban encontrar a Draco bien, pero ya estaban nerviosos ya que su chimenea estaba desactivada, pero Theo les había dicho que a veces lo hacía para que nadie lo molestara, pero eso a ninguno de los tres, lo calmaba.
Cuando llegaron al último piso, temieron lo peor, la entrada de la oficina estaba totalmente derrumbada, no había forma de entrar, empezaron a sentir mucho miedo.
-¡Draco! ¡Contesta Draco! ¡¿Estás bien?! – Blaise empezó a gritar, había perdido todo su color, y él siendo una persona de piel oscura se le notaba más.
Mientras tanto Harry y Theo intentaban quitar el derrumbe para poder pasar, entonces escucharon voces que venían de adentro de la oficina, todavía estaba el atacante adentro, pero ninguno quería pensar en Ron, la idea los asqueaba.
-Tengo una idea, - de pronto Harry, recordó que los mortifagos lo habían utilizado cuando fueron a la casa de los Lovegood buscándolo, a él y a sus amigos – veremos cuantos ahí adentro ¡Homenum Revelio! – pronuncio el hechizo apuntando hacía los escombros, y lo que descubrió lo aterro, en el suelo estaba una persona realmente herida, y no muy lejos de esta, estaba otra persona petrificada, claro que con el hechizo, pero aun así había dos posibles víctimas pero no podía saber quiénes.
-¿Y ahora qué hacemos? Draco no nos contesta, seguramente está muy herido – en la voz de Theo se podía sentir su miedo, en realidad los tres estaban igual, pero no era momento de demostrarse débiles, era momento de demostrar de que estaban hechos.
-Pues con un hechizo de levitación podemos empezar a mover las piedras de más arriba o…
Estaba hablando Harry, cuando Theo tuvo una idea.
-NO, tengo una mejor idea, esto fue a causa de una bombarda máxima, y ¿si hacemos una simple bombarda? claro, lejos de donde salieron los espectros, que nos mostraron la ubicación de los cuerpos, empezamos con ese hechizo hasta poder pasar y sin peligro.
Después de que Harry, lo analizara un poco, estuvo de acuerdo con Nott, de hecho era una magnífica idea.
-Claro, hagámoslo, – se acerco al punto más alejado de donde salieron los espectros, y apunto con su varita a la pared – ¿Están todos de acuerdo? – después de que los dos asintieran conjuro el hechizo.
Y funcionó, se hizo un agujero lo bastante grande como para asomarse, pero desde donde estaban no podía ver nada, además de que ahí si se notaba que había habido un duelo, tendría que intentarlo de nuevo, y así lo hizo.
Ahora el agujero que se hizo era lo suficientemente grande como para poder pasar por él, sentía su corazón palpitar violentamente, su respirar era difícil, tenía miedo de lo que pudiera ver, miedo a lo que hubiera hecho su amigo.
Antes de poder caminar, y acercarse a donde creían que estaban Draco, y otra persona, Blaise y Theo, ya estaban adentro con la varita en alto.
La oficina estaba muy descompuesta, la salita estaba destrozada, tuvieron que brincar los sillones de la sala de Malfoy, para poder acercarse a las personas en peligro, y lo que vieron los dejo paralizados.
Estaba Draco Malfoy en el suelo rodeado de un gran charco de sangre, su cara, sus ropas estaban sucias, se notaba que había luchado.
La otra persona que estaba con Draco, era Hermione Granger, petrificada, pero aun así se podía ver las lagrimas que caían por sus grandes ojos cafés, eso los sorprendió mucho, pero tenían que actuar rápido ayudarlos, porque sino Draco podría morir.
El primero en acercarse a Draco fue Blaise, se arrodillo cerca de él, para ver si aun respiraba, se alivio al notar que aunque lenta y dificultosa toda via respiraba, pero seguía preocupado, de pronto todo lo que sabía se le olvido, no lograba acordarse de un hechizo que lo pudiera ayudar.
Theo se quedo en medio de Hermione y Draco valorando la escena, pudo ver que a unos tres metros de ahí, estaba la varita de Hermione, pero no veía la varita de Draco.
Harry por su parte se acerco a ver a Hermione, más bien a liberarla del hechizo que la tenía inmóvil. Pero en cuanto lo hizo tuvo que sostener a Hermione, porque casi se cae, y lloraba desconsoladamente.
-A…yú-da-lo, Ha…rry, ayú-da-lo n-oo lo de-jes morir – Hermione lloraba tanto que le costaba terminar las frases que decía, pero no podía dejar de ver a Draco.
-No recuerdo ningún hechizo que pueda ayudarlo ¿Qué hago? – Blaise estaba ya, muy desesperado, no podía dejar morir a su amigo, volteo a ver a Theo, pero este, estaba cerca de la chimenea intentándola volver a activar -¿pero qué haces?
-Quiero ir a pedir ayuda a San Mungo – después de decirlo desapareció entre llamas verdes.
Cómo veía la cara de confusión y preocupación de los dos magos que tenía enfrente, supo que no recordaban algún hechizo que ayudara a Draco, pero después de forzar un poco su mente recordó que, Harry le había contado del hechizo que utilizo Snape para salvar al mismo Draco, del mismo hechizo.
-Vulnera Sanentum, úsalo, le tiene que servir.
Blaise apunto con su varita a Draco y susurro el hechizo, y parecía funcionar, empezó a sentirse aliviado, pero las heridas eran muy profundas y ya había perdido demasiada sangre, y se volvían a abrir, el pánico se apodero de los tres.
Draco respiraba muy lento, ya casi ni hacía ruidos al respirar, no se notaba el subir y bajar de su pecho, Draco se estaba muriendo.
LO SÉ NO TENGO PERDON POR DEJAR ASÍ EL CAPITULO, PERO SI SEGUIA ESCRIBIENDO NO HUBIERA ACTUALIZADO ESTA SEMANA, ASÍ QUE ESPERO LES HAYA GUSTADO
Y PUES DE NUEVO GRACIAS POR SUS REVIWS, Y MUCHAS GRACIAS A LAS LECTORAS NUEVAS, ME DA MUCHO GUSTO QUE LES GUSTÉ MI FIC. ¡GRACIAS!
