TODO LO RELACIONADO A HARRY POTTER NO ME PERTENECE EXCEPTO ESTA HISTORIA LOS CAPITULOS PASADOS Y LOS FUTUROS.
AQUÍ EL CAPITULO 18, YA CASI NOS ACERCAMOS AL FINAL DE ESTA HISTORIA, PERO ESTOY PENSANDO EN OTRA HISTORIA TAMBIÉN DRAMIONE, TENGO VARIAS PROPUESTAS DE HISTORIA MÁS ADELANTE LES DARE LAS OPCIONES PARA QUE ME DIGAN CUAL LES APETECE MÁS.
UNA ACLARACION PONGO QUE LA CARA DE LOS MALFOY ES DE MIEDO, PERO NO MIEDO DE ELLOS, SINO QUE LE DA MIEDO VER SU CARA, SE QUE NO ME EXPLIQUE BIEN, PERO ESA ERA LA IDEA. LO SIENTO JEJE.
Las caras de Lucius y Narcissa Malfoy eran de miedo, no lograba identificar todas sus emociones, pero la cara de Harry, su mejor amigo, era sumamente divertida, era de confusión, alegría y enojo, y sobretodo preocupación por las dos personas que tenía a lado.
Suspiro.
Aunque ya sabía que en algún momento se enfrentaría a esos tres, pensaba que sería por separado, y con apoyo de Draco, no sola, y ahora estaba enfrente de esos tres, sabía que sería todo un reto, tendría que dar explicaciones, pero no sabía cómo reaccionarían los Malfoy, le molestaba pensar que siguieran con los perjuicios de la sangre. Respiro hondo antes de decirles algo, o antes de que ellos pudieran hacerlo.
-Hola, ¿Qué hacen aquí? – que pregunta tan boba, era obvio que hacían ahí, pero ya lo había dicho.
-¿Tú qué haces aquí? – La voz de Lucius era fría, indiferente y de desconcierto – y explícame, ¿Por qué dices que estas embarazada de mi hijo?
Hermione se removió en la silla, se puso muy nerviosa, suspiro intentando normalizar su respiración, pensó en decirle que ese no era su asunto, pero no lo creyó conveniente, miro de reojo a Harry, y pudo notar su cara de sorpresa y confusión, pero le sorprendió al ver la cara de Narcissa, que sonreía, estaba feliz, como si la noticia la hiciera feliz. Eso si era extraño.
-Vine a ver a Draco, quería verlo y asegurarme que estuviera bien, y pues, – estaba armándose de valor, se puso de pie, soltó la mano de Draco pero antes de avanzar algo la detuvo, una presión en su mano, volteo a ver qué era lo que la detenía, y su corazón se paralizo. Era la mano de Draco, que la apretaba con fuerza. Todos se dieron cuenta del movimiento de Draco, y por automático fijaron su mirada en la cara de él.
Estaba despierto.
-¡Draco! ¿Cómo te sientes? – olvidándose por completo que estaban los Malfoy y Harry detrás de ella, volteo a ver a Draco, contenta de que ya haya reaccionado.
Draco estaba confundido, recordaba que alguien lo había atacado, y también a Hermione, pero creía que el moriría, lo último que recordaba era que Hermione lloraba a su lado. Pero ahora que la veía a salvo y sana se puso feliz, quien fuera que lo había atacado no le hizo daño a ella.
-Bien, un poco adolorido, pero bien – su voz sonaba ronca, como si llevara varios días sin hablar, tenía la boca muy seca, y le costaba trabajo hablar – ¿y tu como estas?
Empezó a incorporarse en la cama, quería sentarse y verla bien, abrazarla si era posible, pero cuando logro hacerlo notó que no estaban solos, que sus papás estaban ahí, y que también Harry, la escena le pareció extraña pero no comento nada al respecto.
-Mamá, papá ¡qué gusto verlos!, ¿Cómo se enteraron?
-¿Cómo que, como nos enteramos? ¿Qué clase de pregunta es esa? – Lucius extrañamente en vez de enojarse sintió alivio al ver a su hijo despierto, la sanadora que lo estaba tratando le había informado que su estado de salud era delicado, que estaba inconsciente, y no sabían cuanto tiempo tardaría en despertar, y que por lo menos unos meses necesitaría vitaminas, para recuperarse por completo, aunque eso no sonaba nada mal, al parecer no había dejado consecuencias relevantes, y sabía que el crucio podría a ver dejado mayores consecuencias, pero este no era el caso – estuviste en peligro de muerte, ¿querías que nos quedáramos en casa?, No señor, eres mi hijo, y por supuesto que me preocupas, ahora que se que estas bien, necesito que me expliques muchas cosas.
-No es el momento Lucius, déjalo tranquilo, – Narcissa se soltaba del brazo de su esposo mientras caminaba con paso seguro hacia su hijo, pero se dirigió al otro lado de la cama, en donde no estaba Hermione, no la quería quitar del lado de su hijo – acaba de despertar, no sabemos que tan bien esta, es mejor llamarle a la sanadora para que lo revise, anda ve por ella, aquí te esperamos.
A Lucius Malfoy le molestaba que le dieran ordenes, pero cuando su mujer las daba lo único que le quedaba era hacer caso, no tenía sentido discutir con ella porque siempre salía perdiendo, así que hizo exactamente lo que le pidió, y salió en busca de la sanadora.
-Draco cariño, que bueno que estas bien, me alegra verte despierto – Narcissa le acariciaba la cabeza a su hijo, cuando Theodore le informo la situación de Draco sintió que moriría, pero ahora al verlo bien, la felicidad regresaba a ella. Hermione intento alejarse un poco para darles espacio a Draco y a Narcissa, pero cuando intento soltarse de la mano de Draco este se lo impidió, la agarro con más fuerza.
-No te vayas, no me dejes solo de nuevo, por favor – Draco la miraba suplicante no quería que se alejara de él, en ese momento lo único que deseaba era besarla, pero su madre estaba ahí y quería hablar con ella antes, no quería que le dijera nada hiriente o malo a Hermione, aunque no estaba seguro como reaccionaria, o sea que no estaba seguro de que le desagradara la idea, pero tenía que estar seguro antes de que estén juntas, y que ambas sepan toda la verdad.
-Si querida no lo dejes, necesitan estar juntos – la voz de Narcissa los sorprendió a todos, Harry estaba con la boca abierta no esperaba esa reacción – sobre todo con lo que acaba de pasar, pero querida solo te lo diré una vez, vuelves a hacer que mi hijo sufra, y te las veras conmigo. – con esto último le dedico una sonrisa a Hermione y le dio un beso en la frente a Draco, y salió de la habitación llevándose consigo a Harry.
El primero en recuperar el habla fue Draco, ahora estaba más confundido que antes, ¿Qué es lo que sabía su mamá? Parecía saber de la relación que tiene con Hermione, y le sorprendió y le alegro que su reacción fuera buena, a pesar de su amenaza, pero conocía a su madre, lo quería tanto que no soportaba la idea que alguien le hiciera daño.
-Hermione por favor dime que es lo que sabe mi mamá, dime por que dijo todo eso.
Hermione todavía no terminaba de reaccionar, creía que como mínimo la insultarían o le harían caras, o le dirían que se alejara de Draco, pero muy a su manera Narcissa había aprobado su relación con Draco, y eso la puso feliz, pero de repente la felicidad se esfumo, no creía que Lucius reaccionaria igual, a lo mejor el si se interpondría entre ellos, pero eso no la detendría, ahora nada lo haría, aunque recordó el motivo por el que se separo de él en un principio, y eso no la dejaría en paz hasta que lo haya hablado, pero no era ni el momento ni el lugar.
-Pues es que me escucho mientras te hablaba, cuando estabas inconsciente, y pues dije que… – antes de seguir hablando le asalto una duda ¿Cómo sabia Draco que estaba embarazada? Era el momento de averiguarlo – un momento Draco, ¿Por qué le dijiste que estoy embarazada, como lo sabías?
-¿Ya lo sabías tu?
-Por supuesto, soy yo la embarazada, pero a decir verdad no tengo muchos síntomas típicos del embarazo, por eso tarde mucho en darme cuenta, pero no has contestado mi pregunta ¿Cómo lo sabías tú?
Escuchar eso le hizo mucha gracia, él sabía perfectamente porque ella no tenia síntomas, pero también al acordarse le molesto que él fuera el único en sufrir los síntomas del embarazo, eran sentimientos encontrados.
-Veras, me entere que estas embarazada, porque yo sufro los síntomas del embarazo, empecé con vómitos matutinos, nauseas y antojos, pero me preocupaba que todos los días me despertara de esa manera, entonces un día vine aquí para que me revisaran, de hecho fue la última vez que estuvimos juntos, después de que regresara de Francia, vine a que me dijeran que tenia pero no hubo respuesta, mis estudios salieron normales, entonces regrese a mi casa, y le conté lo que tenía, y se empezó a reír, a reír ¿puedes creerlo? Entonces lógicamente me moleste, pero mi mamá intento tranquilizarme contándome una curiosa historia ¿quieres saberla? – Draco estaba muy feliz contándole todo eso a Hermione y es que ella se había sentado en la cama junto a él, y estaban más cerca, y esa cercanía lo hacía feliz muy feliz, hasta se le olvidaba que estaba en el hospital y el motivo por el que se encontraba ahí.
Aunque no entendía que tenía que ver todo eso con lo que le pregunto le dio mucha curiosidad lo que decía Draco, y quería que terminara su historia.
-Sí Draco cuéntame por favor.
-Perfecto, me conto que cuando estaba embarazada de mi, mi padre no le hacía mucho caso con sus síntomas, y eso la hacía enojar mucho, entonces busco un hechizo de magia muy antigua y poderosa para que mi padre sintiera por lo que ella estaba pasando, y funciono pero cuando intento deshacer el hechizo se dio cuenta que no podía y también se dio cuenta de algo más, descubrió que el hechizo no solo afectaba a mi padre, sino que afectaría a todos los varones Malfoy, o sea me afectaría a mí, y fue ahí donde me dijo que sería papá, y entonces me di cuenta de que tu y yo seriamos papás, por eso yo ya lo sabía.
La historia le pareció fascinante, y sumamente divertida, o sea que Draco estaba sufriendo todos los síntomas de su embarazo, eso sin duda era algo divertido, y eso que aun faltaban siete meses más, ya quería ver como se ponía más adelante.
-Oh por Merlín que buena idea tuvo tu mamá, por eso ya lo sabías, yo quería darte la sorpresa. – sonrió con un poco de tristeza porque ella era quien quería decírselo a Draco, pero no fue así, y de hecho él se había enterado antes que ella, y eso si que era extraño.
-Yo también quería darte la sorpresa, pero te fuiste antes de que pudiera hacerlo – la voz de Draco sonó fría cuando lo dijo, aun estaba molesto por eso.
-Draco tienes que entender que estaba muy dolida por lo que me entere…
-Pero ¿Por qué no me preguntaste a mí? ¿Por qué no confiaste en mí? – nuevamente empezaba a sentirse enojado por el comportamiento de Hermione, pero esta vez esperaba no terminar discutiendo.
-Draco no empecemos por favor, no es el momento de hablarlo, estas muy débil aun. – Draco sabía que Hermione tenía razón, pero quería hablarlo en ese momento pero ella no quería, y sospechaba que seguía creyendo que él había tenido la culpa y eso lo enfureció.
-Está bien Hermione, como quieras, por favor déjame solo, necesito descansar. – y se volvió a acostar en la cama dándole la espalda a Hermione y cubriéndose con las cobijas.
-Como quieras, espero que estés bien, nos vemos luego. – sintió como las lagrimas estaban a punto de salir, y no hizo nada para detenerlas.
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Narcissa Malfoy estaba convenciendo a su marido que los dejara en paz que si Draco era feliz a lado de Hermione que lo respetara, pero lo que ella no sabía es que no le molestaba la idea, lo que le molestaba era que Draco no lo hubiera comentado antes, pero cuando le iba a expresar sus sentimientos al respecto, llegaron unos aurores y personas del ministerio de magia.
-Señores Malfoy, buenas tardes, soy el auror Dawlish – Dawlish era un señor un poco viejo, un poco más bajo que Lucius, pero se veía que aun se mantenía en forma, tenía un bigote tan grande que parecía una morsa, llevaba una capa color esmeralda con una insignia del ministerio – encargado de investigar el ataque hacia su hijo, ¿ustedes saben algo al respecto? ¿Tiene Draco algún enemigo? ¿Han recibido amenazas?
-No sabemos nada aun – Lucius era siempre el que hablaba, no le gustaba que interrogaran a su esposa - ¿enemigos? Por su puesto, pero no son enemigos de Draco, son míos, ¿Por qué? Porque como usted ya sabe fui mortifago, y arrastre a mi hijo a ese mundo, pero él no tienen enemigos, y no nunca hemos recibido amenazas. Debería preguntarle a la señorita Granger, ella estuvo presente en el ataque, hágalo ahora, en este momento se dirige a nosotros.
Dawlish se dio la vuelta y efectivamente Hermione se dirigía a ellos, pero antes de que acercara demasiado Harry Potter, se acerco a ella.
-Muchas gracias por su cooperación, les hare saber los avances de la investigación, en cuanto los haya, ahora si me permiten hare exactamente lo que me sugirió.
Se dio la vuelta y camino con paso firme hacia donde se encontraba Hermione Granger y Harry Potter.
-Buenas tardes Potter, con que aquí estuvo todo el día, hablaremos luego – Harry supuso que pasaría eso, se le había olvidado avisar al trabajo que no iría, pero eso no le preocupaba en ese momento – señorita Granger ¿podemos hablar?
-Por supuesto – Hermione ya suponía que en algún momento le preguntarían por lo sucedido aquella mañana.
-Si desea puede acompañarnos señor Potter. – a modo de respuesta Harry siguió a Dawlish y a Hermione a una habitación que estaba cerca de ellos.
La habitación parecía ser como de descanso para los sanadores, había varios silloncitos esparcidos por toda la habitación, también había como una pequeña cafetería, donde un elfo domestico se encargaba de servir cualquier tipo de bebida o alimento.
-Tomen asiento por favor – sin esperar a que hicieran lo que les había pedido continuo hablando – señorita Granger quiero que comprenda lo importante que es que me diga todo lo que paso el día de hoy, todo lo que se dijo, intento no omitir ningún detalle. Dicho esto dígame que fue lo que paso.
Hermione empezó a respirar con dificultad, no creía que tendría que decirlo tan rápido, pero tenía que hacerlo, respiro hondo y le tomo la mano a Harry antes de empezar a hablar.
-¿Por dónde empiezo?, bueno el día de hoy llegue muy temprano a la oficina de Draco, tenía unos días de haberme ido de vacaciones, pero regrese antes y al primero que fui a ver fue a Draco, quería platicar con él, cuando llegue al edificio pude notar que no había nadie, más que él, empezamos a platicar – pensó en decir que discutieron, pero eso no tenía relación con los hechos así que lo omitió – después de un rato de estar platicando, todo se oscureció – empezó a respirar más rápido, las imágenes de lo que había pasado le regresaban a la mente, de manera muy nítida y clara, era como revivir lo sucedió – no podíamos ver nada, yo no podía, pero cuando todo se oscureció no supe donde quedo Draco, y entonces pude escuchar la voz del intruso, era una voz grave, fuerte, llena de odio, había lanzado un bombarda, y lo único que pude hacer fue agacharme, protegerme, no sabía hacia donde había dirigido el hechizo así que tenía que protegerme, sentía mucho miedo, no entendía que era lo que estaba pasando, y entonces él hablo de nuevo, empezó a retar a Malfoy para que se mostrara, y el miedo me invadió. – hizo una pausa para respirar, le dolía tanto recordar lo que había pasado.
Harry estaba en total silencio, podía sentir el dolor de Hermione, y lo único que lograba era enfurecerse con Ron.
Dawlish aprovecho la pausa de Hermione para poder hablar.
-¿Él se dio cuenta de que usted se encontraba ahí?
-No, no lo creo. Se dio cuenta después, y se sorprendió, pero recuerdo que usted quiere saber todo, sin omitir nada, así que le seguiré contando lo que paso. Mi mente trabajaba al mil por hora, la oscuridad que nos había invadido, era a causa de un hechizo, así que susurre finite incantatem, para poder sorprender al mago que nos atacaba, pero el actuó más rápido y desarmo a Draco con un Expeliarmus, y después le lanzo un crucio, en ese momento decidí actuar, intente lanzarle un Expeliarmus, pero el muy desgraciado lo esquivo, realmente se sorprendió el verme ahí, no esperaba que nadie estuviera con Draco pero no le importo y me lanzo un expulso, cuando salí disparada perdí la varita, entonces Draco intervino, le pidió que no me atacara, que no me hiciera daño. – suspiro de nuevo y apretó más fuerte la mano de Harry, se acercaba a lo peor de aquel ataque – Y le hizo caso, Draco le preguntó si quería galeones, eso sería lo más lógico, pero no, aquella persona le dijo que lo único que quería era hacerle daño, esas palabras taladraron todo mi ser, me sentí congelada, el miedo y el pánico se apoderaron de mi, y antes de que pudiera reaccionar le lanzo un segundo crucio, tomé una piedra del suelo e intente golpearlo, pero lo único que conseguí fue enfurecerlo aun más, y es que Draco no gritaba no daba signos de que le dolieran los crucios, y entonces se volvió hacía mi, y me dijo que me atacaría a mí con tal de ver sufrir a Draco – Harry apretó las manos tanto que le hizo daño a Hermione, había olvidado que se estaban tomando de la mano, pero no creía capaz a Ron de lastimar a Hermione, pero estuvo a punto de hacerlo, ahora se daba cuenta que ya no conocía a Ron, ahora ya no tenía un amigo – pero entonces Draco le grito que no lo hiciera, que no me lastimara porque estaba embarazada, bueno estoy embarazada.
La noticia sorprendió al viejo auror, ahora tendría que controlar a Ron para que no buscara venganza contra él que ataco a Hermione, porque él creía que Hermione esperaba un hijo de Ron, eso era lo lógico para él, porque desconocía la relación de Hermione y Draco.
-¿embarazada? ¿Y porque no veo por ningún lado a Ronald Weasley?
Otra vez con eso, tenía que dar explicaciones de nuevo, pero sospechaba que tendría que hacerlo muy seguido porque era lógico que creyeran que su hijo era de Ron.
-Es que lo que pasa es que el papá de mi hijo no es Ron, el papá de mi hijo es Draco Malfoy.
-¿DRACO? No lo creo, bueno no es que no lo crea sino que me sorprende la noticia, no negara que es sorprendente. Esto será todo un escándalo, la prensa no dejara de hablar de esto.
-Pero no le puede decir nada a nadie, no entiende lo peligroso que puede ser esto, acaba de haber un ataque no podemos manejar la información a la ligera – era la primera vez que intervenía Harry, si todo el mundo se enteraba en ese momento de la relación que existe entre Hermione y Draco las consecuencias eran impredecibles, en primer lugar los Weasley estarían muy enojados, y Ron podría tomarlo como humillación pública y enfurecerlo más y no podía dejar que eso pasara, tenía que hablar con él lo más pronto posible.
-En eso tiene toda la razón señor Potter, bueno ¿y después que paso?
-No entiendo porque pero la noticia lo enfureció más, pero no me ataco solo me petrifico, y le dijo a Draco que lo haría sufrir y le lanzo un sectumsempra, y antes de poder atacarlo de nuevo pudimos escuchar voces, eso lo ahuyento, y salió casi corriendo, dejándome sola, viendo como Draco se desangraba, como empezaba a morirse, fue realmente horrible, sentía una impotencia de verlo desangrarse y no poder hacer nada al respecto, el dolor que sentí es lo peor que me ha pasado, no entiendo, como alguien puede ser tan malo, tan perverso para hacer eso y pensar que las cosas se quedaran impunes.
-¿Tiene idea de quién pudo haber sido?
-No, no tengo idea, porque júrelo que si tuviera una idea, ya lo habría hecho confesar.
Tras las palabras de Hermione Dawlish salió de la habitación, con un poco de información, en realidad no tenía nada.
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Después de dejar a Hermione en su casa, porque no podría permitir que Hermione se quedara sola en su departamento sin saber donde estaba Ron, Harry se reunió con Blaise y con Theodore, esos dos estaban sumamente impacientes, y sospechaba que si los dejaba así harían algo estúpido, y por mucho que Ronald se lo mereciera no podía permitir que le hicieran daño.
Pero primero le explico brevemente a Ginny lo que había pasado, y que sospechaba de que Ron era el culpable de todo, también le dijo del embarazo de Hermione, y le pido que no dejara entrar a nadie en su ausencia, y mucho menos a Ron, aunque eso iba a ser difícil.
Se dirigió al punto de reunión, que era la casa de Blaise, se decidieron por la casa de Blaise porque no habría nadie que los interrumpiera, porque en la casa de Theodore estaba Astoria, y no sería conveniente que ella escuchara algo, y en la casa de Harry no porque ahí estaría Hermione y Ginny, y no las podían involucrar en nada.
La mansión de Blaise era impresionante, era realmente hermosa con sus fuentes y los pavorreales corriendo por todos lados, en cuanto llego a la puerta de la mansión esta se abrió dándole paso.
-Sr Potter, mi amo lo espera en su despacho – en la puerta había un pequeño y muy feo elfo domestico, llevaba un uniforme negro con detalles negros y platas, muy al estilo Slytherin, eso no lo sorprendió, al contrario le dio gusto saber que el cambio de los Slytherin era real – ¿quiere seguirme por favor?
-Sí, muchas gracias –dicho esto el elfo empezó a guiarlo hasta el despacho de Blaise, la casa era realmente hermosa y grande, le sorprendía la belleza de la casa, la iluminación, no era para nada oscura ni tenebrosa.
En el despacho de Blaise ya se encontraba él y Theodore, estaban tomando un poco de whiskey de fuego, estaban esperándolo en silencio, conmocionados con todo lo que había pasado aquel día.
-Potter qué bueno que ya llegaste, ¿sabes dónde está el cobarde de la comadreja? – Blaise hablaba de manera fría, seca llena de rabia.
-No, no lo sé, pero me doy una idea, sino esta en el ministerio está en la madriguera, pero ninguno de los dos lugares es bueno para enfrentarlo.
-Lo sabemos, pero es necesario saber donde esta para poder seguirlo e interceptarlo, pero ¿Qué haremos con él cuando lo encontremos?
-No lo sé, pero entiendan que a pesar de todo es, o era mi amigo, y no puedo permitir que le hagan mucho daño.
-Exacto Harry no le haremos MUCHO daño, pero se lo haremos ¿acaso no te das cuenta que Hermione también estuvo en peligro?
-Sí me doy cuenta, pero tenemos que ser sumamente cautelosos, ¿Qué creen que hará Draco cuando se entere que se vengaron y el no pudo participar? – eso lo dijo sin pensar, no es que quisiera que más personas participaran en las represarías en contra de Ron, pero era una forma de mantenerlos tranquilos por lo menos un tiempo.
-Tiene razón Potter, no hay que actuar aun, pero hay que tenerlo vigilado para que no escape – Theodore por fin intervenía, no lo había hecho, y Harry agradecía que le diera la razón.
-Me parece perfecto, hay que vigilarlo, Potter tu puedes vigilarlo con lo del trabajo, nosotros nos turnaremos para cuando este fuera de él, no dejaremos que escape.
-Sí está bien, pero quisiera pedirles un favor, no intervendré en lo que le hagan, no lo maten, no le hagan mucho daño, hagan que se valla, para que no esté en Azkaban por favor, se que lo que hizo no tiene perdón, pero por favor, hagan lo que les pido.
Después de pensarlo un rato, los dos llegaron a la misma conclusión, si se lo prometerían, porque sabían que las personas cometían errores, y que debían existir las segundas oportunidades, como la que les brindaron a ellos, pero también los hicieron pagar, por sus faltas, así que Ron no sería la excepción de la regla.
-Está bien Potter, lo prometemos.
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Estaba realmente furiosa, Ronald no tenía derecho de impedirle ni imponerle nada, estaba totalmente desesperada, pensó en ir a ver a Harry, o a la señora Weasley, a pesar de ser la mamá de su esposo siempre se comportaba parcial, sin tener un favorito, pero no, no le apetecía ir a ver a nadie, prefirió ir a un bar, era uno exclusivo, famoso, pero exclusivo, era un bar llamado lumus.
Cuando entro al bar no presto atención a las personas que estaban a su alrededor, no le importaba quien estuviera ahí, lo único que le importaba era que hubiera whiskey de fuego.
Se acerco a la barra y pidió un whiskey de fuego doble, era algo fuerte para ella, pero quería olvidar esa sensación de frustración que Ron la hacía sentir.
Llevaba como cinco vasos de whiskey de fuego doble cuando el hombre que estaba a su lado se volteo para platicar con ella, y para su sorpresa era Draco Malfoy.
-Hola Hermione ¿Por qué tan solita? – Draco hacia todo el esfuerzo del mundo para poder articular bien las palabras, sentía la cara dormida y la lengua torpe.
-Hola Draco, me gusta como dices mi nombre – no supo porque lo dijo pero lo dijo, pero era verdad le gusto como se escucho su nombre en la boca de Draco Malfoy, sonaba sexy – y decidí salir a tomar sin un mi idiota esposo ¿y tú?
Draco rio al escuchar a Hermione porque a él también le había gustado como se escuchaba su nombre en la boca de Hermione.
-Pues es una extraña coincidencia yo también decidí salir Astoria, en realidad no la soporto.
-¿Y porque sigues casado con ella? – nunca en su vida había hablado con Draco, pero se tomo la confianza de preguntárselo.
-No lo sé, pero te aseguro que será por poco tiempo.
-Pero ¿Qué dices? – Hermione estaba totalmente intrigada, y le parecía graciosa la forma en que Draco movía los labios.
-Que me separare pronto, pero no le digas a nadie.
-No lo hare, puedes confiar en mí.
Entonces una duda lo asalto.
-Hermione quiero preguntarte algo.
-¿Qué pasa Draco?
-¿Me odias?
-No, ¿Por qué preguntas? – esa pregunta fue extraña ¿a qué se debía eso?
-¿Alguna vez me odiaste?
-No, en realidad nunca te odie, solo creía que no tenias cerebro y que eras un idiota, pero nunca te odie.
-¿Me lo juras? – Draco necesitaba asegurarse de que ella no lo odiara, no entendía porque pero se volvió una necesidad saberlo.
-Te lo juro. – Hermione lo juro sin dudar, porque nunca lo odio.
-Quédate conmigo esta noche, juro que te divertirás mucho, y remendare mis errores del pasado, porque yo nunca te odie, ni sentía lo que decía, solo lo hacía porque mi padre me aceptara, en serio perdón, por eso por favor quédate conmigo.
Hermione despertó de repente, escuchaba un ruido lejano, y molesto, acababa de recordar cómo es que había estado con Draco esa noche, aunque ya había desistido por saber que había pasado pero ese recuerdo le hizo saber una cosa, Draco había sido sincero esa noche, y ahora estaba segura de que Draco no tenía nada que ver con su despido.
Fue cuando se dio cuenta de que el ruido que la despertó era el sonido de la puerta, y antes de responder escucho la voz de Harry.
-Hermione ¿estás bien? ¿Puedo pasar?
-Si Harry adelante.
Harry entro a la habitación, temeroso de lo que iba a suceder, creía que era el mejor momento de enfrentar a Hermione, saber porque mintió tanto, y saber que tanto daño le había causado Ron.
-Hermione ¿Cómo te sientes?
-Bien gracias Harry – Hermione se incorporo en la cama y se hizo a un lado dejándole espacio a Harry para que se sentara, y así lo hizo él - ¿Qué pasa todo bien?
-Sí, bueno no, no entiendo porque te fuiste diciendo mentiras, o más bien ocultando cosas, en verdad que no te comprendo Hermione, ¿Por qué lo hiciste?
Hermione se sintió incomoda, comprendió que Harry sabía más de lo que ella le había dicho, y ahora era momento de explicar ciertas cosas, y contarle otras, cómo lo de su embarazo, que esperaba que a él lo hiciera tan feliz, como a ella.
-Harry ¿Qué es lo que sabes?
-Que te fuiste por otros motivos, no por lo del divorcio.
Hermione suspiro.
-Me fui porque me sentí traicionada por Draco, creo que él tiene la culpa de que me despidieran, me sentí utilizada, y como yo en ese momento ya sentía algo por Draco lo único que quería era alejarme de él.
-¿Traicionada? Hermione no se cuanto conozcas a Draco, pero él ha demostrado que nunca haría una cosa así ¿Por qué lo creíste?
-Porque cuando investigue los motivos de mi despido resulto ser que a las empresas Malfoy se le había transferido una gran cantidad de galeones, y ¿Quién más pudo haberlo hecho sino es que él?
-Alguien que te quiere hacer daño.
-¿Daño a mi? ¿Por qué alguien quisiera hacerme daño? – la propuesta de Harry la incomodo al máximo ¿Por qué alguien quisiera hacerle daño? Nunca había hecho algo que considerada mereciera venganza, pero también pensó que luego hacemos cosas insignificantes para nosotros pero con gran trascendencia para otros, y es ahí donde salen las personas que quieren hacerte daño.
Harry se dio cuenta que era momento de contarle todo lo que sabía, que todo lo malo que le ha pasado últimamente es culpa de Ronald Weasley, pero no sabía cómo decirlo, el era su amigo a pesar de todo, aunque ahora lo desconociera, y aunque dejaría que alguien tomara venganza, con la promesa de que no le hicieran verdadero daño, y que lo libraran de Azkaban. Se sentía pésimo, una mala persona, pero era lo máximo que podría hacer por él.
-Hermione, necesito contarte algo, pero necesito que me dejes contarte todo, no me interrumpas, al final contestare todas tus preguntas, ¿entendiste? – Hermione solo asintió, por el tono de voz que utilizo Harry supuso que era algo muy importante y que era mejor hacer lo que su amigo pedía – bueno, lo que pasa es que, descubrimos que alguien te ha estado poniendo el pie, logro que te despidieran haciendo ver que alguien más lo había hecho, mando cartas falsas haciendo ver que tu rechazaste la plaza en el curso en el ministerio, y fue él mismo que los ataco esta mañana, aunque creo que a ti nunca te hubiera hecho verdadero daño.
Hermione estaba en total silencio, sabía que eso era el preliminar, que ahora le explicaría a detalle todo eso, no entendía las emociones que tenía dolor, frustración, odio, sed de venganza, arrepentimiento; claro que se sentía arrepentida porque Draco no sería capaz de hacer nada de eso, y ella lo había creído y por eso le causo daño a Draco, y ahora creía que ella sola se había complicado la vida y su relación con Draco, y solo por un idiota, quería saber los motivos de esa persona.
Como Hermione no dijo nada Harry tomo aire y continúo.
-Un día vino Draco en la mañana, preguntando por ti, le dije que te habías ido de vacaciones, por lo del divorcio, y por lo de tus padres, pero él no lo creyó, dijo que no le habías dicho nada al respecto y que no creía que esos fueran los verdaderos motivos, por eso nos pusimos a investigar. Además esa mañana también me entere que tenias una relación amorosa con Draco, a él se le salió contárnoslo, bueno más bien Ginny lo descubrió. El se encargaría de investigar por qué te despidieron, y yo la respuesta del curso en el ministerio, pero cuando yo tenía respuestas Draco ya no quería saber nada de ti, después entendí que se sentía dolido porque tu creías que era capaz de traicionarte. Pero eso fue mucho después, antes te diré que descubrí que si te habían aceptado al curso, pero que alguien había hecho que la secretaria te mandara una carta falsa de rechazo y una falsa al ministerio diciendo que no querías la plaza porque te sentías mal, después con la ayuda de Blaise y Theodore descubrimos que, Joanna tu ex secretaria, bajo el hechizo imperius había hecho esa transacción, pero esa es otra historia, porque la secretaria que te mando las cartas fue la que hechizo a Joanna, pero sus motivos eran más para destruir a Draco que para hacerte daño a ti, pero como se presento la oportunidad y así ayudaba al que te quería hacer daño, lo hizo. Por eso te despidieron, por eso no obtuviste la plaza. Y por eso atacaron a Draco, lo atacaron por ti.
-¡¿QUÉ?! ¡¿POR MÍ CÓMO ES ESO?! – Hermione se altero rápidamente, o sea que era su culpa que Draco estuviera en aquella situación, no podía ser cierto, ¿Quién quería hacerle daño a ella?
Harry suspiro era momento de revelar la identidad del atacante.
-Todo lo que hizo fue para recuperarte, para tenerte a su lado, algo se rompió en él cuando se divorciaron. Hermione él que los ataco y ha hecho todo esto fue Ronald Weasley.
La noticia fue como un golpe al estomago, la dejo sin aire, casi sin poder hablar.
-¿Ron? ¿Ron es capaz de hacerme todo esto?
-Yo tampoco lo creía pero me lo dijo la secretaria que lo ayudo, me lo dijo cuando había tomado Veritaserum, no me podía mentir.
-No es posible, yo lo mato, lo mato, me ataco Harry, me ataco, e hirió a Draco, nunca se lo voy a perdonar.
-No Hermione no puedes hacerlo, pero hay un problema Blaise y Theodore saben quién los ataco, saben que fue Ron quien lo hizo, quieren venganza, y también se lo dirán a Draco, ellos tomaran cartas en el asunto. Pero les pedí que no le hicieran demasiado daño, y que dejaran que se fuera, para que no entrara Azkaban.
-Está bien, no me importa, por mi se puede pudrir, no lo quiero volver a ver en la vida.
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A la mañana siguiente Hermione se despertó muy temprano, se arreglo, desayuno y se fue a ver directamente a Draco, quería disculparse.
Cuando llego a San Mungo se dirigió automáticamente a la habitación de Draco.
-Draco ¿puedo pasar? – Draco estaba sentado en una de las sillitas de la salita que había dentro de la habitación, estaba desayunando. Pero cuando vio a Hermione no pudo evitar sonreír, aunque aun estaba enojado con ella.
-Hola Hermione sí puedes pasar.
Antes de decir otra cosa, antes siquiera de sentarse a lado de Draco Hermione se puso a llorar.
-Lo siento Draco, en verdad lo siento perdóname.
Draco se extraño, ¿Por qué le decía todo eso? Y luego vio que lloraba, así que se acerco a abrazarla, el contacto de la piel de Hermione hizo que su corazón latiera con fuerza, que su piel ardiera, por fin se sentía en paz, por fin la tenia de nuevo en sus brazos. Y ella dejaba que la abrazara pero seguía sollozando, apretó más sus brazos alrededor de ella y le dio un suave beso en la frente.
-¿Qué pasa mi niña porque lloras?
-En serio lo siento, perdón por no confiar en ti, fui una tonta, en verdad lo siento.
-Oh Hermione, por fin descubriste que yo no te haría algo así, ya no llores, no te preocupes ya paso lo importante es que ahora estamos juntos.
-¿Sí? ¿En verdad me perdonas?
-Sí – agacho la cabeza buscando los labios de ella y los encontró, primero la beso suavemente, poco a poco, conforme la besaba la iba acercando cada vez más a su cuerpo, poco a poco iba besándola con mayor intensidad con más deseo, y después poco a poco fue bajando la intensidad del beso hasta que tuvo que separarse de ella para poder respirar.
-Qué bonito, en verdad que bonito – la voz de Blaise los hizo pegar un brinco, los había asustado – que bueno que están actuando como adultos y no como chiquillos tontos. Pero bueno, vine por ti Draco, se que hoy sales, y también para decirte que ya lo encontramos, en este momento está con Theodore, y Harry, aunque él se ha mantenido oculto.
-Perfecto – la expresión de Draco cambio, ahora era fría y peligrosa, daba miedo verlo.
Hermione comprendió a la perfección a quien se debía, y se sintió mal al no tener el impulso de impedir que Draco hiciera algo tonto.
-Draco, por favor no hagas nada de lo que te arrepientas – Hermione tomo la mano de Draco como para intentar impedir algo, pero ese no era el motivo, sólo no quería que Draco se arrepintiera después – y por favor dile que jamás en la vida lo perdonare por lo que me hizo, que se olvide de mí porque ni su amiga volveré a ser.
-¿Sabes quién nos ataco?
-Me lo dijo ayer Harry.
-Está bien Hermione – y antes de salir junto con Blaise la volvió a besar.
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OOoOoOoOoOoOO
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Como todos los días había llegado al trabajo un poco tarde, está buscando a su amigo, aunque no le podía decir los motivos por los que se sentía mal quería hablar con Harry. Ronald Weasley se veía intranquilo.
-Harry ¿podemos hablar? – Harry ya había visto a su amigo, y estaba ansioso por hablar con él, por eso cuando se le acerco no dudo y se lo llevo a otro lado. – ¿Qué pasa Harry? ¿Por qué me trajiste a las tres escobas?
-Necesitamos hablar, y más te vale ser sincero ¿Por qué le hiciste todo eso a Hermione? ¿Por qué atacaste ayer a Draco?
Ron se quedo en shock Harry sabia todo y no podría mentirle.
-Tú no entiendes Harry, yo la amo y el idiota aquel tontea con Hermione, y la embarazo, ¿puedes creerlo? ¡Embarazo a mi Hermione! Por eso tuve que hacerlo.
-¡TÚ NO TENIAS QUE HACER NADA RONALD! ¿NO ENTIENDES TODO LO QUE CAUSASTE? PUDISTE HABER OCACIONADO UN DAÑO IRREMEDIABLE, LO BUENO FUE QUE LLEGAMOS A TIEMPOR Y PUDIMOS SALVAR A DRACO, PERO CASI NO LA CUENTA. ERES UN IDIOTA RONALD WEASLEY. – Harry intento tranquilizarse, pero no pudo hacerlo ya que vio a Blaise y Theodore entrar al pub e inmediatamente ellos los localizaron, se dirigirían a ellos, a buscar venganza – sabes lo único que espero es que dejes en verdad en paz a Hermione.
Y con eso se fue, dejando a Ron a merced de los otros dos.
Aunque en verdad solo se iba para hacerles las cosas más fáciles, en cuestión de atraparlo, porque él estaría cerca, para impedir que le hicieran mucho daño.
Vio como lo atraparon sin problemas, Ron ni siquiera pudo sacar la varita, sintió miedo porque se lo llevaban.
Se dio cuenta que estaba en un sótano, era muy amplio y daba miedo, frente a él estaba Theodore Nott, y aun lado de él había estado Blaise Zabini, pero se fue diciendo que traería a Draco. Sintió mucho miedo.
Estaba en el suelo y sin varita, y sabía que alguien más estaba en la habitación pero no podía verlo, no tenía posibilidades de escapar.
Después de unos minutos en la puerta de la habitación apareció Draco. Estaba furioso y feliz de verlo ahí.
-Veamos Weasley nunca te creí capaz de hacer este tipo de cosas, pero bueno ¡crucio! – Ron empezó a gritar y retorcerse el dolor era inmenso, Draco rio – bueno Weasley para que veas que yo si tengo espíritu competitivo te daré tu varita para tener un duelo justo.
Y le arrojo la varita a los pies, tendría un duelo con Ron, para darle una falsa ilusión de que tenía una oportunidad.
ESPERO LES HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO, MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIWS, MUCHAS GRACIAS POR LAS NUEVAS LECTORAS, EN VERDAD ¡MUCHAS GRACIAS!
