TODO LO RELACIONADO CON HARRYY POTTER NO ME PERTENECE EXCEPTO ESTA HISTORIA LOS CAPITULOS PASADOS Y FUTUROS.
GRACIAS POR SUS REVIWS ESPERO LES GUSTE ESTE CAPITULO QUE ME TEMO QUE SERÁ EL ULTIMO, LO SÉ ES TRISTE PERO NO SE PREOCUPEN TODAVIA ESCRIBIRE UNO MÁS COMO UNA ESPECIE DE EPILOGO-PROLOGO, PORQUE HABLARA DE LO QUE PASO AL FINAL DE ESTE CAPITULO Y DE LO QUE PASO LA NOCHE EN LA QUE DRACO Y HERMIONE TERMINARON JUNTOS, O SEA QUE POR FIN SABRAN QUE ES LO QUE PASO LA NOCHE EN QUE TODO EMPEZO, ESPERO LES GUSTE.
Y le arrojo la varita a los pies, tendría un duelo con Ron, para darle una falsa ilusión de que tenía una oportunidad.
Su plan era dejarlo creer que podría escapar si lo vencía que nadie intervendría si él ganaba, aunque en parte era cierto, no dejaría que ellos lo atacaran, pero sí que desviaran los hechizos que él no desviara, por eso no permitiría que ganara, estaba vez tendría él todas las de ganar, en este duelo no habría reglas, excepto que no se permitiría el hechizo asesino, de ahí en fuera cualquier hechizo. Claro que Draco tenía trucos bajo la manga, haría sufrir de cualquier manera posible a Ron.
-Vamos pequeño Ronie te daré una oportunidad de escapar de aquí, si me ganas te vas sin problemas pero si yo te gano – soltó una pequeña pero macabra risa – ya veremos cómo sales, si puedes – y volvió a reír con más ganas. -¿Listo?
Por supuesto que Ron no estaba listo, acababa de sufrir un crucio, tenía miedo y ahora tendría que enfrentarse a Draco Malfoy, otra cosa que le daba mucho miedo era que si Draco sabía que él los había atacado, a él y a Hermione, ella también lo sabía y eso lo lastimaba porque ya no tendría oportunidad con ella jamás.
Pero aun así se armo de valor, tenía que hacerlo no le quedaba opción, tomo su varita y se levanto, listo para enfrentar a Draco.
-Draco no tienes oportunidad contra mí ¡Expeliarmus! – fue el primero en atacar porque creyó que eso le daría ventaja pero se equivoco.
Con un movimiento de la varita Draco desvió el hechizo desarmador, ahora estaba listo para lo que fuera.
-Bien pensado Weasley pero ya me lo imaginaba ¡locomotor mortis! – ese hechizo la primera vez que lo utilizo fue contra Neville Longbotton cuando estaba en el primer año de Hogwarts, sirve para pegar de manera temporal las piernas del oponente, y el hechizo le había dado de lleno a Ron, no pudo hacer nada para evitarlo – te dije que te haría sufrir, pero primero me reiré de ti.
-Buena esa Malfoy – con un hechizo no verbal contrarresto el hechizo de Malfoy, y con un rápido movimiento de varita lo contraataco - ¡Palalingua! Y si te quieres divertir este está mejor.
El hechizo lo tomó por sorpresa, y por eso no pudo evitarlo, la lengua se le pego al paladar y no podía emitir palabra alguna, pero lo que no sabía Ronald es que él era un experto en hechizos no verbales.
-¡finite incantatem!- pero no lo dijo en voz alta, utilizo el hechizo de manera no verbal, porque esa era su única opción. Se había dado cuenta que hasta ese momento solo se habían aventado hechizos simples, bobos, pero ahora iniciaría lo divertido, o lo que él consideraba divertido.
-¡Volate ascendere! – Draco ya estaba harto de los hechizos para principiantes, ahora realmente lo haría sufrir, y pagar por todo lo que hizo, porque el ya estaba al tanto de que todo lo malo que le había pasado a Hermione era por culpa de Ron, ya no dejaría que se defendiera, ahora en verdad lo atacaría.
El hechizo de Malfoy le dio de lleno en el pecho, sintió como si algo lo jalara hacía arriba con una fuerza y una facilidad que parecía un trapo, había salido por los aires en ese momento se dio cuenta de lo alto que estaba el lugar porque ascendió varios metros antes de sentir que la fuerza que lo había elevado por los aires desaparecía y empezaba a caer, en caída libre, estaba a punto de chocar contra el suelo, y estaba seguro que si eso pasaba se rompería varios huesos como mínimo.
Harry entro en pánico Draco no hacía nada por detener la caída de Ron por eso actuó, pero tuvo el cuidado de hacer el hechizo de manera no verbal, para que Ron no se diera cuenta de que él estaba ahí.
-Aresto momentum – no podía permitir que le hiciera verdadero daño.
-Bien, colega qué bueno que lo detuviste, porque yo no lo hubiera hecho y la diversión se hubiera acabado pronto – Draco estaba seguro que alguno de los que observaban detendrían la caída de Ron, así que por eso no se preocupo por detener la caída él. Y ahora antes de que Ron pudiera actuar Draco ataco nuevamente – Incarcerous.
Unas grandes cuerdas y muy resistentes ataron por completo a Ron, estaba totalmente inmovilizado, Ron intentaba forcejear pero cada vez que lo hacía, las cuerdas lo apretaban con más fuerza.
-Veamos Weasley ¿cuál será la mejor forma de hacerte sufrir?, ¿recuerdas? Eso mismo me dijiste cuando me atacaste, y te devolveré el favor, ¡crucio!
El crucio era todavía peor, porque al estar atado cuando se removía por el dolor las cuerdas lo apretaban con más fuerza y eso era sumamente doloroso.
-Sabes es muy divertido verte de esta manera, pero le prometí a Hermione que no haría nada de lo que me arrepienta después, y realmente me arrepentiría si el suelo se mancha con tu asquerosa sangre, por cierto te mando un mensaje, pero deja lo recuerdo – Draco hizo cara como si se esforzara por recordarlo, pero si se acordaba del mensaje de Hermione pero quería idear una forma de hacerlo sufrir todavía aun más, por eso rápidamente cambió su expresión como si una idea se le hubiera ocurrido – creo que decía algo así como de ya no te quiero ver o algo así, ya sé mejor te enseño el recuerdo ¡legeremens! – Draco podía utilizar ese hechizo a la inversa, de manera que el recuerdo que él elegía lo podía ver Ron, y eso uso para lastimarlo de otra manera.
Cuando el hechizo de Draco le dio de lleno a Ron empezó a ver y escuchar a Hermione, pero no era ningún mensaje, era Hermione riendo junto con Draco, bailando, tomando, besándose, abrazándose, a Hermione sufriendo por Draco, cuando le dijo que lo quería cuando él supuestamente seguía inconsciente, y también cuando ese día Hermione le había ido a pedir perdón por no confiar en él y cuando ella le confesó que estaba embarazada.
Estuvo tentado a mostrarle recuerdos de él y Hermione en una situación más comprometedora, pero creyó que eso era como faltarle al respeto a Hermione y no quería hacerlo.
Para Ron todas esas imágenes eran más dolorosas que mil crucios, era un dolor infinito, eran mil dagas enterrándose en su corazón, sentía un hueco en el estomago y quería llorar, por fin se había dado cuenta que había perdido a Hermione, que ella era feliz, y que él ya no era parte de su vida.
-Oh creo que me equivoque de recuerdo – Draco empezó a reír con ganas, y se dio un golpe en la frente, así como diciendo "mi error" – este sí es el recuerdo ¡legeremens!
Ahora lo que veía era una habitación de San Mungo y a Hermione tomando el brazo de Draco:
"Draco, por favor no hagas nada de lo que te puedas arrepentir, y por favor dile que jamás en la vida le perdonare lo que me hizo, y que se olvide de mí porque ni su amiga volver a ser."
Las palabras de Hermione terminaron por destrozarlo, ya no podía más, quería que Draco lo matara, que lo ayudara a dejar de sentir dolor.
-¿escuchaste cada palabra Weasley? Porque puedo repetirlas; por favor dile que jamás en la vida le perdonare lo que me hizo, y que se olvide de mí porque ni su amiga volver a ser, ¿lo ves, quiere que te alejes de ella? Pero yo opino que no lo hagas.
Todos absolutamente todos se quedaron con la boca abierta, ninguno podía creer las palabras de Draco, y el que menos las creía era por supuesto Ron.
-Sí claro, no te alejas hasta después de mi boda con ella, para que veas lo feliz que es a mi lado – Draco sonreía de manera irónica, había conseguido exactamente lo que quería la confusión para poder lastimarlo aun más – pero por supuesto que yo respetare lo que quiere Hermione, así que si vuelves a acercarte a Hermione, a mi hijo o a mí, no dudaré en lanzarte la maldición asesina ¿entendiste?
-Si – fue lo único que pudo decir Ron, solo quería poder salir de ahí y alejarse lo más posible, e intentar olvidarla, que se daba cuenta ahora que eso debió haberlo hecho desde el principio.
-Ahora que veo que has entendido ¡crucio! – Ron se retorcía de dolor y sus gritos eran desgarradores, el hechizo iba pasando sus efectos y Draco pudo notarlo -¡crucio!, no sé si eso se compara con lo que me hiciste y le hiciste a Hermione, pero no pierdo nada intentándolo ¡crucio! – era el quinto crucio que sentía esa tarde, su cuerpo ya no resistía, por eso se desmayo, pero antes de hacerlo pudo escuchar a Draco lanzarle un nuevo crucio.
En cuanto se desmayo Ron, Harry intervino.
-Basta Malfoy, ya fue suficiente, déjalo ya – Harry se puso entre el cuerpo desmayado de Ron y de la varita de Draco – recuerda que prometiste no hacerle demasiado daño.
-Si Draco ya déjalo – para su sorpresa era Blaise el que apoyaba a Harry – no quiero que hagas una estupidez recuerda que ya no somos mortifagos.
Las palabras de los muchachos que tenía enfrente lo hicieron darse cuenta de que sí que ya había sido demasiado, así que tomo a Ron y se desapareció, pero justo en el momento que lo hacía Blaise Harry y Theodore lo agarraron para ir con él a donde sea.
Llegaron a la casa de Ron, esa con la que había vivido con Hermione.
En cuanto llegaron lo dejo en el suelo sin cuidado, y le quito las cuerdas del cuerpo.
-Vámonos – les dijo dirigiéndose a los tres magos que lo observaban en silencio, ahora solo quería ir a ver a Hermione, abrazarla y besarla.
Los tres magos le hicieron caso sin quejas.
Harry realmente se sentía mal, pero todo lo que había hecho Ron, se merecía como mínimo Azkaban, pero no podía permitir que su amigo fuera a la cárcel, por eso apoyo la idea de la venganza, para evitarle un mayor daño, sabía que con medicinas mágicas podría recuperarse, y después hablaría con él, para que se aleje y no haga más cosas estúpidas, pero en ese momento ni eso lo consolaba.
-Me iré a ver a Hermione, ni una palabra de esto a nadie ¿entendiste Potter? Ni siquiera a Ginny le puedes contar.
-Lo sé Malfoy no soy estúpido.
-Pues qué bueno que no lo seas.
Los cuatro magos desaparecieron dirigiéndose a rumbos diferentes, no querían hablar de lo sucedido, Theodore solo quería ver y estar junto a Astoria, Blaise quería salir con alguna de sus amigas y no volver a tocar el tema, Harry deseaba estar en la cama dormir y olvidar, y Draco solo quería hablar con Hermione y sus padres, ahora nada le impediría estar con Hermione.
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Hermione estaba en su departamento sentada en un pequeño balconcito que tenía, estaba leyendo nuevamente la historia de Hogwarts, ese libro era su favorito, aunque ya se lo sabía de memoria, pero siempre era bueno recordar pequeños detalles que pudiera haber olvidado.
Estaba muy concentrada en el libro que leía que no notó que Draco la observaba desde el marco de la puerta.
-Hola Hermione ¿Cómo estás?
Hermione dio un respingo al escuchar a Draco, era claro que no esperaba verlo en ese momento, y menos porque ya eran pasadas de la media noche.
-Draco, ¡qué bueno que ya llegaste! Estoy bien muchas gracias ¿y tú?
-Bien Hermione, ¿podemos hablar?
-Claro ¿Qué pasa?
Draco estaba sumamente nervioso, había ensayado lo que le diría a Hermione, por eso había ido a buscarla hasta ese momento.
-Tengo algo que decirte – Draco suspiro no recordaba cuando fue la última vez que se había puesto nervioso al hablar con una mujer –sabes hemos pasado por mucho, y pues ahí pasos que nos podemos saltar ¿me entiendes? No respondas, bueno a lo que me refiero es que, quiero que sepas lo que me haces sentir, mi corazón late al mil por hora cada vez que te veo, mi respiración se agita cada vez que estas cerca de mí, mi piel arde cuando me tocas, lo que siento no son mariposas en el estomago, siento dragones que no me dejan, ni quiero que lo hagan, no sales de mis pensamientos, ni de mis sueños, cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día de cada semana de cada mes desde aquella noche no sales de mi mente, al cerrar los ojos solo puedo ver tu sonrisa, al abrirlos y no verte cerca me siento vacio, cuando te fuiste me sentí a morir, cuando me enteré que estábamos embarazados fui el hombre más feliz, y es que amo tus grandes ojos marrones son tan bellos, amo cada peca que tiene tu cuerpo es como el manto estelar, amo tus rizos incontrolables como tú, tu sonrisa de oro, tu risa que es como la más bella melodía, tu voz que parece de un ángel, tu hermoso y sensual cuerpo, amo también la forma en que arrugas la nariz cuando te concentras o cuando estas enojada, pero sobretodo amo tu inteligencia, tu madurez para muchas cosas pero tu inmadurez e inocencia para otras cosas, tu forma de luchar por lo que quieres, amo todo de ti, cada detalle, cada virtud, cada defecto, amo todo de ti Hermione – Hermione estaba totalmente en silencio, se había quedado sin aliento, nunca le habían dicho cosas tan hermosas, nunca, y también jamás pensó escuchar aquello de la boca de Draco -¿y es que qué se puede hacer? Si tú toda una leona has enamorado perdidamente a una serpiente como yo, por eso te digo Hermione que TE AMO, y espero que por favor, te apiades de mí y me hagas el honor de ser mi esposa.
-Hermione Jane Granger ¿aceptas ser mi esposa? – Draco se había arrodillado, apoyando una solo pierna en el suelo y sacado una pequeña caja de terciopelo que sólo abrió cuando termino de hablar, en ella relucía un hermoso anillo de plata, con tres diamantes, dos pequeños y uno grande, el grande estaba en medio de los dos pequeños, cada diamante estaba sostenido con una base bastante curiosa, uno de los pequeños parecía ser sostenido por una pequeña serpiente, el otro pequeño por lo que parecía un pequeño león, y él más grande por una base de pequeños corazones, el aro del anillo a simple vista era normal, pero viéndolo de cerca se podía leer "te amo" con la letra de Draco.
Hermione estaba totalmente sorprendida, ella había decidido estar sola por algún tiempo, no casarse de nuevo, pero ahí estaba Draco Malfoy, aquel muchacho que la hizo sufrir por años, aquel muchacho que era todo lo contrario a lo que era ella, aquel muchacho que desde el día que lo volvió a ver sintió lo mismo que acababa de describir, aquel muchacho que la hacía sentir viva, importante.
-Sí Draco, sí quiero ser tu esposa, ¡TE AMO!
Draco le coloco con mucha delicadeza el anillo en el dedo de Hermione, estaba extasiado de felicidad.
Se paro con rapidez tomo a Hermione por la cintura y la pego a su cuerpo, y la beso con mucha delicadeza, y poco a poco la besaba con mayor deseo y devoción estaba feliz, se casaría con Hermione.
Ella estaba igual o con mayor felicidad, Draco la había sorprendido por completo y si ya estaba enamorada de él, ahora lo estaba más por que no sabía que Draco pudiera ser tan sensible y que demostrara lo que siente, y la hacía tan feliz que se lo demostrara a ella.
-Draco
-¿Sí?
-¿Y tus papás que opinan?
-No lo sé pero se tendrán que aguantar, ya no podrán decidir por mí, o me apoyan y comparten con nosotros nuestra felicidad, o se olvidan de mí, de nosotros.
-Ay Draco simplemente me sorprende – y lo beso con una sonrisa en los labios.
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Ronald Weasley despertaba en medio de la oscuridad, estaba acostado en el suelo frio de su casa, no de la madriguera sino de su casa que compartía con Hermione, había abandonado esa casa cuando ella se decidió a divorciarse, no podía quedarse ahí porque todo le recordaba a ella, se dio cuenta que estaba en el suelo de su pequeña pero cómoda sala de estar, y las imágenes de los dos últimos días le llegaban como un remolino, estaba tan arrepentido, actuó sin pensar, actuó de manera estúpida e infantil, pero se dio cuenta de que cuando amas tanto a alguien no mides las consecuencias de tus actos, que tu comportamiento es diferente, que el amor puede hacerte ser más sensible pero en momentos de desesperación y locura te hace cometer estupideces que nunca harías normalmente.
Y eso le paso a él, la idea de perderla lo enloqueció, e hizo que no viera que lo mejor para ella era que él se alejara, que a ninguno de los dos le era bueno estar juntos en ese punto de la vida, que fueron grandes amigos, pero como pareja no funcionaban, pero fue tonto y no quiso aceptarlo, porque claro que ya se había dado cuenta de eso, pero aceptar que aquella persona que amas no es para ti no es nada fácil, aceptar que la relación que llevas es autodestructiva, en la que ambos se hacen daño; aunque uno causa más daño que otro y ese papel le toco a él; es mala para la salud, y si pudieron ser amigos después, el daño causado no lo permitiría, y ahora mucho menos por todo lo que había hecho.
Y darse cuenta de eso lo hizo llorar, llorar como un niño pequeño, no evito que las lágrimas le empaparan la cara, ni siquiera se levanto del suelo, estaba muy triste, solo quería desaparecer.
Pero antes quería disculparse por todo lo que había hecho.
Tomo papel, una pluma y un tintero de una pequeña gaveta que había en la cocina.
Y escribió.
Querida Hermione:
Te escribo esta carta para pedirte perdón, perdón por todo el daño que te cause, y no sólo el que te cause a partir de que nos divorciamos, sino del todo el daño que te cause cuando estuvimos casados, perdón por no dejarte crecer, perdón por querer obligarte a tener hijos, yo sé que eso no entraban en tus planes en ese momento ¿sabes? siempre imagine a un pequeño pelirrojo de rizos con mi apariencia física pero con tu inteligencia, y valentía, pero desafortunadamente eso no pudo ser, realmente me duele. Pero me duele más el no darme cuenta que no eras feliz, me duele que te haya hecho daño de manera estúpida, siento haber sido el causante de tus lagrimas, y tus desgracias.
Perdón nuevamente, una mujer como tú nunca debió casarse con un hombre como yo, un hombre como yo que es cobarde.
Realmente espero que seas muy feliz.
Porque ahora aprendí a perder, y acepto que te perdí, aunque sé que debí aceptarlo desde hace mucho, pero ahora lo sé, y me alejare de ti para no molestarte, para no hacerte daño, para poder olvidarte.
Siempre te tendré en i corazón.
Espero que algún día me perdones
Sinceramente.
Ronald Weasley.
Ron había derramado algunas lagrimas mientras escribía la carta de Hermione, había decidido marcharse y no volver, para poder olvidar.
Se dispuso a escribir otras dos cartas mientras su lechuza le llevaba la carta a Hermione, una de las cartas era para Harry pidiéndole perdón por su comportamiento y dándole las gracias por ser su amigo, por intentar hacer que él no cometiera tantas tonterías, la otra era para su mamá explicándole que se marcharía por algún tiempo que necesitaba estar sola, que la quería a ella a su papá y a todos sus hermanos.
Después de que su lechuza regresara indicándole que la carta había sido recibida mando las otras dos cartas y se marcho para siempre de ahí.
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Hermione ya estaba acostada, Draco se acababa de ir, se marcho porque sus papás estarían preocupados por él, acababa de salir del hospital y no había ido para nada a su casa, entonces por eso se marcho.
Hermione estaba mareada por todas las emociones de ese día, estaba comprometida con Draco Malfoy y estaba sumamente feliz por eso.
Estaba a punto de quedarse dormida cuando una lechuza toco su ventana, se acerco para ver de qué se trataba, era la lechuza de Ron, dudo pero tomo la carta con mucho cuidado, y en cuanto lo hizo la lechuza se fue. Abrió el sobre con suma delicadeza y leyó.
Cuando termino de leer la carta no pudo derramar unas lágrimas, Ronald se alejaría para siempre.
Se acostó en la cama, eran muchas emociones para ese día, y ahora solo quería dormir y despertar y poder abrazar a Draco, que era el único que podría hacerla sentir bien.
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En la sala de la mansión Malfoy estaban los tres integrantes de esa familia platicando animadamente. Si animadamente.
Lucius estaba aliviado de saber que la salud de su hijo había mejorado mucho, Narcissa solo deseaba hablar de la relación amorosa de Draco, y de su primer nieto, o nieta.
-Draco por favor dime ¿te casaras con Hermione? – Narcissa no se pudo contener y en cuanto tuvo la oportunidad soltó la pregunta, las reacciones de los dos hombres fue igual, ambos se tensaron nerviosos, Lucius porque no esperaba que su mujer fuera tan directa, y Draco porque no sabía cómo reaccionaría su padre, porque al parecer su madre lo aceptaba.
-Ya se lo propuse, y me dijo que sí, espero casarme con ella lo antes posible, o sino después de que nazca el bebé, sólo espero que lo acepten y me apoyen, perdón si los ofendo pero no pido su permiso.
-Draco Malfoy, ¿qué forma es esa de hablarle así a tu madre y a mí? Quiero que entiendas una cosa, siempre seremos tus papás, por consecuencia siempre serás mi hijo, siempre serás un Malfoy y espero que actúes a la altura, defendiendo lo que sientes y piensas, no permitiendo que nadie te imponga nada, sí nosotros lo hicimos en algún momento fue porque creíamos que era lo mejor para ti, pero ahora veo que no fue así, por supuesto que acepto tu relación con la señorita Granger, espero que sean muy felices, – Narcissa y Draco estaban anonadados, nunca se hubieran imaginado que Lucius actuara de esa manera, pero igualmente los hacía muy feliz - y espero que se casen antes de que nazca el bebé para que no le digan bastardo o algo así porque juro que al que lo haga le lanzare un crucio, así que por favor evítame la pena de tener que hacerlo ¿si Draco?
Draco solo pudo asentir seguía impactado ante la reacción de su papá.
-Mandaré una carta al profeta anunciando su compromiso – Narcissa estaba que no se aguantaba la emoción, y se le podía notar en la sonrisa que enmarcaba su bello rostro y salió corriendo antes de que Draco pudiera impedirlo.
Draco decidió ir a primera hora del día a casa de Hermione para informarle que sus padres estaban de acuerdo con su compromiso y de que muy pronto toda la comunidad mágica se enteraría de su compromiso y de su embarazo.
Y así lo hizo a primera hora de la mañana ya estaba en el departamento de Hermione, la observaba dormir, se veía tan hermosa cuando dormía.
-Hermione despierta, vamos despierta.
Hermione escuchaba la voz de Draco pero no quería despertar, tenía tanto sueño, pero él seguía insistiendo así que abrió muy despacio los ojos.
-¿Qué pasa Draco?
-Mis papás están muy felices que vayas a formar parte de la familia.- Draco sonreía a Hermione como nunca había sonreído antes ante ninguna mujer, ella era la única que lo había hecho sonreír.
Las palabras de Draco la hicieron despertar bien, la noticia era muy buena.
-Y tienes que saber otra cosa.
-¿Qué pasa?
-Mi mamá le mando una carta al Profeta, anunciando nuestro compromiso, y nuestro embarazo. – empezó a reír de manera nerviosa.
-¿perdón? Bueno no importa de todos modos se enterarían en algún momento ¿algo más que tenga que saber?
-Sí, espero que por favor nos casemos dentro de quince días, ¿sí por favor?
Hermione empezó a reír con ganas Draco estaba suplicándole a ella, y no se podía negar, además de que ella ya lo había pensado porque después cuando naciera su bebé no podría con todo, aunque estaba segura de que Narcissa se encargaría de todo, pero aun así, estaba muy nerviosa.
-Claro Draco, me encantaría casarme contigo lo más pronto posible.
Draco sonrió ante las palabras de Hermione.
Antes de poder decir más una lechuza entro por la ventana abierta de Hermione dejándoles el periódico del día.
En la primera plana había una foto de las caras de ambos encerradas en unos corazones que se unían con unas argollas. Debajo de la imagen estaba el titular de la imagen.
Draco Malfoy y Hermione Granger se casan.
Así es, esta pareja será la sensación del momento, Draco Malfoy, el soltero más codiciado, dejara de serlo muy pronto según fuentes cercanas al joven mago, ya que pronto se casara con Hermione Granger ex esposa de Ronald Weasley.
Pero no solo es por el amor que dice nuestra fuente cercana a los ambos los que ha llevado a casarse, sino que están esperando un bebé, así es, la pareja serán papás, se estima que para el próximo mes de julio nacerá el bebe de los ahora futuros señor y señora Malfoy.
El articulo seguía con suposiciones de la fecha de la boda, de cómo sería el vestido y la boda, del sexo del bebé, y de sus posibles nombres.
-Draco ¿te das cuenta de que no nos dejaran en paz?
-Sí, pero también sé que si nos dejaran en paz si hablamos con ellos. No creo que te moleste ¿o sí?
-No por supuesto que no.
Draco y Hermione empezaban a besarse cuando un sonido del otro lado de la puerta llamo su atención, estaban los reporteros afuera de la casa de Hermione esperando tener una premisa.
-Es mejor que te vistas, no se detendrán hasta que hablemos con ellos.
-Está bien Draco. – y antes de dirigirse al baño para cambiarse le dio un fugaz beso en los labios.
Después de unos minutos Hermione salió del baño, llevaba un lindo vestido color amarillo pastel, llevaba una cinta del mismo color sujetándole el cabello en una coleta, sus zapatos eran color oro, se veía muy tierna con el conjunto.
-¿Lista?
-Sí, si tu estas a mi lado.
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La noticia había recorrido el mundo mágico tan rápido como la saeta de fuego, todos ese mismo día se habían enterado de que Hermione y Draco se casarían y que efectivamente estaban esperando un hijo, y que la boda sería dentro de quince días, todos hablaban de la noticia del momento.
Harry estaba igualmente emocionado, su amiga era feliz, pero no podía evitar sentirse triste porque Ron se había ido, pero también sabía que eso era lo mejor para todos. Ginny también estaba triste pero se consolaba pensando que su hermano estaría mejor lejos de todo eso.
Después de que hablaron por la carta que había llegado de Ronald no habían vuelto a tocar el tema, no por falta de interés, sino por no lastimarse, a ambos les dolía la partida de Ron.
Pero en ese momento no había lugar para la tristeza, no ese día, porque ese día ella era dama de honor en la boda de Hermione, y estaba tan feliz de ver a su amiga llena de vida y felicidad.
El vestido de las damas era verde esmeralda, era un vestido largo recto, la forma del vestido en la parte de arriba era cruzada por la espalda, dejando ver la mayor parte de la misma, enfrente era toda cubierta, straple, sin mucho detalle, todas llevaban el cabello recogido en una coleta, con rizos, y los accesorios solo constaban de un sencillo collar de plata y un pequeño ramo de rosas rojas.
Ella al igual que Pansy Parkinson, Luna Lovegood eran las damas de honor, y los padrinos de Draco eran Blaise, Theodore y Harry.
Los hombres llevaban un traje negro, sin saco ni capa solo un chaleco que hacia juego con el pantalón de vestir, la camisa era completamente blanca, en una de las solapas del chaleco llevaban un pequeño pañuelo rojo.
El lugar donde se llevaría a cabo la boda de Hermione y Draco era la mansión Malfoy, en uno de sus tantos jardines, estaba acondicionado para recibir a más de quinientas personas. Era un jardín adornado con flores rojas y blancas muy bellas. El camino hacía el altar era una alfombra blanca de terciopelo.
Todo estaba listo, todos estaban en su lugar para recibir a Hermione.
Draco estaba sumamente nervioso, no sabía cómo era el vestido de Hermione, ni como estaba arreglada, y ya ansiaba verla. Él llevaba un traje negro con un poco de brillo, su traje constaba de tres piezas, el pantalón, un chaleco y su saco, todos del mismo color. Su camisa era blanca, pero los botones de la camisa eran negros, su corbata también era negra, pero tenía unas líneas muy delgadas en diagonal, de color blanco, sus zapatos igualmente negros estaban tan lustrados que podía ver su reflejo en ellos. Su cabello rubio lo llevaba bien peinado hacia atrás como cuando estaba en Hogwarts.
Y entonces apareció.
Lo primero que vio fue su cara, su maquillaje era casi natural, solo resaltaba sus hermosos bellos ojos y sus labios, estaba peinada con un recogido dejándole caer algunos risos. Entonces empezó a bajar la mirada para observarla mejor, en el cuello llevaba una gargantilla de plata que tenía forma de óvalos y círculos el collar tenía un singular destello. Siguió bajando la mirada para observar el vestido.
Lo que vio lo dejo totalmente sorprendido era un vestido realmente hermoso.
El vestido era blanco con unos detalles en rojo, la parte de arriba del vestido era de forma straple con forma de corazón, justo debajo de los pechos había una cinta color rojo que llevaba hacía la parte de atrás del vestido, como había varios espejos como decoración pudo ver la parte de atrás del vestido de Hermione, la cinta que salía de abajo del pecho llegaba a su espalda y se perdía en el amarre del vestido, que eran unas cintas cruzadas, así como agujetas, eran de color rojo, como el de la cinta, a la altura de sus caderas donde acababa el amarre del vestido había un pequeño moñito del mismo color. El faldón del vestido era tan blanco que con la luz lastimaba la vista, pero al igual que la parte de arriba del vestido también tenía detalles rojos, la parte de enfrente del vestido era totalmente lisa, y no tenía ningún detalle rojo, salvo por la orilla de la falda, que era enmarcada por una cinta roja que rodeaba la falda hasta llegar a la cola del vestido, era una cola un poco larga. Que desde el pequeño moño que había al final del amarre del vestido caía la cola del vestido de manera amplia, pero en medio de esta se habría en forma de uve invertida, que era de color rojo, con apliques de color blanco, era un vestido realmente hermoso.
Mientras Hermione caminaba hacia el pudo notar unas hermosas zapatillas de color blanco con apliques de pedrería, eran un poco altas de tacón de aguja, o eso le había dicho alguna vez su mamá, y terminaban en punta.
Hermione se veía realmente hermosa.
Cuando llego a su lado y la tomo del brazo solo le pudo sonreír, quería decirle lo hermosa que se veía pero los nervios no se lo permitieron.
No se dio cuenta de lo rápido que paso la ceremonia hasta que él mago certificado, esta vez se aseguro que sí tuviera la certificación, le pregunto.
-¿Draco Lucius Malfoy aceptas a Hermione Jane Granger como tu esposa?
-Acepto.
-¿Y tu Hermione Jane Granger aceptas a Draco Lucius Malfoy como tu esposo?
-Acepto.
-Con el poder que me confiere el ministerio de magia los declaro oficialmente unidos en matrimonio. Los declaro marido y mujer, señor y señora Malfoy, que sean muy felices ahora señor Malfoy puede besar a su esposa.
La boda transcurrió de manera muy normal, fue una fiesta inolvidable, realmente hermosa.
En las mesas había unos menús en las que le decías lo que querías comer y segundos después aparecía lo que pediste en tu plato. Así que podían comer todos lo que más les agradara.
La cena fue maravillosa para todos.
Pero oficialmente inicio la fiesta cuando Draco y Hermione abrieron la pista de baile, bailaron una canción lenta llena de amor, era una melodía suave y hermosa. Alrededor de ellos mientras bailaban aparecieron unas lucecitas que bailaban rodeándolos haciendo que el vestido de Hermione brillara.
La noche fue inolvidable.
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Tenían casados ya poquito más de seis meses, los seis meses más felices y complicados de su vida, porque al ser Draco el que sentía los síntomas del embarazo y Hermione la que cargaba con la panza propia del embarazo, su relación a veces se complicaba.
Porque Draco sufría con los bochornos y la hinchazón de las piernas, y los antojos extraños, como cosas dulces como los hot cakes que normalmente se comen con cosas dulces, se le antojo comer con un poco te picante, a sus papás y a Hermione no se les antojo lo que comía Draco pero no le dijeron nada, porque luego se ponía muy sensible.
Pero todo eso ya había quedado atrás, en ese momento estaban en una habitación del hospital se San Mungo porque ese día nacería su hijo o hija, aun no sabían que sería su pequeño bebé, pero aun así estaban sumamente felices, no tenían preferencia por el sexo del bebé, solo esperaban que naciera sano.
-¿Hermione como te sientes?
-Bien, me duele un poco – a pesar de que el hechizo de Narcissa era para que los efectos del embarazo los sintiera Draco, no era para que sintiera los dolores del parto, esa parte sí que la estaba sintiendo Hermione – pero por favor ya no me preguntes que si estoy bien, que solo haces que me enoje.
-Pero es que estoy preocupado…
-AAAAAAAAH – el grito de Hermione habían ahogado las últimas palabras de Draco las contracciones que sentía eran cada vez más frecuentes, era peor que un crucio, o eso creía ella, y claro que ya había sentido un crucio, por eso los comparaba – Draco Malfoy todo esto es tu culpa, es tu culpa que sienta esto.
-Tranquila Hermione ya está a punto de acabar todo.
-NO ME DIGAS QUE ME TRANQULIZE, tu no sientes este dolor, mejor háblale a Hannah, dile que creo que el bebé ya viene, AAAAH, rápido por favor.
Los dolores del parto eran sumamente insoportables, quería que todo acabara, porque ni las pociones que disminuían el dolor hacían efecto, solo quería que su bebé naciera pronto.
Después de unos minutos entro Draco a la habitación junto con Hannah.
-Veamos Hermione, te voy a revisar para ver cómo vas – Hannah reviso a Hermione para saber si ya estaba a punto de dar a luz, y efectivamente ya estaba a punto de nacer el bebé – Hermione está a punto de nacer tu bebé. Respira hondo y puja, intenta no gritar ¿vale?
-Vale – Hermione tomo el brazo de Draco, era el único en la habitación, todos sus amigos y familia estaban en la sala de espera.
-Vamos Hermione puja.
Después de varios minutos de pujar y pujar y de apretarle la mano de Draco, por fin pudo escuchar el llanto de su bebé.
-Hermione Draco felicidades ya son papás.
FIN.
HOLA. UNAS COSITAS SI QUIEREN SABER COMO ES EL VESTIDO DE HERMIONE BUSQUEN EN GOOGLE IMÁGENES VESTIDO DE NOVIA CON ROJO Y SE SUPONE QUE ES EL SEGUNDO QUE SALE, PERO POR MI DESCRIPCION A LO MEJOR ADIVINAN CUAL ES (:
ESPERO HAYAN DISFRUTADO ESTE FIC, TUVE QUE TERMINARLO RAPIDO PORQUE TENGO MUCHAS OBLIGACIONES EN LA UNI, PERO ESPERO PODER SEGUIR ESCRIBIENDO PERO SIN FALTA EN LA SEMANA O HASTA EL SÁBADO ESCRIBO EL EPILOGO-PROLOGO QUE PROMETI, Y TAMBIÉN SUBIERE UN ADELANTO DE MI PROXIMO FIC, EN EL QUE ESPERO QUE TAMBIÉN ME SIGAN MUCHAS GRACIAS POR LEERME, MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIWS, ESTO ESTA DEDICADO A TODAS Y TODOS QUE LEYERON MI FIC. ¡GRACIAS!
