Disclaimer: Todo lo que reconozcan es de JKR, lo que no, mio; ni gano dinero ni gano fama, por el contrario un review si que alegraría bastante

Historia; Una navidad con Potter
Lily y James | 7º curso | navidad de 1977

Capt.2) vino blanco, vino tinto, vino dulce

-¡LILY! – Se oyó la voz de Petunia en toda la casa - ¡Baja inmediatamente y saca a este bicho de casa!

Eran las nueve en punto cuando se oyó en casa de los Evans el grito de una de las hijas. Petunia Evans, Tuney, como la llamaba su hermana pequeña, se encontraba de pie encima de uno de los sofás con una revista en la mano que movía intensamente intentando alejar a un "estúpido y endiablado pajarraco" como lo llamaba ella. Una lechuza gritaba mientras revoloteaba asustada. Cuando Lily bajó y llegó al salón no pudo más que negar la cabeza por el comportamiento de su hermana.

- ¿no ves que la estas asustando?

- ¿qué la estoy asustando? – Petunia seguía gritando y moviendo la revista - ¡que no se me acerque!

- ya esta… ya esta…

Lily logró coger a la lechuza parda que había entrado a casa y se la llevo a la cocina mientras intentaba quitarla la carta que tenia atada en una de las patas. Llenó un pequeño tazo de agua fresca y se lo acercó a la lechuza.

-no te enfades con mi hermana, tiene muy poco tacto con los animales – le dijo a la lechuza mientras le acariciaba las plumas.

Hola Lily

Cuánto tiempo, ¿eh? ¡Te escribo para darte la buena noticia! Ayer cuando llegue a casa le pregunté a mi madre por la agencia de empleadas domésticas que te comenté y me ha dado la dirección. Es un pequeño local en el callejón Diagon, no tiene rótulo, pero se encuentra nada más entrar, entre el boticario y la tienda de artículos de Quidditch. Mi madre te ha conseguido una cita para mañana (u hoy, depende cuando lo leas, es decir para el miércoles) a las once. ¡Sé puntual! Y ve arreglada, que te conozco.

Cuando me devuelvas a Elora escribiré a Anne para quedar ¿a las ocho en el caldero chorreante? y así nos cuentas como fue la entrevista

Un beso enorme
Alex

"¡estupendo!" pensó Lily al leer la carta. Tenía una entrevista de trabajo en ¿dos horas? Nada más darse cuenta de eso salió pitando de la cocina y subió corriendo las escaleras hasta el cuarto de baño. Tenía que ducharse y arreglarse para causar buena impresión. ¡Sé puntual! Y ve arreglada, que te conozco. ¿Ir arreglada? ¿Qué se iba a poner?

-¡Tuney! – Gritó Lily asomándose por la puerta del baño - ¿Puedes dejarme algo de vestir?

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Dos horas después y muy justa de tiempo entró en el local que le había dicho su amiga por carta. Era un local muy ¿rosa? Las paredes estaban pintadas de un color crema con florecitas rosas pintadas en ellas. Una alfombra de un rosa palo cubría gran parte del suelo y hacía juego con las cortinas que tapaban pero a la vez dejaban entrar un poco de sol a través de las ventanas. Una mesa de comedor enorme con un mantel blanco impoluto y sillas de madera de buena calidad ocupaba la mitad del local. Lily se fijó que la mesa estaba puesta y tenía un montón de platos, cubiertos y copas. En la otra mitad del local había un escritorio, de buena madera también, en donde había una señora ya entrada en años y con aspecto de ser muy estricta. Enfrente de ella se encontraban unas cuatro jóvenes, más o menos de la edad de Lily, que la miraron al entrar.

- justo a tiempo, señorita – Dijo la señora cuando Lily se colocó al lado de las demás chicas – creo que no hace falta decir que no toleramos el no ser puntuales, es una falta de cortesía grave

La señora se levantó y se dirigió a la mesa de comedor haciéndolas un gesto para que se sentaran en las sillas. Ella dio la vuelta a la mesa y se quedó de pie enfrente de ellas

– Soy la señora Lane, directora de la mejor agencia de empleadas del hogar de reino unido, de aquí solo salen las mejores sirvientas del país, asique espero que pongáis todo vuestro empeño en aprender lo que voy a enseñaros hoy. ¿Alguna de vosotras me podría decir que diferencia hay entre las distintas copas que hay encima de la mesa? Si, ¿señorita…?

-Wayne, Briella Wayne – dijo una muchacha que estaba sentada justo en medio y que iba muy bien maquillada y vestida. Pelo perfecto, uñas perfectas, maquillaje perfecto – de izquierda a derecha están la copa de agua, la copa de vino tinto, la copa de vino blanco, la copa de champagne, la copa de brandy, la copa de coctel, la copa de jerez, el vaso de whisky y la jarra de cerveza

- Perfecto, alguna de vosotras podría decirme como se llaman los cubiertos que hay en la mesa, por ejemplo los tenedores… usted, señorita…

- Gabriella Hall, señorita Lane – Lily se fijó en la chica, sentada a la derecha del todo. Pelo perfecto, uñas perfectas, maquillaje perfecto –está el tenedor de mesa, de cuatro o cinco dientes y que se utiliza para la gran mayoría de los alimentos, el de tres dientes es el tenedor del pescado, el tenedor de tamaño medio es el de la fruta y el más pequeño de todos es el del postre.

- muy bien, muy bien… - continuó la señora Lane - ¿Cómo se quita un plato y como lo remplazamos por otro?

- Isaniella Ott -Pelo perfecto, uñas perfectas, maquillaje perfecto – siempre retiraríamos el plato por el lado izquierdo y pondríamos uno nuevo por el derecho, señorita Lane

- Perfecto, si ¿Y si se cae algún cubierto?

- Lo recogeremos en el momento y le entregaremos uno nuevo, al igual que ocurriría si se le cayera la servilleta – dijo la última de las chicas que no había hablado. Lily la miró y comprobó que era igual que las demás. Pelo perfecto, uñas perfectas, maquillaje perfecto

- muy bien. Su nombre, por favor

- Petterson, señora Lane, Gisella Petterson

¡Oh, venga ya! Es que todas se llamaban con un nombre acabado en "ella". Lily suspiró. Sabía que no era como ellas. No tenía el pelo perfecto. Sus uñas no estaban cuidadas, tampoco es que las tuviera todas mordidas y rotas, simplemente las llevaba al ras, no pintadas con una perfecta manicura francesa. Y su maquillaje… lo único que le había permitido a Petunia era que la pusiera un poco de rímel y colorete y casi pone el grito en el cielo cuando su hermana la había dejado encima de la cama y vestido gris, medias negras y unos botines de tacón rojos. Aparte de que no tenía ni idea de lo que estaban hablando las demás chicas. Ella, como mucho, lo cerca de una cena elegante a la que había ido había sido cuando Petunia y Vernon los invitaron en verano para darles la noticia de su compromiso. Y podía haber jurado sin equivocarse que como mucho había dos tenedores en la mesa.

Lily volvió a suspirar. No iba a conseguir el trabajo.

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- ¿qué tal la entrevista, cariño? – preguntó su madre cuando la oyó a entrar.

La cara de Lily era un poema. No solo no la habían cogido, si no que además había quedado bastante mal en la entrevista. Había roto más de un plato cuando llego la parte práctica. Además, cuando les toco servir el vino en las copas, lo derramó. Siempre podía llamar a Anne para que la metiera en su trabajo.

-bueno mama… no te voy a decir que a sido estupenda, si es eso a lo que te refieres – contestó a su madre mientras se sentaba en una de las silla de la cocina – ha sido horrible

- ¿tan mal te ha ido?

- ¿mal? – Lily se rio - ¿sabias que las copas se deben separar unas de otras a dos centímetros exactos?

- bueno, no creo que la persona que vaya a comer se ponga a medirlo antes, cariño

- dos centímetros exactos – repitió Lily haciendo énfasis e imitando a la señora Lane – de todas formas no creo que lo hubiera cogido, mama

- ¿Por qué, cariño?

- Primero por que soy tremendamente inútil para esto, seguro que a Petunia se le hubiera dado bien, segundo, porque lo más seguro es que, aunque estaba muy bien pagado y créeme mama cuando digo que estaba muy bien pagado – Marge rio por la cara que ponía su hija al decir esto – seguramente me hubiera tocado trabajar en una casa de una familia súper rica en el que la dueña seria una amargada que disfrutaría haciéndome la vida imposible… y tercero, tendría que pasar todo el periodo de vacaciones fuera de casa… era un trabajo interino, mama

- por si necesitan algo de comer a las cuatro de la mañana ¿no?

- si… - Lily suspiró – es una lastima, solo con una semana podría haber pagado las vacaciones y con las otras dos podría haber pagado el primer curso de academia de lo que sea qué estudie después del colegio…

- bueno cariño – intentó consolarla su madre – no te preocupes, seguro que encuentras algo mejor

- mama, creo que no te he dicho que este trabajo estaba muy muy muy bien pagado- su madre negó con la cabeza mientras Lily hacia aspavientos con las manos – en fin… voy a llamar a Anne, a lo mejor necesitan a alguien allí.

- Dale recuerdos y dile que tiene que venir una noche a cenar a casa – Dijo Marge mientras Lily se levantaba de la silla y se dirigía al salón.

- lo haré…

Lily caminó hasta el teléfono, que se encontraba encima de una pequeña mesita redonda al lado de uno de los sofás. Se sentó en el sofá, al lado del teléfono y justo cuando iba a llamar a casa de Anne, una lechuza picoteó la ventana. Su madre, al escuchar el ruido que había en el salón se acercó a ver que ocurría en él.

Muy estimada señorita Evans,

Me dirijo a usted en referencia a la entrevista que ha realizado hace unos instantes en nuestras oficinas. Es un placer comunicarle, que debido a ciertas circunstancias, tenemos una vacante de trabajo en una de las familias más importantes de nuestra comunidad mágica.

Es por esto, que si aún desea el puesto de trabajo, le agradecería que contestara lo más rápido posible a la carta, puesto que en estos momentos no disponemos de más trabajadoras disponibles y tendríamos que buscar a otra persona a la que enseñar.

Un cordial saludo y mis más mejores deseos para usted y su familia.

Micaella Lane
directora de la agencia de servicio doméstico y protocolo mágico

- bueno… – Marge estaba de pie detrás de ella leyendo la carta que había llegado – parece que al final no lo hiciste tan mal

- creo que no has leído la parte en el que dice que no le quedaban más trabajadoras disponibles, mama – replicó Lily – es decir, que esta desesperada y soy su último recurso

- ¿Qué vas a hacer? –preguntó su madre

- no se… por un lado me vendría bien el dinero pero por otro tendría que pasar las vacaciones fuera de casa – Lily suspiró

- en unos seis meses volverás a casa… además, aun están las vacaciones de pascua – intentó animarla su madre

- ¿crees que debería aceptarlo? – Lily vio como su madre asentía con la cabeza – Bueno… mirando el lado bueno, no tendré que pasar más tiempo con Vernon.

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Al día siguiente y después de haber acordado y firmado el contrato con la agencia Lily se encontraba sentada en el asiento delantero de un elegante coche negro.

La agencia, al parecer, se había puesto en contacto con la familia con la que iba a trabajar y estos la habían mandado al chofer a recogerla. Después de despedirse de sus padres y desearles unas felices fiestas se montó en el Rolls-Royce que estaba aparcado fuera de su casa y emprendió el viaje hasta su nuevo trabajo.

Alfred, que así era como se llamaba el señor que conducía el coche, era el mayordomo principal de la familia y para sorpresa de Lily, era muggle, aunque convivía perfectamente rodeado de magos y brujas. Según le contó durante el trayecto, su tátara abuelo, era squib y cuando nació su hijo, este no dio muestras de ninguna magia. Roger, su tátara abuelo, estuvo bastante tiempo preocupado por si los dueños de la casa lo iban a echar o no, pero estos no lo hicieron, sino todo lo contrario. Resulta que el hijo de Roger, Eugine, un día estaba jugando con el heredero de la familia en el jardín, y mientras jugaban, este se cayó en el lago que había en la residencia y estuvo a punto de morir ahogado. Eugine le salvó la vida, y los padres del pequeño heredero, agradecidos por no perder a su pequeño, les dijeron a Roger y a su hijo, que cualquier descendiente que tuvieran seria bienvenido a trabajar con ellos, da igual que fuera mago, squib o muggle, el puesto era suyo. Al parecer el resto de familias de sangre puras de alrededor pusieron el grito en el cielo, pero a ellos les daba igual. Su pequeño estaba a salvo y les unía una deuda de sangre con ellos.
Así es entonces como Alfred, muggle de nacimiento, servía en esa familia de magos de sangre pura. Y aunque ahora tenía sesenta y tres años, les seguía sirviendo con mucho gusto. Se habían convertido en su familia.

El resto del camino, Alfred le fue contando a Lily las normas de la casa. Desayuno a las nueve y media, por lo que se tenían que despertar a las ocho. Comida a la una y cena a las siete. El resto del tiempo se dividía en limpiar por la mañana y descansar por la tarde. A partir de las siete que se servía la cena eran libres.
También la contó que compartiría las tareas con una compañera.

- Yo me encargo a tiempo completo de los señores, Lily – Dijo Alfred mientras conducía. Ya estaban llegando al pueblo donde residían. – Sophie, tu compañera, y tú me ayudareis a cocinar solo os encargareis de recoger y limpiar la casa… con magia es más fácil que al método muggle. –Rio Alfred

- No se muchos hechizos de limpieza, pero no se preocupe que aprendo enseguida

- seguro que Sophie te enseña encantada los hechizos… puede que incluso la conozcas, va a Hogwarts – Lily le miró extrañada – si no es así, no te preocupes, compartís habitación, así que tendréis tiempo de conoceros… Su nombre es Sophie Cooper de…

- Ravenclaw – contestó Lily. Ahora ya sabía quien era Sophie. Iban al mismo curso y habían hablado alguna vez pero siempre sobre las clases. El coche paró y Alfred empezó a bajar las cosas de Lily del coche – Si, ya se quien es… es maja, vamos al mismo curso

Cuando Lily se bajo del coche no pudo más que soltar una exclamación al ver el lugar. Aunque en la calle había más casas enormes, esta sin duda superaba tanto en belleza como elegancia a todas las demás. Tenía un aspecto de antigua, y se notaba que por allí habían vivido generaciones de la familia.

- Por lo menos no se llama Mariella, Anabella o Daniella – Dijo Lily mientras observaba la casa que la sonaba de algo. Al ver la cara de perplejidad de Alfred respecto al comentario sobre los nombres negó con la cabeza y le dijo – nada cosas mías y una historia graciosa sobre la poca falta de originalidad de las madres de hoy en día, ya te lo contaré…

- Es un encanto de chica, seguro que os llevareis bien – Avanzaron hasta la puerta de la mansión- Pues si la conoces a ella, seguramente conocerás al hijo del dueño… al hijo y a su amigo que desde el verano pasado se hospeda aquí

- ¿Cómo has dicho que se llamaba la familia? – Dijo Lily. Tenía un mal presentimiento

- No lo he dicho – Alfred abrió la puerta y ambos pasaron al vestíbulo de la casa. Enorme y decorado con muy buen gusto – Bienvenida a casa de la familia Po…

- ¡Evans! No me lo puedo creer ¿Qué haces tu aquí? – Lily vio con horror como sus temores se hacían realidad. En mitad de la escalera un muchacho de pelo negro y ojos grises muy apuesto se había quedado parado sorprendido al verla llegar. Ese muchacho era su compañero de curso y casa Sirius Black - ¡Ja! ¡JAMES BAJA! Creo que has recibido tu regalo de navidad por adelantado. – Gritó Sirius

- Lily te presento a uno de los invitados de la casa, el señorito Sirius Black, que al parecer conoces – Le dijo Alfred con una sonrisa – y el señor que se acaba de quedar pasmado en lo alto de la escalera es el hijo de los señores Potter, supongo que lo conocerás como James.

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Hola a todos, feliz Navidad y año nuevo! se que me he retrasado un poquiiiiito con los capitulos, pero no doy a basto. Trabajo, estudios, vida...

A los seguidores de "Rumores y Mentiras" que esteis leyendo esto, el capitulo esta en proceso, pero no va a tener nada que ver con la pelicula (el capitulo transcurre en Navidad) pero tengo muchas ideas para él y aun no logro que encaje todo... espero poder subirlo pronto, lo siento.

Si te gustó: favoritos, alertas y reviews! (muchos reviews para recibir a James o a Sirius como regalo de Navidad)

Un beso muy fuerte a todos y pasad unos estupendos y felices dias con vuestros amigos y familiares.