Capítulo 9

Rick la miró sin comprender.

-¿Te pasa algo? ¿Acaso hice algo que te hiciera sentir mal?

-No…- dijo ella y para enfatizar negó con la cabeza.

-¿De verdad quieres irte?

-Quiero salir de aquí… me siento algo incómoda…

-¿Por mi culpa?

-No, Castle…- dijo y se levantó.

Rick caminó a su lado preguntándose lo que ocurría y cuando llegaron a la puerta, ella lo tomó de la mano y entrelazó sus dedos con él.

-A tu casa entonces…- dijo él casi sin mirarla, algo desanimado.

-Si no te molesta…- dijo ella e inclinó su cuerpo sobre el de él, confortablemente.


Cuando llegaron a la casa de Kate, casi sin hacer comentarios durante el viaje, Rick la acompañó hasta la puerta y ella sonrió antes de entrar.

-¿Quieres subir a tomar un café?- le preguntó y bajó la vista, algo avergonzada.

-¿No estás muy cansada?

-No… no te preocupes…- dijo ella y él la siguió.

Entraron a la casa y ella sonrió y le indicó que se sentara en el sillón. Rick la siguió con la mirada, algo inquieto, sin saber cómo reaccionar.

Kate se puso a batir café instantáneo y hacía movimientos con el cuello para aliviar tensiones, sin darse cuenta…

Se sobresaltó un poco cuando sintió los dedos de Rick masajeando su cuello suavemente, casi invitándola a que se reclinara sobre él. La caricia era respetuosa, intensa, Rick aplicaba la presión necesaria, solo eso…

Kate sintió que podría quedarse ahí con él indefinidamente y que nunca tendría suficiente. Cerró los ojos y suspiró sin poder evitarlo. Escuchó la voz de Rick baja y grave en su oído y sintió que su piel se erizaba…

-¿Mejor?- le dijo él y ella asintió, aunque hubiese preferido decirle que todavía tenía dolor.

-Gracias…- le dijo y quiso darse vuelta y perderse en sus brazos. Cerrar los ojos y quedarse ahí para siempre.

-Kate…- continuó él en su oído- no tienes idea de lo que haces conmigo…

-Tú tampoco…- le dijo ella en el mismo tono de voz.

Rick se separó un poco y se permitió el lujo de mirarla.

-¿Acaso se te perdió algo?- le dijo ella con una sonrisa. Él siempre la había mirado con desparpajo, y eso, a ella, le encantaba.

-Solo estoy recabando material para mis fantasías…- dijo él con sinceridad y ella rió.

-Pues… avísame cuando termines… ¿o quieres que pose para ti?

-No me tientes…- dijo él y ella alzó la ceja desafiante.

-Bien… no lo haré…- dijo ella y le dio la espalda.

Kate se mordió el labio, casi no soportaba más la tensión que había entre ellos esa noche y no quería tomar la iniciativa.

Terminó de preparar el café y él se mantuvo cerca pero cuando ella giró para darle la taza, tuvo mala suerte y le volcó todo encima de la camisa y Rick cerró los ojos por el dolor que le producía el líquido caliente.

-Dios, lo siento, Castle…- dijo Kate y lo miró con cara de terror.

-No… no te preocupes…- le dijo él y ella dejó la taza y movió sus manos con rapidez, desabotonando la camisa.

-Dame la camisa, te la lavaré…- dijo sin pensar y él le sostuvo las manos.

-No… en serio…

-Además… déjame ver si no te saldrán ampollas por la quemadura…

-No fue tan grave, Kate…

-Soy una tonta…- dijo ella e insistió hasta que le quitó la camisa- ¿por qué no vas al baño y te limpias un poco? Yo pondré la camisa a lavar enseguida…

Rick no lo pensó mucho e hizo lo que ella le decía. Cuando volvió la vio agachada poniendo la camisa en la lavadora. Sus piernas larguísimas eran imposibles de no mirar y el vestido la enmarcaba lo necesario para dejarlo sin aire.

Sintió que todo su cuerpo reaccionaba a ella y se rio de estar en esa situación y no saber qué hacer…

Kate giró sobre sus talones y sus ojos lo acariciaron rápidamente, pero guardó la compostura.

-Listo… en un rato estará lista…- dijo ella y se acercó- déjame ver… tengo una crema especial para quemaduras…

-Estoy bien, Kate…- dijo él pero ella se inclinó para mirar de cerca una marca que le había quedado en la parte superior del tórax, a la altura del esternón.

-Aquí hay una…- dijo y rodeó la marca con el dedo suavemente y acercó un poco la cara. Rick sintió una punzada de deseo cuando sintió la respiración de Kate sobre su piel.

-Kate…- dijo él con la respiración entrecortada y sintió el dedo de ella, más abajo, a la altura del ombligo.

-Aquí hay otra…- dijo Kate.

Se preguntó cómo reaccionaría él si ella apoyaba sus labios ahí y testeaba su piel. El deseo ya la mareaba y Kate no quería cometer errores.

Sintió las manos de Rick en sus muñecas y cuando levantó la vista.

-Ya basta, Kate… no puedo controlarme más…- le dijo mirándola a los ojos.

-Lo… lo siento…- dijo y bajó la vista avergonzada.

-Escucha… yo me doy cuenta de que ambos hacemos lo que podemos… pero no voy a tomarme esto a la ligera… es demasiado importante…- dijo él.

-Bien…- dijo ella, claramente estaba un poco desilusionada pero no dijo nada- te traeré unas mantas y una almohada, puedes quedarte en el sillón si quieres…

-¿Quedarme?

-¿Piensas irte desnudo a tu casa?

-No… bueno…

-Tienes razón… estoy un poco cansada… pero si quieres esperar la camisa para poder irte, adelante… siéntete como en casa…

-¿Estás enojada?- le preguntó con cautela.

-Para nada… ¿por qué habría de estarlo?

-¿Puedo darte un beso de buenas noches?- intentó él.

-Mejor no…- dijo ella algo incómoda.

-Entonces estás enojada…

-Si yo te dejo besarme, querré hacer el amor contigo… es más… ya lo estoy deseando… si tú no quieres tomarte las cosas a la ligera, te pido colaboración… soy una mujer de carne y hueso y mi cuerpo también tiene sus necesidades…- le dijo categóricamente y él asintió.

-Sí… está bien…- dijo solamente.

-Buenas noches…- dijo luego de traerle las mantas y la almohada.

-Buenas noches, Kate…- dijo él.

Rick se acostó en el sillón y suspiró.

-Soy un estúpido- dijo en voz baja.

Kate se puso un short y una remera de cuello ancho que le dejaba un hombro al descubierto y suspiró al sentir la suavidad de las sábanas cuando se acostó. Cerró los ojos sin poder dejar de pensar que Rick estaba a pocos metros de ella, durmiendo en el sillón.


No creo que puedan aguantar mucho más... veremos que pasa en el próximo! Gracias por seguirlo!