A pedido de ustedes, aquí les dejo otro capítulo de esta historia. Disfruten!

Capítulo 11

-Kate…- dijo él y tragó saliva, nervioso.

-Hablemos luego…- dijo ella y sus rasgos se suavizaron un poco. Le hizo un gesto con la cabeza a Lanie, que le guiñó el ojo y giró sobre sus talones.

Rick la siguió de cerca sin hablar. Tenía que procesar lo que acababa de ocurrir. Kate había oído todo y se había calmado. No podía ser malo. Solo tenía que esperar el momento indicado para hablar con ella.

Kate se concentró en el trabajo y Rick pretendió hacer lo mismo, esperando que en algún momento, ella le diera la chance de hablar. O por lo menos de tantear como estaban las cosas entre ellos.

El caso se concluyó bastante tarde esa noche. Kate se obligó a desarmar toda la pizarra y guardar todo como solía hacerlo. Rick la notó tensa, pero no específicamente con él, sino en general.

La esperó pacientemente y cuando Kate estuvo lista la miró casi preguntándole si tendrían oportunidad de hablar.

Kate se puso su chaqueta con cansancio y suspiró. No había casi nadie que los oyera y eso la hacía distenderse un poco.

-Escucha, Castle…- dijo ella tratando de dominar su nerviosismo.

-Dime…- dijo él algo ansioso.

-No tuve un buen día hoy…- dijo ella.

-¿Puedo ayudarte en algo?

-Precisamente… yo se que esperas que tengamos una conversación… pero realmente fue un día largo…

-¿Entonces?- le preguntó él impaciente.

-Yo… ya escuché lo que le dijiste a Lanie y… entendí… solo déjame asimilarlo… déjame pensar…

-Kate… espera… yo sé que es una tontería… pero yo… quería decirte lo que siento mirándote a los ojos…

-Me lo dirás mañana… por favor…- dijo ella todavía nerviosa.

-Te estás escapando…- dijo él con tristeza.

-No… solo necesito pensar… no es que no me diera cuenta de lo que ocurre… pero oírte diciéndolo fue fuerte…

-Bien…- dijo él y ella sonrió.

-Nos vemos mañana…- dijo ella y él caminó a su lado.

-¿Puedo llamarte más tarde?

-Lo harás de todos modos…- dijo ella poniendo los ojos en blanco.

-Es cierto…- dijo él y sonrió con algo de timidez, ella lo conocía perfectamente.

Rick cerró los ojos mientras la puerta del ascensor se cerraba. No había querido bajar con ella para no presionarla y ya la extrañaba.

De pronto sintió miedo. Cuando la sintió más distendida, luego de oírlo, creyó que quizás tendría posibilidades con ella. Pero ahora, con esa afirmación de que tenía que "pensar" lo había dejado preocupado…


Kate llegó a su casa y trató de mantenerse ocupada lo máximo posible. Ella decía que tenía que pensar, pero pensar era lo que menos quería hacer…

Finalmente, luego de una ducha y un sándwich se sentó en el sillón abrazada a sus rodillas y cerró los ojos.

La sonrisa de Rick apareció en su memoria y Kate se encontró sonriendo. ¿A quién quería engañar? Ella también sentía muchas cosas por él. Cosas que siempre había reprimido por miedo… por considerar que no estaba preparada.

Y eso le daba la razón a Rick… aunque a ella le molestara que él la conociera tanto…

Kate trató de imaginarse lo que ocurriría si ella le dijera que no estaba lista para estar con él… además de la desilusión de él, ella tendría que afrontar la posibilidad de que él se fuera y no lo viera nunca más… y eso no era negociable.

¿Estaría con él en una relación solo para impedir que no se vaya? Su desesperación no llegaba a tanto. Pero su deseo sí… y a eso le tenía pánico.

Hacía demasiado tiempo que no estaba en una relación, ni con un hombre… y las cosas que él le hacía sentir, por necesidad, deseo o quizás, ¿por qué no? amor, eran muy intensas…

Kate suspiró y se mordió el labio. Cerró los ojos con fuerza y le pidió al destino que le diera una señal de que todo iría bien…

Ni bien abrió los ojos y miró su celular, la cara sonriente de Rick apareció y Kate soltó el aire que, sin darse cuenta, estaba reteniendo…

Sonrió cuando tomó el teléfono y contestó con voz impersonal.

-Beckett…

-Hey, Kate…- dijo él en voz baja- ¿estabas durmiendo?

-No… solo… pensaba…- dijo ella y se arrepintió.

-Bien… no quiero interrumpirte… - dijo él ceremonioso.

-No te preocupes…- dijo ella.

-Solo… quería desearte buenas noches y decirte que… que espero que estés bien y que me gustaría estar allí contigo… y…

-Rick…

-¿Sí?

-Yo también te extraño…- dijo Kate y se sorprendió de no haber medido sus palabras.

-Podríamos solucionarlo ¿sabes?- le dijo él con voz seductora.

-Lo sé… pero prefiero que no…- dijo Kate y sonrió.

-Bueno… al menos lo intenté…- dijo él- nos vemos mañana…

-No creo…

-¿Por qué lo dices?

-Porque me tomaré el día… necesito algo de descanso y aprovecharé que no hay un caso por resolver…

-Ah… bueno… ¿qué te parece si desayunamos juntos?

-Saldré a correr…

-Bien… bueno… te llamaré en algún momento…- dijo él algo triste y luego de saludarse cortaron.

Kate se recostó en el sillón, sumergió la nariz en la almohada que había dejado ahí la noche anterior Rick y cerró los ojos.

Se quedó dormida en seguida y cuando se despertó a la mañana siguiente, se dio cuenta de que lo extrañaba y se permitió ilusionarse con que ella misma lo llamaría cuando volviera de correr…

Realizó su rutina más relajada, se sentía como liberada, y no entendía bien por qué…

Cuando subía en el ascensor no pudo evitar tomar el teléfono y llamarlo.

-Castle…- dijo él en voz baja.

-Hey…- dijo ella y de pronto se dio cuenta de que no tenía ninguna excusa.

-Kate… buenos días…- dijo él y ella juró que sonreía.

-Buenos días…- dijo ella- ¿estabas ocupado?

-No… ¿dónde estás?

-Volviendo a mi casa… salí a correr…

-Bien…

-¿Castle?- dijo Kate pensando que se había cortado justo en el instante en que las puertas del ascensor se abrían.

Rick levantó la mano cuando la vio salir y ella intentó no sonreír.

-¿Qué estás haciendo aquí?

-Yo… quería verte…- optó por decir él, no quería mentir.

-Creí que te había dicho que saldría a correr…

-Pero estás de vuelta…

-Pasa…- dijo y abrió la puerta.

Él la siguió en silencio y cuando cerró la puerta, se acercó despacio.

-Kate…

-Fíjate si hay algo para desayunar mientras me ducho…- dijo ella sin darle oportunidad de hablar.

Rick asintió y le hizo caso. Un rato más tarde, Kate reaparecía en la cocina con vistiendo un jean y una remera de hilo.

-Aquí tienes- dijo Rick depositando un plato enfrente de ella con un omelette de queso.

-Gracias…- dijo ella y cuando iba a sentarse, él se acercó y la tomó de la mano.

-Kate…- dijo y ella lo miró, estaban tan cerca que se sintió algo turbada por su mirada.

-Dime…- dijo ella y sintió que las piernas se le aflojaban.

-Quiero estar contigo… quiero una relación… no quiero presionarte, pero tampoco quiero seguir esperando sin saber qué ocurrirá… te necesito…

Kate sintió que todo le daba vueltas, todo eso era increíblemente bizarro, no por malo, ni por desubicado, sino porque se lo había imaginado y aún así, había superado sus expectativas…


Bueno, las cosas cada vez están más encaminadas... veremos que pasa ahora! Gracias por seguir leyendo!