Capítulo 12

-Rick…- dijo Kate cuando encontró su voz.

-Dime…- dijo él contemplando sus labios.

-Yo no pienso que lo nuestro sea algo puramente físico…- dijo ella- aunque el deseo es innegable… lo que quiero decir es que… tienes razón… yo soy un desastre y probablemente me cueste sostener una relación contigo…

-Yo... podría intentar ayudarte…- le dijo él, su corazón latiendo el doble de rápido de lo normal.

-Lo sé… lo sé, Rick… pero sea cual sea el resultado, yo quiero que sepas que… lo que siento por ti es muy profundo y la parte física… es solo un paso lógico… no es que me voy a arrepentir si estamos juntos… lo que quizás no pueda ofrecerte es una relación segura y sólida…

-¿Entonces qué? ¿Compañeros con privilegios?

-No lo sé, no tengo idea…- dijo ella y se mordió el labio con nerviosismo.

-No sé qué decirte, Kate… pensé que todo este tiempo… nosotros habíamos avanzado…

-¿Te parece poco avance el hecho de poder verbalizar todo lo que nos pasa?

-No… es cierto…- dijo él pensativo.

-Rick…- dijo ella y deliberadamente humedeció sus labios mirando los de él.

-Oh, Kate… no hagas eso…- dijo él sin poder dejar de mirarla- te juro que no sé de dónde estoy sacando fuerzas…

-Yo tampoco…- dijo y levantó una mano, y deslizó sus dedos por los labios de él, que cerró los ojos brevemente.

Rick tomó su mano y la besó, sin interrumpir el contacto visual. Kate sintió que su piel se erizaba y lo miró con deseo. Rick no la soltó y se inclinó, mirando sus labios y cuando estaba a milímetros de ella, volvió a mirarla a los ojos.

-Ya no quiero seguir resistiendo, Kate…- le dijo él y la escuchó suspirar. Era evidente que ella tampoco.

Con su mano libre, Kate lo tomó del cuello y puso su cara de costado, casi rozando sus labios con él.

-Te amo, Rick…- le dijo ella y él la separó un poco, creyendo que la había oído mal.

Kate sonrió y cuando quiso acordar, Rick se inclinó y sus labios colapsaron con intensidad. Rick la atrajo a su cuerpo y ella jadeó, permitiéndole el acceso a su boca.

Kate entrelazó sus dedos en el cabello de él, dejándose llevar por su ritmo, exquisitamente tortuoso.

Kate se puso de pie y la diferencia de estatura se hizo menor. Rick deslizó sus manos hacia abajo por la espalda y la atrajo a su cuerpo haciéndole notar su deseo.

Ella quiso llevarlo a la habitación, pero tuvo miedo de que el hechizo se rompiera y él se arrepintiera.

Rick la acarició por debajo de la remera de hilo y sintió su piel suave, necesitada de sus caricias.

Luego de un largo e intenso momento, Rick apoyó su frente en la de ella luego de interrumpir el beso y todavía jadeando sin aire, la miró a los ojos.

-Kate…- dijo y se interrumpió.

-Mírame, Rick…- dijo y tomó su cara entre sus manos- no voy a arrepentirme… quiero intentarlo…

-Que… que suerte porque ya… casi no puedo…- dijo y ella lo besó hasta casi dejarlo sin aliento.

Kate deslizó sus dedos hacia abajo, desabotonó su camisa y acarició su pecho. Rick desplazó su boca y comenzó a besar húmedamente su cuello, mientras sus dedos ascendían por el abdomen de ella, bajo la remera.

De pronto, Kate se detuvo en seco y Rick la miró con terror.

-Vamos a la cama…- le dijo en tono bajo por la excitación.

Rick se sintió aliviado y entrelazó sus dedos con ella y la siguió hasta la habitación. Kate se separó un poco y giró en redondo, dándole la espalda. Se quitó la remera de hilo y de inmediato sintió los dedos de él en su pecho desnudo. Rick la estimuló con sus manos mientras su boca besaba su cuello y Kate sintió su deseo en la parte baja de su espalda.

Quiso girar en redondo, pero él la tenía atrapada. Rick deslizó una mano hacia abajo y sus dedos encontraron su camino por debajo de la tela del jean. La escuchó suspirar y se volvió loco. Sintió las manos de Kate, aflojando los botones y a los pocos segundos, el jean ya no estaba más. Rick deslizó sus dedos hacia abajo y Kate respondió arqueando su espalda, rozándolo exquisitamente.

-Por favor…- la oyó decir y le dio espacio para que pudiera girar.

Kate quiso besarlo, pero él bajó la vista y la contempló un momento. Pero ella no quiso perder tiempo y luego de quitarle la camisa que ya había desabotonado, se enfocó en liberarlo del pantalón y los bóxers.

Rick sintió que su cuerpo se fundía al de ella cuando, luego de quitarse toda la ropa, ella lo abrazara.

Rick la tomó en brazos y la recostó en la cama. Sus manos y labios recorrieron su cuerpo, hambrientos y ella se dejó explorar, observándolo con los ojos entrecerrados.

Cuando Kate se sintió al borde del clímax y él se detuvo para poder sentirse parte de ella finalmente, ella lo empujó hacia atrás y comenzó a acariciarlo tal como él lo había hecho con ella.

Kate se tomó su tiempo con él, y a pesar de que estaba desesperada por sentirlo completándola, lo llevó al borde del abismo y cuando él le pedía que no se detuviera, Kate se colocó encima de él y lo tomó lentamente, disfrutando la sensación…

Rick la tomó de la cadera y la sostuvo un momento, dándole a entender que el ritmo lo marcaría él. Kate cerró los ojos, intentando dominarse. La sensación era increíble.

Cuando Rick comenzó a moverse, también aprovechó para incorporarse y besar su pecho. Kate se sostuvo de él como pudo, imposibilitada de responder más que con suspiros.

El clímax llegó primero para Kate y Rick se perdió en sus ojos, disfrutando del placer de ella.

Kate sonrió sin fuerzas cuando pudo recuperarse un poco. Sin desconectarse, Rick se sentó y ella acomodó sus piernas a los costados de la cintura de él, Rick no necesitó moverse mucho más antes de alcanzar su propio clímax y sofocó un gemido en la boca de Kate, que lo besaba húmedamente en ese momento.

Se quedaron inmóviles unos instantes y luego de recuperarse, ella se desconectó suavemente y le sonrió.

Él acomodó su cuerpo tras el de ella y besó con ternura su cuello y espalda. Kate quiso decir algo, pero el cansancio ganó la partida, esos días no había descansado demasiado bien…

Rick veló su sueño y finalmente se quedó dormido.


Kate abrió los ojos y sonrió unas horas más tarde. Su nariz estaba pegada a la de él, que dormía sonriente.

Kate quiso tomar una fotografía mental de ese instante. Rick pareció intuir su observación y abrió los ojos.

Ella se sonrojó al verlo y él sonrió.

-Te amo, Kate…- le dijo con voz melosa.

-Yo también, Rick…- le contestó ella y sintió los dedos de él bailando por su abdomen, suavemente… estimulándola…

-¿Qué quieres hacer?

Kate levantó ambas cejas, sonriéndole seductora y apoyó su mano sobre la de él, empujándola hacia abajo, dándole a entender sus intenciones…


Por fin... creo que la tensión era insoportable! Espero que les haya gustado, veremos como sigue (o termina esta historia). Gracias!