Leí los reviews, y pensé y pensé en sí debería o no hacerle un epilogo. Siguen siendo por mucho mi pareja favorita de este juego, aunque hace mucho que no busco nada relacionado, por lo que espero que este fragmento quede adecuado para quien desee leerlo. Muchas gracias a: Valeris505, Naomi, dehn y Dragonazul

Su apoyo ha sido algo genial para mi, los aprecio mucho por ello.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Tiffa estaba atareada con la apertura de su nuevo restaurante, corriendo de un lado a otro haciendo crujir la madera bajo sus pies, limpiaba mesas, acomodaba y reacomodaba sillas sin sentirse conforme mientras un hombre rubio, alto y apuesto, observaba el cabello oscuro de su mujer bailando de un lugar a otro.

-No, no me gusta.

-Está bien así, nuestros invitados están por llegar y tu aún estas decidiendo la posición de los servilleteros, deberías ir a cambiarte, abrimos a las seis y…

-¡Son las cinco y media!

Exclamo una voz animada desde el exterior ante la cual Tiffa dejo lo que hacía y salió de su local. El cabello negro de la chica seguía corto, cayendo a ambos lados adornados por unos sencillos pasadores de flores azules. Iba ataviada con un coqueto vestido del mismo tono, ligeramente más oscuro que el celeste del adorno, la tela se mecía suavemente al tiempo pero la chica no lucia en lo absoluto incomoda.

-Yo sigo sin acostumbrarme a verte así- sonrió la mujer de cabello largo con mucha nostalgia mientras la abrazaba.

-Espera ver a Vinnie, esta que no lo reconoces.

El mencionado hombre de cabello negro bajaba de la pequeña nave voladora y cedía su mano para ayudar a una pequeñita con dos coletas que llevaba un vestido esponjado del mismo color que el de Yuffie. Vincent Valentine vestía un traje gris con camisa rosa y el cabello pulcramente cortado.

-¡Pero que te has hecho! –Exclamo Cloud con su cabello rebelde de siempre, con una media sonrisa hacia la pareja.

-Era necesario… trabajo y esas cosas… además, a ella le daba miedo.

Bajo la vista a la pequeña niña que guardaba un enorme parecido a Yuffie.

-Y no nos la querían ceder hasta comprobar que Vinnie no era peligroso, jeje.

-Tú no has cambiado nada- convino Cloud.

-En efecto, seguimos esperando que crezca pero al parecer nada –comento el joven y la ninja de Wutai le hizo señas para amenazarle.

-Me alegra tenerles aquí.

Yuffie y Vincent, tras haber aclarado sus sentimientos el uno por el otro, habían decidido vivir juntos, aunque la vida de mercenario no era algo que Vincent deseara para la joven. Ella y Tiffa se comunicaban con mucha frecuencia por lo que de pronto cinco o diez años no hacían demasiada diferencia. Las cosas que hace una persona por amor otra resultaban verdaderamente increíbles. Viendo que no podían iniciar una familia, y sabiendo además que el tiempo que estarían juntos seria poco, lo mejor era aprovecharlo.

Se hicieron de un puesto de comercio de especias de una reconstruida Wutai y adquirieron la pequeña nave como vehículo familiar, y su siguiente reto fue el adoptar a un niño. Sobre todo porque a los pequeños Vincent les provocaba un poco de miedo, en realidad, bastante. Yuffie no paraba de reírse ante la contrariedad del joven que no tuvo más remedio que ponerse decente. Y fue entonces que pudieron adoptar a Emma, una pequeña que como su madre adoptiva, sentía un profundo afecto por el pelinegro.

Yuffie de alguna forma evitaba los vestidos, pero cuando eran ocasiones muy importantes aceptaba usarlos y parecía haber nacido con una prenda de estas.

Una familia completa.

Una que amaría a Vincent y se grabarían en su memoria por siempre. Habían entrado en su vida para jamás irse.