Capítulo 19
-¿Que Gina qué?- dijo Martha sin comprender.
-No me hagas repetirlo, ya es lo suficientemente complicado…- dijo Rick tomándose la cabeza, la migraña más grande que había tenido en su vida.
-Pero…- dijo y arrugó la nariz- si ella nunca quiso tener hijos contigo… y… además…- dijo y se calló la boca, sabía que si hablaba de lo que había llegado a sus oídos la semana anterior, complicaría aún más las cosas.
-No tengo idea de qué pasó… pero pasó madre…
-Bueno… de alguna manera tú siempre has querido volver a tener un hijo…
-¿Necesito decirte que no es con ella?
-No… pero bueno… digamos que las cosas con Beckett no se dieron… y por algo habrá sido…- dijo y cuando iba a seguir hablando se interrumpió.
-Madre…
-Espera un momento… ¿se dieron?
-En eso estábamos…- dijo y suspiró.
-¿Quieres decir que tú y Beckett…?- preguntó Martha sonriendo, le encantaba Beckett para él.
-Sí, madre… y nos costó muchísimo llegar hasta este punto…
-Por supuesto… y… ¿qué vas a hacer?
-No tengo idea… o en realidad, tenía una idea… pero Kate… ella… se ha alejado de mí…
-No quiere estar en medio…- razonó Martha.
-Lo que ella no entiende es que yo quiero estar con ella… y eso no impedirá que me haga cargo de mi hijo…
-Ella claramente te adora, Rick… es una prueba de amor muy importante…
-Es una tontería… no podemos… yo no puedo estar alejado de ella… no puedo…
-Bueno, has podido hasta ahora…- reflexionó Martha.
-Porque solo fantaseaba con cómo sería… pero ahora lo sé… y no me refiero al sexo… estar con ella es todo a lo que podría aspirar como hombre… ella es la mujer de mi vida…
-Entonces lucha por ella… no contra ella…- dijo Martha y sonrió, de alguna manera, a pesar de las dificultades, feliz de escucharlo así de comprometido.
Rick sonrió a medias, se sentía bien hablar con su madre y de alguna manera comprendió la actitud de Kate, aunque todavía estaba enojado con la situación y un poco con ella…
Al otro día, Rick fue a trabajar y trató de mantenerse lo más alejado posible de Kate. Le daba la impresión de que ambos sufrían más si él se acercaba…
Kate estuvo todo el tiempo intentando cruzar miradas con él, pero falló miserablemente…
Se sentía sola, incomprendida y lo extrañaba, como loca…
Entonces decidió ir a hablar con Lanie, necesitaba de su consejo, aún cuando probablemente, Lanie la reprendiera y no la comprendiera del todo…
-Te escucho…- dijo Lanie sentada del otro lado de una de las mesas que usaban para los cadáveres, aunque por supuesto, estaba vacía…
-Desde hace un tiempo… Castle y yo decidimos estar juntos…- dijo Kate y Lanie sonrió, obviamente se había dado cuenta pero veía a Kate tan bien que no había querido preguntarle, por temor a que quisiera guardárselo para ella.
-Entiendo… y me alegra… pero algo me dice que no por mucho tiempo…
-Es que… te juro que todo era increíble… yo estoy… muy enamorada de él…
-¿Qué te hizo?
-No me hizo… quiero decir… en la mejor parte de nuestra relación… apareció Gina…
-La ex esposa…
-Sí… y… parece que ella y Castle tuvieron un encuentro hace un par de meses, según él estaba borracho…
-Y te lo echó en cara… perra…- dijo Lanie achicando los ojos.
-Si me lo echó en cara, no tengo nada que decir, aunque no me guste, él y yo todavía no estábamos juntos…
-¿Entonces?
-Quedó embarazada…
-¿Qué?- dijo Lanie y abrió los ojos con terror.
-Así… como lo oyes… y obviamente me está presionando para que me aleje…
-Pero tú no le harás caso, ¿verdad?
-Lanie…
-¿Verdad, amiga?- insistió Lanie.
-Yo no puedo construír una relación en base a dejar a un niño sin su familia…
-¡Estamos en el siglo XXI! ¡Por Dios santo!
-Lo sé… lo sé… pero Gina insiste en que sigue enamorada de él y yo no sé si podré soportar que él me diga en unos meses que se irá con ella y no haya vuelta atrás en mis sentimientos…
-Claro… porque ahora sí hay vuelta atrás…
-Cuanto más tiempo pase, peor será…
-¿Estás sufriendo? ¿Crees que podrías sufrir más?
-Honestamente… no…- dijo Kate.
-Entonces… ¿qué estás esperando? Agárralo fuerte y no lo sueltes… hace siglos que están esperando que esto suceda…
-No me entenderás… ¿verdad, Lanie?
-No es eso, amiga…- dijo Lanie y tomó su mano- tú viniste a buscarme por un consejo… mi consejo es este… no debes dejarlo escapar… sobre todo si él es tu felicidad… ¿y él qué dice?
-Piensa muy parecido a ti…
-¿Entonces?
-No quiero sufrir Lanie…
-Sufrirás igual… pero al menos lo habrás intentado… escucha… el hecho de que no te guste mi consejo, no significa que no sea acertado…- dijo y alzó una ceja.
Kate suspiró y la miró con tristeza, se levantó, se inclinó y besó su mejilla.
-Bien… al menos pude descargarme…
-Lucha por él, Kate… te arrepentirás si no lo haces…- dijo Lanie antes de que ella se fuera…
Cuando Kate llegó a su escritorio lo miró de lejos. Parecía ausente, por supuesto estaba un poco mejor que los días anteriores.
Se acercó a él, necesitaba desesperadamente alguna clase de contacto.
-Hey…- le dijo y él la miró algo distraído.
-Dime…
-¿Podemos hablar?
-Te escucho…
-No aquí…- dijo ella con resolución, esperaba que por lo menos él la invitara a almorzar y así poder compartir un momento a solas.
-¿Dónde quieres ir?
-No lo sé… solo quiero conversar contigo… tranquilos…- dijo esquivando su mirada.
-¿Quieres ir a tu casa?- dijo él y Kate sintió que su corazón se salía de su pecho.
No le contestó, le hizo señas de que la siguiera y sin hablar se subieron al auto.
Cuando llegaron a la casa de Kate, ella lo hizo sentar y preparó dos sándwiches para que almorzaran.
-Bien… dime…- dijo él tratando de focalizarse en la comida y en lo que ella quería decirle y no en las ganas de abrazarla y no soltarla más que tenía…
-Quería… quería saber cómo estás y decirte que esto me está costando mucho, Rick… realmente… te extraño muchísimo…- dijo sin mirarlo y él sintió que tenía un nudo en la garganta.
-Kate…
-Sin embargo siento que hice lo correcto…- siguió ella.
-No…- jadeó él.
Y quería que lo supieras, quería que supieras que para mí esto no es fácil y que cada vez que cierro los ojos me acuerdo de ti, de tus caricias, y es una pesadilla…- dijo y comenzó a llorar.
-No, no, no… no puedo…- dijo y se levantó.
-Rick…- le dijo y se puso de pie, no podía dejar que se fuera- escucha… lo siento… me siento una tonta, no sé qué decirte, me estoy volviendo loca…
-¿Tú eres quien se está volviendo loca?- dijo él, de pie junto a ella, mirándola con algo de rabia.
-Lo siento… lo siento…- dijo ella y pestañeó con nerviosismo.
Rick quiso decir algo más, pero su cuerpo actuó más rápido que su mente y cuando quiso acordar había tomado a Kate en sus brazos y la besaba profundamente, casi con violencia…
Ella se quejó un poco, intentando hacer uso de lo que le quedaba de fuerzas para resistirse y Rick la levantó en brazos, sentándola sobre la mesa del desayunador…
El amor y el deseo ganaron... por ahora... gracias por seguirla!
