Capítulo 22

Kate sonrió mientras levantaba la vista del informe policial que leía, Rick estaba exultante y ella se sentía más feliz que nunca. No porque las cosas estuviesen bien, sino porque se había dado cuenta de que no podía luchar contra el amor que ambos tenían… por suerte…

A lo lejos, Rick le guiñó el ojo y la hizo sonrojar. Kate miró el reloj, la hora de almuerzo… pero aún faltaba una eternidad…

Casi cuando estaba por levantarse con alguna excusa para estar cerca de él, escuchó el sonido de su celular.

-¿Martha?- dijo con algo de sorpresa. A pesar de la buena relación, su suegra no era de las que la llamaban todo el tiempo…

-Katherine…- dijo la mujer.

-¿Estás bien?

-Sí… pero… tengo que hablar contigo… ¿estás ocupada? ¿Rick está ahí contigo?

-Está aquí, sí… pero no cerca… ¿necesitas hablar con él?

-No, no… necesito hablar contigo… sin que él lo sepa…

-Bien… dime…

-Estoy abajo… ¿puedes venir un momento?

-Martha, me estoy asustando…

-Te lo explicaré… ¿puedes venir?

-De acuerdo espérame…

Kate se encontró con Rick por el corredor que la miró preguntándole si la acompañaba y ella se negó.

-Extráñame…- le dijo y alzó la ceja- nos vemos en la hora de almuerzo…

Rick sintió un calor en la zona baja de su abdomen y deseó poder actuar en consecuencia, pero no pudo y la vio entrar al ascensor…


Cuando llegó abajo, Martha la esperaba.

-Vamos al café de la esquina… tengo miedo de que Rick nos vea…- dijo Kate.

-Bien…

Se sentaron y Kate la vio algo incómoda a Martha.

-¿Estás bien? ¿Puedo ayudarte en algo?

-En realidad, sí… pero primero quiero decirte que me hace muy feliz que tú y Rick, finalmente…

-Me alegra…- dijo Kate sonriente, se sentía algo incómoda.

-Y también me pone triste que las cosas se hayan complicado…

-Sí…- Kate sintió algo de melancolía.

-Pero cuando Rick me contó la historia, hubo algo que me hizo ruido y entonces me puse a averiguar…

-¿Hablaste con Rick?

-Precisamente… no he querido hacerlo… tengo miedo de albergar falsas expectativas…

-¿A qué te refieres?

-Tú sabes que yo conozco a Gina del círculo de amistades del club…

-No, no lo sabía…

-Querida, yo soy la culpable de ese matrimonio… yo los presenté y te digo que estoy arrepentida…

-Por favor Martha…- dijo Kate y sacudió la cabeza.

-El hecho es que cada tanto, mis amigas, que saben que ella y Rick están divorciados, me cuentan cosas… y me contaron que… hace un tiempo, ella tuvo un fogoso romance con un político… un senador… Markus Johnson...

-Y tú crees que ese niño…

-Podría ser…

-Bueno, pero ella y Rick tuvieron un encuentro hace un tiempo…

-Sí, por supuesto… eso lo sabía… por eso es que no le dije nada a él… no quiero alentar sus esperanzas…

-¿Entonces?

-Hablo contigo porque necesito que me ayudes… tengo que averiguar la verdad… ella está obsesionada con Rick… y su dinero, por supuesto… y seguramente, aunque ese niño no fuera de él, ella trataría de endilgárselo…

-Sobre todo desde que se enteró que él estaba conmigo…

-Decidí ir a hablar con el senador…

-¿Tú?

-Bueno… hablar con Gina no creo que sea de mucha ayuda…

-Quizás si la enfrentamos con la realidad, no tenga más remedio que confesar…

-¿Y si hacemos una reunión familiar?

-¿A qué te refieres?

-Bueno… podemos organizar una reunión familiar en el club, llevarla engañada… creyendo que es para convencer a Rick… y por casualidad podría estar ahí el senador… y entonces…

-El tema es cómo hacer que el senador vaya…

-¿Y si organizamos un evento de caridad?

-¿En el club?

-Sería perfecto… pero necesito de tus contactos para que él se vea obligado a participar…

-Haré lo posible…- dijo Kate y Martha tomó su mano.

-Gracias por estar siempre, tanto para mi hijo como para mí…

-Martha… yo… amo a tu hijo y haría lo que fuera por ustedes…- dijo Kate y apretó la mano de Martha con cariño.


Un rato más tarde y luego de arreglar la fecha y que Martha pusiera a trabajar sus contactos en la organización del evento, Kate volvió a trabajar y Rick se acercó a ella.

-¿Me perdí de algo?- dijo Kate fingiendo estar distraída.

-No… ¿dónde te has metido?- le preguntó él.

-No importa… tenía un asunto pendiente y tenía que solucionarlo…

-¿Debería ponerme celoso?

-Créeme… no tendrías motivos… estoy demasiado enamorada de ti…- le dijo ella y él sonrió.

-¿Qué tal si salimos a almorzar?- le dijo alzando las cejas, seductor.

-Mmm… ¿ya tienes hambre?- le dijo dubitativa.

-En realidad sí, pero no de la clase que tú crees…- dijo y le guiñó el ojo.

-Hey, Ryan…- dijo en voz alta- si sucede algo me llamas al móvil… me voy a almorzar…

-Bien…- dijo Ryan y se miró con Espo, que sacudió la cabeza, al menos ellos estaban mejor…

Cuando subieron al auto, Kate lo miró y lo vio inquieto.

-¿Qué quieres comer?

-A ti…- le dijo y ella arrancó el auto.

-Hablo en serio… tenemos que comer algo…

-Cocinaré algo en tu casa, luego…- dijo y alzó ambas cejas.

Kate lanzó una carcajada y se apuró a llegar, tenía algo de hambre, pero todavía más ganas de sentirlo parte suya, otra vez…

Rick pensó que no llegarían a la casa de Kate, ya que ella comenzó a besarlo en el ascensor y era tanta la necesidad que tenían y la adrenalina del apuro que se encontró desabotonando su camisa antes de entrar.

-Castle…- jadeó ella mientras con dedos torpes ponía la llave en la cerradura.

-No aguanto más… Kate… por favor… apúrate- dijo él y ella pudo abrir la puerta y lo tomó del cuello para empujarlo adentro.

Cayeron en el sillón, mientras se quitaban la ropa, Rick la sintió distinta, casi liberada y se preguntó qué había cambiado. Pero no tuvo demasiado tiempo para pensar, ella lo distrajo inmediatamente.

Luego de un intenso juego previo, ella se sentó sobre él mirándolo a los ojos e hicieron el amor, tomándose su tiempo…

Kate se sentía confiada, feliz, plena con él y de alguna forma agradecía a Martha que la hubiera participado de sus sospechas… esa era la clase de pista que ella necesitaba para sentir que hacía lo correcto…

Rick no sólo se enfocó en sentirla, sino en hacerla disfrutar. La notó entregada y rogó que todo eso no fuera un espejismo y que las inseguridades volvieran…

-Te amo tanto…- le dijo él al oído mientras intentaba calmar su respiración luego del clímax.

-Yo también…- le contestó ella en el mismo estado.

-¿Me dirás a donde fuiste hoy?

-¿Confías en mi?- le preguntó ella mordiéndose el labio.

-Como en nadie…- dijo él y la besó con ternura.

-Todo está bien, amor… lo más importante es que tú y yo estamos juntos…- le dijo ella y él la miró sonriente.

-Tienes razón…- le dijo satisfecho…


¿Qué les pareció? Honestamente las cosas no iban a resultar así cuando lo pensé, pero me pareció una buena variante de mi idea... espero que les siga gustando! Gracias por leer!