El cielo se tornó oscuro y el gran Dios Dragón cumplió el deseo pero todo a su manera... al parecer tenía planeado divertirse un poco con quien lo invocó, no por nada estaban disturbando su eterno sueño.

"¡No! ¿Por qué? Maldito chiquillo otra vez lo conseguiste, ¡echaste a perder años de esfuerzo!" Pilaf desesperado se abalanzó en contra de un Goku de 10 años.

"¿Que le hicieron al señor Goku?" Ubb no comprendía nada, su maestro fue reducido a un niño ante sus ojos.

"Huyamos Gran Pilaf." Maii ya corría desesperada junto con Shuu en dirección opuesta a la de Ubb y Goku.

"Esta me la pagarán muy caro cuando nos volvamos a ver." Pilaf abordó la nave desencapsulada y junto con sus secuaces abandonaron el templo al igual que como cuando llegaron.

"¿Señor Goku se encuentra bien?" Ubb no sabía que hacer ni mucho menos que decir.

"¿Quién eres tu? ¿Y qué hacían Pilaf y sus amigos por aquí? ¿En dónde estamos?" Preguntó un desorientado Goku, mirando a un templo que no estaba seguro si recordaba o no.

"Señor Goku, ¿es usted verdad? Soy Ubb, ¿no me recuerda?" Preocupado Ubb se agachó para estar al mismo nivel visual que su maestro, para observarlo bien.

"Pues sí, mi nombre es Goku, Son Goku... pero hace un rato estaba viajando para recuperar la esfera que me dio mi abuelito, ¿Por qué aparecimos aquí?"

----

En otro lado del mundo una excéntrica familia se preparaba para desayunar como todos los días hasta que un grito proveniente de la cocina se escuchó por toda la casa.

"¡Ahhhhh!"

"¿Que rayos es lo que esta pasando aquí? Bra, ¿por qué tantos gritos?"

"Papá mi mamá... mira."

"Hmp."

"¿Qué está pasando? ¿Quiénes son ustedes? ¿QUÉ LE HICIERON A MI CASA?" Gritó una furiosa nena de cabellos azules, largo por los hombros y muy segura de sí misma.

"¿Quién demonios eres tú mocosa y que hiciste con mi mujer?" Zarandeando a la pequeña niña que miraba furiosa a su "atacante".

"Pues déjame decirte algo ogro, yo soy Bulma, Bulma Briefs, heredera de la Corporación Cápsula, y te exijo que me digas que demonios le hiciste a mi casa, donde están mis padres y quien diablos eres, ¡AHORA!" Dijo soltándose con fuerza del potente agarre.

Vegeta quedó paralizado por un momento, miraba a su hija desorientado, no sabía que hacer, no sabía como reaccionar... "mejor que no tengas nada que ver con esto Kakarotto, ¡o voy a destruir tu maldito trasero a patadas!"

----

Lejos de allí en una isla lejana...

"¿En donde estoy y quien eres tu?"

"¿De donde saliste tu? ¿Dónde esta mi papá? ¡¡¡¡¡¡Mamá!!!!!!"

"¿Qué pasa, que son estos gritos? Dieciocho bastante molesta no sabía el porque de los gritos de su hija y bajó a la planta baja de su casa, cual fue la enorme sorpresa al encontrarse un muchachito calvo con una mirada bastante astuta.

"Dios santo Krillin se encogió." El Maestro Roshi observaba a su joven discípulo que no sabia nada de nada.

"¿Maestro quienes son estas personas?"

"Que Krillin ¿QUÉ? ¿Qué diablos quiere decir viejo? ¡Explíquese!" Dijo Dieciocho con los ojos llenos de ira.

"Ay maestro, ¿cómo le hizo para traer a dos niñas tan bonitas a vivir con usted?" Observó un calvito Krillin con los ojos agrandados de la alegría.

"Mamá, ¿qué está sucediendo?" Inquirió asustada Marron, mirando al que ahora era su padre, un niño con casi la mitad de su edad, y casi la mitad de su tamaño.

"No lo sé, pero voy a destripar al responsable de esta estupidez." Gritó furiosa la rubia agarrando a Krillin del cuello, y emprendiendo vuelo a Kami sabe donde.

----

"¡Ah! ¡Es tan bueno volver a entrenar Puar! Hacía años que no veníamos al desierto a practicar un poco." Le dijo Yamcha a su amigo en un tono de alegre melancolía.

Habían pasado muchos años, cierto, pero sirvió para despejarse, para olvidar un poco todos esos años de soledad, de vanas compañías que no hacían nada más que renovar una vieja herida. Por primera vez en años, Yamcha volvió a sentirse joven, sentirse capaz de luchar y de disfrutar plenamente la compañía de su inseparable amigo Puar.

"Es como volver a los viejos tiempos, ¿verdad Yamcha?" Lo miró sonriendo, contento de verlo feliz de nuevo.

"Sí, hacía mucho que no me sentía así." Comenzó a estirar sus piernas, sentado en el piso, descansando después de unas horas de entrenamiento.

Todo parecía normal, hasta que una luz lo envolvió, Puar gritó asustado, trató de tomar a Yamcha de la mano, pero cuando la agarró, notó que su mano ya no era del mismo tamaño, cuando la luz cesó, miró a su amigo, notó que sus cabellos ya no estaban atados, notó que su cuerpo estaba más firme, que su mirada era alegre de nuevo. Lo volvió a mirar, parpadeando por no poder creer lo que acababa de ocurrir. Su amigo había vuelto a ser el niño que el conoció.

"Que extraño Puar, siento como si hubiera recuperado una energía que nunca perdí, ¿en donde estamos?" Preguntó medio aturdido Yamcha.

"Yam... Yam... ch... ¡YAMCHA!" Dijo entre sollozos su fiel amigo, flotando rápidamente para abrazarlo.

"¡Hey! ¿Qué pasa? ¡Como si fueran años que no nos hubiésemos visto!" Dijo tiernamente, devolviendo el extraño y efusivo abrazo.

"¡Ay! Yam... es difícil de explicar, no sé como pasó... pero realmente hace años que no nos vemos..." Siguió sollozando mientras le respondía a su amigo.

"¿Puar? ¿Soy yo o estás canoso?" Dijo acariciando la espalda de su amigo.

"Hay tanto que parece que voy a tener que contarte... Vamos Yam, tenemos que buscar la solución a esto." Observó separándose de su compañero un poco, aún mirándolo incrédulo.

"No sé a que te refieres, pero si tu lo dices, emprendamos viaje." Y tomó una de sus cápsulas para sacar su vehículo y emprender un nuevo viaje, hacia también Kami sabe donde.

----

"Es increíble la soledad que hay en esta casa, tan grande y tan vacía; entre Goku que se fue a entrenar con ese muchacho y viene tan poco, entre Gohan que ahora vive con Videl y ya formó su familia, y Goten que bueno... siempre sale de noche con Trunks y se despierta tan tarde cuando llega, si es que llega." La pelinegra se puso a pensar en actual vida mientras tendía la ropa de su familia, añorando los ruidos que hacían sus hijos al llegar, y a su marido pidiéndole más comida. Todo estaba calmo, y tal vez un poco melancólico. En cualquier momento llegaba su hijo mayor, junto a su nuera y su nieta a visitarla, habían quedado en desayunar todos juntos, así que en cualquier momento comenzaría a preparar un suculento desayuno para su familia.

Siguió tendiendo la ropa, mientras comenzaba a cantar una canción para distraerse un poco, cuando observó al auto clásico de su hijo y su familia estacionarse frente a su casa. Alegremente, llevó el canasto vacío a la puerta para recibir a sus invitados.

"¡Hola mamá! ¿Cómo has estado?" Le preguntó su alto hijo que se acercaba para darle un cariñoso abrazo.

"Bien hijo, un poco cansada de tanto ajetreo, pero bien por suerte. Ay Pan, mírate, ¡estás tan grande!" Sonrió agachándose para darle un beso en la frente a su querida nieta.

"Jaja, gracias abuelita." Respondió un poco sonrojada la niña, rascándose detrás de la oreja, en un gesto muy parecido al de su abuelo.

"Pasen, adelante... enseguida preparo la mesa para que desayunemos." Los invitó una contenta Milk a pasar, mientras se colocaba su delantal para comenzar a alistar todo para el desayuno.

"Y cuéntame Gohan, ¿cómo van las cosas en la universidad? ¿Muchos alumnos nuevos?" comenzó a charlar la morena mientras preparaba la mesa y sus invitados tomaban asiento.

"Pues no tantos, este semestre fue bastante tranquilo por suerte, y dime, ¿cómo ha estado Goten?"

"Hmp... pues estudiando mucho, pero se está volviendo demasiado rebelde, sabes. Sale demasiado con su amigo Trunks, y no llega todas las noches a dormir, y cuando llega, Dios, no hay quien lo saque de la cama. Lo único que no me puedo quejar es que tiene muy buenas calificaciones y en su pasantía en la Corporación Cápsula le está yendo bastante bien. Supongo que tampoco puedo obligarlo a mucho, tiene muchas responsabilidades sobre sus hombros." Dio un ligero suspiro y continuó sirviendo el té que acababa de preparar.

Videl se levantó a ayudarla con las cosas que quedaban por poner en la mesa, y la notó un poco melancólica, un poco cansada también. "¿Se encuentra bien Milk?" Preguntó preocupada su nuera.

"Ssí, es solo que estoy un poco cansada, demasiado esfuerzo para un solo día, jaja, tu sabes, no es como si fuera una niña ya..." Mientras ella terminaba de poner la panera sobre la mesa, Pan comenzó a temblar ligeramente, con los ojos ampliamente abiertos, y hasta incluso un poco asustada. Al notar esto, Gohan y Videl miraron en la dirección que apuntaba los ojos de la niña, y notaron como Milk era envuelta en un aura entre dorada y blanca, Gohan corrió para sostenerla, preocupado por el repentino resplandor, y cuando tomó su mano, ésta encogió notablemente.

Ninguno podía ver lo que pasaba aún, Videl seguía abrazando a Pan, mientras Gohan se mantenía sosteniendo a su madre, el resplandor poco a poco iba desvaneciéndose e iba permitiendo a los anonadados espectadores observar los resultados del capricho de un maligno Dios Dragón.

"¿Qué pasa aquí? ¡AAAAH!" Gritó una asustada niña de no más de 12 años, soltándose del agarre de su hijo.

"¿Mm... mamá?" Tartamudeó Gohan, los tres tenían los ojos plenamente abiertos.

"¿Quién eres tu? ¿DÓNDE ESTOY?" Comenzó a correr la pequeña niña alrededor de la amplia cocina.

"Mm... mamá... ehm... soy Gohan, ¿no me recuerdas?" Dijo tratando de agarrarla, antes que se fuera corriendo a quien sabe donde.

"No sé quien eres, no sé donde estoy, y no sé que estoy haciendo aquí. Llévame a mi casa, ¡quiero ver a mi papá YA!" Dijo poniéndose en guardia, lista para atacar al alto desconocido, y a sus dos amigas junto a él.

"Mm... ¿Milk?" Preguntó una insegura Videl.

"¡AAAAAAH! ¡Ya BASTA! ¿Cómo es que sabes mi nombre?" Ya estaba lista para atacar, cuando Pan se puso de pie y trató de calmarla.

"Mira, no sé como pasó esto, pero si tu eres Milk, tenemos que averiguar porque no recuerdas nada, y quien te hizo pequeña de nuevo, sólo te pido que tengas paciencia, y que nos acompañes a averiguar que está pasando, por favor, tienes que confiar en nosotros."

Milk los miró desconfiada uno a uno, luego suspiró y estuvo de acuerdo. "Aysh, está bien, vamos a ver que está pasando, pero si no tengo respuestas, ¡les voy a patear el trasero uno por uno! ¿Entendido?"

Los cuatro salieron por la puerta, Gohan llamó a la nube voladora e hizo que Milk se subiera en ella, y emprendieron vuelo a buscar la respuesta a este pequeño gran y aturdidor inconveniente.

Los problemas recién comenzaban para nuestros amigos, aunque no tenían idea que era realmente lo que se venia... Dieciocho volaba a todo velocidad al lugar que según ella tenía todas las respuestas al problema "Maldición que rayos es lo que esta pasando, porque ahora y que tiene que ver Krillin en todo esto."

"¡Hey tú! ¡A donde me llevas!" Krillin intentaba liberarse del agarre de la rubia, pero inútilmente lograba moverse.

En otro lugar del mundo…

"¿Y ahora que vamos a hacer papá?" Bra no sabia si reír o llorar con la situación, su madre era mucho más pequeña que ella y conociendo a su padre, pronto su paciencia explotaría. "Creo que ya se lo que esta pasando, ¡el inútil de Kakarotto tuvo que hacer algo estúpido!" Vegeta intento buscar el ki de Goku pero no lo encontró.- "Que diablos, si su ki no esta significa que... ¡no esto es imposible!"

"¡Bra! Cuando Trunks regrese cuéntale lo que sucedió"

"¿Pero papá a donde vas?"

"¡Oye tú suéltame nadie toca a la gran Bulma Briefs!"

"¡Callaté mocosa!"

La pequeña Bulma tenía ganas de llorar, no comprendía nada de lo que estaba pasando, "donde estarán mis papis". El príncipe desesperado tomo a la niña por la cintura y se elevó por los aires a gran velocidad en dirección al lugar que contestaría todas sus dudas.

En el templo sagrado Ubb intentaba contestar las dudas de un Goku niño

"Entonces yo soy tu maestro. Pero eso es imposible todavía no logro derrotar a la patrulla roja."

"Señor Goku ya encontraremos algo que pueda ayudarlo a volver a su estado normal" A Ubb le quedan pocos argumentos... Cuando un ki a lo lejos se acercaba a gran velocidad hacia el templo.

"Gohan que bueno que llegaste." Ubb corrió a explicarle a Gohan lo ocurrido cuando un grito se escuchó a lo lejos.

"Goku, ¡¡¡mi querido Goku esta aquí!!!" Milk no paraba de chillar

"Quien eres tu?"

"No me recuerdas Goku..." un tanto apenada Milk retrocedió del furtivo abrazo

"Soy la hija de Ox Satan, Milk."

"Ahora lo recuerdo fuimos juntos a pedirle el basho sen al Maestro Roshi."

"Si Goku ahora tienes que ayudarme estas personas raras no me quieren decir en donde esta mi padre."

"¡¡Que!!. Goku se puse enfrente de Milk y dijo: "¿Quienes son ustedes y que es lo que quieren?

"Cálmese señor Goku." El recién llegado Dende se disponía a calmar el ambiente y explicar la gravedad del problema, pero estaba lejos de conseguirlo cuando...

"¡¡Kakarotto donde diablos te escondes!! ¡Sal de ahí donde pueda verte insecto!" Un furioso Vegeta con una pequeña Bulma en brazos hacía acto de presencia en el templo.

"¡¡Goku ayúdame este sujeto quiere matarme!!" Bulma gritaba y pataleaba queriendo llamar la atención de su amigo.

"¡Bulma! ¿Qué le hiciste a Bulma? ¡Ustedes trabajan para la patrulla roja! ¡¡Ahora los derrotaré!!" Goku se abalanzó en contra de Vegeta, pero este solo lo pesco del brazo sin ninguna dificultad. "¿Qué fue lo que te pasó Kakarotto? ¿Acaso esta es una maldita broma de mal gusto?" así mismo vegeta pesco a Goku del brazo y lo lanzó hacía Gohan.

Todas las miradas de los presentes fueron dirigidas hacia Dende y Mr. Popo.

Dieciocho llegó al templo y miró hacia la multitud, se dirigió hacia ella y comentó el raro suceso ocurrido en kame-house y esperó atenta a alguna explicación de Dende, al igual que todos.

Una nave llego al templo con un chiquillo moreno y su inseparable amigo felino

"¿Que es este lugar puar? Es gigantesco, ¿para que me trajiste aquí?" Yamcha hacía demasiadas preguntas para un pre-adolescente

"Espera Yamcha luego te digo, ¡muchachos!"

Todos se voltearon a un Puar y un extraño niño.

"Miren, antes que nada se van a tener que calmar, o no respondo de mis actos." Sentenció Piccolo, que aparecía de brazos cruzados tras Dende, con su capa ondeando por la suave brisa del verano.

"¡Aaaah! ¡Un monstruo verde! ¡Esto no puede estar pasándome!" Siguió gritando la pequeña Bulma olvidándose del agarre de su olvidado esposo. Mientras los demás tomaban posición de batalla.

Vegeta y Piccolo se miraron, ya incapaces de controlar su paciencia, con una gran gota en la cabeza.

"Bueno mocosos. ¡SE ACABÓ! Se van a quedar todos quietos o vamos a patearles el trasero uno a uno." Gritó Piccolo, ya cansado de tanto alboroto, y afortunadamente funcionó. Uno a uno los niños fueron relajándose y comenzaron a escuchar atentamente lo que los adultos a su alrededor decían.

"Bueno, es momento para explicarles lo que acaba de suceder." Dijo un poco melancólico Dende.

"Yo me encargaré de eso." Dijo una voz que parecía hacer eco en la mente de cada uno, todos miraron a su alrededor, buscando al portador de la nueva voz y no podían identificarlo, y sobre todo los niños, que estaban entre algo asustados y sorprendidos.

"Bueno, al parecer voy a tener que comenzar desde el principio. Mi nombre es Kaio-Sama del Norte, soy dios del otro mundo y soy quien se encarga de mantener orden en la galaxia del norte, y eso incluye la Tierra. Les estoy hablando por medio de la telepatía, porque lo que tengo para explicarles va a ser bastante complicado." Dijo Kaio-Sama frotándose la cabeza porque Gregory acababa de caerse sobre él.

"¿Telepatía? ¿Y eso que es?" Preguntó Goku sorprendido.

El resto de los presentes cayó de espaldas por un momento.

"¡GOKU! Te estoy hablando a través de la mente." Y soltó un fuerte suspiro. "Mira, hace unos momentos tu eras un adulto de mas de cuarenta años, tenías una familia, una esposa, hijos. Ahora eres un niño, pero no recuerdas nada desde tu edad actual hasta la edad que tenías antes que todo esto sucediera."

"¿Una esposa? ¿Hijos? ¡Ja! Como si Goku supiera diferenciar lo que es un hombre o una mujer, jaja, ¡que buen chiste!" Dijo divertidamente Krillin, agarrándose la panza para contener su risa.

Dieciocho lo miró con furia y le pegó en la cabeza para que se calle.

"Bueno, como explicaba, lo mismo que te pasó a ti Goku, le ocurrió a los niños que tienes a tu alrededor. Milk es tu esposa, Krillin es tu mejor amigo y está casado con la mujer rubia que lo sostiene, Yamcha es un gran amigo tuyo y vive sólo con Puar, el gatito que lo acompaña. Bulma es tu mejor amiga y está casada con el hombre que la tiene agarrada. Todos ustedes fueron reducidos a niños por el capricho de un Dragón mágico, y ahora tendremos que encontrar la solución a este problema."

"¿Y si nos quedamos así? ¡No me quiero imaginar mi vida al lado de un ogro como este!" Dijo entre sollozos una niña de pelo azul.

"Mira mocosa, ¡cuando vuelvas a la normalidad no vas a decir lo mismo! ¡Y ahora te callas! ¿Entendido?" Dijo agarrándola más fuerte para que no se escape.

"Maldito viejo gruñón." Masculló ella entre dientes.

"Bueno, ¡BASTA TODOS!" Gritó un colérico Piccolo alzando su mano sin medir consecuencias, haciendo que todos se vuelvan a callar como antes.

"Como decía, todos tienen una vida hecha, y porque Pilaf pidió mal un deseo ahora todos tienen solucionar ese problema."

"Por lo menos dime que soy rico y famoso." Preguntó Yamcha tímidamente a su amigo Puar.

"Ay, Yam, si lo eres."

"Bueno, ya dejen de interrumpir. Tienen que solucionar este problema porque el Dragón que cumplió ese deseo es uno maligno. Si no lo solucionan hay consecuencias, y sus vidas podrían hasta incluso desaparecer."

"¿Qué QUE?" Gritaron todos al unísono.

"Sí, ese dragón fue creado por mí cuando mi corazón estaba lleno de pura maldad, cada vez que ese dragón cumple un deseo, cualquier deseo que sea porque este dragón no tiene límites, hay consecuencias, y suelen ser bastante nefastas." Interrumpió Piccolo, aún de brazos cruzados.

"¿Qué tipo de consecuencias?" Preguntó asustada Milk.

"Bueno, empezando por que la tierra va a explotar en un año si no reúnen esas esferas y desean lo contrario, hay otras cosas que hay que aclarar también."

"¿Qué la Tierra QUE?" Dijeron nuevamente todos al unísono.

"Lo que escucharon mocosos, y ahora dinos gordo, ¿donde están las esferas ahora?" Preguntó un impaciente Vegeta.

"Alrededor de todo el universo." Contestó Piccolo.

Todos se quedaron con la boca abierta.