Capítulo 2
No confíes en todo lo que te hace sonreír.
Habían pasado tres días desde que Kamui reapareció en la vida de Kagura. Todos los días Kagura se levantaba temprano para encontrarse con su hermano en el parque del centro de Kabuki.- ¡Nos vemos después! – Exclamo Kagura trayendo su pararayos en el hombro.
Shinpachi y Gintoki la saludaron desde la puerta.- Gin-san, ¿esto realmente es bueno? Yo no confió en Kamui-san.-
-Shinpachi, debes tener a tus amigos cerca, y a tus enemigos más cerca.- Dijo serio.- Descubramos primero que es lo que busca haciendo este papel de "hermano mayor", después actuaremos.-
…..
Kagura paseaba por el centro de Kabuki en los hombros de Kamui. Todas las chicas del distrito observaban lo bella que era esa cara nueva, pero dejaban de mirarlo inmediatamente cuando notaban a la bestia que las miraba fijamente que el joven llevaba en sus hombros. Kagura había descubierto que tenía un complejo de hermano mayor, después de tanto tiempo que no estuvieron juntos ella quería disfrutar de este tiempo que la vida le estaba dando. El ahora existía solo para ella, y no quería que ninguna perra se lo arrebatara.
Takasugi, como no estaba del todo seguro en este plan tan absurdo, siguió a Kamui. Se sorprendió y comenzó a desconfiar cuando noto que Kamui le conto en secreto a Kagura que pertenecía al Kiheitai, que se había aliado a Takasugi Shinsuke. - ¿En qué demonios estás pensando Kamui? – Pregunto Takasugi mientras los observaba a lo lejos.-
-Puedo confiar en que no dirás nada ¿verdad? – Pregunto Kamui.
-…Si.- Dijo algo dudosa, ¿estaba bien que guardara ese secreto? Quería contárselo cuanto antes a Gin-chan, pero… ¿Si su hermano no tenía ningún fin con malas intenciones? No, no. Hablamos del Kiheitai y Takasugi, nada bueno puede salir de allí. Pero… ¡Pero! Ese era el problema, Kagura siempre encontraba algún "pero".
Mientras Kamui caminaba con Kagura en hombros, se toparon con Okita Sougo, a quien le tocaba vigilar la ciudad por esa semana.- Kamui, guardare el secreto con un favor.-
-¿Cuál? –
-Mata a ese sujeto.- Le señalo a Sougo.
-Como tú digas.- Comento sonriente.-
-Oigan, puedo escucharlos.- Comento Sougo parándose frente a ellos.
-Ohh, tienes agallas para hacerle frente a dos Yatos, mocoso.- Dijo Kagura con tono burlón.-
-¿Dos Yato? – Se sorprendió.- No me digas que él es…- Señalo a Kamui.
-Sí, es mi hermano mayor, Kamui.- Dijo alegre.
-Soy Kamui, un gusto.- Dijo Kamui sonriente.
-Yo Okita Sougo, igualmente.- Dijo sin importancia, pero Kamui abrió sus ojos al escuchar su nombre.
-¿Okita Sougo? – Se preguntó, recordó las palabras de Nobume.- Con que él es "el chico del shinsengumi" – Pensó, y mientras lo hacia Kagura bajo de sus hombres, y ella y Sougo discutían como siempre.
-¿Qué estás diciendo? ¡Mi hermano es mucho mejor! ¡Pertenecía al Harusa- Kamui tapo su boca rápidamente.-
-Kagura no hables de mas.- Le murmuro al oído.- Si se enteran de que estuve en el Harusame me arrestaran ¿entiendes? –
-Ahh… Entiendo, entiendo.- Dijo seria.- Bien sádico, nosotros nos vamos. Tenemos cosas que hacer, no como tu estúpido perro del gobierno.- Se le burlo mientras se marchaban.
Sougo extrañamente no le contesto nada y siguió caminando.- ¿Y? ¿Descubriste algo? – Pregunto Gintoki.
-Tenías razón jefe. Pude escucharlo que claramente le dijo a la china que ahora es miembro del Kiheitai, se alió con Takasugi Shinsuke.-
-¿Con Takasugi? – Se sorprendió.- ¡Maldito! Estoy seguro de que están utilizando a Kagura para algo…- Dijo mientras trataba de pensar ¿en qué les serviría Kagura? Los fines de Takasugi siempre eran o matar a todos los del gobierno, o hacer un golpe de Estado. ¿Qué tenía que ver Kagura en todo eso? ¿Qué es lo que buscaría un terrorista como el en ella? –
-Si él está aquí seguramente Takasugi también. Jefe ¿nos ayudarías a buscarlo? – Pregunto Sougo.
-Por esta vez los ayudare, solo porque estoy preocupado por Kagura.- Se cruzó de brazos.
Mientras, Kagura seguía paseando por las calles del distrito junto a su hermano. Kamui noto de inmediato el kimono violeta con amarillo de Takasugi sobre un edificio.- Kagura, iré por algo de beber. ¿Quieres algo? – Pregunto alegre.
-¡Sukonbu! – Exclamo alegre mientras se detenía a ver artesanías orientales que exponían algunas personas del distrito.
Kamui aprovecho que Kagura estaba concentrada en las artesanías y salto hasta arriba del edificio.- ¿Qué haces aquí? – Pregunto sonriente.
-¿Qué es lo que tienes pensado hacer con contarle a tu hermana que te uniste a nosotros? – Pregunto algo molesto, mientras fumaba con su pipa.
-Vaya ¿desconfías de mí? –Kamui rio.- No tienes porque, todo va de acuerdo al plan. –Dio media vuelta.- Tu sigue observando, yo te llevare hasta la cabeza del Shogun.- Le brindo una espeluznante sonrisa antes de largarse.
Takasugi siguió viendo por donde se fue Kamui, con una mirada seria. Sabía que apenas Kamui le diera la oportunidad de entrar al castillo del Shogun debía actuar, ya que sabía que Kamui, a pesar de aparentar ser vil y demás, tenía un lado escondido como el de su padre. Sabía que tarde o temprano Kamui lo traicionaría para ir con su hermana. No estaba del todo seguro en que el Yato le diera la chance de conseguir la cabeza del shogun, pero en ese momento solo podía confiar en él.
…..
-Kamui, ¿Cómo son tus amigos? – Pregunto Kagura.
-¿Amigos? Yo no los llamaría asi, pero… Supongo que son molestos (Takechi), ruidosos (Bansai con su guitarra), histéricos (Matako), un tanto escalofriantes (Takasugi) y sobreprotectores (Abuto). Pero supongo que son un grupo divertido.- Dijo sonriente.-
-Es verdad, suenan divertidos.-
-¿Y tú? ¿Qué hay de tus amigos? –
-¿Te refieres a Gin-chan y Shinpachi? – Pregunto Kagura.
-No, a ellos ya los conozco. ¿No tienes otros amigos? ¿Cómo el sujeto de hace un rato? El del shinsengumi.-
-¿El? No es mi amigo para nada.- Frunció el ceño.-
Kamui rio.- Ya veo, ¿y tus amigas? –
Kagura pensó.- Ah, tengo una buena amiga. Es una princesa.- Alardeo.
-¿Una princesa? – Fingió sorpresa, ya que a eso quería llegar. A la princesa Soyo.
-Sí, se llama Soyo. Es la hermana menor del Shogun.-
-Ehhh, te has conseguido una buena amiga. ¿Qué tal si vamos a visitarla? Debe tener mucha comida seguramente.- Dijo sonriendo.- Además quiero ver con qué tipo de gente te juntas.-
Kagura se alegró, jamás pensó que su hermano se interesaría tanto por ella y por las personas que influían en su vida.- ¡Claro! –
…..
-Hime-sama, tiene visitas.- Dijo un sujeto del Mimawarigumi.
-¿Quién es? – Pregunto Soyo sorprendida, hacía mucho no recibía a nadie aparte de su familia.
-Su amiga Kagura, viene junto a su hermano Kamui.-
-¿Su hermano? – Pregunto sorprendida, en una oportunidad Kagura le había contado sobre su psicópata hermano, por lo que ahora tenía miedo de conocerlo.- Nobume-san, acompáñame por favor.-
-Claro, Hime-sama.- Dijo Nobume, y ambas fueron hacia la entrada. Los guardias abrieron la gran y protegida puerta que era casi impenetrable.
-¡Soyo-chan! – Exclamo Kagura alegre mientras corría hacia Soyo.
-¡Kagura-chan! – Exclamo Soyo mientras corría hacia Kagura.- ¿Cómo te encuentras? – Pregunto mientras la tomaba de las manos y comenzaban a saltar, mientras que Kamui y Nobume intercambiaron miradas.
-¡Yo muy bien! ¿Y t- Kagura no termino de decir la frase, ya que vio como una sombra paso por detrás de Soyo, golpeándole en la nuca haciendo que la princesa cayera rendida sobre los brazos de Takasugi.- ¿Takasugi? ¿Qué haces tú aquí? – Pregunto molesta, en ese momento recordó que Kamui se había aliado con el.- ¡Oye Kamui! ¿Qué rayos pasa aquí? – Pregunto molesta, y Kamui miro hacia otro lado.- ¿Y tú Nobume? ¡¿Por qué no estás haciendo nada?! – Pregunto aún más molesta, pero esta no le contesto.- ¡Suelta a Soyo-chan, bastardo! – Exclamo muy molesta y se lanzó hacia Takasugi con su pararayos en mano, pero Nobume contraataco con su espada, haciendo retroceder a Kagura.
-Nobume, es suficiente. Te necesito adentro.- Dijo Takasugi mientras llevaba a Soyo al castillo, mientras que Nobume se dirigió al lado de él y comenzó a caminar a su lado, con su espada en manos posando el filo sobre el cuello de la princesa.
-¡Espera! ¡Déjenla! – Exclamo Kagura corriendo, pero Kamui le detuvo.- ¿Qué estás haciendo? ¡Maldito! – Exclamo tratando de zafar de los brazos de Kamui.
-Déjalo Kagura, él es muy poderoso como para que te le enfrentes sola.- Le dijo seriamente.- Yo te ayudare.- Kagura se sorprendió.- Ya te he causado mucho daño, déjame arreglar esto.- Dio media vuelta, dándole la espalda a Kagura.
-Kamui…- Murmuro Kagura alegre, sus esperanzas no habían sido en vano. Su hermano por fin había vuelto.
En ese momento Kamui movió su mano con rapidez, cortando el mismo viento, y abriendo el pecho de Kagura, haciendo que esta caiga al suelo.- Solo bromeaba.- Sonrió como siempre, pero con la cara empapada de la sangre de Kagura. Lamio la mano con la que corto a su hermana, para beber su sangre.
-K-Kamui… ¿Por qué? – Pregunto con dificultad mientras trataba de ponerse de pie, pero este le piso la espalda haciendo que no pueda pararse.
-¿Por qué? Porque me gusta la sangre. Ciertamente no me gusta herir a mujeres y niños, pero tú eres diferente, eres fuerte. O eso pensaba, ¿esto es todo lo que puedes hacer? ¿Estar en el suelo preguntándote "porque"? me decepcionas.- Dijo seriamente, mientras que cada palabra que decía hacia más y más añicos las esperanzas de Kagura. Su hermano no había cambiado una mierda, seguía siendo el mismo bastardo de siempre.
…..
Mientras, Nobume y Takasugi corrían por el castillo, ninguno de los guardias los detuvo ya que todos pertenecían al Mimawarigumi. Todos ellos comenzaron a correr detrás de Takasugi y Nobume, mientras que esta llamaba a Isaburo.- Ya está todo listo, trae a los amanto. – Inmediatamente colgó el teléfono, pero tres personajes se les aparecieron.
-Vaya, vaya, ¿Qué es esto? – Pregunto Takasugi en tono burlón.-
-Takasugi, no te dejaremos seguir avanzando. Suelta a Soyo Hime en este momento.- Dijo Gintoki desenvainando su espada de madera, al igual que Shinpachi, y Tsukuyo sus kunais.
Los hombres del Mimawarigumi se pusieron en defensa, sacaron sus armas y espadas. Takasugi rio.- ¿Qué crees que haces Gintoki? ¿Viniste hasta aquí para morir por esta princesa? Que ridículo.-
-Más ridículo es utilizar los sentimientos de una niña para ir en su contra. Nosotros jamás creímos en el papel de "hermano mayor" de Kamui. Takasugi, esta vez no te lo perdonare.- Dijo serio.
-Ohh, ¿tanto afecto le tienes a la hermana de Kamui? –Rio.- ¿Por qué no reaccionas así ante este gobierno corrupto que nos arrebató a Shouyou-sensei? – Pregunto molesto.-
-Eso fue en el pasado, el Shogun y los demás en el gobierno eran otras personas. No estoy en contra ni a favor de ellos, se bien que hay personas corruptas a quien mejor sería matarlos. Pero, ella es amiga de nuestra amiga, por ende también es la nuestra.- Se puso en guardia.- ¡No dejare que le hagan daño! –
Takasugi rio.- ¿Y qué creen que pueden hacer 3 personas contra el Kiheitai, el Mimawarigumi y la 7ma división de los piratas del Harusame?-
-¿Nosotros tres? ¿A qué te refieres? – Pregunto en tono burlón, desconcertando a Takasugi. En ese momento una gran bomba se escucha desde el otro lado del castillo. Era Mitsudaira junto al shinsengumi.
-¡Malditos…! – Exclamo Takasugi molesto.- ¿Cómo? – Pregunto desconcertado, no entendía como su plan podía haber fallado.
-Te lo dije, jamás creímos en el falso papel de Kamui-san. – Dijo Shinpachi.
-Con ayuda del shinsengumi alertamos al Shogun antes de que ustedes llegaran, el mando a llamar al shinsengumi… Y no solo a ellos.- Sonrió con malicia. En ese momento varios hombres del Mimawarigumi cayeron rendidos al suelo con varios kunais en la espalda.- El Hyakka, y Ninjas de elite también están aquí.-
-Tsk.- Takasugi comenzó a desesperarse un poco.- ¿Dónde están Isaburo y los amanto? – Pregunto a Nobume.
-No lo sé, Isaburo no contesta las llamadas.- En ese momento una pequeña nave apareció en el techo del castillo, eran el Kiheitai.- Bueno, parece que al menos ellos llegaron a tiempo.-
-Takasugi, no tienes donde huir. – Dijo Gintoki mientras corría hacia a él y comenzaban a pelear, espada contra espada.
-Nunca pensé que nos traicionarías.- Dijo Tsukuyo tomando sus kunais.
-¿Traicionarlos? ¿A quiénes? Yo solo sigo órdenes.- Dijo Nobume mientras desenvainaba su espada, y comenzaban a pelear. La pelea era bastante pareja hasta que un kunai le atravesó la pierna a Nobume.
-¡No dejare que te lleves todo el crédito Tsukky! – Exclamo Sacchan comenzando a pelear contra Nobume.
El shinsengumi había llegado hasta allí, al igual que el kiheitai. Comenzaron a pelear entre ellos.- Hola de nuevo, Vicecomandante Hijikata Toushirou.- Dijo Bansai mientras chocaba espadas contra Hijikata.
Sougo cortaba con facilidad a todos los que se osaban a atacarle, hasta que algo le llamo la atención.- ¿Dónde está ella? – Tarde se dio cuenta de los planes de Takasugi y Kamui, por lo que se había quedado ¿preocupado? Por Kagura.- Oye Hijikata, cúbreme.- Dijo mientras corría hacia afuera del castillo.
-¡Cúbrete solito, yo estoy muy ocupado aquí! ¡¿No lo ves?! – Exclamo molesto ya que se encontraba peleando contra Kawakami Bansai.
Sougo comenzó a correr, y luego rio con un "je".- Ni siquiera el jefe se dio cuenta de que aquella idiota no está aquí.- Pudo escuchar la voz de Kamui así que se escondió tras un muro.
-Eres una tonta, Kagura-chan.- Dijo en tono burlón mientras sonreía.- ¿De verdad pensaste que había llegado a quererte? – Rio.- Nunca podría querer a una hermana tan débil como tú que se deja llevar por sus sentimientos. –Dijo seriamente, mientras que Kagura aun trataba de ponerse de pie.- ¿Aun quieres ponerte de pie? Mejor no lo hagas. Si lo hicieras debería matarte, y no estoy interesado en matar a débiles.- Dijo sonriendo, mientras que Sougo escuchaba cada palabra, y veía la escena.-
-¿D-Desde cuando… Cambiaste tanto? – Pregunto Kagura.- Solíamos estar muy unidos, todo lo hacíamos juntos. Entonces, ¿Por qué? – Pregunto adolorida.-
-Porque te odio.- Dijo serio mirándola a los ojos. Tanto Kagura como Sougo se sorprendieron al escuchar eso.
¿Cómo puede ser que un hermano mayor diga eso? Para Sougo su hermana siempre había sido su guía, y daría lo que fuera para volver a verla. ¿Cómo es posible que el no valore así a su hermana? Mas siendo su hermana pequeña… Sougo apretó su puño con fuerza pensando en todo el dolor que estaría aguantando Kagura.
Mientras que Kagura no lograba pensar. Las palabras de Kamui resonaban en su cabeza como un eco, como si no tuviese cerebro, no tenía nada dentro de su cráneo. Solo esas palabras que rebotaban y volvían a sonar en sus oídos. Derramo una lagrima mientras se daba por vencida, no intento ponerse de pie, ni resistirse a los ataques de su hermano. Ella solo… Quería morir. Aun siendo asesinada por aquel bastardo, era eso lo que quería. No podría aceptar que nadie más la matara si no era su amado hermano.
Al ver esa lagrima caer por la mejilla de Kagura, algo dentro de Sougo se rompió. Y a la vez algo nació. Se rompió su cordura, todo lo que quería en ese momento era acabar con ese maldito hijo de puta que se atrevió a lastimar a su rival, solo él podía lastimar a Kagura. No permitiría que nadie más lo haga. Y a la vez, nació el sentimiento de querer protegerla. Sentía que era su obligación sacarla de ahí y llevarla lejos de ese psicópata que se hacía llamar su hermano mayor. Sintió que él debía ocupar ese lugar, quería seguir el ejemplo de su hermana.
Protegería a Kagura como si fuese su hermana menor, ¿Cómo su hermana menor? Es una forma de decirlo, ni él sabía bien lo que era ella para él.
