Capítulo 4
Las promesas se hicieron para romperse.
-Abuto, cuando lleguen las demás tropas únete a la batalla.- Dijo Takasugi tomando su espada.- Los mataremos a todos juntos, no debe quedar ni uno solo vivo.- Finalizo de decir estas palabras y se marchó junto a Matako, Kamui, Bansai, Takechi y los hombres del Kiheitai.
-…Entendido.- Dijo Abuto mientras veía como todos se iban.
…..
-Vaya, vaya, que gran show tenemos aquí.- Comento Takasugi saliendo entre las sombras junto a los demás, excepto Kamui.
-Takasugi…- Murmuro Gin.
-¿Qué te parece si nos unimos a su show? – Pregunto con malicia.
Sougo se sintió inquieto apenas noto que Kamui no estaba con ellos. Él sabía que Kamui era un adicto a la sangre, entonces ¿Por qué no estaba ahí?, comenzó a correr hacia la calle anterior, tuvo que cortar a algunos hombres del Kiheitai que intentaban impedir que él se vaya, ya que arruinaría el plan de "matarlos a todos juntos".
Al llegar a la otra calle escucho una voz desde arriba de un edificio.- Sabia que vendrías.- Dijo Kamui, haciendo que Sougo se detuviera. El pelirrojo bajo del edificio y comenzó a caminar hacia el sádico.- ¿Tantas ganas tienes de morir por mi hermana? – Pregunto sonriente.- ¿Acaso son novios? – Pregunto abriendo sus ojos.
Sougo rio.- ¿Eso reamente te importa? Alguien que casi mata a su hermana, no tiene derecho a recibir una respuesta para una pregunta como esa.-
Kamui sonrió con malicia, y fue corriendo hasta Sougo y comenzaron a pelear, espada contra pararayos.
…..
"… Esto no se quedara así, la próxima vez te protegeré."
Kagura recordó las palabras de Sougo y comenzó a derramar lágrimas. Otae, quien estaba sentada medio dormida al lado de la camilla de Kagura, abrió sus ojos al verla llorar.- ¿Qué te sucede Kagura-chan? – Se preocupó más por el hecho de que Kagura este llorando, y no por el que haya despertado finalmente.
-…Ese idiota…- Murmuro llorando. Otae comprendió inmediatamente que por "idiota" se refería a Sougo, ya que Kondou les había contado a ella y a Shinpachi sobre la conducta de Sougo, y que le había contado algo sobre una promesa que le había hecho a la china.
-Si no querías que peleara… ¿Por qué no lo detuviste? –
-No podía, porque esto no se trata solo de mí… Él es un orgulloso que odia perder, y Kamui lo derroto. El perdió su orgullo y su dignidad.- Continuo llorando.- Aunque le pidiera que se detuviera él no lo haría, lo derrotaría para recuperar lo que le quito.-
-Kagura-chan… -
…..
Sougo y Kamui continúan peleando, Sougo esta vez había traído otras dos espadas más por si las otras se les rompían. Tomo dos espadas para poder desviar los disparos de Kamui y poder acercarse a él.
Logro cortarle la cara y un poco su brazo izquierdo, y Kamui había logrado dispararle en la pierna derecha. Extrañamente ambos se encontraban a la par, Kamui estaba sorprendido de todo lo que era capaz ese sujeto. – Los samuráis son interesantes.- Murmuro.
Salteemos la parte sanguinaria y digamos solo que ambos se encontraban muy malheridos luego de una larga batalla, ya faltaba poco para ver quien moriría y quien viviría.
…..
-¿Por qué demonios no vienen el Harusame y el Mimawarigumi? – Pregunto Matako mientras disparaba.
Isaburo ya se había hecho esa pregunta a si mismo hacia unos minutos, por lo que les había mandado un mensaje de texto al Mimawarigumi, a lo que recibió como respuesta "¿De qué está hablando Isaburo-dono? ¿No nos ordenó que nos tomemos unos días para recuperarnos de la anterior batalla?" .- ¿A qué se refieren con esto? –
-¿Qué sucede Isaburo? – Pregunto Bansai mientras golpeaba a unos ninjas con su guitarra.
Isaburo comenzó a alarmarse y les envió un mensaje al Harusame. "¿Eh? ¡No juegues con nosotros Isaburo-san! No recibimos ninguna orden." - ¿Qué demonios está pasando aquí? – Pregunto Isaburo confundido, y en ese momento llega Abuto alarmado.
-¡Alguien hackeo nuestros sistemas! – Exclamo exaltado.- ¡No sé qué clase de ordenes les dieron a los demás! –
-¡Maldición! ¡¿Quién rayos fue?! – Pregunto Matako.
-Tsk.- Dijo Takasugi al escuchar la conversación de sus compañeros, mientras que chocaba espadas con Gintoki.- Si que pensaron en todo.-
-¿De que estas hablando? No somos tan hábiles.- Dijo Gin sonriendo.- Tal vez ustedes tienen a algún infiltrado.-
-¡No juegues conmigo! – Exclamo molesto mientras blandía rápidamente su espada, haciendo retroceder a Gintoki.
-¡Shinsuke-sama! ¡Sin los demás no podemos hacer nada! – Exclamo Matako.
-¡Cállate! – Takasugi estaba muy enojado, ¿Quién le fastidio su plan? –
-¿Y el capitán? – Pregunto Abuto mientras golpeaba a una mujer del Hyakka con su paraguas, mientras que recibía varios kunais dirigidos a sus piernas.
-¿Kamui? No lo sé, vi que se fue hacia la calle anterior. Ese idiota, espero que no esté pensando en traicionarnos.- Dijo Bansai.
-Iré a buscarlo.-
…..
Kamui y Sougo estaban parados como podían ya que estaban muy heridos, en el suelo había mucha sangre esparcida, y ni hablar sus cuerpos. Ambos se miraron con ojos desafiantes mientras respiraban agitados.- Definitivamente, los samuráis son interesantes.- Kamui rio.- Es la segunda vez que me apalizan así.- Rio al recordar que su padre lo había derrotado en el pasado.- No lo entiendo. Las personas que se aferran a otras son débiles, entonces ¿Por qué pierdo ante ellas? – Pregunto frustrado y molesto.
-Esta pelea aún no ha terminado, es ridículo que digas que has perdido cuando ambos nos encontramos en el mismo estado, ¿estas tratando de ser considerado conmigo? – Pregunto en tono burlón y respirando agitado, sosteniéndose de su espada para no caer rendido al suelo. Al escucharlo recordó las palabras de su hermana, "Te has convertido en un gran hombre, te has vuelto muy fuerte", "estoy orgullosa de haberte tenido por hermano".- Las personas que se aferran a otras… Puede ser que sean débiles, yo nunca me he considerado alguien fuerte. Pero, lo que nos diferencia de personas como tú, que solo pelean por el deseo de ver sangre, no tienen ningún objetivo, ni nada que los impulse a seguir adelante.- Guardo silencio por unos segundos para retomar el aire.- Hice una promesa, y mi objetivo es cumplirla, eso es lo que me impulsa a seguir luchando.- Le miro desafiante mientras tomaba su espada en mano.
Kamui sonrió.- Veamos cuál de los dos caminos es el que seguirá adelante.- Dijo tomando su pararayos, mientras trataba de ponerse firme.-
-Terminemos esto con un solo golpe.- Dijeron al unísono, y en ese momento se apareció Abuto detrás de Kamui, golpeándole la nuca haciendo que se desmayara en sus brazos.
Sougo se sorprendió.- Diablos, me tomo la molestia de traicionar a mi bando para que no haya una guerra, y la hacen igual.- Dijo Abuto fastidiado.- No quiero que el muera, a pesar de que por haber hecho esto seguramente me mate más tarde.- Comento mirando a Kamui inconsciente.- Y tampoco quiero que ni tu ni su hermana mueran. Ambos son unos jóvenes fuertes, sería una lástima que dos chicos tan talentosos murieran en vano.- Dijo sonriente.- Nosotros ya hemos perdido.-
-¿Qué estás diciendo? – Pregunto Sougo muy sorprendido.- ¿Qué es eso de traicionar a tu bando? –
-Lo que escuchas, arriesgue mi cuello encargándome de que ni el Harusame ni el Mimawarigumi vengan hasta aquí. La próxima vez que venga a la tierra espero que me reciban con un gran banquete.- Dijo en tono burlón.-
-¿Por qué harías algo como eso? – Pregunto dudando.
-Porque no me gusta ver morir a jóvenes talentosos. Ni quiero que maten a la hermana de mi capitán, después de todo no me gusta matar a los míos.- Dijo mirando a Kamui.- Además, estoy seguro de que este cabeza hueca tampoco querría eso.- Sonrió.- Bueno, ya hable de más. Nos vemos en otra oportunidad, muchacho.- Dijo saludándolo poniendo dos dedos en su frente y llevándose con él, el cuerpo de Kamui.
…..
Isaburo mando a la mierda al Mimawarigumi y al Harusame por mensaje de texto por no haber ido a ayudarlos, en ese momento se encontraban perdiendo notablemente. El Harusame mando rápidamente una pequeña nave para que escaparan. Abuto llevo a Kamui hasta la nave, y en ese momento subieron Matako junto a Bansai trayendo a Takasugi en brazos.- ¡Malditos, no les perdonare por haberle hecho daño a Shinsuke-sama! – Comento viendo todo ensangrentado a Takasugi.
A pesar de que ellos eran pocos, no se debía subestimar al Kiheitai. Todos estaban muy heridos después de una gran batalla, agradecieron también a ese "hacker anónimo" que evito que vengan a pelear el Harusame y el Mimawarigumi. Al contrario de la vez anterior, ahora ellos eran pocos, y frente al Harusame, el Mimawarigumi y el Kiheitai no tenían oportunidad alguna.
El shinsengumi se sintió muy inútil por solo tener que ver como el Kiheitai se retiraba en una nave, ellos estaban tan heridos que no podían hacer nada al respecto.- ¡Maldición! Es igual que la última vez, nunca podemos arrestarlos.- Comento Hijikata muy molesto y herido.-
-Bueno, por lo menos todo acabo.- Dijo Kondou.- Un momento, ¿Dónde está Sougo? – Pregunto mirando hacia todos lados, y los hombres del shinsengumi comenzaron a buscarlo.-
-¡Comandante! ¡El capitán Okita esta…! – Exclamo Yamazaki preocupado cargando a Sougo junto a otro hombre del shinsengumi.
-¡Sougo! – Exclamo Kondou al ver a Sougo inconsciente y lleno de sangre.
…..
En la nave del Kiheitai, Kamui despierta en una habitación junto a Abuto.- Finalmente despiertas ¿eh? – Pregunto sonriente.
Kamui le miro serio.- Abuto, sé que fuiste tú.- Haciendo referencia al supuesto "hacker" que aún seguía siendo una incógnita para todos. Abuto guardo silencio, había hecho todo eso aun sabiendo lo que le esperaba, y eso no era otra cosa más que la muerte.-…Gracias.-
Abuto se sorprendió y luego rio.- Para servirle, capitán.- Dijo en tono burlón.
…..
Al otro día todos se encontraban en el hospital. Algunos tenían unas cuantas cortaduras, pero nada serio. Otras tenían los huesos rotos, y otros que tenían cortaduras profundas, huesos rotos y varias lesiones, claro que el único caso de todos estos problemas era Sougo.
Todos salieron a la semana, pero Sougo pudo irse luego de dos.
Este necesitaba aire fresco, por lo que fue a caminar por el distrito. Llegando al puente se cruzó con la china, quien le habían dado el alta junto a todos los demás. - ¿Ya te recuperaste? Sí que eres un monstruo.- Comento Sougo.
-¿De qué demonios hablas idiota? El que tú seas mucho más débil que yo no significa que yo sea un monstruo.- Alardeo.
A Sougo se le marco una vena, pero olvido el tema al ver que en el dedo meñique de Kagura aún se encontraba su cabello.- ¿Por qué llevas eso todavía? – Señalo su dedo.- Yo rompí nuestra promesa, no tienes que llevar más ese cabello.- Dijo recordando que gracias a Abuto el seguía vivo, estaba claro que él nunca podría ganarle a Kamui.
Kagura ríe.- Tienes razón.- Dijo mientras desataba el cabello y lo dejaba volar al rio.- Hagamos otra promesa.- Dijo mientras se arrancaba un cabello.-
-¿Otra promesa? – Pregunto Sougo sorprendido, mientras Kagura le ataba su cabello a su dedo meñique.
-Prométeme que la próxima vez que algo nos pase a alguno de los dos, no interferiremos. No quiero tener que ver más sangre, y por sobre todas las cosas, no quiero ver tu cara por un tiempo.- Dijo un tanto irritada.
Sougo rio. Se sacó un cabello y se lo ato al dedo meñique de Kagura.- Esta bien, lo prometo.- Dijo sonriendo. Ambos se miraron a los ojos por unos segundos y dieron media vuelta, marchándose por caminos distintos. Al llegar a un extremo del puente, Sougo arranco el cabello de Kagura de su dedo y dejo que este volara hacia el rio.- No quiero mantener promesas contigo, estúpida china.-
Mientras que Kagura, al llegar al otro extremo del puente, arranco el cabello de Sougo de su meñique y lo arrojo al rio.- No quiero tener este sucio cabello conmigo, ¿Quién querría hacer promesas contigo? Estúpido sádico.-
Ambos siguieron caminando firmes, Sougo hacia el Shinsengumi y Kagura a la Yorozuya. Hicieron como si nada de lo que había pasado hubiese ocurrido en realidad, ya que ambos sentían que si recordaban ese momento comenzarían a confundirse, y no querían eso. Como rivales ellos se sentían bien ¿Por qué arruinarlo?
FIN
