Hola a todos y sean bienvenidos a un nuevo cap de LOD. Okey, ponerme fechas para subir no me sube de nada, así que subiré éstas cosas cuando se me den la ganas, o cualquier cosa (cof, cof, si dejaran algún review me basta) Hablando de reviews, ¿Saben que a ustedes les cuesta menos dejar reviews que a mi escribir un capítulo así de largo? No sean malos en los review :( y disfruten, si es que ésto se disfruta...


Pistas Entre Viejos Relatos

-¡Noooooooo! ¡Papá, Mamá! –Grité. Veía como cada vez se alejaban más y más. La espalda de mi madre estaba completamente ensangrentada. No creo que pueda decir su estado ante ése punto de vista, pero desde el hombro de ella lograba ver el rostro de mi padre con una sonrisa en él y, apenas pudiendo levantar su mano, alzó el pulgar lo más alto que pudo.

-¡No te muevas, Lowy! -Ordenó mi tío, volviéndome a tomar mejor. Estaba asustado, por ende dejé de alzar mi brazo, como tratando de agarrarlos o algo por el estilo, y con ambos rodeé el su cuello. Abrió la puerta de golpe y salió corriendo por el pasillo. Me afirmaba con fuerza, al igual que yo lo hacía con él, tenía miedo. Uno que otro grito, disparos explosiones se hicieron más notorios- Necesito un arma… -Se quejaba. Unos segundos después se escucharon unas voces y disparos tras mío. Mi tío entró en uno de los cuartos y me dejó allí- Vuelvo en un momento, pero ni se te ocurra hacer el más mínimo ruido ¿Me oíste? –Preguntó. Asentí con ojos llorosos. Luego que se fue, gateé hasta apegarme a la pared y me senté abrazándome a mí mismo, tenía miedo y menos sabía qué hacer, era solo un niño pequeño. Enterré mi cabeza en mis rodillas y comencé a llorar en silencio. Como no hacerlo en estos momentos, ni un adiós pude darles y nunca lo podré hacer. Unas pisada se espesaron a crear cerca de la entrada, mi cuerpo comenzó a temblar, no sabía ni donde esconderme. Cerré los ojos por cualquier cosa que pasase. Las pisadas aumentaron la velocidad hasta entrar y parar en seco y un gran portazo detrás- ¿Lowy, donde estás? –Corrí de inmediato hacia él y lo abracé con fuerza.

-No me dejes solo de nuevo… -Comencé a llorar en su estomago- …no de nuevo –Me volvió a cargar y me desordenó el cabello.

-Tranquilo si eso no volverá a… -Se detuvo al escuchar un clic del otro lado de la puerta. Rápidamente se agachó y tres disparos atravesaron la puerta. Se dio la vuelta y dio un salto hacia atrás, al tiempo que la puerta se abría de un portazo. Al voltear comencé a temblar al instante, era él de nuevo.

-Bueno –Comenzó a acercarse- Diferente cuarto y mismo resultado –Alzó la pistola para apuntarle a mi tío- Mira, dame al… -Se detuvo cuando él se movió mucho más rápido para apuntarle en la cabeza.

-Ni muerto, imbécil –Ambos se quedaron apuntando uno contra otro, sin ningún movimiento brusco.

-Mira, niño. Solo dame al bebé y te dejo…

-¿Antes de qué? –Preguntó firme- ¿Te lo llevarás después de dispararme por… esto? –Con un rápido movimiento dio un disparo en su mano, provocando que vote el arma por el dolor.

-¡Serás…! –Sacó un cuchillo de su bota y se abalanzó hacia nosotros. Mi tío logró racionar rápido, pero no lo suficiente ya que la hoja alcanzó a cortarme un costado de la espalda. Soltó un disparo dando justo en el hombro y le dio una patada directo en la quijada, tomó el arma de él y, mientras aun no se recuperaba de aquel golpe, fue a abrir la ventana- ¿Qué planeas? –Dijo apretándose la hemorragia del hombro y con una estúpida sonrisa- ¿Acaso suicidarte? Estas a una altura mortal, lobato

-Me subestimas, zorro estúpido –Le dio un disparo en el muslo y se paró en la ventana- Agárrate bien, Lowy –Susurró. Lo abracé lo más fuerte que pude, por el dolor me costaba hacerlo bien. Se guardo ambas pistolas en los bolsillos y se colgó de la ventana para bajar por las partes sobresaliente de la gran pared. Iba lento, pero seguro. Se notaba que sabía cómo hacerlo, pero le costaba ya que yo estaba afirmado de él, y más aun por la lluvia que había afuera, lo cual le hacía en contra en estos momentos- Ni se te ocurra soltarte, ¿Me oyes? –Solo asentí y alce mi vista hacia la ventana donde se encontraba él maldiciendo y volviendo a entrar para, quizás, buscar otro camino- Tranquilo, sé un camino corto para llegar al hangar antes que él, te prometo que no nos alcanzará –Trató de tranquilizarme, lo cual funcionó. Volví a acurrucarme en su pecho esperando hasta que baje a tierra firme. Tras unos minutos entró por una ventana, la cual daba a un salón abierto. Me afirmó, tapando mi herida con una mano, y comenzó a correr por unos pacillos hasta llegar al hangar, lo noté por como sonaban sus pisada contra el suelo metálico. Cerró la puerta y se dejó caer sobre ella para deslizarse en ella hasta quedar sentado a descansar- Al fin… -Soltó en un suspiro. Yo ni me quería mover, lo único que quería era salir de allí, pero tuve que alzar la vista al notar que mi tío no se movía. Noté un tipo de mezcla entre extrañeza y miedo en su rostro, yo no comprendía el porqué. Volteé a mi herida y en su mano había sangre, pero en mi espalda no había herida.

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Me levanté corriendo hacia el baño con ganas de vomitar. Comencé a toser pero no pereciera que fuese a salir vomito, en lugar de eso escupí en el lavamanos un tipo de cilindro de a lo máximo unos diez centímetro de largo. Eso, digamos, que me dejó la misma cara de mi tío tenía en esos momentos.

-¡¿Cuándo demonios me comí eso?! –Grité no tan alto, como para despertar a Connor, porque sabía que el señor delicado tenía que dormir sus diez horas justas. Tomé la medida del cilindro con mis dedos y la medí con lo que quedaba de la cicatriz que tenía en el cuello y quedaba por unos milímetros más pequeño, eso significaba ¿Que regurgité ése aparato en mi tráquea? Que dolor, eso explicaba porque tenía algo de sangre. Un calor comenzó a emerger en ése sector como el de la última vez- A no, tu no volverás a aparecer –Dije enojado. Miré al espejo y vi mis ojos cómo ayer, brillantes y con las partes negras diferentes, pero con mi mirada y sin ninguna sonrisa, pero con los colmillos aun más afilados. Me quemaba, pero la cicatriz comenzó a desaparecer de una pequeña llama. Los ojos se me normalizaron y mis colmillos se achicaron un poco, a cómo eran antes. Eso me extrañó por completo, fue la primera vez que no escuchaba su voz al sentirme así. No quise tomarle mucha importancia, tomé una toalla y me fui a duchar. Al igual que hace dos días, mi reflejo en el vidrio se oscureció, limpié el vapor que había en él y volví a ver ésa misma última sonrisa que me había dejado mi papá. Comencé llorar pero las lagrimas no se me notaban por el agua- Hola papá –Saludé y el hizo igual con su mano- Aun no entiendo cómo le haces para aparecerte –Él rió y apuntó a su pecho- Si, si, con el corazón –Dije con el típico tono de no me interesa mucho, como si le fuese a creer que por mi corazón puedo traer a seres muertos, por favor, es absurdo. Frunció el ceño y lo que hizo después fue lo que más me impresionó de todo.

-Soy tan real como aquel que te escucha y cura tus heridas, hijo –Dijo tan así, normal. Más pruebas no necesitaba para creer que aquel sueño era más que real, no una ilusión de mi imaginación. Era su voz pero como la de un niño, nunca escuché su voz de joven pero era demasiado parecida. De su rostro tranquilo paso repentinamente a ése que no me gustaba, el que mostraba sufrimiento. Se llevó la mano al pecho y se apoyó en el cristal.

-¿Pa-papá, e-estas bien? –Pregunté nervioso. Dudoso coloqué mi mano en la suya del crista y me miró. Colocó esa misma cara la cual fue la última que vi de él antes de que… Una gran sonrisa y un ojo cerrado con fuerza. Unas ganas de llorar se me vino como mata una ametralladora, repentino y rápido. Su pelaje se comenzó a aclarar y sus ojos se le iba un azul, para solo dejar mi reflejo. Lloré, me sentí mal- "¡Siempre dudo si es real o no pero al final sigo perdiendo oportunidades!" –Me regañaba mientras trataba de parar de llorar. Terminé y envolví mi cintura con una toalla para salir y después de dar dos pasos me fui directo contra el suelo. Me había caído y, como estaba oscuro, no sabía cómo rayos fue eso.

-Ouch… -Se quejó lo que estaba a mis pies. Volteé sorprendido porque ya sabía que era pero me sorprendía más el porqué estaba aquí.

-¡¿Pero por qué mierda estás aquí, Jack?! –Susurraba fuerte- ¡¿Y más aun en el suelo dormido como ovillo?!

-¿Lowalo? –Preguntaba somnoliento el chico pero no se levantaba.

-¿Sabes? Quédate dormido ahí, pero a mí no me molestes –Dije levantándome. Me vestí con solo una playera, los pantalones y los calcetines para dormir un poco y no tener que vestirme luego, pero no tenía que faltar ése momento crucial cuando llega ése mosquito que quieres aplastar, pero ahora es mucho más grade que tu mano. Jack se paró al lado de la cama y comenzó a picarme a la espalda a cada segundo. Pensé que se cansaría y se iría, pero no, seguía ahí- ¡¿Qué demonios quieres Jack?! -Volvía susurrar fuerte, pero sin voltearme.

-Alice dice que si me acompañas donde Steve –Decía con sueño. Yo volteé extrañado.

-¿Alice? ¡¿Y quién diablos es Steve?! –Me puse algo histérico, este niño era sumamente raro. No se movía de su lugar, pero, con lo que lograba ven con la poca luz, tenía los ojos cerrados. Comenzó a picarme la mejilla una y otra vez. Ya me estaba sacando de quicio y recordé que el otro día Alice lo detuvo tocándole el cuello, así que hice eso y en un momento después me arrepentí. Calló bien dormido sobre mí, yo no era tan malo como para tirarlo de lleno contra el suelo pero odio que estuviera encima de mí, así que comencé a moverme para que quedara extendido a los pies de la cama y lo tapé con la mitad de mis sabanas que tenía. No pensaba pararme y cargarlo a su cama, yo quería dormir y eso iba a hacer. No sentí que hubieran pasado ni cinco minutos y ya escuché la risa de Connor, cómo siempre de él, a todo pulmón sin que le importe si le molesta a los demás. Rodé para ver como se reía en el suelo y capté el porqué lo hacía, Jack cuando durmió rodó más y ahora estaba más cerca viéndose algo raro. Rápidamente lo alejé y le aventé la almohada en la cara a Connor. Me levanté y me acerqué a él enojado- Señor tonto, si no quieres que te moleste mientras duermes deja de reírte tan mal que a nadie le gusta que te rías tan fuerte y así de molesto como tú –Se trató de contener la risa, pero después de unos segundo no se contuvo y la volvió a soltar- Idiota… -Me volví aun más enojado pero mejor no seguir hablando con un sordo cómo él. Terminé de vestirme guardé unas cosas en mi mochila y me fui lento por los pasillos con la vista en un libro. Aunque leía las páginas mi mente estaba en otra. Ayer cuando llegué con Sarah ambos seguimos caminando juntos y sin mirarnos hasta que tuvimos que separarnos para cada unos entrar en su edificio, pero al llegar entontaré en mi buro, mi casco con mi mochila y el collar de mi padre el cual le había entregado a Alice y estaba abierto. Cuando lo miré me quedé sin palabras, era la misma foto de mi sueño y era la primera vez que estaba abierto. Si eso no era una prueba de que era real, nada lo sería. Mis pensamientos cambiaron cuando choque con alguien y al levantar la vista vi a Jacobs en el suelo por mi culpa, antes de alcanzar a ayudarlo, me dieron un fuerte empujón hasta votarme.

-Mira donde caminas, monstruo –Me insultó Scott, quien me abría empujado. Me tomo del cuello de la chaqueta y me levanto contra la pared- Mira, O'Donnell. Nadie te quiere aquí, así que mejor ni te acerque a mis amigos o… -Ahí me estaba enojando, por dos cosas; odiaba su estúpido ego de poder y que según él, Jacobs era su amigo. Soy algo territorial con las cosas, pero lo que más odiaba era ese tipo de cosas, que tuviese algo en común con un idiota como él. Le iba a golpear hasta que vi a un coyote muy parecido a él acercársele.

-Scott, ya déjalo, sabes cómo te dejó el otro día –Le pedía como si fuera su hermano menor al tirarle del brazo así. Scott me empujó, aunque estuviese contra la pared y no hiciese tanto efecto que digamos. Él se alejó, pero antes de irse decidió devolverse y mandarme un puñetazo desprevenido, se lo hubiera devuelto, pero dos cosas me detuvieron, la cara de ése chico que parecía que no quisiera que le golpeara a su hermano y la voz del capitán.

-¡McKlein, a detención y los demás a clases! –Todos se fueron volando del lugar y, antes de que yo pudiera escapar con los demás, el capitán se me acercó- ¿Acaso te gusta mucho que te envíen al hospital o qué? –Preguntó medio cortante. Fruncí el seño y lo miré con enojo.

-Él empezó, no yo

-Lo sé, chico –Dijo cambiando el tono a uno mucho más suave- Mira, si fuera por mi todos los pasillos de este lugar estarían tan pasivos como está este ahora mismo, pero para mi desgracia eso está en manos del director. Así que no podré sacarte de estos aprietos todas las veces, en ése caso mantente alejado de ése chico que su expediente no es muy bonito y tu eres un blanco fácil para él

-¿Expediente, todos tenemos uno? –Pregunté ya recogiendo mis cosas y empezando a caminar con él.

-Claro que sí, chico que no duró ni semana en la escuela de la cuidad –Dijo en un tono burlesco, yo desvié la mirada. Sí, antes de entrar a la academia trataron con enviarme un tiempo a la escuela, pero esa estadía ahí la acorte lo más posible de todas. Digamos que yo no soy un chico de tener que ir a un lugar tan público y así de estricto, ya sé que piensas "Lowell una academia militar es más estricta que una escuela" Claro, díselo a ése profesor de matemáticas de allá el cual me dejó parado en una esquina por copiar… la materia del pizarrón. Pero bueno, no quiero hablar de eso ya que después de lo del profesor ya no fui más y cuando salía a la escuela, escalaba hasta mi cuarto y me iba a dormir- Bueno pero no quería de hablar de eso contigo –Fue la curiosidad la que me hizo voltear para que dijera- Ayer cuando vi lo que pasó en el baño…

-¡Fui yo, yo la besé pero por favor no rete a Sarah por eso, por favor! –Me puse rojo he histérico ¿Saben cómo eran los profesores de allá cuando veían a chicos besándose o incluso abrasándose? Pues creo que ni querrán saber. Pero no quería que ella se metiera en problemas por mi culpa.

-Eh, tranquilo, que no pasa nada. Yo me refería a lo otro, a las llamas en tus brazos, digámosle llamitas, para que sea menos obvio –Una cara de póker se me dibujo en el rostro. Claro, menos obvio va a ser en Papetón, la mayoría de los chicos del edificio me vieron con fuego en los brazos como no lo van a relacionar- Soy el único del lugar el cual conoce de eso así que te quería ofrecer si querías que te ayude con ello –Ante ese ofrecimiento se me habría caído la quijada, si no fuera porque soy algo desconfiado y lo miré algo dudoso. Soltó una risa entre dientes y prosiguió- Conozco esa mirada. Mira Lowell, te voy a contar una cosa y tu veras si quieres hacerlo o no –Yo solo asentí- Yo cuando tenía tú edad era de esos niños nerds lo cuales jugaban juegos triviales y todas esa cosas. Cuando encontré un libro de trataba de la edad media. Lo leí y de ahí descubrí que a las afueras de Lylat había otro planeta. Descubrí cosas fascinantes de aquello, me lo sé casi de memoria ésa novela. Realmente, por eso creo que soy el único aquí que te puede ayudar a lo que los Hikarianos del lado nocturno llaman "Demonio de la noche".

-¡¿Qué cosa?! –Me detuve.

-Que solo yo…

-No, me refiero a ¿Hikarianos del lado nocturno, demonio de la noche? Yo sé que se llama Gekk… -Me detuvo tapándome la boca.

-¿Le dijiste a alguien ése nombre? – Negué asustado- Mantenlo así, no estoy totalmente seguro, pero asegúrate nunca decirlo o algo malo puede suceder –Asentí. Miró su reloj que estaba justamente en la mano con la cual me tapaba la boca- Me tengo que ir, cuando tengas algún problema ve conmigo ¿Vale? –Volví asentir- Ahora vuelve a clases -Se despidió y siguió con su rutina de la mañana.

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-Lylat, un gran sistema con variedad de planetas de diferentes atmosferas y… -Ahí empezaba una de las largas platicas del profesor de Astrofísica, una de mi clase favorita, pero con uno de esos profesores que con decir "hola" te daban sueño. Éste era al profesor al cual todo quien lo vea piensa que es Einstein en la era moderna, pero neh, solo se parece y le decimos profe Einstein. Yo no soy malo en esta clase, todo lo contrario, es en la que mejor me iba, cosa por la cual le tenía buena. Pero lo malo para él era el hecho que me dormía en las clases. El tenía la costumbre de pasearse por el salón cosa vez que hablaba o… respiraba, con eso era una excusa para espiar si asíamos trampa y quien más la sufría era yo. Cómo siempre me dormía y sacaba altas notas era como, extraño, pero creo que solo es suerte- Se encuentras tres grandes nebulosas la cuales rodean a Solar –Caminó por mi hilera mi pasó su mano por mi cabeza, despertándome un poco al levantarla- Son llamadas Y, X y Z, por la formación que crean ellas, las cuales son similares a estas letras. Por éste círculo que se le llama, aunque forma un triangulo, pasan los planetas Fichina, Aquas y Titania. Fichina es el planeta más veloz de los de Lylat, así que…

-¿Profe? –Interrumpí levantando mi mano con algo de ganas- ¿Puede hablar del doceavo planeta de Lylat? –Paró en seco y se volteó sorprendido.

-¿Cuál planeta dijo?

-El doceavo, usted nos enseñó once planetas. Macbeth, el planeta con variar de empresas de arsenal de guerra. Fortuna, un planeta… -Así empecé a decir cada planeta y sus características, al igual que el profesor empezó a caminar a mi pupitre. Fue uno de los únicos momentos en los cuales hablo como si no me mirase ningunos de los chicos de la clase- Venom, es… -Me detuve cuando el profe colocó su mano en mi cabeza y luego.

-¡Miren quien has estado prestando atención a las clases! –Decía con ésa típica voz de profesor, alta y autoritaria- ¡Espero que a los demás se les pegue esa actitud! –Lo decía mirando hacia tras, donde se encontraba la mayoría de la clase. Volteó a verme y dio una mirada la cual solo yo pude ver al sentarme de los primeros solo en ésa clase, una mirada seria, que me decía que no siguiera hablando de ello, pero de una forma sombría. Tragué saliva y colocó una sonrisa en su rostro para caminar hasta el escritorio- Ahora quiero que hagan la tarea de la pagina ciento noventa y cuatro ¿Quedó claro? –Nadie respondió, como siempre, pero igual la mitad la hacía, incluyéndome, y la otra no solo al momento crucial donde el profesor se distraía, que por desgracia, fue antes.

En la puerta la profesora que más odio, la de algebra, o como le digo: la loca regla (N/A: No piensen mal ni nada, es porque es la que golpea el banco de Lowell con una regla cuando se duerme) Bueno, la profesora apareció a pedirle un momento al profe para hablar afuera. Fue el momento cuando el profesor puso su segundo pie fuera de la puerta cuando comenzó lo típico, el desorden. Unos tres nos quedamos haciendo la tarea, de entre unos treinta alumnos, y les aseguro que no era mi mini grupo de amigos. A Alice le costaba entender algunas cosas, así que a veces le tengo que ayudar a estudiar. Connor decía que no necesitaba hacer tarea para aprobar, lo cual era cierto, por desgracia. Jack, bueno el pajareaba dibujando como loco en su cuaderno creando un tipo de comic de estrellas ninjas o algo así. Sarah, realmente solo creo que trataba de entender la tarea y no miré más; uno, ya saben el porqué y dos, porque un libro volador me golpeo por detrás de la cabeza.

-Eh, fenómeno, deja de mirar a otro lado y mejor has tu tarea, favorito del viejo este- Decía en burla Scott.

-Lo dice el idiota que me lanza el libro con su tarea –Solté entre dientes al ver el libro en el suelo de reojo. Continué con la fácil tarea, era de los tres sectores que hace poco explicó el profesor, Y, Z y X, pan comido, o así hubiera sido sino recibido un golpe más fuerte que el anterior. Me levanté furioso a encarar de una maldita vez al imbécil de Scott- ¡Ya para, inepto! ¡Si quieres moléstame por lo que soy, poco me va importar, pero no me molestes en la única clase que soy bueno y me gusta! ¡¿Entendiste, idiota?! –Claro se notaba en su rostro que no iba a querer parar con sus jueguitos. Predeciblemente todos nos empezaron a mirar por el show que estábamos montando

-Ah ¿Y qué piensas hacer si no lo hago, eh? No está el capi como para que te ayude y tu no das mucho miedo que digamos

-¿Qué voy a hacer? Pues barrer el piso contigo como lo hice el otro día –No sé porque cada vez que nos decíamos algo no empujábamos, era extraño.

-Suerte de principiante

-Ja, claro, que trillado

-¡Trillada tu madre!

-¡A ella ni la metas!

-¿Qué acaso quieres que te diga lo que es? Una…

-¡Te callas! –Me abalancé sobre él, para golpearlo, y ambos caímos al suelo. Varios miraron o solo se pararon, pero no hacían nada. Estaba más que enojado, si me enojé con un no sé qué cosa es Gekko, obviamente que me enojaría peor con éste idiota.

El profesor entro rápido y me levantó de las axilas, aunque yo seguía tratando de dar uno que otro combo.

-¡Ambos se detienen en éste mismo instante! –Ordenó enojado- ¡Odio mandar a los jóvenes a la oficina del director, pero no quiero más éste tipo de comportamiento! ¡¿Entendieron?!

-Sí, profesor Alex –Afirmamos los dos con la mirada baja. Aunque no lo parezca apara algunos, el profesor Alex, su verdadero nombre, era el mejor profesor en forma de ser. Nunca era malo con ningún alumno, digamos que era el casi normal, solo por su parecido con el viejo de la física lo dejó en el grupo de los profesores extraños.

El profesor me soltó, Scott caminó a su puesto y el pre caminó a mi lado hasta el mío, ya que era su camino al pizarrón.

-Lo lamento, profe Alex –Dije algo bajo para que no me escuchen los demás.

-Je, tranquilo –Dijo de igual forma- Ya sabía que éste curso no se salvaría de verme enojado alguna vez –Me revolvió el pelo, me senté y el fue al pizarrón a escribir algo- Aprovecharé que creo que nadie ha hecho la pequeña tarea y que están tan callados que parece que pasó un angelito, así que comiencen a copiar lo siguiente- Y empezó a explicar el componente de las particular de los tres sectores y porqué ganaron tales colores que tienen. Aunque yo tenía una letra tan horrenda que después no me entendía, igual le tenía que pedir sus apuntes a Alice para entender, copiaba para mantenerme ocupado en algo mientras. Pero ésta vez escuchaba un pequeño murmullo que como noté con una pequeñas mirada de reojo rápida, nadie lo notaba como yo. En un principio no lo no entendía, cerré mis ojos para concentrarme más y, como si fuese algo de magia, comencé a entender mejor lo que decía.

-Solo… solo… solo… solo… -Noté ésa voz, el idiota no me quería dejar tranquilo aun después de que el profesor nos haya retado a ambos. Paré de escribir, ya que ni escuchaba lo que decía el profesor, y porque me estaba enojando tanto que tenía ganas de romper el lápiz- Tú… estás… solo –Ahí mi corazón paró y al mismo tiempo el lápiz se partió en dos

-Yo… no… estoy… ¡Solo! –Fue en ése momento como si un espejo se rompiera por unos segundos. Me enojaba más que cualquier cosa que me dijeran que me encontraba solo. Mi rabia era tan grande que de la nada se prendió una llama en los bancos de todos los niños quemando justo donde estaban escribiendo, para de un momento a otro se apagase, como si ése espejo roto volviera a atraer los pedazos dispersos y se unirán como si no hubiera pasado nada.

-Asombroso… -Susurró el profesor Alex, no parecía asustado o algo por el estilo, sino, maravillado de alguna forma- Chicos mejor tomen sus cosas y salgan, se termina la clase –Si hubiéramos estado en otro momento menos tensos la mayoría habría gritado de felicidad. Pero, muy extrañamente, todos tomaron sus cosas y salieron tan rígidos, como si lo hubieran amenazado si se movían muy bruscos. Tomé mis cosas he igual me dispuse a marcharme, pero al llegar a la puerta- Le dicen Hirakiri… -Me detuve antes de salir y me volteé dudoso hacia el profesor que se encontraba apoyado en la mesa, al frente mío- Le dicen Hirakiri al doceavo planeta, aunque realmente se llama Hikari –Ahí se me formó un nudo,

-"Yo nunca le he preguntado directamente de Hikari, solo del porque nunca nos contó de aquel planeta, esto es más raro que Jack y su fantasía de las estrellitas ninjas vengadores de su comic"

-Conozco muy bien ésa expresión, ser profesor con bastante tiempo ayuda en eso. Bien, te daré una pista del porqué te dije ése planeta en vez de los demás que nunca se enseña en clases

-"Un segundo ¿Hay más planetas que no nos han enseñado?"

-Para de preguntarte cosas y ponme atención, que se nota en tu cara lo que haces –Bueno, con eso que a algunos daría algo de miedo, dejé de pensar un momento y comencé a escuchar- En primera, se por lo que sea, nunca dejen las computadoras prendidas y menos en un lugar público. Ya que el bibliotecario me contó que mis dos alumnos estrellas en astrofísica estuvieron fisgoneando en los archivos de la academia

-"¡Demonios!" –Farfullé en mi mente, si quería ser más discreto en esto, bueno debía de dejar más limpio donde investigo- E-e-eh, bueno… yo

-Como dije antes, odio mandar a los jóvenes a la oficina del director, pero eso no quiere decir que no haya echo algo malo- Me miró con ésa típica mirada desafiante de profesor, como odio ésa miradas- Para no aburrirte y terminar más rápido. El libro de aquel planeta se titula Hirakiri, la biblioteca lo tiene, pero una niña que ya conoces desde que te sentaste lo tiene. Es el relato de un explorador que encontró éste planeta hace varios años, digamos en la época en que tu abuelo aun era el príncipe Kai

-"Okey, si menos busco más encuentro… ¡¿Cómo que príncipe?! ¡Yo juraba que cuando Jacobs dijo que mi mamá era una princesa estaba loco o algo así!"

-Aquel explorador cambió el nombre del planeta y su ubicación en ésa bitácora que volvieron libro, con el tiempo se supo el porqué. El planeta Hikari esconde dos tesoros, uno en cada pueblo que hay. Éste planeta no estaba acostumbrado a ver gente de otras especies o de diferente tono de pelaje. Significa que si cualquiera que fue por ambos tesoros, los Hikarianos no sabrían que hacer con ellos. Para no crear ningún caos en aquel lugar el explorador J.J. Kant, escondió el lugar. Por eso no debo de enseñar ése planeta en clases, me lo prohíben. Al igual que haberte dicho esto a ti. *suspiro* Ya ni importa si le dices a alguien, pero pienso que por quemar los cuadernos de los demás sería una prueba de que estás conociendo a ése raro personaje que llamaban demonio de la noche

-Un segundo ¿Cómo… -Me detuvo el toque de la puerta tras mío. Volteé para encontrarme a una coneja de unos quince o dieciséis años y rosada ahí parada.

-¡Ah, Lucy! ¡Pasa, pasa! –Dijo animado el profesor Alex y ella entro- Lucy, él es mi mejor alumno de la clase…

-Sólo de ésta clase –Corregí.

-Que chistoso –Continuó- Es Lowell. Lowell ella es Lucy, mi alumna de practica

-Un gusto –Salude ¿Qué pensaban que no tenía modales acaso?- "¿No es muy joven para ya estar por sacar un título?"

-El gusto es mío –Dijo de una forma dulce, ésa acción me parecía muy familiar, realmente, ella me parecía muy familiar.

-Lucy estará para las siguiente clases y quisiera que la ayudaras a que no tuviera problemas con los chico

-¿Me está bromeando verdad, profe? –No se lo decía de mala onda, realmente me pareció extraño- Digo, el curso no es muy…

-Bueno, con la demostración de hoy creo que podrás –Dijo en burla como si realmente dijera "Quémales los cuadernos de nuevo y se calmaran" ja ja, que gracioso eh? Él rio por ello y me dijo que mejor me fuera a almorzar mientras él hablaba con su practicante. Intercambiamos despedidas y me fui.

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-"A ver sí entiendo. Gekko es ése demonio de la noche, por el apodo la gente tuvo que temerle o algo ¿Cómo se le puede temer tanto a un chico de mi edad? Nada de esto tiene ningún sentido"

-Eh, soñador -Me llamó Alice, se notaba que se refería a mi- Si vas a soñar con alguien en la hora de almuerzo, mínimo hazlo mirando a la chica de tus sueños

-¡Alice! -Llamó Sarah avergonzada, quien se sienta ahora con nosotros.

-Aja -Dije ignorando el comentario e Alice, realmente estaba distraído.

-¿Qué? ¿Acaso he dicho algo? -Dijo de un tono burlesco, parece a mí ni me oyó.

-Sí, Alice -interrumpió Jack algo molesto- Yo le estaba contando la historia de El Vengador al Lowalo y tu interrumpes mi relato

-Jack, Lowell ni te estaba escuchando -Aclaró Connor.

-¿Ah, en serio? Bueno, entonces te lo cuento a ti

-Ay, Dios -Susurró Connor ya aburrido de la repetida historia de Jack. Es divertido cuando te cuentan sus historias los demás, pero cuando te la cuentan una y otra vez, cansa, más aún si es la misma parte siempre.

En ése momento del lado derecho estaba Jack hablando sin parar y Connor ya muerto de aburrimiento. Y de mi lado izquierdo Alice molestando a Sarah con no sé qué cosa, pero creo que para ella era vergonzoso ya que estaba colorada. Miraba a ambos lados para ver si alguien me daba la palabra o algo, y al no ser así, tomé una cucharada de la comida. Y justo llega la parte más odiosa, al menos para mí, la palmada amistosa.

-¿Verdad, Lowell?

-¿Verdad, Lowalo?

Dijeron al unísono Alice y Jack, respectivamente, con una fuerte palmada de ambos. Como fue de ambos al mismo tiempo, fue más fuerte de lo que creí, y bueno me fui de cara al a mí comida. Exacto, eso pareció muy amistoso.

-¡Ah, lo sentimos! -Se disculparon al mismo tiempo. Ahora si que parecían más hermanos que nunca, hablaban lo mismo al mismo tiempo y con el mismo grito felino.

Me levanté, con la cara embarrada en salsa de tomate y me dirigí a un grifo de agua a limpiarme. Realmente ni ganas tenía de enojarme, con lo del capitán Marshall y el profesor Álex me han dejado pajareando en mi mente.

-"¿Para qué tan pensativo, Lowell?" -Dijo él. Miré el agua en mis manos y vi mi reflejo en blanco.

-¡Mierda! -Solté de repente, antes de caer sentado. Me asustó que el aparecía otra vez. Sería normal si apareciera casada vez que me enojada, pero ¿Ahora por qué? Tenía algo de miedo en verdad. Nada era normal, yo no sabía que tenía que esperar, o que tenía que prevenir.

-¿Qué te pasa, Lowell? ¿Estás asustado de mi acaso? -Decía en un tono burlón Gekko Kai.

-"Claro que no te temo, idiota"

-¿Entonces por qué miras todos lados como si me buscaras entre todos los mocosos de por aquí? -Me inmutó unos segundos ni me había notado ésa acción involuntaria. Pero siempre tengo ases bajo la manga, pero me gusta ver las cosas cara a cara. Cerré los ojos para entrar al único lugar donde lo lograría ver.

-¿Acaso debo temerle a algo que ni siquiera tiene cuerpo propio? -Respondí desafiante, ahora yo lo había inmutado a él.

-Ay, Lowell - suspiró, parecía más tranquilo de lo común. Con los ojos cerrados, de manera pensativa, con los brazos cruzados y con compostura. Pareciera que antes me fue presentado a otro Gekko- Cuando aprendas a esperar y no atacar, conocerás aquello que antes era sabido

-¿Acaso es una clase de acertijo o qué? -No obtuve respuesta de su parte, sólo se mantuvo quieto y callado, era probable que pensará en que decir. Espere unos segundos y nada- Oye, ¿Vas a responderme o no? -Caminé hacia él y agité mi mano frente su rostro- Hey, Gekko Kai, ¿Estás ahí? -Seguía sin responder- Si quieres no te gritó más, pero no te voy a estar rogando que me hables -Escuché un leve balbuceo suyo, algo incomprensible- ¿Qué dijiste? -Me acerqué un poco más.

-No es posible...

-¿Qué no es posible? - Me acerqué otro poco.

-No es posible...

-Okey, entiendo que te dio un ataque de CD rayado - Se calló un momento, a los cual sólo reaccioné con volver a acercarme. Frunció el seño bruscamente, una gota de sudor le corrió por el sien.

-¡Sant! -Gritó de repente, causándole, del susto, que retrocediera gran cantidad.

-Coño... -Susurré para mí ¿Quién demonios era Sant? ¿Por qué parece que a Gekko no le agradara ni imaginarse a ésa persona? Varias preguntas se me formaron en la cabeza, hasta que noté que Gekko se había dado impulso hacia mis- ¿Pero qué...? -se estuvo en seco en frente mío, sosteniendo mi cabeza en sus manos, o mejor dijo, tapando mis oídos con sus manos- ¿Qué diablos te sucede? - Seguía sin responder a mis preguntas. Parecía como si... Si conociera a alguien de aquí hace tiempo, lo cual era imposible. La duda era ¿Quién?

-¿Te encuentras bien, Lowell? -Escuché la voz de Jacobs retumbando en aquel extraño sitio.

-¿Ah? -Dije al abrir mis ojos y notar a Jacobs agachado frente a mí. No lo había notado, pero la mayoría de los niños de ahí me miraba. Claro se me olvidaba que cuando hablaba con Gekko ahí por alguna razón parecía que no pasó nada de tiempo.

-¡Rayos! ¡No lo escuches, Lowell! ¡Sant es un maldito traidor! -Gritaba, desesperado, Gekko ¿Qué rayos le pasaba ahora con Jacobs?

-"Gekko Kai es más ciego que un anciano, ¿Acaso no ve a Jacobs? Y en primera, ¿Qué diablos tiene que ver ambos con él?"

-Te ves mi nervioso -Comentó Jacobs, claro que lo decía, a nadie le había dicho que veía a un lobo blanco con ojos y ropas de plata en mi mente, porque suena completamente normal- ¿Te sucede algo, amigo?

-¿Amigo? ¡¿Amigo?! ¡Tú no tienes ni honor para decir ésa palabra! -Gritó más que furioso Gekko, fue en ése preciso momento cuando entendí cómo funcionaba ése tema. Cada vez que yo le daba el paso, el podía controlarme si quisiera, ése pasó era un tipo de conexión con Gekko. Antes que lograra hacer algún movimiento, paré la conexión con Gekko, de la forma rara, no queriendo hacerle daño a Jacobs.

Me levanté rápido, por cualquier cosa. En ese momento sólo pude ver la cara de Jacobs preocupado, el porqué no lo sé. Sólo sé que ésa fue la última vez que Jacobs me habló como si fuéramos amigos, bueno, por lo menos en ése año.

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Me encaminaba a mi cuarto compartido, con mi ya pegado séquito, luego de una extraña hora de almuerzo. Cuando abrí la puerta no alcancé ni a entrar cuando pasó primero Connor, luego Jack y por último las chicas.

-Wow, wow, wow, ¿Y ustedes dos a donde van? -Pregunté al tomarla a ambas del cuello trasero de sus chaquetas.

-Yo vengo porque mi hermano está aquí y porque ambas nos aburridos en nuestro cuarto - Se excusó mi mejor amiga y se soltó, éso es más que mentira, ella se entretiene con todos en lo absoluto.

-Hablando de tu hermano -Continué, ya a pasó con ellas en dirección al sofá del cuarto- ¿Qué hace él aquí? -Pregunté indicándolo. Él miraba como un niño inocente mi dedo, el cual aparté al ver su gesto infantil- "Se supone que es mayor que Connor y actúa mil veces menor que él, nunca entenderé a este niño"

-Por si no lo notaste, ésta mañana estaba aquí y ustedes dos eran los únicos en el edificio de los hombres quienes le sobraba una cama

-Bueno, eso explica un poco el porqué se encontraba dormido en el suelo -Comenté. Iba a sentarme al lado de él en el sofá, pero me recté porque a ése niño le gustaba tocar todo lo que ve. Así que, aprovechando la localización del sofá, me recosté en el respaldo, apegado a la pared. Era raro ver a alguien en un sofá pero ayudaba para dormir y para que las chicas se sienten, lo cual hicieron.

-Eso es normal en Jack, es sonámbulo, siempre en las noches se levanta a algo

-Ósea, ¿Siempre se levanta y pregunta por un tal Steve? -Pregunté enojado. Jack trató de tocar mi casco, pero lo detuvo mi mirada amenazante- No se toca... -Susurré, tratando de poner el toque de tenebroso, pero lo arruinó él cuando lo empezó a tocarlo alegre.

-Sí, Steve es nuestro hermano menor, Jack siempre dormía con él en casa, y como ahora estamos aquí, en las noches lo busca. Por éso te hablaba dormido, el es así -Aclaró su hermana. Me incorporé ante tal respuesta alterado, mi asombro era inmenso, ése niño era peor que un mosquito.

-¡¿Me estás diciendo que voy a tener que dormir con éste mosquito lunático ambulante nocturno?! -Grité histérico. Bueno, era claro que la tranquilidad no va conmigo.

-¿Por qué Lowalo me odia tanto? -Preguntó Jack, con la voz quebrada y los ojos vidriosos. Cuando lo vi de ésa forma se me partió el alma.

-"Mierda, se tomó todo a pecho el pobre. Debo de medir más lo que digo" -Me sentía horrible, aunque Jack era muy infantil, igual era un niño, y menor que yo- No, Jack... Yo sólo...

-¡Por favor, no me quemes como a ésos chicos que golpeaste el otro día! -Rogó asustado, ocultado bajo sus brazos, su rostro empapado en lágrimas.

-¡¿Qué?! ¡Jack, yo no te quemaría nunca?! -Dije rápido, tratando de tranquilizarlo, cosa que no funcionó mucho.

-¡Lowell! ¡¿Qué le hiciste a mi hermano?! -Me preguntó enojada Alice, quien abrazaba a su hermano. Me levanté del sofá y caminé hasta quedar frente a Alice.

-Mira, Alice. Yo no le he echo nada a tu hermano -Comencé a explicar bastante enojado, por lo menos a mi me enfada que me culpen por cosas que ni me dejan justificar aún- Con suerte lo he tocado. Tu sabes que a veces digo las cosas sin pensar, no he querido ofenderlo ni nada. Además, ¡No es mi maldita culpa ser un fenómeno con fuego en los brazos! -Terminé lo conversación con tal http. Tomé mi mochila y me senté en la ventana, la cual tenía una parte de pared sobresaliente a éste lado, la cual había arreglado antes para sentarme. No me daba miedo sentarme al lado de una ventana del sexto piso, realmente si me cayera no sería la gran cosa, yo esto al fin habría terminado de una vez, pero no, al señor terremoto no se le a ocurrido aparecer. Saqué mi libreta de dibujos y coloqué música que mi reproductor, dibujar me tranquilizadora, aunque igual no puse el volumen alto para escucharlos a los tres, ya que Connor había estado todo el tiempo pegado en la computadora. Comencé a hacer varias líneas de cualquier cosa mientras prestaba media atención a ellos.

-Alice, ¿Es siento que Lowalo no me odia, verdad? -Preguntó Jack cuando ya estaba más tranquilo.

-Claro, aunque ¿Cómo que quemó a unos niños? ¿Cuando hizo éso? - Preguntó confundida.

-Fue anteayer -Ésta vez habló Sarah, quien se había mantenido en silencio todo el tiempo- Tres chicos, entre ellos Scott, lo golpearon y de alguna forma extraña el los... -Hizo una pausa. Tal vez recordó que ayer me vio con mis brazos en llamas.

-¿Por qué te sonrojas, Sarah? ¿Acaso pasó algo cuando yo no estaba? -Dijo en un tono burlesco Alice.

-No, es que... Después de éso eehh... -Se le fue la hoz para adentro.

-"Ay no, recordó cuando yo la besé... Dos veces... Pero igual"

-Bueno, no pasó nada de éso y sólo salió fuego en la planta baja, nada más -Completó.

-"Ah claro, ¿Desde ahora soy Jonny Storm, eh?" -Me compraré con el héroe de los Cuatro Fantásticos, si ésto empeora sería probable que termine igual a él.

-Es cierto, Alice -Exclamó el niño felino- Connor lo tiene grabado en su celular -se levantó feliz en dirección al ante aludido, quien más concentrado estaba en alguna cosa en la computadora. Claro que me quede congelado con lo que dijo, no porque estuviese grabado la pelea dónde Jack decía que quemé al grupito de Scott, sino, que quien lo grabó era el primer amigo que tuve.

Sería estúpido llamar a amigo a alguien como Connor, era pedante, cobarde, molesto, pensaba que era lo más sin razón. Pero fue el primer chico que estuvo conmigo cuando me quedé en la casa d señor Hare. Aunque siempre a sido igual, fue con el único que pude estar, con el único con quien jugaba. Se me formó un gran cariño a Connor y su familia, pero cuando el se hacía insoportable, lo era totalmente. Pero, siendo cobarde, y lo sé, que le de miedo ayudarme en una pelea es una cosa, además que él es más débil que yo, pero que lo grabe como todo in cretino ya es el colmo.

El chico felino llegó feliz al sofá con el celular ¿Alguna vez les dije que Jack era obsesionado con la electrodomésticos? ¿No? Bueno, ahora saben. Se sentó en medio de ellas con el celular en mano y el vídeo rodando. Para es como si estuviera en "Mute", no escuchaba nada, ni ganas tenía. El video estaba andando cuando Scott me alegó a la pared, estaba grabado desde antes pero conque Jack sabia por donde era.

En el vídeo me encontraba entre el muro y Scott, el ahorcándome. Ya recordaba lo que ocurría en ése entonces, pero la diferencia que mi recuerdo y el video... no eran lo mismo.

[N/A: No estoy seguro si me entenderán pero aquí relato medio mezclado lo que aparece en el vídeo y lo que pasa en tiempo real, si no se entiende ¿Me dicen? Para editarlo y hacer algo]

En ese instante comencé a sentir como si volviera a sentir ése tiempo, pero mostrando lo que no vi, no sé si estuve claro, pero no conozco otras palabras.

Scott hurgó en los bolsillos me mi pantalón sacando algo que cuidaba más que cualquier otra cosa.

-Vaya que eres patético, O'Donnell -Era la voz de Scott. Me retiro los audífonos y di una mirada rápida al lugar. Se escuchó tan real, que ni creería que haya sido del celular-. Guardar una fotografía de unas personas que ni son tus padres, eso significaría que son algo para ti -Comencé a sentirme cansado, como si comenzara a faltarme oxígeno, todo se estaba sintiendo tan real. Scott hizo un gesto a uno de los niños, el cual acercó un encendedor, prendido, a la foto que aún se encontraba, media elevada, en la mano del chico coyote. Acercó la fotografía un poco más, provocando que se comience a quemar. Llevo mi mano a mi pecho, tratando de apretarme la piel como si apretara mi corazón, me duelen que mis tesoros como esos se destruyan de tal forma. Para mi sorpresa, donde coloqué mi mano se encontraba algo plano y medio duermen el bolsillo de la chaqueta. Retiro el contenido de su interior, encontrando la mismísima fotografía que se quemaba en el vídeo, algo sumamente raro al estar completamente intacta.

En el video me veía como si fuera a desmayar, hasta que como cambiaban mis ojos. La llama creció repentinamente, quemando la mano de Scott y luego de apagó como si nada. Le di un codazo en el estómago, no sin antes haber tomado la fotografía.

-Hmp, idiota - Escapó por los labios la voz de Gekko. Se llevó las manos mi cabeza. Un tipo de energía entre amarilla y anaranjada comenzó a fluir sobre mi cuerpo. Lugo, de golpe, ésa misma energía se expandió de mi cuerpo en forma de una esfera de energía, en la cual, yo me entraba al centro. Los tres niños se alejaron, violentamente.

-No quería que vieras éso, Lowell -Susurraba Gekko Kai.

Volteé mi vista a la ventana de la sexta planta en la que nos hallábamos. Con la ventana era similar a lo que me ocurría en la ducha, más que en el espejo.

-No dejé que tu vista guarde lo que realmente ocurrió ésa tarde -Decía en un tono triste-, por justamente lo que estás viendo. Yo, el verdadero mounstro -Di una mirada al vídeo, solo para encontrarme conmigo dándole varios golpes y evadidas a Scott- No era mi intención parcharte como un mounstro, pero no podía permitir que ésos tipos te golpeasen solo por estar que ésa niñata -Explicó a referencia final culpando a Sarah. No m agradaba de nada que la llame así, no valía de nada alegar.

Volví mi vista al lobo albino con ropas de plata y mis mismos ojos.

-¿Por qué presentarte como un enojón sádico y luego volverte en un tipo quien se disculpa y que no tiene una gota de gritas desesperado? -Pregunté sereno, a algo nada que ver con lo que decía.

-¿Y tú por qué actúas en un principio como un tonto insultador y ahora te comportas más tranquilo que un bebé dormido? -Usó mi misma jugada, algo que me dejó callado y de igual forma a él

-"Me encontraba sereno y él apenado, yo lastimado y él encerrado, yo soy oscuro y él claro. Éramos lo contrario, pero en el fondo, nos parecíamos..." -Se le dibujó una media sonrisa en el rostro, en el fondo me causó alegría. Se había disculpado por algo que, quizás, no salió como planeaba. No me enojaba que me dijeran monstruo, es mejor a que me dijeran huérfano no querido, o cosas típicas que serían hacia mí.

-¿Lowell? -Me llamó Sarah, desviándome de mis pensamientos y provocando que mi corazón corra a mil por minuto cuando decía mi nombre. Volteé al sofá, donde continuaban viendo el vídeo, el cual estaba ahora pausado- ¿Qué es lo que dices en ésta parte? -Preguntó al parecer le importaba ver el vídeo, algo que me entristeció un poco. El chico felino dio play y sonó más que claro:

-Ahora solo recuerda que le vas a deber un favor a tu querido amiguito Gekko Kai -Fue lo que me había dicho Gekko segundos antes de atacar a Sarah. Aunque, no sería muy buena idea decirle éso a ella, ya que no le he dicho a nadie de que hay alguien en el interior de mi cuerpo. Por suerte Alice impidió que lo dejase, ya que habló antes de que yo.

-Sarah, ni si quiera está en español. No soy muy buena en inglés, pero sé que tampoco es en ése idioma -Comentó algo crucial.

-Tienes razón, pero siento haber escuchado ésa idioma -Sarah volvió a poner ésa parte. Yo estaba nervioso a lo que entendiera el tal lenguaje extraño y entendiera lo que dijo Gekko a referencia a ella. Cuando pasó ésa parte, ella se levantó con aire de victoria- Latín -volteó a verme- Hablabas Latín -Me dijo. Yo no sabía que decir, me parecía más que mentira en un principio, yo escuchaba español. Pero pensando bien las cosas, si lo pude ver lo que ocurrió ésa tarde, es probable que Gekko pueda cambiar varias cosas más. De alguna forma éso me alegraba.

Luego de éso continuaron viendo el vídeo. Por mi parte, ya me había relajado de dibujar, así que me quedé dormido escuchando música.

Una vez vi una película extraña, que en sí decía que en los sueños el tiempo pasaba más rápido, y en la realidad era lento... Pero en mi realidad, "No de película", todo, en lo absoluto, pasa rápido. En todo éso, una grata siesta el lado de la ventana del sexto piso.

-¿Vas a venir, Lowell? -Me despertó Alice.

-¿Qué cosa? -Atiné a decir al despertar de brinco.

-Te dije que el estaba dormido, Alice -La reto Sarah.

-Bueno, estaba. ¿Vienes o no? -Volvió a insistir mi mejor amiga.

-Luego -Respondí sin siquiera molestarme en preguntar dónde- ustedes espérenme en la primera planta

Ambas chicas salieron del cuarto. Jack estaba terminando de desempacar sus cosas. Connor guardaba su computadora. Yo guardaba mi cuaderno bajo me cama, donde me gusta. No digo ser un excelente dibujante, pero no soy nada malo y me encantó el paisaje que me salió. Unos minutos después Jack se fue afuera con su hermana. Era viernes en la noche, así que mañana no teníamos clases, pero sí cualquier cosa que tenga que ver con estado físico. Todos ésta noche trataban de aprovecharla, ya que el entrenador Gold era estricto y la mayoría terminaba adolorido el Domingo. Jack sería un caso seguro, Connor y Alice medio, con Sarah no me he fijado y, bueno yo soy el que la sufre menos el Domingo, me gusta hacer éso, menos cuando hacemos piques largos. Llegó al destino, pero medio muerto.

Volviendo al tema. Me abrigué ya que íbamos a estar afuera, y hace un frío horrible, ya que estamos a fines del invierno. Antes de abrir la puerta, Connor me detuvo.

-¿Por qué ya ni me hablas? -Preguntó él.

-Tú aún no me habías dirigido la palabra -Le respondí duro, sin al menos voltear a verlo.

-Yo pensé que...

-¿Era porque podría estar enojado contigo? -Interrumpí, abriendo la puerta, al completar su oración- Sí, puede que sea -me digné a largarme, pero él me detuvo tomándome del brazo.

-Bueno, yo...

-No quiero tus disculpas -Aclaré. Me solté de un jalón- Sé que eres cobarde, pero no tan cretino como para grabar una pelea mía, en vez de ayudarme

-Sabía que tenía que decirle a Jack que no lo dijera. Aunque, ¿De qué te enojas? Tú estabas barriendo el piso con ellos

-No metas a Jack. En un principio del vídeo no me estaba yendo muy bien, que digamos -Hice una pausa, di un respiro y pasé mi mano por mi pelo blanco de la cabeza. Quería ser más claro, para bajar de una vez- En realidad no me enoja que grabaras una pelea, sino, me desilusionó cuando estaba en la pelea y ustedes no hicieron nada en apoyarme. Realmente ya ni importa, sólo bajemos

-Mira, hagamos un trato -No me interesaba en lo absoluto ése tipo de cosas así que comencé a caminar- Mejor, tu házmelo a mí. Dime que haga algo y si no lo cumplo... Emm... Hago un show que me avergüence frente a los chicos de aquí

-¿Seguro?

-En lo absoluto -Trató de decirlo firme, aunque supiera que no sería así. Yo no quería verlo humillándose frente a todos, pero podía aprovechar para que haga algo que sería una lección por ser tan molesto.

-De acuerdo -Sonreí- Sígueme, tengo el reto perfecto para ti...


Mucho por éste capítulo, lo que sigue lo dejo en el próximo que no creo que demore mucho en subir, ya que ésta historia la empecé a escribí a fines del 2011, así que pensé en mezclar un capitulo que escribí hace un año, ya que me gustó cuando lo escribí, además que lleva parte importante y todo el cuento de ésta cosa y blablablabla...

Ahora que pienso lo que digo, ya a pasado un año desde que pensé en subir el fic... vaya que soy lento en subir un condenado capítulo

Gracias a los reviews de BRANDON369, FireFox9765 y Blauer S. R. Muchas gracias, me animan mucho.

Si quieren saber cada vez que salga alguna actualización de ésta u otra historia o cualquier cosa, pueden seguirme en mi Twitter (Link en mi perfil) aviso todo de mis fanfics y variar. Si no quieren seguirme por no ver su Twitter, piensen que me importa un comino ver el perfil personal de alguien, solo si quieren.

Muy bien, nos veremos en el siguente... cualquier cosa que haga, ya que me dio ganas de hacer un FanFic de Zelda, ya que me compré el Ocarina of Time... y me dio con hablar de nuevo... Adiós.

Ray Out