Notas de las autoras:

~Holaa~! C: Anialexa y Fersi reportándose para actualizar (-w-)7 Nadie notó la alusión de "El señor de los Anillos" en el prólogo? :I Shaaaaaame on you :'c (la que no vio los Muppets)

-Eh…. Ani-chan… no es por nada pero yo tampoco la noté .w. Creo que solo tú solita te entiendes xD *le da palmaditas en la cabeza* Shh, shhhhhh, está bien, está bien.

~P-pe-p-peroo… Jum :c! –hace un puchero- Bueno… ya me lo han dicho xD En fin -exhala una nubecita de su boca- Ara~ que tenemos aquí~? Perdonen por la tardanza! Ahora si empezamos de lleno con esta historia! Chan chan chaaaan~ Esperamos que este modesto capitulo sea de su agrado n.n

-Y más porque las flojas de las autoras son unas holgazanas XD

~… Sólo lo justo y necesario ;D


Capítulo 1: Conozcámonos.

Era un típico día soleado de agosto, con una suave brisa de viento soplando en la atmósfera. Un día perfecto para caerte por las escaleras al chocar contra alguien por andar de distraída, podría decirse.

Sip, mejor día no pudo haber sido. Hasta creo que es lo más interesante que le ha pasado en su vida escolar.

Luka iba subiendo las escaleras junto con su mejor amiga, mientras estaba enfrascada leyendo un libro de suspenso, por lo cual no se percató que delante de ella se encontraba bajando las escaleras una peli-aqua que andaba a paso apresurado y con muchos papeles cargando. La peli-rosada sólo sintió el dolor que empezaba a recorrer su espalda al resbalar por los escalones y terminar en el suelo, llevándose a la inocente criatura junto con ella al intentar agarrarse de algo para evitar su cruel destino.

Y con eso, absolutamente todos los papeles que llevaba consigo, hasta ese momento, se esparcieron por toda el área, desordenándose y haciendo casi imposible la tarea para volver a ordenarlos. Cabe decir que parecían confetis, unos aburridos confetis enormes con letras vieras por donde los vieras. Solo que ninguna de las tres personas se habían percatado de ello, a excepción de una, pero cuando grito mientras apuntaba al techo "¡Aguas con los papeles!" las otras dos ni la pelaron.

Terminaron varios escalones abajo, acabando una por caer de espaldas al frío suelo y la otra siguiéndole.

-Ayy…- Se quejó la pequeña de coletas, sobándose la cabeza.

-Diablos… eso dolió.- Luka dejó de adornar el piso y se levantó lentamente, buscando el libro que se le había caído; pero algo más captó su atención. –Em… ¿te encuentras bien? Disculpa, no me fijé por dónde iba.- Dijo ofreciéndole su mano a la otra persona.

-Si… espera… ¡Los papeles!-Exclamó alarmada, tratando de recoger todas las hojas que se le cayeron en el transcurso de su viajecito.

-Oh, déjame te ayudo.- Se agachó para agarrar parte de las hojas que se encontraban esparcidas por la superficie plana y parte de las escaleras. –SeeU-chan, no te hagas pato y ayúdanos también.- Volteó a ver a la coreana con una mirada amenazadora. La aludida solo se encogió de hombros.

-Cuack- Y comenzó a recoger las hojas de las escaleras. Esa idiota...

-N-no es necesario.- Dijo algo nerviosa, observando como la más grande se tomaba la molestia para acomodar aquellas hojas.

-Okay~- Exclamó SeeU y dejó caer los papeles que llevaba levantados al suelo otra vez, ganándose una mirada asesina de su amiga.

-Claro que sí. Esto pasó por mi culpa, es lo menos que puedo hacer.- Le tendió los papeles que ya había conseguido y recogió los que había tirado la rubia. -Mira, no es que sea una molestia ayudar a otros.-

-Muchísimas gracias entonces.- Agradeció después con una sonrisa más relajada y amigable.

Fue ahí cuando Luka por fin apreció a la joven que tenía en frente de ella. Sus orbes azules se posaron primero en esa cara delicada y tierna de la pequeña, después se dirigieron a la mirada inocente y alegre que desprendían esos ojos aquamarinos, para finalmente pasar su vista por todo el cuerpo; la mayor se quedó congelada por un tiempo, observando a la chica que tenía en frente de sí.

Se sonrojó, pero por lo bueno no lo demasiado como para que tanto su amiga como la pequeña lo notaran y... ¿Por qué diablos se le vinieron todas estas cosas a la mente? ¿Cuándo dio el permiso ella como para que su cerebro se pusiera en ese plan? Pfff... El cansancio, claro, aun así no le molestaba ponerse a soñar un ratito, soñar un ratito con el tierno ángel que tenía delante suyo, observándola con una delicada sonrisa que de a poco a poco se iba convirtiendo en un rostro de preocupación.

Por favor, que alguien le diga que esto es destino, que ese tierno ser de nombre desconocido había llegado gracias a él. No recordaba la última vez que vio a alguien así de…

"Es… es… Es hermosa" Pensó la peli-rosada, babeando internamente. –Em… ¿ibas a dejar estos papeles en algún lugar en específico?-

-… ¡Diablos! Tengo que apurarme- Dijo la peli-aqua con un tono asustado, agarrando los papeles y preparándose para correr directo hacia su destino original, y claro, maldiciendo al profesor León en su trayecto.

-¡E-espera! Te acompaño.- Le quitó la mitad de los papeles y la empezó a seguir. -Es lo menos que puedo hacer por los problemas causados-Bah, excusas baratas para pasar otro rato con ella. ¿Pero qué tienen de malo?

-¡Gracias, pero no es necesario!- Y como toda señorita orgullosa, trató de quitarle las hojas, pero le fue imposible ya que la otra de terca por ayudarla alzó el bonche por arriba de su cabeza.

Y diablos que esa chica era alta, por lo menos más de lo que ella podría llegar a serlo en toda su más o menos corta existencia. Miku, aun saltando o poniéndose de puntillas mientras hacía un puchero con tratar de arrebatarle dichos documentos, tiernamente no lo logró. ¡Maldita sea la altura de esa desconocida!

-Ne, apenas has de poder con los papeles. ¿A dónde tienes que llevarlos?- Preguntó con una sonrisa victoriosa pintada en la cara, esta chica además de era hermosa era súper tierna ¿Qué más podía pedir?

-¡Mou! A la dirección…- Dejó caer los brazos e hizo un puchero, sintiéndose derrotada contra alguien a quien ni siquiera conocía.

-Hacia la dirección entonces~-

-Lukaaaa-chaaan, ¡tenemos clases!- Gritó la olvidada de la coreana. -¿Y si llegas tarde? No pienses que le volveré a inventar una excusa al profe como el año pasado, ¡terminé castigada por eso!-

-No te preocupes, SeeU-chan. Llegaré a tiempo.- Le dedicó una sonrisa sincera y se encaminó hacia la sala junto con la otra chica. -¡No se te olvide apartarme un lugar!-

-Desgraciada…- Susurró la rubia con orejitas de gato. ¿Acaso se refería a Luka, o a la pequeña desconocida?


-Oh, al fin aparecen las copias. Gracias por traerlas, déjenlas ahí sobre la mesa.- La secretaria les señaló una mesita que estaba en medio del cuarto, después de que le mostraron los papeles que habían llevado de parte del profesor de Inglés.

Miku suspiró, apenas comenzaba el año y ya tenía que estarle haciendo encargos a su maestro por andar de distraída en clases. ¿Qué le dirá a su hermano sobre esto? Era seguro que su anciana abuela, que en paz descanse claro, se estaría retorciendo de la vergüenza en su tumba llena de tierra ¡Era una deshonra para la familia Hatsune!

Finalizada la tarea, se dispusieron a dirigirse cada una hacia su respectiva clase, pero la pequeña todavía tenía algo importante que decirle a la mayor.

-Muchas gracias por ayudarme, perdona por haber sido una molestia… Espero que no llegues tarde a clases.- Dijo con un poco de nervios. No acostumbraba llevarse con los de grados mayores. Aunque en cierta manera era algo bueno, ya tenía que presumirles a Rin y Len cuando regresara al salón.

La aludida dejó que una linda sonrisa se dibujara en sus labios, esta chica no terminaba de encantarle, y en cierta manera tenía el presentimiento que lo seguiría haciendo tiempo después y así sucesivamente. Pero en cierta forma no dejaba de ser extraño ese peculiar sentimiento de "Dejavu" que comenzaba a asaltarle la mente, como si todo esto ya habría pasado alguna vez en algún otro tiempo o simplemente había previsto que tarde o temprano sucedería ¿Apoco no es raro?

En fin, declaró que sólo eran imaginaciones suyas desde que salieron de las oficinas que había dentro de la escuela. La peli-rosa se giró a verla, todavía sin borrar esa cálida expresión de su rostro.

-No te preocupes, después de todo fue mi culpa el que cayeras por las escaleras.- Luka habló algo avergonzada, ya que bien había sido advertida que caminar sin ver por dónde iba podía ser peligroso, como toda adolescente hizo caso omiso de preciadas indicaciones. Típico.

-Bueno, me despido. Si no llego antes de que suene el timbre estaré metida en líos. Jeje…- Rio nerviosamente al final, de todas formas ella también se sentía un poco extraña con la situación.

-Jjaja, ok… ¿Cuál es tu nombre, por cierto?- Preguntó la peli-rosa. La verdad, saber el nombre de la joven de repente se volvió algo indispensable para ella. Con decir que su conciencia llevaba un buen rato gritándole "¡Pregúntale su nombre, o eres una gallina!"

-Em, me llamo Miku, Hatsune Miku. ¿Y tú eres…?- Respondió con una ceja levantada.

-Soy Megurine Luka, encantada de conocerte.- Extendió su mano para estrecharla con la de la peli-aqua y le dedicó una linda y tierna sonrisa. -Ojala nos llevemos bien- Muy bien…

-Claro, jaja, fue divertido haberte conocido. Bueno… si me disculpas, ahora si me voy.-

-Claro, claro… ¿Nos vemos después?- Preguntó algo nerviosa. ¿Acaso su corazón había comenzado a latir rápido? ¿Dónde están los alienígenas cuando los necesitas?

-Mmm, supongo.- Dijo con una sonrisa juguetona y se despidió, comenzando a correr para salvar su boleta de un horrible y espantoso 5. -¡Nos vemos después!-

-¡Claro!- "Claro…" Luka se quedó pensando por unos momentos, también observando a la joven chica hasta que pudo ver como ésta desaparecía de su vista al dar vuelta en un pasillo.

Pensó… pensó por un largo rato, todavía sin quitar la mirada de ese punto fijo con la boca semi abierta y con los ojos desorbitados, como… ausente. ¿Qué que era lo que pensaba? Bueno… quizá esas últimas palabras que aquella joven de coletas agua marina le dedico antes de regresar a su salón de clases.

"¡Nos vemos después!" Nos vemos… dijo… Eso significa que…

"Volveré a verla…" ¡Habrá otra ocasión para volver a quedar con Miku!

Luka endureció un poco la mirada después de aquello, apretó ambos puños ahora rígidos a cada lado de su cuerpo, y también se dio media vuelta con intenciones de volver a su aula de clases. Había tomado una decisión, o mejor dicho una idea vagamente rondando por su mente.

Esa chica era hermosa, pero eso no era lo que le había interesado a Luka; fueron sus ojos quienes hipnotizaron a la rosada instantáneamente, nunca había visto unos orbes de un color tan exótico, una mirada tan inocente y tierna, una a la cual fácilmente la podría estar viendo durante horas y no se cansaría. Pero lo que la inquietaba era saber el por qué. ¿Por qué? ¡Chihuahua! Ni siquiera sabía por qué razón se sintió sofocada de un momento a otro, solo entendía que eso pasó cuando conectó con esa mirada verdosa.

Era extraño para ella sentirse así, claro, considerando que nunca en su vida había conocido a alguien que pudiera causarle sensaciones de ese tipo, igualmente, jamás llegó a pensar que se sentiría así ¡Y tampoco era bonito! Y no, no le preocupaba ese hecho de que fuera una chica quien hizo que su sangre subiera hasta sus mejillas de esa forma tan anormal para ella, considerando que Luka Megurine ya tenía sus orientaciones sexuales bien definidas desde varios años atrás.

En fin... eso es otra historia que a ella no le gustaba recordar mucho que digamos.

La campana sonó y sacó a nuestra protagonista de sus pensamientos triviales. Se encaminó hacia su próxima clase y trató de divisar a su queridísima mejor amiga de entre tanta muchedumbre estudiantil. Tímidamente asomó la cabeza por el marco de la puerta, asegurándose de que ningún maestro haya llegado, y ella terminara con un regaño por llegar tarde apenas empezando el año escolar.

No hay monos en la costa.

-¡Luka! ¡Por aquí!- SeeU agitaba su mano de un lado a otro para llamar la atención de su compañera. Había apartado lugares hasta el final del salón, ya que si algo tenía que confesar, era que la clase de Historia no iba a escuchar, puesto que se estaría durmiendo entre los primeros minutos en lo que el profesor comenzaría a hablar acerca del tema. ¿Y qué mejor lugar para ocultarse que en la esquina trasera del salón? Además, sabía muy bien que a su amiga le encantaba estar apartada del pizarrón, alegando que sólo los "matados" como la delegada de la clase se sentaban ahí.

-Pff… éste será un día largo…- Suspiró resignada. Luka sólo atinó a encaminarse calmadamente hasta el lugar "especial" como SeeU solía llamarlo, que le había apartado.

Apenas llegó al mentado lugar junto a la rubia, ésta prácticamente se desplomó sobre éste y echó la cabeza para atrás, en gesto cansado. El pequeño pupitre no era tan cómodo que digamos, algo desgastado y rayoneado con obscenidades vieras por donde lo vieras, unas que eran muy típicas en los varones adolescentes inmaduros de su edad. Luka dio un largo suspiro, y como su pupitre quedaba justo al lado de la ventana, la brisa que entraba por ésta empezó a moverle varios de esos mechones de rosados cabellos.

A SeeU, quien sólo la observaba perezosamente desde su lugar con un codo sobre la paleta de la silla y la barbilla en su mano, le brillaron los ojos ante la imagen. Entonces se enderezó un poco sobre su asiento y carraspeó para llamar la atención de su mejor amiga, eliminando así la extraña aura que se había formado a su alrededor.

-Emm… Luka-chan, ¿pasó algo?- La otra, que seguía con la cabeza hacia atrás, se giró a verla abriendo un ojo de forma perezosa –Con Miku-

Ahora sí que se le había ido el sueño de sopetón, ella sólo atino a enderezarse por completo para luego ver a su amiga con un rostro más que interrogante -¿L-la conoces?-

-Algo así- Respondió secamente encogiéndose de hombros. ¡Oh por Dios, a lo mejor y tiene un chance para acercarse más a esa niña que apenas si conoce!

-¡Dime cómo, exijo que me des esa información, idiota!- Pidió, o mejor dicho ordenó desesperada, comenzando a zarandearla violentamente una y otra vez.

-¡Ya, ya, basta, me duele el cerebro!- Luka sólo accedió a su petición rápidamente, con una pequeña esperanza de que podría conocer más a fondo a la razón de sus sonrojos. SeeU apenas fue liberada, comenzó a palparse todo del cuerpo de la cintura para arriba –Okay, sigo viva.- Y después volvió a dirigirse a su amiga -¿Recuerdas a Mikuo, el chico que se me declaró el año pasado?- La aludido se lo pensó un segundo, luego asintió energéticamente con la cabeza sin entender que tenía que ver él con todo esto. –Pues déjame decirte que es su hermana.-

¡Santo Cielo!

A Luka casi se le cae la quijada al piso, si no fuera porque esto no era una de esas caricaturas americanas y prácticamente eso era algo imposible en la vida real, pero de que se quedó boquiabierta, se quedó boquiabierta. Una persona tan olvidadiza como ella nunca se habría dado cuenta de ese detalle antes, ni siquiera le pasó por alto aun cuando Miku tenía mucho parecido con su hermano mayor, con la única diferencia de que ella era una chica y más bajita que él. Pero de ahí en fuera se parecía a ese peli-aqua en muchas cosas, contando primero el mentado apellido Hatsune que la encantadora mujercita llevaba justo después de su nombre. No todo mundo lo tiene, y si lo tiene a saber quiénes eran porque ella no conocía a nadie además de aquel chico que se llamara de esa manera. ¡Debió de haberlo sabido antes! Ahora quizá hasta las cosas se le complicarían un poquito.

-SeeU… dime que no hablas en serio… por favor- Rogó a su amiga con las esperanzas por los suelos.

-Es la verdad, boba- Y sonriente volvió la mirada asía el frente –Así que será mejor que te vayas olvidando de ella, Luka-chan, sabes que Mikuo no dejará que su hermanita se junte con una pervertida como tú- Y ahora era el turno de la peli-rosa para enojarse. La coreana sintió como un fuerte puño golpeaba contra su pobre cabeza rubia -¡Auch, deja de matar mis neuronas, por eso repruebo!-

-Mis puños no tienen nada que ver con tu idiotez académica.- Objetó volviendo a sentarse en su pupitre, tratando de calmar ese enojo. –Te apellidas Daa-Hee, eres una idiota desde antes de que nacieras.-

-¡Oye! No todos los Daa-Hee somos idiotas- Se quejó la coreana, Luka le dirigió una mirada seria haciéndole ver lo obvio –Al menos no todos…- Mirada más seria –Puede que la mayoría…-

-Como sea. No me cambies de tema, que todavía no me has contado todo lo que sabes referente a…-

-¡De pie!- Resonó la autoritaria voz de la delegada, Yukari Yuzuki, en el aula. Genial… ahora tendría que esperar para seguir con el tema.

Todos los alumnos se pusieron de pie, preparándose para saludar a su profesora de historia. SeeU abrió los ojos de par en par ante la mujer joven que se presentaba justo delante de todo el grupo.

-Saluden todos a la profesora Sakine-

-¡Mira, Luka, es Meiko-san!- Grito a los cuatro vientos apuntando muy mal disimuladamente a la mujer que sería su nueva profesora de Historia -¡Meiko, por aquí!- Trató de llamar su atención agitando los brazos.

-Serás idiota…-

La joven mujer, que vestía elegantemente y que no aparentaba tener ni cuarenta años, dejó que una vena enorme y roja se asomara peligrosamente por su frente. Tenía pensado que esto pasaría, pero no lo quería creer hasta que esa muchacha infantil de verdad lo hiciera.

Segundos después una regla que iba peligrosamente rápido hacia la rubia terminó por golpearla y hacerla caer al piso.

-¡Te dije que en la escuela soy Sakine-sensei, SeeU!- Le reprendió apuntándole amenazadoramente con un de sus dedos. Al sentir todas las miradas de sus alumnos sobre ella, sólo atino a enderezarse rápidamente y lanzarle una mirada a la delegada, haciéndole ver la incomodidad de la situación.

-Ah, ¡Ah, es a mí!- Exclamó Yukari señalándose ella solita, Meiko se golpeó la frente con una de sus manos –Claro, claro ¡Sentados todos!-

Y para suerte de la joven maestra, todos regresaron a sus respectivos asientos. SeeU se levantaba apenas en esos momentos, sobándose la cabeza debido al dolor de los mil demonios que esa regla le había causado. Con mucho trabajo encontró aquel que era su pupitre, evitando la mirada regañadora de su amiga se sentó en éste. ¿Había dicho que se iba dormir? Porque eso fue lo que hizo o quería hacer, porque un borrador volador le pegó en la cabeza, despertándola.

-¡Ya no me pegue!-

-Nunca cambias- Murmuró Luka por lo bajo mientras negaba con la cabeza.

Luka rodó los ojos y volvió la vista a la ventana, en serio que tenía muchas cosas que pensar, y todas referentes a esa pequeña peli-aqua con la que se topó por las escaleras hace un rato. No podía dejar de pensar en ella, precisamente en ella, la hermana del chico que se le declaró a su mejor amiga un año atrás ¿Qué porque estaba preocupada? Es que ciertamente no creía poder acercarse a ella teniendo un hermano que a estas alturas no ha de odiar solo a SeeU por romperle su corazoncito en cuatro partes, sino también a todas las personas cercanas a ella.

¡Pero en verdad que quería volver a verla!

Sonara muy tipo de acosadores y todo, pero a pesar de apenas conocerla, Miku ya la había atrapado por completo con tan sólo una tierna mirada con esos ojos agua marina que tenía. Esos que reflejaban su pureza, su inocencia, quizá hasta un poco fáciles de leer pero… al fin y al cabo… eran… como mágicos… porque te hipnotizan por completo. Y su amiga pudo notar la cara que traía por culpa de esa Hatsune, así que le lanzó un papelito que pego en su cabeza y cayó en su pupitre.

Lo abrió con una mirada molesta, y empezó a leerlo mentalmente a escondidas de su profesora que ya estaba presentándose con la clase.

"Luka… se en que estás pensando pero… pensé que dijiste que nunca te volverías a enamorar de personas Heterosexuales… ¿Recuerdas lo que pasó la última vez?" Eso ponía el papel. Luka la miró un rato, queriéndole responderle, aunque no pudo porque Meiko volvió a hablar.

-Bien, como podrán ver, para mi todos ustedes son caras nuevas, me gustaría mucho que de uno por uno se levantaran y se presentaran ante mí- Dijo con una gentil sonrisa, SeeU levantó una mano energéticamente. –TODOS-

La aludida frunció el ceño y bajó la mano lentamente –Pero si usted ya me conoce…- Murmuró para sí misma cruzándose de brazos.

De a uno por uno cada uno de los alumnos se levantó cuando el otro terminaba de presentarse ante su nueva profesora de historia; diciendo como primer punto y cosa más importante su nombre completo, sus gustos, disgustos, etcétera. Empezando por Aria Planetto, una joven extremadamente tímida de anteojos que ciertamente no resaltaba mucho en clase. Temblaba mucho cuando hablaba, tanto así que ninguna de las oraciones que decía no podía salirle sin tartamudear en el proceso. Razón por la cual varias de los estudiantes se burlaron de ella, pero que para su suerte, la delegada Yukari callaba a todos con sus fuertes gritos, para después terminar por dedicarle un sonrisa para que continuara y al final la aludida terminara en su lugar con un sonrojo de los mil demonios y su corazón latiéndole horriblemente rápido.

-Y por eso no me gusta el sake- Acabó con su presentación un estudiante de cabellos rojos tiempo después.

-Gracias por tu enorme monólogo sobre el porqué el alcohol mata neuronas, Kasane-kun- Dijo la profesora sarcásticamente ya sentada en su lugar –Pero deja que te diga ¡Que me vale, yo seguiré tomando mí amado sake! Ahora, Luka, por favor preséntate-

-C-claro…- Dijo tratando de ocultar un profundo bostezo, mientras se levantaba de su banca. –Me llamo Megurine Luka. Me gustan los deportes, la música y los libros…-

-¡Bibliófila!- Se escuchó la voz de alguien interrumpir la presentación de la peli-rosada, quien solamente se dedicó a dirigirle una mirada asesina al graciosito. Para suerte de ella (o del grupo), a nadie le causo gracia esa mala broma.

-Ajem, como decía…-

-Oh, ¿estabas hablando?- Volvió a interrumpir la misma voz masculina de hace unos momentos. ¡¿Qué afán tienen por hacer acto de presencia a cada rato?! Y de una manera tan infantil.

-S-h-i-o-n- Pronunció con mucho odio cada letra la ofendida. Todo el salón sufrió de escalofríos en ese momento.

A pesar de estar haciendo un esfuerzo sobrenatural para apaciguar sus impulsos de cometer un asesinato bien merecido, hay que decir que Luka en verdad no odiaba al joven de cabellos azulados, de echo solía caerle bien de vez en cuando, es sólo que el chico desgraciadamente no sabía cuándo estaba comenzando a ser insoportable. Como ahora, por ejemplo.

-¡Suficiente!- Gritó la profesora peli-roja con una muy marcada vena palpitante en su sien y azotando el escritorio con la regla que había lanzado tiempo atrás (!¿cómo rayos regresó a su poder?!). –Megurine-san, puede sentarse. Ahora, ¡usted!- Dijo la ahora molesta y algo enojada amante del sake. -¡Haga su debida presentación! Y si no me gusta… tendrá que hacerme un resumen de los cinco bloques del libro. ¡He dicho!-

De repente, todo el cuarto se llenó de una sensación incómoda de total tensión. En silencio, los estudiantes habían comenzado a hacer apuestas sobre si Kaito lograría salvarse de esta, como lo había hecho años anteriores con otros profes, o si tendría que cumplir con ese horrible castigo, ¡que muy merecido se lo tenía!

-A la orden.- Canturreó mientras dejaba su lugar. –Me llamo Shion Kaito, adoro el helado y me disgustan las anormalidades. Gracias por su atención.- Terminó con una reverencia y se volvió a sentar en su lugar.

-… Hum… ¿A qué se refiere con "anormalidades", joven?- Preguntó la profesora con cierto interés.

-Ya sabe, las que no son aceptadas por nuestra sociedad.- Dijo como si nada.

-Pues… últimamente nuestra sociedad no es tan conservadora como lo era años atrás. – Recalcó SeeU cruzándose de brazos. Conocía al susodicho desde el año pasado, e intuía que la iba a regar pronto.

Y tenía razón, pues estaban en una época en que la sociedad era, si no más comprensiva ni libertina, un poco más accesible (si es que se pudiera decir de esa manera). Todavía no dejaba a las personas pasearse desnudas por áreas públicas, pero al menos las tribus urbanas ya no sufrían de tanto rechazo; con tantas "modas" tal vez que las tribus era lo que menos importaba.

-Pues porque no le ha quedado de otra más que aceptar.- Habló Kaito con el ceño fruncido. –Por ejemplo: los matrimonios gay. Eso no es normal, ni siquiera es algo natural.- Dijo con toda seguridad, pero…

-T-te equivocas,- Aria había levantado la mano, como pidiendo la palabra para comenzar a hablar como toda buena estudiante. -se han encontrado tendencias homosexuales en varias especies de animales y…-

-Estaba hablando de mis disgustos, y esos son, gracias.- Cortó el de cabellos azulados. Y justo como SeeU había predicho, Shion era estudiante muerto.

-Shion-kun, para la siguiente clase, un resumen del libro por irrespetuoso. SeeU-san, su turno de presentarse (por favor Señor, que la niña no me haga quedar mal).- Se acomodó en su silla atrás del escritorio y susurró lo último en forma de plegaria para cualquier deidad que se apiadara de ella y la quisiese escuchar.

Se escucharon varios murmullos, la mayoría sobre haber ganado la apuesta y otros sobre la lástima que sentían hacia su compañero en ese momento, pero bueno, él se lo había buscado. Kaito y su gran boca.

-Ajem, escuchen bien mi nombre, porque pasará a la historia.- Decretó la coreana tras poner un pie sobre la silla al haberse parado y señalado hacia ningún punto en específico.

La profesora sólo soltó un profundo suspiro de resignación. Esa chica jamás iba a cambiar.

-Daa-Hee SeeU presente. Me gustan los videojuegos, los animales y me encanta el paintball*.- Al pronunciar su deporte favorito hizo una dramatización usando su brazo como si fuera una pistola de asalto y disparó hacia su querida amiga peli-rosada, quien sólo se pasó la mano por la cara. -Me disgusta, detesto, odio…- El aura de la rubia (la cual hace poco era alegre) se tornó oscura y peligrosa. Sus ojos adoptaron un color más sombrío de lo normal y el tono de su voz se hizo más serio. -… a las personas que se creen superiores a las demás. Aquellas deshonestas, corruptas, que hacen cualquier cosa para obtener lo que quieren, no les importa a costa de quien. – Apretó los puños.

Todos notaron el cambio dramático en la personalidad de la coreana. Algunos hasta sintieron escalofríos recorrer por su espina dorsal; pocos sintieron miedo, otro pensaron que era otra faceta más de la bipolaridad adolescente de SeeU.

-Er… Gracias por su… interesante presentación, SeeU-san… Puede sentarse.- Dijo la profesora Sakine, tratando de calmar la tensión que se había formado. -Bien… sigamos con…-

Y así se fueron presentando los alumnos restantes; había infinidad de gustos y disgustos diferentes, pero también había similitudes de pasiones o cosas por el estilo. A pesar de que algunos ya se conocían de años anteriores, había nuevas caras que entraron apenas este ciclo ya sea por el programa de transferencia de alumnos o por el trabajo de los padres. En fin, surgieron algunas amistades, pero con ello también lo hicieron algunas enemistades.

-Ne, Luka, ¿piensas que este será un año escolar bueno?- Preguntó la rubia cuando salieron de la clase de Arte, impartida por el lunático y joven profesor Bruno.

-Mmm,- Se quedó meditando un rato la respuesta, hasta que vio pasar a cierta peli-aqua por el rabillo del ojo.- claro, ¿por qué no?- Y sonrió.


-Espera, espera, espera. Dijiste… ¿Luka? ¿Megurine Luka?- En la voz de Rin se podía escuchar emoción combinada con incredulidad.

-¿La Megurine Luka?- Preguntó Len, uniéndose a la plática que su gemela sostenía con su amiga en el receso.

-Em… creo que eso dije. ¿Quién es o qué?- Miku no sospechaba que al contarles lo que le pasó esta mañana causaría tal efecto en los gemelos Kagamine. ¿De verdad conocían a la peli-rosada?

-¡Por Dios, Miku! ¿Qué acaso no investigaste esta escuela antes de entrar?-

El trio de amigos se encontraba en el patio sentados bajo un árbol y comiendo su lonche tranquilamente, retirados del bullicio de gente que suele haber en la cafetería, por lo que Rin no se contenía al momento de alzar su voz.

-Si por "investigar" te refieres a haber acosado a todos los alumnos que iban a atender esta escuela, pues no.- Mordió su puerro.

-Vamos Rin, ¿quién en su sano juicio haría eso?- Dijo Len mientras pelaba su apetitoso plátano. -Da miedo, acéptalo.

-Pfff, ustedes nunca podrían trabajar para el FBI… ¡NUNCA!- Terminó dándole una mordida dramáticamente a su naranja. –Volviendo al tema, Megurine Luka es la capitana del equipo de baloncesto de la escuela.-

Así que después de todo aquella chica no era una alumna cualquiera, ¿eh? ¡Tal vez podría tener otra oportunidad para verla! Después de todo, no parecía tan mala chica, quizá hasta podrían ser amigas. ¿Quién sabe? El destino tiene fama de nunca revelar sus verdaderas intenciones.

Después de un rato sonó la campana, indicando que el receso se había acabado y que tenían que regresar al salón de clases que les correspondía. Durante el segundo periodo, llegó una inesperada visita de algún alumno de tercer grado, anunciando que dentro de la próxima semana habría un juego amistoso de basquetbol como para darles la bienvenida a los estudiantes de nuevo ingreso.

Dejó unas formas sobre el escritorio para que los equipos que quisieran unirse al juego se apuntaran y así poder llevar un orden sobre la cantidad de equipos que estarían compitiendo. Muchos se animaron y recogieron rápidamente una hoja antes de que pudieran llegar a acabarse. ¡Era una oportunidad única! ¿Cuándo podrían volver a jugar contra el equipo oficial de la Preparatoria Crypton? Sin duda, algo de lo que nadie a quien le gustara el deporte se iba perder.

Además, por si ya no fuera mucho revuelo con eso del juego contra el equipo, los miembros del consejo estudiantil colgaron un gran cartel en el mural de la escuela, llamando la atención de otros varios de estudiantes y dejando las hojas de inscripción en un mueble bajo el mural.

Oh, si Miku hubiera sabido que Rin vería todo esto como una oportunidad para molestarla un rato, mejor hubiera evitado a toda costa que la revoltosa rubia se enterara del evento.

Ella y Len estaban prácticamente siendo arrastrados frente al mural ya mencionado, con entusiasmo se anotó a ella y a su hermano para jugar contra el equipo, y decidió animar a su querida amiga para que también lo hiciera.

-Rin, sabes que te quiero y te aprecio como amiga y toda la cosa pero ¿Se te cayó un tornillo?- Le preguntó estupefacta la peli-aqua, mirando con horror las hojas de inscripción -¿De verdad crees que YO, Miku Hatsune, me inscribiré a esa cosa?-

-De verdad, Rin, por primera vez estoy de acuerdo con Miku- Alegó su amigo, mirando con una ceja levantada a su hermana –No por nada a sus espaldas le decíamos "Miracol Lentsune" - La más grande asintió con la cabeza, sólo que al caer en cuenta de su apodo se giró a verlo exclamando un sonoro "¿¡Qué!?"

-Ustedes son un par de aguafiestas. Se nota, Len, que no estás viendo que lo que quiero es reunir a nuestra querida puerritos con su nuevo amor eterno-

Si esto fuera una caricatura americana, la quijada de la Hatsune habría caído al piso con un fuerte efecto especial ambientándolo. Rin, no deberías bromear así con las personas, y menos con alguien que apenas acaba de conocer tu amiga.

-Eres una… una….-

-¡Genio!- Interrumpió Len con una sonrisa divertida, Miku lo miro indignada –De haberme dado cuenta antes, lo que ella en serio necesita es un novio… o novia en este caso-

-¡O-oigan, paren, no hablen como si no estuviera presente!-

-Calla, Miku, Len y yo estamos tratando de librarte de ser la tía solterona de nuestros hijos- Silenció la rubia ahora con un semblante pensativo ¿Apoco se tomaran esto en serio?

La peli-aqua suspiro, conociendo a este par de gemelos este sólo era una de esas situaciones que aprovechaban para hacerla enojar nada más por querer. Por lo regular Rin era la principal en todo esto, al contrario de Len que era más maduro que ella en muchos aspectos, pero que cuando le agarra el juego a su gemela también se apunta al plan "Molestemos a Miku porque sí" Esos niños…

Aunque, viéndolo por otro lado, no le parecía tan mala idea volver a ver a la famosísima Megurine Luka ¡No por lo que estaban hablando, claro! Sino simplemente porque creía interesante hacerse amiga de una persona tan popular en todo el instituto como ella lo era. ¿Se imaginan si la vieran a ella, una simple estudiante de primero, andando por ahí con alguien de alto calibre como esa peli-rosa? ¡Se haría popular en un santiamén! Además, parecía ser una persona amable con la que cualquiera quería estar.

Sonrió ante la idea, no era tan mala después de todo. Pero sí tan sólo supiera jugar baloncesto…

-Hey, Miku ¿No podrá ser que tu hermano conozca a Megurine-san?- Le preguntó el rubio de repente, sacándola de sus pensamientos.

-¿Qué, Mikuo, por qué?-

-Bueno, porque la amiga de ella lo…-

-¡Eh, ustedes tres, quítense de la runa!- Hablando del rey de Roma.

Un chico de cabellos azulados que compartía un parecido extraordinario con la Hatsune hacia su aparición "triunfal" en la escena; corría desesperadamente como si se lo estuviera llevando el diablo. Mikuo avanzaba tan rápido que hasta levantaba tierra tras él mientras lo hacía, procurando que la hoja de papel que llevaba en la boca no se le resbalara mientras lo hacía.

El peli-aqua mayor frenó con la ayuda de uno de sus pies, derrapando en el proceso y haciendo un sonido como de llantas rechinando, también por poco y caía de lado llevándose a la pobre de Rin con aquello.

Mikuo se sacó la hoja de la boca, y ante las miradas indescifrables de los otros tres anotó su nombre y dejo el papel en la runa.

-Cielos, creí que no lo lograría- Exclamó el recién llegado radiando felicidad vieras por donde lo vieras, limpiándose el sudor de su frente con el ante brazo -¿También vienen a inscribirse, niños?-

¿De qué estaban hablando hace un momento? Len puso los ojos en blanco, y tras acordarse del tema un signo de exclamación apareció sobre su rubia cabeza.

-Eh, sí, algo así, Mikuo- Habló el gemelo un poco vacilante, rascándose la cabeza en el proceso –Lo que pasa es que Miku-chan quiere conocer a Megurine Luka con tanto deseo, entonces Rin y yo la estamos ayudando con su caprichito- ¿¡Seguían con la mugre bromita!?

-¡L-Len, yo no…!-

-¿Quién?- Parece que nadie la dejara terminar una oración como Dios manda. Pero, al menos la respuesta no fue tan mala. Rin se volvió a verlo con la boca abierta mostrando pura sorpresa.

-¡ABSOLUTAMENTE, ninguno de ustedes la haría para el FBI!- Estalló la pequeña Rin –Mikuo, estamos hablando de Megurine Luka, la mejor amiga de SeeU Daa-hee ¡La chica que te bateó siete veces!-

Y el silencio hizo presencia. ¿Por qué llegas cuando nadie te quiere, eh?

Miku y Len se taparon la boca con ambas manos en gesto de asombro, aunque sinceramente no ayudaban en nada con eso. Ninguno de los dos imagino que de verdad la rubia se atreviera a mencionar ese suceso traumático en la vida del joven Hatsune justo frente a sus narices, mencionando que eso era algo que él quería olvidar más que nada que cualquier cosa en este mundo pues… es comprensible ¿No?

Si existiera un record sobre ser bateado más veces por una chica en un solo año, ese sin duda lo rompería el muchacho Mikuo Hatsune. Siete veces le había declarado sus sentimientos a la joven coreana pidiéndole que sea su novia, y está siempre lo rechazaba con cualquier excusa que ustedes pudieran imaginar. Desde entonces Miku se había tomado la tarea de consolarlo hasta altas horas de la noche por su doloroso amor no correspondido, cabe decir que no es para nada bonito, y no quería revivir esa experiencia otra vez.

-Ah, sí… Megurine Luka…- Murmuró desganado ¿Quería llorar? Su mirada repentinamente sombría junto a sus labios temblorosos le daban esa señal. Al final de cuentas todavía quería a SeeU –Son amigas de la infancia… no juega en su equipo pero tampoco se pierde ninguno de sus partidos-

-Oh, cuanto lo siento, estoy conmovida- Rin, tu sarcasmo se nota hasta marte.

Miku retrocedió sus recuerdos hasta hace unas horas cuando se encontró con la peli-rosa, extrañamente no notó la presencia de la rubia por estar concentrada con Luka. Pero de que sintió escalofríos en ese instante, los sintió.

-Pero… ¿Por qué quieres conocerla, Miku?- Todos notaron el repentino cambio de tema, pero mejor no objetaron nada comprendiendo el por qué, salvo Rin pero la peli-aqua la mandó a callar con un codazo.

Abrió la boca para decir algo, pero nuevamente cierta rubia fastidiosa le robó las palabras.

-Lo que pasa es que a Miku le gusta- Respondió con picardía, y los tres, ella incluida, quisieron que no lo hubiera hecho.

-¡Rin!-

-Estas bromeando ¿Verdad?-

El aura del hermano mayor de la peli-aqua se había vuelto una pesada, dura, peligrosa. Antes parecía tener ganarse de ponerse a llorar ahí mismo, esta se había transformado completa y sorpresivamente a una que contenía un instinto asesino allí dentro, mirando duramente al trío de amigos que yacían frente a él. La rubia apagó sus risas casi inmediatamente de ello, Len también lo hizo comenzando ya a temblar, y por el lado de Miku otros fuertes escalofríos se presentaron en su espina dorsal remplazando la molestia hacia su amiga por un irracional miedo.

Deben de saber una cosa, cuando se trata de temas que tengan que ver con su "princesita" Mikuo Hatsune puede convertirse en el más fantástico súper héroe, o en el más aterrador monstruo que exista. Al final de cuentas, sólo se tenían el uno al otro.

La peli-aqua rió nerviosa, mejor detener esto o en la mañana se hablara sobre dos asesinatos de un par de gemelos apellidados Kagamine.

-P-por supuesto que está bromeando, hermano- Se apresuró a aclarar, temblando un poco al principio. Pero no le estaba diciendo una mentira, porque a ella no le gustaba más que para una amistad –La conoces, siempre hace cosas como estas- Rin afirmó con la cabeza rápidamente, nerviosa.

Mikuo da miedo cuando se lo propone.

Incluso los gemelos sabían que una vez que Mikuo alcanzaba su modalidad "sobreprotector", el único movimiento inteligente que les quedaba por hacer, era huir.

Huir como nunca antes han huido en su joven vida.

-¡Vuelvan para acá, desgraciados!- Gritó Miku a los cuatro vientos, tras ser abandonada por sus supuestos mejores amigos, y dejándola de esta manera a enfrentar por si misma a su querido hermano mayor. Par de gallinas…

-Así que, ¿quieres conocer a Luka, ne?- Mikuo habló con suma tranquilidad, pero cualquiera podría notar que su aura asesina todavía no se había esfumado.

-Em, em… Tal vez.- Dijo Miku con inseguridad.

-Miku, hora de tener una charla…-

-P-pero… mis clases…-

-CHARLA, dije.- Mikuo tomó de la mano a su hermana pequeña y se encaminaron hacia donde sólo el mayor sabía. -Ahora.-


-Lukaa~… Lukaaaaaa.- Cierta coreana trataba inútilmente de llamar la atención de su mejor amiga, pero ésta nomás no le hacía caso. Hasta que se le ocurrió la brillante idea de hacerle una pequeña broma al abrazarla por atrás y susurrarle. –Hazme un hijo.-

-¡Babosa!- Luka, al sentir de repente ser rodeada por unos brazos, se estremeció y empujó a su "agresora" hacia un lado. –Deja de hacer ese tipo de cosas.- Y es que, si había algo que pusiera los nervios de punta a la peli-rosada, era que se le acercaran demasiado cuando estaba pensando en cosas importantes, como en el juego que habrá la próxima semana, por ejemplo, del cual apenas le acababan de avisar.

-¡Es que no me ponías atención!- Se quejó SeeU. –Te estaba hablando para saber si querrías ir a comer algo saliendo de la escuela.-

-Ah, sí, si claro, ¿por qué no?- Dejó sus pensamientos de lado, rindiéndose y suspirando ante la idea de que tendría que llamar al equipo de baloncesto para practicar durante esta semana, ya que de seguro nadie habría practicado durante las vacaciones (al igual que ella).

El último timbre del horario había sonado, indicando con ello que por fin acababa el primer día de clases. Ambas agarraron sus mochilas y se dirigieron hacia la salida de la institución. Para haber sido su primer día de escuela, al menos desde la perspectiva de Luka, quien creía que su día no pudo haber sido mejor; desgraciadamente, no se puede decir lo mismo de SeeU, cuyo día había sido tedioso, cansado y, para acabarla de molar, ahora se había ganado otra enemiga. Simplemente estupendo.

-Ne, Miku, ¿estás bien?- Preguntó Rin mientras zarandeaba a su amiga peli-aqua, quien desde que volvió a su lado estaba como en una especie de shock.

-Has estado medio rara desde que llegaste de con tu hermano.- Comentó Len, cuidando de las palabras que salían de su boca.

Y como si le hubieran asestado un gancho al estómago, Miku volvió al aquí y ahora, cambiando su cara de zombi por una que estaba siendo poseída por la molestia y el enojo de recordar lo que le hicieron sus amigos tiempo atrás. ¡¿Cómo pudieron?! Ella, que había depositado su confianza en esos mocosos. Oh… pero cobraría venganza. No por nada Newton había establecido una ley décadas atrás sobre que "a toda acción hay una reacción de igual magnitud". Si, disfrutaría de aquello…

-¡Miserables! ¿Por qué me dejaron sola?- Al parecer, su enojo fue efímero, ya que un puchero había remplazado todo rastro de ira en su rostro. Hasta unas lagrimillas falsas ahora amenazaban con salir de sus bellos ojos.

-¡No queríamos morir jóvenes y vírgenes! Además, eres su hermanita, a ti no te iba a hacer nada, en cambio a nosotros si nos podía haber hecho muchas cosas, cosas inimaginables, cosas como…-

-Tuvimos una charla.- Miku cortó el monólogo de su amiga antes de que empezara a dramatizar demás. Los gemelos se tensaron ante tales palabras pronunciadas por su pequeña amiga. ¿En verdad escucharon bien? Acaso, ¿Miku ya no era niña inocente?

-¿Cómo?! No me digas que tu hermano te instruyó en el arte prohibido!- Exclamó Rin llevándose las manos para tapar su boca como si hubiese pronunciado algo innombrable.

-¡Noo! ¡Eso no!- Len estaba igual de angustiado que su hermana. Ahora se arrepentían de haber dejado a la peli-aqua sola y abandonada, en vez de habérsela llevado de ahí y haber escapado todos juntos como gacelas huyendo de algún cazador.

-¿De qué rayos me están hablando?- Miku agarró sus cosas, con su compostura recompuesta, ya que la campana había sonado hace algunos minutos y ya quería irse a casa. –Me estuvo diciendo cosas como: "eres muy joven para tener pareja", "es imposible que te enamores de una persona sin siquiera conocerla", "no juegues con fuego o te quemaras la ropa", etcétera.- Soltó un profundo suspiro. –Total, no me dejara tener novio hasta que me gradúe. A veces pienso que sigue creyendo que tengo ocho o seis años… ¿Cómo que arte prohibido?- Preguntó con la curiosidad que poseen todas aquellas personas demasiado inocentes como para saber cuándo no les convenía saber la respuesta.

-Em… Nada, nada.- Rin se aclaró la garganta y agarró su mochila. –Bueno, vayámonos antes de que cierren la escuela.-

-Está bien.- Miku y los gemelos salieron del ahora vacío salón.


Para los tres, el día había sido muy bueno, hasta emocionante en cierto punto. ¡Por fin habían llegado a la preparatoria! Conocieron a muchas personas interesantes, esperaban poder llevarse bien con todas ellas. Ninguno quería meterse en problemas (por lo menos, Len y Miku no lo planeaban), ansiaban pasar grandes momentos juntos, divertirse mucho pero, ante todo, tener una gran experiencia en este nuevo ciclo escolar.

¿Qué podría salir mal?

-¡¿POR QUÉ CUERNOS ESTA MI NOMBRE EN ESTA LISTA?!-

Había tenido una noche placentera, un sueño bonito, un bello despertar, todo iba de maravilla al día siguiente de su primer día de escuela, entonces ¿Cómo se le pudo voltear la suerte en menos de lo que cantó el gallo? Algo que exasperaba siempre a Miku era precisamente que la suerte nunca estaba de su lado. Justamente al llegar a la escuela, se le ocurrió voltear hacia el pizarrón que estaba pegado a la pared, al lado de las escaleras, y como si sus ojos fuesen imanes, rápidamente captó su nombre en una lista que tenía por título "Jugadores del Juego Amistoso".

*Tsukone Tei

*Kasane Teto

*Kagamine Rin

*Kagamine Len

*Hatsune Miku

*…

¿Cuándo había ella escrito su nombre en alguna lista? ¡Nunca! Si esta era una broma, era una de muy mal gusto. Sólo podía haber dos posibles culpables… Estaba segura de ello.

Subió las escaleras corriendo directamente hacia su salón de Literatura. Ciertos hermanos tendrían que darle una muy buena explicación. No era la primera vez que le jugaban una broma o que la metían en aprietos, y le dolía saber que no sería la última. Probablemente jamás habría última.

-¡Ustedes!- Gritó la peli-aqua al llegar a la clase y ver a sus objetivos en sus asientos platicando cómodamente.

-¡Fue Rin!, ¡ella es la mente maestra, yo solo soy su fiel esclavo!- Exclamó Len apuntando a su hermana rubia, si de algo estaba seguro, era que una vez que Miku dirigía su furia hacia ti, las cosas podrían resultar no muy bonitas. Al menos para él que es hombre.

-Espera un momento… ¿Ahora qué se supone que no hicimos?- Rin estaba recordando cada travesura que le ha hecho a su amiga, pero no se le venía ninguna por la cual no se haya molestado ya. Además, su rutina decía que la próxima broma que le haría a la peli-aqua caía en viernes. Sip, tenía curiosidad por averiguar que le pasaba a su mejor amiga. Es decir, ¿quién se atrevería a molestarla sin SU permiso? Sólo ella y su hermano podían hacerlo.

-¡¿Por qué pusieron mi nombre en la lista de basquetbol?!- Miku se acercó a ellos y dejó de una vez sus cosas en la banca. -¡Saben que soy un asco jugando deportes!-

Los gemelos se voltearon a ver el uno al otro. Ninguno sabía a qué se refería. –Em, Miku, ninguno escribió tu nombre en ningún lado. Acuérdate que fuimos interrumpidos por tu hermano en ese momento.- Habló Len, usando un tono de voz que normalmente solía usarse cuando se les explicaban las cosas a los pequeños. Pero Miku no le creyó.

-Yo sé que fueron ustedes, a mí no me engañan. ¿Si no quién más?- Se cruzó de brazos la víctima.

-Ahora si no fuimos nosotros. ¡Te lo juramos!- Rin y Len levantaron las manos sincronizadamente, como cuando lo hacen las personas al rendirse ante un policía. –No nos lo tomes a mal… pero ¿para qué haríamos que entraras a un juego para el que eres una papa? Digo, después de todo es una competencia…-

Miku quería responderle, pero tras razonar esa respuesta, se dio cuenta que la rubia tenía razón. Después de todo, el espíritu competitivo de los gemelos era impresionante, no se arriesgarían tan fácilmente a obtener una derrota. A parte, sus amigos no eran tan crueles como para obligarla a hacer algo que ella no quería. Pero… ¿Entonces?

-Mira, podemos ir a la hora de receso a hablar con quien quiera que esté encargado de esas listas, le decimos que quieres dimitir y ¡listo! Asunto arreglado.- Planteó Len una posible salida a su problema. Y parecía una muy buena opción; fácil y sencilla.

-Buena idea. Pensé que lo único que tenías en la cabeza eran bananas.- Lo molestó su hermana con el comentario. Y es que Len a veces podía decir cosas inteligentes, pero sólo a veces.

-Mou.- Se quejó el pobre hombre.

-¡Muy bien chicos! Empecemos con la literatura griega.- El profesor YOHIOloid entró al salón apresurado y dejó sus cosas en el escritorio. Se veía muy entusiasmado para empezar a hablar de una de sus civilizaciones antiguas favoritas, pero desgraciadamente, no todos los alumnos compartían el mismo interés.


A Miku se la estaban comiendo viva las ansias y los nervios. Casi no puso atención durante clases pensando en lo que iba a decir para que quitaran su hermoso nombre de aquella horrible lista en la que estaba por una completa y absoluta equivocación, por eso, al sonar la campana que indicaba que comenzaba la hora de descanso, salió corriendo como alma que lleva el diablo. Pasó por el pizarrón y vio que habían puesto una mesa donde algunas personas estaban acomodando varias cosas, como cajas, papeles y plumas. Decidió acercarse y leyó un cartel que estaba pegado al mueble que decía: "Inscripciones abiertas", así que optó por ir a echar un vistazo y hablar con alguno de los encargados para solucionar su 'problema' de una vez por todas.

-Etto… D-disculpe.- Intentó llamar la atención de un peli-rojo, pero la ignoró olímpicamente por estar acomodando unos papeles mientras murmuraba algo como "Horrible, todo esto esta desorganizado, ¿qué diría mi abuelita si viera todo este desorden?", y cosas por el estilo.

-¿Te puedo ayudar en algo?- Una voz masculina se había dirigido hacia ella.

-Sí, vera… Es que yo quisiera retirar…- Al voltear, se topó con nada más ni nada menos que con un muchacho peli-azul, alto y que por alguna extraña razón se encontraba usando una enorme bufanda azul. Se quedó con las palabras atoradas en la garganta y no pudo completar su oración.

-¿Retirar… qué?- Preguntó el peli-azul con una sonrisa formándose en sus labios. La pequeña que tenía ante él era muy bella.

-¿Dije retirar? Oh, no, quise decir reiterar. Sí, eso. Quiero reiterar mi participación en el juego de basquetbol, si.- Habló de corrido por el nerviosismo que de repente la había atacado. ¡Malditos nervios! ¿Por qué siempre aparecen cuando menos hacen falta?

-No te preocupes. ¿Ya te apuntaste?- Preguntó con amabilidad.

-Eh, sí. Ya, m-me llamo Miku, Hatsune Miku.-

-Jjaja, bueno, un placer conocerte Miku-chan. Soy Kaito.- Ofreció su mano para estrecharla con la de la peli-aqua, quien correspondió al saludo luego luego, hasta con entusiasmo, podría decirse.

-I-igualmente, Kaito-kun.-

-Entonces, espero verte en la competencia. Será un juego espectacular.- Le guiñó un ojo y después se fue a ayudarle a sus compañeros con las inscripciones y a organizar los equipos. La pequeña Hatsune se había olvidado que la verdadera razón por la cual había ido allí al principio, era para hacer justamente lo contrario que acababa de hacer.

Pero bueno, sólo es basquetbol, ¿no?


-Bueno, hasta ahí dejaremos el capítulo de hoy D: ¿Qué pasará? ¿En serio Mikuo le dio ese tipo de charla a su hermana, o hay algo más allá de ello? Todas sus dudas serán respondidas después jeje.

Como siempre aquí esta Fersi al habla, hablando por las dos escritoras de este fic claro. Antes creo que hablo por las dos cuando nos disculpamos por la tardanza, pero deben saber muy bien que no es fácil escribir algo entre dos personas, las dos tenemos siempre cosas que hacer. Pero procuramos escribir lo más rápido que podemos para ustedes.

Ahhh, ya empezamos con la historia a partir de aquí. Agradecemos a todos los que están leyendo este humilde fic y bueno. Pasaremos a contestar los reviews entre las dos nwn

Laabii262: ~Para el futuro tenemos preparadas muchas cosas, muchas c: Verdad Fersi? y owwww muchas gracias por pensar así de nosotras xD

-Am... amm... este... ¡Sí! D: Claro, tantas cosas, que esperamos te gusten tanto como a nosotras. Pero mi querida mujer maligna es la mente maestra aquí, díselo a ella X3

~Oh, claro que yo no soy la mente maestra! Es Fersi, recálcaselo a ella -w-

-Ani, no empecemos una discusión frente a nuestros lectores. Tú eres la mente maestra y punto D: Fin de la discusión -w-

~P-pero Fersi :c -susurra- yo no soy ewe

-le susurra- Shhh cállese, ya no discuta más D: Bueno Laabii-chan ya lo sabes, Anialexa es la mente maestra nwn Así que esperamos que este capítulo te haya gustado tanto como a nosotras nwn

~No es cierto D: Nos vemos después Labii n.n/ Gracias por leer y comentar c:

Akira Grit Akaku: jaja xD Ne, no te preocupes, entiendo la flojera de entrar en la cuenta c: Yeih *w* Tanto a Fersi como a mí nos alegra el que te haya gustado el prólogo! A-andar o. o? Andar así como... de paseo? D:

-Oh, sí, a las dos nos alegra mucho y... da casualidad que tengo la misma duda que mi amiga... em... ./. ¿Andar en sentido... pasear verdad? ¿Te refieres a eso? D:

~Yo creo que si se refiere a eso o/o a un lindo y bonito paseo por el bosque, mientras que el lobo no está n.n/

-¿Lobo, estas ahí? O/O *cri cri cri* No, no está, sigamos paseando nwn

~Yeih~! \n.n/ Bueno, esperamos que este cap haya sido de tu agrado!

-Aja, espero también espero que vengas a pasear con nosotras por el bosque *w* ¡Hasta luego!

~Seeee! Vayamos todos de paseo al bosque! Nos vemos n. n/

Ro: -Ani-chan, nos llamó locas D:

~D:! Locas?! Pero si no soy loca :c Te lo creo de Fersi-chan n.n pero yo? ;-;/ okay, tal vez si esté un poquito loca :I

-Espera... espera... -w- ¿Cómo que te lo crees de mí? ¿Qué quieres decir, mujer? -w-aura asesina mode-on-

~Eww... emm, emm... Y-yo también espero que la unión sea duradera -master cambiando temas de conversación (?-

-D: ¿Qué? ¡Oye, responde! ewe Ah bueno, ya que. Yo también espero que sea duradera nwn Y esperamos que este capítulo te haya gustado nwn

~Eso hago :c! Estoy respondiendo a este review n.n Nos leemos después!

-Está evitando el tema, yo lo sé ¬¬

~Tema? Cual tema?:v -tiembla como perrito Chihuahua-

-le da palmadas en la cabeza- Está bien, mujer, ya no me enojo nwn ¡Hasta luego!

AnaMegurineHatsune: -También te amamos lectora promedio owo

~Apreciamos tu entusiasmo owo Esperamos que te haya gustado este pequeño cap tanto como el prólogo n.n/

-Aja, aja nwn Hasta luego lectora promedio w

Annie-nya: -Ya sé, ya sé, somos la genialidad pura nwn

~Ajem, somos la onda owo/ Esperamos que te haya gustado el cap!

-Sep, este genialoso cap. Ahora sólo queda esperar mil años más para el siguiente XD

~Tan poco tiempo para escribir?! D: Bueno, hasta la próxima n.n/

.285: ~Oww muchismas gracias! Apreciamos que te haya gustado n.n E igual esperamos que este cap te haya gustado!

-Sep, sep, siendo escritoras nos hace muy feliz que te guste TT-TT -empieza a llorar-

~Demasiado ;w; Oww no llore :c -le pasa un pañuelo-

-Estoy tan feliz QwQ -se suena con el pañuelo- H-hasta la próxima TT-TT

~Nos vemos n.n/

Kanet-sama: -Mi SeeU no es narco D: ¿O sí? Anii QwQ

~Noo claro que no!:c -la abraza- shhh, tu SeeU no es narco, puede ser una amargada c: Pero no una narco n.n Esperamos que te haya gustado el cap! Nos esmeramos en él n.n

-E-está bien QwQ -se limpia las lágrimas- Ves, Kanet-san, mi SeeU no es narco -w- Jajaja sí, y no fue fácil XD ¿Verdad?

~No! D: Mi imaginación se secó ;-; pero valió la pena n.n

-¿Lo ves? Los cerebros se secan D: Jajajaja bueno, hasta la próxima y ya te veremos después w

~Byebye n.n/ Te cuidas!

Russell Len Karters Kagamine: Jajajaja muchas gracias, pero recuerda que la historia no es sólo mía, pero de todas formas ambas esperamos que este capítulo te haya gustado también. Porque en realidad lo bueno todavía no empieza nwn ¡Cat Food! El capítulo saldrá pronto, pero saldrá porque ese fic ni de broma lo pienso abandonar ¡Muchas gracias y hasta la próxima!

LukaMegurineVocaloid03: Jajajaja ustedes los lectores y su entusiasmo que adoro. Por eso todos ustedes me caen muy bien nwn Aquí está el capítulo de hoy, esperamos te haya gustado tanto como a nosotras. ¡Cuídate y hasta lueguito!

JillValentineForever: Me pone contenta que estés al tanto de mis actualizaciones n/n Aquí está el primer capítulo y me gustaría que nos dieras tu opinión de cómo te pareció. Muchísimas gracias por tu review, nos vemos en el próximo cap nwn

NamelesStory: ¡Oh, pues no espere más! Que ya le trajimos el nuevo capítulo, tarde pero al menos se lo trajimos nwn Nos pone muy felices que te haya gustado, de verdad, así que esperamos de la misma manera te guste este cap ¡Hasta luego!

Marilinn: Pues ya viste que no le dolió tanto, porque conoció a Miku gracias a eso XD (Hablabas de la caída ¿Verdad? D:) Jajajaja, esperemos este capítulo te haya gustado nwn

Hollie: Oh, si te matamos con eso seguro que te matamos más con as tonterías de la idiota de SeeU en este capítulo XD Y no sólo de ella, sino de otros grandes personajes jajaja ¡GRACIAS POR TU REVIEW!

Bueno, eso sería todo por hoy de nuestra parte. Esperamos que estén esperando ansiosamente para el siguiente capítulo que quien sabe cuándo lo subiremos XD

¿Reviews?