-¡Hola, animalitos de la creación! Anialexa y Fersi presentándose para traerles el capítulo número dos, el cual esperamos ansiosamente que les guste ¿O no, Ani-chan?
~Así es! n.n/ Fersi-chan está en lo correcto, bellas criaturas. Estamos muy entusiasmadas con este proyecto x3 Sinceramente esperemos que lo estén disfrutando n.n
-Exacto. ¿Tienen idea de lo emocionadas que estábamos mientras lo planeábamos? Ooowww~
~Tanta emoción que tuvimos que empezar luego luego una vez terminada la idea!
-Jaja, de hecho. Pero bueno queridos lectores, el caso es que esta mujer y yo estamos muy felices de que es agrade la historia ¿O no, querida mujer?
~Tienes toda la razón, mi querida Fersi n.n Además de que estamos encantadas de escribir para ustedes~ Esperamos sinceramente que este cap sea de su agrado. Nos esmeramos mucho en él! xD ¿O no, Fersi-chan?
-Mucho de hecho nwn Bueno, bueno, no más distracciones para ustedes. Esperamos de todo corazón que este capítulo les llegue a gustar.
~Sin más preámbulos, la continuación! Provecho(?
Capítulo 2: El partido
– ¡Oh, no! ¡Me derrito, me derritooooooo!–
– ¡SeeU, ya cállate!– Gritó cierta peli-rosa, completamente salida de sus casillas.
Es oficial, esa coreana ya tiene a Luka hasta la coronilla con sus estupideces constantes.
No hará ni media hora desde que Luka había mandado a llamar a todo su equipo aquí al gimnasio de la escuela, obviamente para informarles sobre quiénes serán sus oponentes en este interesante juego dentro de poco, además de dar algún tipo de charla motivacional como la buena capitana que era para animar a sus colegas a jugar bien. Claro, SeeU no pudo hacerse esperar en cuestión de sacar de quicio a todos; apenas al haberse aburrido de estar ahí sentada en las gradas acompañando a su amiga como siempre, se desesperó a los dos minutos y comenzó a jugar con una botella de agua, la cual se le cayó y le mojó su uniforme.
Y bueno, he aquí el resultado.
"Por favor, Dios, dame paciencia porque si me das fuerza la mato, te juro que la mato"
–Pfff, todos ustedes son unos aburridos- La coreana, sin más, se cruzó de brazos en su lugar inflando los cachetes. Era una completa idiota –Ya ni sé para qué vine. –
Se los dije, es una idiota.
Luka estampó su palma contra su rostro, preguntándose como rayos llegó a ser amiga de esta desobligada sin remedio. Mejor habrá que calmarse, tienes un charla motivacional que dar y esta rubia nada más te ha estado distrayendo. Sin más que hacer suspiró hondo para girarse a ver a los otros jugadores: Lily Masuda, quién tenía una vena palpitante a punto de estallar. Gakupo Kamui, quien realmente se sentía encantado. Gumi Megpoid de segundo grado y finalmente y de hecho menos importante, el cerebro de helado de Kaito.
– ¿Podemos seguir con esto, Luka? – Habló Lily, su tono de voz hacía lucir que en serio estaba a punto de gritarle a todo mundo –Sabes, llegué primero que todos y lo único que he escuchado es a la idiota de tu amiga con sus estupideces ¡Siempre hace lo mismo, estoy harta, HARTA! –
–Oh, vamos, cálmate Lily, la chica es divertida. – Trató de apaciguarla Gakupo, con su sonrisa de siempre –No sé tú pero a mí me cae bien. –
La Megurine carraspeó para llamar la atención de todos los presentes antes de que empezaran a discutir, se estaban saliendo mucho del tema y lo único que quería hacer era alentar a su equipo a dar un buen pero amistoso juego más adelante ¿Acaso era mucho pedir? Pero bueno, por algo la eligieron a ella como capitana, se ganó ese puesto de hecho a pulso, y ahora era su deber guiar a su equipo hasta todas las victorias habidas y por haber.
Todos los miembros del equipo giraron la mirada hasta su líder, incluyendo a la rubia metiche, que para su sorpresa ésta ya estaba parada en las gradas, preparándose para dar o un discurso o simplemente reñirlos por no haber entrenado durante todas las vacaciones.
Porque no, nadie lo hizo.
–Ah bien, antes que nada ¿Alguien se encargó de practicar la nueva jugada que Gumi armó el año pasado? – Como se lo esperaba todos negaron con la cabeza, hasta la aludida que se supone con más razón debió hacerlo se la pasó de floja – ¿Qué demonios estuvieron haciendo todos ustedes en las vacaciones?–
Eh, bueno, esa es información clasificada. Los integrantes solamente se dedicaron a lanzarse miradas discretas mutuamente, evitando a toda costa la mirada de su capitana, quien cabe decir ya estaba planeando cortar cabezas. Hasta la suya propia. Aunque era fácil deducir que hicieron algunos, seguramente el tarado de Kaito se la pasó desayunando, comiendo y cenando helado.
Típico.
"Paciencia, por favor quiero paciencia"
Suspiró, esto no va a ser sencillo.
–De hecho, Luka, tengo una duda y quería que me la respondieras– Preguntó atropelladamente Kaito, a lo que la chica de cabellos verdes asintió como dando a entender que ella también tenía la misma duda –Y esto del juego de los de primero… ¿Cómo para qué es? O sea, no le veo el caso. –
–Shion, solamente es una manera de darle la… bienvenida a los nuevos estudiantes. – Respondió irritada la aludida, estos chicos y su falta de no sólo entrenamiento, sino preparación la sacaban de sus casillas con facilidad. Hasta el punto de preguntarse cómo rayos eran de los mejores equipos en las preparatorias de la ciudad.
–Ah… ¿Y no se pueden dar la bienvenida solos? – Otra idiota…
–No, no pueden, Gumi…– Dijo, con el típico tono que se usa para explicarle algo a un niño de tres años.
De pura suerte la peli-verde pareció haber captado el mensaje a la perfección, pues ya no volvió a hacer más preguntas, para suerte de la pobre y fastidiada peli-rosa ¿Por qué no podía convivir con gente normal? ¿Por qué? Lloraba en sus adentros.
Volviendo a recuperar su compostura de buena líder, siguió con su plática.
–Bien, equipo, como les estaba diciendo: Dentro de un par de días tendremos un juego amistoso para darle la bienvenida a los de primer grado, el consejo estudiantil me lo pidió de favor, además de que nos servirá para prepararnos para el partido contra los ineptos del instituto Artech. –
Esas últimas palabras las pronunció con mucho odio. Eran sus enemigos mortales, sus némesis, sus cruces, sus dolores de cabeza, una verdadera patada en el trasero, el dolor que sientes cuando tu mami te pega. Simplemente ¿Cómo no odiar a esos presumidos riquillos? ¡Les han ganado en todos los partidos contra ellos, simplemente inaceptable!
–A-bu-rri-do~– Soltó SeeU mirándose desinteresadamente las uñas, ganándose una merecida mirada asesina de parte de los otros cinco –Termina con esto para poder irme a mi casa, Luka-chan-
–Enserio… por favor deja que la mate, prometo que nadie se dará cuenta… por favor…– Pidió Lily no menos irritada que la peli-rosa, ciertamente si irrita mucho.
–¡Silencio! – Gritó la capitana del equipo cuando cedió la poca paciencia que tenía ante la desesperación que le creaban las personas que se encontraban frente a ella. Luka había comprobado varias veces la leyenda de que no es fácil controlar a un grupo de adolescentes, para su desgracia.
–Vamos Lily, tranquilízate. Sólo la tienes que aguantar durante una hora… más o menos. – Kaito trató de relajar a la rubia, quien era muy bien conocida por sus rabietas legendarias y su fuerza bruta. No era muy bonito que se enojara, porque solía descargarse no sólo con la persona que lograba irritarla, sino también con quien se le cruzase por enfrente.
– Oh, puedo aguantarla durante una hora. Pero no durante una hora ¡TODOS LOS MALDITOS DÍAS! –
–Da gracias que no está en tu salón. Ahí es mucho peor. – Dijo Luka a la vez que trataba de tranquilizarse ella misma, mientras que el quejido de SeeU era ignorado. Después de todo, no le gustaba perder la compostura, y menos frente a personas. –Regresando al punto, necesitamos practicar lo más posible, por lo que tendremos que quedarnos toda esta semana después de la escuela. Eh estado pensando en cambiar las jugadas que menos nos han funcionado y las que ya son demasiado conocidas, vamos a utilizar este encuentro de bienvenida para darnos alguna idea sobre los puntos que podríamos mejorar. –
–Pero sólo son unos mequetrefes de primero…– Comentó SeeU.
–El peor error que puedes cometer es el de subestimar al enemigo. Puede que nos encontremos con muy buenos jugadores, quien sabe. – Respondió Kaito con sabiduría.
–Oh por Kami-sama…– Gumi se llevó las manos a la boca, sorprendida, exaltada, lo cual provocó que todos los presentes la voltearan a ver con curiosidad. –¡Kaito-kun sí tiene cerebro! –
SeeU, Lily y Gakupo rieron ante la broma de la peliverde, mientras Luka no hacía nada más que pasarse una mano por la cara, respirando profundamente. Estos chicos nunca iban a madurar, para su desgracia. O tal vez sí, cuando tuvieran pareja, o cuando estuvieran a punto de morir. Preferiblemente la primera opción, claro.
–Bueno, ya les dije lo que quería, ya se pueden ir…– Dijo la peli-rosa sintiéndose derrotada. Ella tenía planeado decir un lindo y bello discurso de superación para incitarlos a la victoria como toda buena capitana, pero no, con este equipo nunca se podían hacer las cosas como a una le gustaría hacerlas. Pero bueno, tan siquiera eran un buen equipo a la hora de jugar en la cancha. –Por cierto, las prácticas comenzarán mañana después de la escuela. Nos quedaremos dos horas después de la escuela todo lo que queda de esta semana, ya la próxima sólo entrenaremos los martes y jueves. Ahora sí ya se pueden ir.-
– ¡Yeih, libertad! – Exclamó la coreana con mucha felicidad, tan alegre como una niña a la que le dejan comprarse todo lo que quiere.
– ¡Tú ni siquiera tienes por qué estar aquí! ¡¿De qué te quejas?! – Estalló Lily señalando a la otra rubia y viéndola amenazadoramente. Gumi se interpuso entre las dos jóvenes tratando de evitar que la furia dorada cometiera un asesinato con razones de sobra, mientras que SeeU fue a esconderse detrás de su mejor amiga cual gato tratando de escapar de un perro.
–Oh, tranquilízate Lily; hay una muy buena razón por la que SeeU está aquí, y esa razón se llama…–
–Amor hacia el deporte. – Cortó rápidamente la coreana la explicación de la peli-verde, dejándola con las manos en el aire. –Luka-chan, ¿qué esperas? Vámonos ya que tengo hambre. – Se quejó con un lindo pucherito.
–Está bien, está bien, vámonos ya. – Dijo un poco pensativa la nombrada, dudando de si se encontraba todavía por la escuela cierta persona en la que no había dejado de pensar desde su encuentro. "No creo que se encuentre por aquí todavía… Ya la escuela ha de estar vacía."
Ni modo, ya tendría oportunidad de verla otro día. ¿Verdad?
–Argh, genial…– Se quejó el peli-aqua al llegar junto con su hermana a la casa. Se le veía frustrado.
– ¿Qué pasa, Mikuo-nii?- Preguntó Miku tras dejar su mochila sobre uno de los sofás y después se sentó para descansar cómodamente durante unos minutos. –Y-ya te dije que lo que dijeron los gemelos no era verdad con respecto a Luk…–
–Oh, no te preocupes, no es por eso. – Contestó tranquilamente el hermano mayor, para después recuperar su cara de molestia.
– ¿Entonces? – A Miku le carcomía la curiosidad por saber que había provocado que su generalmente relajado hermano estuviera un poco antipático. Al menos ya podía despreocuparse sobre si se iba a volver a tocar el tema que prefería evitar delante de Mikuo, sinceramente ¡le daba miedo ver su modo sobreprotector! No veía porque siempre hacia dramas cuando conocía a una persona, ¡solo quería su amistad!
–Fui a ver en qué equipo quedé para el torneo de basquetbol, y resulta ¡que mi nombre no estaba en la lista! – Soltó un bufido. –Me dijeron que probablemente se me olvidó entregar la ficha de inscripción. ¡Pero si hasta yo mismo la puse dentro de la urna! Los tengo a ustedes de testigos. –
–Espera… ¿Tu nombre no estaba en las listas? –
–No…– Respondió triste, haciendo un ligero puchero.
Miku se quedó pensando ante tal contestación. Si el nombre de Mikuo no había aparecido en esas desdichadas listas, pero sí el suyo… Miku nunca escribió su nombre, pero Mikuo escribió el de él… Si dos más dos era igual a 4, entonces… –Mikuo, ¿si le pusiste "o" a tu nombre? –
– ¡¿Qué?! Miku, no soy tan idiota como para olvidar una letra de mi propio nombre. ¡Claro que escribí la…!– Los ojos del peli-aqua se abrieron de repente al pasar un flechazo de memoria por sus ojos, recordando que al escribir rápidamente, la tinta no alcanzó a marcar bien la última letra. –Oh…– Dijo después de comprender su error. ¿Por qué tenía que ser tan distraído?
–Mikuo-nii, ¡por tu culpa estoy metida en ese maldito juego! – Exclamó la pequeña Hatsune un tanto colérica tras aquella revelación.
– ¡Perdón! ¡No me di cuenta! – Dijo el mayor con lágrimas falsas, cubriéndose la cara en caso de que su hermana quisiera desquitarse a golpes. Miku no solía ser violenta, pero sólo por si las dudas. Como dicen, hombre precavido vale por dos. –Si quieres mañana vamos a aclarar el malentendido y a borrarte de los participantes…–
– ¡No! Em… quiero decir, h-hacer ejercicio no me hará ningún mal. – Hizo un gesto con la mano en el aire para restarle importancia. Total, lo hecho, hecho está.
–Pero Miku-chan, tu odias el deporte…– Comentó un tanto incrédulo ante la respuesta de su querida hermana. ¿Acaso había una razón detrás de todo esto?
–Por eso esta es una muy buena oportunidad para cambiar mi opinión sobre la actividad física. He dicho. – Sentenció tratando de sonar segura de su respuesta, cual autoridad que dicta una orden o una regla que esperaba que fuera acatada.
–Ok… Bueno, la comida estará lista en 10 minutos. Distráete con algo por mientras. –
Acto seguido, la peli-aqua agarró su mochila y se fue a su habitación para comenzar a hacer la aburrida tarea que le habían dejado en la escuela. Estaba algo exhausta, pero su fuerza de voluntad le decía que empezara a hacer los deberes de una vez porque al rato le iba a dar más flojera, y después se iba a arrepentir. Además de que si terminaba la tarea temprano, entonces tendría más tiempo para dormir, un trato justo.
–Y entonces, ¡BOOM!, combustión. –
–Muchas gracias por su… interesante explicación, Kagamine-san. Puede volver a su asiento. – Dijo el profesor Big-Al tras escuchar la exposición de la rubia sobre reacciones químicas. Sin duda, esta chica tenía que dejar de ver demasiado anime. ¡Su imaginación era tremenda!
– ¡Pero si todavía me falta hablar sobre la oxidación! – Comentó Rin indignada, llevaba 35 minutos respondiendo una pregunta que les había hecho el profesor al principio de la clase y apenas estaba a la mitad de su explicación. ¿Cómo se atrevía a interrumpirla?
–No se preocupe, de eso ya me tocará a mi hablar. – Rin iba a reprochar pero el profesor Al le envió una de esas miradas amenazadoras que todos los maestros tienen por excelencia y se quedó callada, sentándose en su lugar resignada a tener que cortar su respuesta. –Bien, como nos quedan pocos minutos de clase, les pido que formen equipos para una actividad que se realizará mañana. Será una linda presentación que valdrá 50% de su calificación; alégrense. –
–No creo que sea un buen motivo para alegrarse…– Dijo Miku, sintiendo de repente un gran peso invisible caer sobre sus hombros.
–Entonces usted y su equipo pasará primero a exponer durante una hora. Ahora sí ya tiene motivo para alegrarse. – El profesor de química le dedicó una sonrisa malévola digna de ser temida, incluso unos cuernos podían ser vislumbrados sobre su cabeza y una gran cola en punta de flecha agitándose de un lado a otro.
"Hijo de…" Pensó la peli-aqua amargadamente, queriendo estrangularlo, amarrarlo con cuerdas y luego arrojarlo al río para impedir que dejara crías.
– ¡Yeih! Podré profundizar en el tema que nos toque. – Dijo Rin alegre ante la oportunidad de hablar ininterrumpidamente.
"Cuernos" Se quejó Al en su mente, dándose cuenta del error que había cometido; le salió el tiro por la culata, pero se lo merecía. ¿Quién le manda a hacer sufrir a los alumnos sólo por diversión?
Mientras tanto, en un salón no muy lejano, se encontraba SeeU sacando de quicio a cierta profesora amante del sake.
–Por última vez, SeeU-san, el palacio imperial es donde vive el emperador y su familia. ¡Tú no te puedes mudar a vivir ahí! –
– ¡¿Pero por qué no?! Sería muy buena vecina, pago todas mis deudas. –
–SeeU…– Luka había estado tratando de callar a su mejor amiga desde hace varios minutos, pero como la mayoría de las veces, estaba siendo ignorada olímpicamente por ella. Cuando la coreana empezaba una disputa de argumentos, ni la razón más lógica podía pararla. Por eso prefería dejarla hablar hasta que ella solita se cansara de sus idioteces, cosa que milagrosamente pasaba de vez en cuando.
–Pues a menos que te cases con el emperador, ¡no podrás vivir ahí! – Exclamó la profesora harta ya de tener que lidiar con esta rubia. ¡Por favor! ¡Que alguien la salve!
–Bueno… Pero sólo si está guapo, sirve que me hago emperatriz. –Dijo la Da-Hee más tranquila, mientras se bajaba de la mesa y volvía a sentarse en la silla.
"Cállate Meiko, no digas nada que pueda provocar que vuelva a discutir sobre alguna babosada." Se decía a sí misma la profesora sobándose la cabeza. No llevan ni una semana y ya la estaba sacando de quicio. Y ella pensaba que ser maestra sería algo divertido…
Luka suspiró con cansancio, su amiga idiota siempre sacando de quicio a todo profesor que les daba clases ¡Hasta la profesora Miriam pidió la renuncia por su culpa!
"– ¡Esa Daa-Hee es el demonio en carne propia, directora! ¡No puedo más, di lo mejor de mí para soportarla, pero ya no puedo más! Me voy, ¡ME VOY Y LE SUGIERO QUE USTED LO HAGA TAMBIÉN ANTES DE QUE NOS DESTRUYA A TODOS! ¡Huya a las montañas y no regrese! – "
Estúpida coreana… la dejó como una cabra a la pobre.
–Psss, Luka– Oh, hablando de la reina de las idiotas. La aludida la volteó a ver con cansancio, tenía cosas que pensar y esta no la dejaba –Cúbreme las espaldas. Esta clase es aburrida, yo voy a echarme un sueñito–
Y sin más se quedó dormida sobre su pupitre apenas dijo eso.
Luka levantó la vista hacia la maestra, quien con los demás alumnos, miraban atónitos su pasmante rapidez para dormirse. ¿Era eso siquiera posible? Meiko puso los ojos en blanco tras sentarse en su escritorio, de verdad que no se lo podía creer.
– ¿Podrías hacerme el favor de despertarla, Luka-san? – Inquirió en tono molesto ¡Era una falta de respeto! ¿Qué no la educaron en su casa?
La aludida levantó las manos negando con la cabeza.
–Lo mejor es que la deje dormir si ya no quiere que vuelva a decir sus coreaneses en medio de la clase, pero ahí usted–
Esperen… la computadora está analizando los datos.
Meiko parpadeó varias veces antes de tomar una decisión, lanzándole varias miradas a su mano derecha, o mejor conocida como la delegada Yuzuki Yukari, para que le diera su veredicto del asunto. "Déjela dormir… déjela dormir que tampoco la aguanto"
–Dígale que se quedará a limpiar el salón después de clases. – Sentenció firme, a lo que su alumna tomó como un trato justo, se cruzó de brazos mientras observaba como su profesora se ponía de pie para seguir con su clase –Como les decía: En el siglo…–
Pero por más que quisiera concentrarse en sus clases para que sus calificaciones no se vieran afectadas, simplemente no podía hacerlo, tenía muchas cosas en la cabeza que no la dejaban pensar a gusto en su querido atún… Ah, y en las clases, claro.
El juego ya iba a ser dentro de muy poco tiempo, quedaban días de hecho, y a pesar de ser un simple juego con los estudiantes de primero existía algo que la dejaba bastante inquieta. Las jugadas ¿Estaban saliéndoles mal? No, eso no era, las jugadas eran perfectas a pesar del pésimo y cotidiano humor de Lily. ¿Será el cabeza de helado? No, ese también lo está haciendo bien a pesar de ser idiota. Entonces… ¿Qué era? ¡¿Qué atunes era?! ¿El calentamiento global, será eso? Si no es eso significaba que debe haber algo que la traiga así.
–Y luego los americanos llegan y nos dicen: "¡Les declaramos la guerra, ahora!" – Seguía la castaña explicando y explicando, o "explicando" porque ni Aria, que es la más inteligente del grupo, le entendía ni maíz.
–Eh, Luka ¿Me pasas la tarea de inglés? – Kaito se giró hasta ella, aprovechando las ventajas de haberse sentado en el asiento de adelante.
–Que te la pase SeeU, Kaito– Dijo evasivamente, tratando de ignorarlo.
–Pero sabes que es una papa en inglés... –
Por eso, Shion, por eso.
¿Nadie podía dejarla preocuparse como Dios manda? Ella aquí con la duda carcomiéndole por dentro y a nadie parece importarle.
Comenzó a morderse las uñas con ansiedad, una muy impropia en ella, y como si le valieran gorro sus calificaciones se sumió en su propio mundo de angustias. ¡Puede que sea el equipo con el que jugaran! Luka, para ser la responsable capitana del equipo oficial de Crypton, se había dejado rebajar hasta ser tan irresponsable como SeeU como para no ir y revisar contra quienes jugarían en el partido para el que se estaban esforzando.
El gis contra el pizarrón resonaba en sus oídos, y la peli-rosa sólo agitó un poco la cabeza para espabilarse y poder concentrarse en sus clases como sus papás deseaban.
–Así, de esta forma, los japoneses nos levantamos en armas y dijimos "¡No más, malditos americanos!" – Continuaba Meiko con su explicación, anotando un sinfín de fechas en el pizarrón. Hoy andaba rara, era una muy buena maestra pero como SeeU la puso de mal humor parece no tener muchas ganas de explicar –Y fue así como ganamos una guerra ¿Tienen alguna pregunta? –
Ia tosió, y la mirada asesina de su maestra se posó sobre ella.
– ¿Nadie? – Todos negaron nerviosos, moviendo la cabeza de lado a lado –Bien~–
Los alumnos de último grado son aburridos.
Meiko borró todas las fechas que había anotado en el pizarrón hace tan sólo un momento, y ante la mirada indescifrable de sus alumnos comenzó a anotar algo en éste.
"SeeU, cuando despiertes hazme el favor de limpiar el salón. ¡Ah! Y ve a ver a la directora Sweet Ann, seguro que le da gusto verte"
Para quienes no notaron, eso último era sarcasmo.
La campana sonó a la par que todos los adolescentes perezosos exclamaron en un grito de alivio ¡Bola de flojos!
–Gracias a Dios que es viernes ¡Mañana es fin de semana para disfrutar~!– Maldita idiota ¡¿Cómo es que SeeU se despertó tan rápido!? –Oh, cielos, Luka, adoro el fin de semana ¿Tú no? – Empezó a picotearla desde su lugar, pero ésta no parecía prestarle mucha atención –Hey, hazme caso ¡Yo que te quiero invitar a comer en mi casa, boba! –
–Ejem, SeeU-san, yo que usted no iba tan rápido. – La castaña llamó a la coreana con una maligna sonrisa, señalando el punto del pizarrón donde había escrito. –Castigo, ahora. Que tengas un feliz fin de semana. – Y así, se retiró riendo como una villana del aula.
Sólo esperen y verán, seguro que esa chica debe de estar llorando en sus adentros. De a poco a poco el salón se fue vaciando, algunos murmurando cosas referentes a la pena que sentían por la petrificada coreana sobre su pupitre, quien no paraba de ver el pizarrón sin quitar esa sonrisa de su rostro.
Luka suspiró, ya era hora de irse y antes de regresarse a su casa lo único que quería era ir a checar la lista de los participantes del partido contra lo que iban a jugar. Nomás un vistazo, a lo mejor y así se sentía mejor.
Con un rostro lleno de puro fastidio se levantó de su asiento, procediendo a levantar las cosas para poder irse, pero como siempre, su amiga la detuvo ante todo pronóstico.
– ¡Lukaaaaaaa-chaaaaaan! – Ahí vamos otra vez. La rubia saltó sobre su amiga peli-rosa, en un abrir y cerrar de ojos la atrapó con sus brazos, rodeándola por el cuello comenzando a restregar su mejilla cariñosamente contra la suya – ¿No vas a ayudar a tu querida amiga de la infancia, nee? – Desgraciada manipuladora, ¡Está poniendo la carita del gato con botas!
–No–
– ¡Que cruel eres conmigo! –Lloriqueó apretando más el abrazo – ¡Por eso soy tu única amiga, Luka-chan! –
– ¿Podrías dejar de abrazarme así, por favor? – Espetó comenzando a sentirse asfixiada.
Su amiga se negó a obedecer al principio, pero cuando la Megurine comenzó a golpearla con el poco movimiento que tenía no tuvo de otra más que ceder ¡Esta idiota sí que era fuerte! Pero ¿Qué mosca le pico hoy? SeeU comenzaba a notarla rara desde hace unos días, y eso le preocupaba.
– ¿Piensas abandonarme con esto, mugre desgraciada? – Regañó la rubia, la pobrecita se sobaba los chichones en su cabeza mientras se apresuraba a acomodar los pupitres de las filas – ¡Tú no eres mi Luka-chan! –
– ¿Quién fue la que se quedó dormida, idiota? – repuso con enfado, colgándose la mochila sobre su hombro ante la mirada asesina de su compañera.
– ¡Tú tienes la culpa! Si no hubieras hecho que Meiko-san se pusiera a hablar del palacio del gobierno esto no me habría pasado ¡Ahora quiero ser emperatriz, y me vas a ayudar con eso! – ¿Qué seeurías dice? No se sorprendan, es digno de ella, los unicornios le hacen esto.
SeeU limpió la basura sobre el pupitre de Kaito ¿Cómo es que lo dejaban comer helado en media clase? Luka sólo bufó ya decidida a ir y checar lo que quería checar.
–Como sea, SeeU, hoy no podré ir a comer a tu casa como me ofreciste. Tengo cosas que hacer, será otro día. – Oh Dios mío. La aludida se giró a verla con una mirada asombrada ¡Luka nunca rechaza una invitación suya, NUNCA dije!
– ¿¡Qué!? Mugre amiga desconsidera ¡Al menos acompáñame con la directora del infierno!* – Volvió a lloriquear dramáticamente, levantando y agitando los brazos para darle más impacto –Sabes que siempre me hace hacer… me hace hacer… ¡Me hace hacer servicio comunitario a los de otros grupos! – tembló al decir aquello, como si fuera lo más horrible.
La Megurine dio otro suspiro, mejor decirle que iba a hacer para que ya no hiciera tanto drama, o de seguir así llamaría la atención de los aliens del planeta 3.1416 ¡Y no queremos el fin del mundo tan pronto! Menos con personitas circulares.
Luka dejó caer un papel arrugado sobre el suelo.
–Ah, claro, mira qué bonita. Gracias por la ayuda, Luka-chan– dijo con sarcasmo.
–Iré a revisar la lista de participantes para el juego de la próxima semana–
– ¿Eh? –
Esta mujer no podía estar hablando en serio, pero lo estaba haciendo ¡Olvidó hacer algo que sólo SeeU olvidaría! Para serles sincera, últimamente Luka ha estado bastante perdida en su mundo hasta el punto en el que le costaba más trabajo captar la atención de su amiga peli-rosa.
¿En qué tanto estará pensando? Frunció un poco el ceño ante una idea que se le vino de repente.
–Ooowww, mi Luka-chan se está volviendo como su querida SeeU ¡Estoy tan orgullosa! – Volvió a lanzarse sobre ella, pero su amiga la esquivó y su cara terminó por estamparse sobre el piso – ¡Avisa antes, idiota! –
–Tienes cara de "Oh, yo sé algo pero no te voy a decir" – regañó la peli-rosa cruzándose de brazos –Así que será mejor que hables si no quieres que haga papilla de gato ahora mismo. –
–Nop, SeeU-chan no sabe nada. – Negó levantándose del piso con torpeza.
Luka la miró con su rostro de inmensa seriedad durante un momento, sabía que su amiga de la infancia le ocultaba algo, la conocía lo suficiente como para leerla como todo un libro abierto. SeeU se miraba la uñas con desinterés, no iba a decirle nada eso ya lo sabía, por lo que mejor sería irse antes de que no le diera tiempo de revisar aquello que la tenía un poco inquieta.
Se dio media vuelta dispuesta a irse.
– ¡Eh, Luka-chan! ¿A dónde vas? – volvió a interrogarla su buena amiga, ya ni sabiendo que hacer para detenerla.
–Ya te lo dije ¡Llámame cuando termines de pagar por tus idioteces! – Gritó hasta desaparecer por la puerta, donde la coreana ya no pudo verla más.
–Pero tú no…. Tú no…. –
–Veamos, las listas tienen que estar por aquí…– Decía la peli-rosa al cruzar una esquina y ver frente a ella el pizarrón que estaba buscando. –Bingo. –
Se acercó a donde había varias hojas pegadas a lo largo de la pizarra y primero conto cuantos equipos estarían participando en la competencia, con lo cual se dio cuenta, para su desgracia, de que no serían pocos. Hasta la lista parecía interminable, con tantos nombres de desconocidos escritos en ella. No solo se habían anotado estudiantes de primero, sino también del curso medio e incluso alumnos de último grado; de seguro si el juego no estuviera restringido para los profesores, ellos también se hubiesen unido, pues ¿qué da más miedo que un grupo de maestros reunidos con papeles en las manos? ¡Un grupo de profesores reunidos usando trajes deportivos! Bueno, a lo mejor es peor que lleven traje de baño… En fin.
La capitana del equipo soltó un largo suspiro y se resignó a lo que probablemente sería un futuro con un fuerte pronóstico de recibir una paliza en el deporte que tanto amaba, más por agotamiento que por otra cosa, o al menos eso quería pensar. ¿Y si perdían? Después de todo, ¡ellos eran el equipo oficial de la escuela! Habían ganado varios juegos con su capitana anterior, y ella deseaba que la buena racha continuara de esa manera, pero para su desgracia, el equipo estaba un poco fuera de forma. Sólo pedía que alcanzaran a retomar el ritmo antes del juego. Quizás hasta puedan agregar a muy buenos jugadores al equipo; muy apenas tenían los integrantes necesarios para entrar a competencias, les faltaban remplazos en caso de que a alguien se le ocurriera hacer una babosada que lo dejara incapacitado temporalmente o algo por el estilo. No es que todo su equipo sea idiota, ni que se la pasen haciendo cosas extremas sin precaución, es solo que la experiencia le ha enseñado más cosas que la razón misma.
Flashback
– ¡¿Podrían tomarse tan siquiera el entrenamiento enserio?! – Exclamó furica la peli-rosada del equipo de baloncesto.
–Tranquilízate, Luka. ¡Todavía falta un mes! – Dijo Gumi como si nada, restándole importancia a una importante competencia para la cual habían estado yendo a la escuela a practicar exhaustivamente.
– ¡Por eso tenemos que aprovechar el tiempo! – Seguían sin hacerle caso.
–Cálmate y come atún. – Habló Kaito para apoyar a su amiga peli-verde, mientras sacaba una latita del dichoso alimento que tanto amaba su capitana, quien lo tomó y empezó a comérselo con desconfiada. – ¿Mejor? –
–No, pero al menos ahora tengo atún. –
–Ash, ya. Mira, mejor pongamos a prueba ¡este hermoso trampolín! – Exclamó la amante de las zanahorias mirando maliciosamente el aparato recién colocado en el gimnasio. ¿Quién lo mando pedir? Ni la directora lo sabía.
–No me da muy buena espina. – Comentó por primera vez Lily, la única que parecía tener algo de cordura dentro del equipo.
– ¡Excelente~!– Dijo Gumi animada. A veces parecía ser demasiado infantil, incluso sus ideas solían ser algo infantiles. Pero shhh, no se lo digan, la última persona que se lo dijo todavía sigue frecuentando al psicólogo.
– ¿Pero para qué quieren probarlo? ¡Es sólo un trampolín! – Luka seguía oponiéndose mientras se llevaba una cucharada del delicioso atún que le había regalado Kaito. Tenía que preguntarle dónde lo compró.
–Oh~, no es sólo eso, mi querida capitana. Es un trampolín mejorado por mí. –
Luka ante tal declaración se atragantó con su amado pescado y miró con terror el dichoso aparato; el peli-azul amante del helado se acercaba peligrosamente y a toda velocidad hacia él, pero cuando intentó advertirle ya era demasiado tarde, puesto que dio un salto hasta la gran malla negra.
Todos esperaban que rebotara normalmente, Luka pensó que el trampolín iba a terminar por destruirse, pero Gumi había calculado todo fríamente, así que en vez de que se elevara unos cuantos centímetros en el aire, lo que hizo fue rebotar con tal fuerza que el cuerpo de Kaito sirvió como un proyectil dirigido a perforar el techo.
– ¡¿Pero qué rayos…?!– Preguntó la rubia sorprendida, agradeciendo internamente por no haber apostado a que su compañero se iba a caer con todo y trampolín al saltar sobre él.
– ¡Vuela, hermano! ¡VUELA! – Rió maliciosamente Gumi, a quien Luka había dirigido una mirada asesina.
–Gumi-zafada-mental, te lo preguntare una sola vez. ¿Qué fue lo que le hiciste exactamente al trampolín? –
–Sólo ajusté un poco los resortes~. – Dijo con una mirada demasiado inocente como para ser inofensiva. –Ah, y agregué unos cuantos más…–
–Oh por Dios. ¡Mi turno, mi turno!- Habló Gakupo emocionado. Luego Kaito cayó del cielo y se estampó en el piso. – ¿Sabes qué? Olvídalo. –
Gracias a Dios el peli-azul se recuperó antes de la competencia, por lo que pudo jugar sin ningún problema, pero desde entonces, Luka se ha cerciorado de mantener cualquier herramienta lejos del alcance de la peli-verde.
Fin del flashback
Luka todavía se seguía preguntando si acaso fue por ese suceso que Kaito decía tantas babosadas sin límite. Nunca lo sabría.
"Solo termino de leer los nombres de estas listas y me iré." Uno que otro se le hacía conocido, pero la mayoría solo ocuparían espacio en su memoria, aunque no por mucho tiempo. Y de repente leyó un nombre que le quitó el aliento.
'Rosa Melatún'
"Estúpida SeeU". Ésta no era la primera vez que Luka presenciaba una de este tipo de bromas, las cuales parecían ser las preferidas por su amiga rubia. Solían darle risa, pero a veces prefería que la coreana se abstuviera de hacer babosadas y de que por una vez en la vida se tomara las cosas con seriedad. Al parecer tendría que seguir esperando a que llegase ese día por un tiempo más.
Estaba por terminar de leer la última lista cuando otro nombre captó su atención. Era nada más ni nada menos que el nombre que había estado rondando por su cabeza desde hace algunos días, distrayéndola incluso al tratar de conciliar el sueño. Al parecer, la pequeña de cabellos color aqua-marina estaría jugando contra ella el lunes. ¡Por fin se había presentado su oportunidad para volverla a ver! Sin duda, esta competencia sería algo interesante.
–Espera… ¿Segura que siempre si vas a jugar? – Preguntó Rin.
Las clases por fin habían acabado y con ello la primera semana de escuela. El trio de amigos estaba saliendo de la institución y venían platicando no tan tranquilamente, como siempre. Ambos gemelos se quedaron atónitos cuando su amiga les contó que siempre si iba a jugar baloncesto; hasta les pidió ayuda para aprender cómo se juega. Sin duda, la Hatsune era una causa perdida.
–Segurísima como que el puerro es el alimento más rico en este mundo. –
–Por alguna razón, eso no me convenció... – Dijo Len con un suspiro, mientras caía una gota imaginaria de agua por su frente.
–Shh, calla. Entonces, ¿si me entrenan? – Trató de poner su mejor cara del gato con botas.
–Pueees…–
–Oh, vamos Len. No quieres que quede mal frente a su amor platónico peli-rosado, ¿verdad? –
– ¡E-eso no es verdad! – Pero Miku fue ignorada por sus amigos.
–Cierto, cierto. Pero, pudo haber intentado captar su atención de otra manera, Rin. ¿Por qué meterse en tanto lío? –
–Si no me quieren ayudar, bien. Después de todo estoy en su equipo. –
–Empezamos mañana a las ochocientas horas. – Dijeron los rubios al unísono, cambiando su aura bromista a una de completa seriedad mezclada con determinación. Y un poco de esa aura asesina que se activa cuando los jóvenes quieren proteger algo a toda costa, en este caso su oportunidad de ganar.
– ¡Yeih! Por eso los ador… Alto, ¡eso es muy temprano! –
– ¡CORRE! ¡Corre te digo, maldita sea! – Gritó estérica la peli-rosa.
Estaba corriendo por lo que parecía ser un laberinto de paredes corrosionadas, adornadas con manchas de sangre seca y alguna que otra telaraña de color negro. El ambiente era lúgubre y estaba harta de que a cada rato apareciera alguna de esas criaturas distorsionadas. De hecho justamente se encontraba huyendo de una de ellas, todo porque se gastó sus últimas municiones con el monstro anterior.
– ¡Muere desgr…! ¡No, tú no! Argh. Debí haber utilizado el cuchillo y no el garrote, diablos. – Se quejaba como siempre cuando se ponía a jugar ese videojuego de terror. Ya llevaba varios minutos intentando llegar a una habitación para conseguir la parte del cuerpo que le faltaba, pero siempre aparecía una de esas criaturas amorfas y mataba a su personaje. Pero aun así, no podía dejar de jugarlo; aunque a cada rato dejara salir un grito de miedo o de desesperación.
TAAAAAAAAAAAN
– ¡Aaaaaaah! Oh… es mi celular. – Gritó Luka ante el sonido repentino de una alarma. Cogió el aparato y vio a quien pertenecía la llamada entrante. – ¿Gumi? – Preguntó una vez que contestó la llamada.
–Luka, espero no haber llamado en un mal momento. – Se escuchaba la voz de la peli-verde del otro lado de la línea. – ¿Ya checaste las nuevas jugadas que te envié por correo? –
–Emmm… emm... Si, si justo en eso estaba. Muy buenas, por cierto. – Mintió vilmente. Puso pausa al videojuego en su computadora y después procedió a abrir su e-mail, el cual se estaba tardando mucho en cargar.
– ¡Mentira! Todavía ni te las he mandado. – Soltó una risilla, la peli-rosa se imaginó a su amiga sacándole la lengua en muestra de burla.
–Gumi…–
–Está bien, está bien. Ya te las mandé. Amargada. – Susurró lo último, pero aun así la Megurine la escuchó perfectamente bien. –Bueno, chécalas y luego mándales una copia a cada integrante del equipo. El lunes decidimos cuales nos son útiles. ¡Nos vemos! – Colgó, dejando que sonara un ligero pitido.
–Ohh, bueno. Al cabo que ni quería terminar ese juego hoy. – Dejó salir un pequeño suspiro y se enfocó a ver los documentos con las diferentes jugadas marcadas. A simple vista parecían ser muy buenas, sólo había que pulirlas un poco; Gumi era la mejor estratega que había visto, después de todo.
–¡Luka! ¡Llegaron nuestro padres, baja a comer! – Llamó su hermano Luki.
Mandó el mensaje con las correcciones a todo su equipo, guardó el juego y apagó el ordenador. No era bonito hacer esperar a su familia una vez que le decían que hiciera algo.
–Diablos, diablos, diablos. Es domingo y no llevo nada de la tarea hecha. ¡Me lleva la que me trajo! – Se quejaba la peli-aqua mientras paseaba de un lado a otro en su habitación. Bueno, Miku, eso te pasa por dejar todo de último momento. – ¿Por qué el entrenamiento tuvo que llevarme todo el día de ayer? ¡Sigo sin saber nada de nada! ¡Nada! – Sus amigos se lo advirtieron varias veces, pero, ¿les hizo caso? No, pues ahora tendrá que sufrir las consecuencias.
Terminó de quejarse y empezó por ordenar todo lo que tenía que entregar mañana. Sólo eran unos cuantos problemas de matemáticas, unos ejercicios para química y un resumen de la obra "Otelo", nada por lo cual alarmarse.
–No dormiré esta noche…– Probablemente no, Miku, probablemente no.
Es más, con decir que el juego ya iba a llegar pronto menos iba a poder dormir por los nervios ¡La mugre ni siquiera había aprendido nada en sus entrenamientos con Rin y Len! Trató y trató de igualarlos en todos, pero por más que quisiera no se le pegaba nada. Por eso era líder del club de "Los cabeza de teflón" ¡Nada se le pega! Y los desgraciados de sus amigos estaban demasiado avanzados para ella, su espíritu competitivo era el culpable. Nada más le rezaba al cielo para que a sus pies no se les ocurriera hacer una tarugada en medio de la clase, sólo eso.
"Tranquilízate, Miku… vas a estar bien. Recuerda que tienes una persona que impresionar ese día."
Esperen… ¿¡Impresionar a quién!? Nadie sabe que pasa por tu cabeza, Hatsune-san, nadie, ni Obama.
Los días fueron pasando de esa manera, diciendo incluso que se fueron más rápido del que hubieran deseado.
Gumi en los vestidores estaba hecha un manojo de nervios, algo normal teniendo en cuenta que se pone así antes de cada juego, más cuando tienen nuevas jugadas a enseñar. Lily trataba de tranquilizarla, no podía ponerse a hiperventilar frente a todo mundo haciéndolos ver como unos debiluchos, al menos ella no quería verse como debilucha pues eso arruinaría su reputación que le costó forjar con los años.
Una coreana, una mendiga coreana que nada tenía que hacer ahí, se paró sobre las bancas con una pose triunfadora.
– ¡Dan pena todos ustedes! –
–SeeU… bájate de ahí…– Como siempre su mamá, o séase Luka, más que regañarla trató de salvarla de la furia asesina de Lily, que ya empezaba a cargar su Genkidama con sólo la energía del universo –Se supone que la charla motivacional la doy yo…–
– ¡Cállate, especie pensante sub desarrollada! –
–Uuuh, Luka, lo que te dijo. – Gakupo le echó leña al fuego, de un casillero sacó una bebida energizante. Kaito quiso imitar su acción pero tiró todo el contenido en el piso.
–Sabes, Luka, si tú no la sacas porque es TU amiga, la saco ¡Yo! –
Y dicho y hecho, Lily se remangó las mangas imaginarias de su uniforme deportivo (porque las mangas eran cortas) y avanzó hasta la pobre chica que ya había pensado en ir a esconderse detrás de su amiga otra vez, pero ésta no la defendió y en cuestión de segundos ya la estaba sacando a empujones de los vestidores.
– ¡Luka-chan, estaré apoyándote en las gradas como siempreeeeeee! – Gritó dramáticamente antes de ser sacada por completo -¡Te amoooo, esposa míaaaaaa! –
–Si no quieres que te golpee ¡Ya salte, maldita Daa-Hee! –
Entonces, todo quedó en silencio. Es sorprende darse cuenta que la única que hace o provoca casi todo el ruido es SeeU, la peli-rosa lo sabía de antemano porque cuando no viene sus días suelen ser un poco más aburridos de lo normal. Al menos agradecía que esos días casi nunca pasaran, si llegaban a hacerlo la coreana siempre la esperaba a la salida para irse a hacer la tarea o simplemente a cenar en su casa sin falta. Era una gran amiga.
Pero bueno, ya no hay más distracciones para que pudiera dar su charla motivacional como Dios manda. Su equipo se veía nervioso, entonces era su deber hacerlos sentir seguros consigo mismos. Fue y tomó el lugar que su amiga de la infancia ocupaba hace segundos, viendo de donde agarraba inspiración porque no, nunca se había acostumbrado a este tipo de cosas.
Y menos con un equipo como este.
– ¿Están listos para nuestro primer juego del ciclo escolar? – Preguntó ansiosa, frotándose las manos en el proceso –No se preocupen, confío en que triunfaremos como equipo esta tarde. –
–Eso crees tú…– Empezó Gumi con sus comentarios pesimistas –Nos hemos estado esforzando, pero al idiota de Kaito no le salen las jugadas…–
– ¡¿Por qué me hechas toda la culpa a mí?! – Se quejó el susodicho, que hasta ese momento a duras penas limpiaba su camiseta oficial del equipo –Al menos me esforcé, no como Gakupo y Lily que se creen que ya tienen el juego ganado los muy desgraciados ¡Acabo de ver a un par de CHICAS en el otro equipo que nos pueden dar una paliza y estos ni en cuenta! –
–A mí no me metas en tus conflictos existenciales, Shion. – Gakupo dijo con acidez, casi sacando de quicio a la capitana.
– ¿Habrá algún día en el que me escuchen sin interrumpirme, bola de tarados? – Dijo con irritación, pero para su buena suerte todos sus compañeros le hicieron caso por una vez en su vida –Por fin… Escuchen, sé que para ustedes no es un juego que consideren tan importante, pero al menos les estoy pidiendo que den lo mejor de sí para ganar y demostrar que este equipo está a la altura de esta escuela ¿Les parece bien? –
Los chicos se miraron entre sí, su capitana tenía razón. Luka siempre fue buena con las palabras, pero como casi nadie la escuchaba era de sus talentos que no notaban.
-¿Qué me dicen? ¿Salimos ahí a patear traseros de primero? – Y con un grito eufórico dieron por hecho que ellos saldrían victoriosos hoy mismo.
El gimnasio de la preparatoria Crypton era espacioso, las gradas estaban llenas en aquellos momentos, pues no todos los días tienes la oportunidad de ver jugar al equipo oficial. Ver el primer juego del año era una sola oportunidad en la vida, ser los primeros en ver las nuevas jugadas que Gumi Megpoid, la mejor estratega de su edad para cualquiera, había armado resultaba ser todo un honor de igual forma.
Una muchacha peli-aqua temblaba del miedo en una de las bancas, dando honor a su apodo de "Gallina" con la que la conocían durante toda la primaria y parte de la secundaria. Al principio no tenía planeado jugar, quería salirse del juego lo antes posible para enmendar el error que cometió su hermano. Pero al ver esos ojoso azules de alguna forma quedó hipnotizada al verlo ahí, sonriéndole y deseándole suerte para que le fuera bien en el juego. Cabe destacar que a escondidas de sus amigos rubios e investigó un poco y en efecto: Kaito estaba en el equipo, y si su sentido del razonamiento no le fallaba…
Hoy iba a jugar contra ella.
Tragó saliva con nerviosismo, además Luka, la famosísima chica que conoció el otro día y que resultó ser la CA-PI-TA-NA del equipo también estaba en el equipo contrario. A ella quería saludarla una vez más, ser amigas no iba a hacerle daño al fin de cuentas. ¡Pero los dos la van a hacer papilla! Rin se le acercó al rato, con una sonrisa en el rostro.
–Miku-chan~ ¿Ya estás lista? Me acaban de avisar que comenzamos en cinco minutos~– Llamó con su típica voz cantarina, y su amiga se giró a verla con horror.
– ¡¿C-c-cinco minutos?! – Por todo el puerro que es bueno, la pobre casi se desmaya.
–Sí, cinco minutos, tu hermano ya está en camino con una gran cartel con el nombre del equipo para apoyarnos– Levantó las manos al aire con una carita de ilusión, imaginándose el gran cartel –"Naranjas guerreras" ¿A qué no suena genial? –
–Claro… lo que digas…–
Tal parece que nadie nota sus nervios ni sus ganas de salir corriendo de ahí, muy apenas si podía respirar sin desmayarse en el proceso. No estaba acostumbrada a recibir todo este tipo de atención, tampoco era como si quisiera volverse popular de un momento a otro, pero además de eso parece que de alguna forma alumnos de otros grupos se enteraron de su encuentro con Megurine Luka, porque algunas personas pasaban a preguntarle que si se las presentaba. Respecto a eso sólo encontraba una posible culpable: La chismosa de Rin ¿Quién más?
Necesita un puerro, pero urgente.
El profesor de educación física, Kyo, llegó apresurado hasta su dirección, parecía estar buscando a alguien.
– ¡Ustedes! – Llamó a par de amigas – ¿Conocen a Rosa Melatún? Recuerdo que agregamos a alguien llamado así a este equipo ¿Ya llegó? – ¿Quién? Las chicas lo miraron como si vieran a un unicornio de dos cabezas, más por el nombre tan ridículo que otra cosa.
Una risotada enormemente exagerada se escuchó de alguien que ya estaba en las gradas. La joven de melena rubia y ondulada se echó a reír con fuerza, agarrándose el estómago en el acto. Por su parte, el profesor de cabellos negros le dirigió una mirada furtiva.
– ¡Daa-hee! Tú tienes algo que ver con esto ¿verdad? – Preguntó con enfado, no era la primera vez que hacía estupideces como esta. La coreana asintió – ¡Ahg, vete a la fregada! – Y sin más que decir se fue a ver al otro equipo, tenía que darles las indicaciones para salir.
– ¿No creen que es un hombre encantador? – SeeU le habló al par de chicas, quienes la miraban extrañadas –Suerte con el juego, estudiantes de primero ¡Pero Luka-chan les va a ganar! – Dicho eso volvió la mirada a su celular, donde jugaba animadamente al famoso juego de los pájaros resortera para pasar el rato.
Miku regresó la mirada extrañada a su amiga, preguntándose porque la familiaridad.
– ¿Quién es? – preguntó en voz baja, Rin se dio un golpe en la frente.
–No puede ser, Miku, hablamos con tu hermano de ella hace unos días. – Le contestó con el mismo volumen, indicándole a la chica con los ojos – ¿Batear a alguien siete veces no te suena? –
Su boca formó una perfecta "o" ante el comentario, había olvidado su apariencia por completo. Pero la pequeña gemela tenía otros planes al escuchar el nombre que esa chica dijo. Tomó a su amiga por el brazo y ésta pegó un grito que de pura suerte no llamó la atención de nadie.
– ¡¿Qué te crees que haces, naranja descerebrada?! – Cuestionó la peli-aqua al notar como esa revoltosa rubia comenzaba a jalonearla.
–Es amiga de Luka, seguramente ella nos acerca más a tu amor platónico ¡No puedes dejar pasar esa oportunidad! –
–Has enloquecido mujer, yo no voy a inmiscuirme con la chica que le rompió el corazón a mi hermano por nada del mundo. ¡Y Megurine-senpai no me gusta! Me gusta alguien más. – Silencio prologando…
– ¡¿Qué?! –
–Atención, tercera llamada para comenzar. Repito; tercera llamada ¡Y comenzamos! –Resonó la voz de un hombre por el altavoz, y toda la sala se sumió en vitoreos y aplausos por parte de los espectadores. De esa manera Miku se salvó de un interrogatorio por parte de su mejor amiga, quien le dirigió una mirada fría al instante.
–Te has salvado esta vez, Miku-chan, pero tendremos una charla, tú, yo, Len y el garrote para tarados después de que ganemos. – Con un rostro de molestia se dio media vuelta, no sin antes decirle otro dato que haría sufrir a su hermano mayor –Por cierto, Mikuo va a estar bastante incomodo, el único lugar vacío que queda es junto a Daa-hee. – Y se retiró hasta su lugar.
Rin, no seas descarada~
De pronto los gritos de la gente se hicieron más audibles; el equipo de Crypton entraba a escena luciendo sus uniformes de colores negro y blanco con un aire cool, como todo un equipo profesional de los altos mandos. Uno tras de otro dirigían una mirada al público hasta llegar al centro de la cancha para quedar de cara al equipo contrario, donde un árbitro que no era otro que el profesor Kyo les estaba esperando con una sonrisa y el balón en manos. Todo en ellos era tan genial, o al menos trataban de aparentar ser geniales ante la gente, el orgullo antes que nada para ellos ¿no? Aunque el equipo contrario ni se inmutó, al parecer estaban muy confiados de sus habilidades.
Len volteó a ver a su equipo "¿Por qué tengo que ser el único chico…?"
De la pobre Miku no digamos nada, tenía ganas de vomitar pero lo soportaba como podía. Su vista se tornaba borrosa y entonces, vio a la persona que había conocido hace unas semanas ahí, mirándola con una sonrisa. Rin de pronto gritó algo sacándola inmediatamente de sus pensamientos.
– ¡Van a perderrrrrr! – Idiota, algunos de los integrantes de Crypton rieron ante su comentario –¿De qué se ríen? ¡Teto, no le pases la pelota a Miku! Necesitamos ganar ¡GA-NAR! – La aludida se sintió ofendida, pero mejor no dijo nada.
– ¡Pero que cosita tan adorable eres! – Le devolvió Lily con una sonrisa divertida –Mira, Gakupo, esa linda ratoncita cree que puede vencernos–
–L-Lily… no subestimes al enemigo… esa niña me da miedo. – Dijo viendo la cara envuelta en furia que se cargaba la pequeña.
Aquellos momentos antes del juego se habían vuelto una disputa para saber quién iba a ganar hoy, los chicos de primero parecían estar aquí para ganar, no se diga, pero son cosas a las que Luka no tomaba atención en ninguno de los comentarios burlones que comenzaban a lanzarse entre sí. Su mirada se pasó por cada uno de los contrincantes, buscando a alguien especial, a esa niña especial que le había llamado la atención desde el principio. Siendo sinceros, por culpa de esa jovencita no había podido concentrarse en sus entrenamientos… Y ahora, le resultaba ridículo que una muchacha de su edad se le hiciera tan interesante.
Frunció un poco el ceño, su mejor amiga gritaba su nombre desde las gradas pero no prestaba atención a ello. Ahora estaba en un debate importante mientras el profesor recibía algunas indicaciones de dirección: ¿Saludarla o no saludarla? Podría ser una molestia para ella, quizá hasta ni se acordara de su nombre, pero había tratado de verla todo este tiempo y siempre surgía algún conveniente para ir y visitarla a su salón nada más para decirle "Hola" Por lo que esta era la oportunidad perfecta para hacerlo.
Para su sorpresa, la mirada de Miku se posó sobre ella de un momento a otro ¡¿Ahora qué?! Se enderezó en su lugar buscando algo que decir y no hacer el ridículo no sólo frente a ella, sino frente a todos los estudiantes y profesores que venían a ver el juego. ¡Oh, el cielo se cae! Miku le saludó nerviosamente con la mano, cosa que la dejó petrificada un momento, tardó en devolverle el saludo de la misma forma. Al menos hasta que se dio cuenta de que… el saludo no era para ella.
"¿Eh?" Giró su mirada tras ella donde la peli-aqua miraba con tanto interés, viendo al idiota de Kaito saludar a la adolescente de coletas con una sonrisa boba "¿La conoce?" Luka frunció la boca en ceño de molestia… ese cabeza de helado… lo iba a… a…
Un silbatazo la sacó de su trance ¡Maldita sea, el juego ya comenzó! Dio torpemente un salto para alcanzar la pelota, pero Rin fue más rápida y la ganó sin mucho esfuerzo. La pequeña comenzó a correr por la cancha, pasando como una bala justo a su lado mientras botaba la pelota en su camino.
– ¡Gracias por el chance, Megurine-san! – Le agradeció con orgullo, pasándole la pelota a Sukone Tei que corría velozmente por la cancha.
– ¡Maldita sea, Luka, despiértate ya, idiota! – Lily gritó enojada a su capitana, prosiguiendo a tratar de quitarle la pelota a Len que con inteligencia evadía cada uno de sus ataques – ¡Niño, quédate quieto! –
"¿Q-qué? ¿P-pero cuándo…?"
La pelota empezó a volar de aquí hacia allá, y los jugadores hacían lo posible por obtenerla. Giró su vista hasta el lugar donde Miku estaba hace un momento, notando como la pequeña ya no estaba, seguramente andaba corriendo por ahí para al menos no sentirse un estorbo. ¿Pero qué estaba haciendo? ¡Concéntrate, Luka, es sólo una niña, demonios!
– ¡Luka-chaan, mueve ese trasero de atún! – SeeU le gritó desde las gradas con fuerza, dejando sordos a algunos de sus compañeros de clase.
"¡Ya voy, ya voy!"
Se dio unas palmadas en las mejillas para espabilar y se dio media vuelta, preparada para el juego. Luka empezó a correr con suma velocidad hasta Teto, con sus zapatos especiales rechinando bajo sus pies, y cuando ésta la vio venir hizo lo posible para que no le quitaran la pelota, con ágiles movimientos como toda una profesional. Ara, esta chica puede ser útil para el equipo, pero no es momento para pensar en eso. Luka de un manotazo le quitó la pelota, dando gala de sus grandes habilidades para el basquetbol y comenzó a correr por la cancha hasta la canasta enemiga.
– ¡Esa es nuestra Luka! – Oyó gritar a Gumi desde el otro lado de la cancha.
La aludida sonrió de medio lado, no es por presumir pero siempre amó ser de las mejores en esto.
– ¡Miku, Miku, ve por ella! – Len le llamó con fuerza –No puede ser que deje el futuro del equipo en sus manos…
"Ay… ya que…"
Ya se estaba arrepintiendo… se estaba arrepintiendo y no podía echarse a correr o su equipo la odiaría por el resto del año. Con movimientos torpes y descoordinados se dirigió velozmente hasta la capitana del equipo que no había notado su presencia todavía, pues estaba tan concentrada en llegar y anotar o encontrar a alguien para pasarle la pelota, pero Rin tenía todo fríamente calculado que le hacía imposible poner en práctica las jugadas que Gumi armó con mucho esmero.
Cuando menos se dio cuenta ya estaba frente de Luka con las manos extendidas para impedirle el paso y ¡Oh, tremenda impresión que la aludida se llevó! Luka se detuvo en seco casi al instante, con la mirada desorbitada y con sus ojos completamente abiertos de la impresión, notando de pronto el nerviosismo que la invadió en ese preciso instante. ¿Qué le pasaba? Bueno, tenerla así de cerca de repente no era algo que se esperaba, y el palpitar de su corazón sólo se tornó más veloz por andar viendo la tierna carita que ponía por andar tratando de detenerla.
Adorable… completamente adorable.
Miku no parecía notar su reacción, así que con movimiento torpe le dio un golpe a la pelota que salió volando hasta las manos de Len, que le pasó la pelota a Teto y ésta última a Tei. La muchacha albina evitó con maestría a Gumi y usando a la pobre muchacha como escalera dio un salto con el que anotó el primer punto para su equipo.
– ¡Y el primer punto es para el equipo de…! ¿Eh? ¿L-las naranjas guerreras? –Más gritos eufóricos y aplausos no se hicieron esperar, subiendo el ego del equipo.
– ¡Leeeeeen-kuuuun! – Tei saltaba contenta en su lugar – ¿Me viste, lo viste? ¡Anoté, anoté! ¡Te dedico ese punto porque te amo! –
El aludido la miró con horror durante unos instantes, mientras su hermana y Miku aprovechaban para molestarlo con codazos y miradas picaras. Esa chica estaba loca por él… literalmente hablando. Mientras tanto, la pobre chica de cabellos verdes se sobaba la cabeza con unas cuantas lagrimillas saliendo de sus ojos.
–E-eso me dolió… Gakupo-nii…. – Su "hermano" mayor también le sobaba la cabeza, tratando de reconfortar a su "hermanita" Por su parte, Lily comenzaba a despotricar contra su capitana con ira.
– ¡Megurine Luka! ¿¡Qué estaba pasando por tu cabeza!? ¡Ya nos anotaron por tu culpa! –
¿Qué que pasaba? Esa misma preguntaba se estaba haciendo ella ahora ¿Qué le pasó? Nada más Miku se puso frente a ella y… todos sus sentidos colapsaron. No le parecía ilógico y aunque ya aceptara que esa jovencita empezara a llamar su atención desde que la vio, no le veía razón para que la pusiera así de… así de SeeU. Se dio otra palmada en la mejilla, a lo mejor es el cansancio... sí... eso…
El juego comenzó nuevamente. Kaito le pasó la pelota a Gakupo, quien se echó a correr instantáneamente mientras evitaba a la "quimera" de Teto Kasane, quien hacia intentos para quitarle la pelota como Luka lo hizo con ella hace un rato. Pero para sorpresa del mayor, la escurridiza de Rin le llegó por atrás aprovechando que estaba distraído con la peli-roja y le quitó el balón de las manos.
– ¡No puede ser, Gakupo, un ratón te quitó el balón! – Otra vez Masuda con sus comentarios poco alentadores.
El peli-morado la miró con rabia, para nuevamente apresurarse a correr tras Tei que tenía entre sus manos otra vez. Luka espabiló otra vez y poniendo en práctica una de las jugadas de Gumi le arrebató con profesionalismo el balón a la alvina. De nueva cuenta corrió hasta la canasta enemiga botando el balón, le pasó el balón a Kaito, quien al ver que Miku se le acercaba para arrebatárselo se lo pasó a Gumi, quien hizo lo mismo con Luka al ver que ésta ya era la más cercana a la canasta.
Pero entonces ese problema pasó una vez más. Hatsune Miku se colocó en su camino de nueva cuenta, Luka perdió el hilo y se sintió perturbada una vez más, la pequeña le arrebató el balón llegando hasta Len. El rubio corrió hasta el otro lado de la cancha, usó la espalda de su hermana como superficie y técnicamente voló hasta la canasta.
–I believe, I can fly!~ – Y así otro punto a favor de los de primero.
– ¡Y vuelven a anotar! Cielos, estos chicos están tremendos. –
Más gritos y claro, más mirabas asesinas para la Megurine, buscando una explicación a su comportamiento que ni ella misma lograba justificar.
– ¡No friegues, Luka-chan! ¡¿Qué está pasando contigo hoy?! ¡Esa no eres tú! – Gritó SeeU, dejando por segunda vez sordos a los demás.
Por otra parte de la cancha, un chico con apellido Hatsune entraba apresurado y jadeante al gimnasio. Se le hizo tarde y ya casi pensaba que no vería a su hermana jugar ¿Cómo les estará yendo? Mikuo se quedó parado en la puerta un rato para admirar el cartel que Rin le había encargado hacer para animarlos durante el partido.
"¿Enserio se llaman las Naranjas guerreras? Esto es obra de esa Kagamine…" Suspiró, esa niña no tenía remedio, pero mejor buscar un lugar entre las gradas para disfrutar del partido.
Buscó una con la mirada, a ver si alguno de casualidad estaba vacío.
Y lo encontró. Un coro angelical empezó a sonar en su mente e incluso pareciera que el asiento había sido iluminado de repente, indicado que estaba vacío justamente para que él se sentara, hasta que de pronto un solo de guitarra eléctrica hizo su aparición al notar quien estaba al lado de ese lugar. El destino le encantaba hacer su vida miserable. Pero no le quedaba de otra, puesto que era el único lugar vacío, así que se iba a tener que aguantar y sentarse tranquilamente sin que SeeU se diese cuenta de su presencia. No esperaba que lo notara, de todos modos. Y no lo hizo.
Mientras tanto, la cancha parecía que estaba en llamas, con tantas miradas llenas de odio dirigidas entre los equipos, haciendo notoria la competitividad de sus integrantes. Por un lado, estaba el equipo de Crypton molesto porque le estaba ganando un equipo de primero, ¿y todo por culpa de quién? De cierta persona que no se estaba enfocando completamente en el juego; por otro lado, estaba el equipo que iba ganando por seis puntos, lo cual estaba aumentando su ego por los cielos. En especial Rin, que se estaba dando cuenta de lo que pasaba con la capitana y había comenzado a formular una estrategia que los llevaría a la victoria, usando a su querida amiga peli-aqua como señuelo.
Luka tenía el balón, lo botaba una y otra vez contra la fría superficie de madera, pensando el movimiento que haría a continuación. Todas las jugadas habían sido truncadas y Gumi parecía que estaba desesperada, ¡nunca antes había fracasado tanto como estratega! Esa pequeña rubia se las pagara lenta y tortuosamente. ¡Lo juraba! Y también se iba a descargar con Luka, eso sin duda. La peli-rosa se empezaba a preparar para hacer otro intento de ir por la canasta, pero Kasane y Sukone aparecieron y trataron de acorralarla mientras daban manotazos para quitarle el balón, cosa que no funcionó puesto que Luka esquivaba con gran maestría, pasando la pelota de una mano a otra, o por debajo de sus piernas.
– ¡Luka! – Llamó Lily, quien corría detrás de ella para ayudarla cuando lo necesitase.
La nombrada rápidamente le pasó el balón, puesto que vio como Rin se iba acercando peligrosamente por enfrente. Lily al atraparlo, dio una vuelta hacia la izquierda para fintar a Len, quien quería interponerse en el pase pero la rubia fue más rápida y más ágil. Lanzó la pelota a la canasta, pero ésta dio una vuelta en el anillo y se salió, sin embargo Gakupo la cogió antes de que tocara el suelo y la volvió a tirar, llegando a anotar dos puntos con ello. Los gritos del público no se hicieron esperar ante aquella anotación, logrando ver el verdadero talento del equipo por primera vez.
– ¡Ese es mi equipo! – Gritó emocionado el entrenador, puesto que ya se había empezado a decepcionar de sus alumnos ante su pobre desempeño en este juego amistoso, pero al ver que se estaban recuperando se emocionó. No era por haber apostado dinero ni nada, nunca haría nada como eso.
Una chispa recorrió los ojos de Rin, este juego se había puesto más interesante. Odiaba que le dejaran la cosa tan fácil, no señores, ella quería un reto, quería ver de qué estaba hecho el equipo de Crypton.
Len sacó desde una esquina, pasándole el balón a su hermana, quien al atrapar la pelota comenzó a correr a través de la cancha. Kaito se interpuso en su camino, tratando con ello de bloquearle el paso y cualquier manera que tuviera para dar un pase. Rin quedó inmovilizada, el peli-azul tenía sus manos en alto, por lo que no podía lanzar la pelota hacia ningún lado o de lo contrario el enemigo conseguiría el objeto redondo. Así que lo que hizo, fue pasar el balón por debajo de Kaito, sin embargo, antes de que algún integrante de su equipo pudiera recuperarlo, Gumi interceptó la pelota y consiguió anotar otra canasta. Estaban a una jugada de quedar empate, pero el tiempo estaba en contra del equipo de la preparatoria.
Teto sacó esta vez, siendo Miku la que terminó poseyendo el balón. Torpemente botó el objeto al mismo tiempo que caminaba para alejarse de la cesta, pero Kaito se acercaba peligrosamente hacia ella desde el costado izquierdo y, cuando menos lo pensó, él ya se había hecho con la pelota, dirigiéndose a la zona de tiro. Tei y Len quisieron impedir que hiciera otro movimiento, por lo que ambos decidieron tratar de evitar cualquier jugada que estuviera pensando realizar interponiéndose en su paso. El peli-azul al ver tal amenaza, decidió buscar rápidamente con la mirada alguno de sus compañeros de equipo que pudiese socorrerlo, pero todos estaban "custodiados" por el enemigo, hasta que vio a Luka corriendo a toda velocidad por el rabillo del ojo, por lo que optó por confiar en su puntería y lanzar la pelota hacia atrás.
Por suerte, la capitana había pensado en lo mismo, por lo que se hizo con el balón victoriosamente y salió corriendo con él mientras lo botaba fuertemente. Estaba a pocos metros de la canasta y lista para anotar otros dos puntos y así poder quedar en empate tan siquiera con el equipo contrario. Pero tropezó con algo inesperadamente, provocando que cayera en el suelo y derrapara con su cara. Al parecer, al Teto intentar coger la pelota se acercó demasiado, de tal manera que terminó por ponerle el pie en su camino accidentalmente. La peli-roja trató de evitar la caída de Luka, pero le fue inútil.
– ¡Desgraciada! – Se escuchó un grito desde las gradas.
– ¡Luka! – Exclamó todo su equipo preocupado. Fueron a auxiliarla, pero ella se levantó sola como pudo. Había sido una caída fuerte, pero nada grave como para dejarla tirada por mucho tiempo. Sólo unos raspones y ya, nada por lo cual alarmarse.
–Tranquilos, estoy bien. – Sonrió para demostrar que en efecto se encontraba sana y salva.
– ¡Lo siento mucho! ¡N-no era mi i-intención! – Teto hizo una reverencia, estaba apenada que por su culpa la capitana del equipo de Crypton haya tenido tal accidente. ¡Eso era imperdonable!
–Está bien, este tipo de cosas suele ocurrir en este deporte. – Intentó hablar sin quejarse, puesto que a pesar de que no se había lastimado nada, le dolía el golpe que se dio en la cara al caer al suelo, hasta era probable que se haya mordido la lengua.
SHIIIRP, se escuchó el sonido del silbato.
–Luka, a la línea de tiro libre, tienes derecho a lanzar dos veces por penalización. – Dijo el profesor Kyo.
"Bueno, al mal tiempo, buena cara".
Ésta era su oportunidad para poder ganar el juego, si lograba pasar la pelota por el aro dos veces, la victoria sería suya. Sólo necesitaba concentrarse, respiró profundamente, esto no sería nada difícil, nomás tenía que…
RIING, sonó la campana, indicando que el juego había terminado. –Oh, mala suerte, Luka. El juego acabó. – Dijo el entrenador.
– ¡Las Naranjas guerreras ganan el juego! Esto es increíble, ¡el equipo de la preparatoria fue derrotado por las Naranjas guerreras! – Gritaba entusiasmado una voz por el alta voz. Todos los de primero se levantaron de sus asientos celebrando, aplaudiendo y chiflando demasiado alegres. ¡Por Dios, sus compañeros le habían ganado al famoso equipo de Crypton!
Luka se había quedado estática en su lugar, con la posición que había tomado para lanzar el balón. ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso… en verdad ya se había terminado el juego? Pero… ¿y sus tiros?
El resto del equipo tenía cara de póker, excepto Lily, cualquiera podía notar su furia a kilómetros de distancia, inclusive a años luz. Todo pasó tan rápido; un momento creyeron que iban a ganar y en el otro ya se escuchaba el relajo ante su derrota. ¡Maldito reloj que les quitó su tiempo! De seguro alguien lo había saboteado… Aunque quizás eso ya era un pensamiento exagerado, mejor iban a aceptar que perdieron como buenos competidores que son, después de todo, pudieron observar que cosas son las que fallaron en las jugadas y hasta incluso tenían pensado recluir a nuevos integrantes para el equipo, y cabe decir, que eran muy buenos y serian una magnifica adquisición. Les vendría bien.
La peli-rosa se acercó al equipo que seguía gritando de alegría y festejando en la cancha por su merecida victoria, el cual estaba rodeado de varios estudiantes que celebraban junto con ellos.
–Mis más sinceras felicitaciones. Fue un juego estupendo. – La verdad, se divirtió. Hace tiempo que no se encontraba con personas igual de competitivas que su equipo, y después de unas largas vacaciones le hicieron recordar porqué es que amaba tanto el básquetbol.
–Jeje, concuerdo contigo. – Respondió Rin con una sonrisa inmensa.
–Como premio, se ganaron una fiesta en la casa de Lily. – Lily al escuchar eso no quedó muy contenta, de hecho ella ni sabía que ese iba a ser el premio. "¡¿Por qué mi maldita casa?!", dijo. "Porque está gigante…", respondió Gumi.
Los integrantes de las Naranjas guerreras escucharon lo que mencionó Luka, y todos ellos exclamaron en afirmación ya que les agradaba la idea de ir a una fiesta, ¡con los de tercero!
– ¿Una fiesta? ¡¿Enserio?! ¿No hay medallas? ¿Dónde está mi trofeo? ¡QUIERO MI TROFEO! – Bueno, tenía que haber alguien que no estuviera de acuerdo con lo que ganaron, y para ello estaba Rin. – ¡Y que sea de oro! O ya de plata… tan siquiera…–
¿Saben lo que pasa cuando reúnes a muchas personas en una casa grandísima y con alberca, sin ningún adulto cuidándolos? Pues normalmente el lugar termina patas arriba, con muchas cosas rotas y basura por todos lados, excepto la casa de Lily, la de ella quedó impecable puesto a que sólo le bastó una mirada amenazadora para que la muchedumbre de adolescentes optara por permanecer en orden y hacer las cosas con calma. Pero aun así todos pasaron un buen tiempo, inclusive SeeU y Mikuo, quienes también fueron a la fiesta, aunque Teto no pudo llegar al lugar por alguna razón.
En fin, entre tanta plática y risas, el tiempo se fue volando y terminaron durmiéndose en la casa de la rubia, algo así como una pijamada, nomás que no fue planeada. Menos mal que había espacio para todos, y que el piso era cómodo. Mentira, estaba helado, pero eso no importó, igual sirvió de cama. Cuando se hizo de día, todo mundo regresó a su casa, con un muy bonito recuerdo de la noche anterior. Esperaban volver a repetir algo así algún día, o tener una experiencia igual de magnifica y divertida.
Llegó el día en el que tenían que regresar a la escuela. Muchos todavía querían seguir durmiendo, pero debían de cumplir con sus obligaciones de estudiante, no podían evitarlo de ninguna manera. Al llegar a la institución, uno podía escuchar a varios grupitos de alumnos cuchicheando sobre algún tema que se había expandido por todo el edificio rápidamente. ¿Ahora qué chisme se estaban contando?
– ¡Mikuu-chaaaaaan! –Gritaba Rin mientras corría por los pasillos en busca de su amiga de coletas, jalando a su hermano por el cuello de la camisa. Hasta que la encontró sentada en su lugar en la clase de la profesora Lola, durmiendo. – ¡MIKU! –
– ¡Ah! ¡Presente! – Contestó desorientada.
– Miku, ¿ya escuchaste? – Preguntó desesperada Rin, mientras Len se sobaba el cuello y respiraba profundamente.
– Amm… ¿Qué cosa? –
– ¡Que no encuentran a…!– La rubia no pudo terminar su oración, puesto que la profesora entró al aula en ese momento, desviando toda su atención para pasar a tomar asiento rápidamente, antes de que la regañaran.
–Bueno chavos, tomaré pase de lista. Empecemos con…– Y siguió preguntando nombre por nombre si estaban presentes todos sus alumnos.
–Delegada de la clase, haga el favor de repartir estas hojas a sus compañeros por favor. – Dijo el maestro Kiyoteru, haciendo moción de entregar un bonche de papeles a quien había mencionado, pero dicha persona nunca llegó. –Em… ¿Yuzuki-san? ¿No vino Yuzuki-san?–
Todos los alumnos la buscaron por su salón con la mirada, pero la amante de los conejos no aparecía por ningún lado, lo cual era raro en ella puesto que nunca faltaba a clases ni llegaba tarde. No era algo propio de ella.
–En vista de que parece que Yuzuki-san no ha llegado, Megurine-san, por favor entregue estas hojas con el trabajo que quiero que hagan ahorita. Iré a la dirección a recoger unas cosas. –
Luka se levantó de su asiento e hizo lo que el profesor le pidió. Le echó un vistazo al trabajo y lo único que pudo distinguir fueron letras sin sentido, hasta que divisó algunos numeritos por ahí. "Maldito sea el que creyó que juntar las letras con los números sería buena idea".
– ¡Por Dios, Yuzuki-san! ¡¿Qué es lo que ha hecho?! – Se escuchó un grito de terror afuera del salón por parte de Kiyoteru.
–Yo… No… Casillero…– Trataba de excusarse Yukari, pero le fue en vano ya que no podía formular ninguna respuesta coherente.
– ¡Traigan a un médico! ¡Y a la policía! –
La curiosidad pudo con los alumnos y decidieron salir del salón a echar un vistazo de lo que estaba pasando, al igual que profesores de otros salones. Lo que vieron en el pasillo no les dio nada de gracia. Yukari tenía su blusa del uniforme ensangrentada, su mirada estaba perdida, con los ojos muy abiertos y su piel se había tornado pálida. ¿Qué fue lo que pasó para que una de las estudiantes más tranquilas y de carácter fuerte estuviera en ese estado de shock?
Hiyama decidió ir a checar el casillero de la delegada de la clase, puesto que lo había mencionado y quería investigar por qué. Cuando llegó al lugar, se encontró con un bulto tirado en el suelo rodeado de un charco rojizo, el cual comenzaba a desprender un olor fétido, aunque ligero. Se acercó para poder verlo de cerca e inspeccionar que era, cuál fue su sorpresa al darse cuenta de que se trataba de un cuerpo completamente vendado, con únicamente el área de donde se supone que tenían que estar los ojos sin tapar. La imagen le dio asco, repulsión, hasta le dieron ganas de vomitar, pero se mantuvo estable. No iba a perder los estribos por ahora y menos se iba a dejar vencer por el miedo que amenazaba con salir de su boca a manera de grito.
La directora Sweet Ann acudió rápidamente al lugar de los hechos junto con otros profesores y alumnos curiosos. ¿Cómo era posible que pasara semejante ultraje dentro de su institución sin que nadie se diera cuenta? ¿Acaso era un alumno o alumna de la escuela? Tendrían que destaparle la cara para poder corroborarlo…
–Hiyama-sensei, proceda a quitarle las vendas del rostro. – Ordenó con toda la seriedad y autoridad imponente que la caracteriza.
–Pero…–
–Sin peros. –
Sin más obedeció a su jefa. Con sumo cuidado y tratando de evitar mancharse de sangre, levantó la parte de arriba del cuerpo y procedió a desenvolver, una, dos, tres vueltas y con ello la cara quedó completamente al descubierto. Y lo que vieron, fue muchísimo peor. Efectivamente, los espacios donde se supone que debían de estar los órganos oculares se encontraban completamente vacíos, como si éstos hubiesen sido arrancados por la fuerza, dejando salir lágrimas de sangre. Varios gritos por parte de los alumnos y algunos maestros no se hicieron esperar ante tal escena. Pero la tragedia no terminaba ahí.
– ¿Alguno de ustedes reconoce a esta persona? –Preguntó el profesor Kiyoteru, tratando de mantener su voz sin alteraciones. Aunque, claro… le era bastante difícil hacerlo.
–Es Kasane Teto, de primer grado. La alumna que había estado desaparecida desde que terminó el juego de basquetbol. – Respondió Rin, con lágrimas cayendo por sus mejillas.
La voz de la pequeña Kagamine temblaba como todo su cuerpo, ella era alguien fuerte por lo regular pero esto… Y si ella estaba así, Miku estaba mucho peor que ella, considerando que es una cobarde sin remedio el aire comenzaba a faltarle acompañando su piel que de a poco a poco comenzaba a tomar un color muy parecido al de la nieve… se iba a desmayar muy pronto… Desde atrás apenas entraba una chica coreana que apenas despertaba de su sueño, Luka vio esto y con el cuerpo temblándole por todos lados recurrió a taparle los ojos con un ágil movimiento, sin importarle que su amiga hiciera las protestas que deseara. Muy a pesar de tener casi dieciocho años, SeeU seguía teniendo una mente de niña y ver algo así podría traumatizarla de por vida. Luka lo sabía muy bien, y no quería que algo así pasara.
Pronto, entre empujones fuertes que mandaban a más de un estudiante contra la pared se aproximaba Kasane Ted, o en otras palabras: El hermano de Teto. Al principio se quedó completamente estático en su lugar, ignorando completamente las miradas que sus compañeros y profesores le lanzaban en ese instante en medio del absoluto y espectral silencio… No quería creerlo… su hermanita menor… ¿De verdad estaba…? Kiyoteru quiso prestarle su ayuda pero el chico lo apartó con un manotazo, procediéndose a arrodillarse sobre el cuerpo sin vida de la peli-roja entre largos y audibles sollozos.
Nadie hablaba, nadie decía absolutamente nada. Y por si fuera poco, la policía y paramédicos aun no arribaban a las instalaciones del edificio.
Entonces, por si todo ya no fuera lo suficientemente trágico y dramático, alguien se desploma en medio de la horrible escena. Luka reacciona inmediatamente por ser la que estaba más cerca de la más pequeña, atrapando su delgado cuerpo entre sus brazos antes de que cayera de bruces contra el suelo, luciendo así la preocupación por qué la persona estuviera bien.
-¡Hatsune-san!-
A partir de ahí todo se sumió en la oscuridad.
¡Holas a todos queridos lectores! Nigthmares o algo así como les dice mi querida mujer maligna. Como podrán ver este es el segundo capítulo de esta bizarra historia, el cual claro esperamos que haya sido de su agrado. ¿Les gusta de esta forma? Es que… bueno, me toca explicar que nosotras queríamos algo completamente diferente, lo pensamos mucho y juntamos estos dos géneros en una misma historia. Algo diferente, pero entrando también en los temas de la… bueno… Vida de un adolescente nwn
Esperemos que les guste, y nos dejen un bonito review para darnos su opinión sobre todo nwn
Jajaja, igual perdón por la tardanza, pero resulta que hacer un fanfic en conjunto no es tan fácil como parece de hecho, necesita tiempo y la coordinación de ambas partes D: ¿Verdad, SeeU? ¿SeeU? No está, esa idiota debió de haber salido a pasear con la Luka de Alex por ahí ¬¬
Bueno, jeje, es hora de contestar a los reviews, lo cual también es un poco complicado x3
JM Scarlet: ~jaja xD oh Fersi, ya nos descubrió el drama :c
-Pues usted, mujer, seguramente nos equivocamos en algo ¬¬ Y con lo de SeeU... no le vamos a decir nada de todas formas XD ¿Verdad?
~Noup~nada de nada -w- ya después ira descubriendo por si sola la verdad xD
-Jajajaja, sufra, señorita, sufra XD Por lo otro, que bueno que te haya gustado la historia, ya dijimos muchas veces que estamos muy entusiasmadas con este proyecto *w*
~sip, nos alegra mucho que sigas nuestra historia! Esperamos que este cap haya sido de tu agrado n.n
-Yep~ Muchísimas gracias por tu review también, esperamos volver a verte por aquí pronto nwn Despídete mujer ¬¬
~N-nos vemos después owo/ Te cuidas
-¡Hasta luego!
Kenat-sama: -Oh cielos, hola querida Kenat, disculpa que matemos las pocas neuronas de nuestra coreana preferida, pero es necesario para el fic owo
~Bipolar? Pueees~ jajaja xD y no te preocupes por sus neuronas, cada 50 años se regeneran n.n Y Fersi tiene razón :c Y concuerdo contigo ewe pero también es necesario para el fic que Kaito moleste
-Si Kaito no molestara en muchos fics Negitoro, no serían fics Negitoro :c Espera... ¿50 años? Pobrecita, será una abuela idiota uwu
~Pero eso la hará más divertida! owo y decirle "puerritos" a Miku? Hmm... Un día intente decirle así, pero por alguna extraña razón no me acuerdo que paso ese día, vi un PVNI y eso fue todo ._.
-Jajaja, pero ahora le va a empezar a decir puerritos, todos debemos decirle así... todos ¬¬ Por cierto, gracias por el agua, nos sirvió de mucha ayuda a las dos x3
~Ok o-o jaja xD y si, la necesitábamos! Muchas gracias por leer n.n esperamos que te haya gustado el cap
-¡Así, nos leemos después, KA-NET! (lo hace por molestar x3)
Marilin: ~Muchas gracias! Nos alegra que te haya encantado el cap, te encanto este owo? jaja xD nosotras SeeU y Luka? hm, tu que dices Fersi-chan?
-¿SeeU y Luka? Podría ser, pero sería difícil ver quien sería la seria que se la pasaría regañando y golpeando a la otra XD Ninguna de las dos somos serias, te lo aseguro nwn
~Yo soy incapaz de pegarle a Fersi uwu Y con respecto al tema de SeeU, bueno, ya después se sabrá exactamente, no te podemos decir nada o-o/
-Yo tampoco podría pegarle a Alex uwu ¿Por qué todos preguntan sobre SeeU? Tiene razón, eso es secreto por ahora x3 Lo de Kaito, tampoco vamos a decir nada nwn
~Exacto n.n y pues, según yo si se escribe basquetbolista o-o
-¿Se escribe así? Viví engañada por quince años QwQ Ya tenemos tu esperada actualización aquí, esperemos que te haya gustado como el cap anterior nwn
~Ya ni se :c o que te haya gustado incluso más *-* Nos leemos después~
-¡Sep, hasta luego y cuidadito!
Aoi Shion: ~Yeih! *-*/ no soy la única que le gusta esa saga c': y sobre eso...tal vez si, tal vez no ewe jaja xD Bueno, pero si nos vas a hacer algo, que sea a mi! A Fersi no le hagas nada Dx
-A mí también me gusta esa saga QwQ ¡Espera! No, no, de ninguna manera, yo soy la única que tiene que sufrir aquí. Llévame a mí ¡Pero no toques a mí mujer maligna!
~Nel, ni lo pienses D:! No le hagas caso, llévame a mí! Nos alegra que te haya encantado n.n esperamos que este cap igual xD Oh, enserio te gusta que lo escribamos nosotras dos?
-¡A mí o si no voy a aguantar la respiración! Jajajaja, de hecho, y también nos sentimos muy halagadas de que te gusten nuestras historias, snif QwQ
~Pues si se aguanta la respiración entonces tendré que recurrir a otras medidas para que respire D:! jajaj xD sí ;w; en verdad es un placer escribir para ustedes y que les guste lo que escribimos ;-; Wow, eres la primera persona que nos dice que nos tomemos nuestro tiempo o: En verdad, muchas gracias xD
-Exacto, además de que hacer un fic en conjunto no es tan fácil como parece nwn Bueno, esperemos que este cap te haya gustado, y que los siguientes lo hagan también ¡Hasta luego! Pero no respiraré si no me lleva a mí ¬¬
~Nos vemos n.n/ Y cómo cree usted que yo respirare si se la llevan? :c
-Pues... pues... sólo respire y ya, no me necesita -w- ¡Hasta luego!
Akira: ~Nos alegra que te haya gustado y que te haya entretenido n.n y sobre lo de Miku y SeeU pues, es sorpresa D:
-De hecho XD Pero espere em...
~Qué paso D:?
-Mujer ¿FersixAlexa cuanto da? ¿Pez? D:
~Emmm... em... D:! Espera! Yo me la sabía...
-¿Da 3.1416? ewe
~Eemmm... creo que reprobé ese examen uwu Ya sé! Da el numero E D:!
-¿¡E?! ¿Por qué E? D: No sé... soy mala en matemáticas uwu
~No se me gusta el numero E, es tan infinito *w* ok no pues :I
-E... no sabía que era infinito uwu Pero bueno, ahí ta, da E x3 Yo por otro lado comprendo a Akira-san, pero no te vamos a decir lo de SeeU, nadie puede saberlo ¬¬
~Lo es o-o/ jaja xD yo también la comprendo uwu y Fersi tiene razón, es secreto ewe!
-Nadie sabrá nada de SeeU ni ningún personaje hasta capítulos más avanzados ¬¬ Pero bueno, mi querida mujer y yo procuraremos no irnos a pasear por el bosque, gracias XD
~Exacto ewe jajaja xD tomaremos en cuenta tu consejo n.n Esperamos que te haya gustado este cap xD
-Sip, y los demás espero que lleguen a gustarte ¡Cuídate mucho y hasta luego!
~Nos vemos n.n/
Jemch1: -FersixAlexa da E, ya lo dijimos ¬¬
~Que se traen con esa ecuación? :I
-No lo sé, pero se les va a pasar pronto, o eso esperemos XD Por otro lado, ¡Qué bueno que te gusto el cap!
~jajaj xD esperemos~ y sip, la nación Shion nunca se sabe que va a hacer a continuación y de que habrá sorpresas habrá :B
-Siempre espera el momento para fastidiar el Negitoro, él o la nación Kamui D: Pero al fin de cuentas nunca ale funcionan XD ¡Yeih, MikuxLuka! Es de los nuestros *w*
~Y que así sea n-n/ jajajaja xD corre por nuestras venas, ok no pues xD
-Pero sí corre D: Jajajaja, bueno, ¿Te gustó este capítulo? Esperemos que sí, gracias por el review nwn
~Nos leemos después n.n/ Te cuidas
JillValentineForever: ¡Jajajaja, gracias! En nombre de mi compañera y yo te lo agradecemos de todo corazón, Jill. Pobre Mikuo, ya sabemos, pero SeeU no está interesada en él así de simple XD Pero no te preocupes por la nación Shion, Luka siempre le gana nwn
No te podemos decir que va a pasar ¡Es sorpresa! ¡Muchas gracias por tu review y cuídate mucho!
Tosam: Jajaja, aquí ta, aquí. Ojala que ye haya gustado x3 ¡Muchas gracias por tu review, hasta luego!
Nael Tenoh: ¡Hola, Luki-san! No te preocupes, al menos ahora ya lo viste, y esperamos que te llegue a gustar *w* ¡Gracias por publicarlo en tu genial página, esperamos volver a verlo por aquí, hasta pronto!
Kotobuki Meiko: ¡Jaja, hola! Pues no vamos a decirte nada, chica, porque como ya dijimos es una sorpresa XD Sobre los errores que nos indicas, muchas gracias por hacerlo, los tomaremos en cuenta y veremos como corregirlos cuando podamos, no es para que no lo tomemos a mal por supuesto, al contrario, gracias w Sólo que lo de los guiones es para que ninguna de las dos perdernos y juntar nuestros estilos de escritura en uno solo, pero veremos que hacer después nwn ¡Gracias por tu review y hasta luego!
lily. rios .285: ¡Adoro tu entusiasmo siempre que te veo! Qué bueno que te haya gustado todo, por ahora las dos te pedimos disculpas si no llegaste a ver mucho Negitoro en este cap, pero es que las cosas se van desarrollando, pero prometemos darte más Negitoro en los próximos capítulos, chica nwn ¡Gracias a ti por el review, cuídate!
Eso sería todo mis queridos lectores, espero que haya sido todo de su agrado *w* Mi compañera fanficker les manda saludos y dice que ojala les haya gustado el cap de hoy ¡Hasta luego!
Por cierto, el botón de review no ha comido en semanas y tiene hambre uwu ¡Aliméntenlo! –pone carita de gato con botas- ¿Shiii? *w*
