"PEQUEÑA MARTIR"
La obra Crepúsculo le pertenece a Meyer.
Hola, bienvenidas.
Espero que les guste.
SUMMARY
Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor.
—CAPITULO DOS—
Forks no era el lugar idóneo para mí pero supongo que era lo suficientemente alejado para que el no me encontrara.
En este sitio exihiliado llueva ms que en cualquier otro. Lo detestaba muchísimo, yo amaba el calor y el sol abrasador.
Paul aparte de inscribirme en ese instituto también me habia comprado un auto o mas bien lo que quedaba de él.
Cuando desperté ya estaba lloviendo, asi que me tome el tiempo para bañarme, cuando Sali me puse la ropa mas holgada que tenia.
No por que no tuviese una bonita figura, James siempre me decía que era hermosa pero ese infeliz me habia marcado el cuerpo, tenía varias cicatrices, la mayoría de ellas casi no se podían ver, pero ahí estaban, pasé un dedo por la cicatriz más grande que era la que estaba en el cuello.
Estampe mi puño contra el espejo haciendo que el vidrio se hiciera añicos y mi mano empezara a sangrar.
—Mierda—dije. Sali de mi habitación para tomar unas cuantas vendas con las cuales cubrí mi mano, no le di importancia al corte... Uno mas, uno menos ¿Cuál era la diferencia?
Tome una chamarra demasiado grande para mí, pero no me importo.
Amarre mi cabello en una coleta alta y me puse la capucha.
Parecia como si fuera un fenómeno escondiéndome de el mundo, pero no necesitaba amigos... ¿Para que?.. ¿Para que acaben como James?
Baje las escaleras para encontrarme con Paul en la cocina.
—Ehh… Sé que dije que tenías que cambiar pero no me imagine que... —Empezó a tartamudear asi que se aclaro la garganta—Te ves... Bien—mintió.
—iHey! Para ser todo un policía no sirves para mentir Paulillo, pero no te preocupes, es mejor asi, cuando me vean con ese aspecto nadie querra acercarse a mí, no me puedo permitir lastimar a nadie mas—dije cabizbaja
—Linda, lo que paso no fue culpa tuya, James dio su vida por que fueras feliz, no para que vivieras temiendo, le jure a él y te lo juro a ti Voy a hacer que ese maldito se pudra en la cárcel y no te vuelva a poner un dedo encima—dijo besando mi cabeza y sirviendo en un plato el desayuno.
Ambos comimos en silencio hasta que terminamos y él se apresuro a tomar mi plato y el suyo para colocarlo en el fregadero.
— ¿Cómo va la mano? —pregunto con las cejas alzadas.
—Ehh bien ya no me duele—dije halando la manga de mi chamarra para que se notara el vendaje.
—Ten cuidado de no lastimarte mas ven—dijo tendiéndome la mano, la tome con mi mano buena—la derecha—y me llevo a la salida en donde estaba mi horrible auto.
— ¿Sabes? No puedo creer que tu auto sea tan elegante mientras que el mío debió ser de la época de la chispa—le reclame.
—Lo siento, pensé que te gustaría, pero si quieres puedo dejarte el mío—dijo avergonzado.
—Es broma jefe, estaré bien con ese auto... Si no va mas alla de los 80 no tendré ni un solo accidente—
—Ehh vale, voy a presentarte a quienes se encargaran de tu seguridad, son los mas jóvenes como ya te dije pero aun asi no aparentan la edad como para ingresar al instituto asi que te vigilaran desde fuera, Su casa es esa de halla—dijo señalándome una pequeña pero elegante casa que se encontraba al frente de la mía. —Ellos son Jared, Embry y Seth, a este último ya lo conoces, pero te ah tomado un cariño especial y me ah rogado por ser uno de los que resguardaran tu seguridad. —aclaro.
Los mire a los tres muchachos.
Jared se veía el más adulto de todos, aparentaba unos 22 años como mucho, su cabello era negro al igual que sus ojos, su piel morena y su cabello rizado.
Embry era el intermedio por asi decirlo, no se veía tan adulto como Jared pero tampoco tan joven como Seth, su piel era un poco mas clara que la de Jared, tenía los ojos cafés y su cabello estaba rapado—mas bien como si el mismo se lo hubiese cortado—.
Seth bueno El si se veía muy joven aparentaba mi edad su cabello era negro pero no tan oscuro como el de Jared, sus ojos eran casi tan cafés como los de mis lentillas, me regalo una sonrisa que acentuó el par de hoyuelos que poseía.
—Hola Bells... o perdón digo katty... Katty Moon—dijo guiñándome u ojos y acercandose para besar mi mano derecha. —A sus ordenes señorita asi que... Vámonos—.
El trayecto hacia el instituto no fue muy largo ya que al ser un pequeño pueblo todo quedaba muy cerca.
Tenia que admitir que el paisaje era hermoso, todo era de color verde, los troncos cubiertos de musgos, el dosel de las ramas que colgaban de los mismos, el húmedo suelo.
Pero era demasiado verde y eso me molestaba.
Seth aparco frente al primer edificio encima de cuya entrada habia un letrero que decía "Oficina Principal".
El auto en el que Embry y Jared iba siguió recto al ver que habíamos llegado bien.
—Bueno Bells, ten—dijo dándome un pequeño móvil. —Paul dijo que no era necesario ya que tu y la tecnología no se llevan bien pero me sentiría mas seguro si lo tuvieras, por si llegara a pasar algo ya sabes.. Pequeña—
—Seth... No es necesario, no lo necesito con el encarcelado no corro peligro—dije estremeciéndome.
—Bella, James era mi amigo, se lo debo, si yo hubiese llegado antes quizá aun estuviera con vida, y en su tumba le jure que te mantendría con vida, Además como ya sabes siempre te eh visto como mi hermanita pequeña... Como Marie—dijo sonriendo con melancolía.
Marie era la pequeña hermana de Seth, Su madre se la habia llevado lejos de su padre y de él cuando Marie apenas tenía cinco meses de nacida, Seth ah tratado de encontrarla pero al parecer se cambiaron de nombre.
—Gracias hermano lobo—dije abrazándolo y tomando el móvil.
—De nada Katty, bueno ahora te explico el móvil tiene guardado el numero de Jared, Paul, Embry y mío, aprietas el numero uno y me llamaras a mí, Bueno la segunda cosa es que estaré en el auto de ella—dijo señalándome un pequeño auto que se encontraba en el aparcamiento—Eso será temporal ya que tratare de persuadir al director para que me acepte como alumno y vigilarte de cerca, y la tercera y última cosa es que si alguien te pregunta tu educación la recibiste en casa asi que es tu primera vez en un instituto—
—¿Es eso necesario? Seth... Mírame ¿crees que alguien querra hablar con migo si parezco una desubicada? —dije.
—No tienes por que cubrirte de esa forma Bella, no es necesario—
—Calla hermano lobo, nos vemos... Gracias por todo—bese su mejilla y Sali de el monovolumen al mismo tiempo que él, me dio las llaves y salió de ahí a acomodarse en el auto, mientras que yo entre a la Oficina principal.
En ella se encontraba una mujer mayos de cabello rojizo—teñido obviamente— con unas gafas enormes, ella se estaba mirando a un espejo mientras se ponía un labial demasiado rojo para mi gusto.
— ¿Te puedo ayudar en algo primor? —dijo bajando el espejo y acomodándose las gafas.
Quise poder decirle que su labial le habia manchado un diente pero desistí de hacerlo.
—Soy Katty Moon—le anuncie.
—Claro Katty, tu tutor se comunico conmigo hace un par de días—me informo, Empezó a rebuscar algo en su escritorio hasta que saco un pequeño papel y me lo entrego—Es tu horario de Clases cariño, tambien ha un mapa para que no te pierdas—
—Gracias— La secretaria empezó a enseñarme cada aula en donde se encontraba y luego me entrego el comprobante de asistencia para recolectar las firmas de cada uno de mis maestros, Me deseo suerte y Sali de ahí.
Mi primera clase era Literatura asi que eso estaba bien para mí.
Cuando ingrese al salón tropece con la puerta haciendo que mi bolso se cayera y varias risitas se les escaparan.
Me levante rápidamente con la ayuda de quien creo que es el maestro.
—Bue... Buenos días soy Katty Moon y... mi primera clase es con ustedes—dije sonrojada, me alegraba que con la capucha que cubría toda mi cabeza nadie lo notaria.
—Ah si claro señorita Moon, venga a mi escritorio—dijo caminando hacia el Minúsculo escritorio en donde estaban apilados un par de libros. —Tenga—dijo colocando esos libros en mis brazos, quise soltar una maldición cuando tocaron mi mano vendada pero me abstuve—Ahora si puede sentarse y espero no más interrupciones. —Le entregue el comprobante y prometió entregármelo al finalizar la clase.
Era lógico que como el año escolar estaba muy avanzado yo sería la única que no compartiría asiento con nadie... Y eso era bueno, yo creo.
/:/
Las dos horas de clase pasaron muy rápido, todo esto yo ya lo sabía, El maestro nos entrego una lista de libros por leer.
Romeo y Julieta
Orgullo y prejuicio
Cumbres Borrascosas
El mercader de Venecia.
Todos esos los tenía en mi nueva casa y ya me los había leído asi que no tendría ningún problema en las tareas que envíen.
Mis próximas clases fueron Química-Matemática y aun me faltaba Biología asi que antes de ir al salón me dirigí al baño.
Abri la puerta con cuidado, aparentemente no habia nadie, cuando iba a ocupar el inodoro oí que algo choco contra la puerta.
El corazón se me helo...
¿Y si era él?
Con cuidado empuje la puerta pero no había nadie, así que Sali por completo.
—Ahh... —oí a alguien gritar, No sonó como un grito de dolor si no algo... ¿placentero? pero que se yo, tal vez podría estarle cubriendo la mano y obligándola a algo, así que me encamine al lugar en donde yo creí oír el ruido.
Y para nada estaban matando a alguien.
Un chico de cabellos cobrizos estaba embistiendo a una chica rubia quien tenía aspecto de puta, y tenía descubierto el torso mientras él la manoseaba.
Intente salir de ahí sin que ellos me vieran pero se me cayó el bolso haciendo que ambos se voltearan a verme.
Quise correr pero una mano muy fuerte me empujo contra la pared.
—Si dices esto a alguien te ira peor—me dijo antes de soltarme, yo con miedo asentí y Sali de ahí corriendo.
Cuando me calme entre al salón de Biología, el maestro aun no llegaba por lo que me senté y empecé a garabatear en mi cuaderno.
Empece a recordar la escena del baño, esa chica creo que se llamaba Rosalíe Hale y compartíamos la clase de Química.
—Bueno jóvenes tomen asiento y guarden silencio—ordeno el maestro.
Oí como alguien se sentaba a mi lado pero no me gire.
Creí que tambien estaría sola pero me equivoque, de reojo mire a la persona que sería mi compañero por todo lo que restaba del ciclo escolar.
iEra el chico del baño!
Sentí mis mejillas arder de vergüenza, jamas habia visto algo tan grotesco como el enterrándose en esa rubia.
Se que el tambien me reconoció por que me lanzo una sonrisa burlona.
Durante toda la clase puse todo mi empeño por ignorarlo.
Cuando por fin el bendito timbre que anunciaba que podíamos irnos, tome mí bolso y prácticamente Sali volando de ahí para dirigirme a la Oficina Principal, pero escuche unas cuantas risitas peor decidí ignorarlos y seguir caminando pero de pronto me resbale y caí en un liquido pegajoso, intente levantarme pero resbale nuevamente manchándome mas, me fije que era aceite y del que costaba trabajo desmanchar se me iba bien iba a quedar negro mi uniforme
—Que eso te enseñe mounstrito a no andar espiando a otros— grito Rosalíe provocando que varias risas se dirigieran a mí. Vislumbre también al cobrizo que era el que mas reía.
Definitivamente huí de un loco obsesionado conmigo para toparme con un grupo de jóvenes quienes desde el primer día me han fichado como su juguete.
iHoooolaaa! Chicas, aquí les traigo el segundo—pequeño—capítulo de esta historia.
Espero sea de su agrado. Ya conocieron a Edward—patán—Cullen, espero de todo corazón les guste y dejen sus Reviews
Un beso:
Daya's Lullaby
