"PEQUEÑA MARTIR"
La obra Crepúsculo le pertenece a Meyer.
Hola, bienvenidas.
Espero que les guste.
SUMMARY
Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor.
—CAPITULO DIEZ—
Seth Pov
Todos los compañeros de salón de Bella habían salido ya por lo que decidí entrar para ver el porqué de su tardanza, pero al hacerlo me di cuenta de que estaba desértica.
Me di la media vuelta y Sali en su búsqueda, en el camino me encontré con varios de sus compañeros y ninguno de ellos me dijeron algo de ayuda
—Ángela ¿Has visto a Bella? —le pregunté antes de que entrara junto con Ben a la cafetería.
—Eh… si esta con Edward en el baño—me dijo. — ¿Oye porqué no te sientas con nosotros? —ofreció.
—No, lo siento debo ir por ella— Edward no era más que una plaga en la vida de Bella, su fama de mujeriego es enorme y adjuntándole lo patán y déspota... Él no iba a lastimar a mi pequeña.
En el instituto habían seis cubículos de urinarios por lo que me decidí por el que más cerca del salón de su clase anterior.
Naturalmente ella se encontraba allí siendo cargada por Cullen.
— ¿Qué demonios le has hecho? —pregunte mientras sin nada de tacto le arrebataba a Bella de sus brazos.
—Ella... Ella la vi... —tartamudeó. Quizá fuese el más joven de la misión pero podía ser igual o más intimidante que Paul.
Me prometí que luego hablaría con él y haría que se alejara de ella.
Sali del baño con Bella en mis brazos y a Cullen pisándome los talones, varios de los estudiantes nos veían pero ahora solo importaba ella, quien estaba de un color amarillo pálido y labios resecos.
Llegamos al pequeño dispensario médico en donde una mujer mayor nos ayudo a colocarla en la estrecha camilla.
— ¿Qué le ah sucedido? —preguntó mientras creaba la ficha de ingresó.
Mire a Cullen quien suspiro y se acerco hacia la señora Cooper —su nombre estaba escrito en aquella blanca y vieja bata—
—En… En el salón Kathy estaba muy pálida y distraída, fue llamada la atención un par de veces, cuando la campana de cambio de hora sonó salió corriendo y la seguí, dude al entrar al baño ya que es solo de señoritas pero luego la vi devolver el estómago y antes de que pudiese decir algo cayo desmayada y ahí apareció él—explicó.
Sabía que mentía cuando dijo que estaba bien.
—Ya pueden retirarse a sus clases muchachos—nos informo mientras tomaba unos cuantos aparatos para medir la presión, gasas, algodón y algodón.
—Yo... Yo me quedo—dijo Cullen.
—No hace falta Edward, yo me quedare y cuidare de ella, después de todo vivimos juntos ¿No? —Dije mientras le abría la puerta del dispensario — ¿No querrás llegar tarde?—en vista de que no acotó nada mas y salió del dispensario me acomode cerca de la camilla para poder observarla.
—Tranquilo muchacho, ella esta bien, fue solo una baja de presión, le pondré una crema para que no se le hinche el golpe que se puso en la cabeza —me informó mientras le pasaba un algodón remojado en alcohol debajo de su nariz para que la inhalara.
Inmediatamente Bella abrió se removió incómoda e intento apartar el algodón, para luego abrir los ojos un poco desorientada.
—No te muevas tanto pequeña, aún estas un poco débil—le dijo la anciana cuando Bella intento incorporarse.
Me acerque más a ella ya que la señora Cooper dijo que enviaría a Bella a hacerse unos exámenes médicos.
— ¿Estás mejor? —le pregunte mientras acariciaba su frente.
—Eh... Seth, si, me duele un poco la cabeza—admitió llevando su mano hacia el sitio en donde estaba rojo debido al golpe que se dio.
— ¿Porqué no me dijiste que te sentías mal? Pudimos haber evitado todo esto—reclamé.
—No quería preocuparte, ya haces mucho por mi y no quiero ser una carga— no pude responderle ya que la señora Cooper me entrego unas indicaciones.
Las puertas del minúsculo dispensario se abrieron de par en par y por ella entraba un par de jóvenes, por lo que ayude a Bella a ponerse de pie y la saque de ahí.
Le rodee con mi brazo la cintura, de modo que ella acomodara su cabeza en mi pecho.
La acomode en el coche y le pedí que me esperara mientras nos dispensaba para nuestras siguientes clases.
BPV
Las preguntas de Edward aun seguian haciendo mella en mi mente, no sabía como evadirlo.
Aparte de los chicos nadie más sabía lo que me ocurrió, sin duda yo traigo desgracias a todas las personas que me rodean, como aquella noche... aquella noche en la que mi vida se extinguió.
El calor era insoportable, había quitado los cobertores de la cama y dejándola cubierta solo de una fina sábana en la cual me acurruque a esperar a James, pero las horas pasabas y pasaban y no llegaba.
El reloj marcaba la una de la mañana, y el no suele llegar tan tarde o al menos sin avisar, tome el móvil y telefonee a paúl pero este no me atendió, tuve la misma suerte con Emily, un par de amigos más, Volvi a marcas a James pero me envió a la contestadora depués de repicar un par de veces.
Amor, apenas oigas este mensaje, devuélveme la llamada, es tarde y estoy preocupada por ti, Te quiero.
Oí como la puerta del primer piso fue abierta, por lo que me puse mis sandalias y baje las escaleras, casi tropiezo ya que las luces estaban apagadas.
—James—llame pero no obtuve respuestas, palmeando las paredes logre encontrar el interruptor y al hacerlo el hombre quien me ah perseguido desde que James y yo somos novios estaba sentado en el sofá de cuero negro, con su pierna derecha sobre la izquierda y entre sus manos un arma.
—Hola Bella—saludo sonriendo mientras se ponía de pie, a pesar de que mi cuerpo estaba aterrado y temblando por el pavor que aquel hombre me transmitía, me obligue a moverme, logre llegar hasta el segundo piso y justo cuando iba a llegar a la habitación, me tomo del brazo con brusquedad, patalee, zapatee, llore e implore pero nada de eso fue suficiente para que aquel hombre me dejara en paz.
Logre rasguñarlo y al hacerlo me soltó, provocando que rodara las escaleras, un poco desorientada logre arrastrarme pero no fui rápida por que él ya estaba esperando, me golpeo, me golpeo hasta dejarme inconsciente, ese día fue el comienzo de una vida tormentosa.
Un ruido me hizo saltar de miedo, voltee hacia la ventanilla del copiloto en donde se encontraba la persona a la que menos quería ver... Edward Cullen
— ¿Estás bien? —preguntó, asentí al no ser capaz de emitir algún sonido, el recordar cada momento de mi vida pasada me dejaba sensible y vulnerable, Abri la ventanilla y el metió un poco su cabeza. —Eh golpeado varias veces la ventanilla y me eh fijado que llorabas—intento pasar su pulgar para retirar las lagrimas que no me habia fijado que fueron liberadas por mis ojos, pero me moví hacia el lado opuesto a él y restregué mi manga contra mi cara.
—Eso a ti no te interesa Edward—respondí de mala gana.
—Si no me interesara no te preguntara—contraataco.
—Edward ¿Por qué no me dejas en paz? —le pedí irritada.
—Solo estoy tratando de ser gentil contigo Moon—dijo como si fuese lo más obvio del mundo.
— ¿Por qué ahora? ¿Por qué después de casi un mes de mi llega? ¿Por qué después de que ya me hicieran miles de bromas, y humillaciones?, Ahórrate tu amabilidad Cullen, no la necesito no quiero amigos, con los que tengo me basta—di por finalizada nuestra conversación pero para el no fue asi.
— ¿Me responderás? —preguntó.
— ¿Qué cosa? —
—Lo que te eh preguntado en el baño—dijo mient5ras cambiaba de posición y se apoyaba en su brazo. —Por cierto ten—saco un papel y me lo extendió, lo tome un poco confundida y sin saber que hacer que—Ábrelo — insistió.
Tome el papel y lo Abri para encontrar allí mi lente de contacto.
—Eh... Gracias—dije titubeante.
—Denada, se ve que es costoso y no sería bueno que lo perdieras, ¿Ahora responderás a mis preguntas? —volvió a insistir.
—No tengo por que hacerlo—respondí mientras rogaba internamente que Seth apareciera.
—No claro que no, pero igual quiero saber... Solo respóndeme una... Una sola cosa ¿va? —vi a Seth venir a lo lejos y suspire de alivió.
—Una cosa—concorde, feliz ya que si Seth venia no tenía nada que responder.
— ¿Por qué tienes tantas cicatrices? —dijo mirando la de mi cuello.
—Cullen, Ella no se siente bien, asi que será mejor que no la agobies con preguntas ridículas, Los cortes que tiene son debido a un accidente que tuvo hace años, Ahora si no te importa retírate—la mirada de Seth iba dirigida de Edward hacia mí, tratando de evaluar mi reacción, pero yo era la más interesada en que Edward me dejara en paz.
No podía negar que era un chico guapo, sus hermosos ojos verdes resaltaban con su pálida piel, su nariz era perfecta... Todo él lo era, pero su arrogancia y despotismo sin duda hacia que perdiera su encanto.
Edward sin embargo no puedo decir nada mas ya que Seth entro al auto y encendió el motor, Edward al ver que no le importaba que se lastimara para que se alejara, se movió inmediatamente con una expresión confusa.
— ¿Te estaba molestando? —pregunto mientras apretaba con fuerza el volante.
—No... no, nada de eso, solo que vio algunas de mis cicatrices ya que me estaba ayudando en el baño por que me sentí mal, y sintió curiosidad eso es todo—dije tratando de olvidar ese asunto.
No acotó nada más, y siguió conduciendo, todo el camino me miraba por el retrovisor, cuando aparcamos Sali rápidamente del auto, salude a los chicos y corrí hacia la casa.
—iAlto ahí jovencita! —dijo antes de que entrara a mi habitación. —A la cocina ahora—demando, bufando por que me tratara como una niña pequeña baje las escaleras y molesta me senté mientras el cocinaba algo.
— ¿Me trajiste aquí para hablar o no? —le dije jugueteando con el borde del mantel de la mesa.
—En primera te traje aquí para que comas algo, luego hablaremos y finalmente te llevare al hospital para que te hagan los chequeos. —dijo mientras freía algo.
—En primera no tengo hambre, segundo no veo que tengamos nada que hablar y por último esos exámenes no son necesarios, ¿Acaso no puedo enfermarme? Tu no eres ni mi hermano ni mucho menos mi padre, eres un empleado mío, no te tomes atribuciones que no te corresponden—al instante en que esas palabras escaparon de mi boca quise abofetearme, la expresión de Seth fue algo que se quedaría grabado en mi mente.
Pasaron varios segundo en que ninguno de los dos emitió algún tipo de sonido hasta que el se decido en hablar.
—Yo sé que no soy ni su hermano ni su padre Isabella, sé que soy el encargado de su seguridad, asi que le guste o no va a comer, la plática la tendrá con Paul quien es su tutor legal y por ultimo uno de sus otros empleados la llevara a hacerse los debidos chequeos, asi que si me disculpa me retiró. —
Me quede clavada en mi sitió por lo que me pareció horas, en mi mente formulaba algo que hiciera que Seth me disculpara pero no hallaba nada, Sabía que Seth veía en mi a Marie y lo que habia dicho era una canallada de mi parte, el fue criado como un caballero de aquellos que sienten la obligación de proteger a una niña inocente y como no pudo realizarlo con su hermana lo hace conmigo.
El timbre sonó y me apresure a abrir, era un joven que traía consigo una caja de pizza.
— ¿Cuánto es? —pregunte.
—Ya esta cancelada señorita—respondió, asentí y tome la caja, le lleve unos trozos a Seth pero no me abrió la puerta por lo que le deje afuera de su habitación.
Paul intentó hablar conmigo pero me negué alegando que tenia tarea le prometí que pasado mañana iría al médico y el confió en mi.
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Mi cabeza daba vueltas y sentía toda la sangre en ella, mi cuerpo estaba adolorido debido a la misma posición que llevaba desde hace tiempo.
Solo podía observar las hojas secas caídas sobre el suelo y un viento cálido soplar contra mi cuerpo, finalmente el movimiento cesó y el crujido de una puerta vieja al abrirse resonó ante mis oídos.
Mi cuerpo fue lanzado con demasiada fuerza hacia el suelo que oí crujir a mis huesos, no me queje... tenía miedo.
Tampoco podía moverme, después de que ese tipo me golpeara, me habia metido a un auto en donde trate de huir y el inyecto algún químico en mi cuello el cual no permite que mueva ni un solo musculo de mi cuerpo, pero podía sentir todo... Frio, dolor, cansancio...Todo.
—Hola ángeles, saluden a su nueva amiga Bella—dijo mientras ataba mis piernas, coloco mi cuerpo sobre el suyo para que no me cayera, y cuando estuvieron sujetas tomo mis brazos y los puso sobre mi cabeza de modo que quedara atada parada.
—Mira Bella ella es Marie, Ashley, Susy, Martina, Marise y Claire— Al principió creí que eran sus cómplices pero varios sollozos se escucharon. —iSilencio! No las eh hecho nada para que lloren de esa forma, Ahora vamos a ver ¿Hay alguna voluntaria? —me atreví a abrir mis ojos por primera vez desde que él me inyecto aquella droga.
El ambiente era rustico, parecia ser una granja debido a que estaban apilados pajas y varios instrumentos para la labranza, solo pude observar ese espacio ya que no podía moverme.
— ¿Nadie? Bueno no importa, escogeré yo—
La primera en irse fue Claire, no vi como lo hizo pero oí lo que supuse era una motocierra y varias gotas de sangre salpicar...
—Bella... Bella cálmate... iBella! —
Abri mis ojos de par en par mientras trataba de normalizar mi respiración, unos fuertes brazos me acogieron y me estrecharon, solo atine a sollozar se apretarme mas a él.
—Ya... Ya Bella esta bien, todo esta bien—decía mientras besaba mi cabello.
—No… no esta bien, nada estará bien... Yo… yo... Yo, nada esta acabado, lo sé… por mi culpa murió James, y tu... Tu… Lo siento... Lo siento—la mayoría de cosas que decía no tenían ningún sentido ya que solo era balbucear y balbucear.
—Nada de lo que ocurrió fue tu culpa, eras una víctima Bella una víctima—
A pesar de que no creia en sus palabras, horas después Seth se durmió conmigo.
—Lo siento—susurré mientras me acurrucaba en su pecho.
—Este bien pequeña, yo también lo siento—murmuro, respondí un Ajá y caí rendida.
Perdón por la tardanza chicas, el día de hoy me eh presentado en una obra "Blanca Nieves y los Siete Enanitos" y eso me ah tenido un poco atareada y no me concentre en escribir, asi que como tenía un poco de tiempo libre lo termine.
Ojala sea de su agrado, Besos y espero me dejen RR
