PEQUEÑA MARTIR"

La obra Crepúsculo le pertenece a Meyer.

Hola, bienvenidas.

Espero que les guste.


SUMMARY

Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor.


CAPITULO QUINCE—

Estaba nerviosa, faltaban ya solo dos días para mi cita con Edward Cullen y no sabía que me pondría.

Con James todo era distinto, nunca tuve que pasar horas buscando que ponerme porque nuestros encuentros eran en su casa, en la mía o en la de alguno de nuestros amigos, eran simples y monótonas pero ahora...

Edward es diferente; son polos opuestos.

Dicen que toda persona tiene un lado negativo pero en James jamás lo vi, siempre fue atento, caballeroso, protector y cariñoso; A diferencia de Edward quien es un patán, ególatra y grotesco.

Entonces ¿Por qué me llamaba tanto la atención?

Es verdad que en estos últimos días ah tenido miles de bellas atenciones que me tienen suspirando como idiota.

—Bells—me llamo la atención Seth cuando aparcamos.

— ¿Mm? —pregunte mientras tomaba mi mochila y la colgaba en mi hombro.

—Te eh estado hablando todo el camino y tu solo veías a un sitio en particular sin prestarme atención—dijo resentido. — ¿En qué tanto piensas? —pregunto.

—En nada en particular, solo que tengo que ir pronto a Biología—dije bajándome del auto y cerrando la puerta de golpe.

En cuestión de segundos lo tuve a mi lado.

— ¿Algo o Alguien que te necesite allí? —pregunto tomándome de la mano.

Vislumbre a Edward recostado sobre la pared de la entrada al instituto por lo que solté rápidamente la mano de Seth.

—No es nada... ni nadie—mentí. —Eh... debo irme—me despedí apresurada.

—Pues te acompaño—sugirió.

— ¡No! —grite escandalizada. —Di...digo no, no quiero que llegues a clases tarde—dije modulando mi voz.

—Yo ya pase por el instituto Isabella, esta bien vete, pero no te quiero cerca de Cullen—amenazo.

—Tú no eres nadie para darme órdenes—

—Soy tu mejor amigo y tu guardaespaldas asi que tienes que obedecerme— Seth maldita sea.

—No hagamos una disputa por eso ¿Vale?, solo debo irme—

Seth asintió de mala gana y se acerco a besar mi frente, por más que trate de alejarme lo hizo y mire a Edward con el seño fruncido.

Seth apresuro sus pasos y llego antes pero pude escuchar lo que le dijo a Edward.

—Alejate de ella—

—Lo hare cuando me lo pida—respondió altanero.

Seth desapareció por la puerta principal y yo llegue hasta Edward con una sonrisa.

—Hola—salude.

—Hola Moon—respondió besando mi mejilla e inspirando mi aroma.

No sé, se sentía extraño pero no me aparte.

—Hueles bien—me alago sonriendo.

— ¿Gra...gracias? —dije como idiota a lo que él solo sonrió.

Me arrebato mi mochila y se la colgó al hombro para luego pasar su brazo por mi hombro y atraerme a él.

Cuándo ingresamos por la puerta las miradas de todos los que estaban en los pasillos se posaron en nosotros.

Unos con envidia, otros con ¿ira o burla?

No pude identificarlos pero sentí mi cara enrojecer y la agache.

—Todo el mundo nos ve—susurre solo para que él escuchara.

—Estoy rompiendo todas las reglas—susurro de la misma forma.

Sus palabras me lastimaron por que sabía a lo que se refería.

—Claro, el chico más guapo del instituto con la fea ¿es eso no? —dije apenada.

Ya habíamos llegado a nuestro salón pero se detuvo0 antes de que entráramos y yo lo imite, su mano fue hasta mi barbilla y la alzo para que sus ojos me mirara.

Eran penetrantes y hermosos.

—No me refería a eso, quiero decir se supone que… yo no... Se supone que los nerds no salen con los populares, ya sabes el típico chicle—dijo sonriendo y mirándome ¿fascinado?

Alguien con tan poco contacto masculino no era capaz de descifrarlo.

Apenada mire hacia otro lado y vi a Rosalíe apretar los puños por lo que sonreí.

¿Y si….?

Volvi mi cabeza hacia él y me acerque lentamente, nuestras narices se rozaban y su embriagador aliente se entremezclaba con el mío.

Abruptamente su rostro se separo como si de un mounstro se tratara.

No soy uno de ellos pero me asemejo bastante—pensé.

—Yo... eh lo siento—susurre.

Lo oí respirar un par de veces y fue él quien choco nuestros labios.

No fue un beso tierno ni afectuoso, fue rudo.

Él llevo sus manos a mi cabeza y la sostuvo ahí mientras me besaba, quise tocarlo pero me contuve no quería que se separara de nuevo.

—Señor Cullen y señorita Moon si ya terminaron sus muestras de afecto hagan el favor de entrar al salón y guardar la compostura—

Nos alejamos rápidamente por el susto que el maestro nos dio.

Antes de entrar unos ojos color azabache me miraron entre decepcionados y molestos.

Lo siento Seth

La clase paso aburrida.

Edward no volteo a verme pero yo si lo hizo y varias veces; me di cuenta que su mano estaba tocando sus labios... ¿Estaria recordando nuestro beso?

Por que yo si lo hacia, nunca nadie me habia besado de esa forma fue tan... Mágico.

De pronto el rostro de James apareció en mi mente haciéndome sentir miserable.

Bella, ¿Quiero preguntarte algo? —dijo jugando con un mechón de mi cabello.

¿Hmm? —respondí.

¿Tú, te casarías conmigo?—preguntó con el semblante serio.

Si, por supuesto que si mi amor—

Sentí sus brazos alrededor de i cuerpo, atrayéndome hacia su pecho, una vez allí deposito varios besos en mi cabello.

Te amo señorita Swan, te amo con la fuerza del sol—

James rara vez era cursi pero cuando lo era me fascinaba.

Yo tambien te amo James, siempre, eres todo para mí. Y sé que jamás llegare a amar a alguien que no fuses tú.

¿Dónde esta ese amor?

No eh olvidado a James, lo tengo presente cada día, a cada instante, le debo la vida, protección, el amor que la vida me arrebato cuando mis padres murieron él me lo dio… y yo ahora.

¿Qué estoy haciendo?

—Señorita Moon ¿Se siente bien? —oí preguntar al maestro y caí en cuenta de que estaba llorando, lleve la manga de mi campera hasta mis ojos y los restregué limpiándolas.

—Eh… si, yo estoy bien—respondí con voz patosa. — ¿Pue...puedo ir al baño? —pregunte.

—Si claro, si necesita vaya a la enfermería, ¿Necesita alguien que la acompañe? —cuestionó.

—Yo la…—oí intervenir a Edward pero una voz conocida lo callo.

—No hace falta Cullen, yo la llevo—

Seth agarro mi maleta y se la colgó al hombro, me tomo del brazo y me obligo a caminar.

—No volverá en toda la hora de clase, espero la dispense—dijo Seth y sin esperar respuesta salimos de ahí.

Salimos del instituto no sin antes pedir un justificado medico que debo presentar mañana a mis maestros para justificar mi inasistencia.

Llegamos a la casa en absoluto silencio, Seth aparco el auto y se bajo, apenas e iba ah abrir mi puerta pero él se me adelanto y la abrió por mí, quise bajarme tampoco lo permitió, me estrecho entre sus brazos.

Coloque mi cabeza en su cuello y llore mucho.

Me sentía miserable, le habia jurado amor eterno a James y ahora… Nada.

Le estaba traicionando por un chico del cual no sabía nada.

—Ya pequeña esta bien... Sh no llores más—susurraba Seth mientras acariciaba mi cabello.

— ¿Por qué Seth?, ¿Porqué James murió?, él no lo merecía era un buen hombre y yo... yo no soy nada, yo debería haber muero... ¿Por qué él y no yo? —balbucee.

—Isabella no digas estupideces—me reprendió. —Tú estas viva pero no lo aprovechas, no te niego que tambien me duele ver muerto a mi amigo, pero lucho, lucho por que él querría eso, en cambio tú estas estancada, lo que sucedió no fue tu culpa... Bella por favor entiende, James no quiere esto, debe estar revolcándose en su tumba viendo como desperdicias tu vida, la vida que él te dio. —

Durante mucho tiempo nadie hablo, lo abrace y llore.

Pensé en James, pensé en mí, en Seth y en Edward.

Me odiaba infinitamente.

Amaneció.

Era día de escuela y no fui.

Mentí, le dije a Seth que me dolía la cabeza y no asi era pero no quería ver a Edward yo… no se que hacer.

Me gusta demasiado y eso es malo.

Mi vida siempre ah estado llena de dolor y muerte.

Primero mis padres, luego Sue, James y… dios esas chicas que estuvieron encerradas conmigo y con el demente de Phil.

Vamos a ver pequeñas, Claire no se siente bien, asi que no puedo jugar con ella, me divertiré un poco con ustedes princesitas

Cuando creí que Claire estaba muerta la oímos gritar de dolor, el infeliz de Phil no la habia matado pero si le provoco cortes profundos, se estaba desangrando, era un cuadro tétrico y por más que intente aguantar mi estomago se revolvió y vomite.

Estas muy sensible pequeña… ya Sh… tranquila—susurro tomando un pañuelo y limpiando mi boca.

Maldito bastardo.

A pesar de que sabia que lo que haría era una estupidez no tenía otra manera de decirle que era una porquería.

Eche mi cabeza para atrás y le escupí.

No me equivoque, en ese momento no hizo nada, simplemente se rió y dijo.

Ya aprenderás princesa, asi no se trata a papá—no lo comprendí luego el salió de allí y cerró la puerta con aldaba.

Estuvimos allí por días o quizá fueron semanas, pero mi estomago y mi cuerpo ya no aguantaban más, mi boca reseca por falta de agua, mi estomago rugiendo por falta de alimento, y mi cuerpo desfalleciendo por la fatiga.

Hola... Hola pequeñas—grito pero apenas y podíamos levantar la cabeza, Susy era la más afectada, al verlo aparecer no pudo controlar sus esfínteres como todas nosotras y eso solo aumento la risa de Phil. —Pero si que son miedosas—dijo, dejo una bolsa de papel sobre la mesa y se dirigió a ella.

La desato y a pesar de que Susy intento golpearlo su cuerpo estaba demasiado débil como para dañar a cualquiera.

La coloco con cuidado sobre la mesa, y le bajo los pantalones de un solo golpe.

Eres una niña muy mala Susy, muy mala—decía mientras la desnudaba de la cintura para abajo la dejo asi, vi claramente como Susy quiso tomo un cuchillo oxidado y lo oculto con su cuerpo.

Phil regreso con ropa interior y pantalones nuevos, colocándoselos como si fuera una niña.

Justo cuando la estaba cargando, Susy intento clavarle el cuchillo pero Phil fue más rápido y lo aventó al suelo al igual que a ella.

Esa fue la última vez que la vimos.

Una mano toco mi hombro.

— ¡No! —grite asustada. — ¡No! ¡Por favor, no... no! — gritaba desaforada. — ¡Auxilio! —

Sentía mi cuerpo sudar y lágrimas correr por mis ojos pero los mantenía cerrados.

— ¡Katty!, ¡Katty!, Soy yo Edward, por el amor de Dios que te pasa—mis ojos se abrieron lentamente y lo vi a él, preocupado, con sus brazos en mis hombros zarandeándome, sus hermosos ojos y luego sentí mi cuerpo caer hacia atrás.

…..

Mi cuerpo dolía, mi cabeza estaba peor, sentía que no dormía hace años.

Unas fastidiosas voces me obligaron a abrir los ojos los cuales los sentía más pesados que nunca.

—Esta despertando—susurró una voz desconocida para mí.

Al principio veía todo borroso pero parpadee un par de veces y logre distinguir a quienes estaban a mí alrededor.

El primero era un hombre gordo de barba blanca y poco cabello, atrás de él estaba Seth con el seño fruncido pero en su rostro estaba impresa la preocupación, a su lado estaban Jared y Embry; y finalmente estaba él, Edward Cullen mirándome afligido.

—Moon me has pegado un susto de muerte—dijo Seth acercandose a mí.

—Lo... lo siento—susurre con voz patosa.

—Tranquila muchacha, no fuerces mucho tu cuerpo, el cual ah estado sometida a demasiada tensión últimamente y es lo que provoco tu desmayo, le eh dado a este muchacho una lista de vitaminas que debe comprarte y la receta la tiene ese otro muchacho—dijo señalando a Embry.

—Las iré a comprar inmediatamente—dijo Embry saliendo de la habitación.

—Bueno yo ya no tengo nada que hacer aquí, Cuídate mucho Katty, come bien y descansa tu cuerpo te lo esta pidiendo a gritos—aconsejo.

—Jared acompaña al doctor a la salida por favor—ordeno Seth.

Se sentó al borde de la cama y tomo mis manos entre las suyas.

—Estuve a punto de sufrir un jodido colapso cuando te oí gritar, me imagine lo peor, y luego cuando entre aquí estabas desvanecida, Tuve miedo tonta, no vuelvas a asustarme de nuevo de esa forma—

—Lo siento, no sé que paso yo solo… yo... —mi voz volvió a entrecortarse pero recordé que Edward estaba ahí y me trague las lágrimas. —Seth—susurre bajo para que solo él me escuchara.

— ¿Qué pasa? —pregunto alarmado.

—Ven acércate—le dije, cuando tuve su oído cerca de mi boca le pedí. —Necesito hablar con Edward, ¿Puedes…?

— ¡No!, de ninguna manera voy a dejarte con ese patán de mierda—vocifero.

—Seth por favor—le pedí.

—Estaré afuera, pero si te hace algo…—se volteo a Edward y lo miro fijamente. —Si le haces algo por más mínimo que sea no dudare en romperte las piernas y esa cara bonita que te cargas—

Y agrandes zancadas nos dejo solos.

Edward estaba paralizado y con la piel más pálida que eh visto.

—E...Edward ¿Estas bien? —le pregunte.

Movió la cabeza a ambos lados como tratando de recobrar la compostura y me miro.

—No soy yo la que esta tirada en una cama convaleciente—respondió con esa típica sonrisa suya.

—Bueno pues... asi es—respondí sin saber que más decir.

—Realmente eh visto cadáveres con mejor aspecto que tú—

—Idiota—le susurre. —Ven siéntate aqui—dije palmeando el sitio en donde antes estuvo Seth

Cuando se acomodo coloco su mano en mi mejilla acariciándola con ternura.

—Me asustaste, realmente parecia que te estuvieses volviendo loca, empezaste a gritar, creí que... Pensé que morirías, cuando te vi caer desplomada corrí a ayudarte pero tu amiguito llego y me grito que que era lo que te habia hecho, es un estúpido, luego el otro grandote ese llamo al doctor... Moon eres la primera chica que se desmaya cuando la toco—

—Lo siento, no sé que paso yo... solo recordaba—murmure sintiendo picar mis ojos.

— ¿Quieres contarme? —pregunto.

— ¿Quieres oírlo? —contraataque.

—Solo si tu quieres decírmelo—

—Bien…. —murmure.

Si Edward se quedaba conmigo después de lo que iba a contarle era por que me quiera pero si se iba sabría que no valía la pena y todo fue un juego.

—Cuando era joven mis padres murieron, bueno eso ya lo sabes, Hace poco tuve un novio él se llamaba James, era un buen tipo, tierno, protector, el hombre perfecto, pero habia un problema él era mayor con varios años y eso nos impedía estar juntos en su totalidad; me pidió matrimonio y yo acepte..., un día... Un día el no volvió... Y... él estaba muerto, lo mataron y yo estaba allí, y no lo evite, fue mi culpa, por mi James esta muerto… y yo... yo tengo pesadillas por eso... por que lo extraño, por que lo amaba y es mi culpa que no este conmigo...James murió por salvarme a mí —

Si omití...

Omití a Phil, omití la mierda que nos hizo a mi y a todas las chicas que estábamos encerradas allí, solo le conté sobre James, pero no era todo.

No podía hablarlo, no aún.

Lo mire y solo vi compasión en sus ojos.

— ¿No di... dirás nada? —le pregunte.

Él solo se quedo en silencio mirándome.

— ¡te estoy abriendo mi corazón!, y tú... tú no dices nada—grite.

—él era un buen hombre katty, el era asi. —

—Pequeña aquí están…. —Embry se callo al verme llorar y a Edward pálido.

Sin que pudiese decir algo más Edward salió de la habitación dándome a entender que clase de hombre era.


Lamento haber tardado tanto, bueno aquí les dejo saber más sobre la vida de Bella y todo ello.

Espero les haya gustado.

Tambien quisiera pedirles un favor, un fic mío esta nominado a MEJOR FIC DE TERROR y quisiera saber si pueden ayudarme por medio de un like, mi historia se llama Detrás de mi.

. ?fbid=215141721970744&set=oa.578380955538689&type=3&permPage=1

Gracias