PEQUEÑA MARTIR"
La obra Crepúsculo le pertenece a Meyer.
Una aclaración chica, cambie mi nombre de usuario de FF a 'Missis Darcy' para las que no sabían.
Hola, bienvenidas.
Espero que les guste.
SUMMARY
Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor.
—CAPITULO DIECISÉIS—
A pesar de exagerar mis malestares estoy aquí bajándome del coche de Seth para entrar al jodido instituto.
No quería ver a Edward, temía que al hacerlo lo golpeara o lo insultara; por supuesto que viviendo con hombres las vulgaridades se pegan rápidamente.
No podía negar que me dolía, pero agradezco su cobardía o lo que sea que le sucedió en el momento que le conté sobre James por que de lo contrario este sentimiento que guardo en mi corazón hubiese incrementado y no estaba dispuesta a sufrir y mucho menos por un hombre; los hombres eran insignificantes en comparación con los problemas que yo tenía.
Estaba a pocos días del juicio de Phil y debía concentrarme totalmente en eso.
En mi declaración y a pesar de que me dolía como el infierno recordar las muertes de todas esas chicas, lo cerca que estuve de estar sembrando florecillas en el cementerio de Phoenix, y James…
¡Oh James!, cuanto te estoy fallando.
—Pequeña quita esa cara ¿Si?, me mata verte así tan... Rota—susurro aparcando el coche y bajándose para abrirme mi puerta.
—Lo siento—susurre con la cabeza gacha.
—No tienes nada de que disculparte, solo por ti no estoy moliendo a golpes al imbécil de Cullen—dijo tomando mi maleta y colgándosela al hombro.
Tomo mi mano con fuerza y cerró la puerta del auto para luego atraerme más a su pecho.
—No... Seth, estoy bien enserio, Edward no tiene la culpa de esto... solo tengo miedo por el juicio—dije sintiendo mi mano sudar.
—No hay nada que temer, ese infeliz va a pasar el resto de su cochina vida tras las rejas; y yo no permitire que nada ni nadie—espeto mirando a Edward quien acababa de bajar de su auto y se dirigía a clases. —te haga daño nuevamente—
—Lo sé—murmure sintiéndome abrumada.
Afortunadamente las primeras horas de clase no tenía que compartirlas con él, pero las dos últimas me tocaba Biología, considere hacer novillos pero Seth me mataría...
Además, sobreviví a un demente con ansias de sangre ¿Cómo no iba a poder con un adolescente hormonal?
….
Ángela trató de persuadirme en la hora del almuerzo para que le contase que sucedió con Edward, pero simplemente le dije que él no era mi tipo de chico.
Se mostró algo molesta o quizá desanimada... no lo sé.
No pude preguntarle por que se ponía asi ya que, Seth y Ben se unieron a nosotras.
Para nadie que estuviese cerca de nosotros paso inadvertida las miradas que Seth le lanzo a Edward y viceversa, pero no comentaron o al menos yo no los oí.
— ¡Katty! —oí que alguien grito.
Ángela tenía cálculo asi que se fue en dirección contraria a la mía, Seth y Ben tenían gimnasia asi que no me acompañaron a mi salón.
Al voltearme vi a la pelinegra que había golpeado a Jessica por haberme agredido con la pelota en gimnasia.
—Eh… ¿Si? —pregunte asombrada.
Nunca había cruzado mas de cinco palabras con ella, y jamás hizo el amago de acercarse a mí.
Jasper—su novio— era amigo de Edward así que no se llevaba conmigo.
—Eh ¿Podemos hablar un minuto? —pidió.
—Eh... voy tarde a biología—dije y así era.
— ¿Puede ser entonces a la salida en la puerta del instituto? —ofreció.
—Si, claro ¿pasa algo? —pregunte, ella negó con la cabeza y me dio una sonrisa tranquilizadora. —Disculpa que me sorprenda pero tú y yo no somos amigas—dije.
—Si, bueno; nos vemos allí—grito antes de perderse en los pasillos.
Un poco confusa camine hacia mi salón de la clase que ya estaba lleno y con el maestro adentro.
—Perdón Maestro, ¿Puedo pasar? —pregunté suavemente.
—Llega tarde Moon, pase, cierre la puerta y explique a sus compañeros sobre la clase anterior—exigió.
Hice lo que me pidió, deje mi mochila sobre la mesa sin mirar a Edward y me pare frente a mis compañeros.
Di un breve pero conciso resumen de todo lo que aviamos aprendido, por lo que el maestro solo dijo entre dientes que me sentase.
Y así lo hice.
A medida que la clase avanzaba sentía los ojos de Edward sobre mí, y audazmente hice una cortina con mi cabello para no verlo yo también.
Y puedo decir que tuve éxito, a pesar de que ambos mantuvimos la misma posición por las dos horas que la clase duro, estire mis dedos suavemente ya que los tenia agarrotados, rápidamente metí mis libros en la mochila y Sali del aula.
Lo último que vi fue a Edward siendo asechado por Rosalíe.
Agarre mi móvil y le envié un rápido mensaje a Seth.
Te espero en el garaje.
Te quiero.
B
Sali en busca de Alice pero no estaba así que me dispuse a esperarla.
No pasaron ni diez minutos y sentí que la puerta se abría, pero al voltearme no vi precisamente a Alice.
Sino a un tipo alto, fornido, de cabello negro rizado, y piel pálida.
Lo reconocí era el que siempre iba atrás de Edward… Emmet... Emmet Mcrty.
Sin que pudiese decir nada, se acerco y mi cuerpo fue levantado y varias risitas se oyeron a mí alrededor.
— ¡Sueltame! — le grite.
Busque de forma desesperada a Seth o a Ben, incluso a Ángela pero no los encontré.
Emmet me llevo en la misma posición hasta la puerta de atrás del instituto donde casi nadie iba.
Al llegar ahí volví a exigirle que me soltara, pero no como él lo hizo.
Simplemente abrió sus brazos y dejo que mi cuerpo cayera sobre el asfalto provocándome demasiado dolor.
Vi como Emmet se sobaba los brazos y me miraba de forma burlona.
— ¡Vaya!, no sabía que a demás de fea eras gorda... ¡Joder mujer! Pesas como una vaca—grito provocando las risas de los demás.
Rosalíe apareció también, y juro por Dios que intente levantarme pero ella no me lo permitió, piso mi mano con sus zapatos y rió de forma cínica.
—Si así eres tú no me imagino como serán tus padres, debieron ser horribles para sacar semejante adefesio como tú—
— ¡Awww!, ¡Quiere llorar!, ¡Quiere llorar! —corearon todos.
Sentí como las lágrimas se acumulaban en mis ojos y se desparramaban por mis mejillas.
Odio tanto esto.
— ¡No...No!, no llores—dijo Rosalíe acariciando mi cabello para luego enredarlo en su puño y halarlo con fuerza.
Me dolía mucho.
—Bueno preciosa es hora de comer ¿No crees? —pregunto Emmet.
Rosalíe me soltó de golpe y antes de que yo pudiese reaccionar, Emmet vació sobre mi cuerpo algún liquido viscoso para luego con fuerza agarrarme del brazo.
Me coloco frente a frente, por supuesto que al ser él más alto mis pies ni tocaban el suelo.
—Ten mi vida—dijo Rosalíe pasándole un pastelillo a Emmet quien sonrió abiertamente.
Lleve mi cara hacia atrás pero me fui imposible parar esto.
El pastelillo fue estrellado con fuerza en mi cara, mis lágrimas cayeron con furia solo rogando que esto acabara.
Las risas resonaban por todo el lugar con fuerza, luego Rosalíe se acerco a mí y escupió en mi rostro.
—No vuelvas a meterte conmigo o te aplastare como un gusano—me advirtió.´
Emmet me tiro al suelo como basura y ahí me quede.
Vi a Edward venir hacia mí.
Pero solo cerré los ojos.
Oí la voz de Seth, Jared y Embry.
Golpes.
Insultos.
Gritos
Pero solo una voz fue más fuerte que todas.
Eres mía Isabella
Phil ahí estaba atormentándome aunque estuviese tras las rejos.
…..
—No sé como pudiste perderla de vista—
A medida que recobraba el sentido reconocía las voces, la primera era de Seth, y la última de Paul.
—Me envió un mensaje, dijo que estaría en el garaje, no la encontré y esa chica... la de aspecto de duende me dijo lo que estaba pasando—relato.
—Te descontrolaste… Estuviste a punto de matar a Mcrty—
¿Emmet?
—Se lo merecía, él y ese hijo de perra de Cullen están destrozando la vida de Bella, el abogado ya esta haciendo los trámites para encarcelarlos—espeto furioso.
—Ellos y la rubia... esa siliconada—dijo Paul. —No puedo creer que el cabrón del director solo les sancionara, se merecían que les expulsaran... es más que se refundieran en la cárcel—
—Si, tienes razón, lo bueno es que pronto nos llevaremos a Bella de aquí, y me encargare de que nadie vuelva a herir a mi pequeña—
—Una mártir ¿verdad?, una pequeña mártir—susurró.
—Si, eso es lo que Bella representa, dolor y perdida, ¿Cómo la vida se puede ensañar con ella de esa manera? —preguntó.
—Después de la tormenta viene la calma, Hermano, y ojala que todo esto acabe pronto—
—Hey... mira, esta despertando—murmuro Seth.
Sin poder evitarlo abrí los ojos lentamente, parpadeando para acostumbrarme a la luz que provenía de la lámpara que estaba a mi lado.
—Hola—susurre con la voz ronca.
— ¿Estas bien? —pregunto Seth acariciando mi mejilla.
—Si, yo... estoy bien—dije recordando lo que sucedió.
—Lamento no haber estado ahí—se disculpo Seth.
—No, no es tú culpa, nadie sabio que eso iba a pasar—le dije para calmarlo.
—Aún así, soy tu guardaespaldas y no puedo protegerte, soy una mierda—se insulto.
—Eres más que eso Seth y no me refiero a lo de mierda—dije provocando que sonriera. —Más que mi guardaespaldas eres mi amigo y hermano, asi como tú Paul eres mi padre... o algo asi—dije llevando mi mano a la suya.
—Nadie más va a lastimarte, solo debes aguantar esta semana en ese instituto, es mas nisiquiera tienes que ir, nos largaremos de esta ciudad y no volvernos jamás—dijo Paul.
—Lo pensare—le dije.
El teléfono sonó y Seth se apresuro a contestar.
—Habla Set—dijo formalmente. —Esta ocupada, no puede atenderte… ¿Es importante?, no... No me importa ella esta descansando... —
—Seth, pásame—le dije.
Ambos me vieron reprobatoriamente pero igual agarre el teléfono pensando que era Ángela.
— ¿Angie? —pregunté.
—No... No Katty, soy yo Alice... Alice Brandon—ella tenía la culpa lo sé, de seguro se alió con Emmet y la rubia para hacerme eso. —No...No me cuelgues por favor—suplico.
—Debería hacerlo, tú tienes la culpa de...
— ¡No! Katty, yo no sabía que iba a pasar eso, te lo juro—me aseguró desesperada.
—Lo siento no te creo—le dije fríamente.
—Katty, escúchame por favor no era eso lo que yo quería—dijo apenada.
—Entonces ¿Qué era? —le pregunte vivazmente.
—Yo quería alertarte—dijo en un susurro. —Es Ángela, no te fíes de ella, Katty tienes que alejarte de ella, es mala ella quien...
No la deje terminar y estalle.
—Eres una jodida cínica, no te atrevas a hablar así de Ángela por que te vuelo los dientes, Más te vale mantenerte alejada de mi Alice—
Y sin más corte la llamada.
— ¿Qué paso? —pregunto Paul.
—Na...nada… Esa Alice que dice que Ángela quiere... No... Nada olvídalo—le dije. —No los corro pero estoy cansada... ¿Pueden..?.
Ambos entendieron y me dieron un beso en la frente para luego retirarse y dejarme sola.
¿Cómo Alice se atrevía a injuriar a Ángela?
Si ella es la única amiga mujer que tengo, es leal, generosa y muy amable.
Nunca le importo que también tuviera que oír insultos dirigidos a ella por ser mi amiga.
No... Por supuesto que jamás dudaría de mi amiga.
El teléfono volvió a sonar y lo cogí molesta.
—Ya te dije Alice que Ángela no...
—No soy Alice, soy Edward—dijo el muy idiota. Después de un largo silencio, él se aventuro a hablar. — ¿E...estas bien? —pregunto con cautela.
—Excelente, no te imaginas como amigo que pasen cosas como hoy, son mis días favoritos—dije con voz cargada de sarcasmo.
—Lo siento, fue una pregunta estúpida—se disculpó. —Katty yo... Lo siento—dijo decaído.
Y no supe si era por lo de hoy o por haberse ido cuando le conté sobre James.
—No tienes nada que disculparte—dije tácitamente.
—En realidad tengo mucho por que hacerlo, Katty yo debo ser sincero contigo, quiero serlo—aseguro.
—No tienes porque, tú y yo no somos nada—
—Lo sé, pero quiero hacerlo, ¿me dejas? —preguntó.
—Edward no quiero volver a verte nunca más—afirme.
—Es una lástima por que estoy afuera de tu casa, mira por la ventana—
Me quite las mantas con rapidez y corrí hacia la ventana, retire con delicadeza la cortina y me asome.
Ahí estaba Edward, mirándome a mí…
—Baja por favor—pidió.
—No...No lo hare—
—Por favor, Katty, escúchame—
—Solo unos minutos, asi que piensa bien lo que vas a decir—
Corte la llamada y me coloque la bata puesto que ahora que me fijaba alguien me habia puesto la pijama.
Abri mi puerta con cuidado de que no hiciera ruido, saque la cabeza y mire si no habia nadie por el pasillo.
Seth estaba con Pau, Embry y Jared en su habitación la puerta estaba entreabierta salí salía con sigilo ni me verían.
Logre bajar las escaleras sin ningún percance y Sali.
Vi a Edward apoyado en la pared, su cabello parecia brillar por las gotas de lluvia que estaban impregnado en ellos.
—Hola—susurro mirándome.
—Hola—respondí de igual manera. —No... No tengo mucho tiempo asi que podrías decirme que querías—le dije apresurándolo.
—Estuve pensando toda la noche sobre lo que me dijiste, hoy quise hablarte pero no me lo permitiste estabas enfadada y con mucha razón; te seguí a la salida pero luego te desapareciste, fui donde tu amigo quien casi me parte la cara, Alice llego corriendo a decirnos lo que habia pasado y.. Y llegamos y tarde tú estabas…mal—dijo atreviéndose a tomarme la mano entre las suyas.
—No entiendo que es lo que querrías decirme, si entre nosotros todo quedo claro—retire mi mano con brusquedad sintiendo un fastidioso hormigueo.
—Quiero decirte que, aunque no sea tan valiente como lo fue James contigo, puedo... yo... Katty… ¡diablos! —dije exasperado. —Mejor te lo muestro—susurro.
Su mano fue hasta mi nuca, su cuerpo se pego al mío y su boca exploro la mía.
—Se mi novia—dijo separándonos y colocando su frente sobre la mía.
….
...
Espero les haya gustado chicas.
Por cierto, cambie mi nombre de Reader Spark a Missis Darcy.
Bueno pues hasta la próxima.
