Disclaimer: Los personajes le pertenecen Stephenie Meyer, la historia es de mi propiedad.

"PEQUEÑA MARTIR"

SUMMARY

Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor.

—CAPITULO VEINTE—

Todo el mundo regresaba a verme, como si no me hubiesen visto ya; quise gritarlesSi, señores yo soy a la que humillan y golpean tanto.

Al abrir la puerta esos ojos color jade me hipnotizaron y me sonroje de la cabeza a los pies.

Seth me soltó y camino hacia Edward y le tendió mi mochila pero él no la cogió por lo que Seth se la engancho en el hombro y se fue guiñándome el ojo.

Edward seguia mirándome con los ojos abiertos como platos y su boca en forma de 'O'

—Ho…Hola—susurré con temor.

Edward tragó en seco y seguia mirándome nervosamente.

— ¿Pasa algo? —pregunte inquieta. — ¿No te gusta? —

Él asintió lentamente y movió la cabeza un par de veces hasta poder recuperar el habla.

—Katty te ves… ¡Wow! —dijo expectante.

—Gracias—dije sonrojada. — ¿Vamos a clases? —Le pregunte para no sentirme tan cohibida por la mirada de los demás pero en especial la de Edward, quien aún se veía algo turbado.

Empezamos a caminar cuando sorpresivamente sentí su mano de forma tímida rozar la mía, le mire y nos sonreímos, nuestras manos se entrelazaron y se fue hermoso, sentir la calidez de su tacto era tan cómodo.

— ¿Cómo estuvo tu noche? —pregunto.

—Bien, aunque prefiero dormir contigo—admití sonrojada.

—A mi tambien aunque ronques como la mierda—dijo juguetón.

— ¡Oye! —dije indignada. —Yo no ronco—

—Eso tú no lo sabes—contraataco.

—James decía que yo hablaba dormí... Eh...

Edward frunció el seño y desunió nuestras manos.

—Edward yo…

—Debes entrar a clase—dijo entrando al salón y colocando mi maleta en el asiento para luego salir e irse a su clase.

Que metidota de pata habia metido.

Me pregunto como me sentiría yo si Edward hablara de una de sus tantas ex.

Me prometí a mi misa que luego me disculparía con él, debo comportarme de mejor manera.

Las primeras clases fueron de los más largas aburridas, me llenaron tres veces la atención y solo pude tartamudear un Lo siento, la verdad es que la reacción de Edward al verme por primera vez hoy en la mañana me tenían sonriendo como una tonta.

Sus ojos abiertos de par en par.

Sus labios en forma de 'o'

Todo fue tan hermoso, y ya no temí que él me dejará, nunca fue una despampanante belleza, pero James supo como hacerme entender que era linda, a pesar de las miles de veces que yo lo negaba

Cuando la campanilla del cambio de hora sonó, agarré mi maleta y me la colgué al hombro pero antes de llegar a la puerta un par de chicas me interceptaron.

—Hola, Me llamo Tanya—dijo una rubia regordeta, con unos preciosos ojos verdes, nariz chata. —Ella es mi hermana Zafrina—me presentó a una chica un poco más pequeña que o, con cabello rizado, las recordaba vagamente, creo que estaban en mi clase de Álgebra.

—Ah, hola; Soy Katty, Encantada de conocerlas—dije estrechando la mano que me ofrecieron

—Si, lo sabemos; te ves diferente—expresó mientras con su mano señalaba mi vestimenta.

—Ah si, solo me vestí mejor—les dije sonriendo sonrojada.

—Si a sabemos quién te hizo cambiar—expresaron frunciendo el seño.

— ¿Qué?

—No es un secreto para nadie que Cullen se tira a cualquier mujer sin importar su apariencia física—dijo Tanya con rencor.

—Oigan yo sé como era Edward antes, pero ah cambiado él es diferente—lo defendí.

—Si demasiado diferente—dijo Zafrina mirando hacia una esquina.

Enfoque mi vista y vi a Edward recostado contra la pared y dos chicas colgadas de su cuello, él enroscaba en su dedo un rizo de su cabello y ellas sonreían como idiotas.

—Katty, tú nos agradas de verdad que si; pero lo que él hace no es justo, no cambies por él no lo merece; Tú eres demasiado buena e inocente para un gigoló como él— dijeron

—Zafri, Ta; vamos a comprar los… ¡Ah! Hola Katty—dijo Alice agachando la cabeza. —Las espero en la cafetería.

—No, no All; nosotras a nos íbamos—hicieron una corta pausa prosiguieron. —Recuerda lo que te dije, él no te merece—

Alice me dirigió una carta mirada y supe que ella creía que yo estaba molesta por la broma del panquecito que Rosalíe hizo.

No la saqué de su error y deje que las tres se fueran.

Caminé casi sin entusiasmo hasta Edward y me aclaré la garganta para ver si al menos ahí reparaba en mi presencia.

—Hola Katty—dijo sonriendo. —Perdón señoritas debo irme— dejo un beso en la comisura del labio de ambas chicas y se acercó a mí.

Quiso cargar mi mochila pero no se lo permití asi como tampoco el que tomara mi mano.

— ¿Pasa algo? —pregunto frunciendo el entrecejo.

—No, para nada, Nunca sucede nada—dije con mi voz cargada de sarcasmo. —No se me ocurre que algo pueda suceder el día de hoy—

—Sigo sin entender por que estas molesta—dijo

—Créeme que no me molesta ver a mi novio, coqueteando con otras chicas—le recriminé.

—Ah, vale; solo debías decirme que estabas celosa. —dijo pavoneándose.

— ¿Celosa?, para nada; simplemente que te veo y me doy cuenta que sigues siendo el mismo Edward ególatra y patán que has sido siempre—le dije caminando más rápido.

Él inmediatamente se acopló a mi paso.

—Entonces lo que sugieres es que me la pase contigo todo el día deje de lado a los demás por complacer Tus caprichos—espeto.

—Lo único que quiero que entiendas Cullen, es que a mí no me vas a tratar como a la puta de Hale, simplemente te pido... No, te exijo que me trates como lo que soy tu nov…

Antes de que terminara de decirle lo cabreada que estaba me agarró de la cintura y estrello de forma violenta sus labios contra los míos, delineo con su lengua mi labio superior para luego enroscar su lengua con la mía.

Fue un beso algo rudo. Nunca me habían besado así, james siempre era delicado y... ¡Debo dejar de comparar!

Al separarnos, empecé a respirar de forma agitada y él tambien.

— ¿Decías? —pregunto moviendo las cejas.

—Aún estoy cabreada—le dije sacándole el dedo del medio entrando a la cafetería en donde todos nos veían

Me encogí de hombros y fui hasta donde estaba Seth con Ángela y Ben.

Al sentarnos Ángela veía a Edward con detenimiento, como evaluándolo pero no le preste atención.

—Cullen, espero por mi salud mental y tu salud física que no vuelvas a besar de esa forma a mi Katty ¿comprendes? —dijo metiéndose una rebana de pizza en la boca

—Lo que digas Jefé—djo mordiendo una manzana.

.

.

Al llegar a casa nos encontramos con un auto rojo estacionado.

— ¿Esperamos a alguien? —preguntó Edward.

—No, no que yo sepa; quizá Seth si—dije restándole importancia.

Bajamos del coche, y cuando gire la manija de la puerta un par de musculosos brazos me apresaron.

—Suelta a mi novia—dijo Edward separándome con brusquedad de Riley.

De mi boca escapó un siseo de dolor por lo brusco que Fue y Riley de un manotazo quito la mano de Edward de mi hombro.

—Me vale un cuerno si es tu novia a no, no eh venido a verte a ti...

—Calma, calma chicos—interrumpo Seth con un vaso con agua acercándose a nosotros. —Riley, él es Edward el novio de Katty—dijo recalcando mi nombre para que él no me llamara Bella. —Edward él es Riley un viejo amigo mío y amigo de Bella tambien—dijo presentándonos.

—Creí que querías que fuse a verte en Port Ángeles—le dije a Riley.

—Si, quería que fuese una sorpresa; pero el sorprendido fui yo—dijo mirando despectivamente a mi novio que estaba cabreado

— ¡Riley! —profirió una voz masculina desde la cocina. —Tú hermana esta apunto de quemar la cocina, podrías decirle que ya preparo algo yo… Oh disculpen no los vi, Soy Alec Vulturi, mejor amigo de Riley y novio de Vanessa— mire rápidamente a Seth para evaluar su reacción que ya era predecible.

El vaso en su mano explotó por la fuerza del agarre y empezó a respirar agitadamente, mirando con desprecio a Alec.

— ¿Qué tu qué? —inquirió Seth fastidiado.

— ¿Disculpa? —dijo Alec con un acento italiano atrayente.

Vanessa nisiquiera miro a Seth simplemente agachó la cabeza y débilmente murmuro.

—Te lo iba a decir Seth... yo

—Creo que no tienes nada que decir Vanessa, todo esta muy claro—

Nunca lo vi tan desolado que me entraron ganas de correr y abrazarlo.

Con la expresión de un hombre abatido, agacho su cabeza y apretó los puños para dirigirse a las escaleras.

—Seth, no tiene por que ser asi... yo

—Vanessa es mejor que atiendas a tú novio—le ordeno severamente sacando a relucir su carácter policiaco.

—Pero... estas sangrando—dijo.

—No es nada, hay cosas que duelen más. —

Seth subió las escaleras rápidamente y luego oímos un portazo.

—Creo que es mejor que pasemos a cenar—dijo Riley tratando de aliviar el momento de tensión.

—Yo, yo me iré a recostar, no me siento bien—dijo Vanessa con la voz temblorosa como cuando estas a punto de llorar.

—Amor te acompaño—dijo Alec.

—No, prefiero estar sola—

..

Edward se fue después de comer algo y me dijo que no me acercará al estúpido niño mimado ósea Riley.

Pase tratando de que Seth me abriera la puerta pero no lo hizo.

Solo esperaba que mi hermano lobo no sufriera, lo quería demasiado como para verlo desanimado.


Me eh tardado un siglo pero aquí esta, no es la gran cosa pero casi no me queda tiempo con la escuela y el trabajo.

También quería pedirles, que si les agradó la historia CON SABOR A CAFÉ, Me ayudasen por medio de su voto en la 'BATALLA DE LOS OS'

Les dejo el Link aquí

La votación es por medio de Reviews, me ayudaría mucho si votan ;)

s/9651728/1/Con-sabor-a-café

Summary: "Todos los días, quince minutos antes de iniciar su jornada laboral, ella iba a tomar un café con su mejor amiga, pero por falta de tiempo nunca lo terminaba. Se iba dejando la taza medio vacía y sin saber la sorpresa que le esperaba al terminarlo."