Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de mi propiedad.
"PEQUEÑA MARTIR"
SUMMARY
Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor
Seth yacía sentado en el borde de su cama con su cabeza recostada en las rodillas y sus dedos halando su cabello.
¿Cómo fue que paso eso?, Vanessa le había jurado una y mil veces que le amaba y ahora… ¿Dónde estaban esas promesas de amor eterno?
Enfermo...
Así se sentía, sabía que no podía echarle toda la culpa a ella, él también lo provocó, pero la dejo por su bien.
A pesar de ser un reconocido agente, jamás podría igualar la fortuna de la familia de ella.
Ni aunque trabajase años…
Cada noche antes de irse a recostar recordaba con exactitud lo que Aro le había dicho.
—De verdad crees que mi hija podría quedarse con un insignificante hombre como tú, sin planes a futuro, que arriesga su jodida vida a cada segundo mientras ella ruega por que este a salvo.
—Señor, yo le juro que amo a...
—A mi no me interesa los juramentos de un hombre banal e insulso como tú, ya no voy a pedirte que dejes a mi hija, esta vez te lo exijo—Bramo colocando con fuerza el vaso con brandy en la mesa de caoba.
—Pues le recuerdo señor Biers que su hijo también es agente y mi mejor amigo—
Dije tratando de no levantar la voz.
—Son chiquilladas, se lo permito por que se que él tiene un futuro prometedor en mi empresa, en cambio tú no tienes ninguna sin ningún plan en su vida, Vanessa es una muchacha demasiado tímida, taciturna y antisocial, no te niego Seth que me sorprendió que se adaptara tan pronto a tu forma de ser, pero es hora de que ella haga algo por su vida, y tú se lo impides, Le ofrecieron un espléndido puesto en Vulturis Coo, como vicepresidenta y ¡ella, lo ha rechazado! —vociferó. — ¿Lo sabías? —preguntó. — ¡¿Lo sabías?!
—No, no lo sabia—Gruñí.
—Como padre solo quiero lo mejor para mi niña, y debes comprender que tu no eres lo que ella se merece, con un futuro asegurado y...
— ¿Y dónde queda el amor? —Pregunté.
—El amor—Repitió pensativo. —El amor viene con el tiempo.
—Pues creo que después de más de veinte años de casado con Sulspicia haya surgido el amor—Rete y me di la vuelta para salir pero apenas y toque la manija cuando el hablo.
—De mi cuenta corre que ella se aleje de ti, y si la amas como dices te alejaras por que sabes que no la mereces—
Dando un portazo Sali de esa casa sintiéndome lo que era…
Una poco cosa.
Estúpido, me decía una y mil veces.
Cuanto la amaba.
Alec Vulturi podría convenirle más pero él no podía darle lo que yo si…
Amor, amor puro y verdadero.
…..
BPOV.
—Cambia esa cara Katty— dijo Edward aventándome un trozo de servilleta que estaba desgarrando desde hace rato.
—
Seth me preocupa, ya ah pasado tres semanas desde la última vez que vio a Vanessa y parece muerto en vida; nunca lo había visto tan destrozado tan...
—Eso es lo que pasa cuando lo que más amas se aleja de tu vida y no puedes alcanzarlo—dijo pensativo.
—Lo entiendo, se que la ama pero no me gusta verlo de esa forma tan... roto.
— ¡Katty! —grito Ángela, me gire a verla y vi su rostro surcado por las lágrimas e hipando como niña.
— ¿Ang? ¿Qué sucede? —pregunte pero ella se abalanzo a mis brazos y empezó a llorar desoladamente.
Cuando pudo articular unas cuantas palabras hablo por fin.
—Eh... Eh terminado con Ben— dijo llevando las manos a su rostro y esconderlo ahí.
—De seguro fue solo una pelea Angie, ya verás como se soluciona —trate de animarla.
— ¿Tú... Tú crees? —pregunto mirando por fin.
—Claro que si linda, él te adora con todo su corazón, estoy segura de que no tolerara un día sin ti, ya verás como se arreglara todo.
….
Edward había pasado a dejarme en mi casa y luego se fue a la suya rápidamente, cuando entre a la cocina para prepararle algo de comer a Seth me sorprendí al verlo enfundado en un elegante traje de color negro.
— ¿Y… esto? —pregunte dejando mi maleta en la silla.
—Nada, solo me arreglo—responde encogiéndose de hombros... — ¿Me arreglarías la corbata? —me pide, y yo asiento.
La muevo suavemente de un lado para el otro hasta que queda perfecto y la palmeo un poco.
—Te ves sexy—le digo acariciando su mejilla y él sonrio un poco melancólico.
—Gracias Bella—dice y toma mi rostro con sus manos para dejar un beso en mi frente. —Deséame suerte—me dice antes de salir de la cocina.
— ¿Porqué? ¿A dónde vas? —le pregunto.
—A recuperar a mi chica—dice sonriendo y se encamina hacia la salida.
—Suerte—le grito y sé que él alcanza a oírme por que sonríe
….
La semana paso sin complicaciones, Edward trata de moderarse y no se la pasa pegado a las chicas, se limite a estar conmigo, Seth y Angie.
—Katty, ¿Te gustaría venir a cenar en mi casa? —pregunta Angie cuando salimos de clase.
— ¿Cuándo? —
—Mañana, si quieres puedes venir con Seth—dice.
—Pues por mí encantada, creo que Seth no irá por que anda algo ocupado pero yo si iré—
Nos despedimos cuando la jornada laboral termino y Edward me acompaño a mi casa.
El día de mañana llego rápida y me di una ducha relajante para luego hacer mi tarea, a las seis treinta tenía que estar en casa de Angie así que la mañana me la pase arreglando la casa.
Conduje tranquilamente tratando de ignorar los autos de los chicos mientras se aseguraban de que llegara a salvo.
Ellos pasaron de largo cuando yo aparque, pero sabía que estarían cerca por si acaso.
La puerta estaba abierta por lo que decidí ingresar sin tocar.
En el living no habia nadie asi que me asome un poco a la cocina ya que oí golpear algo.
Era doloroso y estúpido.
Ángela estaba ahí con sus manos en forma de puños deteniendo a Edward mientras él trataba de alcanzar su cuello.
— ¡No!, Edward déjame—dijo ella tratando de empujarlo. —No, por favor, no me hagas daño... —lloriqueo.
Y entonces lo entendí ella no estaba traicionándome, él la estaba obligando.
— ¿Qué? —pregunto Edward separándose un poco.
—Sueltame o llamare a la policía, Katty es mi amiga no se como puedes hacer esto—
— ¿De qué mierda hablas? —inquirió él.
—Vi a mi lado derecho sobre una mesita de madera una pequeña pero concisa escultura y lo tome entre mis manos.
—Lárgate o te parto esto en la cabeza—le amenace
Y ambos se percataron de mi presencia, Ángela con los ojos abiertos de par en par y Edward habiendo y cerrando la boca sin poder articular palabra.
—Ka... katty yo... —
— ¡Eh dicho que te largues! —grite sintiendo picar mis ojos.
Quería llorar.
—Katty, no no es lo que crees..
— ¡Fuera!
— ¡Por favor!
—Katty, yo... yo lo siento—dijo Angie llorando más fuerte.
—No es tu culpa Angie, es culpa de este degenerado, no se como pensé que él podría quererme—dije tratando de restarle importancia.
—No.. Katty…
—Es mejor que te marches Edward, solo hazlo..
Él me miro con dolor pero solo era parte de su teatro, se giro lentamente no sin antes lanzarle una envenenada mirada de odio a Ángela a quien atraje a mi protegiéndola, y se fue por esa puerta.
Llevándose mi corazón y mi alma desgarrada.
No me maten, me eh demorado siglos pero aquí esta, la mundana escuela que me deja demasiada tarea me impide escribir.
;)
