Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de mi propiedad.

"PEQUEÑA MARTIR"

-SUMMARY-

Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor


Al llegar a la cabaña me deposito suavemente sobre el colchón.

Katty, no sabes lo mucho que te quiero—dijo acariciando mi rostro. —Y lo lamento... lo lamento, te lo contaré todo… lo juro.

No... No ahora no, solo bésame.

Así lo hizo de un momento a otro Edward estaba sobre mí y mis manos se habían colado por su camisa tocando su musculoso pecho.

Edward trago en seco al sentir el contacto de mis manos en su musculatura.

—Katty…—susurró. —Katty, no para— sus labios decían una cosa pero sus manos hacían otra, ya que me acariciaban la cintura suavemente.

— ¿Porque? —pregunté entrecortadamente.

—No... No quiero que te arrepientas—me susurro.

—No… lo hare, quiero estar contigo… si tu quieres—dije.

— ¿Estas segura? —me pregunto seriamente, yo asentí y él aplasto sus labios contra los míos iniciando una danza que ambos ya conocíamos.

Nuestras manos no podían estar quietas, las suyas llegaron hasta mi blusa y me desprendió de ella dejandome en brasier.

—Eres tan... hermosa—susurro abandonado mis labios y dirigiéndose a mi cuello en donde dio unos cuantos mordiscos.

Poco a poco la ropa fue desapareciendo y la timidez —al menos por mi parte— desapareció.

— ¿Lista? —pregunto cuando se coloco entre mis piernas.

—Siempre—susurre.

Poco a poco entro en mí, sus ojos estaban posados en los míos y me miraban tiernamente.

Lance un pequeño grito al sentir aquella invasión, sus labios besaron mis parpados mientras de mis ojos salían unas pequeñas lágrimas.

—Ya pasara mi amor… ya pasara—susurro mientras me daba pequeños besos en el rostro. — ¿Quieres que salga? —preguntó.

Negué con la cabeza incapaz de pronunciar palabra, cuando la sensación de dolor y quemazón desapareció lo insiste a moverse y asi lo hizo.

Sus embestidas se hicieron cada vez más rápidas y frenéticas, ambos gemíamos nuestros nombres hasta que llegamos al éxtasis.

Edward enterró su rostro en mi cuello y lo sentí sonreír.

..

….

Me removí algo adolorida, sentía unas fuertes manos aferradas a mi cintura por lo que no pude moverme mucho.

—Hola—susurró Edward, me mir5aba de una forma tan ¿enamorada?

—Hola—dije soltando una risita avergonzada.

Cosa que era ridicula después de lo que hicimos.

— ¿Qué pasa? —preguntó frunciendo el seño. — ¿Te estas burlando de mi? —pregunto serio pero a la vez divertido.

—No…—dije sonriendo. —Es solo que me da vergüenza que me veas asi—le expliqué.

—Katty hace un rato te vi por completo y créeme aun estoy extasiado—dijo riendo.

— ¿Extasiado? —pregunté.

—Si, extasiado ahora vuelve a dormir que estoy calientito aqui—explico.

Deje que se acurrucara en mi pecho mientras yo acariciaba su cabello.

— ¿Me contaras algún día como te hiciste estas cicatrices? —preguntó.

—No creo que te gustaría saber, no es una historia agradable—le comente.

—No te presionare Katty, solo si tú quieres contarme—

— ¿Si te lo cuento me contaras tu a mi?—pregunté.

—Si—acepto.

—Como sabes James fue mi novio, él era policía y por ende mucho mas grande que yo; mis padres habían muerto hace varias años y la anciana que me cuidaba tambien, asi que vivia prácticamente sola hasta que lo conocí, al principio el me detestaba pero luego me confesó que estaba enamorado de mi, nos hicimos novios y toda la cosa pero debíamos ser cuidadosos ya que yo era menor de edad; Seth y Paul eran los mejores amigos de James por ello me cuidan tanto; hace un tiempo un hombre llamado Phil empezó a seguirme creí que era mi imaginación pero tarde me di cuenta de que no fue asi—hice una pequeña pausa por que pequeñas lágrimas salieron de mis ojos; Edward me atrajo a su pecho y beso mi frente. —Un día James habia salido y no regresaba, escuche ruidos raros en la parte de debajo de la casa por lo que baje a revisar y ese tipo estaba ahí; me drogó y me llevo hasta una cabaña o algo asi muy alejada de la ciudad; no solo fui yo, habían decenas de chicas de diferentes edades— volví a callarme y enrolle mis brazos en su cintura.

—Si no quieres seguir...

—Sh calla estoy hablando—le reprendí, él sonrió ladinamente y me dejo continuar. —A él le encantaba que le digamos papá eso le emocionaba supongo—me encogí de hombros. — También le gustaba golpearnos y torturarnos de diferentes formas asi me hice la mayoría de mis cicatrices, si lo desobedecíamos nos molía a golpes y nos dejaba sin comida ni bebida; paso un tiempo hasta que James pudo localizarme pero para entonces yo ya había salido de la cabaña y empecé a correr y me tropece con él, llore y le abrace y le dije que le amaba James me metió en el auto en donde me llevaron al hospital para curar mis heridas y la deshidratación, lo último que supe de él es que Phil lo habia matado, nunca me dieron detalles de su muerte y tampoco las pedí—

—Katty…

—No sientas pena por mí, por favor... estoy harta de que todos me miren con lastima no lo hagas. —le rogué.

—Katty jamás te tendría lastima para mi eres una luchadora, eres fuerte y valiente, ya no pienses en eso; Phil no te hará mas daño lo juro, lo juro Katty te lo juro—

Deje escapar el llanto que tenía guardado desde hace tiempo, Edward me consoló como nadie más lo hubiese hecho.

— ¿Te sientes mejor? —pregunto acariciando mis mejillas para comprobar que mi llanto cesara.

—Si... gracias—le dije besando la palma de su mano.

—Supongo que es mi turno ¿verdad? —

Asentí y empecé con mi interrogatorio.

— ¿Quién… quién es Esme? —le pregunté.

—Mi hermana—contesto mirando el techo.

— ¿Hermana? —pregunto desconcertada, pensé que quizá fuese su madre, ex novia, o alguna de sus amantes pero no su hermana.

—Si; Mi hermana, mi padre murió cuando yo tenía trece años y tuve que cuidar a mi madre y a mi hermana; Esme solo tenía nueve años cuando él se fue; mi madre no lo soporto y se consumió en la bebida, murió cuando cumplí los quince; escondí a Esme para que no me la quitaran, ella esta.. enferma y no tenemos a nadie más que nos ayude por eso es que me metí con Rosalíe y las demás—dijo me miro esperando mi reacción.

— ¡Oh Edward! —dije admirada por que aquel hombre al que juzgue tan mal no sea más que un pequeño adolescente que tuvo que sacar fuerzas de donde no tenía para cuidar a su pobre hermana. —Eres tan fuerte y… No sé como pude decirte tantas cosas… Lo siento—dije besándolo. —Yo te ayudaré, yo te ayudaré lo juro—le dije.

—No… no Katty, no voy a pedirte dinero, eso jamás—respondió severo.

—Entonces ¿qué es lo que pretendes? ¿Seguirte acostando con todas ellas? —pregunté fastidiada.

—No... No, yo ya veré, conseguiré un trabajo mejor—prometió.

— ¿Por qué aceptas el dinero de ellas y no el mío?

—Por que ellas me pagan por el tiempo que estoy con ellas, en cambio yo estoy contigo por que quiero, por que me gusta, me siento bien a tu lado—explicó. —No quiero sentir que me pagas por estar contigo—

—Te amo Edward—le susurré. —Entontaremos la menare de ayudar a Esme, ¿Podría conocerla? —le pregunté.

—Si, en realidad creo que ella esta desesperada por conocerte—dijo emocionado.

—Eso me encantaría—bese sus labios antes de levantarme y cubrirme con la sábana.

— ¡Hey! ¿Qué haces? —preguntó.

—Voy a decirle a Paul que no me iré con él—le dije mientras me metía al baño a cambiarme.

Cuando salí toda relajada lo vi ya vestido y esperándome.

—Vamos—dijo extendiéndome la mano.

—Si—coincidí y salimos de la cabaña.

—Katty—dijo haciendo que me detuviera.

— ¿Qué? —pregunté.

—Yo también te amo—susurró.

.

.

.

.

Me tarde lo siento, eh andado con tarea hasta el cuello asi que no eh podido hacer mucho; espero les haya gustado chicas.

Gracias por sus RR.