Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de mi propiedad.


"PEQUEÑA MARTIR"

-SUMMARY-

Con un pasado de dolor, obsesión y muerte Isabella Swan se ve obligada a Iniciar una nueva vida en Forks, en donde no solo conocerá el dolor si no también lo que es el verdadero significado de el amor


EPÍLOGO

...

DOS AÑOS Y MEDIO DESPUÉS

Seth estaciona el auto frente al edificio, baja rápidamente y le abre la puerta a Vanessa, le hace señas con la cabeza a Edward para seguir.

Intercambian un corto saludo con Irina y caminan por los pasillos hasta llegar a donde querían.

La habitación 305.

Seth palmeo la espalda de Edward indicándole que entrara él primero, Edward asintió y abrió la puerta por completo, sintió como cada vello de su cuerpo se erizaba y un estremecimiento lo recorrió por completo.

Fue ahí cuando las piernas le fallaron, cuando su frágil mente decayó, Edward desmayado e Isabella pasando una y otra vez sus uñas por su rostro, lacerándolo y sacándose sangre.

Gritando y llorando.

Antes de que su cuerpo cayera en la inconsciencia oyó un disparo pero no sabía para quien se dirigía….

Y todo acabo.

El cuerpo de Phil cayó hacia adelante, la sangre se mezclo con la tierra del bosque, los oficiales se lo llevaron y Seth corre hasta donde esta ella… Marie, su hermana, la niña ah la que ha estado buscando por años.

Llama a una ambulancia ¡Ahora! — vocifera al ver el rostro pálido de Edward y su herida en la pierna, trata de tomar en brazos a Bella pero esta incluso inconsciente se mostraba reacia.

La ambulancia llego los heridos fueron transportados hasta el hospital, con el pasar de las horas varios murieron por la profundidad de las heridas.

Cuando un médico salió a comunicarles el estado de Edward y Bella, Seth entró en pánico por el afligido rostro del doctor.

La pierna…— dijo. —No pudimos hacer nada por ella, el muchacho perdió la pierna pero quizá… una pierna ortopédica podría funcionar—

..

.

Edward despertó, se le comunico lo sucedido con su pierna pero nada de eso tenía importancia para él…. Era ella, solo ella quien importaba.

¿Cómo esta? —preguntó.

En shock.. — respondió Seth. —Esta despierta pero.. no habla, no se mueve, no quiere comer… esta ausente.

Los meses pasaron de los sobrevivientes de aquella noche solo quedaban: Emmet, Edward y Bella.

Emmet, quien sus sueños de ser jugador de futbol se frustraron, los golpes, la caída desde tan alta altura…. Sus huesos rotos, todo eso lo dejaron paralítico.

Edward…. acostumbrándose a usar su pierna ortopédica, cuidando de Esme, visitando cada día a Bella, cuidándola, velando por sus sueños… sueños obligados por los medicamentos.

Bella…. Su cuerpo no se mueve, sus labios no dice nada, sus ojos sin brillo y con mirada perdida, su mente… su mente que solo quiere recordar… recordar lo que paso ese día, muertos, sangre, dolor….

Hasta que habló…. Gritó, golpeó, pataleo y finalmente estalló, su mente era frágil, no pudo con todo lo sucedido.

La solución…. el psiquiátrico.

...

...

Verla ahí, con la espalda apoyada en la pared, su cabello maltratado, unas prominentes ojeras, sus manos formando puños que no dejaban de temblar, sus ojos... sin expresión alguna.

Pero era ella… ella la mujer que le había cambiado la vida, la que amaba con todo su ser, era ella… una muchacha que ah sufrido más que nadie, que cada noche tiene que ser sedada para asi poder callar sus gritos… su histeria.

—Hola Bella— dijo suavemente pero como siempre ella no lo miró, la vio estremecerse y apretar aún más las manos pero no dijo nada. —Esme te manda saludos, dice que te extraña mucho.. —Edward luchó contra el nudo que se formaba en su garganta y continuó. —Yo también te extraño, extraño abrazarte, besarte… oírte y sobre todo extraño dormir contigo— una solitaria lágrima se deslizo por su mejilla hasta llegar a su barba de hace semanas. —Seth y Vanessa también vinieron, querían… saludarte por… por tu cumpleaños y… y Emmet y Alice también querían venir pero Emmet tenía terapia asi que vendrá luego y Alice y Jasper viajaron a visitar a los padres de él por un accidente que tuvieron pero prometieron venir en un par de días…— Edward se movió un poco más cerca de ella e intentó tomarle la mano y fue ahí.. años después cuando sus ojos se posaron firmemente en los de él, lo que no esperaba era que esta se la abalanzara encima, que usara sus uñas como armas y lo rasguñara con todas sus fuerzas, que lo pateara e intentara herirlo como fuera…

Las enfermeras irrumpieron la habitación murmurando Otra vez la chica del 305.

Intentaron quitarle de encima del joven pero él les grito que se fueran.

Él no la heriría… no podría hacerlo, jamás.

La agarro por las muñecas y con un poco más de fuerzas coloco su mano libre en su cintura, obligándola a estar más cerca de él… su pierna falsa falló y Edward se vino al suelo junto con ella.

Sin saber que más hacer la apretó contra su pecho, con toda la fuerza que tenía, aspiró su aroma y beso sus cabellos, ella se removía inquieta en su regazo, entonces él sintió como pequeñas gotitas de agua manchaban su camisa.

—Por favor... por favor—le rogó. —Recuérdame, mírame Bella, soy yo.. Edward y…— su voz se quebró y el llanto dio cabida. — Te amo… te amo por favor... por favor solo… Te amo

—Te matará— dijo con voz ronca. — Te matará como mató a James… como mató a Ángela.. te matará como a ellos— dijo temblando.

Ángela…. Esa chica que todos veían y sentían como su cuerpo se estremecía de temor… esa chica que fingió ser su amiga y que luego intento matarla… ella también murió, no por la puñalada que Emmet le dio… Seth la habia encontrado con una trampa de osos incrustada en su pierna, con dos balazos: uno en la frente y otro en el abdomen… Phil lo habia hecho.

—Ya no esta mi amor… él ya no esta— le repitió una y otra vez. — Murió, esta muerto Bella… esta muerto—

Pero ella ya no le escuchaba, su mente estaba en el pasado… en las muertes, en todo menos allí.

….

Seth lo vio salir de allí con la misma expresión de todos los días, con los hombros caídos y los ojos rojos.

— ¿No? —preguntó Vanessa.

—No, tampoco hoy— contestó.

Él se encogió de hombros y dijo:

—Talvez mañana— y emprendió su camino hacia el auto.

Él estaría allí siempre, esperándola.

Esperando por esa chica cuyos ojos lo habían cautivado desde el primer día, por ella que era capaz de sacar lo mejor de él….

Él esperaría por su pequeña… su pequeña mártir ..


Antes que nada quiero agradecerles a todas ustedes por haber aceptado esta historia y por no abandonarla aún cuando eh tardado demasiado en actualizar, les pido una disculpa por ello.

Pues llego el final y…. – no tengo palabras ._. – espero que me sigan leyendo y me acompañen en el par de historias que aún no terminó.

Gracias por todo.