APRIETA EL ALMA

Por Mouri-san

CAPITULO V

"Un breve respiro"


Febrilmente su cuerpo empezó a danzar al ritmo insinuante de la música. Leves son los contoneos, casi podrían llamarse disimulados.

La ondas sonoras que recorren el ambiente le chocaron de frente tan sólo al traspasar la puerta de aquel enorme local comercial; y ahora, en total relación con el ritmo energetizante, se va perdiendo entre el goce que experimenta su piel ante las vibraciones electrónicas y la atención que le presta a los stocks repletos de ropa, organizada por grupos de colores.

No es asidua a ingresar a éste tipo de tiendas donde los factores femeninos son exaltados al por mayor, por lo general las rehuye, pero el permanecer en ese 'santuario de puro glamour' en compañía de esa estupenda música bien se merecía su perdón.

¡Que perversamente bien han escogido las canciones!. Podría echarse a 'pista' a bailar y juraría que no habría problema.

Acaso¿es tanta su debilidad por todo aquello que se rebalse en notas musicales?...

Sin prestar mucha atención a su auto-interrogante, la graciosa mujer -de contextura atlética y juvenil- continuó hurgando entre las prendas color ciruela, únicamente para satisfacer su curiosidad ... y, para que su hermana 'advirtiera' que sí estaba poniendo de su parte en esta salida de 'compras en sábado por la tarde'.

Todavía no le cabe por qué Nabiki se empeña en 'arreglar' su apariencia¡ni que existiera una solución para ello!...Ja¡pobre hermanita suya, tan limitada. El asuntito presente es¿cómo hacerle entrar en razón de que sus pantalones y conjuntos deportivos están perfectamente bien?. En fin, aún tenía todo un día por delante para convencerla.

Un cambio progresivo en el ritmo se dio en el establecimiento, pasando la melodía a ser generosamente sensual. Cambió por igual el ánimo de aquella criatura rebelde, de cortos y azulados cabellos. La comisura de sus labios obligatoriamente se arquearon en señal de júbilo por las notas percibidas.

Empezó a balancearse entre los demás aparadores verticales, introduciendo los dedos en la tela expuesta para probar -a ojos cerrados-cada textura.

Lizas, rugosas, satinadas, aterciopeladas, pesadas, ligeras, con acabados en relieve ...cada prenda diferente es una nueva sensación, una nueva sonrisa en su rostro.

Evitar que se le erizaran los poros sería un impedimento muy serio de realizar, porque su ímpetu es el que manda y el que impone las pautas desde los huesos.

Oh sí, maravilloso sería si esa noche pudiera escaparse e ir a bailar...como ya lo ha hecho en varias ocasiones. Sólo ella, la pista de baile y el DJ -tal si fuera un pistolero experimentado, lanzando las mortales y estridentes piezas.

‚ Rayos, mejor se serenaba si no quería tener un ataque de locura y desesperación.

Abrió desmesuradamente los párpados al chocar su tacto con algo definitivamente anormal. Sacó el gancho que sostenía eso que tanto llamó su atención y al mirarlo fijamente el entrecejo se le marcó.

‚ Cómo es posible que vendan ESTO!-se preguntó sorprendida mientras sostenía una blusa de finos tirantes compuesta por lo que se definirían 'parchones' o 'retazos' de tela... Tal parecía raída, sacada del basurero..‚ comida por ratas!... Más absurdo sería si alguien la comprara, además¿cómo se la van a poner? si son las juntas tan espaciadas que perfectamente se podría traspasar todo... YEAAAAKKKKKK¡que asquillo!...Y después del análisis algo importante surgió: exactamente¿de qué color es!...

Una convulsión terrorífica le revolvió los hombros, más al notar el exorbitante precio. Como si tocara fuego, Akane colocó el gancho en su respectivo lugar, para luego decirse que nunca gastaría dinero en algo tan ridículo... Ahhhh, y a propósito, hablando de gastos¡que dicha que ella NO va a derrochar ni un Yen en las compras!.

Inexplicablemente Nabiki invita por hoy.

"Algo se trae"; observó dudosa el andar seguro de su acompañante. La aparente felicidad reflejada en las expresiones de la sagaz ejecutiva para nada la tranquilizan. "Tendré cuidado"; concluyó, mientras divisaba cómo la castaña -acercándose sigilosa y misteriosa- le mostraba una serie de atuendos que 'debería probarse'.

...y con un pensamiento derrotista, Tendou Akane recibió con un rictus forzado lo que la otra chica le ofrecía...Sí, sería un laaaaaaargo día de compras.

Si tan sólo a Ryoga se le ocurriera llamarla ¡estaría libre de ese martirio!...‚ PERO NOOOO, la vida cuando se le antoja ser cruel lo es ¡y punto! ...además que, él desde anoche se comporta de forma alarmante.

Muy alarmante...

Resignada, aspiró fuerte el aire perfumado de la tienda y se dispuso a 'caminar' hacia los vestidores, siendo la actividad de 'caminar' conversadísima puesto que eran los empujones de Nabiki quien la guiaban hacia lo que Akane alarmantemente considera 'el matadero'.

¡Oh dulce sábado de primavera! –masculló irónicamente, entre dientes, a punto de atravesar la cortina de su futuro cubil.


Los beneficios de vivir solo los puede recalcar Hibiki Ryoga, con precisión total. Sin que nadie más imponga sus límites, sin que otro inquilino reclame porque no se le ha tenido consideración ... sin que se le regañe por permanecer indecentemente desnudo en la cama, mojando inmisericorde el colchón por tener la cabellera empapada.

Es su apartamento, de nadie más... y podía hacer lo que le viniera en gana... ¡Que diantres, podría hacer de su vida lo que se le ocurriera que nadie le reclamaría...‚ Miserable y puerca vida, NADIE LE RECLAMARÍA...‚ Y ESE ES EL PROBLEMA!...

Tapó su rostro con desesperación. Las facciones que hablan de una perfección estilizada y varonil quedaron ocultas por toscas y callosas manos. Un grito se ahogó entre los dedos que las componen...

Otra ventaja de la soledad: Si es tanto el antojo, se puede gritar miles de veces que nadie estorbaría, nadie se alarmaría.

Retiró los brazos hacia los lados, cayendo éstos pesadamente. Los resortes del colchón coaccionaron.

La cavidad torácica se le expandía y contraía fuertemente. Es la respiración pulsante demasiado pesada para ser regulada por simples pulmones.

Es tormentoso para el hombre acostado comprender que la helada ducha tomada hace escasos minutos de nada le sirvió; así mismo, asimilar que la noche de lujuria desenfrenada junto a una de sus amigas tampoco le fue útil.

¡Que estupidez la de su parte: creer que podría desahogarse plenamente en unos brazos que no son los anhelados; sin embargo, en parte debe admitir que la violenta e inclemente experiencia sexual durmió la fiera que por lo general le domina, especialmente cuando quiere aferrarse a su mujercita soñada y que por cuestiones de permiso le es denegada la oportunidad.

Cada instante en el que siente que Akane se le escapa, se transforma en un auténtico demente, un salvaje y violento individuo quien debe salir despavorido en busca de víctimas para exorcizar sus frustraciones y deseos reprimidos.

Eso precisamente le ocurrió ayer, estando en presencia de Akane, en el dojo.

Es lo más lógico que su 'preciosa adoración' no discerniera sus movimientos ni sus motivos cuando se despidió de todos rápidamente y huyó de la casa Tendou, como alma que lleva el diablo... y es que, un minuto más junto a ella y con descaro se le hubiera abalanzado para luego permitirse el raptarla.

Por eso escapa... por eso cada vez que se le alborota el alma y la sangre empieza a bullir debe salir corriendo, hacia el lugar donde podrá desahogarse y en donde los cuestionamientos no existirán.

Es un cerdo¡eso ya lo sabe, pero son sus amigas quienes no piden explicaciones y él con llaneza no se las da.

‚ Ni una reflexión más!. Cuando llegue el momento en el que Akane acepte su propuesta de matrimonio todo cambiará... ¡eso es!... el viento izará las velas y el timón por fin se dejará guiar. Pudo todo ponerse difícil entre ellos con esa majadería de la chica por querer conservar intacta su amistad, pero él no es un tipo que se rinda fácilmente; pronto su relación se volcará a lo que era antes: un profundo cortejo... y es que lo más desesperante es tener fresca la sensación de haber poseído sus tiernos labios, tanto como aceptar lamentablemente que eso forma parte del baúl de los recuerdos...

Quizá es por lo mismo que su locura es justificable: porque lo deseado por años le perteneció y se tuvo que obligar a dejarlo ir, meramente porque ella se contagió de miedo y no quiso arriesgar la fidelidad construida para dar cabida a una relación amorosa.

...pero Hibiki Ryoga la recuperaría. Puede que la perciba más que distante y escurridiza, pero él jura por su propia vida que ganará de nuevo el amor de su pequeña Tendou.

Hoy, de nuevo, iniciará su misión 'reconquista'. Hoy se las arreglará para tener una cita muy especial y de paso aprovechar para poner las cosas en su lugar, puesto que las devolverá a donde pertenecen...

...Akane vendrá a él y nunca más se marchará.

Acostado boca arriba y con las pupilas puestas en el cielo de su habitación, por primera vez –después de más de veinticuatro horas- Ryoga sonrió confiado, y ya más tranquilo, abandonó el lecho.


Con un banquillo alcanzó la altura deseada, siendo posible extraer una caja de zapatos.

Sosteniéndola firme, bajó cuidadosa del estable soporte, siguiendo un pie los rastros del otro.

Desprovista de preocupaciones, no se inmutó al dejar las puertas del armario abiertas. Avanzando despacio, se dirigió ensimismada hacia el amplio lecho de su habitación.

Es sábado y el saberlo la libera. El hecho de que el calendario lo indique la rebalsa en alegría, ya que las horas por entero le pertenecerán y esto debido a que su padre –como acostumbra- lo pasa fuera de casa hasta muy entrada la noche.

Por ello es que goza de tranquilidad y por ello es que –aprovechándola- no existe inconveniente en dejar expuestas sus pertenencias.

Sentada en la suavidad de aquella espaciosa cama -de estilo occidental- creyó conveniente pasear las diminutas palmas por el esponjoso cobertor antes de posarlas sobre la caja de zapatos sellada.

Acaricia los pliegues ondulados de la colcha, tal si fuera invadida por timidez, esa misma que le impide hurgar el interior recóndito de la volumetría prismática ante ella.

Sin más que siendo impulsada por un breve arrebato, destapó parcialmente el objeto de su interés. Otra exhalación fue lo que le permitió recargarse de valor para abrirlo del todo.

Únicamente es la joven quien comprende el contenido. Especialmente es ella quien discierne que lo hallado inflama en vigor y dulce esperanza su desfalcado interior.

¿Qué podría hacer ahora, ya no volvería atrás. Dejarse invadir por preciados recuerdos es la vía a seguir y de nuevo éstos le cincelarían en el rostro alegría, urgencia ... comprensión.

Como lo hiciera hace ocho días, retornaron sus dedos a revolver y sacar los cientos de papeles impregnados de una caligrafía despreocupada, tanto como espontánea.

Releía una y otra vez cada línea, para luego asegurarse de la fecha impuesta.

Tarjetas dotadas de impresionantes paisajes precedían notas cargadas de añoranza, aventuras y anhelos. En algunas ocasiones, esos anhelos se realizaron y el autor de las cartas, emocionado, se lo hacía saber.

Conforme avanza la lectura, recae en lo mismo de las veces pasadas: las palabras parecen escurrirse al transcurrir el tiempo y el contenido se hace más breve...hasta desvanecer.

Hace un año que Kasumi desconoce el paradero de su esposo...Tres, en los que la separación ha implantado su presencia.

Una ruta para encauzarlo al presente es recordarlo, pero la más importante, o quizás, la más efectiva es el leer las misivas con la emoción encarnada de la primera vez, tal si las acabara de recibir.

Ese es su salvavidas, porque sinceramente no posee otro método para traerlo de vuelta o al menos, para sentirlo cerca.

Es compulsivo, Kasumi lo reconoce, y por igual enfermizo¡pero le es ineludible, de alguna manera debe aferrarse a algo¿verdad?.

Con un pañuelo de papel- que logró extraer del velador- se restregó los ojos y lo repitió unas dos veces más.

Definitivamente intuyó que estaba perdida.

...Lloraría por un largo rato.


Satisfacción dicta la expresión gobernante en su rostro, y anuencia por demás.

Definitiva y aguzadamente es lo que denomina como reflejo la pasmosa réplica de su anatomía, porque es impresionante el cambio que el 'atuendo correcto' le ha dado.

Aún sin creer ser ella misma la que se proyecta en el enorme espejo, es que ha optado por recorrer con las manos las prendas celosamente ceñidas, delineándose la cintura muy despacio para después recaer en la insinuante curvatura de sus caderas, marcadas sin ningún decoro por la oscura vestimenta.

Extasiada se mordió los labios, tanto en señal aprobatoria como por un impulso egoísta. Egoísta por la simple razón de sentir desde el interior que lo lucido le pertenecía únicamente a ella, que le fue diseñado en exclusividad, y por supuesto, que ese conjuntito en especial tenía que adquirirlo a como dé lugar.

De inmediato sus mejillas buscaron teñirse en carmín.

"¡Válgame el cielo!"; se reprendió; "...no debo ni siquiera pensarlo!... Pero, de nuevo se ojeaba dando pequeños pasos y una que otra vueltecita para admitir lo detestablemente bien que se ve portando algo tan 'femenino'.

...y no es que siempre lo acepte, puesto que está de acuerdo en que no todo le conviene, en que no todo le queda bien; sin embargo, en ésta ocasión no es para menos su alegría, ya que después del trajín en las pasadas ocho tiendas al fin encuentra algo con su nombre escrito. Ciertamente las prendas parecieran tener tatuado un: exclusivo para Akane.

Sonrió encantada por quincuagésima ocasión, hablando sus labios más de lo que las palabras pudieran hacerlo.

Un canal extra dentro de su percepción fue abierto; es de tal manera que a la joven mujer arribaron las traviesas ondas de una melodía pegajosa, sugestiva, siendo la suave entonación del cantante una prueba factible de cómo la voz en un arma capaz de dominar, de esclavizar.

Experimentó su piel el erizarse de punta a punta, cayendo en cuenta de los pasmosos efectos que la música le proporciona.

La travesura inundó las cálidas iridiscencias de aquella quien empieza a disfrutar de la vida a expensas de los ritmos circundantes y de las inacabables actividades en el Centro Comercial, para luego preguntarse en un acento revoltoso: y por qué no comprobar qué tan cómoda estoy con esto?...

'Esto' que se compone de una blusa de un tejido casi etéreo, del color encendido de las uvas rojas recién exprimidas y un pantalón perfectamente ajustado en el área de las caderas, de una seda tan oscura como el ébano.

Con los pies descalzos implantó el ritmo sobre la alfombra de la amplia estancia destinada a los probadores, y como se hallaba sola, no tuvo más opción que dejarse guiar por el armonioso barullo impuesto en la tienda.

Cada una de las extremidades de la chica cobraron una enardecida vitalidad, no escandalosa, tampoco vulgar... únicamente era gobernada por la sensualidad que la canción y su intérprete dictaban, haciendo de sus movimientos provocaciones sutiles más hacia sí misma y no hacia terceros.

Cerró lento los párpados para inducirse a la fantasía que le provocara lo escuchado, tanto en melodía como lo expresado en rimas.

Las facciones se le tiñeron de un fervor único e íntimo. Sonrió porque sabía la veracidad de esto y en absoluto que no lo iba a ocultar, mucho menos ahora que al transcurrir los segundos más se entera de que la indumentaria se liga a ella como si se tratara de su segunda piel.

Los gráciles dedos paseándose de vez en cuando por los contornos de su cuerpo, imaginan ser de un personaje diferente ... un personaje insaciable, dueño de unas preciosas lagunas gris-azuladas y señor de tierras tan cálidas y gustosas como el caramelo.

Llevó automáticamente una mano hacia su nuca, para luego enredar en ella unos cuantos mechones azulados. Con el brazo restante rodeó su propio talle con frenesí, tal si fuera un gesto desesperado.

Detuvo la danza. Mordió su boca.

Imposible negarlo, imposible ser terca y gritar a los cuatro vientos que Ranma no plaga sus pensamientos. Terroríficamente imposible, puesto que él se encarnó en ella desde el primer encuentro... ‚ y por el cielo que ya no conoce cómo evitar los recuerdos, tanto más, ya le es imposible borrar las huellas que él deja bien impresas cada jueves.

Resignada, tomó un breve respiro, para luego preguntarse: ¿Hacia dónde me llevarás, Saotome?.

‚ Que importante es atender los propios cuestionamientos!. Tal vez –y es muy probable- Akane ignora por completo el significado implícito.

Quizás, en un futuro próximo, la respuesta le sea dada.


MOURI-NOTAS:‚ primera actualización del 2005!...Sip, muy corta a comparación con la pasada entrega (contándolas fueron 40 páginas¡que bestialidad!) , y como no quise recargar el cap lo dividí en dos. Esto apenas es una pincelada de lo que vendrá... Problemillas por ahí y por all� les espera a todos.

También me tardé en actualizar porque a comparación con el cuatrimestre pasado, éste sí que está durísimo y paso desde la mañana hasta las 6pm en la U y los días libres son para las tareas. Sip, mucho por hacer y poco tiempo. ‚ Pero sigo escribiendo, ya comencé el cap que sigue...

Bueno, explico algo que desde el principio tomé para el carácter de Ryoga, ya me lo habían comentado y quisiera aclararlo: Hibiki Ryoga, no es tímido, tampoco lanzado. Simplemente es un hombre enamorado que tiene la necesidad de expresar sus sentimientos, una necesidad tremenda. Ahora hagamos comparaciones entre el Ryoga de 16 años y éste de 29: el primero no medía sus fuerzas (físicas) ni sus impulsos (físicos también); el segundo obviamente que se sabe controlar, sin embargo continúa siendo tan violento como siempre. Los dos Ryoga's están completamente seguros de lo que quieren y definitivamente que van a luchar por ello, en especial el hombre. Si resulta que el tipo maduro es una proyección del adolescente¿qué obtenemos, pues bien, un hombre que se controla al extremo, tanto que explota en locura de vez en cuando y conciente del daño que puede causar recurre a agentes externos...‚ me explico!... Tan sólo recuerden en el anime el episodio del jabón, en el que Akane tiene una cita con él; ‚ ese es Ryoga, tan arrebatado que hasta da miedo. Por el momento han tenido una idea de su temperamento, pero ¿qué tanto le afectará el enterarse de la 'relación' entre Ranma y Akane?...OK... solo sigan leyendo y lo descubrirán.

Por el momento ese es mi reporte, así que ‚ Hasta la próxima!.