Un fic original de Ranma ½. Personajes pertenecientes únicamente a Rumiko Takahashi.

APRIETA EL ALMA

Por Mouri-san

CAPITULO VII

"Vulnerable"


Why does my heart

Feel so bad?

Why does my soul

Feel so bad?

Moby/PLAY


Con los ojos pegados al cielo, pide socorro, o al menos, un atisbo de ayuda. ¿Cómo es posible que haya llegado al punto de implorarle, al punto de pedir consuelo para calmar sus desequilibradas emociones?.

Colma sus írises de estrellas. Empapa sus desconsoladas facciones con agua embotellada.

Tiene tanta desazón en el pecho, que ya está llegando al límite tratando de retenerla. Inhala hondo y exhala sonoramente.

Continúa caminando, agitando las ondas del jardín Zen, en el interior de su casa; desperdigando las piedrecillas con sus pies descalzos, sin importarle si éstas se incrustan o no en su piel. Las revuelve, las maja.

Desordena su cabello, haciendo de la trenza una maraña indescifrable de mechas largas color azabache. Mira nuevamente hacia el firmamento y se vuelve a llenar su mirar de angustiantes estrellas.

¿Cómo obrar bien si ha sido él mismo quien se impusiera límites?; y es en el presente, cuando más se lo echa en cara, porque sabe¡y muy bien, que quebrantar sus imposiciones le harán caer..., caer y caer... ¡Y maldita sea, que por ella caería mil veces y esas mil veces se dejaría ir encantado!.

La botella apresada entre sus manos, para este entonces, dejó un húmedo cauce en la pared donde segundos atrás fuera reventada. Luego, una sarta rica de improperios adornaron el ambiente, marcados por la huella profunda de su voz y por el brillo de su piel enardecida por la cólera.

No la maldice a ella. Tampoco al tipo que se la llevó.

Las maledicencias son para sí mismo, puesto que reniega su falta de entereza y coraje. Es así que llega a preguntarse¿Qué hay de malo en ignorar los sentimientos? ...¿qué hay de malo en hacerse el ciego ante las tímidas muestras de afecto femenil?; sin embargo, por más que lo intente, por más que se esfuerce en ello, ya no puede cometer semejante canallada, y es, por esa razón, que regresa a lo mismo: a renegar entre dientes por ser tan cobarde.

Cobarde por el hecho de haber tenido la oportunidad tan cerca y desaprovecharla; ¡porque tuvo la oportunidad de reclamarla ante Hibiki!. Pudo haber alcanzado a ese par mucho antes de que se marchara, pero cierta escasez de valentía lo plantó en el suelo, a varios metros de distancia..., o quizás –a como le venga meditando ahora-, no fue la escasez de valentía, sino, la presencia indiscutible de la decencia. Después de todo, Hibiki..., es un buen sujeto y el afecto que demuestra por Akane parece ser sincero.

Entre el ventanal corredizo del dormitorio y el borde del jardín interno, es donde se desploma Saotome Ranma, evidenciando muestras diminutas de derrota. Piernas cruzadas, espalda encorvada y cabeza gacha.

Por dentro, alberga algo que le corroe, que le carboniza las vísceras, y ese algo posee nombre propio: Envidia.

Sí. Envidia a Hibiki porque obtiene de ella la confianza, el cariño y la amistad que él, Saotome Ranma, se desea para sí. Envidia a Hibiki porque éste puede embeberse de las actitudes simples que provienen de ella. Envidia a Hibiki Ryoga porque es el único que puede jactarse de conocerla tal cual es. Para colmo de males, desde que dejara el inmenso parqueo del club, una imagen viene hostigándolo. Una escena, para ser preciso: 'El verla dirigirse hacia Hibiki a toda prisa, sorteando automóviles estacionados; verla correr hacia él como si fuera su salvación, mirar cómo sus pasos evidenciaban terror, tal si estuviera siendo perseguida por un espeluznante demonio. Después, observarla dar explicaciones con movimientos acalorados. Ryoga, empezar a apaciguarla con reconfortantes caricias sobre los brazos, mientras continúa escuchándola; cambiando todo cuando Hibiki parece decirle unas cuantas frases y ella, risueña, apoyar la frente en el pecho de su compañero, señal inequívoca de alivio.

En ese entonces¿qué podía hacer, más que morderse la lengua, tragarse el orgullo y recordar que, a Akane, únicamente le prometió sexo semanal, sin ninguna clase de compromiso, sin confianza ni amistad de por medio?.

Así que¿por qué diantres ha perdido los estribos?. Es que talvez, el observarla en aquel trajecito ajustado y tan desenvuelta con otro tipo, no sólo le irritó, sino que también le empujó a desearla por entero?.

Puede vanagloriarse de conocerla en la intimidad, y de que sabe como encenderla aún a ojos cerrados. Tanto más, conocer su temperamento, lo hermosas que son sus sonrisas y la capacidad que tienen para subyugarlo; reconocer cuándo está de humor para ciertos juegos y cuando no..., pero por otra parte, todo lo que ha adquirido de ella en este tiempo, ahora le parece tan poco. Por ejemplo: Ignora la clase de familia de la que proviene; si le agradan las golosinas o prefiere los helados; qué opina de la películas de terror o algo tan simple como saber sus colores favoritos. Cuál música suele escoger en las tiendas; también enterarse de si le gustan las mascotas, perros o gatos, quizás las serpientes o las tarántulas. Tener el chance de contemplarla mientras ríe entusiasmada; serle de apoyo cuando ella lo necesite... Descubrir qué se siente cuando ella, agradecida, apoye la frente en su pecho.

...Y el ojiazul no puede más que preguntar al ennegrecido cielo¿Por qué su corazón experimenta pesadez, y ¿por qué el dolor de su alma se asemeja al dolor de la pérdida?.

Es insulso para Ranma que tales sensaciones lo agobien cuando más conciente está de que, con Akane, lo único factible son las fantasías. De que con ella no podrá avanzar más allá del amorío platónico; porque Saotome Ranma es un hombre comprometido y esa realidad, difícilmente cambiará; sin embargo, contradictoriamente un fuego inextinguible arde en él y le quema en vida cuando la piensa con otro, y son las llamas tan salvajes que hieren, que provocan fístulas sangrantes.

Es razonable que su muchachita adorada siente cabeza con Ryoga. De nuevo recuerda que el individuo ese tiene todas las de ley para merecérsela; pero entonces estalla y se le incinera el ánimo porque descaradamente la reclama: MÍA MÍA MÍA, de nadie más.

Nuevamente el temblor retoma las vertientes de cada uno de sus músculos, atiborrándolos de ira, entumeciéndolos y dominándolos a placer.

-¡NO!.- Ordena a viva voz, escuchándose la expresión tal si se tratase de un violento chasquido-. No dejaré que me la quiten.- Y su puño incrustado en el pavimento, parecía dar el veredicto final ..., aparentemente.

...Y es ahí donde muere toda reflexión e intento de juramento, porque Saotome no es tan irracional a como se muestra ante el mundo, porque él reconoce dolorosamente que por más que lo deseé, Akane será siempre una mujer ajena. De ahí que la espinita en su interior desgarre y que sea la impotencia parte esencial en el problema...

De ahí que desesperadamente implore en silencio, suplique por un alivio que ya sabe, no tendrá.


MOURI-NOTAS: Creo que ando mal en inspiración, pero aquí, humildemente, les presento otro cap. más. Es corto porque espero hacer de la otra entrega una muy larga y bastante cargadita. La canción que escuché 'como inspiración' se llama: Why Does My Heart Feel So Bad de Moby y sale en su disco PLAY.

Bueno, nada más por decir, solamente que FELIZ NAVIDAD!.

BESOS!.

Mouri