(¡Paren los abogados! ¡Detengan las turbas! ¡Naruto no me pertenece! ¿¡Ese es el Juubi?!)

Capítulo 6:

Blood, Sweat and Tears!


Hinata lloraba en silencio. Este… Kurama, había cuidado a Naruto desde las sombras. Eso explicaba el hecho de que Naruto parecía ser mucho más feliz (No esa falsa felicidad, No esa mascara.) de lo normal cuando tenía seis y siete, y su oculto decaimiento en los meses de otoño de ese último año. Releyó la carta un par de veces. Senjutsu, Única alternativa. El arte Sabio era sin duda complicado de aprender y controlar, Pero lo más importante era: ¿Cuál había sido el contrato? ¿Lo habría logrado? Y de ser así… ¿Por qué no estaba con Naruto? ¿O aun seguiría entrenando? Eran muchas dudas y ninguna respuesta.

Sasuke, por otro lado, miraba incrédulo la carta. Se sentó junto a Hinata cuando el sello raro de la puerta lo dejo pasar. Y actualmente se encontraba mirando fijamente los dibujos de la caja. Eran escenas tan tontas como platos de Ramen hasta algunas tan estrafalarias como el monumento Hokage. ¡Hasta había uno del Kyuubi Transformado en un Cachorro! Aunque también había encontrado uno que le había llamado la atención: Parecía una escena familiar, estaba muy bien detallada; Pero no la entendía realmente.


Eran un Chibi Naruto junto a un muchacho de pelo rojo, ojos azul metal y tres marcas en las mejillas. Ese, debía ser el tal Kurama. Detrás del Chibi Naruto estaban una mujer de pelo rojo hasta más abajo de los codos, tenía un halo en la cabeza y un par de alas, junto a ella un hombre rubio con patillas y uniforme Jonin, con una especie de grietas en el rostro. Y junto al Chibi Kurama se encontraban una mujer de pelo lacio y negro, con un par de ojos azules oscuros, tenía una armadura/Kimono blanco estilo Samurái y una espada a la cintura, junto a ella, un hombre anciano muy deteriorado, con el pelo blanco, una perilla marrón y unos ojos extraños color lila, tenía un báculo que terminaba en un anillo, con seis anillos más pequeños colgados de él; Y una Katana en una funda negra con blanco en su espalda. Ambos tenían Halos en su cabeza y la mujer unas alas blancas con negro. Otra chica con el cabello tan rojo como Kurama, unos ojos brillantes y también tenía un par de alas blancas en su espalda, pero carecía de Halo. El penúltimo era un muchacho moreno con el pelo marrón, tenía un protector en blanco y un kimono verde con negro, y un Halo de igual manera. El último era otro muchacho, con el pelo largo, negro y revuelto. Tenía unos ojos lila con ojeras (Bolsas) bajo los mismos. Su sonrisa, a diferencia de la de los demás, era muy débil. Sus ojos mostraban mucho arrepentimiento. Estaba parado detrás del grupo, en una especie de sombra. A diferencia de los otros, no poseía alas, Halo o grietas. Más que eso, estaba muy pálido. Por la forma traslucida en la que estaba dibujada parecía un fantasma. La Chica pelirroja sostenía las manos de ambos, con una sonrisa.


Sasuke aparto el dibujo para mirar a Naruto. –"…Así que un hermano…" –Pensó, no entendía por qué le dolía tanto. – Me estás diciendo, – Comenzó. –que todos estos años, has tenido un hermano; que aparte de saber muchísimo sobre las Artes Shinobi y Clanes Ninja, es Endemoniadamente fuerte y poderoso, posee un contrato de invocación legendario, pero sobre todo muy poco tolerante con los que se meten con su familia, – Paro un momento, viendo como Naruto asentía.– y que ahora, después de cinco años y medio en los que se fue para entrenar y medicarse contra una enfermedad extraña que al parecer tú también podrías poseer, está de vuelta y muy cabreado, –continuo, mirando el gesto avergonzado del rubio. – y que sobretodo, posee técnicas que harían mojarse en los pantalones al Hokage y que si le da la gana podría quitarnos el símbolo de la aldea y pedir la cabeza de unos cuantos como parte de una indemnización… –Finalizo. – Naruto… ¿Estas de broma? –Pregunto aterrado el último de los Uchiha.

Naruto suspiro, nervioso y maldiciendo internamente no advertirle a Jiji antes. –Bueno, en el lado biológico en realidad un tío, pero sí. –Admitió, encogiéndose de hombros.

–No jodas…–Dijo fastidiado. – ¿Sabes todos los problemas que tenemos ahora? –Pregunto, incrédulo por la actitud tranquila de su compañero. –Sumando el hecho de que muy probablemente quiera cortarme la cabeza; Créeme, me lo encontré… –Aclaro, viendo la mirada aturdida de Naruto.

– ¡¿Te encontraste con Nii-San?! ¿Estaba molesto…? – El pelinegro asintió. – ¡¿Cómo es que sigues vivo-Dattebayo?! –Pregunto asustado.

–Bueno, venia una patrulla de ANBU y se desquito con ellos. –Explico un poco contrariado.

El Uzumaki miro con compasión al Uchiha, antes de decir: –Oh, Kami-Sama. Tu que has hecho a este pobre Gennin ver la furia de mi querido, honorable y poco indulgente hermano; Protégelo de ser sometido a la misma. Y a esta noble Kunoichi de presenciar tan horrible espectáculo. Como muy probablemente le ocurrirá al resto de Konoha. Amén. –Termino Naruto su pequeña plegaria, Mientras que Sasuke lo miraba con una gotita estilo Anime y una vena hinchada en la frente, y Hinata por otro lado, sonreía un poco tímida por el asunto, mirando la bonita imagen que Sasuke había dejado a un lado. –Ahora, ¡Debemos encontrar a Nii-San antes de que pase un desastre! –Dijo con alarma.


Un pelirrojo de ojos azules iba caminando por el pueblo. O mejor dicho, saltando por los techos del pueblo. Hasta detenerse sobre un local frente a un restaurante de Ramen.

"Viejos tiempos." –Pensó con una Sonrisa. Mientras que recordaba la primera vez que estuvo allí. Hace exactamente siete años.


– ¡Ayame Nee-Chan! ¡Teuchi Jii-San! –Exclamo un pequeño rubio Oji azul, con un gorro café en la cabeza y unas gazas en las mejillas, saludo alegremente al chef de Ramen y su hija.

Una pequeña de ocho años, cabello marrón y una pañoleta blanca se volteo a ver a Naruto. – ¡Naruto-Kun! ¿Qué te paso? –Pregunto preocupada Ayame, mirando los Rasguños del pequeño aquí y allá, y las grandes gazas en sus mejillas. – ¿Y por qué ese gorro? –Pregunto, antes de ver al muchacho pelirrojo junto a Naruto y sonrojarse levemente. –"Es lindo…" –Pensó de manera inocente.

–Hola Naruto. –Saludo Alegremente el Chef de Ramen. – ¿Quién es tu amigo? –Pregunto, mirando al pelirrojo vendado.

El mencionado solo tembló ligeramente, mientras que hacia una reverencia: –K-Konichiwa, Mi nombre es Kurama. –Saludo algo avergonzado.

– ¡Es un Uzumaki-Dattebayo! –Exclamo Naruto alegremente, mientras que a Kurama solo le salía una gota estilo anime en la cabeza y se encogía cada vez más en su asiento.

– ¿De verdad? –Pregunto Teuchi. –Es extraño que justo hoy apareciera otro Uzumaki en el pueblo… –Dijo, como quien comenta el clima. – Además de tu cabello y esas curiosas marcas que tienes, son iguales a las de Naruto. –Termino, mientras serbia un Ramen de cerdo al pequeño Rubio.

Kurama trago con fuerza; Este señor era muy observador, Y no parecía confiar fácilmente en los demás. –B-Bueno, Oto-Sama tenia marcas en las mejillas también, supongo que las saque de el-Tteyaro –Dijo de forma rápida, un poco nervioso. –A-Además, usualmente un rasgo común en el Clan Uzumaki es que tienen el cabello Rojo, –Explico, mientras Naruto lo miraba sorprendido ¿Tenía un clan? – Aunque esa regla no aplica siempre, ya que Oto-Sama lo tenía blanco, otro caso serían Nii-San que tenía el pelo marrón oscuro, Nii-Sama lo tenía Negro, y Naruto que es Rubio. –Admitió encogiéndose de hombros.

Teuchi solo sonrió suavemente.Muy bien. –Dijo con simpleza. – ¿Quieres un Ramen de Cerdo?Pregunto con amabilidad.

El chico asintió.Hai. Uno por favor.Pidió con una sonrisa.

Teuchi sirvió el plato. En cuanto Kurama Probo la primera porción de Ramen, dejo caer los palillos en el plato. Naruto volteo a verlo expectante. Ayame miro preocupada. Y Teuchi alzo una ceja.

Kurama solo trago.

Esto… Esta… ¡DELICIOSO! ¡CRÉELO!


El muchacho se agarró el estómago, imaginando el sabor de esa comida. –"Demonios, Extraño ese Ramen." –Pensó, llorando de manera cómica mentalmente. Su estómago dio un pequeño gruñido, estando de acuerdo.

– ¡Aléjense! –Grito una voz femenina al aire.

–Oh Señorita Ayame, vamos se divertirá. –Dijo una voz masculina.

– ¡He dicho que te alejes de mí! –Grito la voz de la chica.

El pelirrojo sonrió. –"Creo que me toca hacer una visita por adelantado… Y hacerme el héroe." –Pensó con una sonrisa.


Naruto iba caminando por un bosque denso, Seguido de Sasuke y Hinata. Prometió explicar todo en cuanto encontrasen a 'Nii-San', conocido también como Uzumaki Rikudo Kurama.

–Llevamos caminando mucho tiempo. –Se quejó Sasuke. – ¿Qué buscamos exactamente? –Pregunto interesado.

–Un diagrama muy complejo. –Contesto Naruto de forma automática. Antes de soltar un suspiro.

Hinata solo miro preocupada al rubio. –"¡BYAKUGAN!" –Grito mentalmente. Las venas saltaron alrededor de sus ojos mientras que trataba de localizar el diagrama mencionado por Naruto.

–Es inútil que hagas eso. –Indico Naruto, mirando a Hinata tranquilamente. –Sin la firma de Nii-San será imposible de localizar con un Doujutsu. –Explico, sorprendiendo a sus dos compañeros. Sasuke (que pensaba en activar el Sharingan) simplemente inclino la cabeza derrotado. Hinata miro hacia otro lado avergonzada, mientras desactivaba su Byakugan. –No podremos encontrarlo tratando de sentir la firma ya que solo yo la conozco, y es muy posible que haya cambiado estos últimos años. –Explico Naruto. –Lo lamento, pero no puedo. –Dijo Finalmente.

Pero yo sí puedo, –Dijo una voz detrás de ellos. – Sabes, ha pasado un largo tiempo, Naruto-Bou.


Una chica de quince años, cabellos y ojos castaños, llamada Ichiraku Ayame, trataba de no ser tocada por unos Ninja con la excusa de 'Llevarla a un lugar seguro' (que muy probablemente fuese sus camas).

– ¡He dicho que te alejes de mí! –Grito alarmada, con lágrimas en los ojos.

El Konoha-Ninja no parecía muy dispuesto a dejarla en paz, sus compañeros la tumbaron en el piso y el tercero se situó sobre ella. –No te preocupes Ayame-Chan… –Dijo con un tono lujurioso. –Sera, divertido… –Susurro lascivamente en su oído.

Ayame comenzó a llorar de la desesperación. Lo Ninja la amordazaron y solo podía dar chillidos ahogados pidiendo ayuda. Trataba de retorcerse para liberarse en vano. Los otros dos la mantenían pegada al piso, y el tercero acerco su mano para empezar a desabotonarle la camisa.

"Alguien… Quien sea… ¡AYUDEME!" –Pidió Ayame mentalmente con los ojos cerrados, sintiendo las manos sobre su busto, y el aliento del Ninja cerca del mismo.

¡BANG!

–Hijos de…–Susurro una voz que Ayame no reconoció. – ¡Haciendo tales actos con una chica inocente! Como se atreven… ¡No merecen ser llamados Shinobi-Datteyaro! –Rugió con fuerza.

Ayame abrió los ojos de inmediato, reconociendo la frase.

Justo donde había estado el Ninja lujurioso momentos antes, de pie, se encontraba un muchacho pelirrojo con un kimono corto rojo con bordes negros y pantalones blancos. Teniendo el puño cubierto de vendas extendido.

Su mirada era completamente fría. –Están acabados. –Susurro con una voz para nada amistosa.


Anko tembló sintiéndose asfixiada ante la inaguantable cantidad de KI que emanaba Akage. Frio, terrible, Oscuro. Simplemente no era normal. La última vez que sintió algo similar fue hace doce años. ¡Era comparable con el del propio Kyuubi! –Al parecer eres más fuerte de lo que creía, Kunoichi-San. –Dijo finalmente el muchacho, su KI era sin duda alguna horrible. –Supongo que mereces una recompensa. Ne… –Murmuro para sí mismo. –Tienes solo Cinco. –Dijo con simpleza, parando su KI de golpe.

Solo pudo darle gracias a Kami-Sama y cualquier deidad que se le ocurrió por el repentino desvanecimiento del peso en sus pulmones. Se quedó almenas diez segundos recuperando el aire desesperadamente. ¿Qué clase de… monstruosas experiencias podía tener para que su KI fuese así? Vio como Akage cerró los ojos y realizo una lenta y profunda respiración tratando de calmarse.

– ¿Q-Que… fue e-eso? –Pregunto Anko entre jadeos.

El, en cambio, solo mantenía la cabeza inclinada, con el mentón en el pecho. –Mi Yoko no Satsui (Intención Acecina del Zorro Demonio). Una técnica que desarrolle con los años. Y sin duda alguna me es bastante útil. –Respondió, con los ojos cerrados antes de volver a respirar profundamente. –Te quedan cuatro. –Añadió con tranquilidad.

Anko se quedó estática unos segundos. ¿Cuatro? –"¡KUSO! ¡Acabo de desperdiciar una oportunidad!" –Pensó furiosa consigo misma. –"No me toma lo suficientemente enserio como para ocultar información. Debo aprovechar y evitar meter la pata otra vez." –Se dijo a sí misma.


Era un Zorro anciano, tenía al menos treinta a cuarenta centímetros de altura, con un bigote largo y delgado hecho de canas, que contrarrestaban contra el pelaje rojizo oscuro de su cuerpo.

Ne, ne. –Hablo de nuevo el Zorro. – ¿Acaso no vas a saludar? –Pregunto alegremente.

Naruto parpadeo un par de segundos, sin comprender. Hasta que…

– ¿S-Shiro Ojii-San? –Pregunto sorprendido, mientras que el anciano zorro solo sonrió alegremente.

El único, chico. –Respondió alegremente. –No me vengas con que por que hayan pasado solo unos años ya te olvidaste de mí, Hitomi-Chan y Kurama-Kun, ¿O sí? –Pregunto de manera divertida y seria.

La cara de horror de Naruto fue suficiente respuesta. – ¡N-Nunca, Shiro Ojii-San! –Exclamo asustado.

Shiro solo rio entre dientes. –"Justo como lo recordaba… Todo un cachorro." –Pensó con una sonrisa en el hocico. –Matte… ¿Así que no encuentras todavía a Kurama-Kun? Recuerda: Todo zorro acude a su madriguera. –Aconsejo Shiro con una jovial sonrisa.

Sasuke parpadeo unos segundos, sin comprender. – ¿Un zorro? –Dijo extrañado.

–Es el contrato de Nii-San. –Respondió Rápidamente Naruto.

Shiro miro a Sasuke, analizándolo. –Kuh. Un Uchiha, ¿Ne? –Inquirió sorprendido. –Naruto-Bou, sé que te he dicho que no juzgues a los demás. Pero sinceramente me sorprendes con tu nivel de tolerancia. –Dijo con una mirada seria en su totalidad.

–Es mi mejor amigo, Ojii-San. –Dijo Naruto con una sonrisa.

Shiro solo sonrió. –Siendo así, no dudo que es capaz de grandes cosas. Sobre todo con su… carga. –Hablo sombríamente, dejando con dudas a Sasuke. –Ahora, ¿Quién es la hermosa señorita? Porque no dijiste que tenías novia Naruto-Bou. –Sonrió Dirigiéndose a Hinata, quien solo se sonrojo profundamente.

–N-No s-soy n-novia de N-Naruto-Kun. S-Soy Hinata Hyuuga, e-es un placer, Shi-ro S-Sa-ma. –Dijo avergonzada, mientras Shiro la miraba sorprendido.

El anciano inclino las orejas, haciendo una reverencia. –Mis disculpas, Hyuuga-Hime. Es un honor conocer a alguien de su conocida familia. –Dijo con educación. –Sobre todo siendo tan educada y respetuosa como usted. –Añadió levantándose. –Sé que no es una pregunta muy necesaria, pero ¿Le gustaría tomar con Naruto, mi esposa y yo, un té otro día? –Pregunto cordialmente. –Y por supuesto, usted está invitado Uchiha-San. –Añadió, mirando a Sasuke.

–Eh… H-Hai. –Respondió esta azorada.

–C-Como usted d-diga. –Tartamudeo el Uchiha ante la enorme aura de confianza y calidez del zorro.

Este solo sonrió y dijo:¡Bien! ¿Queréis ayuda para encontrar a Kurama-Kun o no?


–Tsk. ¿Cuál es el problema con Konoha?–Espeto con simpleza el chico. – ¡Sus programas de la academia son patéticos! ¿Bushin para graduarse? ¡Eso no sirve para nada!–Se quejó enfurruñado, sorprendiendo a Anko por la pregunta tan… Tonta, en su opinión.

–No lo sé. –Respondió. –Es culpa del consejo civ- –No pudo terminar. Puesto a que la cara del muchacho le dio a entender su opinión.

Había logrado averiguar algunas cosas sobre Akage en esos diez minutos que habían pasado. Como por ejemplo, su bastante obvio desagrado hacia Konoha (al que no le conseguía justificación), o su gusto por el Ramen y los Dango; Junto con su pequeño hobby en la interrogación (Dos cosas que tenían en común) y el extraño gusto que tenía por los zorros y las armas. De momento, se encontraban enfrascados en una conversación/interrogatorio que pasaba de momentos serios a felices a graciosos a intimidantes, Y viceversa. Lo mejor de todo, le quedaba una pregunta.

–Civiles estúpidos. –Murmuro con simplemente.

–Completamente de acuerdo. –Dijo ella mientras sonreía. –Ne, Si odias tanto a Konoha, ¿Por qué has venido? –Pregunto Anko.

Lo medito por unos segundos. –A unirme al pueblo. –Respondió con sencillez y gracia.

Anko parpadeo. – ¿Qué? –Pregunto incrédula.

Akage solo sonrió. –Vengo a cuidar de alguien, Kunoichi-San. –Dijo con una sonrisa. –La mejor forma de hacerlo será si me uno al pueblo. –Explico. –O podría largarme de aquí con esa persona. Pero no me apetece vivir en las sombras, cual sucio canalla fugitivo. –Añadió poéticamente.

–Eso parece sacado de un libro. –Manifestó ella con gracia.

–Keh. –Dijo haciéndose el ofendido. Antes de sonreír. –Me tengo que ir pero… Esperaba que después de esto, tu y yo… Podamos ir por unos Dangos. –Dijo con una sonrisa.

–Quizá…–Dijo ella.

El silencio duro unos segundos.

El suspiro. –Kurama.

– ¿Eh?

–Es mi nombre. No lo gastes.

Ella sonrió. –Anko. Y lo de los Dangos es un Hecho, Kurama-Kun.

Y con esa respuesta, Kurama desapareció en un Puf de humo.


– ¡Sandaime-Sama! ¡Sandaime-Sama! –Exclamo un Chunin, con cara de preocupación. – ¡Han encontrado a Ichiraku Ayame en el tejado del restaurante de su padre y unos Ninja noqueados en un callejón cercano! –Exclamo.

Actualmente Sarutobi Hiruzen se encontraba liderando una reunión Jonin. La tención había bajado ligeramente con la aparente calma que presidia a Konoha en estos momentos. Los murmullos afloraron con rapidez.

– ¿No ha declarado nada, Kotetsu? –Pregunto el Sandaime seriamente.

–Ella dijo… Bueno…

– ¡Habla! –Exclamo un Jonin sin nombre.

Kotetsu suspiro, para el sonaba ridículo. –…Que le había salvado un príncipe de rojo y blanco. –Termino.

– ¿Rojo y blanco? –Dijo Kurenai, con un gesto de duda.

Asuma parecía sorprendido igual que ella. –He, tenemos otro asunto con el cual lidiar más tarde. –Dijo negando con la cabeza.

Sarutobi solo suspiro. –Gracias Kotetsu, puedes retirarte. –Ordeno. –Ahora, con respecto a nuestro intruso…

–Es una amenaza. –Declaro Kurenai.

– ¡Debemos capturarlo! –Exclamo el Jonin sin nombre.

– ¡Su Genjutsu es aterrador! –Manifestó uno de los ANBU víctimas.

–Es un amo del Taijutsu. –Dijo Gai.

– ¡Hay que deshacernos de él! –Grito uno.

– ¡Estoy seguro de que con nuestros mejores Ninja podríamos pararle! –Grito otro.

Sarutobi estaba a punto de mandarlos a callar cuando pasó algo inesperado.

–Oh, –Hablo una vos detrás de ellos. – ¡Solo podrían pedir ayuda- Dattebayo!


Kaira Raiton Kurama


Omake1:

Hora del Show.


–No puede ser…–Susurro Sasuke sorprendido.

–I-impresionante…–Hinata se cubrió la boca con las manos.

– ¡Eh! ¡Copio mi idea-Ttebayo! –Dijo Naruto enfadado, aunque por dentro aguantaba la risa.

¡Magnifico! –Escalmo Shiro con una enorme sonrisa, y lágrimas de risa en los ojos.

La montaña de los Hokage no volvió a ser la misma desde entonces…

El Shodaime Hokage tenía los ojos cruzados, con una sonrisa y la lengua saliendo de un lado de su boca a modo infantil.

El Nidaime tenía El entrecejo fruncido mirando a su hermano, con los dientes apretados en una mueca, una vena en la frente y unas líneas de vergüenza en sus mejillas.

El Sandaime, por otro lado, lloraba al estilo anime mientras que había una montaña de papeleo junto a él.

Y el Yondaime tenía una gotita estilo anime en la frente, mientras se reía de lo lindo con los ojos cerrados, de las tonterías de sus antecesores.

Konoha recordó ese día como: El día de los verdaderos rostros.


¿Qué les pareció el primer Omake en la historia? Es una compensación por la tardía actualización del capi 5.

¿Os gusto el capítulo?

¿Tienen ideas?

Selo que piensan, Se supone que Kurama es el Kyuubi, ¿Por qué tiene una frase Uzumaki?

Yo digo, que mientras más se parezca a un Uzumaki, mejor para tomar la custodia de Naruto.

Eso, o pasar tanto tiempo con los Uzumaki le afecto un poco. (No me miren así, ¡Esperen-!)

¿Retrate bien la personalidad de los Hokage? (Falto Tsunade pero bueno…)

Aquí siguen los nombres para las Katanas:

Kazahana (Copo de Nieve*) [Por PrincessInoyoukai]

Sasayaki (Susurro) [Por Guest]

Rikudo y Nozomi (Seis Caminos y Esperanza) [Venga ya. No solo porque sean míos van a salir ganadores.]

¡Espero que voten!

¡Déjenme Reviews! ¡Por Kami! ¡También aprecio a los anónimos! ¿Saben?

*Gracias a Sarahi99 por el significado. XD

¡Sayonara~!