I wake up
Feel just fine,
Your face
Fills my mind.
I get religion quick
'Cos you're looking divine
Honey, you're touching something, you're touchin' me,
I'm under your thumb, under your spell, can't you see?
– ¡Apaga eso! –Saltó Ron, enojado.
Un niño de primer año llevaba una radio a pilas y sacudía la cabeza al compás de la canción mientras la tarareaba entre dientes. Por supuesto, esto no habría incordiado a Ron si el niñito (y su radio) en cuestión, no hubiera estado en el mismo compartimento que ellos.
– ¡Llévate esa cosa infernal de aquí antes que la haga explotar! –Amenazó al niño, con una mueca peligrosa.
–No lo tomes en cuenta –intentó conciliarlo Harry–, toma una rana de chocolate. Pero mejor ándate, de todos modos.
Con una mueca ofendida en la cara, y una rana de chocolate en la mano, el niño salió del compartimento dando un portazo.
– ¡A ver si vas a molestar con esa basura a otro lado! –Gritó Ron a la puerta, todavía enojadísimo.
–Ron, era sólo una canción…
– ¡Ese tipo… –Respondió él, ofuscado, refiriéndose al vocalista–… parecía restregarme en la cara su felicidad! ¡Y más encima el maldito bajo recordaba un viaje en tren! –Harry rodó los ojos– ¡Una canción cruel en estas circunstancias! ¡Apuesto a que Hermione lo envió para molestarme!
–Paranoico… –fue lo último que dijo Harry antes de hundir la nariz en un libro.
