Avanzó dando empujones a quienes se interponían en su camino. De alguna manera, sabía dónde estaba Hermione: en el vagón de los prefectos.
Maldijo en voz baja. De nuevo ¡De nuevo! Otra vez la había hecho llorar. Después de prometerse que no le haría daño, ni permitiría que la dañaran, el muy desgraciado de él mismo la había hecho llorar por milésima vez.
– ¿Buscas a Hermione? –Lo increpó una voz suave. Ron se volteó y vio a Luna, que lo miraba con sus enormes ojos desde un compartimento medio abierto.
– ¿Y tú cómo sabes eso? –Dado el conocimiento que tenía Ron de Luna, no preguntar cómo ella se había enterado de algo sería tonto; Luna parecía adivinar siempre los pensamientos y sentimientos de las personas.
–Traes esa expresión que siempre pones cuando te arrepientes por ofenderla –contestó con una expresión soñadora que no venía al caso–. Y además estuvo aquí media hora, hecha un mar de lágrimas. Se fue hace un minuto; tal vez aún puedas alcanzarla.
Sin despedirse, Ron retomó su camino, trotando por los pasillos del expreso de Hogwarts.
If I could only reach you,
If I could make you smile,
If I could only reach you,
That would really be a breakthru…
Oh yeah.
"Un mar de lágrimas"… ¡Felicidades, Ron! Una vez más está deshecha por tu culpa. Recriminándose, Ron siguió correteando en los pasillos; el Expreso de Hogwarts nunca le había parecido tan largo.
Entonces recordó lo que había dicho Harry, algo relacionado con un avance… Avance…
Breakthru, these barriers of pain
Breakthru, to the sunshine from the rain.
Make my feelings known towards you,
Turn my heart inside and out for you now…
Avanzar... ¿Avanzar con Hermione? ¿De qué manera?
Un avance… ¿En su amistad? ¿En su relación?
No, lo que Harry decía era ése tipo de avance. El que Ron había andado persiguiendo durante el último año, siguiendo las instrucciones de un libro. Un libro que Harry mismo había usado para convencerlo.
