Bueno, eh aquí un nuevo capitulo de esta historia, que me alegra que les haya gustado a varios.
Me demore mucho en subirla debido a que tuve algunos inconvenientes. Espero que les guste.
Declaimer: Avatar y sus personajes no me pertenecen.
Capitulo 2.- Desafíos
Aquél nuevo día había comenzado, Zuko se dedico a preparar un breve desayuno, aún se sentía culpable, como nunca se había sentido en su vida, incluso más allá de cuando traiciono a su estimado tío Iroh y a Katara, de hecho aún no entendía como lo había perdonado aquella vez, pero ahora ni el mismo se podía perdonar, la había dejado sola, con su hijo en el vientre, ni siquiera se le paso por la cabeza la posibilidad, se preguntaba si tan inmaduro había sido o era como para ni siquiera pensarlo. Aún la amaba, eso si lo sabía, aunque aún no entendía porque lo había buscado, lo más congruente era que lo hubiera buscado para vengarse de lo que le había hecho, pero si lo odiaba no habría actuado de esa manera hacía él. Cuando termino, sirvió la mesa y la llamo cuando ella comenzó a comer no tardo en preguntarle.
- ¿Por qué me buscaste por tanto tiempo?, si yo tan solo te eh hecho daño.- su mirada estaba llena de culpa y remordimiento, no podía verla sin poder sentir aquellos sentimientos, Katara sintió su tristeza, solo pudo acercarse a él y abrasarlo, él no entendió porque lo hacía, pero respondió aquel abrazo, en cierta manera y egoístamente lo necesitaba.
- Te conozco Zuko, sabía que te alejarías de mi, para no hacerme "daño" según tu, pero lo que no sabías es que mas daño me haces sin tu presencia.- Todo quedo en silencio por un momento, pero aún había algo por decir.- Quizás tu partida tuvo un efecto en mi que me debilito, pero no por ello te debes culpar por la perdida de nuestro hijo, yo tampoco debo ni puedo culparte, ninguno de los dos la tuvo al final de cuentas, ninguno de los dos en esos momentos sabía nada al respecto, apuesto a que ni siquiera paso por tu mente, ni siquiera por la mía paso.
- Pero aún así te deje sola, aún después de aquella noche.- Zuko con sus manos tomo el rostro de Katara, mirándola fijamente vio el hermoso y honesto rostro frente al suyo, aún no entendía como pudo dejarla, como abandonar a aquellos azulados ojos, esos ojos de zafiro que lo encandilaban. Por un instante parecía que volvían en el tiempo, pero no era así, ambos había crecido, habían pasado cuatro años. En aquellos instantes solo se sentía con el corazón en la mano y el alma colgando, no sabía que hacer, solo podía observarla, a ella, a la madre de su hijo que lamentablemente no pudo nacer, en eso ella tampoco podía dejar de mirar esos dorados ojos, aquellos que añoro volver a ver a pesar de todo, se sintió tan sola cuando se fue, pero no podía odiarlo, sabía que cuando se iba no era porque no la quería, sabía que su mente aún estaba confundida por los acontecimientos. Sus miradas no se apartaban, lentamente sus rostros se empezaron a acercar nuevamente, un dulce beso nació entre sus labios, un beso como aquel primero, no duro mucho, sus ojos volvieron a encontrarse, Katara apoyo su cabeza en él, Zuko sentía que debían despejarse un poco, después de desayunar.
- Katara ¿me acompañarías al pueblo?, necesito comprar algunas cosas.- Hubo un silencio. Se sintió tonto al no escuchar replica, quizás había hablado demás y arruinado el momento, pero desde cuando le preocupaba hablar de más ¿tanto la quería que hasta en ello se preocupaba? Pronto escucho un "me encantaría, serviría para despejarnos". Cuando terminaron de desayunar, se arreglo un poco, Zuko tomo sus monedas posteriormente tomo de su mano y salieron de la cabaña rumbo al pueblo. En primera instancia no se percato de que la lleva por la mano, lo había hecho inconscientemente, sus mejillas se sonrojaron como nunca lo habían hecho, Katara se rió, aunque paro de súbito al ver su enojada mirada, pero no impidiendo que después siguiera riendo suavemente, Zuko a pesar de que tenia veinte años, seguía siendo el mismo príncipe desterrado de dieciséis años, malhumorado y poco social del cual se había enamorado año atrás.
Katara al llegar al pueblo se separo de él por un momento ya que en el primer puesto que vio encontró algo interesante, Zuko por otro lado fue a otros puesto a buscar parte de lo que necesitaba, había decidido algo, debía ir a ver a su tío. Cuando estaba en un puesto llego Katara con varias cosas.
- Mira encontré un extraño pergamino, es de maestros aire, algo muy extraño, por suerte quien me lo vendió no sabía de que se trataba, se lo mandare a Aang, quizás le guste.
- Como quieras.- Dijo de manera malhumorada, Katara lo noto, presintió que aún no soportaba ah Aang, si bien habían trabajado juntos al final nunca se llevaron del todo bien, decidió dejarlo solo, también se malhumoro, pero no dejaría así las cosas algo debía saber, se acerco a una fuente y caso un poco de agua la cual congelo, Zuko estaba comprando de pronto sintió que algo helado choco dolorosamente contra su cabeza, supuso que era y quien fue, decidió no hacer nada... por el momento pero no quedarían las cosas así, después de tres golpes más, Zuko había agotado toda la paciencia que tenía y podría algunas ves tener, se dio media vuelta y a toda voz le grito.
- ¡¡¡CUANDO VAS A TERMINAR DE GOLPEARME CAMpe...- Repentinamente se quedo callado, se volteo nuevamente y pago lo comprado, alejándose del lugar a otro puesto, Katara hizo una media sonrisa había comprobado que en gran parte seguía siendo el mismo sobretodo cuando se enojaba, pero también comprendió que tenia mas paciencia que antes, ya que años atrás hubiera gritado a la primera. Acercándose un poco a él, quedando a unos quince pasos de distancia le dijo.
- ¡Vaya!, hace cuatro años al primer golpe hubieras gritado, has aprendido controlarte y no precipitarte Lee...- Dijo sonriendo burlescamente arrastrando su nombre.
- No, solo tienes suerte de ser tu, sino ya estaríamos peleando, pero en todo caso tu sigues siendo la misma molestosa que conocí hace cuatro años atrás.
- No creo que siga siendo igual, solo que no dejare de divertirme a costa tuya, por si quieres saber.- contesto pícaramente, Zuko volteo un poco su cabeza y le sonrió pero siguió comprando. En eso un joven de su edad se acerco a Katara y sin disimulo de sus intenciones de dirigió a ella, Zuko se percato de ello, pero prefirió guardar sus celos por el momento para comprar lo ultimo necesario, después de ello se las vería con él.
- Bella dama, muchos aquí no entendemos como puede estar una joven tan hermosa, maestra en el arte de controlar el agua junto con ese bueno para nada, antisocial de Lee.- Dijo mirando de reojo a Zuko.- Solo pierdes el tiempo con alguien como él, mejor me acompañas a dar un paseo, y así te demuestro de lo que hablo.- Katara quedo sorprendida y asqueada ante tanta galantería, Zuko por otro lado estaba a punto de quemarlo vivo, en cierta manera el vendedor se percato de ello, le envolvió las cosas rápidamente, después de todo quizás algo interesante podría ocurrir. El hombre la tomo por el brazo instándola a ir hacía un lugar, segundos después pudo reaccionar. Trato de zafarse con sus fuerzas, pero no pudo.
- ¡¿Que haces?!, suéltame!!!.- Él no le presto atención, pero Zuko no dejaría las cosas así, para nada, y así fue como le lanzo una manzana que le llego en medio de la cabeza al sujeto.
- Me pregunto si acaso eres sordo, por si no has escuchado te dijo que la soltaras, ella no quiere ir contigo.- Zuko se veía enfado, pero trato de usar las palabras en esta instancia, sino funcionaba lo que seguiría le daría mayor satisfacción aún.
- ¡Pero vaya!, primera vez que te oigo una oración, pensé que no sabías, pero veo que sabes después de todo, no eres tan idiota como pensé.- Katara había odio suficiente, estaba un poco lejos de la fuente pero aún así pudo tomar agua y usando su látigo se libro del sujeto, rápidamente se fue a donde Zuko, aunque aún quería ponerlo en su lugar.
- Veo que hasta una chica te gana, no vales la pena.- vio que Katara se enfado al tratarla de solo una chica.- sin ofenderte claro esta, solo es para molestarlo.- Sabía que enojarla no era sabio de su parte.
- Te desafío idiota, quizás ella se me escapo, pero te demostrare mi poder, y veras que no eres nada para mi.- Y en tono amenazador le dijo.- Después de todo, soy el mejor maestro tierra de este mundo, y tu solo una basura.
- Ja!.- rió irónicamente Zuko.- Eso es algo que lamentaras haber dicho, acepto tu reto, aunque en mis tierras lo llamaríamos de otra forma, pero lo acepto.- Dijo con un rostro de confianza y malicia a la vez.
- Muy bien, mañana al mediodía en este lugar, y veremos quien se queda con ese trofeito.-Dijo mirando a Katara, Zuko solo pensó " cabo su propia tumba". Él sujeto en menos de tres segundos atravesó la calle volando cayendo sobre un tejado quedando dado vuelta, Katara se acerco rápidamente y cerca de su cara le dijo.
- NUNCA! se te ocurra decirme trofeito otra vez o lo lamentaras de verdad.- Se marcho y se adelanto a la casa de Zuko, este lo escucho gruñir en cuanto se iba y escuchar un débil.- maldita mujer, ya me las pagaras.-Zuko mirándolo fijamente, con su característico enfado de antes le dijo.- Si la tocas, mueres.-Zuko se marcho tras Katara, quien estaba a medio camino esperándolo.
- No debiste haber aceptado ese desafió, es un maestro tierra después de todo.- Dijo con cara de preocupación.
- Se te olvida que soy un maestro fuego, y después de todo algún día seré el Señor del fuego, además él no es el mejor maestro tierra del mundo, ese puesto lo tiene la fastidiosa de Toph.- Dijo con cierto enfado al tratarlo como un niñito.
- Por lo que veo no te has olvidado de ella.- dijo Katara, Zuko sintió celos por parte de ella, aunque lo encontró tonto, a Toph la había conocido con doce años y no la veía desde entonces, por otro lado, nunca podría haber existido algo sentimental, ni siquiera se lo podía imaginar.
- No veo porque te pones celosa, la última vez que la vi tenia doce años, es algo tonto si te pones a pensar.
- No estoy celosa¡¿Qué te hace pensar eso?!.- Dijo con cara de indignada.
- Tu cara, incluso ahora.- Zuko pensó que no debió de haber dicho eso, Katara se marcho enfadada, aún no podía entender a las mujeres, ahora lo único que sabía es que tenia un asunto que atender mañana la mediodía.
El día paso, con una Katara resentida, algo que hacía enfadar aún más a Zuko, pero se calmo, tendría una nueva entretención mañana, por fin alguien con quien luchar, ya se sentía un poco oxidado. Pero algo más sucedería.
La hora de los agradecimientos a: Magaazul, Mizuhichan y Gisay por sus reviews y el simple hecho de que les haya gustado y se hayan tomoda su tiempo para leer este fic ... Por otro lado debo agradecer a los del foro de avatar que si bien no dejaron reviwes si me felicitaron por el fic , y tambien quienes me preguntaban cuando iba a subir el proximo capitulo Mabel y YAKIZUTARA.
Cuidense y pronto subire el otro capitulo, lo tengo terminado pero algunos detalles no me gustaron así que debo editarlos.
Nos vemos, cuidense y dejen reviews
Aralys
