Perdonen el atraso.
Declaimer: Los personajes de Avatar the last airbender no me pertenecen, esto esta solo hecho por diversión.
Por fin era de mañana, aquella noche le pareció interminable, si bien estaba placidamente tendida sobre la cama, no pudo dormir bien, todo debido a esa estupida discusión con Zuko, por causa de aquella pelea sin sentido que se llevaría acabo al mediodía de ese nuevo día. En eso sintió que Zuko se movía en la improvisada cama que había hecho para él en el suelo, se veía relajado y tranquilo como nunca, incluso notaba algo de satisfacción en esa sonrisa que tenía, los primeros rayos del sol alumbraban la habitación, lo observo detenidamente. Sin lugar a dudas aquellos colores eran suyos, se veía mas vivo, más resplandeciente con la luz del sol. Hubiera seguido observándolo, pero él estaba despertando, decidió hacerse la dormida, no quería enfrentarse a él aún.
- Zuko despertó y la vio dormir, prefirió no molestarla, aun era temprano. Salio de la cabaña, se alejo un poco a un sitio escondido, vigilo que no hubiera nadie cerca, y como solía hacerlo practico su fuego control, no podía oxidarse, era algo que no podía permitirse como futuro señor del fuego después de todo, aunque de algo estaba seguro en ese momento, aquel maestro tierra no se iría con las manos vacías, algo que no evitaría seria usar su fuego control, presentía que seria necesario usarlo, después de todo tampoco podría usar sus daos. Cuando se sintió satisfecho regreso a la cabaña, se sorprendió al ver que Katara le había calentado agua para bañarse y aparte le había hecho un desayuno, a lo que solo pudo preguntar.
- ¿No estas molesta? - Su rostro reflejaba intriga, pero se asusto cuando Katara frunció el ceño.
- Si vuelvas a preguntar lo estaré.- Zuko pensó que lo mejor era quedarse callado por el momento e ir a bañarse, y así lo hizo. Posteriormente se sentó a su lado para comer su desayuno, hace bastante que no probaba algo tan delicioso, Katara lo noto en su rostro, por lo cual mejoro su humor y rompió el silencio.
- Solo espero que no pase nada malo hoy, nada de lo cual arrepentirse.
- De eso no te debes preocupar, se me cuidar bien, además no es nada del todo serio, solo es un desafió.
- Lo se, pero no impide que me preocupe, lo ultimo que quiero es que salgas lastimado, o puedas serlo.
- Sobreviví ante la pelea con mi padre y a muchas otras batallas desde los catorce años, no creas que solo un maestro tierra podrá derrotarme fácilmente.
- Pero…- Fue interrumpida.
- No quiero luchar, pero es mi deber, sabes que no puedo retractar mi palabra eso seria… deshonorable.
- Tu y el deshonor, nunca cambiaras cierto.- Dijo formando una mueca.
- No.- Respondiéndole con otra mueca.
- Al terminar el desayuno quedo prácticamente libre, no haría nada hasta el mediodía, cualquier diría que Zuko se aburriría fácilmente de esa vida.
- Dime, como es que has estado aquí tanto tiempo sin hacer nada.- Pregunto una intrigada Katara.
- Tómalo como unas vacaciones, aunque te debo decir que no solo eh estado aquí, suelo irme por algún tiempo y visitar lugares, aunque al regresar no duro más de una semana. Tienes suerte de que haya estado aquí cuando llegaste.
- Eso me parece más a ti, tu encerrado sin hacer nada, es un poco difícil de verte en ello.
- Pero bueno.- dijo tratando de matar el tiempo, no es que estuviera muy interesado.- ¿Como están los demás? - Katara lo vio algo extrañada, no era de él preguntar abiertamente sobre los demás.
- Bueno, mi hermano se caso con Suki la guerrera kyoshi que tenía Azula de prisionera, ella se recupero rápido, es una mujer fuerte. Aang por otro lado sigue viajando por todo el mundo arreglando las cosas, solo él y yo viajamos a la nación del fuego, ya que los demás embajadores no se atreven, aunque tu tío también tiene embajadores en los demás pueblos, gente de confiar claro esta, entre ellos el maestro de Sokka, quien resulto ser un buen amigo de tu tío en la orden de loto.
- Mi tío y su orden del loto, bueno de todas formas tuvimos mucha ayuda de ellos.
- Así es, bueno Toph al no querer volver donde sus padres viaja con Aang como embajadora del Reino tierra, y, Appa y Momo siguen bien, al igual que los demás que nos los eh visto desde hace tiempo.
- Ya veo, todos siguieron con su vida
- Si, por lo menos las generaciones futuras tendrán una vida en completa paz.
- Dime¿no ha habido rebeliones en la nación del fuego?- Dijo con el rostro serio.
- Si las ha habido, aunque ninguna que pusiera en jacke todo nuestro trabajo, han sido controladas por la propia nación del fuego, podría decir que muchos allí ya estaban aburridos de la guerra.
- Cien años en guerra, viendo como su familia muere en esta sin querer perder a nadie más es lo que creo que ha mantenido en calma toda la situación
- Creo lo mismo que tu Zuko, todos queríamos paz por una razón, no perder a nadie más.
- En eso se siente una gran ráfaga de viento fuera de la cabaña, ambos salen a averiguar que ha pasado. Al salir ven al inmenso bisonte junto con sus pasajeros arriba.
- ¡Hola chicos¿Cómo estas? – Dice un entusiasta Aang mientras se baja de Appa, con un bebe en brazos.
- ¡Aang¿Qué haces aquí? – Pregunta Katara sorprendida.
- Sokka estaba preocupado, así que le preguntamos a él señor Iroh donde te encontrabas y nos dijo que habías venido a ver a Zuko.
- Así es hermanita, no puedes llegar y salir sin decir donde estas, todos estábamos preocupados, hace un mes que desapareciste, así que solo tuvimos que viajar a la nación del fuego, el ultimo lugar en el que habías sido vista… créeme desaparecer en la nación del fuego, no es lo mejor que se te haya ocurrido para no preocupar a nadie.- Dijo Sokka en tono de reproche.
- Así es reinita, créeme Sokka estaba histérico, parecía una mujercita.- Dijo recién apareciendo Toph con una sonrisa burlesca en sus labios.
- Hey! Toph, solo estaba preocupado.- dijo asiendo una mueca de desinteresado.
- Ustedes no cambio.- rió entre dientes Zuko.
- Vaya, pero si es la princesita… tanto tiempo sin verte.- Dijo Toph acercándose y palmeando su espalada.
- Lo mismo digo pequeña – Le contesto Zuko palmoteando su cabeza.
- ¡No me digas pequeña!
- Pero si lo eres - Lo siguiente que se vio en escena fue un Zuko arrancando de ser mandado a volar por Toph, algo no muy usual de ver.
- Parecen hermanos – Indico Aang.
- Si, así es - Le siguió Sokka -. Por cierto¿Cómo es que viniste a ver a Zuko hermanita?
- ¿Acaso no puedo? – Pregunto Katara con el ceño fruncido.
- No, pero en tanto tiempo y no lo habías venido a ver antes si quisieras,
- El señor Iroh no me decía donde estaba, le dije a Zuko, dijo que se tomo su palabra muy enserio.
- Ya veo… El señor Iroh haría cualquier cosa con respecto a Zuko.
- Así es Aang… pero, si ya sabían donde estaba¿por qué vinieron? – Pregunto aún un poco sorprendida por su visita.
- ¿Qué acaso no querías que viniéramos a molestar en su nidito de amor reinita? – le pregunto toph apareciendo nuevamente, por delante de Zuko el cual venían con chichones en su cabeza.
- ¡¡¡Nidito de qué!!! – Grito Sokka, algo que no perdonaría seria la virtud de su hermana. (Sokka no tiene idea de lo que paso)
-Para que te alteras, solo era una broma - Dice Toph con toda la calma del mundo, viendo a los aludidos sonrojados como tomate. En eso el bebe en brazos de Aang se pone a llorar y este lo mece suavemente en sus brazos para calmarlo.
- ¿Es tu hijo? – Pregunta Zuko aún curioso por el bebe. Aang pensó poner algo a prueba, solo para ver su reacción, solo esperaba no ser matado por el resto.
- Si mió y de… Katara – Zuko quedo en estado catatonico.
- El hijo de ambos, no me dijo que estaba con Aang y yo la bese… su hijo… es su hijo… pudo tener otro hijo y esta vez es con Aang y como Sokka no lo mato, es decir ¿están casado?, porque no me lo dijo… – Los pensamientos pasaban velozmente por su cabeza, mientras no se daba cuenta de lo que sucedía a su alrededor.
- Jajaja buena Aang, has dejado a la princesita congelada en el tiempo – Río Toph al ver a Zuko.
- Aang ¿por qué has dijo que es hijo nuestro? – Pregunto una indignada Katara.
- Quería saber si aún le gustabas, porque algo que me di cuenta cuando estábamos juntos es que le gustabas… y por lo visto aún le gustas, sino, no hubiera quedado así – dijo indicando a un congelado, blanco y estupefacto Zuko que aún no reaccionaba.
- ¡Así que le gustabas a la princesita! – Pregunto enigmado Sokka -. Y por lo visto a ti también te gustaba o mejor dicho te gusta o no hubieras venido a verlo… ¿verdad hermanita?
- Porque no me dejas vivir en paz - fue lo único que atino a decir Katara, dándole la razón a Sokka, quien dio una sonrisa triunfal al descubrirla.
- ¡Quien pensaría que te terminaría gustando un fueguito!… no me agradan los fueguitos pero este me cae bien.
- So..kka – fue lo único que pudo decir al ver a su hermano - En eso algo de vida se vio por parte de Zuko.
- ¿Así que es su hijo? – Fue lo que se alcanzo a oír en un murmullo.
- Se nota que estabas muerto amigo - Dijo Sokka acercándose - Que no has escuchado nada… Aang te tendio una broma para saber lo que decias.
- ¿Broma? – Pregunto ya mas compuesto y con su rostro puesto en su lugar y su mirada seria.
- Si, veras el bebe que esta en brazos de Aang es mi hijo, su nombre es Jamir, tiene cinco meses y lo traje conmigo hasta aquí, Suki esta en un pueblo cercano, la debo pasar a buscar.
- Ah! Ya veo - fue lo único que respondió a Sokka.
En eso paso el tiempo y pronto llegaría el mediodía.
- ¡Zuko! – dijo Katara recordándolo alarmada.
- Si, ya lo se- dijo con el rostro serio, pero a la vez algo emocionado.
- ¿Qué paso? – Pregunto Sokka al verlos.
- Un idiota que quería pasarse de listo conmigo lo reto a un duelo hoy al mediodía – Contesto Katara algo molesta al recordar al sujeto.
- ¿Pensaras usar fuego control? – Pregunto Aang
- Solo si es necesario, después de todo es maestro tierra - Y entonces miro a toph –. Uno que se cree el mejor del mundo.
- Así que el mejor del mundo… déjamelo a mí, déjamelo a mi que yo lo bajo de su nubecita - Zuko rió al ver su expresión.
- Lo siento pero eso lo tengo que hacer yo - Pero si me gana, es todo tuyo.
- Bu… eso no tiene gracias, no podré divertirme, ya que le ganaras - Contesto Toph resignada.
- Como sea, solo ten cuidado – Dijo Katara angustiada.
- No te preocupes, no es que fuera el señor del fuego – Contesto en una morisqueta.
En eso se marcharon, hicieron acompañarlo, cuando llegaron el sujeto había decidido hacer un campo de lucha en el medio de la ciudad, mientras muchos de los pobladores animaban al sujeto.
- ¡Vamos Tes… tú si que le ganaras a ese debilucho de Lee!
- Por supuesto, si yo soy el mejor maestro tierra del mundo - contesto pavoneándose. A lo que vio a Zuko… pero los demás fijaron su mirada en Aang
- Vaya, pero si llegaste debilucho, junto con ella y tus amiguitos por lo que veo.
- ¡Pero si es el avatar Aang! - Dijo una voz entre la multitud
- ¿El avatar? – Pregunto el sujeto, quien se largo a reír - Tan cobarde eres… que tuviste que buscar… al avatar… APRA que viniera… a salvarte de mí.
- Este sujeto es patético – Dijo Toph
- Ya lo creo, suerte Zuko - Le dijo Sokka – aunque creo que no la necesitas.
En eso Zuko se acerco a Tes.
- Y bien ¿Qué es lo que esperas para parar de reí y comenzar este duelo?...
- Como quieras, y como ayuda para ti, no usare mi tierra control.
- En ese caso si no lo haces no usare el mió – susurro casi inaudible.
En eso ambos se ponen en posición de batalla, alejándose uno del otro. Tes fue el primero en atacar, le lanzo puñetazos al estomago, pero Zuko lo esquivo fácil, salto por su espalda y lo golpeo en esta haciéndolo perder el equilibrio, el sujeto nuevamente ataco, esta vez haciendo combinación de combos y patadas, pero ninguna le llego a zuko, quien las esquivaba fácilmente respondido con un certero golpe en las costillas.
- ¿Qué te crees al golpearme así? – Dijo un enfadado Tes, quien nuevamente se abalanzo contra Zuko, el cual solamente lo esquivo haciendo que este se cayera. En eso Toph siente algo extraño.
- ¡Ese sujeto, va a usar tierra control! – Grita desde una improvisada tribuna para advertir a Zuko quien gracias a esto es capaz de esquivar gracias a su propio fuego control con suerte del puñal que le fue enviado desde abajo. La mayoría quedo estupefacta al ver o mejor dicho darse cuenta que "Lee" era un maestro fuego… Katara y los demás notaron en sus rostros entre irá y sorpresa, no fue sorpresa cuando muchos se abalanzaron contra Zuko para atacarlo y "salvar a Tes de él". Aang reacciono rápido, pasándole bebe a su padre y se dirigió donde Zuko, bloqueando el ataque de todos.
- Tranquilícense todos, que aquí no ha pasado nada más que un duelo.
- ¡Pero él es un maestro fuego, trato de matar a Tes! – Dijeron algunos
-Yo no vi eso, solo vi a una persona defendiéndose de un ataque que no estaba estipulado en el duelo. Él no ha hecho nada malo, ha vivido mucho tiempo aquí ¿y les ha causado daño alguno? – Todos estaban en silencio mirando hacía abajo – Por lo visto no, cierto… A quien ven aquí fue mi propio maestro fuego, sifú Zuko - Muchos quedaron mirándole.
- Aang, no me conocen por Zuko, aquí era Lee - Dijo Zuko aclarando el porque de las miradas más extrañas aún, aunque Zuko ya estaba lo suficientemente molesto con todo como para importarle
- ¡Hasta invento un nombre¡Quién sabe quien sea! – dijo una voz entre la multitud, a lo que Zuko no pudo quedarse callado.
- ¿Quién soy?, bueno mi nombre es Zuko, príncipe Zuko de la nación del fuego, futuro señor del fuego… pero ya no se preocupen que me voy de aquí para regresar a mi nación, de la cual tengo que tomar mis deberes – Zuko se marcho con una multitud impactada detrás, Aang lo acompaño.
- Creo que lo mejor es que nos vayamos pronto.
- Si, así es, mi nación y menos yo, no somos aún aceptadas.
- Como tu mismo has dicho, como futuro señor del fuego, creo que parte de tu deber será limpiar el nombre de la nación del fuego.
- Lo hare, definitivamente lo hare.
Bueno y aquí por fin tengo el tercer capitulo terminado, ayer recién salí de vacaciones y por fin hoy pude terminarlo… Espero que les guste, y dejen Reviews gracias a todos los que han dejado .
Aralys
