Primero que nada, perdonen por el capitulo anterior con respecto a algunas incoherencia de palabras y supuestos errores ortográficos… no son míos, si no del Word cundo se pone a cambiar palabras sin permiso de nadie ¬¬, como por ejemplo puso aceptadas en vez de aceptados…

Declaimer: los personajes de avatar the last airbender no me pertenecen esto es por mera diversión.


Capitulo 4.-

Aang y Zuko ya se había alejado del pueblo, ninguno con ánimos, aunque nuestro maestro fuego quedo con más ganas de golpear, pero por ahora debía arreglar sus cosas, regresaría al lado de su tío enfermo en el menor tiempo posible. Pero algo lo distrae de sus pensamientos, un Sokka malhumorado, pero dos chicas muriéndose a carcajadas.

- ¿Que paso? - Pregunto Aang más que curioso.

- Pregúntales a ellas, yo no tuve nada que ver – Dijo Sokka

- Es que… - katara no pudo seguir hablando, aún reía, y Toph parecía que apenas respiraba como para siquiera hablar.

- yo les contare mejor, o no se les entenderá nada – Dijo sokka aún molesto -. Después que se fueron vinieron en contra nuestra y el tal Tes dijo que había ganado después de todo ya que Zuko se fue de la batalla – Zuko iba a decir algo pero este lo callo para continuar hablando -. Así que se acerco a Katara, pidiéndola como su trofeo… Maldito idiota -. Dijo con cara de furia, que luego se suavizo al recordar el resto -. Pero aparentemente no tenia idea que estaba cavando su tumba, mi hermanita nunca dejaría que un tipo que ese la tocara, bueno vale decir que salio literalmente volando por los cielos y trato de atacarla con tierra control, pero estaba con su buena amiga Toph, quien lo uso como bola, como en tu juego de balonaire Aang – Dijo sonriendo con mas ganas -. Si… eso estuvo excelente – aunque de nuevo se puso serio -. Pero era un idiota testaduro así que termino congelando pidiendo su trofeo, en la aldea lo apoyaron, la única solución fue encerrarlos en su propia aldea… ¿no es cierto Toph.

- Cierto… cuando nos vayamos los soltare, por mientras que se queden encerrados ahí… congelados¿cierto katara'

- Cierto – Dijo esta con una sonrisa. En eso Aang le susurra a Zuko.

- Esto me recuerda porque no hay que tenerlos como enemigos.

- Son peores que mi padre – Le susurro Zuko de vuelta.

El resto del día pasó calmado, ayudaron a Zuko a ordenar en Appa las cosas que se llevaría de vuelta a su nación. Cuando estuvieron listo se fueron en dirección al pueblo vecino donde se encontraba Suki.

- Bueno chicos – Hablo Aang un poco serio - Esto es lo que sucede, Appa no podrá llevarnos a todos a la nación del fuego, el pobre con suerte llegara a el pueblo vecino con todos nosotros, quizás cuando éramos niños podía, pero ahora no.

- Por mi no se preocupen – Dijo Zuko en un tono serio -. Debo llegar rápido a la nación del fuego, pero no quiero molestarlos en los planes que tenían que hacer, buscare la manera de llegar por mi cuenta a la nación del fuego.

- No teníamos más planes – Interrumpió Toph -. Pero creo que lo más sensato seria que Aang te llevara solo a ti a la nación del fuego, después de todo es TU tío el enfermo, y eres tu el que debe llegar allá. Así que lo mejor es que Sokka, y su familia junto conmigo nos quedemos acá y vayamos a nuestros destinos por nuestra cuenta… Digo solo nosotros, porque apuesto que la reinita querrá ir a tu lado -. Dijo en tono burlesco al final, produciendo que los dos aludidos se sonrojaran.

- Si, toph dice lo mejor… pero Katara se queda aquí – dijo Sokka con voz autoritaria.

- ¡¡¡Sokka!!! Deja de tratarme como a una niñita – Le respondió Katara algo enfadada.

- Creo que Sokka tiene razón – Dijo repentinamente Aang, sorprendiendo a está -. Sin ti a bordo katara, Appa demoraría un máximo de cinco días seguidos en llegar a la nación del fuego, eso ya a partir de mañana, porque hoy debe descansar. En cambio contigo a bordo, tomaría un viaje de más de una semana y media. Appa es veloz cuando no tiene sobrepeso a bordo.

- Estas implicando que estoy gorda - Dijo Katara al tomar la palabra sobrepeso.

- No para nada- Dijo Aang exaltado al ver su mirada -. Pero es que todos hemos crecido y estamos más pesados que antes.

- Como sea, hagan lo que quieran- Dijo una resignada Katara.

- bien. Bien, entonces esta decidido, mañana viajare con Zuko en dirección a la nación del fuego.

- Gracias- fue lo único que pudo decir frente a su hospitalidad, Aang solo le sonrió honestamente.

Cuando llegaran al pueblo, solo a una media en Appa, suki fue quien los recibió.

- Por fin llegaron, Jamir me tenía preocupada, ha pasado mucho tiempo fuera, y ni siquiera le llevaste una muda Sokka –Le grito antes de bajar.

- Cálmate, no ha pasado nada malo, y ya estamos aquí –Dijo bajando con cuidado, pasándole finalmente el bebe a su mujer -. Además si lleve para mudarlo, y ya lo hice -. Dijo sonriéndole.

- Lo siento, es que me pone nerviosa – Dijo ya más calmada con su hijo en brazos.

- Lo sé, lo sé- Finalmente la abrazo besándola en la cabeza. En lo que Katara los observaba, Zuko ser percato de su mirada melancólica, pero con todos allí no se atrevió a decirle nada.

En lo que bajaron desempacaron dejando a Appa libre para descansar, dentro de un par de horas finalmente cenarían y después a descansar, luego de toda la excitación que tuvieron en Tzuo Tzen el pueblo vecino, era un puerto, gente iba y venia por sus calles, algunas calmadas y otras apuradas, era él lugar donde había llegado en principio Katara buscando a Zuko. Se quedaron en una simple hostal, si bien a Aang le había ofrecido quedarse en la casa del mandamás del puerto, prefiero no aceptar, para poder estar más tiempo con sus amigos, salvo que dos desaparecieron de su vista, aunque no prefirió decir nada, hasta que Sokka dijera algo, lo cual no fue mucho tiempo después.

- Aang, has visto a Katara, no la encuentro por ningún lado.

- No la he visto, creo que salio.

- Se fue sola, pero si aún no cenamos.

- Ya volverá para la cena, no te preocupes – Sokka desapareció de su vista, fue en dirección a los cuartos así que seguro iba donde Suki, pero en eso se percato de que Toph estaba en el lugar.

- ¿Ahora el avatar sirve de guardaespaldas para los tortolitos? – Dijo en tono burlesco, pero a la vez curiosa, y la curiosidad en Toph no siempre fue inocente, eso era algo que Aang aprendió en todos sus viajes.

- ¿Y eso que tiene? – Pregunto Aang tratando de aparentar que no le importa su actitud.

- Sabes, podría ir y decir a Sokka que la reina se escabullo con la princesita.

- ¿Qué quieres Toph? –Pregunto un resignado Aang, sabía como sacarle u obtener cosas de él.

- Yo pues algo simple, llévame de compras, necesito algunas cosas.

- Pudiste habérmelo pedido sin chantaje.

- Lo se pies ligeros, pero así tiene algo de gracia - Dijo tomándolo del brazo, Aang solo le dio una sonrisa y se fueron al mercado.

Por otro lado en un pequeño mirador del puerto cerca de la hostal estaban dos personas sentadas.

- Así que mañana nuevamente nos separaremos – Dijo Katara resignada con los ojos húmedos y la cabeza gacha.

- Así es – Dijo él levantando su rostro para poder verla -. Pero estaré allá, sabes a donde voy, por otro lado, te estaré esperando – Le acaricio su mejilla.

- Zuko, tengo miedo, tu tomaras tus responsabilidades, por ende te convertirás en el señor del fuego, no creo que tengas tiempo para estar con alguien como yo, después de todo solo soy u… - Sus palabras fueron interrumpidas por un suave beso que se poso en sus labios.

- Nunca te dejare, solo te pido una cosa, ve a la nación del fuego en cuanto puedas¿puedes prometerme eso?

- Te lo prometo – Esta vez fue ella quien lo beso, solo que esta vez aquel beso fue interrumpido.

- Pero vaya, dime pies ligeros ¿se ven tiernos? – Era Toph quien al darse cuenta que estaban allí y que estaban haciendo se dirigió hacia ellos arrastrando a Aang con ella, pero él parecía estar tan avergonzado como Zuko y Katara.

- Toph… ¿qué haces aquí? –Pregunto Katara roja como tomate.

- Molestándolos que más, es que me aburrí de el mercado, además Aang no me dejo apostar.

- Lo siento Toph, pero cada vez que apuesta tenemos que huir de la ciudad, y en este caso esta suki con su bebe así que no podemos – Dijo ya un normal Aang.

- Se ven lindos así tomados del brazo, parecen novios – Dijo repentinamente Zuko, cuando vio el sonrojo de ambos, sonrió, por fin hizo caer a Toph, peor la respuesta de está, no fue la más conveniente para ninguno de los tres restantes.

- ¡¡¡SOKKA!!!... LA PRINCESITA ESTABA BESANDO A TU HERMANITA Y VICEVERSA… - Gritó corriendo en dirección a la hostal- Aang corriendo hacia donde iba ella.

- Toph, prometiste que no le dirías si te acompañaba – Fue lo único que los dos restantes escucharon mientras Aang y Toph se alejaban.

- Creo que tu hermano intentara matarme.

- No será la mejor manare que se entere, pero algún día se enteraría de lo nuestro, porque hay un nuestro ¿verdad? – Zuko la miro tiernamente.

- Katara, se que ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas también, y no es el mejor momento ya que debo partir, pero ¿te casarías conmigo? – Katara quedo muda, Zuko solo pensaba que lo había arruinado todo -. Lo siento, es muy pronto para si quiera poder pedirte esto, soy un idiota.

- Si quiero – Fue la casi inaudible respuesta de Katara, Zuko escucho, ero creyó que estaba imaginándolo.

- ¿Has dicho algo?

- Acepto, me casare contigo Zuko – Dijo ya en una voz totalmente audible, con una respuesta de fondo de una voz familiar.

- ¿¡QUÉ, QUÉ… Y TU RESPONDISTE QUÉ!? – Si era la voz alterada de Sokka, quien al escuchar a Toph fue corriendo ha donde estaban, detrás de él estaban Aang y toph nuevamente, quienes murmullaban entre ellos, mientras Sokka seguía gritando cosas como "esto es imposible", " como pudiste besar a mi hermana" y " Katara todavía eres muy joven".

- Toph, esta vez te has pasado.

- Pies ligeros, alguna vez se tenía que saber la verdad, Sokka sobreactúa, después de todo sabía que a Katara le gusta Zuko, y sabía que a Zuko le gustaba Katara, es un exagerado, además Katara es una mujer desde hace mucho tiempo, y le cae bien Zuko.

- Debo admitir que tienes razón, pero cada persona tiene un ritmo para adaptarse a las situaciones, y Sokka no es el más rápido.

- Lo se, lo se, lo siento –Fue la ultima palabra que obtuvo de Toph, porque rápidamente esta se dirigió a Sokka, primero calmándolo a su manera.

- ¡¡¡TOPH SACAME DE AQUÍ!!!

- Vamos solo estas enterrado, agradece que te deje la cabeza afuera… pero tenemos que hablar… primero que nada deja de actuar, sabías que ha katara le gustaba Zuko y viceversa, no se que tanto drama le pones a todo esto… segundo, tu hermana es una MUJER, M.U.J.E.R, algo que deberás meterte bien adentro en tu cabecita, y tercero ella ya tiene edad para casarse y formar su propia familia ya sea aquí o en la nación del fuego.

- Esta bien, esta bien, tienes razón…- En eso miro hacia Katara y Zuko – Pero temo que te llegue a pasar algo malo allí, porque no serás una persona común, serás la esposa del señor del fuego. – Solo en esos momentos Katara recordó que ya no tendría la misma vida, y si llegaran a tener nuevamente hijos, estos serían de la realeza, seria príncipes.

- Primero me mataran a mi, antes de que a tu hermana le llegara a pasar algo – fue la respuesta de Zuko – nunca me perdonaría si algo le llegara a pasar a Katara, además creo que no estoy solo para protegerla… Si algo malo llegara a haber o suceder en la nación del fuego que la llegara ha afectar¿podría contar contigo Sokka, para que la cuides por mi mientras no este a mi lado?

- Por supuesto, es mi hermana – Toph lo libero, al sacudirse un poco le dio la mano a Zuko en señal de aprobación, en eso se dirigió a katara – Hermanita, solo espero que seas feliz. –Katara se abalanzo hacía él con lagrimas en los ojos.

- Gracias Sokka.

- no hay de que, para eso están los hermanos – La abraso.

- Uy!, que emotivo, tengo hambre –Dijo la seca voz de Toph dirigiéndose a la hostal con Sokka por detrás aprobando lo que había dicho Toph.

- Entonces mañana seremos tres los que viajemos a la nación del fuego - Dijo Aang no permitiéndoles decir nada más, alejándose de ellos hasta llegar donde los demás, dejando a la feliz pareja atrás.

- Por lo que veo mañana tendré compañía en el viaje – Dijo un sonriente Zuko

- Así es – Le respondió Katara

Ya todos en la hostal le contaron las nuevas buenas a Suki quien los felicito alegremente, comieron tranquilamente hasta que el pequeño Jamir comenzó a llorar, Suki lo tomo en brazos y lo calmo cantándole un bella canción de cuna, Aang y Sokka miraban embobados al bebe, Toph solo sonreía, pero como se percato Zuko, Katara solo mostraba una triste mirada, recordó que pudo haber sido padre, si hubiera nacido, ya estaría correteando por los alrededores, tendría un poco mas de tres años, estaría aprendiendo hablar. Se acerco a Katara y la abrazo, esta se sorprendió en un comienzo, pero se percato que él se dio cuenta de sus pensamientos, solamente pudo sumergirse en su abrazo, quizás en un tiempo más podrían volver a tener un hijo. Y esta vez no solo lo tendría, sino también tendría a Zuko a su lado.


Bueno aquí estuvo el cuarto capitulo, como en un comienzo, perdonen las faltas de ortografía si es que volví a pasar alguna por alto o el Word vuelve a cambiar las palabras.

Muchísimas gracias por los reviews Zukara Love, always mssb, evil goddess saiyajin, como ven estoy actualizando más seguido, así que espero que les siga gustando.

Por un lado Zukara Love la historia siempre ha ido en la misma dirección, aunque como dices, probablemente después de todo este tiempo haya perdido el hilo, espero recuperarlo, muchas gracias por hacérmelo notar, aunque aún no se como arreglar eso.

La próxima semana espero traerles un nuevo capitulo. Se cuidan

Aralys