Capitulo 5.-

Declaimer: Los personajes de avatar the last airbender no me perteneces, esto esta hecho solo por diversión sin fines de lucro.


Habían partido temprano a la mañana siguiente, Toph le había dejado bien en claro a Aang que no permitiera que Katara y Zuko se casaran antes de que ella llegara, Sokka la apoyo, y todo porque Zuko había decidió casarse antes de ser el señor del fuego, todo por el simple hecho de las tormentosas ceremonias que tendrían que pasar si era el señor del fuego al momento de casarse, algo que simplemente no pensaba soportar. Katara solo lamentaba el hecho de no poder avisarles a tiempo a su abuela y a su padre, Sokka la tranquilizo, después de todos ellos solo querían que ella fuera feliz.

Aquel día fue helado, no pararon hasta el atardecer, para sorpresa de esta Zuko y Aang parecían llevarse mejor de lo que se llevaron en tiempos anteriores, Katara se alegro, después de todo ambos eran parte de lo que consideraba su familia.

- Hoy hemos avanzado más de lo que tenía esperado, quizás lleguemos mucho antes de lo esperado.

- Te dije que no estaba gorda.

- Ya te dije que no me refería a eso Katara.

- Como sea¿Cuánto tiempo crees que nos tome¿

- Máximo una semana si no tenesmos ningún contratiempo.

- Considerando que me demore un mes en llegar por mis medios, una semana es poco –

- Tienes razón, solo espero que los demás no se demoren un mes en llegar – Dijo Zuko algo intranquilo.

- No lo harán, tiene a Toph con ella – La voz de Aang sonaba orgullosa.

Aquella noche fue como en los viejos tiempos, Katara pensaba que si Sokka y Toph hubieran estado allí hubiera sido algo memorable, ya que extrañaba aquellas noches.

- Dime Aang¿tu y toph siguen acampando?

- De vez en cuando, aunque siempre termina enojada por algo, así que prefiero quedarme en una aldea a doscientos metros de distancia de ella.

- ¿Por ti fuera estarías más cerca? – pregunto Zuko en un nuevo tono, en un tono mas que nada comprometedor. Aang se sonrojo.

- ¿Y para que querría que estuviera más cerca?

- Ya lo contestaste poniéndote rojo.

Aang no replico nada, solo se fue a dormir, Katara se quedo callada, estaba intrigada, era como si Zuko hubiera notado algo más, que ella no… además ¿Cómo era posible eso¡Zuko observador de la vida de los demás!

- Zuko¿en que piensas diciéndole eso?

- En nada, no te preocupes - Y se fue a dormir.

Katara quedo mas intrigada aún, mucho más de lo que le agradaba, al otro día despertó de malas, los dos sufrieron las consecuencias de esto. Cuando ya iban en Appa, Katara estaba sentada al final, sola.

- Quizás anda en esos días – Dijo Aang mirando de reojo que Katara no escuchara.

- ¿Qué días?

- Los mismos que Toph cuando me manda a volar por los aires con simplemente preguntarle algo.

- Quizás

- ¡¡Los estoy escuchando!! – Les gritonio una malhumorada Katara, se quedaron callados y siguieron el camino

Aang tenía razón, el camino se haría mas corto de lo que esperaban, algo que lo animaba, Katara andaba muy de malas. Cuando volvieron a aterrizar aquella tarde y Katara se hubiera marchado al río cercano este le pregunto

- Zuko ¿tienes paciencia?

- Me conoces y no sabes la respuesta.

- Lo digo porque con Katara necesitaras harta, suele alterarse fácilmente por si no lo recuerdas.

- Lo recuerdo muy bien, no te preocupes, ya se le pasara esta vez, solo hay que dejarla sola un rato.

- Está bien.

- ¿Por cierto Aang?

- ¿Qué pasa?

- Gracias por llevarme.

- No hay de que – Le sonrió el avatar

- Iré a ver a la gruñona, voy y vuelvo.

- Ten cuidado, recuerda que esta en el río – Le grito el ahora joven avatar, si señoras y señores, ya no era un niño.

Cuando Zuko llego la vio bañarse en el río con su típica ropa de baño, se veía hermosa, sin duda el agua le daba un toque mágico a su escultural figura. Katara lo vio y frunció el ceño.

- ¿Qué haces aquí?

- ¿No puedo estar aquí?

Katara no contesto, este se saco su camisa y entro al río el cual era profundo pero calmado, llego nadando donde ella.

- ¿Por qué de tan mal humor?

- ¿No puedo estar de mal humor?

- Si, pero eres mejor siendo la dulce Katara que conozco.

- No siempre puedo ser dulce Zuko.

- Lo sé, solo te lo estoy diciendo, no te amargues… como yo.

- ¿Qué es lo que pasa entre Aang y Toph?

- ¿Eso es lo que te tiene de malas?… ¿Acaso te sigue gustando Aang? – Los celos salieron a través de su mirada, aún recordaba los tiempos en que Katara y Aang se gustaban.

- No… si fuera así no me casaría contigo tonto, pero dime¿Qué pasa entre ellos que es tan secreto? –Le dijo con tono mandante

- No lo se, eso es lo que quiero averiguar, ero creo que voy en buen camino.

- Ya veo¿pero dime que crees que es? – Aflojo una sonrisa curiosa

- Así te vez mas bonita

- Gracias – Y lo abrazo –. Pero dime

En eso un joven monje los observaba sintiendo celos, y no precisamente por alguno de ellos, si no por la simple situación, estar abrasados, tener un futuro, estar pronto a casarse. Hace mucho tiempo que sabía algo, amaba a alguien, ka amaba profundamente, pero no podía declarar sus sentimientos… simplemente no podía, era algo que le estaba prohibido.

En otro lugar lejos de allí una joven trataba de arreglárselas con un bebe.

- ¿Por qué me tenían que dejar a mi con él?, acaso no les había dicho con no soy buena con los niños.

- Que tanto reclamas Toph, ya llegamos¿acaso no lo habías notado?

- No, puesto que tu hijo me toma toda la atención de mis sentidos… creo que nunca no voy a tener hijos.

- ¿Por qué tan negativa Toph? – Esta vez era Suki.

- Se necesitan muchos cuidados y yo no se si podría dárselos – Dijo algo desanimada.

- Bueno si tienes un hijo no estarás sola, para eso existen los padres.

- Bueno primero tendría que casarme y no tengo ganas de soportar a alguien que me trate como a una copa a punto de quebrarse solo porque soy ciega.

- ¿Qué hay de Aang? – Pregunto Sokka inocentemente.

- ¿Qué tiene Aang?

- No te hagas la tonta, ambos se gustan y… - No alcanzo a decir nada más ya que quedo sepultado nuevamente y Toph se marcho dándole el bebe a Suki

- ¿Qué dije ahora?

- Hablas de más – Le dijo Suki con el ceño fruncido, ya que su esposo todavía no aprendía a quedarse callado, mientras Jamir se reía de él.

- No te rías de mi soy tu padre – Suki se puso a reír también.

En lo que Toph se alejaba con lágrimas en sus mejillas.

-Aang y yo nunca podremos estar juntos, por mucho que lo quiero… no podemos.


Un capitulo corto y me fui más allá del Zutara, espero que les haya gustado y por cierto muchísimas gracias por los reviews always mssb, evil goddess saiyajin, gisylita, Zukara Love y a todos los que lo leen. Así dan ganas de seguir escribiendo.

Aralys