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la lluvia comenzaba a caer empapando a la chica, caminó sin rumbo fijo y casi por instinto, se encontró justo en frente de Sunset Arms.

-Arnold... -susurró la chica quedándose inmóvil frente al edificio, mientras la lluvia seguía cayendo.

-Te necesito... -Se perdió en sus pensamientos, justo en frente de la ventana del cuarto de Arnold, mientras la lluvia no cesaba.


SEGUNDA PARTE


-Flashback-

-No te muevas... dice un chico rubio de aproximadamente doce años.

-No me digas que hacer estúpido cabeza de balón! -protestó Helga.

-Un niño moreno se mete en la amena conversación- -Helga Pataki, si tu quieres estar en peligro hazlo sola! no pienso morir a los doce años a manos de una tribu salvaje centroamericana.

-Yo tampoco lo pienso hacer Geraldo, solo que me molesta que tu zopenco amigo siempre esté dirigiendo como si fuera un estúpido lider -responde la rubia apuntándole con su dedo indice.

-Oye Helga, yo lo hago por el bien de todos, yo tengo el mapa, investigue sobre el área y lo más importante: son mis padres los que están aquí, seguramente secuestrados... así que si realmente deseamos salir de aquí con vida necesitamos llevarnos bien y tener precauciones -responde el rubio.

-Si, Lo que digas Arnoldo -dice la niña en modo de indiferencia pero en el fondo un poco arrepentida por su actitud. -Arnold rodó los ojos-

-Bien, creo que podríamos ir por allí -dice Arnold señalando hacia un camino frondoso y luego tomando del brazo a Helga. -Le recorrió un escalofrío a la rubia por la espalda- *Se suelta y lo empuja*

-Oye melenudo, no te pases! ¡Ah! -Ante el brusco movimiento, el suelo que al parecer no estaba lo suficientemente estable, se abre, haciendo que ambos chicos caigan en profundidades-

-Oh Helga! grita Phoebe. -Wow están bien!? -Se asomó el moreno al oscuro hoyo sin recibir respuesta. -Phoebe lo mira asustada-

-Será mejor que encontremos un camino para llegar a ellos nena, espero que estén bien.

-Helga, Helga! ¡¿estás bien?! -Helga abre los ojos, encontrándose con unos hermosos ojos verdes que la miraban con preocupación-

-Claro, solo fue una estúpida caída. -Helga lo aleja ruborizandose y mirando hacia otro lado-

*El niño notó que se ruborizó y sonríe* -Me alegro que estés bien...

-Bien, y ahora como salimos de aquí "experto en selvas"? -ironiza Helga haciendo comillas con los dedos.

Los chicos caminaron un buen rato dentro de la cueva donde se encontraban, tratando de hallar una salida. Ninguno de los dos hablaba y el ambiente ya se tornaba incomodo. Después de Industrias Futuro, Helga trató de mostrarse normalmente con Arnold... lo seguía molestando y burlando, pero al niño no se le había olvidado la confesión de la niña, y cada vez que Helga le hacía algo, el la miraba de manera diferente... Helga no podía interpretar que era lo que el niño pensaba, pero le asustaba un poco saber que se le quedaba mirando de esa manera y justo después de su evento en la torre. Por lo que evitaba molestarlo después de ello.

-Helga... escucho agua... ¡ya estamos cerca de la salida! ¡vamos! *el niño corre y la hala*

El agua provenía de un huequito que había en una de las paredes de la cueva, todo el camino seguía oscuro y el rubio se decepcionó al ver que se había equivocado.

-Cielos! No puede ser! estamos perdidos en la selva! moriremos aquí y las ratas comerán nuestras cabezas! -la niña entra en desesperación.

-claro que no Helga, todo saldrá bien -responde su compañero.

-No! No Arnold! ¿sabes cual es tu problema? siempre quieres ver todo positivamente! Gerald tenía razón! moriremos a los doce años! no podré cumplir mis sueños, viajar, escribir libros con mis poemas, quizás ser psicóloga, o presidenta! casarme con el niño que me gusta, vivir un romance tierno y a la vez apasionado -Arnold la miraba sorprendido- tener hijos, y ser feliz! nada! nada! adiós a todo! -Helga empezó a llorar intensamente- Por primera vez Arnold mira ese tipo de vulnerabilidad en Helga, sintió una presión en su pecho al verla así. Helga se recuesta de la pared, y entre sollozos baja lentamente hasta quedar sentada, abrazando sus rodillas.

Un Arnold totalmente conmovido se agacha y empieza a acariciar su cabeza, lentamente Helga levanta un poco la mirada para encontrarse con los ojos tiernos de su amado.

Arnold sin saber porqué, la toma del rostro y lentamente la acerca al suyo, para sembrar un tierno beso en los labios de la niña. Helga muy confundida le corresponde y se abraza a el. Y así, por unos segundos, perdieron noción del tiempo y del lugar donde estaban.

-Arnold... ¿por-porqué lo hiciste? -pregunta la niña ahora ya sentados uno al lado del otro, mirando el agua caer desde el pequeño hoyo de la pared.

-Yo... no lo sé... no pude resistirme... -el niño ahora se sienta frente a ella y la mira a los ojos, sorprendiendo un poco a la rubia. -Helga... ¿qué sientes por mi?

-¿Eh? ¿Qué importa eso? tu ... tu estas completamente loco por la perfecta Lila... -responde Helga sin mirarlo y frunciendo el ceño.

-A mi me importa Helga...

-Bien... yo te pregunté primero Arnoldo! ¿Porqué hiciste eso?

-Lo siento Helga! no quería molestarte, solo lo hice sin pensar. -responde el niño un poco avergonzado.

-Sin pensar? ¡¿acaso andas repartiendo besos a todas por allí Melenudo?! -Se levanta Helga con ambas manos en la cintura.

-No, no me mal entiendas! Solo que... No lo sé Helga... hace muchos años... seguramente ya no lo recuerdes, estábamos más niños... tu te me confesaste en esa torre y yo... sé que después dijiste que todo era mentira, pero no he podido dejar de verte diferente desde ese momento Helga...

-Si recuerdo lo de la torre, claro, no muy claramente -mintió Helga- pero... ¿A qué te refieres con... diferente Arnold? -Preguntó dudosa de la respuesta. No quería ilusionarse.

-Bueno... pienso en como habría sido si realmente sintieras todo eso que dijiste ese día, quizás... yo te correspondería... -Helga se sorprende- al principio, cuando te confesaste... me causó mucha impresión... pensaba que era algo demasiado alocado, y pensé que por el bien de nuestra amistad, era mejor que te retractaras... pero de hecho lo hiciste... todo fue parte del "calor del momento" que vivimos... pero luego... vi que quizá hubiese sido lindo saber que realmente... me amabas... -Arnold miró tristemente hacia el suelo.

*¿Arnold quería que fuera verdad? Helga, eres una tonta!* Se arrepintió en sus adentros.

-Arnold... lo que te dije... si era verdad... -Arnold alza las cejas en señal de sorpresa- Yo... si te amo...te amo desde te conocí! tu manera de ser, tan preocupado por el prójimo, siempre tratando de ver lo bueno de la gente y de las cosas!

-Pensé que odiabas eso -interrumpió el chico.

-Te odio ! ... y te amo Arnoldo -frunció la uniceja. -Amo que tengas esa personalidad tan bondadosa y especial, tu cabeza en forma de balón, tu tonta gorra, tu voz tan pasiva que me tranquiliza, tus ojos tan profundos que me llevan a soñar en ellos... Pero odio... odio que seas tan perfecto! -cruzó los brazos sonrojandose.

El chico tomo del brazo a la niña y la llevó hacía si, para abrazarla fuertemente.

-Es la primera vez que alguien me dice algo tan hermoso y profundo Helga.

Helga siente una luz intensa y abre los ojos, ve alguien con una linterna acercarse e inmediatamente empujó al rubio a un lado haciéndolo caer desconcertado.

-Arnold?! amigo! Helga? -Gerald y Phoebe habían logrado entrar a la cueva para buscar a sus amigos. Finalmente Phoebe logra divisar a los chicos. -Chicos, están bien?!

-Amigos! ¿Cómo llegaron aquí? -Pregunta Arnold levantándose del suelo.

-Encontramos la entrada, fue gracias a Phoebe... la salida esta muy cerca. Sigannos.

...

-Wow! no puedo creer todo lo que vivimos! Arnold, encontramos a tus padres! cuando volvamos a Hillwood definitivamente hay que preparar una gran fiesta! -dice Rhonda muy emocionada.

-Chicos... de hecho, estuve hablando con mis padres... ellos dicen que necesitan quedarse un tiempo más acá porque ahora que están libres quedó mucho que hacer... y yo me quedaré con ellos... -dice Arnold pasando una mano por su brazo de arriba a abajo.

¡QUE! -Dicen todos al unísono.

-Viejo, que sucede, ¿¡es una broma no?! ¿de verdad no volverás?

-Si lo haré chicos... pero me quedaré aquí un tiempo. -El rubio mira a la niña del moño rosa- Helga... puedo hablar contigo?

Helga estaba en shock... estaba tan impactada que no se inmuto en decir ningún insulto, solo siguió al chico para hablar en privado.

-Quizás estés molesta por mi decisión... pero... ahora que tengo a mis padres aquí, no puedo dejarlos y... me entiendes ¿no? -Dice Arnold dudando de la respuesta de la niña.

-Claro Arnold -Sonríe Helga- Nos volveremos a ver.

Arnold la abraza mientras una lagrima recorre una mejilla de la niña, que ahora tenía su corazón quebrantado.

-Fin de Flashback-

La lluvia aumentaba y la joven en una especie de trance tal y como cuando tenía nueve años, empieza a subir la escaleras de incendios del edificio.


Que lindo que los niños pudieron conocerse mucho mejor en la selva y abrir un poco su corazón. Lástima la decisión de Arnold ¿no? Ojalá vuelva lo antes posible! Saludos ^^.