Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Los extrañé mucho :3

Como me dijeron que querían una continuación del primer capítulo, ¡aquí está! Y habrá uno para cada pareja XD

Este capítulo será la continuación del Gruvia y el siguiente será Gale :3

Ya tengo la próxima historia planeda, jeje. Bueno me dejo de hablar y los dejo leer, ¿si?

Bullying capítulo 2

Ya se había ido el sol cuando los dos decidieron abandonar el aula. El pelinegro se había apoderado completamente de los labios de la chica durante unas tres horas.

Salían ya tarde del instituto, seguramente su abuela estaría preocupada. -¿Quieres que te alcance hasta tu casa?- rápidamente ella reaccionó y soltó su mano que se encontraba entrelazada con la del pelinegro.

-¡N-no es necesario…!- negó con la cabeza. Gray mostró confusión -¿Por qué "no"?- Juvia se limitaba a responder con palabras coherentes. Sus nervios habían comenzado a apoderarse de su frágil cuerpo. –P-p-porque… ehh… J-Juvia…-

El pelinegro se acercó a ella y lentamente la acorraló contra un árbol que se ubicaba en la entrada del Instituto –Escúchame bien…- suspiró cerca de su oído, haciéndola estremecer – No te hice nada indecente allí dentro porque me estaba conteniendo. Por eso no voy a permitir que alguien más de aquí afuera lo haga, ¿Entiendes, Juvia?-

La mencionada se sonrojó de sobremanera al escuchar lo que su "acosador" le estaba diciendo. Aferró sus manos al tronco y derrotada asintió –Genial- dijo secamente el Fullbuster, para luego brindarle un pequeño besito en los labios y ponerse a caminar con las manos en los bolsillos de su pantalón.

Al sentir que su compañera no se movía, dio menos de media vuelta y de reojo cuestionó -¿Vienes o prefieres que esta vez no me resista?- esas fueron las palabras claves, para que sus piernas se pusieran en funcionamiento y saliera corriendo muy rápido. Él sonrió divertido, sin demostrarlo mucho.

¿Qué haría? Seguramente cuando él viese la fachada de s hogar se reiría a carcajadas y de seguro le contaría a todo el mundo sobre su estado económico. No es que no lo supiesen, es solo que como todas las personas de su colegio vivían en grandes apartamentos o inmensas casas de dos pisos, su humilde morada parecería una deplorable casa del árbol.

-¿Es aquí no?- levantó su mirada de golpe al ver que ya habían llegado. ¿Cómo es posible que hubiesen llegado sin siquiera preguntarle su dirección?

Al ver que ella se encontraba sorprendida, Gray asumió saber la razón, por lo que se dedicó a explicarle –El anuario-

-¿Eh?- respondió inocente.

-En el anuario escolar dice el nombre, apellido, teléfono y dirección de los estudiantes-

-P-pero son más de trescientos alumnos… ¿Cómo se había acordado de SU dirección? Claro, estaba hablando de su acosador número uno en cosas pervertidas después de todo.

Decidió no responder y entrar de una buena vez a su hogar –Bueno, ya es hora de que Ju- unos dulces labios se apoderaron de los suyos impidiéndole el habla.

Su fuertes manos tomaron la cintura de la peliazul, acercándola cada vez más a su cuerpo. Se encontraban tan juntos por el agarre del chico que ella no tuvo más remedio que apoyar las suyas en sus pectorales. Parecía que Gray se la iba a devorar. La besaba suave pero con mucha pasión e intensidad, Juvia se estaba quedando sin aliento. Con sus enormes ojos azules abiertos, veía el inexpresivo rostro del chico. Demostraba tranquilidad y hambre de sus labios.

Lentamente el azabache se separó de ella, quedando a unos escasos centímetros de distancia. –Prepárate para mañana- le dijo. Su mirada seguía observando cada movimiento del rostro de la peliazul.

Juvia mostró confusión. ¿A qué se refería? Miró al pelinegro en busca de una aclaración, pero esta no llegó, solo un beso de despedida –Adiós- y eso fue lo último que escuchó antes de verlo partir rumbo a su hogar.

No se cuestionó mucho, ya que lo averiguaría mañana, así que se apresuró para no hacer esperar más a su abuela.

Al día siguiente, después de una larga charla sobre llegar tarde a casa por parte de su abuelita, Juvia se apresuró en llegar al instituto.

Al ingresar en el establecimiento, se frenó rápidamente y dejó caer su bolso. Sus ojos se abrieron en su máxima apertura posible y su boca se abrió también. -¿Qué… es todo esto…?-

A su alrededor se encontraban pegadas por todas las paredes al menos seis fotos de ella con el azabache en el momento de ayer cuando quedaron encerrados en el aula, y como si fuese poco, también se encontraban allí todas las fanáticas del chico observándola con repudio y odio.

-¡¿CÓMO TE ATREVISTE A PONERLE TUS MUGROSAS MANOS ENCIMA?!-

-¡MUERETE!-

-¡Eres una cualquiera!- los insultos comenzaron a hacerse presentes, al igual que las bolitas de papel o cosas que le tiraban. Nuevamente había ingresado en otra de sus pesadillas.

De pronto, el grupo que se encontraba frente a la peliazul comenzó a abrirse, dándole paso a una rubia muy sonriente que se acercaba con sus manos en su cintura, y obviamente seguida por sus tres secuaces. –Lindas fotos Juvia. Ahora de verdad sabemos quién eres…- frunció el seño - ¡Eres una maldita z**** que disfruta besar a cualquier chico!-

Comenzó a reír junto a todo el liceo. La mirada desconsolada de Juvia se cruzó con la de Gray, que se encontraba tan inexpresivo como siempre. Ahora era cuando se daba cuenta de que todo lo que ayer le había dicho eran puras mentiras. Ahora era cuando se daba cuenta de que no podía confiar en nadie.

Comenzó a derramar lágrimas sin siquiera darse cuenta. Sus piernas retomaron el camino pero a mayor velocidad al considerar que ya había sido suficientemente burlada. Empujó a varias personas para poder salir de allí, entre ellas, el Fullbuster…

No soportaba verla así. Ni siquiera sabía por qué no detuvo a Lucy o simplemente salió corriendo detrás de ella. Era un tonto y estaba consiente de ello. Veía a la rubia disfrutar del momento como si hubiese ganado un premio, debería ganar uno… a la chica más molesta.

Poco a poco los pasillos se fueron vaciando para entrar a clases. Juvia salía de la biblioteca mirando a sus alrededores, verificando que no hubiese nadie cerca. –No hay monos en la costa- susurró. Abrió completamente la puerta para poder salir.

-¿Qué haces ahora?- la peliazul dio un salto de sorpresa y reconociendo perfectamente la voz intentó huir, pero fue sujetada por la muñeca. -¡Suelte a Juvia, Gray –sama! Usted lo único que hace es poner en más problemas de los que ya tiene a Juvia- se soltó bruscamente del agarre del chico, lo que causó una sonrisa por parte de él.

-¡¿Qué es tan divertido?!- cuestionó avergonzada. Gray se acercó a su rostro quedando a centímetros –Eres muy linda cuando te enojas- acercó aún más sus labios con la intención de robarle un beso, pero un fuerte dolor en su mejilla lo detuvo.

Observó a Juvia que tenía la mano levantada, mientras que sus ojos habían comenzado a humedecerse –Usted no quiere a Juvia… solo se burla de ella como todos los demás. Gray –sama no es diferente…- y con eso dicho se fue. Estaba cansada de ser el blanco de burla de sus compañeros.

Gray permaneció estático en el lugar en donde había sido abofeteado. En verdad quería decirle que lo sentía, pero no sabía cómo. Él siempre había sido una persona de pocas palabras, se describía a si mismo como a una persona de acción.

Eran en esos momentos en los que solo podía pedirle ayuda a una persona. Se asqueó de solo pensarlo.

-Ohh, con que de eso se trata… eres un perdedor-

-Tú no eres quien para decirlo, rosadito- su amigo se enojó –¡Es salmón! ¡SALMÓN!- Reiteró – Bueno, ¿me vas a ayudar o no?-

-No sé… si Luce se entera…- de tan solo pensarlo su piel se erizó –Vamos, te conozco desde antes que ella, ¿no vas a ayudar a tu mejor amigo, Natsu?-

-…Mmm…de acuerdo, pero si se entera, el que muere aquí eres tú-

-De acuerdo- apretaron sus manos en señal de hacer un pacto, pero al darse cuenta de que se estaban sujetando, ambos pusieron una cara de asco y se soltaron inmediatamente,

-¡SUELTAME PRINCESA DE HIELO!-

-¡SUELTAME TÚ ROSADITO!-

-¡ES SALMÓN!-

Juvia había terminado sus clases de matemática por hoy. Se encontraba guardando sus libros, cuando de repente unas chicas se acercaron a ella -¿Has pensado en abandonar este instituto? Porque nos estarías haciendo un favor a todos-

-Juvia jamás pensó en irse de Fairy Tail. Aquí es donde su madre estudió, por lo que Juvia hará lo mismo que ella- dijo seria –Que chica más adorable… y tonta a la vez- la miraron con desprecio y se fueron.

La peliazul terminó de guardar sus libros salió –Juvia no hablará con usted- dijo sin siquiera voltear –Sé que te mueres por uno de mis besos- ella siguió caminando sin voltear para evitar que él viera su evidente sonrojo.

-Solo deje de molestar a Juvia- pidió amablemente bajando por las escaleras

–No quiero- ella suspiró pesado. Continuó siguiéndola por el instituto con sus manos en los bolsillos el pantalón y un rostro inexpresivo, como siempre. -¿Podría dejar de seguir a Juvia?- dijo ya algo más irritada.

-No quiero-

Juvia quería escapar de una vez - ¿Qué es lo que quiere de mi? ¿Dinero? No tengo, ¿Mi almuerzo? Aquí está, tómelo.- le entregó su comida – ¿Mis apuntes de clase? Los tengo en el salón, ¿Mi celula-

-Tus labios- hubo un repentino silencio que incomodó a los dos, bueno, no a los dos, solo a Juvia, Gray seguía como siempre.

-¿Huh?- fue lo único qué pudo emitir.-Me escuchaste bien- cerró sus ojos.

-¡¿P-p-por qué debería darle un b-b-b-beso?!- aferró su bolso frente a su pecho, mientras su rostro se volvía completamente colorado. – Porque quiero un beso- respondió

-Usted es un acosador y un pervertido…- temblaba ella. Él se acercó y rodeó con un solo brazo su pequeña cintura –Tal vez tengas razón, tal vez sea un acosador… o un pervertido…- Juvia colocó su bolso entre ellos dos, así no habría tanto contacto físico.

El rostro del pelinegro se acercaba peligrosamente al de Juvia. Rozó su nariz con la de ella y solamente apoyó sus labios sobre los cálidos de la peliazul, sin hacer movimiento alguno.

Juvia se mantenía estática, sin hacer movimiento alguno. Su respiración ya se encontraba acelerada con el solo sentir de sus labios apoyados sobre los de Gray. El pelinegro no pudo aguantar y esbozó una leve sonrisa de satisfacción – Al parecer funcionó- dijo sobre la boca de la peliazul.

-¿Qué es lo que funcionó?- cuestionó sonrojándose más por la unión de sus labios, esto provocó que el pelinegro sonriese ampliamente y la besase de una vez. Él se estaba resistiendo hace ya un rato al verla caminar frente a él con la intención de escapar.

La apoyó contra una de las paredes del pasillo, que en estos momentos se encontraba vacío, y sostuvo sus muñecas, dejando caer al suelo la mochila de la peliazul. Se convirtió en un beso apasionado y fuerte, tanto así que ella no le podía seguir el ritmo, apoyó las manos de su compañera en sus hombros, así él podría dedicarse a subir sus manos por la suave espalda de ella y acariciarla mucho más.

Juvia ya no aguantaba más, el que él la estuviese acariciando por debajo de su camisa escolar la estaba poniendo nerviosa, así que finalizando el beso, deslizó sus manos por los fuertes brazos de Gray hasta llegar a las manos y simplemente sostenerlas, fuera del alcance de su cuerpo.

-¿Qué haces?- cuestionó el chico. Ella toda sonrojada y observando el suelo le explicó –A Juvia le da vergüenza…- Gray sonrió, pero era una sonrisa llena de amor y ternura.

–Está bien- y así le levantó el mentón y la observó a los ojos –Eres mía, ¿de acuerdo?- ella no respondió. El pelinegro al ver que no recibiría respuesta, volvió a introducir su mano bajo la camisa de la chica, lo que la alarmó y comenzó a asentir rápidamente – Así me gusta- dijo divertido.

Le debía un enorme agradecimiento a Natsu, era la primera vez que era él el aconsejado y el pelirosa el que le daba el consejo.

FLASHBACK

-¡ES SALMÓN!-

-Bueno, no me importa de que color sea tu cabello, solo quiero saber como hiciste para conseguir a Lucy-

-¡¿Por qué quieres saber como conseguí a Luce?! ¡¿A caso me la quieres sacar?!-

se enojó el Dragneel.

-¡Claro que no idiota! Solo… quiero saber cómo hiciste…- se sentía humillado, ¿el grandioso y popular Gray Fullbuster pidiendo consejor de amor a Natsu Dragneel? El mundo estaba de cabeza.

-Está bien, te lo diré. Solo porque eres un inútil- prefirió no responder a sus tonterías así le diría de una vez.

-Sé insistente-

-¿Eh?-

FIN DEL FLASHBACK

Al recreo siguiente, Juvia se encontraba nuevamente caminando sola por el pasillo a la biblioteca, hasta que Lucy se le cruzó -Juvia~ ¿Cómo estás?- venía de la mano de Natsu -¿Has salido con un nuevo chico últimamente?- dijo burlona. Y de repente, Gray que venía junto a la parejita se acercó a la peliazul y la sostuvo de la mano.

-No, sigue saliendo con migo- la cara de la rubia mostró sorpresa. Natsu se encontraba igual que su novia. –Gray –sama…-

-Así que para ella me pediste el consejo…-

-Si, y por eso nadie más la va a molestar- dijo de un modo protector. -¿Es enserio, Gray? ¿Estás saliendo con esta…?-

-Se llama Juvia y agradecería si la pudieses llamar por su nombre, Lucy- dijo sin expresión alguna.

-¡¿Crees que la voy a tratar bien solo porque es tu novia?! Sigue siendo una cualquiera que lo único que sabe hacer es estresarme- dijo furiosa. –Luce… cálmate- suplicaba el pelirosa.

-¡No estoy de acuerdo en que sea tu novia, pero si quieres rebajarte a su nivel, a mi no me importa. Considera nuestra amistad finalizada de ahora en adelante!-

-Me importa en lo más mínimo tu amistad, vámonos Juvia. Aquí hay muchas personas mal intencionadas – sujetó fuertemente su mano y se la llevó de allí.

-¡AHHHHHHH! ¡Maldita Juvia! ¡NATSU!- Ordenó. -¡¿Q-qué?!- se asustó él.

-¡Ahora Gray se fue!- se sujetaba el cabello con rabia. -¡¿Y qué quieres que yo haga?!-

Lucy se puso a llorar –Todo me sale mal- sollozaba. El pelirosa se acercó a ella y la aprisionó en un fuerte abrazo. –Tal vez deberías pedirle disculpas-

-¡¿Qué?! Soy Lucy Heartfilia, no pido disculpas- dijo separándose de su novio el cual largó una risita –Tan terca como siempre- la rubia se sonrojó y desvió la mirada.

Se separó violentamente de su novio -¡Claro que no! Yo soy Lucy Heartfilia, no me disculpo.- Natsu la observó serio.

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Tal vez ahora no fuese su mejor momento en la vida, pero poco a poco mejoraría, junto a su nuevo novio, Gray…

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Unas semanas después:

Juvia sacaba sus libros del casillero mientras se reía de los comentarios de su nuevo novio, hasta que al ver que este se detenía al mirar a la derecha con seriedad. Volteó, y allí estaban acercándose la rubia y su novio.

Cerró la puerta de su casillero lentamente –H-hola Lucy –san… Natsu –san…- El pelirosa apoyó su mano en el hombro de Lucy y la miró a los ojos a lo que esta avergonzada y sonrojada asintió.

-Y-yo… yo… l-lo l-o si-sient…- tomó aire -¡LO SIENTO!- gritó toda roja. Ambos chicos se mostraban sorprendidos -¿Eh…?-

-Ya lo dije, no pienso repetirlo- se cruzó de brazos, pero Natsu la volvió a mirar -*Suspiro* Está bien… ¡Juvia!-

-¡SI!- respondió cual soldado.

-Lo siento, ¿si? Perdón por todo lo que he hecho. Perdón por haberte sacado la foto, perdón por tomarte como la burla del colegio, no lo volveré a hacer y le diré a los chicos que detengan todo esto y Gray…-

El mencionado la miró serio –Perdóname por haberte usado aún conociendo tus sentimientos… de verdad espero que me perdones- dijo realmente arrepentida.

Hubo un silencio en medio de los cuatro, pero la persona menos pensada se encargó de romperlo apoyando una de sus delicadas manos en la mejilla de la rubia que se encontraba mirando el suelo y completamente avergonzada –Juvia te perdona…- sonrió dulcemente.

Lucy levantaba su mirada incrédula -¿Me perdonarás así de fácil? ¿Eres tonta o qué?-

-Si y no lo sé- se rió despacio la peliazul a lo que los demás sonrieron. –Ya veo por qué Gray te quiere…- sonrió Lucy.

Gray se acercó a su novia más de lo que estaba y rodeó su cintura con un brazo –Bueno… nosotros no vamos por un helado… nos vemos-

-Si… adiós…- y con eso dicho, las pases entre los cuatro quedó formada…

FIN DEL CAPÍTULO 2

¡Terminó el gruvia! ¿Qué les pareció?

No se olviden que hoy subí Niñero 22 y Bullying 03 (Gale)